Cuando Teddy fue informado que su Madrina y su tío se iban a casar estuvo más que feliz. Su cabello pasó a ser un arcoíris. Desbordaba de alegria, eso era lo que buscaba desde que podía recordar. Su rostro se iluminó aún más cuando le dieron la tarea de ponerles a las lechuzas las tarjetas de invitación a la boda. Donde la fecha figuraba el 23 de junio, 2003.

El pequeño desayunó con su tío y sus abuelos Cissy y Frank después fueron de inmediato a casa de los Weasley en compañía de Delphi.

Ginny y Ronald los tomaron en brazos para llevarlos a la habitación donde se encontraba Hermione. ¿Haciendo qué? Siendo torturada por Molly y Cissy.

— Es más seguro si encargamos mi vestido, si lo confeccionan ustedes nos tomará meses y quiero casarme pronto. — Hermione tenía puesto encima tela de seda blanca.

— Hija, he llevado clases de costura muggle en España, puedo hacer tu vestido. — Cissy le sonrió con dulzura.

— Yo igual. — Molly le mostró un par de alfileres. — No puede ser tan difícil.

Hermione estaba rezándole a Merlín, Rowena, Godric, Helga y Salazar: "Quiero llegar intacta a mi boda, es decir sin heridas". Los 5 debieron hacerse los sordos porque... Minutos después hubo un grito desgarrador, la joven bruja había recibido un par pinchazos que no la dejarían inclinarse o sentarse bien por un par de días.

Así que las mujeres decidieron que era mejor encargar el vestido. La más apta era Daphne Weasley, que era la mejor en moda mágica-muggle. Así que con su embarazo de 8 meses y dos semanas se hizo presente para tomar las medidas.


Draco, Harry, Theo y Frank fueron a una joyería muggle a conseguir la mejor y hermosa piedra que hubiese sobre un anillo.

— ¿Sabes al menos la talla de tu novia? — Preguntó Theo, quería molestarlo.

El rubio lo pensó. — pueden alzar sus manos. Los tres hombres lo hicieron y él las observó a detalle. — son como las de Potter, pero más pequeñas, delicadas y suaves. Con el meñique de Potter será suficiente para medir el dedo anular de Hermione.

Harry enfureció por el comentario — rata rubia, no te permito...

Draco se escondió en aquel instante detrás de Frank. — Alguien nos sigue... deben ser los periodistas entrometidos... podrían llegar de improviso a mi boda.

— Eso no te va a salvar, rata rub ... — observó alrededor —Será mejor que entremos a la joyería. — Harry sentenció en cuanto reconoció a uno de los camarógrafos de Rita Skeeter.

Ingresaron a ver los escaparates, donde estaban todo tipo de joyas preciosas y caras, que desde luego Draco Malfoy con su fortuna Black podría comprar toda la tienda si quisiese.

— ¿Cuál será bueno? — Draco seguía mirando cada anillo.

— Un rubí — Sugirió Potter. — Es una exGryffindor, le va a encantar.

— Lo dudo, prefiere el zafiro. — comentó Draco. — la mayor parte de sus joyas son de ese material, las perlas le parecen simples y los diamantes la dejan sin habla, cuando le compre una gargantilla de esas piedras por su cumpleaños quedó fascinada.

— Sí sabes todo eso, creo que nuestra presencia está de más— bromeó Frank. — Te bastas tú sólito para conquistarla.

— No sabía que tenía esos conocimientos. — Draco miró en el escaparate. — Creo que vivir con ella me ha hecho conocerla. Por cierto, ¿cuándo te casas con mi madre?

— Ya estoy casado con ella... — respondió Frank en español, lo habían hecho por el civil hace una semana. — Después de ustedes supongo.

— Eso espero. — dijo Draco.

Theo no entendió lo dicho. Sonrió disimuladamente ya que había logrado memorizar lo que dijo para traducirlo con ayuda de un diccionario, imaginaba que aquello era algo comprometedor ya que se le veía feliz.


Horas más tarde, durante la cena en la casa de los Weasley, en compañía de los señores Granger, que habían llegado gracias a un traslador que alguien les hubo conseguido, se sentía la emoción de los presentes que, ya que sabían que iba ser la pedida de mano, claro a excepción de Hermione y los pequeños niños.

Draco se puso en pie — Con el permiso de los presentes, quiero esta noche, hacer lo que debí hacer años. Pensé que era muy apresurado embarcarme en el compromiso que se da en la pareja. Ella siempre se mostró tan firme y seria, aunque yo sé que sus amigos y personas de su entorno cercano conocieron ese lado divertido y tierno que tardó en mostrarme, pero sin duda lo vi en su trato especial hacia mi pequeño sobrino Teddy. Hermione y yo hemos sido buenos amigos, hemos tenido citas, sentados en el sofá viendo películas muggles, comiendo helados con los chicos, el sentimiento estaba ahí, solo lo ignoramos. Pienso que Hermione no quería arruinar lo que construimos, ni yo deseaba molestarla... Creo que nuestros afectos fueron silenciosos, pero ella decidió que debíamos casarnos ya y me lo propuso sin más. — guardó silencio cuando todos rieron — Me llamó por el teléfono celular y me dijo que ella me llevará al altar. Eso sonaba a una amenaza, lejos de sentirme ofendido o asustado... fui feliz... NO quería huir, anhelo realmente convertirme en su esposo.

— Draco — Hermione se encontraba con el rubor en las mejillas.

Los presentes contuvieron el aliento cuando el rubio se arrodillo y de su chaqueta saco una pequeña caja de azul terciopelo, donde reposaba un anillo con un hermoso zafiro encima.

— Hermione Jean Granger — Draco se notaba ansioso — Aceptarías estar el resto de tu vida conmigo, el inocente hombre que has elegido como esposo.

La castaña evito reír con el resto de los presentes, sus piernas le temblaban, estaba a punto de romper a llorar.

— Si no le dices que si ahora, el hurón va a llorar — Ron bromeó al ver la tensión en la garganta de Draco. Además, de que esto le estaba haciendo ganar mil galeones.

— Di que sí, Hermy — Teddy y Delphi dijeron al unísono.

Hermione asintió varias veces con la cabeza — Sí, quiero, quiero... Oh Por Merlín, quiero casarme contigo — Dijo débilmente, para luego abrazarlo y besarlo.

— Sabía que tarde o temprano terminaría siendo cuñado de un hurón. —comentó Harry al ver como Draco le colocaba el anillo a su amiga.

— Somos una familia de roedores — Dijo George abrazándolo— Hay comadrejas, una rata de biblioteca, un hurón o rata rubia y por supuesto tú, mi querido amigo Harry eres un topo.

— ya era hora — Daphne acarició su vientre de manera maternal — su boda será divertida y el vestido que de confeccionar será magnifico.

Pansy sonrió — Desde luego seremos las damas de honor. Daph te verás magnifica con un vestido de maternidad.

— No, mi bebé ya nacerá para ese día.

— ¿Cómo lo sabes? — Pansy la miró extrañada.

— Me lo dijo, además de que sé que George no estará conmigo — la rubia se veía triste. — Creo que mi hijo será adivino y estoy experimentando su magia.

Pansy se acercó al vientre de su amiga — Bebé, ¿crees que yo tenga una hija?

El vientre de Daphne se movió y ella rió. — No te lo voy a decir.


Hermione fue al ministerio de magia en compañía de Ginny a tramitar el permiso de la boda, además de un juez para oficiarla. Debía ir a la oficina de la Sub secretaria, ella se encargaría de su caso.

Cando fue su turno de pasar, se puso firme, seguramente esa mujer la odiaría y pondría trabas para evitar el matrimonio y entregaría a Teddy a la perra de Astoria.

— Señorita Granger, Buen día, ¿Qué se le ofrece? — Preguntó la mujer, que era alta, blanca y delgada. Muy atractiva, no se parecía en nada a la cara de sapo de su tía — No, no me parezco a mi tía.

— Buen día, yo no... Yo no... ¿eh? — Hermione se sintió asustada. — Lo siento.

— Yo si lo pensé — Admitió Ginny. — quiero saber porque quiere darle la custodia a Zorrastoria.

— Tomen asiento por favor— Natalya procedió a sentarse tras su escritorio — Sobre Astoria, fue mi compañera en Hogwarts, una molestia, solo pensaba en como herir a Draco porque la ignoraba. Así que supongo que seducir a Lucius Malfoy fue su estocada final.

— Eso no resuelve mi duda— Ginny parecía estar a punto de sacar su varita para atacarla.

— Lo sé, estoy dando los detalles ya que mi deseo es que comprendan la historia.

— Tranquilízate Ginny — pidió la castaña.

— Como iba diciendo, Conozco a Astoria, ella solía creer que yo era su amiga, porque compartíamos habitación. Era insoportable escucharla hablar sobre la grandeza que llevaba su sangre a pesar de estar maldita. — Natalya rodó los ojos — Así que hace uno días vino aquí, me ordenó que le entregara a Edward Lupin ya que las leyes mágicas le deben dar la custodia del pequeño. Así que busqué la manera de evitar eso, sé la clase de mujer que es y mi prioridad es velar por el bienestar del pequeño.

— ¿Por qué? — Preguntó Ginny.

— Estuve en la guerra mágica, fui de las pocas Slytherin que luchó en ella, vi morir a mis amigas. Vi como esa mujer parecía luchar a nuestro favor, pero torturaba a algunos alumnos... No pude delatarla en su momento, pero no dejaré que alguien sufra por su culpa — Suspiró y decidió aclarar su posición — Mi tía Umbridge fue cruel conmigo, Por suerte ahora no está más aquí, se merece sus años en Azkaban. A punta de esfuerzo he logrado estar en esta posición. Además, admiro su valentía. Ustedes son mis héroes, soy una fan suya, por eso le envié la advertencia, nadie en el mundo mágico es ajeno a su relación con el señor Malfoy. Era una buena oportunidad de seguir nuestras maravillosas leyes...

— Vaya, Ya lo entendemos — Ginny Asintió. — Aclarado eso, quiero que agilice el permiso de boda de Mione.


Cuando Ambas mujeres regresaron a la madriguera Hermione decidió quedarse en el jardín.

— Ginny voy a tomar aire por ahí.

— ¿Y yo soy idiota? — La pelirroja rió — Aprovecha y bésalo todo lo que quieras — Voy a distraerlos por 20 minutos.

— Gracias, Te debo una.

— Me debes más que eso y lo sabes— La pelirroja se adentró a la casa.

Draco estaba oculto tras unos árboles.

— ¿Qué haces? — Le susurró cuando lo tuvo delante.

— Tu padre me quiere matar — él se veía asustado — Me ha seguido con una pistola y dado disparos al aire.

— ¿Qué hiciste?, Papá jamás ha sido agresivo. — Hermione estaba muy qué sorprendida.

— Más bien, me acusó de algo que no he hecho aún. Le pareció extraño que pidiera tu mano y que nos casaremos pasado mañana, cree que estás embarazada. — Draco parecía Macaulay Culkin por la expresión de niño asustado. Parecía un pobre angelito asustado, se debía a la película "Home Alone" que habían visto la navidad pasada.

La castaña sonrió de manera atrevida, de una manera que no lo haría si no estuviera ante la serpiente. — Creo que deberíamos darle la noticia del nieto.

El rubio sonrió de manera recíproca — No sabía que tenías esa clase de intenciones.

— Hay muchas cosas que no sabes, pero estoy dispuesta a enseñarte— Le dio un guiño travieso — Hay cosas que me muero por hacer y realmente deseo hacer más que besarte.

— Deberíamos esperar hasta la luna de miel ¿no te parece?

— ¿Quién lo diría? El gran príncipe de Slytherin tiene miedo de hacer el amor con su prometida — Hermione se acercó a él, le besó y procedió a abrir su camisa.

— ¿miedo? Aquí podrían vernos cualquiera y realmente no deseo que nadie te vea. — Draco estaba tratando de mantener la cordura cuando esta hermosa mujer empezó a acariciar su entrepierna.

— Entonces ven — Ella lo arrastró a la espesura de los árboles. — esto será divertido y tenemos 15 minutos.

Emocionante, era la palabra que estaba en la cabeza de ambos.

Empezaron a besarse sin parar, no se desvistieron. Hermione fue bajando hasta ponerse de rodillas delante de su prometido, acariciaba el miembro que sobresalía sobre el pantalón.

— Quiero realmente hacer esto — Le dijo mientras abría la bragueta y con sus suaves manos iba sacando el miembro, era suave y cálido. Le dio una lamida y escuchó un suave gemido de su rubio. — Vaya que te gusta.

— Digamos que eres la primera a la que le permito tocarme como desea — Draco le acarició la cabeza cuando ella lo miró a los ojos — Además desde que Teddy llegó a mi vida, yo he estado en la abstinencia y...

— Oh vaya, entonces hagámoslo aquí y aprovecha que estoy usando una falda.

— ¿Bebiste algún afrodisiaco?

Empezó a realizar felación, no dejaba de lamer, acariciar, succionar mientras veía al rubio a los ojos, algo realmente excitante para ambos.

Él alzó y la puso contra un árbol — ¿realmente pretendes que sea de esta manera? — preguntó mientras suavemente hacia un lado las bragas, iba acariciando suavemente los labios vaginales, que estaban húmedos y calientes. — ¿quieres que sea así?

— Puedo asegurar que tendremos esta clase de momentos muy seguido y tenemos 10 minutos y contando. — Ella tomó el falo para dirigirlo a su interior mientras con la mano libre besaba al rubio

Se dejó llevar, empezó el vaivén, la bruja evitaba gemir, mientras sentía la dureza de su ahora prometido, él la alzó y ella cruzó sus piernas alrededor de las caderas para sentirlo más profundo.

— Eres tan...No puedo más yo...

El orgasmo para ella llegó, pero Draco no lo obtuvo por mucho que lo disfrutó, ya que desde luego él no padecía de la eyaculación precoz.

escucharon pasos que se iban acercando.

— Si están haciendo algo sucio más les vale que se pongan presentables — Era la voz de Ron cargada de advertencia que se acercaba.

— Doña Cissy está histérica y les aseguro que alguno de ustedes va recibir la furia Black — Era la voz de Harry.

Desde luego que la pareja se apresuró a arreglarse con ayuda de la magia.

— ¿nos hacían un sobrino? — Pregunto el pelirrojo. Empezó a olfatear el lugar como un perro, en cuanto los vio presentables — esto huele a sexo— afirmó

— ¿Tú como sabes eso? — Draco lo miró divertido — Dudo que alguien quiera reproducirse contigo a excepto de tu mano.

— Muy mracioso, Malfoy, pero ya estoy saliendo con alguien. — afirmó orgulloso el pelirrojo.

— ¿Quién es? — Preguntaron Harry y Hermione a la vez. Su amigo no les había contado nada.

— Padma y está embarazada. Así que Malfoy, sí que me reproduzco — Lo dijo con un tono sarcástico.

El rubio empezó a reír, desde luego sorprendió a los chicos. — Topotter apresúrate a procrear, Ronald te ha ganado contra todo pronóstico.

El joven azabache se acercó a su amiga y empezó a dirigirla a la madriguera — Debemos decirle a tu suegrita Cissy, que tu prometido trató de seducirte.

— De acuerdo — aceptó la castaña, se notaba entretenida con la expresión ofendida de su novio.

— ¡Fue el revés! — se quejó el rubio como un niño pequeño que había sido traicionado.

Ron le miró divertido — Te aseguro que cuando ellos dos acuerdan algo, no hay quien los haga cambiar de van a creer lo que dicen por que Herms tiene cara de inocente.

— Es una insaciable, me siento violado — Se lamentó Draco mientras Ronald lo seguía.

— Somos un desastre como chaperones.

— Tienes razón.