Teddy se sentía enfermo en la última semana, se mostraba irritable, no lograba dormir y si lo conseguía las pesadillas lo molestaban, cuando algo no le salía bien se reprochaba.

Molly llamó a Harry y le contó lo que ocurría, además de que el pequeño pasaba las tardes mirando por la ventana, parecía perdido y no quería hablar. Draco y Hermione aún estaban en su luna de miel por lo que no deseaban interrumpirlos.

— Hola Teddy, ¿Cómo estás? — Preguntó el auror.

— Me duele aquí — señaló su corazón — Padrino, siento ganas de llorar, soy un tonto yo...— Empezó a llorar.

— No es cierto, eres el niño más brillante y amoroso del mundo — Harry sabía que su ahijado necesitaba seguridad. Ya que él a esa edad siendo huérfano y con los Dursley tan crueles se sintió igual. — A Hermy no le gustaría verte así, ella y la rata rubia te aman. todos te amamos.

— Es que soy muy torpe, no puedo ni subirme a la escoba de juguete, la leche me hace daño y me da miedo lo lúgubre... soy tonto. — Teddy empezó a Llorar.

Ginny que había estado escuchando la conversación se acercó, lo alzó en brazos — No lo eres, corazón. Cuando tenía tu edad mis hermanos nunca me dejaron usar una escoba de juguete o real, pero hoy soy la mejor y juego en un equipo. Yo te voy a enseñar.

— Tu padre también era alérgico a la leche, solo que él se quedaba horas atorado en el baño — Fred sostenía en brazos a su hijo Fabián. — Una vez en una reunión de la orden del fénix, George casi se hace en los pantalones, porque tu papá no dejaba el baño libre.

Teddy sonrió al imaginar la situación.

— Amigo, no tienes polque sentilte mal. — Fabián tomó la palabra. — Mi papá es muy tolpe y ya es alto... siemple está haciendo explosiones con la magia.

— Sí, soy muy torpe y estoy orgulloso de eso — Fred sonrió, sabía que al pequeño le faltaba seguridad, la ausencia de Draco y Hermione lo estaba afectando. — Así me amo.

— ¿no es malo ser torpe? — preguntó el pequeño metamorfomago.

— Sería extraño no serlo, hasta tu tío Draco lo es, no puede cocinar un solo tocino sin quemarlo — Pansy le guiñó, acaba de llegar y escuchó la conversación.

— Tío Draco dice que chamuscado sabe mejor. — respondió el niño.

Todos rieron.

Hasta que escucharon un carraspeo indignado y una risa femenina.

— A Draco le sale genial las palomitas de maíz. — Hermione lo defendió, pero sin duda lo hundió más. Se acercó a Ginny que sostenía a su ahijado. — ¿Cómo está el príncipe más hermoso de este mundo? ¿Nos extrañaste?

— ¡Tía madrina Hermy! ¡Basta! — Reía mientras recibía muchos besos en el rostro — me vas a dejar pintado como al tío Draco. — la abrazó. — ¿ya voy a tener primos? La tía Ansy y la tía Afny me explicaron cómo se hacen los bebés.

Los Weasley, Potter y el matrimonio Malfoy guardaron silencio y observaron de manera acusadora a Pansy que sonreía con inocencia. La bruja pasó explicando que les contó que había dicho que era: "una labor muy difícil que un mago y una bruja llevaban a cabo en una noche solos en una habitación y que luego de ese día en nueve meses llegaba el bebé"

— ¿Alguien dijo que Teddy es torpe? — Preguntó Draco cuando Hermione y su sobrino se adelantaron a casa.

Molly lo meditó — Hace unos días, Delphi vino, estuvieron jugando y luego ya no se hablaron más. Parecía como si fuera otra.

Pansy y Draco cruzaron miradas debido a que pensaron que el hechizo que Narcissa usó en la memoria de la pequeña rubia se desvaneció.

Ese acto no pasó desapercibido para Harry y Ginny.

— Debieron discutir, hablaré con mi hermanita. — Draco meditó, lo mejor era estabilizar a la niña.

— Narcissa debió ser severa con ella y por eso se desquitó — Dijo Pansy. — No vaya a ocasionar algún trastorno en nuestro pequeño.

Esa era una advertencia velada para que fuera a ver a la niña. Draco se despidió de los Weasley, les agradeció por cuidar de Teddy, entregó los obsequios que su esposa le había encomendado. Fred se retiró de la casa en compañía de su esposa y su hijo.

Una vez fuera de la madriguera y a punto de usar la aparición, Potter y Ginny se le acercaron.

— ¿Sucede algo?

— Tu hermanita, no es exactamente eso — Harry comentó — durante años he abierto la investigación y...— Sintió un dolor en su cabeza.

Draco hizo una mueca, su marca tenebrosa estaba molestando. — Maldición.

— ¿Qué ocurre?

— Delphi... — Dicho concentró sus energías para desaparecer, la pelirroja lo sostuvo antes de desaparecer en un espiral.

Aparecieron en la casa de su madre, el lugar estaba destruido, polvo, muebles rotos, cristales rotos.

— ¿dónde estamos? — Preguntó la Weasley.

Draco sacó su varita y guardó silencio, con una seña le dijo que se callara y le siguiera. Caminaron por la sala cuidando no pisar nada extraño, al llegar a las escalinatas que conducían a la habitación de la pequeña rubia, observaron los cuerpos de Frank y Narcissa, con la mirada le ordenó a Ginny llevárselos, esta no tuvo más remedio que obedecer y usar la aparición para ir a la madriguera.

Continúo subiendo con la varita oculta en la manga de su saco, no deseaba que su hermanita se sintiera amenazada. Al ingresar a la habitación la vio sentada en el marco de la ventana observando.

— ¿Por qué soy como el augurey? — Le preguntó sin mirarlo— Nací para ser malvada. Rompí a Teddy porque no pudo subir a la escoba...

— No has roto a nadie, hermanita.

— Eres mi primo, no soy tu hermana. Ni siquiera sé porque me tratan con amor. — La niña estaba adolorida.

— Creo que deberías dormir — La niña giraba lentamente.

Draco tuvo la sensación de que iba a ver a medusa y con su varita oculta bajo su manga le apuntó — Desmaius

En cuanto la niña quedó aturdida, la casa volvió a ser colorida, nada parecía estar roto ni triste, todo fue producto de la magia de la pequeña. La trasladó a la madriguera, Donde Harry al verla se desmayó.

— ¿Qué pasó? — Preguntó Draco.

— Llevémosla a un orfanato — Narcissa habló desde un rincón, sostenía una taza de chocolate caliente. — Estuve dormida a la fuerza, tuve pesadillas terribles... no puedo con ella.

— Me siento perdido, ni siquiera pude defender a tu madre, Los ojos de la niña son el maldito infierno— Frank le dijo, no miraba a nadie.

Theo y Pansy llegaron por la chimenea, vieron lo ocurrido y se les explicó la situación.

— Yo la criaré — Se ofreció el castaño. — No van a dejarla sola, la criaré como a una Nott.

— ¿Con sangre y castigo? — Preguntó Pansy con ironía.

— Ni siquiera debería tener hogar — Harry se puso en pie cuando Ginny le sacó de su desmayo— Es hija de Voldemort y Bellatrix Lestrange. Debemos...

— ¿Matarla por los crímenes de los mortífagos? Ni hablar, no dejaré...— Draco estaba a punto de hechizar al auror.

— Hermione no estaría de acuerdo contigo, no le gustará saber que metiste a la hija de Lestrange en su casa. — Harry se mostró furioso.

— Ella lo sabe y la ha aceptado, Toppoter— Gruñó Draco. — Si la tratas con odio ten por seguro que la profecía que carga te matará... No voy a permitir que hagas tus locuras. — Miró a su madre — ¿En serio no puedes? — La mujer negó temblorosa — Theo entonces tu deber es cuidarla. — se la extendió.

Theodore tomó a la niña inconsciente en brazos — Voy a modificar su memoria de las últimas semanas.

— Asegúrate de quitarle su magia hasta que tenga once años — Pansy sonó un tanto triste. Había conocido a la chica adulta y no tenía en cuenta de que su futuro estuviera así de jodido. — Si pregunta qué pasó con la tía Cissy será mejor decirle que enfermó y no puede verla porque es contagiosa.

— No quiero verla jamás, sus ojos...— La bruja estaba temblando.

— Madre...

— No me exijas cosas, cuando asumí la responsabilidad en contra de mi voluntad, no creí que...— La rubia lloró y se aferró a su marido.

— Déjalos, aún están asustados de lo que sea que vieron. — Ginny intervino.

La matriarca Weasley miró a la pequeña rubia. — No la lastimen, ella solo necesita amor y mucha comida... si nadie puede yo...

— Suegra, usted ya es mayor, no está para cuidar a una niña traviesa — Pansy se apresuró a abrazarla cuando vio que los ojos se le anegaron de lágrimas. — Pero cuando Theo decida tener hijos, yo misma traeré a Delphi a vivir con usted si lo desea.

— Promételo. — Molly evitó llorar fuertemente, desde luego que, en un par de años, había visto a la pequeña niña como una nieta más, por lo que sentía una ligera culpa por haber matado a la madre de la niña, pero reconocía que jamás hubiera recibido amor de sus progenitores.

— Prometido. — Pansy abrazó aún más a su suegra.

Ginny la veía agradecida. Sostuvo a Harry de la mano para que se mantuviera callado, no debía de proyectarse en nadie, debía aceptar que amaban a la hija de Voldemort.