Dicen que una vez que cuidan a un animal es parte de tu familia, así se sentía Hermione al cuidar de Bobby, el pastor alemán. A la vez echaba en falta a su pequeño Crookshanks, su gato mitad Kneazle. Quien la acompañó en sus años de colegiala, detestaba el hecho de su muerte prematura debido a que un mortífago prófugo ingresó a su casa en medio de la madrugada y lo asesinó y ella tras aturdir al mago, vio el cadáver de su amado gato.

— ¿Amor? — Draco la despertó de su ensoñación mientras veían los fuegos artificiales en el cielo, los gemelos Weasley con la ayuda de todos los pequeños estaban celebrando el año nuevo. Por supuesto Molly estaba tratando de evitar algún accidente y los vigilaba — ¿En qué piensas?

— En mi gato, me hubiera gustado tenerlo más tiempo conmigo — Los ojos de Hermione se hicieron acuosos, al mirar a su esposo no puso contener las lágrimas. — Me protegió cuando entraron a la madriguera para matarme. Ocurrió en el primer día del 2000.

El rubio abrazó a su esposa — Adoptaremos un gatito mitad Kneazle que volverá loco a Bobby. ¿te parece bien?

— Me encanta que quieras adoptar en lugar de comprar — la bruja besó a su esposo, era el primer beso del año.

Harry y Ginny se acercaron tomados de las manos.

— Hay un gato maullando a lo lejos — dijo la pelirroja. — Creo que el sonido de los fuegos artificiales lo ha atemorizado. Menos mal que Bobby se ha quedado en casa con los audífonos especiales que hizo George.

— Hermione, lo siento por mi actitud de hace unos días... no iniciaré ninguna demanda — se veía un tanto avergonzado — Yo pensaba más en mí que en la pequeña, ahora ella se divierte tanto con Teddy, cuida de nuestros chicos y tiene amigos. Perdón por haber...

La bruja no pudo contener la emoción, por lo que abrazó a su casi hermano que ya había comprendido lo que sentía la niña. Al fin había vuelto a ser el chico travieso y patoso que había conocido en el vagón.

Ron los vio en medio del abrazo — ¡Venga! Hemos vuelto a ser el trío de oro — Sin más se unió a ellos.

A Draco y a Ginny les dio la impresión de estar viéndolo en la época de la adolescencia, tan sonrientes y alegres. Nostalgia fue lo que sintió cada uno.

Volvieron a escuchar los maullidos de gatitos. Los tres adultos asintieron entre ellos, era un acuerdo silencioso de no volver a pelear.

Draco fue tomado de la mano por su esposa que lo condujo en dirección a los maullidos.

— Fue por aquí — comentó Harry a la vez que usaba el Lumus entre los árboles.

— Miren — Ron los llamó mientras iluminaba un nido de lechuza — Alguien ha matado a la madre y el pichón no se separa de su madre.

Desde luego que habían sido los vecinos muggles que habían estado cazando dentro de la propiedad de los magos, por lo que los Weasley tuvieron que hacer un escudo mágico invisible para proteger a los animales.

Harry tomó al pequeño pichón blanco entre sus manos, le recordó la lechuza que alguna vez tuvo.

Ginny lo comprendió en cuanto lo vio acunarlo en sus palmas — A Pig no le molestará compartir su comida por esta noche.

— Desde luego que no, ya está gordito y mayor — comentó Ron.

Draco y Hermione sostenían dos gatitos cada uno. La madre también estaba muerta.

— Esos no son gatos — Ron observó a los animales — Son Kneazle puros y yo quiero uno. Desde que Scabber... No quiero más ratas...

Tomó un pequeño gato moteado de la mano de Draco; que de inmediato se acurrucó entre sus brazos y casi parecía ronronear.

— Amo a este Kneazle — Ron lo acariciaba con suavidad, se sentía correspondido por el animal que disfrutaba de su toque.

Draco veía a su esposa sostener al pequeño Kneazle como si fuese de cristal. Le gustaba esa mirada llena de emoción. Le gustaba ella siendo feliz y estando a punto de dar una orden. La amaba siendo ella misma.

— Vamos a darles algo de comer y luego nos encargamos de revisar que no haya más animales abandonados o muertos — Hermione fue la primera en salir de su ensoñación para dirigir a sus amigos, ella era siempre la primera en reaccionar y actuar.

Ya en la madriguera los niños se mostraron admirados por los pequeños animales, hasta pidieron alimentarlos y así lo hicieron. Fred y George fueron testigos de cómo Harry, Ginny, Ron, Hermione y Draco enseñaban a los niños a respetar y alimentar, actuaban como verdaderos padres.

Por supuesto, Narcissa y su esposo no se presentaron a pesar de estar invitados a la gran cena, ellos pasaron la nochevieja en un crucero por el río Támesis deseando olvidar el miedo que su sobrina le hizo sentir. Deseando que Draco y Hermione les dieran nietos.