El ADN (Love Live!)
Capítulo 3: Más allá de los misterios
EN CASA DE LA MADRE DE NICO
Mamá de Nico: Pensé que me iba a morir sin saber lo que será abuela. ¿Qué va a hacer?
Nico: Va a ser niñita.
Mamá de Nico: Ah.
Nico: Y el médico dice que viene sanita.
Mamá de Nico: Eso es lo principal. ¿Cómo está ella?
Nico: ¿Maki? Bien, si lo único que hace es hablar eso.
Mamá de Nico: Ah, pero eres bien mala.
Nico: ¿Por qué?
Mamá de Nico: ¿Por qué no me dijiste antes que ibas a ser mamá?
Nico: Ay, no sé. Yo creo que me quería convencer yo primero, mamá.
Mamá de Nico: ¿Y? Te convenciste.
Nico: Completamente. Lo único que quiero es que nazca esa bebé.
Mamá de Nico: Oye, ¿y por qué no se vienen a comer conmigo el miércoles?
Nico: Bueno, se lo voy a decir a Maki.
Mamá de Nico: ¿Cómo le va a poner (el nombre de la niña)?
Nico: Bueno, si hubiese sido hombre elijo Coco. Pero como es mujer va a elegir ella, en una de esas le pone usted.
Mamá de Nico: No, por favor, a mí nunca me gustó mi nombre. Ustedes no pueden castigar así, pobre angelito del Señor. *Risas*
Nico no lo demostró delante de ella, pero las palabras dichas por Nozomi calaron en la más íntima en su ser a tal punto que rehuyó volver a consultarla.
Honoka: ¿Cómo está, Yukiho-chan?
Yukiho: Bien, onee-chan, te están esperando en la sala de estar.
Honoka: Ya, gracias.
Nico: Hola.
Honoka: Hola. Oye, qué bueno que viniste, quería hablar contigo. Recibiste de mi recado.
Nico: Sí. ¿Qué onda?
Honoka: Bueno, nada. Nozomi-chan está tratando de ubicarte. ¿Hablaste con ella?
Nico: No, me da lata.
Honoka: ¿Y por qué si son tan amigas?
Nico: Sí, pero no me gustó lo que me dijo la última vez que la vi.
Honoka: ¿Y qué te dijo si se puede saber?
Nico: Tú sabes cómo es, cuando se dan las cartas no se miden.
Honoka: Bueno, pero habla. ¿Por qué te enojaste con ella?
Nico: No, no es que si me haya enojado. Lo que pasa es que encuentro que no tiene algo para decir las cosas.
Honoka: ¿Te dio el tarot?
Nico: Le conté que Maki-chan estaba embarazada y me dijo que no me venía como segunda mamá.
Honoka: Órale, ¿Y qué quiso decir con eso?
Nico: Le pregunté lo mismo, pero me dejó metida.
Honoka: Oye, no te preocupes. Tú sabes cómo es Nozomi-chan, no te metas cosas raras en la cabeza. Cambiando del tema, oye ¿y cuándo el parto?
Nico: Cinco.
Honoka: ¿En cinco días más? ¿Cinco días para ser "mamá"? Y, ¿Estás muy nerviosa?
Nico: Poco.
Honoka: Hey, tranquila onee-san. Todo va a salir bien.
EN UNA CONSULTA MÉDICA
Doctor: Estamos listo. El tratamiento no ha dado resultado, el cáncer se ha mantenido, por lo tanto vamos a tener que actuar. Yo ya se la había insinuado.
Mamá de Nico: No hay problema, doctor.
Doctor: La quimioterapia es muy delicada, y además tiene otras exigencias incluso económicas. Yo le digo todo esto para que usted y su hija estén preparadas.
Mamá de Nico: Ella no lo sabe todavía.
Doctor: ¿No se las ha contado?
Mamá de Nico: No, no quiero causarle más problemas y tiene muchas cosas en que pensar.
Doctor: Bueno, esa es su decisión, señora. Pero, esta etapa difícil de su vida no conviene que la lleve sola.
Mamá de Nico: Pero yo voy a intentarlo total de algo hay que morirse, ¿no?
Doctor: Eso lo que más me gusta de usted, señora: su optimismo, y estos males se evidencian así. Además, el pronóstico de su cáncer podría ser positivo si hacemos las cosas como se debe.
Una verdadera madeja de situaciones encontradas dominaban el entorno de Nico, muchas de ellas la desconocían literalmente y otras la abrumaban porque no podía hacer mucho para variarlas. Su matrimonio con Maki, su hija por nacer, su madre enferma, el enojo con su gran amiga que veía las cartas y fundamentalmente este sueño reiterado donde era arrollada por un automóvil lo convertían en víctima de una presión que jamás había tenido. Y si esto agregaba las predicciones de Nozomi en cuanto a que las cartas las señalaban que el sueño tenía que ver con Maki y que a ella no lo veía como "padre", la angustiaba al punto de estresarla.
Nico: ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Ah?
Honoka: ¿Cómo qué estoy haciendo aquí? Vengo a felicitarte, fuiste "mamá".
Nico: ¿Qué? pero a mí nadie me llamó.
Honoka: Sí, lo que pasa es que tú no contestas el teléfono.
Nico: ¿Cómo que no contesta el teléfono?, si ha estado activo todo el día.
Honoka: Mira, yo no sé nada. A mí me mandaron a avisarte. Nació tu hija.
Nico: Haber, estamos esperando el parto para el fin de semana, pero de qué estás hablando.
Honoka: Sí, mira, lo que pasa es que hubo un problema, pero nada grave. Se anticipó simplemente, pero todo salió bien. Está sanita, nació, eres "mamá".
Si había algo que Nico tenía planificado era el día en que nacía su hija, por eso le costó entenderla lo que acababa de informarle a Honoka.
Nico: Hola, buenas tardes.
Recepcionista: Buenas tardes.
Nico: Necesito saber habitación de la princesa Maki.
Recepcionista: Ah, acá está. Por el pasillo, habitación número uno.
Nico: Gracias.
Acudió al hospital lo más rápido que pudo y trataba de entender qué sucedió para que el parto se adelantara tan sorpresivamente.
Nico: Hola mi tomatina.
Maki: Hola, ¿te encontraron?
Nico: ¿Qué pasó?
Maki: Se me reventó la bolsa y me tuve que venir por urgencia, pero no hubo problema.
Nico: ¿Cómo está?
Maki: Durmiendo.
Nico: Qué chiquita. Es tranquilita parece.
Maki: Ahora, estuvo llorando todo el rato, recién se tranquilizó.
Nico: ¿La puedo tomar?
Maki: Sí, pero con cuidado.
La loli carga de brazos a la recién nacida, ya que había acostumbrada jugar sus hermanastras adoptadas en sus tiempos de cenicienta.
Nico: ¿Cómo le vamos a poner?
Maki: ¿Te gusta Mako?
Nico: Hola Mako, yo soy tu "mamá", ¿me quieres?
Mientras tanto, Honoka estaba haciendo repostería cuando su hermana lo avisa una llamada telefónica.
Yukiho: Onee-chan, tienes teléfono.
A la velocidad de un rayo la pelijengibre fue a contestar la llamada que al parecer, no era de Nico sino otra de sus viejas amigas.
Honoka: ¿Sí?
¿?: ¿Honoka?, soy yo, Nozomi.
Honoka: Ah, hola Nozomi-chan. ¿Cómo estás?
Nozomi: Bien, ¿y tú?
Honoka: Bien. Oiga, ¿y cuándo va a venir acá?
Nozomi: Me cuesta salir, pero tú podrías venir.
Honoka: Ya, en una de esas me dejo para allá. Oye, le voy a preguntar a Nico-chan si me acompaña.
Nozomi: A propósito de Nico-chi, por eso te estaba llamando, necesito urgente hablar con ella.
Honoka: Y bueno no sé, ¿por qué no le llama a su teléfono? ¿Lo tienes?
Nozomi: Sí, pero no me contesta. De verdad, si lo ves diles que se comunique conmigo.
Honoka: Ya pues, yo le digo. Eh, disculpa Nozomi-chan, ¿te pasa algo malo?
Nozomi: A mi no, a ella.
Honoka: Eh, ya. Yo de ahí te cuento cómo me va, ¿ya?
Nozomi: Bueno, gracias.
Honoka: Adiós Nozomi-chan.
Nozomi: Adiós.
Nozomi necesitaba urgente hablar con Nico, al parecer en ejercicio de sus labores esotéricas descubrió algo que debía advertir a su amiga lo antes posible, pero lamentablemente no la encontró.
Continuará...
