Un cowboy por navidad
Esta historia es una adaptación.
La historia original de Tess Curtis.
Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer.
Capítulo 22
Buscando a Edward
En realidad había borrado todo rastro del teléfono de Edward del suyo y no tenía forma de contactar con él. Solo recordaba donde quedaba su cabaña y aquel pueblo, McAllister, en el que se encontraba el rancho familiar. Hasta dos semanas más tarde no pudo encaminarse hacia allí, dos semanas en las que, como ya sabía de antemano, la clínica había cerrado y tuvieron que hacer inventario y desviar los pacientes, que aún no habían sido avisados, a otros especialistas. Era libre, pero a aquellas alturas, no sabía qué se iba a encontrar cuando por fin volviera a ver frente a frente a Edward.
La primera parada en el camino fue la cabaña de Edward, allí donde se habían conocido y se habían enamorado, ya no se lo negaba a sí misma, aquel hombre le había robado el corazón en apenas unos pocos días, a pesar de que la idea parecía algo entre absurdo y pura magia. El lugar estaba totalmente distinto a cuando ella había estado allí un mes atrás, no había rastro de nieve alrededor. Se acercó a los establos y saludó a los animales que ya conocía, pero Edward no estaba allí. Pensó en esperarlo, pero aquello podría llevarle horas si acaso no un día. Tenía que encontrarlo antes, no había hecho cien millas para quedarse allí parada a esperar. Quería verlo.
No sabía dónde quedaba exactamente el rancho, pero preguntaría en el pueblo.
Todas las preguntas que realizó en la cafetería del pueblo acerca de Edward y dónde encontrar el rancho familiar fueron aderezadas de pequeños datos de la historia de Edward. Comentarios que le dejaron claro que aquel hombre lo había pasado realmente mal y que no era solo una apreciación suya el notar que sus vecinos hablaban con pena, la realidad era que la gente hablaba con verdadero recogimiento acerca de lo que le había tocado vivir a Edward. Se notaba en sus palabras cuánto lo apreciaban y se dijo a sí misma que no se había equivocado y que aquel hombre valía su peso en oro.
Cuando salió a la puerta de la cafetería recordó el día que habían estado allí y cómo él la había besado en medio de la calle a la vista de todos. Ahora estaba segura de que Edward necesitaba que lo vieran de otra forma y que odiaba que sintieran pena por él.
¡Especial de navidad!
¡SOLO QUEDAN TRES DIAS!
Espero lo disfruten y me cuenten que les parece :)
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¡Subí nueva reseña al blog! En esta les hablo sobre la trilogía Elementos Oscuros, vayan y denle una oportunidad pliss
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Nos vemos.
