Astoria seguí aun de pie junto a la puerta, si bien no podía ingresar por la magia que Draco usó. Iba esperar a que saliese.
Se abrió la puerta, vio a una Hermione con frondoso cabello castaño, un maquillaje impecable, usaba una falda gris, una blusa blanca y unos tacones altos. Astoria se veía pequeña en comparación a ella.
— Greengrass — Siseó la bruja que acababa de salir. —¿qué haces aquí?
— Astoria Malfoy, para ti Granger. Estoy esperando a Draco, me pidió estar para huir en cuanto te fueras.
La leona sintió una punzada de celos y sonrió con ironía. — mejor espera sentada, ha llevado a NUESTRO pequeño Teddy con nuestros amigos. No volverá hasta la tarde.
— Eso haré, me ama y volverá a mi lado. — Astoria no podía dejar de mostrarse superior.
— Lo dudo, no dejará este amor familiar por ti.
— No siquiera están casados, no puedes cuidar a ese niño, aunque seas la madrina. Me encargaré de que las leyes se cumplan, Draco es hombre y no puede cuidar a un niño sin compañía de una esposa, me aseguraré de te saquen de esta casa, así yo... — sintió un ardor en la mejilla.
Hermione la abofeteó
— Inténtalo y verás porque fui la bruja más inteligente de mi generación. — La hizo a un lado, sacó las llaves del coche de su bolso y se dispuso a manejar el Mercedes Benz.
Astoria sonrió mientras frotaba su mejilla— Vas a pagar esto, no te has casado con Draco porque lo desprecias y lo que haré terminará sacándote de mi camino, Estorbo.
Victoire, de tres años sonrió cuando vio como Teddy comía un dulce y soltaba un rugido de león. — Bravo.
— ¡Ahola yo! — Fabián comió un dulce y empezó a croar como una rana.
— Yo — Peter probó un dulce y graznaba como un pato.
Peter y Fabián Weasley-Parkinson eran gemelos, de cabello negro y ojos azules. Características físicas que habían heredado de sus progenitores. Conocidos como los terremotos porque en cuanto sus padres les quitaban la mirada de encima había un desastre en casa o en la tienda.
— Vamos a jugar por ahí —señaló la pequeña Allie de 2 años, hija Daphne y George. Era pelirroja, pero parecida a su madre físicamente cuando tuvo su edad. — la sección de adultos es más divertida.
Ya podrán imaginar que pasó, todos terminaron sumidos en la profunda oscuridad en cuanto Fabián tomó los polvos de oscuridad de Perú.
Teddy siendo el mayor, los buscó a tientas para que se sostuvieran las manos y no cayeran en la desesperación.
— Fabián Michael Weasley-Parkinson hoy no hay postre para ti. — los niños oyeron la voz de Pansy.
— No se merece tal castigo, amor, es curioso como yo. — oyeron a Fred.
— Por eso tú también te quedaras sin postre para la cena. — Refunfuño la bruja.
— Tía Ansy, no te preocupes yo los estoy cuidando a todos. — Teddy habló. — Yo les daré de mi postre.
El corazón amable del pequeño angelito hizo que a Pansy se le pasara el enojo, Draco y George estaba buscando alguna manera de quitar la oscuridad o al menos encontrar a los niños y evacuar a los clientes.
Theo estaba bebiendo litros de agua para calmar su sed y la resaca, podría usar alguna poción para quitarse el malestar, pero no contaba con los ingredientes para preparar algo decente e ir a comprar algo en alguna droguería no estaba en sus planes por el hecho de que no recordaba donde dejo la llave de su bóveda y menos donde había dejado sus galeones. Una lechuza ingresó por la ventana y le dejó un vociferador en la mesa.
— Yo no hice nada y me va a doler. — con temor abrió la carta que de inmediato se elevó para hablar con voz fuerte.
— Señor Draco Lucius Malfoy, esperamos la pronta invitación a su boda, en vista de que la adopción de Edward Lupin incluía una cláusula donde se le daba tres años para conseguir esposa o sería revocada la custodia. Si no cumple con la cláusula usted va a tener que ceder la custodia a un familiar casado o viudo. En el peor de los casos el niño de nombre Edward Lupin será dejado en un orfanato muggle. Mis más sinceros saludos. Atte: Madame sub secretaria. Natalya Gorreti.
— ¿Matrimonio? Es que no lees los documentos, es más porque no buscaste novia, aunque ya la tienes en casa. — razonó el castaño.
Más tarde llegó Hermione, le dio a leer la misiva. — ¿acaso Draco no leyó las cláusulas?
— Me di la tarea de buscar el documento y no está en ninguna cláusula visible.
— ¿A qué te refieres con que no está ninguna cláusula visible?
Theo extendió el documento sobre la mesa, usó una lupa hechizada la cual puso sobre uno de los bordes de la carta, empezaban a aparecer letras doradas que estipulaba sobre un matrimonio con una persona que hubiera convivido al menos un año o el niño pasaría a manos de un familiar o un orfanato.
— Estoy segura de que lo hicieron porque fue un mortífago. — Hermione sentía enojo, estaba segura de que Greengrass estaba inmiscuida. — ¿Natalya Gorreti es de la misma edad de Astoria?.
— Fue una Slytherin, ¿porque preguntas?
Hermione procedió a contar lo ocurrido durante la mañana, además de que era un familiar lejano de la cara de sapo. Tenía sentido el porqué de su posición a tan temprana edad.
— La corrupción está en el ministerio a pesar de que Kingsley está en la cabeza. — Comentó Theo y procedió a llamar a Draco por un artefacto llamado celular. — Draco llegó un vociferador de parte del ministerio.
—¡Dile a Kingsley que no me voy a casar nunca! — exclamó Draco. — envía a Blaise para que apele a ello. No van a manejar mi vida.
— ¡Tío, saca al gato de aquí parece va a acabar con los dulces, se escucha como está pasándole cosas raras! — escuchó a Teddy gritar.
— ¿Sabías de la Cláusula?— Hermione le arrebató el artefacto a Theo —Eres un cabeza hueca, hurón, tengo que decirte que no hay manera de apelar, si no te casas vas a perder la custodia, tu madre no está casada y la única viuda es Greengrass... O te casas o yo misma te llevaré al altar.
— ¿me estás proponiendo matrimonio, Granger? — Draco estaba tan confundido que usó el apellido de su ahora amiga. — esto es nuevo.
— Sé que sabes lo que dice la cláusula, Ginny ha vivido aquí por un año, dudo de que te quieras casar con ella. — la castaña sentía frustración. — Así que vuelve a casa y hablaremos sobre un contrato prenupcial.
— Si hay contrato prenupcial no me caso. — bromeó Draco.
—¡que vuelvas dije!
— No, en Sortilegios Weasley ha ocurrido un pequeño accidente. Hasta luego, cariñito. — Dicho eso Draco finalizó la llamada.
—¡Malfoy eres un maldito! — le regresó el celular al castaño — No va a venir, parece que no le importa lo que suceda con Teddy.
— No es eso, lo asustaste— la castaña miró a Theo sin comprender, así que este se apresuró a explicar — parecía que ibas a golpearlo durante la llamada, le teme a tu puño y va a esperar a que se te pase el enojo
— Cobarde.
— Sí lo es, y tú eres muy valiente, ¡le propusiste matrimonio como amenaza! — Theo le dio una sonrisa. — Creo que tomaré una aspirina e iré a visitar a mi novia. Este chisme le va a encantar.
