Holaaa ¿cómo están? Espero que muy bien. Feliz año nuevoooo y día de reyes.
Pareja:YuixShu
Rt:"T" cambiará a "M"
Capítulo XII
P.O.R.N.O
La próxima semana pasó rápidamente cuando no pensaba en Shu, lo que era prácticamente cada segundo de cada día.
Está bien, así que supongo que en realidad pasó tan jodidamente despacio que quería meter un tenedor oxidado en mi ojo. Quería hablar con él y ver si estaba bien, pero cada vez que me decidía a tomar el teléfono y marcar su número, lo dejaba otra vez. Independientemente de la manera de mierda en que se enteró, ahora lo sabía. Si quería saber toda la historia, si tuviera preguntas o inquietudes o simplemente quería arrancarme la cabeza, la situación estaba en sus manos. Si quería hablar, sabía dónde trabajaba y cómo encontrarme. Tal vez estaba siendo terca, pero bueno. Era una chica y tenía todo el derecho de pisotear y aguantar la respiración.
Manejé dos fiestas por Liz esta semana y tenía tres órdenes de bandejas de galletas de las mujeres de allí, así que las cosas mejorabanen ese aspecto. Además de las fiestas, me mantenía bastante ocupada. Durante el día, horneaba y terminaba de preparar las cosas en la tienda y en las noches, trabajaba como camarera y trataba de no mirar la puerta cada vez que alguien entraba, esperando que fuera Shu.
Para el jueves, había probado cada producto de la maleta mágica de Liz y había decidido al diablo con los hombres. Iba a casarme con Jack Rabbit. Íbamos a huir juntos y seríamos muy felices haciendo pequeños bebés Jack Rabbit. Sin embargo a esa cosa le iba a tener que crecer unos brazos y piernas. Después de algunos años de estar casada con JR, no iba a poder caminar nunca más. JR tendría que llevarme a Ciudad del Placer.
Me pasé todo el jueves en la cocina de la tienda, haciendo papas fritas cubiertas de chocolate blanco y horneando galletas Snickers Surprise para la fiesta que se celebraría la noche del sábado.
Sería la última fiesta que haría ya que la tienda abría la próxima semana. Ahora que conocía todo el alboroto con estos juguetes sexuales, me sentía un poco triste de ver que no iba a haber más fiestas. Sin embargo, Liz me dijo que podía mantener mi maleta de diversión.
Le hice firmar una dispensa que indicaba que en caso de una emergencia o la muerte de Yui Komori, estaba obligada a retirar la maleta de las instalaciones a los quince minutos de dicha emergencia y/o muerte. Siempre era una buena idea tener un plan como este. Dios no permita que tu papá o tu abuela llegaran a la escena primero y encontraran tu escondite. Simplemente no puedes permitir que eso suceda. También probablemente es una buena idea hacerlos eliminar el historial de Internet. En realidad, nadie tiene que preguntarse por qué googleaste "tortuga teniendo un orgasmo" u observabas muy de cerca la subasta de EBay de una vela de Jesús con un pene.
No me juzgues. Google es mi enemigo después de unas copas de vino.
Estaba bajo las mismas obligaciones contractuales para llegar a la casa de Liz y Jim y borrar el historial de navegación de su computadora dentro de quince minutos y eliminar cualquiera y todas las películas pornográficas en su mesita de noche, en su cama, en el estante superior de su armario, guardadas en su DVR, empaquetadas en la tercera caja de la izquierda en el garaje y en el armario de la cocina, donde están las tablas de cortar.
No estoy bromeando. Ella me hizo una lista.
Mientras mojaba una patata frita en el gran tazón plateado de chocolate blanco derretido, me asomé a la parte delantera de la tienda y sonreí. Takumi se encontraba acostado sobre su estómago junto a las ventanas coloreando un dibujo. Cuando caminé por ahí hace un rato, lo cubrió y me dijo que no se me permitía verlo. Sostuve la patata sobre el tazón para que el exceso de chocolate se escurriera y luego la dejé sobre la bandeja de papel de cera junto a mí justo cuando oíabrirse la puerta que comunicaba mi tienda y la de Liz.
—Podrías simplemente girar a la derecha de nuevo y volver a tu lado. Por última vez, no voy a decirte en una escala del uno a "santa mierda" lo bueno que fue mi orgasmo anoche con el vibrador de mariposa.
—Bueno, eso es una mierda. ¿Puedo ver al menos la próxima vez?
Mi cabeza se alzó y mi boca se abrió al escuchar la voz barítono de Shu.
¿Por qué mierda estoy siempre hablando de mi culo cerca suyo? Y por qué diablos está de pie allí, viéndose tan malditamente caliente que quiero montar su rostro.
—Eh, estás goteando —dijo.
—Lo sé —murmuré, mirando fijamente sus labios.
Se rió y parpadeé de nuevo a la realidad cuando señaló el tazón.
—Me refiero a que el recipiente está inclinado. El chocolate está goteando fuera.
Mi cabeza voló abajo y murmuré blasfemias mientras enderezaba el cuenco y usaba los dedos para limpiar las gotas del borde del recipiente y el mostrador.
Shu se acercó para pararse a mi lado y tal como en nuestros últimos encuentros, su estrecha proximidad aceleró mi pulso.
—Lamento acercarme sigilosamente a ti. Liz me atrapó cuando salía de mi coche y me arrastró a su lado, así podría darme una paliza —explicó mientras me concentraba en limpiar el chocolate y trataba de ignorar el calor de su cuerpo—. Espero que no te importe que me presentara así. Me siento como un idiota por haberme tomado todo este tiempo para hablarte.
Me quedé como una imbécil, tratando de no tocar nada porque mis dedos estaban llenos de chocolate. Volví la cabeza hacia un lado y encontré su cara a centímetros de la mía. Vi la sinceridad en sus ojos, y sabía que nunca podría estar enojada con él por esto.
—Está bien, créeme. He tenido un montón de tiempo para acostumbrarme a la idea. Siento que esto te haya surgido así de repente. Te juro que tenía toda la intención de contarte. No quiero que pienses que te lo oculte intencionadamente. Planeé decírtelo desde el principio. Sólo trataba de averiguar cómo. Y entonces todo estalló antes de que pudiera hacer nada al respecto —le expliqué.
Me di cuenta en ese momento que no quería que se enojara conmigo. Quería más que nada que fuera capaz de manejar esto y quedarse. Pasar la última semana yendo a dormir sin oír su voz fue triste y deprimente. Tenerlo aquí en este momento me hizo darme cuenta de lo mucho que lo extrañaba.
—Supongo que tenemos un montón de cosas de que hablar. No tienes idea de cuántas preguntas se arremolinan en mi cabeza en este momento —dijo.
Asentí y antes de que pudiera decir nada, cambió de tema.
—Pero por ahora, estoy en una cocina con una hermosa mujer que tiene chocolate derretido en todos sus dedos —dijo con una sonrisa.
Antes de que pudiera agarrar una toalla, se acercó y envolvió su mano alrededor de una de mis muñecas y jaló mi mano hacia él. Contuve la respiración cuando abrió la boca y deslizó mi índice cubierto de chocolate en su boca. La yema de mi dedo se deslizó por la aspereza de su lengua cuando chupó todo el chocolate mientras lentamente sacaba el dedo a través de sus labios cálidos y húmedos.
¡Cóbrese, por favor!
—¡Mami, ya terminé de colorear mi dibujo!
El grito emocionado y el golpeteo de los pasos de Takumi mientras entraba a la cocina, echaron un balde de agua fría por toda mi vagina.
Por una vez, me alegraba tener un "aguafiestas incorporado" en la forma de un niño de cuatro años de edad. Me encontraba a una chupada de dedo de distancia de tirar a Shu en el suelo y mostrarle que era muy flexible.
Limpiándome rápidamente las manos en el delantal que llevaba, me aparté de Shu y me agaché al nivel de mi hijo.
—¿Puedo ver tu dibujo ahora?
Takumi lo apretó contra su pecho y sacudió la cabeza.
—Lo siento, mami. Hizze este dibujo para el pequeño gusano —dijo con seriedad.
Oí a Shu reír detrás de mí.
—Eh, ¿has dicho "pequeño gusano"? —le pregunté.
—Síp —dijo, haciendo estallar la "p".
—¿Quiero saber sobre quién estás hablando?
Takumi señaló detrás de mí a Shu.
—Él. Papá lo llamó azzí el día en que lo conocimos.
Gemí de vergüenza. Uno de estos días mi padre iba a tener que darse cuenta de que Takumi es un loro.
—No me gusta tu nombre. Es raro. Y no pareces tan pequeño para mí —dijo Takumi a Shu—. Pero aun así, te debujé esto.
Pasó a mí alrededor y le entregó el papel a Shu. Le eché un rápido vistazo y me di cuenta de que era un dibujo de un muñeco de palitos grande siendo golpeado por un muñeco de palitos pequeño.
—Bueno, al menos ahora tengo una foto para conmemorar nuestro primer encuentro —dijo Shu sin expresión y en voz baja.
—Takumi, ¿qué tal si sólo lo llamas Shu? —dije, mirando a Shu. con mis cejas levantadas en pregunta, para asegurarme que le parecíabien.
Asintió y me sonrió, y luego se puso en cuclillas, así que ambos nos encontrábamos al nivel de los ojos de Takumi.
—Muchas gracias por mi dibujo —dijo con una sonrisa.
Takumi no era muy amable con los extraños, sobre todo porque puse el temor de Dios en él cuando tuvimos la discusión acerca del peligro de los extraños. En retrospectiva, decirle que todos los extraños querían comerlo no fue mi mejor momento. Tener que explicarle a un grupo de niños llorando en la fila para ver a Santa por qué mi niño gritaba "¡NO TE ACERQUES A ÉL! ¡COMERÁ TUS DEDOS!" no era nada fácil. Liz tuvo que convencerme de no llevarlo al veterinario y ponerle un chip GPS en su cuello. Algo me dijo, sin embargo, que cualquier persona que se llevara a mi hijo, lo devolvería en una hora. No serían capaces de soportar las patadas a las nueces y las maldiciones.
Takumi no solía hablar con extraños a menos que yo lo impulsara a hacerlo. La facilidad con la que habló a Shu me sorprendió.
—De nada, Shu. Papá va a venir a recogerme para que mami pueda darle cerveza a la gente. Papá me permite ver películas que mami no me deja ver y puedo tener soda y quiero tener un perro, pero mi amigo Luke tiene un jeep que conduce en el patio y me lastimé la rodilla y se cortó y mami me puso una curita en ella y me dijo "supéralo", así que no iba a llorar y, ¿sabías que los vampiros chupan?
—¡Takumi! —gritó mi papá antes de que yo tuviera la oportunidad de hacerlo.
Había entrado en la tienda durante la oración corrida de Takumi y se hallaba casi en la cocina cuando lo oyó tirar esa bomba. Rápidamente me puse de pie y me enfrenté a él con las manos en las caderas.
—Papá, te dije que no tenía permitido ver esa película.
—Oye, Shu, ¡soy equipo Jacob, perra! —gritó Takumi.
—¡Takumi Komori! ¿Quieres que ponga jabón en tu boca? —le pregunté con severidad.
Takumi se encogió de hombros. —El jabón sabe a cereal Fruity Pebbles.
Mi papá se acercó al mostrador y agarró a Takumi antes de que yo pudiera patearlo como a una pelota de fútbol.
—Lo siento, Yui, la otra noche dieron "Vampires Suck" en el cable y no había nada más. Estarás feliz de saber que se cubrió los ojos durante las cosas de s-e-x-o —explicó.
—Súper —murmuré.
—¡Vi tetas! —gritó Takumi alegremente.
—Bueno, pudo haber espiado un par de veces —admitió mi padre después del anuncio de Takumi.
De todos los momentos para que Takumi actuara completamente como... bueno, Takumi, por supuesto que tenía que ser cuando Shu se presentó. No era de extrañar que no hubiera dicho ni pío en los últimos minutos. Probablemente estaba aturdido estúpido.
Miré detrás de mí y vi a Shu de pie completamente inmóvil, mirando por encima de mi hombro a mi papá. Me di la vuelta justo a tiempo para atrapar a mi padre haciendo esa cosa que Takumi i y Liz hicieron el otro día, de apuntar los dos dedos a los ojos y hacia Shu.
Oh, por el amor de Dios. Es como si de repente tuvieran un saludo familiar.
—Papá, deja eso. Shu, no has sido presentado oficialmente. Este es mi padre, Seiji.
Shu le tendió la mano. —Es un placer...
—Deja la m-i-e-r-d-a —lo interrumpió mi papá.
De alguna manera no sonaba tan amenazante cuando tenía que deletrearlo todo. Esto podría funcionar, siempre y cuando Takumi estuviera aquí como un amortiguador.
—Tengo mis ojos en ti. Estuve en Nam y todavía tengo esquirlas en mi piel de las b-o-m-b-a-s. ¿Te gusta el olor del napalm por la mañana, hijo?
—¡PAPÁ! ¡Suficiente! —lo regañé.
Me incliné y le di a Takumi un beso en la mejilla.
—Te veré más tarde, bebé. Sé bueno con papá ¿está bien?
Se acercó disimuladamente y trató de tirar hacia abajo la parte delantera de mi camisa.
—Dédjame ver tus tetas.
Tomé su mano antes de que pudiera dar a todos un espectáculo erótico y lancé una mirada asesina a mi papá que seguía allí de pie riendo.
—Oye, no le enseñé eso. Debe ser un hombre de tetas.
Shu se echó a reír, pero rápidamente se detuvo cuando mi padre se volvió hacia él.
—¿Eres un hombre de tetas, Shu? —le preguntó amenazadoramente.
—Yo... bueno... eh... yo... no.
Puse los ojos hacia mi papá y rescaté a Shu.
—Dile adiós a Shu —le dije a Takumi.
—¡Adiós, Shu! —dijo Takumi con una sonrisa y un saludo con la mano mientras mi papá daba media vuelta y salía de la cocina.
—Papá, ¿qué es Nam? ¿Es un parque? ¿Podemos ir allí? —oí a Takumi preguntar, mientras salían por la puerta principal. Con un gran suspiro, me volví hacia Shu.
—Lo siento —dije tímidamente—. Voy a entender totalmente si te das la vuelta y corres lejos, muy lejos. No tomaría represalias contra ti.
—¿Yui?
Dejé de juguetear con mi delantal y finalmente levanté la vista hacia él.
—Cállate —dijo con una sonrisa.
Después de que mi papá y Takumi se fueron,Shu me ayudó a limpiar la cocina y a ordenar todo. Hablamos más a profundidad de lo que habíamos hablado por teléfono, ahora que no me sentía tan preocupada por resbalarme. Finalmente descubrí que Shu se coló en la fiesta de fraternidad esa noche y que ni siquiera iba a la Universidad de Ohio. Se sintió horrible por todo el tiempo que perdí con Liz y Jim tratando de encontrarlo, y me sentí culpable otra vez por dejarlo esa mañana. Especialmente ahora mismo, cuando estaba era tan lindo y asombrosamente comprensivo en todo.
Por ahora, Shu se quedaba. Aunque no iba a contener mi respiración. Dijo que quería pasar tiempo con nosotros y hacer esto de la manea correcta, pero aún tampoco ha pasado tiempo a solas con Takumi.
Como Takumi amablemente dijo, tenía que darle cerveza a la gente esta noche, así que después de que terminamos de limpiar, Shu me acompañó calle abajo hacia el bar así podíamos seguir hablando. Recordé lo fácil que era hablar con él hace cinco años y cómo parecía entenderme y a mi humor cuando nadie más lo hacía.
Me hizo sentir cómoda y reír. Todas esas cosas pasaron cuando hablamos por teléfono pero algunas veces era más difícil duplicar ese nivel de comodidad cuando te encontrabas cara a cara. Con toda honestidad, casi parecía más fácil estar con él así, para poder evaluar por su rostro las reacciones a las cosas que yo decía y ver su expresión cuando le contaba algo sobre Takumi. Me hizo desear haber hecho tantas cosas de forma diferentemente. Estaba triste porque se había perdido el comienzo de la vida de Takumi. Lo veía ahora como un pequeño niño contestón, caminando y hablando, pero no llegó a experimentar las mejores partes, las partes que hicieron su actitud,berrinches y malos hábitos que merecieron la pena con la primera sonrisa, las primeras palabras, los primeros pasos, los primeros abrazos de oso, el primer "te amo".
Esas eran todas las cosas que me detenían de vender mi niño en una venta de cochera todos los días, y Shu no tenía esas cosas. Me preocupaba que sus expectativas pudieran ser muy altas. ¿Qué si no podía formar una conexión con Takumi? Me sentía conectada a Shu de una manera que nunca tuve con nadie más. Me hacía sentir cosas que sólo había soñado. Pero no sólo tenía que pensar en mí. Tenía que pensar en mi hijo y en cómo iba a afectarlo todo esto.
Por ahora, supongo que sólo tenía que dejar a Shu en nuestras vidas y ver a donde nos llevaba.
Cuando llegamos al bar, me cambié rápidamente a mis pantaloncillos negros y camiseta de Fosters Bar and Grill y me sorprendió ver a Shu poniéndose cómodo en la barra cuando salí del baño.
Fui detrás del mostrador y me acerqué para pararme frente a él.
—Creí que te ibas a casa —dije mientras me apoyaba en mis codos.
Se encogió de hombros hacia mí y sonrió. —Pensé, ¿por qué ir a una casa vacía cuando puedo sentarme aquí y mirar a una chica caliente toda la noche?
Me sonrojé y traté de reprimir la sonrisa atontada que sentía.
—Bueno, tienes mala suerte. Sólo estoy yo aquí esta noche.
No, absolutamente no estoy buscando cumplidos.
—Entonces creo que es bueno que tú seas la mujer más caliente y más sexy que he visto.
Aquí, atrapado, atrapado, atrapado.
Me incliné sobre la barra un poco para acercarme más y él hizo lo mismo. No me importaba si estaba en el trabajo, quería besarlo. Y casi no había gente. Todavía era temprano.
Lamí mis labios mientras miraba su boca y lo escuché gemir suavemente. Un centímetro más y podría correr mi lengua por su labio superior.
—¡AY!
Me alejé bruscamente de Shu y grité cuando algo golpeó contra mi nuca.
Frotando mi mano contra el lugar, me giré para ver a T.J. con sus dos brazos en el aire haciendo un baile de victoria.
—¡Golpe directo, Komori! ¡Ese es otro punto para mí! —gritó mientras corría hacia el pizarrón detrás de la barra al otro extremo de mí y puso una marca de anotación bajo su nombre.
—Hijo de puta —murmuré mientras me giraba de regreso hacia Shu.
—Eh, ¿qué diablos fue eso? —preguntó con una sonrisa.
Antes de que pudiera decirle que sólo era T.J siendo un idiota, el hombre en cuestión se acercó rápidamente y se paró a mi lado detrás de la barra. Golpeó una pelota de ping pong en la parte superior de enfrente de Shu!
—Eso, amigo mío, es una cosita que nos gusta llamar P.O.R.N.O.
—Guau, tu idea de porno y la mía son un poco diferentes —dijo Shu mientras cogía la pelota de ping pong y la rodaba en sus manos.
—No, no, no. No porno. P.O.R.N.O —lo deletreó.
Shu de la barra. Golpeó una pelota de ping pong en la parte superior de enfrente de Shu.
—Eso, amigo mío, es una cosita que nos gusta llamar P.O.R.N.O.
—Guau, tu idea de porno y la mía son un poco diferentes —dijo Shu mientras cogía la pelota de ping pong y la rodaba en sus manos.
—No, no, no. No porno. P.O. —lo deletreó.
Shu lucía completamente perdido.
—Es sólo un juego que practicamos cuando aquí está lento —dije.T.J. descansó una mano en la barra y la otra en su cadera.
—Yui, no subestimes la maravilla que es P.O.R.N.O. Estás devaluando completamente lo único que me hace no querer matarme cada vez que vengo al trabajo. Un poco más de respeto por el P.O.R.N.O, por favor.
T.J. giró su atención hacia Shu —Claire hizo las reglas —dijo T.J. emocionadamente mientras sacaba un pedazo de papel debajo de la barra.
—¿Reglas? —cuestionó Shu—. ¿No sólo le lanzas la pelota a alguien?
T.J empujó el papel a través de la parte superior de la barra y Shu lo tomó para leerlo.
—Al contrario, mi amigo. Siempre se necesita que haya reglas en P.O.R.N.O. Si no, él lanzaría una pelota, ella lanzaría una pelota, todos lanzarían una pelota… sería una anarquía.
—Está bien, Club de la Pelea, aléjate antes de que rompa la regla de los tres metros de distancia y arroje una en tu cara —le dije.T.J. se alejó y Shu se echó a reír mientras leía las reglas en voz alta.
—Regla número uno: P.O.R.N.O es más divertido con amigos, invítalos. Si no, sólo te ves patético jugando P.O.R.N.O solo. Regla número dos: los objetos afilados nunca deben ser usados en P.O.R.N.O. Sacarle los ojos a alguien arruinaría el momento. Regla número tres: el ataque sorpresa o "acción por la puerta trasera" debe venir con advertencias por adelantado o tener una aprobación anterior. Regla número cuatro: sólo dos pelotas se permiten en el juego en todo momento para evitar una confusión de pelotas, a menos que sea aprobado por los jueces. Regla número cinco: P.O.R.N.O se termina cuando el otro jugador o jugadores digan que se acabó. Si no, alguien se quedará sosteniendo pelotas inútiles.
Sí, algunas veces actúo como un chico de doce años. No me juzgues. Lucía completamente perdido.
—Entonces ¿qué significa exactamente P.O.R.N.O y cómo llego a entrar en esta acción? —preguntó Shu con un meneo de sus cejas.
—Bueno, el título oficial es Pong Organization Rules and Notices*. Pero algunas veces lo acortamos a "lanzar mierda el uno al otro". Francamente, no estoy segura de que puedas manejar el P.O.R.N.O, Shu. Es un juego intenso de habilidad, determinación y astucia —le expliqué con una sonrisa mientras tomaba la pelota de su mano, me giré rápidamente y la lancé a través de la barra para golpear a T.J directamente en el culo mientras limpiaba una de las mesas.
—Jodida perra —gritó T.J.
—Es todo sobre ser talentoso con tus manos —dije mientras me giraba para mirar a Shu.
No tenía absolutamente ninguna idea de dónde venía esta audacia. Me sentía como si canalizara a Liz.
—No te preocupes, Yui, soy muy bueno con mis manos. Tengo el presentimiento que sería excelente en el P.O.R.N.O. Todo es cuestión de cómo dobles tus dedos y el ritmo que uses… cuando lanzas la pelota. Algunas veces tienes que hacerlo lento y gentil, y algunas veces tienes que hacerlo duro y rápido.
Dulce bebé de las insinuaciones, Batman.
—¿A qué hora acabas?
En cerca de diez segundos.
—No hasta la una. Tengo que cerrar esta noche —le dije mientras apretaba mis muslos y pensaba en sus dedos acariciando y presionando duro y rápido y gentil y… ¡joder!
—¿Puedo esperar aquí mientras trabajas? Puedo ayudarte a cerrar y podemos hablar… o lo que sea —dijo mientras miraba mis labios.
¡SÍ! ¡Santa madre de los degenerados del SÍ! Sí, sí, ¡joder sí!
—Sí, como sea —dije con un encogimiento de hombros mientras me alejaba para abastecer el congelador de cerveza y pegar mi vagina ahí para enfriarla.
Pong Organization Rules and Notices*: En español: Reglas y avisos para la organización del Pong.
Bueno, muchas gracias por leer. Espero que hayan recibido un lindo año nuevo :* . No pude subir el 31 como pensé que lo haría. Porque, ya saben, era 31, corriendo de acá para allá, para tener todo listo. Y después estuve preparando todo para venirme a mi ciudad natal y en fin. No se dio.
Alba Salvatore: JAJAJAJA te deseo mucha suerte y paciencia si tienes un Takumi. Pero seguro que serás buena mamá. Gracias por leer, y espero que allás pasado unas buenas fiestas:*
