Los siguientes personajes pertenecen a Kishimoto yo solo los tomo prestados con el fin del entretenimiento.
¡Hola! Hoy vengo aquí con la segunda entrega de esta bella historia.
He leído los comentarios que me dejaron y me alegro un montón saber que están tan ansiosos como yo de leerla ... Así que sin más ¡Disfruten!
Summary: Cuando el humo se disipo lo vio, aquel tablero con el nombre brillando de Naruto Uzumaki, las gradas y en el centro del campo de los examenes chunnin.
-¡Hiashi Hyuga, ven por tu nieta!
El shinobi que habia secuestrado a Himawari. Habian viajado al pasado
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...
...
El guardián del sello II 鳥
La multitud dejo de festejar al reciente ganador, para centrar toda su atención en el hombre que irrumpió sobre la arena. Ropa ceremonial, gastada y desteniña, cabello canoso y ojos blancos, Katetsu sonrio, había funcionado.
Bajo la mirada a la niña en su poder y agrandó aún más la mueca en sus labios.
-Espero que no le haya resultado muy incómodo el viaje, Himawari-sama. -dijo con cruel ironía.
Himawari miraba todo desorientada.
-¿Dónde estamos? -tartamudeo.
La del Hyuga se agrandó sonrisa aún más.
-No tiene de qué preocuparse Himawari-sama. -el arma no abandonó su cuello. -Solo tendremos una bella reunión familiar.
Katetsu se irguio y sin titubear grito a la multitud.
-¡Mi nombre es Katetsu Hyuga, miembro directo del Souke y exijo la presencia del líder del clan Hyuga!
Los murmullos se hicieron presentes, Katetsu vio de reojo como shinobis a cargo del Hokage se acercaban a él, pero fue rápido y sin dudar volvió a usar su ventaja.
-¡Ni lo intenten! -les mostró a la niña. -¡Tengo en mi poder a la futura nieta de Hiashi Hyuga, dan un paso más y la mato!
Los murmullos se habían detenido de golpe y las personas del público miraron hacia un lugar en particular.
Katetsu sonrió al encontrarse con varios pares de ojos blancos.
En el palco del clan, el joven líder se mantenía inmutable, escuchando las amenazas pero no dando indicio de reaccion ante ellas.
-¿Alguien ha visto a esa niña antes?
-No, Hiashi-sama.
El líder frunció el ceño y Katetsu se relamio los labios, deseoso de al fin tener la atención que quería.
-Si quiere conservar la grandeza del clan Hyuga en los años que sigan, hará lo que le digo. -su voz ya no fue un grito, sino una sentencia dura.
Apretó a la niña y está gimió.
-Es una pena que no la reconozca Hiashi-sama, después de todo es por ella que estoy aquí. -su mirada se endureció y ya no hubo burla. - Pero le daré algo para que no dude.
Bajo su rostro. Himawari tembló en sus brazos. Él no retrocedió, sino que con total impunidad, le susurro.
-Hazlo ahora niña.
Y entonces Himawari susurro un tambaleante.
"Byakugan"
Sus ojos azules se tornaron blancos, dando una prueba irrefutable de su origen.
La máscara inmutable de Hiashi se resquebrajo y sus ojos se abrieron asombrados.
Ella lo miró, lo miro con aquellos ojos blancos que no mostraban dureza alguna y entonces ... Grito.
-¡Abuelito! ¡Abuelito ayudame!
Hiashi se levantó de su asiento y sus hombres siguieron su ejemplo. Su impulso lo habia hecho reaccionar antes que su razón, pero rápidamente esa sensación que lo embarcó la hizo a un lado.
Se mostró duro, frío e imponente.
Y así se lo escucho cuando hablo.
-No reconozco a esa niña como mi nieta, pero no permitiré tal falta de respeto hacia mí persona.
El orgullo en él ganó la batalla.
~ • ~ 鳥 ~ • ~
Katetsu bufo triunfante al ser rodeado por los hombres del clan y la diversion volvió a colarse en sus ojos.
Su propósito estaba cada vez más cerca de completarse.
-Me buscabas, así que habla. - le exigio.
-No, yo dije que buscaba al líder del clan. -lo contradijo con dureza -No eres tú el que me interesa Hiashi. -dijo asqueado.
Sus ojos vagaron hasta encontrar a alguien y cuando lo halló, sonrió con cinismo.
Hiashi endureció la mirada y Katetsu
señalo con su kunai a un Shinobi que permanecía apartado pero atento a lo que pasaba.
-Lord Hyuga, es a ti a quien busco.
Los hombres del clan le abrieron rapidamente el paso a un Shinobi de ropas café y cabello canoso. Takahiro Hyuga, padre de Hiashi Hyuga y antiguo líder del clan, lo examinaba con mirada altiva.
-No te conozco - le contesto.
-Eso no importa, tomeme como un mero servidor que viene a advertirle de la traición que cometerá su propio hijo en el futuro.
Takahiro miro a su primogénito, pero este al igual que su padre se mantenía inalterable.
-¿Qué pruebas tienes para hacer tal acusación? -volvio a dirigirse hacia él.
Katetsu sonrió y dijo con su cabeza a un hombre que hacía acto de presencia.
-Ya llegó.
Himawari abrió sus ojos asombrada
-¡Abuelito! -se removió en los brazos de su captor sin éxito alguno.
Todo el clan se dio vuelta para encontrar a un Hiashi Hyuga mucho más mayor, aparecer ante ellos.
-¿Como? -dijo incrédulo el presente lider.
-Jutsu de espacio y tiempo. -respondio Takahiro
-Oto-sama / Hiashi-sama.
El recién llegado miro a su hija y se detuvo más tiempo en su sobrino. Los fantasmas de su pasado revivieron con fuerza en su interior, pero encerró todo centrado en un solo propósito.
-Katetsu.
Su expresión dura mostró a penas ligeros pedazos de ira que quemaban su interior.
-Debo admitir que no esperaba que arriesgaras tu futuro al aparecer así pero ¿Que se puede esperar de un hombre tan débil como tú Hiashi?
Más el líder ignoro su prepotencia y miro a su nieta. Por segundo sus ojos se volvieron serenos
-Himawari todo estará bien. -le prometió y ella asintió.
-¿Asombrado Hiashi-sama? -alardeo Katetsu.
El líder se cruzó de brazos sin mostrarse en lo más mínimo alterado.
-Supe que pergamino era ni bien lo tomaste.
-Siempre creyendote superior al resto Hiashi. -dijo con fastidio. -Lastima que está vez pienso arruinarte.
Jugo con la kunai en su mano, Hiashi frunció el ceño.
-No importa lo que planees, no me ahuyentaras con tus artimañas Katetsu.
-Estas artimañas como tú dices, son el producto de tus errores. -la ira fue tomando poder en sus ojos. -Diles porque estamos aquí, Hiashi.
-Porque decidiste huir como el cobarde que sos.
-Mientes ... -sus dientes rechinaron
Hiashi comenzó a alzar la voz.
-¡Robaste pergaminos de mi propiedad y amenazas a mi nieta!
-¡Mientes! -apreto la garganta de la niña con el filo y sonrió de forma macabra. -Ya deja de mentir Hiashi, yo no soy el malo aquí y lo sabes. -Sus ojos brillaron con un cinismo espeluznante. -Solo hago lo que es necesario, por el bien de los Hyuga. Asi que sino quieres ver a tu amada nieta morir desangrándose, dirás lo que hiciste -lo apunto con el arma. - ¡Informale a Lord Hyuga la impertinencia de tus actos!
-¡No tengo porqué obedecerte Katetsu! No respondo ante ti.
-Pero si ante mi.
La voz pastosa, gastada pero dura de Takahiro, intervino.
Hiashi miro al hombre del que ya ahora solo tenía recuerdos borrosos.
-Oto-sama.
-¿Que hiciste?
Hiashi esquivo la mirada. Takahiro alzó el mentón.
-Te he hecho una pregunta Hiashi, así que abstente a respondla.
Había olvidado lo duro y autoritario que era su padre, casi sonrió de forma agridulce, verlo a él, era recordar momentos más tristes que felices.
Pero era cierto, no podía negarse ante él ...
-La niña ante ustedes es Himawari hija de mi primogénita y la segunda de mis nietos. Hace algunas semanas su madre me informo que Himawari a diferencia de su hermano despertó el Byakugan, por ende mi otro nieto Boruto, debería ser sellado según las normas de nuestro clan.
Se calló y Katetsu comenzó a desesperarse.
-¿Por qué te callas? ¡Sigue, no te calles! -exigio. -Cuéntales lo que nos dijiste a todos nosotros Hiashi ¡Hazlo!
El Hyuga apretó con fuerza sus puños, pero alzó el rostro negado a dejarse amedrentar.
-Informe al consejo y dispuse la anulación de la marca junto con la disolución de la rama secundaria. El clan Hyuga sería unificado y mi nieto no debería ser sellado.
Vio como su padre abría sus ojos incredulo y él mismo de su tiempo persecia su expresión negado a creer la verdad en sus palabras.
Katetsu hablo, sintiendo el triunfo tan cerca que lo escupía en cada palabra.
-¡¿Lo escucharon ?! ! -miro a todos a su alrededor. -Su impertinencia solo está desterrando el prestigio del clan Hyuga. -lo acuso. - Ni siquiera fuiste capaz de manejar a tu insolente primogénita y está terminado por revolcarse con el demonio. -apreto sus dientes con fuerza. -Tú sabías que era un error Hiashi no lo niegues ¡No niegues la deshonra que trae, que está niña! -la presiono contra él -La nieta del gran Hiashi Hyuga ¡Tenga ojos azules! -la obliga a que lo mirará tomandola fuerte del mentón. -Además ahora que despierte tan magnífica muestra de poder cómo el Byakugan ¡Es humillante, nuestro linaje se ha manchado por tus errores!
Hiashi no mostró reaccionó ante esas provocaciones, pero si pudo sentirlo. Ese sensación de plomo helado sobre su espalda. Entonces busco comprobarlo, aún cuando supo de que se trataba.
Miro a su propio yo del pasado, el hombre a penas movía sus dedos, un tic imperceptible, un tic que él había dejado ... Un tic que despertaba la intensa mirada de desaprobación de su padre sobre sus hombros.
Cerró sus ojos un momento y negó el cosquilleo en su mano, ya no era ese joven líder.
Miro decidido al captor de su nieta y dijo sin titubear.
-Poco me importan tus reglas Katetsu, mi decisión es irrevocable y estás muy equivocado si crees que trayendome ante mi padre me harás cambiar de opinión.
Aquello terminó por derrumbar la cordura en el Hyuga, que motivado por la ira, tomo la mano de la niña y por su palma deslizó la kunai.
-¡Himawari!
Su mano sangro y ella apretó sus labios negada a soltar una sola queja.
Katetsu le grito.
-Ibas a disolver la rama secundaria, todo por esta niña ¡Retracte!
-¡No tengo porqué seguir escuchandote!
Sentía la ira bullir en él y su razonamiento se esfumaba con cada gota de sangre que manchaba el puño amarillo de su nieta.
Pero no podía acercarse ¡No podía, maldición!
-Oh pero lo harás ¡Todos oirán lo que tengo que decir! -se llevo la propia kunai manchada al pecho. -Perdiste el juicio así que yo tuve que tomar las acciones del clan por mi cuenta ¡Por qué era lo correcto!
-¡Esas normas solo han traído penurias a nuestro clan!
-¡Esas normas han forjado nuestra reputación! Nuestro poder ¡Y tú amezanas con destruirlo solo por tus nietos! Eres patético Hiashi. -contraataco -Dejar libre a seres inferiores, miembros que nacen para cumplir un propósito ¡Así no es como debe ser un líder!
Y entonces ...
-No interfieras.
El abuelo de Himawari detuvo la mano del joven líder, cortando el futuro ataque.
-¿Porque debería escucharte?
-Porque yo soy tú. -lo miro. -Mucho más grande, mucho más sabio.
-¿Entonces dejaras que siga humillandonos así?
Hiashi sonrió levemente.
-Èl verdadero poder de los Hyuga no se derrumbara por unas palabras vacías.
-Estas siendo inepto y me estás avergonzado delante de nuestro padre y clan. -le reprochó con dureza, pero el anciano ni se altero. -No sé en qué me he convertido ¡Pero no dejaré que nadie ponga en ridículo el prestigio de nuestro clan, ni siquiera yo mismo!
Movió su mano, con intención de apartarlo, pero el anciano actuó por reflejos y tomo su brazo presionandolo con fuerza.
-De joven fui bastante ingenuo. -casi sonrió. -Y algo lento, por eso nuestro hermano nos ganaba en el Taijutsu.
Él joven líder lo miro con dureza, pero Hiashi había vuelto a centrar su atención en el enemigo.
-Si cualquiera de ustedes interfieren en esta batalla y resultan heridos, afectarán los sucesos posteriores. No arriesgare mi presente por errores de mi pasado.
Soltó al líder y camino solo unos pocos pasos hacia el miembro del Souke.
-Dime Katetsu ¿Qué quieres?
-Veo que al fin está dispuesto a escuchar y llegar un acuerdo.
-Tendras lo que desees mientras me devuelvas a mi nieta.
-Oh eso podría generar algún inconveniente. -puro cinismo.
Hiashi frunció el ceño, Katetsu sonrió.
-Vera Hiashi-sama aunque no lo crea usted, yo soy un hombre razonable. Es mi deseo más profundo resolver esto, sin sangre de por medio.
Su mirada se endureció, su voz se tornó frías y sus palabras fueron contundentes.
-Se que cargas contigo el pergamino del sello maldito así que te doy la opción. -tomo de forma brusca el rostro de Himawari. -La marcas o la vez morir aquí y ahora. Y será mejor que pienses bien tu respuesta porque estoy seguro que nadie impedirá que cumpla con mi palabra, no después de saber lo que hiciste. -sonrio petulante.
-Asi que ese fue tu plan desde el principio. -cerro sus ojos y volvió a abrirlos. - Entiendo ...
Sacó el pergamino oculto entre sus mangas.
-¡Hiashi-sama / oto-sama!
El Hyuga miro a los gennin los únicos que parecían verdaderamente preocupados por lo que le pasaría a su nieta.
"Hinata, Neji, debo salvarla, sin importar cuál sea el costo" Se arrodillo y desplego pergamino maldito a sus pies.
-Son las normas. -escucho la voz de su padre atrás suyo. -No entiendo tu impertinencia ante ellas, existe por una razón, ser cumplidas.
-Lo sé, tu me enseñaste eso oto-sama.
-Entonces acaba con esto de una vez y vuelve a tu tiempo. Ya demasiado caos ha provocado.
Él no le respondió. Takahiro miro con cierto asombro y curiosidad cómo su hijo se levantaba con dificultad.
Más este jamás volteo a mirarlo, sus ojos seguían prendidos a la niña.
"¿Que tiene esa mocosa de especial? Solo es una Hyuga mestiza"
Pero ignoro sus propias dudas, cuando vio el pergamino brillar.
Su hijo lo había escuchado, entonces ya no tenía importancia su presencia allí.
Camino abriéndose paso entre los hombres, más se detuvo al llegar ante el líder de estos tiempos.
Sus hombros a penas se rozaron, pero eso no le impidió imponerse como siempre.
-Espero que seas consciente de lo que está sucediendo aquí.
-Hai oto-sama.
-No permitirás que este futuro se realice ¿Entendido?
-Hai
Mientras tanto un chackra verde comenzaba a trascender el papel al reconocer al líder del clan ... El único capaz de marcar.
Katetsu se relamio los labios ansioso.
-Buena decisión Hiashi al fin piensas como un líder.
La mirada de ambos se encontraron en un duelo silencioso, más este fue interrumpido cuando Katetsu se dirigió divertido a la rehén en sus brazos.
-Y no te preocupes. -su sonrisa se agrandó más y más. -Nos aseguraremos que la marca no sea activada en tu presencia.
-Abuelito.
Hiashi miro a su nieta, esos ojos azules y esperanzados, brillando de lágrimas contenidas.
-Himawari. -su voz dejo la dureza y sonó calma y serena, asombrando aún más a todos. -No llores, ni tampoco bajes la cabeza ante nadie, sin importar lo que digan las personas ¡Eres una Hyuga! -impuso.
Himawari sintió el aire escapar de sus pulmones para no volver y sus ojos se abrieron asombrada ante la determinación del hombre.
-Eres la nieta de Hiashi Hyuga, hija de mi progenita ¡Jamás lo olvides!
La niña tomo una gran bocanada de aire y asintió una y otra vez, negada a mostrarse débil.
-¡Hai!
Y en su pequeño rostro se asomó una gran sonrisa, de esas heredadas, traviesas y anchas ... Una sonrisa Uzumaki.
Los gennin Hyuga por unos segundos se paralizaron.
Esa niña, casi como una ilusión fue el reflejo de la determinación de cierto gennin.
Neji sonrió con amarga diversión.
"Naruto, veo que has cumplido con tu promesa aunque creo que eso no ha sido suficiente"
Miro a su prima, está cubria con sus manos su boca y sus ojos estaban abiertos enormemente.
Habían llegado a la misma conclusión y no pudieron, ni disfrutar de esa alegría que la amenaza de Katetsu les golpeo el pecho.
Su sobrina, la hija de Naruto y Hinata, sería marcada y él no podía hacer nada ...
-Tal vez haya destinos irreversibles, Naruto.
-Que hermosa despedida, cómo se nota que no sabes lo que tú abuelo te hará niña. -gozo Katetsu. -Lo odiaras después de esto. -se carcajeo.
-¡No! -sus ojos fueron duros y decididos. -Hima confía en el abuelito así que si debe marcarme ... èl -lo último salió como un susurro, buscando armarse de valor. -¡Hazlo abuelito! Hima será fuerte.
-Himawari.
La niña apretaba sus puños y sus ojos azules brillaron con una intensidad nacida de la determinación e impulsividad de su padre.
-¡Sere tan fuerte como el tío Neji! así que ... -su voz fue un susurro al final, antes de tomar fuerza. -¡Hazlo abuelito, estaré bien! -prometio.
-Patetico -se quejo Katetsu pero ... -¿Es acaso duda lo que veo en ti Hiashi?
El líder del clan había bajado la mirada y por un momento sus ojos no se vieron.
Katetsu comenzó a desesperarse y fortaleceo aún más el agarre en la pequeña.
-¡Deja de dudar y comportate como un líder Hiashi! Marca a tu nieta, dale un mensaje a todo nuestro clan ¡No dé somosbiles!
"Himawari realmente eres una niña muy fuerte, supongo que tú abuelito no puede ser menos a tu lado"
La comisura de su labio se elevó levemente, más rápidamente su expresión se endureció y lo enfrento.
-Tienes razón, our clan ha llevado a cabo esta ceremonia por generaciónes.
Se dirigió a su clan, a Neji, a su hija y finalmente miró a su padre.
-Es una tradición.
Takahiro asintió de acuerdo. Hiashi se dio vuelta y encaró al hombre que mantenía a su nieta.
-Dices que actúe como un líder Katetsu. ¡Entonces eso haré!
-¡Si!
Pero la sonrisa del enemigo poco duro al ver cómo el Hyuga sacaba una fina daga de sus mangas.
-No...
Hiashi llevó el filo a su palma, Katetsu vio su plan desmoronarse.
-¡No lo hagas!
Y la determinación brillo en sus ojos desgastados por la vida.
-¡Es por ello que como líder me autoimpongo castigo por permitir que esta tradición siguiera!
-¡Maldito!
Ningún Hyuga pudo preveer ello, porque nadie había considerado esa acción suicida.
Con su mano sangrando Hiashi comenzó a hacer rapidamente las señas y el pergamino brillo en respuesta.
-Esta será mi castigo por permitir que mi hermano cargará con mis errores. -dicto. -¡Por no reconocer a mi sobrino como el prodigio que era hasta que fue muy tarde !.
-¡Abuelito!
Hiashi miro una vez más aquellos ojos azules y sonrió.
-Himawari, el abuelito te ama. -le susurro a penas moviendo los labios, para luego gritar -¡La marca de maldición de los Hyuga morirá conmigo. No permitiré que nadie más la porte!
La sangre entro en contacto con el papel y entonces la marca se efectuó.
-¡Abuelito!
Ante la mirada atónitos de todos Hiashi Hyuga el líder del Souke se automarcaba. El legendario Jutsu quemaba le piel de su frente y èl aguantaba el dolor en completo silencio.
-¡No!
Entre la furia de ver su propósito sin cumplir, Katetsu ablando el agarre y la niña corrió a los brazos de su abuelo, que luchaba por mantenerse de pie.
-¡Abuelito!
Las pequeñas manos de Himawari intentaron ayudarlo a enderezarse y sus ojos azules lo miraba llenos de preocupación.
-Hima.
La niña entre lágrimas limpio la marca con su puño, manchando su sudadera amarilla de la sangre de su abuelo.
-¿Por qué abuelito? -miro su frente. -Lo hubieras left ¡Hubieras dejó que marcarán a Hima ¿Por qué lo hiciste ?! -le regaño hasta que sintió el peso de una mano.
Esa misma mano lastimada, era puesta sobre su cabeza, trasmitiendole un ligero peso y calor, mientras dejaba una sutil caricia en los cabellos oscuros.
-Porque soy el abuelito de Himawari-chan.
Y la niña siente que se comprimia ante esa mirada blanca inundada de calidez.
-¡No creas que esto acabo Hiashi! -grito desquiciado Katetsu.
-¡Èl pergamino solo se activa una vez, la marca que estaba destinada para mi nieto la portó yo! -lo miro con dureza y cierto triunfo. -Ya no podrás tocarlos Katetsu
Katetsu sonrió, sus ojos se agrandaron y su sonrisa tomo casi todo lo ancho de su rostro luciendo desquiciante.
-No, aún esto no termina ¡No terminara hasta que yo lo decida!
Entonces él lo entendió, supo lo que vendría por eso ...
-Saquenla de aqui.
Su voz áspera viajó entre los presentes. Pero como era de esperarse nadie se movió. Algunos por el asombro, otros por las convicciones.
Katetsu sonrió petulante, mientras acortaba la distancia entre ellos y una vez que estuvo uno enfrente del otro, Katetsu se revolco de dicha soltando una risa escandalosa
-Marcaste tu sentencia de muerte justo en tu frente Hiashi.
Hiashi frunció el ceño y vio como el Hyuga sacaba un pergamino de su manga.
-Ya no solo él líder podrá activarla. -se jactó. - Dime Hiashi cuántas veces tu mismo la activaste en la frente de tu hermano.
Hiashi endureció su expresión, no dejándose intimidar.
-Las suficientes para saber que no posees el chackra como para matarme. -respondio con seguridad.
Katetsu sonrió.
-¿Quien habló de matarte?
Miro a la niña y Hiashi al instante reaccionó poniéndose delante de su nieta de forma protectora.
-No hay peor agonía que la que reciba alguien a quien amas Hiashi, tu nieta verá las consecuencias que trae su propia existencia. -desplego el pergamino y sus ojos brillaron con malicia -He esperado tanto este momento Hiashi, poder humillarte ante tus propios hombres es por mucho mejor que verte muerto.
-Abuelito
-Himawari vete de aquí.
-¡No! No te dejaré abuelito. -se abrazo a su pierna.
El Hyuga cerro sus ojos, negándose a mirar aquellos ojos azules.
-Saquenla. -volvio a decir. -¡Llevensela !. -ordeno.
Silencio solo recibió y la desesperación rompió su fachada.
-¡Saquen a mi nieta de aquí, es una orden!
Pero la niña se aferró a su pierna, negándose a soltarlo y ningún guerrero fue lo suficientemente valiente para hacer frente a la mirada del Takahiro Hyuga.
Hiashi miro al hombre, sus ojos blancos fueron duros y penetrantes más el antiguo líder ni se inmutó.
-Es solo una niña, padre. -le rogó en un murmullo entre dientes
-Esa niña debe aprender las consecuencias de sus actos. -Le respondio. -No es digna para formar parte de nuestro clan.
-¡¿Y este hombre lo es ?!
El líder del clan solo amago a cruzarse de brazos.
-Solo está cumpliendo con las normas.
Hiashi cerró sus ojos con fastidio, apretó sus dientes y su mandíbula tembló.
-Se te están acabando las opciones Hiashi. -se mofo katetsu.
-No aún no ... -tomo del brazo a su nieta, desprendiendola de él.
-¡Abuelito no! ¡No quiero dejarte!
Pero el guerrero sacó esa expresión dura que hace décadas habia olvidado. Su agarre fue fuerte, sus palabras duras y su tono seco
-¡Suficiente Himawari! Me estás avergonzando.
Vio como los ojos de su nieta se agradaban y las lágrimas lo llenaban, más ninguna escapó y ella bajo la cabeza asintiendo.
Hiashi ignoro el dolor que se agolpo en su pecho y ...
-Sacala ...
Esta vez su petición fue hacia otra persona, una que se mantenía alejada y resaltaba entre los Hyuga por sus ojos azules.
Hiashi comenzó a desesperarse ante la paralizis del niño.
-¡Sacala! -empujo a su nieta hasta que ella tropezó y cayó en los brazos del desorientado gennin.
-¿Viejo?
Naruto sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, esa mirada, esos ojos blancos le suplicaban en absoluto silencio.
-Tiene lo que te dije.
Ante la mudez y parálisis del niño, su exigencia se torno un grito que despertó a todos.
-¡Saca a tu hija de aquí Naruto!
-¿Cuando dije que permitiría que eso sucederia?
Hiashi se dio vuelta poniendose de forma protectora delante del gennin.
-Mi nieta no tiene que ver nada con esto, la dejaras ir y podrás hacer lo que desees conmigo.
Katetsu negó con la cabeza y Hiashi vio de reojo como su padre asentía delogando una orden muda.
Tres Hyugas lo rodearon.
-Ella se quedará Hiashi. -se relamio los labios mientras una sonrisa se asomaba petulante. -Ella ve al hombre que más admira ser humillado por su culpa.
-Naruto ...
El gennin vio como el anciano adoptaba pose de batalla y sus ojos adquirían el Byakugan.
-Viejo.
-Sin importar lo que escuches no mires atrás ¿Entendido? Les daré el tiempo suficiente.
-¡No lo dejaré atrás viejo! Le hice una promesa a Neji y ...
-¡Por eso mismo! -grito sin apartar la vista de los hombres. -Es por esa promesa que estoy confiando en ti Naruto y como pago no dejaras que Himawari lo que suceda aquí, sin importar lo que escuches, ni tu ni ella se acercaran ¿Entendido?
Naruto apretó con fuerza la mano de la niña y sin dudar dijo.
-Lo prometo viejo.
-Te ves muy confiando Hiashi, pero aún tu nieta está aquí y te superamos en número.
-Poner a mis propios hombres en mi contra no te hacen más fuerte Katetsu, sino más cobarde.
-Maldito ¡A él!
-Hakkeshō Kaiten. -giro sobre sí mismo siendo rápidamente envuelto por su chackra.
Los hombres no tuvieron ni oportunidad de acercarse que salieron disparados.
-¡Ahora Naruto!
El gennin se levantó y comenzó a correr hacia los pasillos internos de la tribuna.
-Hakke Rokujūyon Shō
Hiashi cubría su huida sellando puntos de chackra con una rapidez admirable, descartando hombre tras hombre en segundos, más el número incrementaba y la marca fresca en su frente lo debilitaba.
Hasta que agitado, en la furia de la batalla, vio como su mano iba hacia alguien e inconcientemente la detuvo.
-¿Me atacaras Hiashi?
-Oto-sama.
-Estas humillandome.
Hiashi se vio incapaz de decir palabra alguna y fue solo cuestión de segundos para que lo agarraran y lo obligarán a arrodillarse.
Su padre lo había derrotado con unas simples palabras, al igual que en su niñez pero por la esquina de su ojo vio su propósito cumplido.
Himawari entraba perdiéndose entre los pasillos del estadio.
Desgraciadamente no fue él único en verlo.
-Que algunos hombres vayan tras ellos.
Ante esa orden la furia se desató en èl
-¡No volverás a tocarla! -se removío. Los hombres luchaban por mantenerlo quieto.
Katetsu se divirtió aún más ante ello y agachandose se puso a su altura para mirarlo a los ojos y decirle ...
-Ya descubrí tu punto débil Hiashi y ahora que lo sé disfrutaré torturarte con él.
Los ojos del anciano brillaron con furia y su rostro fue la encarnación de la ira, con una fuerza abismal se deshizo del agarre y se abalanzó sobre Katetsu soltando el grito de un animal enardecido
-¡Maldito!
Presiono su cuello con fuerza, manteniéndolo tirada en el piso.
-Te equivocas, mi nieta es mi mayor fortaleza y pagarás con tu vida haberla tocado.
Su voz fue dura, macabra, nadie se atrevió a acercarse al presenciar por primera vez a su líder tan furioso.
Katetsu sonrió aún en la falta de aire.
-Te olvidas lo que te deje. -dijo con voz ahogada.
Y una sonrisa siniestra adorno el rostro siempre sereno de Hiashi.
-Hazlo ¡Activala! -presiono aún más su agarre. -Hazlo porque ambos sabemos que es la única forma que tienes de enfrentarme.
-No hasta que ella llegue.
Katetsu apoyo su rostro hacia el costado, haciendo que Hiashi siguiera su mirada y encontrara a dos hombres tomar el mismo camino de su nieta.
Al instante y sin dudar Hiashi soltó a Katetsu y con gran precisión apuntó su palma hacia los shinobis.
-Hakke Kuushou (Palma al vacío)
Una cantidad de chackra fue acumulada en su palma y expulsada como si fuera viento. El aire arrazo hacia ellos, que cayeron en el acto.
Su nieta estaba a salvo, pero ... Para él ya era tarde.
Katetsu fue rápido, Hiashi supo lo que vendría, se dio vuelta para encararlo y entonces cayó de rodillas.
Justo ahí, tal vez fue el destino o la suerte hizo que fuera justo enfrente de su sobrino e hija.
-Hiashi-sama.
-Me lo merezco. -le susurro.
Y entonces
-¡Akutibēshon!
La marca del pájaro enjaulado se activo.
⟨⟨ CONTINUARA
Y hasta aquí llegamos por ahora.
Este Fanfic es mi favorito de todo el clan Hyuga, pero a la vez está siendo todo un reto escribirlo.
Espero haberles entregado un capítulo emocionante y dramatico.
Nuevamente recuerden ... Solo tres segundos tomar dejar un comentario y hacer a esta escritora inmensamente feliz.
¡Los leo! Y hasta pronto.
Pd: Uso la aplicación de Amino, estoy en la comunidad de Boruto Amino Fans, allí también publicó mis historias y me han hecho una bella portada para esta historia ... Sí desean verla buscarme allí o en Wattpad. El mismo nombre de la historia en ambos lados y mi nombre también es igual. ¡Saludos!
