El ADN (Love Live!)
Capítulo 2: Eres la persona que siempre busqué
La noche siguiente, esta joven mujer fue a la casa real de Honoka en calidad de invitada; el banquete esperado resultaba ser parte de una fiesta de clases sociales muy refinada quienes solo podían asistir al selecto grupo de amistades. La "princesa" protagónica llevaba el decoroso vestido blanco, el mismo que usó aquel día inolvidable bailando con su alteza Maki en plena ceremonia; esta vez traía sus parfaits recién preparados como señal de gratitud.
Yukiho: Se están quemando los bizcochos, onee-chan.
Honoka: Lo sé, no me culpes. ¿Cómo estamos?
Yukiho: Estamos casi listos, espéralos un poquito.
Honoka: Permiso.
La pelijengibre estaba reunida de algunas amigas en su elegante fiesta interrumpiendo sus quehaceres para dar bienvenida a Nico.
Honoka: Hola.
Nico: Hola. Llegaron los parfaits.
Honoka: Qué bueno que llegaste, qué rico, gracias. Oye, pensé que ibas tan tarde.
Nico: No. Oye, ¿por qué no me dijiste que había una reunión emparejada?
Honoka: Ay, ¿estás loca? Te presento, pasa.
Nico: Hola.
Honoka: Hola todo el mundo, aquí está Nico-chan, la amiga que estábamos esperando.
Invitados: ¡Hola, qué tal!
Honoka: Y además, te quería presentar a Maki-chan que llegó como invitada de honor, sé que está sola, así que tendrás que cuidarla.
Maki: No necesito que nadie me cuide. *Expresión de sarcasmo*
Honoka: Es que apenas conoces a Nico-chan, ella es experta en cuidadores.
Nico: *Sarcasmo* Ya, ¿por qué no te sirves un cupcake mejor?
Honoka: Ya vuelvo en un segundo. *Se aleja del lugar*
Nico: La perdono solamente porque se siente como dueña de casa.
Maki: *Risa sarcástica* Ustedes son bien amigas parece, porque estuvo hablando de ti hace rato.
Nico: ¿Así? ¿Y es verdad que andas sola?
Maki: Tenía que haber venido con mi papá.
Nico: No, no. O sea me parece súper bien porque, por lo visto parece que todo el mundo acá está emparejado.
Maki: ¿Querías saber si soy casada o ando con alguien?
Nico: Parece que no tienes problemas para defenderte sola.
Maki: No soy casada y no tengo pareja. ¿Conforme?
Honoka: *Reaparece de la escena* Permiso, aquí tienen trago, salud por las novias. Oigan, muchachos está listo el banquete, así que a disfrutar cada uno.
Nico: Salud, adelante.
Pese a los sofisticados platillos preparados por la familia de Honoka, la mayoría comían como cerdos no respetando los buenos modales, entre ellas Nico -quien era pobre antes-; junto con Maki bailaron y luego fueron a la casa de la azabache a recargar energías. Estaban hechas del uno para el otro.
Maki: ¿Es verdad que vives sola?
Nico: Por supuesto, si soy soltera porque te iba a mentir.
Maki: *Risas* Casi soltera.
Nico: Y a mucha honra. *Ella enciende un tocadiscos poniendo el long play una tonada clásica* Ponte cómoda.
Maki: ¿Qué estás insinuando?
Nico: Nada, solamente te estoy diciendo que te pongas cómoda.
Maki: Era broma.
Nico: ¿Quieres tomar algo?
Maki: No, no perdamos tiempo.
Ambas mujeres jóvenes se acarician, se besan lentamente quitándose ropa tras ropa e hicieron el amor desnudas en la cama durante la noche previa a las doce. Ya de medianoche, la "tomate" tenía que irse poniendo sus prendas íntimas y la "loli" quedaba somnolienta.
Maki: Me voy.
Nico: ¿Por qué no te quedas?
Maki: Es que es muy tarde. Llámeme.
Nico: Bueno, yo te llamo.
Maki: Adiós.
Nico: Adiós.
Feliz de la vida, Nico pudo dormir plácidamente siendo su pareja la más indicada desde que acontecía aquel final del cuento de hadas como cenicienta. En el baño, Maki se vistió y antes de partir encontró un lápiz labial perteneciente a la pelinegra escribiendo en kanji japonés, traducida como "Eres la persona que siempre busqué. Besos, Maki-chan".
Sin lugar a dudas, esta frase graficaba cabalmente el propósito de Maki.
Si bien el primer sueño de Nico fue extraño, ella no le dio mayor importancia, no obstante, reiterada de la misma manera era a lo menos preocupante.
Nico: Hola.
Honoka: Hola. ¿En qué andas, Nico-chan?
Nico: Siento que no he dormido nada.
Honoka: Oye, ¿y atinaste a Maki-chan? Te sacaste un premio.
Nico: Oye, ¿te acuerdas con quién llegó el banquete?
Honoka: Mira, no estoy segura si es amiga o es conocida de tus hermanas. ¿Te acuerdas y por qué?
Nico: Porque se me perdió el (número de) teléfono que me pasó.
Honoka: Caray. Oye, ¿pero no pasaste toda la noche con ella?
Nico: Sí, pero no me acuerdo ni a qué hora se fue.
Honoka: Como andaríamos. Sabes qué, a lo mejor yo te lo voy a conseguir.
Nico: Para eso viene.
Honoka: Parece que fue más que una amistad lo de esa noche?
Nico: ¿De qué estás hablando?
Honoka: Sí, yo digo no más, compañera.
Nico: Bueno, ¿me la puedes conseguir o no?
Honoka: Yo creo.
Nico: ¿De qué te ríes, Honoka?
Honoka: De nada, es lo que pasa es que yo nunca te había visto así, tan involucrada, Nico-chan.
Nico: Adiós.
Honoka: Adiós.
Lo que planteaba Honoka no dejaba de ser cierto, era primera vez que la veía tan involucrada en la relación, Maki la había cautivado. Eso eran sus planes y la estaba consiguiendo, algo había en ella que le daba esta relación un propósito distinto que Nico no lograba percibir.
Mamá de Nico: Estos papeles me lo dio el abogado. Y ahí está escrito en especie de borrador para que sepas todo lo que te voy a dejar.
Nico: ¿Y qué quiere que haga yo?
Mamá de Nico: Léela pues, linda.
La loli hojea el documento de testamento algo sorprendida de curiosidad.
Nico: No pensé que estas cosas fueran así.
Mamá de Nico: Ya te dije que si me pasa algo, tú puedes hacer uso de todo eso al día siguiente. Así te evitas los trámites, la burocracia, el papeleo para poder demostrar que esto es todo lo que pertenece.
Nico: ¿Y qué pasa si me muero antes que usted?
Mamá de Nico: La ley de la vida dice que los padres deben morir antes que los hijos, bueno pero, en ese caso todo volvería a mí, al menos tú te cases.
Nico: ¿Y qué pasa entonces?
Mamá de Nico: Si tú te casas sin separación de bienes, todo todo pasa a nombre de tu esposo.
Nico: ¿Hay que firmar alguna parte?
Mamá de Nico: Sí, por supuesto, pero en la notaría. El abogado quedó de llamarme y ahí yo te aviso dónde y cuándo tienes que ir, ¿ya?
Honoka aún no había logrado conseguir el teléfono de Maki quien había desaparecido de escena por algunos días, pero una vez más los hechos insólitos, según la propia Nico, acudía a su entorno otorgándole sorpresas inimaginables. Así fue como la encantadora Maki, esta suerte de amor a primera vista aparecía ante ella sin previo aviso.
Nico: Pensé que no te iba a ver nunca más.
Maki: Yo creí que tú no me querías ver.
Nico: Estuve buscando tu teléfono, pero nunca lo encontré. Y la amiga con que fuiste a la fiesta no lo sabía.
Maki: Es la primera vez que hago esto y espero que sea la última.
Nico: ¿A qué te refieres?
Maki: A que yo busque a alguien.
Nico: Hice todo lo posible, o sea no vi a nadie, yo te busqué primero.
Maki: Mira, si estamos aquí es por algo, ¿cierto?
Nico: ¿Te puedo decir algo?
Maki: Dime.
Nico: Es la primera vez que me pasa, espero que no sea la última. Pero, la primera vez que echo de menos a alguien que vengo conociendo.
Maki: Mentirosa.
Nico: No.
Maki: Si fuera así no me habría encontrado.
Nico: ¿Cómo encontraste?
Maki: Hablé con tu amiga Honoka y me dijo que si no te encontrara en tu casa, te podrías encontrar en la casa de tu mamá y no se equivocó.
Nico: ¿Hablaste con mi mamá?
Maki: No, es que cuando llegué a la casa de tu mamá, tú venías saliendo y te seguí.
Nico: Oye, eres bien perseverante parece.
Maki: Siempre consigo lo que quiero.
Maki no mentía en este sentido, cuando quiere algo lo consigue de cualquier modo. Fue ella quien se contactó con Honoka, su amiga de la fiesta, por ella la sabía el domicilio de la madre de Nico, fue ella también que no al darse cuenta que el tiempo pasaba decidió ir en su búsqueda lo que ignoraba Nico es que esta joven fue a la fiesta sabiendo que allí lo encontraría.
Nozomi: A qué se debe esta sorpresa, por favor.
Nico: Pues así son las amigas, pero uno quiere ver al otro es capaz de atravesar toda la ciudad.
Nozomi: No te hagas la víctima, eso te lo habría aceptado si hubiese venido a la semana que llegué, pero no dos meses después.
Nico: Pero igual vine. *Abrazo* ¿Cómo estás?
Nozomi: Bien. ¿Cómo estás tú? Sabías que vas a aparecer, te estaba esperando. ¿Supe que te casaste?
Nico: Sí, me casé por el civil. Cuando haga la fiesta, te va a llegar la invitación.
Nozomi: ¿Y qué te dio por casarte tan rápido?
Nico: ¿Tú conoces algo que llama amor?
Nozomi: Lo conozco.
Nico: Lo creo.
Nozomi: ¿Qué te pasa? Tú no vienes así porque sí.
Nico se casó con Maki, enamorada y casi en forma relámpago, pero ahora no venía por eso sino por aquel sueño del accidente que continuaba siendo tormentoso.
Nico: Siempre pasa lo mismo, me bajo mi camioneta, no alcanzo a reaccionar y me atropella.
Nozomi: ¿Conoce al conductor?
Nico: No, pero si lo viera en la calle lo reconocería.
Nozomi: ¿Y qué haces después de que te atropella? ¿Te auxilia? ¿Qué haces?
Nico: Se da a la fuga.
Nozomi: ¿Qué pasa contigo? ¿Estás herida? Que te lleve al hospital, por ejemplo.
Nico: No sé, ahí se acaba el sueño.
Nozomi: Mira, aquí sale que la persona que te atropella tiene que ver con tu pareja.
Nico: ¿Cómo, Maki?
Nozomi: Sí, con ella.
Nico: Yo conozco todos los amigos de Maki. Ese tipo no lo había visto nunca.
Nozomi: No sé si será realmente será su amigo, solo te puedo decir que esa mujer tiene que ver con ella.
Nico: Qué raro. Oye, ¿y qué pasa con mi hijo?
Nozomi: ¿Qué hijo? ¿Está embarazada?
Nico: Sí.
Nozomi: Yo no veo nada de eso. ¿Estás segura que está embarazada?
Nico: Fue una de las razones para entrar el matrimonio.
Nozomi: Pero aquí...
Nico: ¿Qué pasa? ¿Algo malo?
Nozomi: No. Simplemente que no parece que tú no vas a ser la "segunda mamá".
Continuará...
