En la habitación de la madriguera que le fue designada a Hermione se encontraban: Narcissa, Molly, Ginny, Daphne, Pansy y la señora Jean; realizaban un recuento de lo que faltaba para la boda además de acabar los detalles del vestido.

— ¡Tenemos todo listo! — sonrió Daphne, al ver su trabajo acabado.

Al fin habían terminado de colocarle unos detallitos de pedrería al vestido.

— Sí, solo queda probarme el vestido. — Suspiró la castaña. Admiraba el vestido que estaba sobre la cama

— Mejor no lo hagas. — expresó Daphne, desde que concibió a su hijo experimentó todo tipo de augurios. — no ahora...

— Debo hacerlo, quiero ver cómo me queda...— Insistió.

La novia se probó el vestido, le quedaba perfecto, el pecho era estilo corazón, largo y acampanado en un estilo princesa, tenía un lazo rojo al lado izquierdo de su cadera, cubierto con la pedrería plateada, el color era blanco como la nieve. Se observaba en el espejo e imaginaba que iba hacia el altar y a Draco esperándola. En la noche la desvestiría para sellar su pasión con...

Escucharon el bullicio de los pequeños

— ¡Yo quiero, no molestes! — Gritó Fabián que ingresaba volando en una escoba de juguete con un plato de chocolate derretido.

— ¡no Seas malo! — Lo seguía Peter también en su escoba.— solo un poco.— comenzaron a arrebatarse el plato en el aire.

— Por favor deténganse...— pidió la señora Jean, para cuando lo hicieron el lato salió volando en dirección a Hermione.

— ¡Nooooooooooooooooooooooo!

Se oyó un grito desgarrador en la madriguera, haciendo que Draco se asustara y quisiera ir a ver lo que sucedía con su novia, pero fue Detenido por Harry, Theo, Frank y William Granger.

— Debo ir...— Draco trató de usar la aparición, pero era inútil.

— no, ponte el traje y luego ya vemos si acudimos o no. — Comentó William para tranquilizar a su yerno, era mentira ya que hasta él sabía que ver a su hija vestida novia antes de la boda era de mala suerte.

Hermione se notaba horrorizada su vestido había quedado manchado de chocolate así no se podía casar, estaba llorando, era consolada por Jean.

El resto de las mujeres estaban en shock, era lo peor que le podía ocurrir a una mujer el día antes de su boda.

— Tía Mione, lo sentimos, no quelíamos aluinalo.— se disculpó Fabián. — Somos magos y eso se puede limpial

El niño se acercó al vestido y tocó el chocolate que salió con si fuera una sombra que colocó de vuelta en su plato.

— Mi helmano es un genio — Peter le sonrió a su madre que los veía entre espantada y orgullosa— ilemos a jugar con Teddy y Dely (Delphi).

— Gracias pequeños— La castaña besó la frente de ambos pequeños dejándoles una mancha de labial rojo.

A las brujas se les olvida que poseen magia cuando desde luego son atacadas por un plato de chocolate el día antes de su boda.


Draco dormía cómodamente en su cama debido a que Teddy se quedaría en la Madriguera hasta que regresaran de la luna de miel. El teléfono de su mesilla empezó a sonar, ni siquiera había tenido una despedida de soltero, porque le parecía estúpido. Debía ser las 10 pm. Fue a dormir temprano para estar radiante para su boda.

— Ya dije que no salgo, Blaise — Dijo en cuanto descolgó. Escuchó un grito de dolor y terminó por despertar.

— Tu... ahijado ya... viene y George... está en América — Se quejó su amiga. — Necesitó llegar a San Mungo y apenas puedo moverme. Allie está dormida.

— En tres minutos estaré contigo. — En menos de 10 segundos bajó a la sala donde encontró a Theodore con una máscara del hombre araña. Parecía estar jugando a lanzar hilos al techo.

— ¿Qué hace el bello durmiente despierto? — Preguntó Theo en cuanto se sacó la máscara. — ¿si no duermes bien, vas a tener ojeras.

— Otra vez George no está con Daphne y ella...

— Vamos, vamos, estoy seguro que esto será divertido. — Se apresuraron a ir casa de su mejor amiga. No sin antes dejar la comida del perro en el plato, no querían que Bobby, el pastor alemán acabara con los muebles.


23 de junio, 2003

Daphne tuvo a su hijo apenas hace unas 12 horas, George brilló por su ausencia ya que estuvo en américa en compañía de Fred, negociando para abrir una sucursal de SW. Pese a las insistencias de Hermione para que descansara y que no era necesario de que fuera la madrina, se presentó con un hermoso vestido estilo griego color lila. Sostenía su hijo en brazos, Fred II Alan Weasley-Greengrass.

Allie estaba en la sala con George.

— Dime que hoy estará todo bien y que no será ningún desastre. — Hermione mientras tomaba de la mano a su amiga.

— Creo que es mejor que le preguntes a Freddy — la rubia le acercó al bebé, era rubio y sus ojos eran azules como los de su padre. — Mi niño sabe cosas, será mejor adivino que la loca de Sybil

Hermione repitió la pregunta al bebé y este le sonrió.

— Estoy segura que quiere decirte que te vas a divertir mucho.

La bruja besó la frente del bebé — Gracias.

Los caballeros se encontraban reunidos en el jardín, aún faltaban que los invitados hicieran acto de presencia y desde luego Rita Skeeter estaba vetada por los novios. En su lugar habían contratado a un periodista no tan amarillista.

Draco estaba listo desde la madrugada, así que solo se limitaban a cruzar ciertas palabras, William, Fred, George, Ronald, BiIll, Charlie, Harry, Theo, Blaise.

— Ustedes se están llenando de hijos— Comentó Blaise al ver a Bill jugando con su hija, Fred corría tras sus dos hijos que perseguían una perrita pelirroja, George acunaba a su hija. Ronald estaba sentado junto a Padma que estaba embarazada, por lo que sabía seria llamado Panju (nombre terrible en su opinión) — A excepción de Charlie, Potter y Theo Desde luego.

— Lo dices porque Ginevra jamás te hizo caso — Draco quería molestar a Potter y a su amigo.

Blaise sintió esa ofensa como personal — Te recuerdo que en más de una ocasión tuve citas con ella, fue una lástima que siguiera enamorada de Potter, de no ser así seguramente sería una Zabini.

Harry sonrió sarcástico — Si no se ha casado conmigo menos lo hará contigo.

— Yo sé porque no te ha aceptado, me contó que la presionas para tener un hijo— el moreno lo miró con burla— sé que no siente segura, piensa que la usas para engendrar. Si estuviera a mi lado ella no dudaría un solo instante en darme un bebé.

— No hables así de mi novia, ella es...

— Una hermosa mujer— Finalizó el moreno alzando un poco la voz. — ¡Te aseguro que si lo deseo puedo arrebatártela!

— Dejen de discutir — Theo decidió parar lo que ocurría, en vista de que Draco estaba observando en silencio la reyerta.

Un llanto se empezó a oír.

— ¡vez lo que hacen! — alzó la voz George, mientras arrullaba su hija que había sido despertada.— Ginny es una adulta, si no quiere tener hijos es asunto de ella. Harry te pido dejes tus inseguridades atrás.

Blaise notó la mirada reprobatoria de Draco, era claro que esperaba que se disculpara ya que ahora se iba a casar con una ex Gryffindor. Suspiró resignado y Molesto. — Potter, lamento mi conducta. Solo que Ginevra es un tema que no he superado por completo y entiendo tu enamoramiento. — Le extendió la mano.

Harry asintió y le estrechó la mano — Entiendo, es hermosa.

Ambos la vieron aparecer, iba sonriendo en compañía de Luna Lovegood.

— ¿alguna vez has pensado en un trío? — Preguntó Blaise, era broma, pero Harry pensó que podría resultar.

Después de todo tenía la mente abierta desde que a su vida llegaron las serpientes.


Hermione estaba observando por la ventana, su amigo precia discutir algo con Blaise. Sin duda era por Ginny.

Tocaron la puerta.

— Adelante. Daphne.

— No soy esa bastarda— Ingresó Astoria con una sonrisa malvada, se había hecho pasar por una invitada y usaba magia de ilusión óptica, algo que Lucius le enseñó. Insonorizó la habitación. — Deseo felicitarte. — dijo mientras se acercaba a ella.

—Gracias. — Hermione tomó su varita, se giró rápidamente para darle la cara. — Ahora vete o te convertiré en rana.

Sonrío con arrogancia. — No entiendo cómo es que mi Draquito cayó a tus pies. Es ilógico.

— Es porque yo jamás lo usé, ni me casé con su padre, no le robé su fortuna. No lo engañé— Hermione alzó la varita.

— Touché, Es porque sabe que no puedo darle hijos, porque de ser así moriré. Descubrí que Daphne no es mi hermana de sangre porque sigue viva... No es justo ¿sabes? — usaba un tono dulce.

— Ese no es mi asunto Greengrass — Hermione se negaba a sentir lastima.

— Deja a Draco y saldrás viva de aquí ¿creíste que me quedaría sin hacer nada? — pregunto con una sonrisa Maligna.

Granger trató de liberarse, la había petrificado sin decir palabra. Maldita magia no verbal. Trató de usar la suya, pero no podía pensar con claridad.

— Te he estudiado a fondo, no me detendrás.

Draco, ayúdame, Papá, Narcissa, amigos ayúdenme. Pensó. Las lágrimas amenazaban con salir, pero se negaba a llorar delante de esa perra. Solo le quedaba pensar en que alguien leyera sus pensamientos ya que se sentía sin fuerzas para luchar.

— No podrán hacer nada. — dijo Astoria leyendo su mente a la vez que sacaba un frasco de su ropa — Voy a matarte y luego tomaré tu lugar.


Aldebarán y Scorpius Malfoy estaban de colados en la fiesta, con apariencia de pelirrojos. ¿Quién es Aldebaraán?, era el gemelo mayor, le gustaba ser una chica por algún extraño motivo. Se hacía llamar Altair Malfoy. Hoy era un chico gracias a sus poderes de metamorfomago que también Scorpius poseía. Por otra parte, Lily transformada en una perrita Zhitsu iba corriendo mientras era perseguida por los pequeños Fabián y Peter

— Oye Tarado deja de atragantarte con la comida. — habló Scorpius un tanto fastidiado.

— esquew estaw riwcos. — respondió el pelirrojo con la boca llena.

— Sabes que estamos aquí para deshacernos de la abuela Astoria — Dijo mientras estaba observando ventana donde había estado su madre hace unos segundos.

— En el futuro mamá pudo deshacerse de ella, no tenemos por qué intervenir. — Aldebarán lo miró ya acabando de comer.

— En nuestro futuro ella nunca nos vio, nuestra presencia ha cambiado todo — Señaló a donde Theo se encontraba en compañía de Luna — Ellos jamás estuvieron juntos. Lily lo arruinó. Cuando volvamos a nuestro presente, verás el desastre.

— Bueno, Vamos — Concedió su gemelo mayor.


Draco estaba notablemente nervioso, iba de un lado a otro en el altar, no dejaba de observar la habitación en la que debía de estar, estaba preocupado, sentía algo extraño en su pecho que le estrujaba.

— cálmate. — Pidió Blaise que era el padrino — Granger no va a dejarte plantado no hay de qué preocuparse.

— Está tardando. — Respiraba profundamente tratando de no entrar en pánico.

— Tranquilo ella bajará en unos minutos más y podrán casarse. — Dijo Daphne —No hay novia que sea puntual. ¿Recuerdas que yo hice esperar a George?

— Es porque tú estabas vomitando en el retrete — Explicó el rubio — Hermione odia la impuntualidad. Ella no...

Entonces la vio caminar hacia él, iba del brazo de William, pasaba sobre la suave alfombra que estaba sobre la hierba, había sido colocada cuidadosamente para no arruinar los zapatos a los novios ni a los invitados.

Draco estaba emocionado, seguro de que se veía a punto de llorar, era la mujer más hermosa del mundo. Era divina.

Llegó al altar donde estaba su novio. En sus ojos se podía ver admiración, un brillo especial en esos ojos gris tormenta.

William fue el primero en hablar— Yerno, lamento haberte amenazado con una escopeta — Los presentes rieron — Hermione me explicó que no está embarazada... ahora me queda pedirte que cuides a mi hija, ya que te has ganado su corazón hace mucho. Así que te la entrego, es lo más preciado que me dio su madre.

— La cuidare con mi vida. — respondió el rubio mientras su suegro se daba la vuelta para ir a su asiento con el resto de invitados.

En ese preciso momento apareció quien oficiaría la boda. ¿Adivinan quién era? Natalya Gorreti, además de ser La subsecretaria era la juez que celebraba las bodas. ¿Raro? Demasiado para los muggles, normal para los magos.

— Estamos aquí reunidos para oficiar la ceremonia de enlace entre el mago Draco Lucius Malfoy y La bruja Hermione Jean Granger... – dio un suspiro y dirigió su mirad a la castaña— ¿Hermione ha venido aquí por su propia voluntad?... dímelo... si no es así aquí mismo lo hechizo por obligarte, después de todo eres la inocente chica a punto de casarse con la astuta serpiente— Sonrió de manera sádica.

— Sí, por mi voluntad...— Respondió ahogando una carcajada ante la cara incrédula del rubio. — continúa por favor.

Natalya continuó— Bueno... Draco a usted no le pregunto, porque tiene cara de bobo enamorado— Tosió un poco cuando los invitados rieron — ambos unirán sus vidas ante Merlín, comencemos con la ceremonia.

Natalya comenzó explicando los valores del matrimonio para la comunidad mágica, como debían ser como pareja, hasta que llegó a la parte más importante: — Hermione Granger... ¿aceptas por esposo a Draco Malfoy para amarlo y respetarlo todos los días de tu vida? — preguntó

— sí acepto, Lo amaré y respetaré siempre. — Respondió la castaña mientras veía al rubio a los ojos.

— Draco... más le vale que usted no le falte ni la engañe si no conocerá mi lado parecido a tía Umbridge. — Dijo Sosteniendo Su varita cerca de la garganta del novio, un segundo después bajó la varita para continuar con la ceremonia— ¿aceptas por esposa Hermione Granger para amarla y RESPETARLA todos los días de tu vida? — preguntó

— No la hechizo porque me estoy casando. — Draco susurró lo suficiente alto para que Hermione y la jueza lo oyeran, Luego cambio a un tono amable —... Si Acepto a Hermione, voy a cuidarla, amarla y respetarla todos los días de mi vida. — respondió.

— Más le vale señor Malfoy... Sigamos con la ceremonia... — la bruja se aclaró la garganta para la parte más interesante— Si hay alguien que se oponga a la boda que hable ahora para que yo pueda hacerlo sufrir con un par de maleficios. ¿Quién es desgraciado que quiere arruinar mi ceremonia... ¿nadie?... ¿nadie? — observaba a las invitadas e invitados, los que no sabían si reír o huir—... bueno... Yo y Merlín los declaramos Señor y Señora Malfoy...

Ese preciso momento una enojada Astoria apareció, estaba cubierta de dulces y con el torso semi-desnudo — ¡Yo Me opongo! él es mío y lo seguirá siendo.

Natalya la ignoró —Que siga la ceremonia... qué bonita boda. — dijo en voz alta— y como decía antes de que la mortífago me interrumpiera... Yo y Merlín los declaramos Señor y Señora Malfoy, Mago y Bruja por ende marido y mujer. Draco puedes besar a tu esposa.

Mientras lo novios se besaban Natalya se dirigió a Astoria — ¡Esto de las bodas es lo mío!— antes de siquiera ser detenida por los invitados petrificó a la bruja y la alzo con la magia—No la matare, solo voy a torturarla un poco por interrumpir esta boda y arreglaremos asuntos de chicas. Quien me interrumpa va a sufrir.

Kingsley no dijo nada, esa joven le asustaba. Decidió restarle importancia a lo ocurrido— No pasa nada luego la llevará a San Mungo.

Si el señor ministro lo decía, así debía de ser. Además, a nadie le interesaba lo que ocurría con la bruja más despreciable del Reino Unido. Daphne no dijo nada, ni se inmutó. El bebé rio, era claro que supo que iba a ocurrir.

Horas más tarde todos los invitados parecían estar completamente ebrios, los que ya se habían excedido en sobremanera eran dos magos en especial. Draco y Harry pues habían empezado con una competencia simple.

— Mira Malfoy a que no me ganas bebiendo este refresco. — dijo mientras elevaba el Martini de fresa para luego beberlo

— yo te ganare, Topotter — El rubio tomó otro

así comenzaron bebiendo.

De eso ya habían pasado horas ahora estaban tan borrachos que hasta el mismo dios romano Baco les envidiaría.

— Estoy dispuesto a acceder a un trío — Confesó Harry. — Por Ginny.

— ¿Con Blaise? — El rubio vio asentir al cegatón— No sabía que eras bisexual.

— Por Ginny podría convertirme en un topo si me lo pide — Bebió otra copa de whiskey. — ¿tú lo harías por Mione?

Draco pareció meditarlo — No, ella me mataría si le sugiero un trío, además no la quiero compartir. — Alzó la mirada y vio a su esposa entretenida con el pequeño Fred II — ¡Blaise! — llamó a su amigo.

— ¿Qué quieres? — este estaba en las mismas circunstancias, ebrio hasta las orejas.

— ¿Recuerdas cuando el profesor Lupin pensó que decíamos estupideces? — Preguntó el rubio.

— Sí, pensó que estábamos borrachos cuando nos sor pendió cantando reggae en ese salón abandonado.

— ¿ustedes cantan música muggle? — Pregunto Harry. Casi hasta la ebriedad se le iba con esa información.

— Sí, yo soy un negro y amo esa música, deberías escuchar las de Bob Marley, te aseguro que te cae bien — sonrió como pudo — y al profesor le gustó, dijo que le recordábamos a un amigo que estaba lleno de pulgas — el moreno afirmó — Supongo que se refería a Sirius Black.

Harry asintió varias veces — ¿y que cantaban?

Draco y Blaise se miraron, usaron el sonorus porque querían ser escuchados. Oh claro que no estaban del todo bien.

A todo pulmón empezaron a gritar, perdón, a cantar "Is this love" de Bob Marley.

Quiero amarte y tratarte bien,

Quiero amarte cada día y cada noche,

Estaremos juntos con un techo sobre nuestras cabezas

compartiremos el abrigo de mi cama sencilla.

compartiremos la misma habitación.

Hermione y el resto de los invitados los escuchó, todos estaban anonadados. Era tan cómica la escena que Thodore sacó su oportuna cámara de video

Draco se acercó a su esposa y la abrazó.

¿Esto es amor? ¿Esto es amor?

¿es amor lo que estoy sintiendo?

— No sabía que mi hijo era cantante — Narcissa lo veía con sorpresa.

— ahora lo sabe, pero en mi humilde opinión como cantante se moriría de hambre — Dijo Fred.

Quiero saberlo. Quiero saberlo

Quiero saberlo todo ahora.

Blaise estaba haciendo los coros, mientras veía a Ginny con tristeza y la pelirroja parecía estar confundida, viéndolo a él y luego a Harry. El amor parecía ser complicado.

Draco besó a Hermione, la miró a los ojos y cantó: Quiero amarte, quiero amar y tratarte bien, quiero amarte cada día y cada noche. ¿Esto es amor? ¿esto es amor? Oh sí, sí lo sé. Sí ahora lo sé. Estoy dispuesto y puedo amarte.

— Te quiero Draco, te amo — Le dijo y lo besó.

— Ya que han visto nuestro maravilloso talentóo vamos a deleitarlos con otra canción. — Blaise empezó a cantar una canción de Nombre Go Pato, era una clásica del reggae. Algunos le seguían otros trataban de ignorarlo.

— Es mejor si cantamos la favorita de Daphne y Pansy — Dijo Draco interrumpiéndolo a media canción — Porque bueno, seremos muy puristas y lo que quieran, pero la música Muggle es preciosa y tiene magia.

Blaise empezó a tararear la base, iban a cantar "Could you be loved" de Bob Marley

¿Puedes amar y ser amado?

¿Puedes amar y ser amado?

Que no te tomen de tonto

Ni que te vengan a educar

¡Tenemos mente propia!

Así que vete al infierno si tus pensamientos no son justos

Teddy se les unió, su tío Draco le había dado como regalo un CD de Bob Marley y esa era su canción preferida se subió a una mesa: — ¡El amor nunca nos dejará solos! cuando estemos en la oscuridad vendrá a iluminarnos. ¿Puedes amar y ser amado? ¿Puedes amar y ser amado?

Pansy y Daphne se acercaron al pequeño sobrino postizo que tenían, cantaron junto con él — El camino de la vida es rocoso y tú puedes tropezar también. Así que cuando apuntas a alguien con el dedo, alguien más te apunta a ti. ¡Ama a tus hermanos! Puedes ser amado, puedes ser amado, puedes ser amado...

Los invitados que aún estaban en pie y sobrios cantaban: ¿Puedes amar y ser amado?

La respuesta es sí, puedes amar y ser amado. Teddy amaba mucho a sus tíos, a sus padrinos y a sus amigos. Tenía mucho amor para dar. Era un niño bueno y amoroso, como sus padres hubieran deseado que fuera. Estarían orgullos de que el pequeño de 5 años entendiera bien el significado del amor.

Hermione amaba al hurón y Draco amaba a su rata de biblioteca. Castaña y Rubio amaban a Teddy, lo adoraban como aun hijo y por eso decidirían no tener hijos hasta que Teddy fuera Hogwarts.

Las aventuras empiezan al igual que este matrimonio.