Un cowboy por navidad

Esta historia es una adaptación.

La historia original de Tess Curtis.

Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer.

Capítulo 15

—Lo siento, Jane —dijo Edward, separándose de ella, al notar el contacto de sus labios.

—Perdóname, Edward. No era mi intención… —dijo ella arrepentida de haberlo besado. Hacía dos años que se habían separado y la mitad de ese tiempo, estaban divorciados legalmente. Había sido una tontería por su parte haber hecho aquello.

—He conocido a alguien —le dijo aun sosteniéndole las manos.

— ¿En serio? —preguntó ladeando la cabeza, intrigada.

—Sí. —Edward esbozó una sonrisa—. Y si te digo la verdad, es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo.

Jane sonrió dulcemente al verlo tan dichoso. Si se fijaba en Edward, sus ojos desprendían una chispa que hacía mucho tiempo que había dejado de ver y su sonrisa al admitirlo era la más radiante que también veía en su rostro desde hacía años, sin duda alguna.

—No sabes cuánto me alegro. ¡Oh! —Exclamó siendo consciente de un detalle que no había tenido en cuenta—. ¡Es la dueña del coche que está aparcado fuera!

—Sí —admitió él.

— ¿Y por qué demonios no me lo has dicho antes? Yo preocupada porque pasaras la Navidad deprimido y recluido aquí y tú ya tenías plan. Deduzco que tu madre no lo sabe tampoco, si no, no me habría llamado.

—Bueno. —Sonrió nervioso, pasándose una mano por el pelo—. Es que la he conocido solo hace unos días.

—Suena bien. Cuéntame más.

—Su coche se había quedado tirado en la carretera y apareció en la puerta de la cabaña pidiendo ayuda. Estaba nevando como hacía años que no nevaba por aquí.

— ¡Qué romántico! —Exclamó Jane, emocionada con la historia—. Seguro que no te quedó más remedio que acogerla.

—Sí —afirmó Edward, siendo consciente de que al verbalizarlo sonaba a locura adolescente—.Entiendo si todo te parece apresurado o una locura, pero hay algo en ella que… No sé… Me gusta mucho.

—No, para nada. Me encanta verte así y sé que no es una locura, sé que ella es especial para ti, porque hacía mucho tiempo que no veía tus ojos con ese brillo al hablar de alguien.

— ¿No te importa? —preguntó Edward.

—No. —Sonrió suavemente Jane—. Me encanta que te haya sucedido algo así.

Jane se puso de pie, dispuesta a irse.

— ¿Te vas? ¿No quieres conocerla?

—No quiero interferir entre ambos. Presentarle a tu ex mujer, me temo que es algo bastante fuera de lugar.

—Quizá tengas razón —admitió Edward, siguiéndola hasta la puerta.

—La tengo. Estoy convencida de que Zoe te ha mandado a esa mujer en medio del temporal, en estas fechas, para que nunca más estés triste en ellas. Agárrala muy fuerte y sé feliz.

—Gracias, Jane. Significa mucho viniendo de ti.

Ambos se fundieron en un abrazo de despedida antes de que Jane saliera afuera y se montara en el coche, para arrancar y perderse de vista por el camino.

Jane y Edward se habían querido, pero nunca habían estado realmente enamorados y ambos lo sabían. Zoe era el vínculo que los mantenía unidos, aparte de una gran amistad y respeto. Cuando lo único que los unía dejó de existir, consideraron que era absurdo seguir juntos y se separaron para a continuación pedir el divorcio.


¡Especial de navidad!

Espero lo disfruten y me cuenten que les parece :)

Nos vemos.