Lily Potter de 17 años veía sus manos con estupefacción. — ¿que acabo de hacer?
Había atacado a Narcissa con un maleficio que provocaba heridas en el cuerpo. Aldebarán había estado dispuesto a herir al novio de su abuela y lo había logrado. Además de evitar que pudieran usar la aparición.
— Sí, los atacamos y creo que arruinamos todo. — Scorpius se lamentó ya que había usado un hechizo de confusión.
— Yo no diría eso, solo se convertirá en una madre responsable. — Delphi se sentó sobre la hierba. — posiblemente yo vaya con ellos a España y a la escuela Beauxbatons.
— ¡Nos hiciste creer que ibas a arruinar nuestros nacimientos! — Lily le gritó. — pero acabamos de darte una madre ¿Quién mierda te crees?
— La hija de Voldemort.
Los tres adolescentes se quedaron sorprendidos. Incluso esperaron que su tía empezara a reír como parte de una broma de mal gusto, pero eso no ocurrió. Quedaron aterrados.
Delphi tomó el giratiempo le dio un par de vueltas y antes de regresar sola en el tiempo los chicos le siguieron.
Era tarde en la noche, había acabo en el vecindario muggle de Draco.
Seguía siendo el año 2000.
— Esa casa que ven con las luces encendidas es donde su padre y su madre viven juntos. — Señaló Delphi. — Quizás estén viendo una película, esa era la manera en que empezaron a salir.
— ¿porque estamos aquí? — preguntó Aldebarán que ya había tomado su forma femenina y se hacía llamar Altair.
— Voy a terminar de contarles unas cosas que quiero hacer y posiblemente mañana nos vallamos a otro lugar. Quisiera dejarlos, pero son mis únicos sobrinos y sus padres me matarían. — Ella se acercó a una casa. — Los Patterson solían irse de vacaciones en estas fechas así que debe estar vacía. —usó la magia para abrir la puerta. — adelante chicos.
Una vez dentro Delphi le asignó habitaciones, preparó la cena, tenía buena mano para ello ya que un elfo le enseñó.
— Tía Delphi ¿Por qué nos engañaste? — Preguntó Altair, mientras comía el gulash. — pudimos seguirte sin necesidad de tanto engaño.
— Sí, me hizo asustar tanto que dejé a mis hermanos solos, mamá va a matarme cuando se entere — Lily era una adolescente de 17 años. Hija de Ginny Weasley y Harry Potter.
— Yo pude haber terminado de hacerme las uñas — Altair le mostró su mano derecha donde faltaba dos uñas por pintar de azul.
Les contó de la profecía, de los sucesos que habían ocurrido cuando fue a visitar a Fred II y lo que ocurría si mataban indirectamente a sus padres. Además de que estaba terminantemente prohibido viajar más atrás del 2000, ya que el hecho de siquiera revivir a Sirius o los padres de Teddy cambiaría todo. Les contó de los giratiempos que existían. El experimental que poseía Theodore Nott y el que había pertenecido a Lucius Malfoy.
Además de decir que eran los elegidos por sus habilidades, Lily Potter por ser animaga, hija de Harry Potter. Aldebarán (Altair) y Scorpius Malfoy-Granger Por ser hijos del ex-mortífago y la heroína. Ambos adolescentes sabían de la matemática cuántica y parecían estar interesados en la ciencia muggle.
Pasaron la noche ahí.
Al amanecer Delphi desapreció, tenía que hacerle una visita a Blaise Zabini.
Altair, Lily y Scorpius salieron a caminar por el parque, querían hacer algo más que estar encerrados viendo programas que no eran de su época.
Hermione Granger salió de la casa en compañía de, un perro pastor alemán, una niña rubia y un niño de cabello castaño. Altair desapareció más rápido que un parpadeo, Lily se convirtió en una perrita y Scorpius tomo la forma de su padre adolescente, solo que castaño y de ojos azules.
Se acercó cuando su madre se sentó en la banqueta del parque muggle que estaba frente a la casa, observaba a los niños correr y jugar con el perro.
— Hola. —Scorpius se le acercó. Fingió estar preocupado — ¿Ha visto por aquí a mi perrita? Se ha escapado de casa.
Hermione lo miró, estaba sorprendía. ¿Ese era Draco castaño y adolescente? — Hola... Creo es esa de ahí. — señaló al pequeño Zhitsu pelirrojo que jugaba con Teddy y Delfy.
— ¿puedo sentarme aquí hasta que acaben de jugar? —Scorpius señaló el banco de mármol donde se hallaba Hermione.
— Sí.
— ¿Son sus hijos? —preguntó. Se sentía fuera de lugar interactuando con su joven madre. Evitaba mirar a la casa porque seguramente su padre estaba observándolos.
Hermione tosió fuertemente. — Eh... No... Mis ahijados.
— Oh, lo siento— él se rascó la cabeza algo avergonzado. pensó rápidamente en un nombre falso — Soy Thomas Andrew.
— Hermione Granger. — Se presentó su madre. — Tienes un lindo perrito, Thomas.
— De hecho, es perrita. — Respondió él, evitando reír al imaginar a Lily enterarse de que la confundían con un can macho — Puedes decirme Tom.
— Es una linda perrita, Tom— Hermione sentía curiosidad por el adolescente ya que su parecido con Draco Malfoy era impresionante. — ¿Qué edad tienes?
— Tengo 17 años ¿y tú? —Scorpius la miró con interés, su cabello castaño arenoso era rebelde, sus ojos azules eran como el cielo, además de ser más alto que Hermione.
Su madre no era tonta, podría estar sospechando algo y tenía miedo de ello. ¡Dulce cielo! que merlín se apiadara de él.
— 19 años. — Aún faltaba algunos meses para setiembre y que iniciara sus 20 años.
— ¿Cómo es que tienes ahijados a tu edad? —preguntó él, se veía realmente sorprendido. No era una historia que su madre contara cada noche, de hecho, apenas había dicho palabra de ello.
Hermione se puso colorada. — pues Los padres del niño me eligieron porque soy madura para mi edad, el padrino tiene también 19 años y es amigo mío. — se refirió a Harry.
Su tío Harry solía desbordar de alegría cuando relataba la historia.
— Ah vaya. Entiendo. — El chico le sonrió. — ¿Asistes a alguna universidad? Es decir, no te he visto antes por aquí.
Trató de sonar lo más muggle posible, así se olvidaría de su parecido con su padre.
— Es que me acabo de mudar... Estudio... Derecho —Mágico, Claro que él no la iba a ver, se apresuraba por llegar a casa y correr a atender a los pequeños. — Además trabajó la mayor parte del día.
Él le sonrió. — Ahora entiendo porque te eligieron como madrina. — El joven avistó la heladería. — Traeré algo para mitigar este calor.
Comieron helados, Los niños no dejaban de hacerle preguntas.
la perrita ladró.
— Es cierto Kenya— Miró al can — parece que es más de medio día, mi madre ha de estar preocupada.
— Nosotros debemos ir a hacer el almuerzo — Dijo Hermione— Niños despídanse de Tom.
— ¿nos volvelemos a vel? — Preguntó Teddy.
— Por supuesto que si campeón— Le regaló una mirada divertida, desde luego que lo haría, solo que en muchos años en el futuro.
— Cuídate mucho, espelo velte plonto. — Delphy le sonrió de manera dulce.
— Sí, lo haremos.
"Thomas Andrew" sostuvo a su perrita en brazos y volvió a despedirse de sus encantadores vecinos. Caminó hasta su casa, una vez dentro la perrita cambió de forma, hasta transformarse en una guapa pelirroja de 17 años.
— Tu hermana te va a matar. — Comentó la Lily. — Tuve la suerte de convertirme en perrita. Si me hubiera visto mi madre a través de esa ventana hubiera querido interrogarnos hasta nos castigarían a pesar de que no hemos nacido.
Siendo un perro pudo observar todo con detalle, sus tíos y padres habían estado observando todo desde la ventana.
— Lily me sentía tan nervioso que tome la forma de papá. — Regresó a su forma habitual, Definitivamente se parecía a Lucius cuando era un adolescente, pero le gustaba ser como su padre cuando hacia travesuras así su madre no era tan severa.
— Es tu madre, Scorpius. Solo más joven no va a castigarte por qué no te conoce. — Lily miró a todos lados. — Al parecer caímos en la época equivocada. Tal parece que la tía Delphi nos dejó a propósito. Sabía que saldríamos de esta casa ¿¡Que mierda habremos cambiado!?
Altair apareció sentada sobre el sofá, tampoco se parecía a su madre, era la versión adolescente de Narcissa. — Creo que ella pensó en que esto iba a ocurrir. Además, lo único que podría suceder si calculamos esto. — Sacó una hoja y empezó a realizar algunas operaciones cuánticas. — Acelerar el noviazgo de nuestros padres, ya no empezará en 2007. Aunque no alteramos nuestros nacimientos. Eso sucederá hasta 2010 o 2011 dependiendo de cómo nos pida tío Teddy.
— Altair, Yo saldré de la noche de copas, calcula eso ¿sii? — Lily observaba como su amiga hacia operaciones matemáticas.
— No voy a calcular cuando el tío Harry y tu mamá van a echar la caricia. Si fueses a desaparecer estarías traslúcida. — Altair la miró avergonzada.
— Cierto— sonrió la pelirroja — parece que papi y mami sí harán travesuras en el bautizo de los gemelos de tía Daphne.
— ¡Altair! — Scorpius gruñe mientras se acerca a su hermana, le habla en tono acusador. —Desapareciste en cuanto los viste.
Ella se encogió de hombros— Fui a hacerle una visita de cortesía a la Abuela Astoria, casi la mato del susto, pero obtuve esto. — les mostró un Giratiempo. — era del abuelo, ahora si podremos seguir a la Tía Delphi... Y no hagan otra estupidez o vamos a terminar matando a nuestros padres de manera indirecta.
— Tío Teddy es capaz de convertirnos en ranas si le hacemos algo a su hermanita así que modérate Altair — Scorpius le sonrió.
— Claro que sí, es mi tía favorita. — la rubia puso los ojos en blanco. — lo máximo que podría hacer es decirle al mundo que sale con el Fred II en secreto.
—Delphy es la única tía que tienen. — observó Lily.
El trío de amigos se tocaron las manos y desaparecieron de la casa, iban a ir a buscar a su tía Delphy y de paso pasear por los eventos importantes de sus padres y tíos.
