Teddy estaba sentado a la mesa del gran comedor. Su desayuno no tenía ningún buen sabor ya que estaba un tanto decepcionado a causa de que recibió regalos de todos sus familiares y amigos, a excepción de sus tíos, no podría creer que su tía madrina Hermy lo hubiera olvidado, Deplphi recibió una colección de novelas muggles, Newt obtuvo un nuevo cascabel para jugar. Bebió de su chocolate, decidió que en cuanto acabara de comer iría a la lechucería a preguntar si estaban bien, le preocupaba su bienestar más que el tener regalos extravagantes. Estaba acostumbrado a tener mucho amor para esta época del año, casi se arrepentía de haber decidido quedarse en el castillo.
Las lechuzas llegaron con cartas y notas. Caspian, la lechuza blanca de Delphi se acercó a él para extenderle los sobres con los que estaba cargando, no tenían remitente, mas sabía de quienes se trataba. Se apresuró abrir la primera carta, la desdobló con cuidado, para encontrarse con la carta de sus tíos, por la caligrafía sabía que ambos se turnaron para escribirle.
¡Feliz Navidad, campeón! ¡Trabajé duro y lo he conseguido! Ya sabes, como dice el dicho muggle: "donde pongo la bola, pongo el hijo"
Lo que Draco trata de decir es: "Donde pongo el ojo, pongo la bala" eso significa que tu regalo ya está en camino y es probable que llegue para junio. Quisimos decirte antes, pero nos dejaste claro que lo querías saber en navidad.
Exacto, tardamos con el regalo porque queríamos darte muestras verídicas de que tendrás primos. ¡Son gemelos! Hicimos una ecografía muggle, tuve que tomarle fotos para que pudieras verlos en movimientos. Además, hay algo que quier…
Teddy se apresuró a abrir el otro sobre era una fotografía en escala de grises en las que apenas podía diferenciar dos luces que parecían palpitar. Sentía la emoción de convertirse en hermano mayor, incluso sintió como sus ojos de anegaban de lágrimas por la emoción que lo invadía. Respiró profundo y volvió a leer el contenido de la carta.
¡Draco tiene una conexión mágica conmigo! Por lo que tiene todos los síntomas del embarazo, hemos estado grabando todo lo que ha pasado, para que puedas reír con lo que ha ocurrido durante estos meses. ¡Te queremos! ¡Estudia mucho y no hagas travesuras!
¡Haz muchas travesuras, Teddy, pero no incluyas a Delphi, ella terminará contándonos todo!
— Me han leído la mente — Se dijo a si mismo, guardó las cartas dentro del bolsillo de su pantalón y le dio un trozo de pan dulce a Caspian.
Se quedó en Hogwarts con un solo plan, explorar cada rincón hasta saciar su curiosidad. Al parecer su padrino intuyó aquello porque le envió a Kreacher para que le hiciera de guardaespaldas, asimismo le proporcionó el famoso "Mapa del merodeador".
Si bien era cierto que el era muy puro y pocas veces hacia travesuras, debía de admitir que tenía su lado Gryffindor y Slytherin. El sombrero seleccionador había estado confundido sobre a donde enviarlo, lo había tenido sentado por más de cuatro minutos susurrando, así que le pidió amablemente que lo enviara a la casa de Hufflepuff. A parte de que reunía dichas cualidades, su deseo interno era estar cerca a las cocinas para poder saciarse de aperitivos, pero durante aquellos tres meses no había conseguido encontrarlas.
Vio a Delphi comer en compañía de sus amigas de Slytherin, ella le confesó que le rogó al sombrero seleccionador para que la enviara a Hufflepuff, pero este se había negado rotundamente porque sus padres pertenecieron a esa casa y como característica tenía la lealtad a su favor, lo que resultó ser muy poco.
Se hizo el distraído al salir del gran comedor, una vez fuera corrió como si su vida dependiera de ello hasta un pasillo lejano.
— Kreacher — Llamó en casi susurro, ante él apareció el elfo que le miró con desprecio, no dudó en abrazarlo ya que lo había extrañado mucho. Aunque el elfo lo negara le gustaba recibir cariño y más si se trataba de alguien que tuviera el linaje de los Black en su sangre. En cuanto lo soltó le susurró —: Te he echado de menos
— Amo, Kreacher le servirá durante el resto de las vacaciones. Harry Potter me lo ha pedido y he aceptado porque no toleraba estar más en Grimmauld Place. — El elfo parecía estar asustado. — La señora Ginevra está embarazada.
Teddy parpadeó perplejo, su padrino no le había dicho nada. — No me lo contó…
— No puede, duerme mucho y cuando despierta a penas es capaz de hacer algo más que comer. — Kreacher ladeó su cabeza — Viene la señorita Delphi…
No pudo continuar hablando porque Teddy lo alzó en brazos para salir huyendo, en verdad quería ir solo a las cocinas e instintivamente corrió hacia el lugar al que se sentía más seguro y eso era en dirección a su casa.
Le comentó sus intenciones a Kreacher y este lo dirigió hacia el sótano de Hufflepuff, en el corredor estaba una pintura de un bodegón de frutas, tocó la pera que el elfo le señaló, al hacerlo esta se retorció, rio y posteriormente se transformó en una perilla de color verde.
Al abrir las puestas ante él vio un inmenso salón, con sartenes y cuescos puestos en las paredes, cinco mesas grandes en las que estaban varios insumos y varios elfos preparando el almuerzo cuando el desayuno apenas fue servido. Saludó a cada elfo que se le acercó y muchos de ellos lo reconocieron como el hijo de Tonks y Remus, así que por más de una vez su cabello se tornó de color rosa, ya que sus progenitores fueron en sus respectivas épocas visitantes asiduos que solían pedir mucha comida.
Preguntó si había algo de leche de soya, ya que siendo intolerante a la lactosa le fue imposible comer más de un alimento que se le sirvió durante sus tres primeros meses en Hogwarts.
— ¡Así que huiste de mí para comer solo! — La voz de Delphi lo hizo sobresaltarse. — ¿Cómo puedes olvidarte de mí!
Teddy rio nerviosamente al darse cuenta de que su amiga era casi su sombra cuando se trataba de hacer travesuras, ella siempre lo hallaría para echarse la culpa si se metía en problemas.
Hermione estaba sentada junto a la chimenea en compañía de Draco, su esposo estaba con la cabeza dentro del carbón teniendo una charla con Teddy, varias veces estuvo tentada a patearlo porque tardaba mucho en medio de la charla. Pero tampoco podía poner el rostro ahí ya que en su estado era complicado inclinarse y más al esperar gemelos. Se resignó a escuchar la charla.
— Harry tan bien habla mucho con Teddy, pero hasta ahora no ha podido decirle que estoy embarazada y cuando yo lo intento no lo deja, quiere darle la sorpresa cuando me vea — Ginny se sentó junto a ella, le extendió una taza de chocolate con unos malvaviscos flotando en ella. Grimmauld place lucia mucho más acogedora en esa época, más al tener a toda su familia riendo alrededor, sus sobrinos jugaban a tener una "expedición en la casa maldita".
— Kreacher ya debe haberle contado. — Dio una palmada al trasero de su esposo. Hermione giró a ver a su amiga, no habían tenido tiempo para hablar sobre su situación mental — ¿Cómo estás?
— Ya lo acepté, hablé con mamá, me ha dicho que ni siquiera ella estaba preparada para ser madre, pero le gustó tanto que somos siete. — Acarició su vientre sobre su suéter rojo que tenía una inmensa "G"— El medimago me ha enseñado a hacer un hechizo para saber que esperaba y ha resultado ser una niña.
— ¿Ya puedes saber lo que es? — Se sorprendió, su médico muggle le había dicho que debía de esperar hasta el cuarto o quinto mes y rogar que los pequeños se dejaran ver.
— Sí, y estoy segura de que será una buena amiga de tus hijos. — Señaló el vientre de Hermione que ya sobresalía. — ¿Son gemelos, cierto? A pesar de que tenemos el mismo tiempo, te sobresale más que a mí. Ven, yo te enseño lo que aprendí.
Ambas se pusieron en pie, subieron escaleras arriba hasta llegar a la habitación que compartía con Harry, ambas ingresaron al baño. Ginny sacó de una de las gavetas un rasurador y de inmediato cortó el dedo índice de la mano izquierda de Hermione, abrió la llave y tapó el lavabo de mármol, dejaron que el agua se tornara de un color rosa a casusa de la sangre que era vertida en ella.
— ¿Esto es efectivo? — Hermione dudó.
De inmediato su amiga sacó de la gaveta dos frascos. Le extendió uno.
— Toma, esto es bálsamo de díctamo y esto — Abrió el frasco y lo vertió — Son lágrimas de Kneazle… — Empezó a recitar un extraño hechizo.
El agua, la sangre y las lágrimas se fundieron en un pequeño remolino que al quedarse quieto se dividió como si se tratase de agua y aceite, en un lado era cian y en el otro era de color celeste pastel.
— Ambos son niños — Ginny tuvo que cubrir sus oídos ya que su amiga soltó un grito de emoción que resultó ser ensordecedor.
Draco no tardó en llegar hasta donde se encontraba su esposa y en cuanto se le dio la noticia de sus ojos afloraron ciertas lágrimas, entre abrazos y besos lo comunicaron al resto de la familia Weasley que no dejaba de felicitarlos. Sumado a ello, Luna dio la noticia de que también estaba esperando gemelo. Pansy bromeó con que Teddy tendría que cambiar más de un pañal.
Merezco varios crucios por no actualizar, de hecho, ni siquiera pensaba en actualizar porque mis ideas eran inexistentes para este fic, sin embargo, como milagro de navidad anoche tuve una revelación, una visión, la imagen de todo esto. Lo visualicé y aquí se los traigo antes de que se me olvide. Gracias por leer y comentar durante estos meses. No sé cuando acabaré con esta historia, así que solo me queda pedirles tener paciencia.
Les envío un fuerte abrazo psicológico y toda la positividad y energía que requieran para finalizar este año. ¡Felices fiestas!
