CAPITULO 5

Serena llego a casa se quedó un momento en la camioneta para una vez más pensar en el pelinegro y es que estaba en verdad intrigada por un lado, pues ella no solía repensar demasiado las cosas.

Darién Shields además de ser un extraño, portaba una alianza matrimonial que anunciaba por lo tanto que era casado, pero porque no solo le pasaba inadvertido el encuentro como otros tantos…¿Qué tenía el que le intrigaba?.

Suspiro hondamente estaba siendo ridícula y esto seguramente era porque no conocía aun a la gente que vivía cerca de ella…si probablemente la soledad del segundo día en Vermont.

Bajo de la camioneta para ver las flores ansiosas de ser plantadas y bueno probablemente el domingo haría eso, el silencio de las casas junto con la calle en cierto modo resultaba un poco extraño porque el silencio anunciaba que ni siquiera había perros ahí.

Por una parte estaba bien porque Luna podría investigar la zona sin verse amenazada de ser perseguida…ella no era de mascotas en sí, cuando había sido pequeña paso algunos episodios de ataques de asma pero aun a pesar de ello disfruto mucho de su niñez y su abuela le permitía hacer de todo un poco, claro en completo secreto de sus padres.

Con el tiempo todo eso se quedó en el olvido y ella fue una adolescente gozosa de buena salud…fue en el transcurso de la preparatoria que conoció a Yaten, quien parecía interesarle a todas las chicas por venir de California.

Tiempo después supo que jamás había surfeado e incluso era pésimo nadador…ella se divirtió mucho con las pretensiones del peli plata.

Habían sido amigos, conoció a un par de noviecillas y el también conoció a un noviecillo de Serena…quien aguanto solo tres meses a su lado antes de huir despavorido, al enterarse que el asesino Jonathan el campeón jugador de americano era su hermano.

Tiempo después Yaten la beso y la convenció de ser novios…pasaron la universidad juntos…su relación era buena para ese periodo de tiempo.

Salían a lugares interesantes y una que otra vez a bailar, nada novedoso…lo que le gustaba mucho del peli plata era la libertad que gozaba a pesar de estar con él.

Ella podría divertirse con sus amigas sin ser recriminada…confiaban el uno del otro y era una relación con mucho respeto. A su modo se amaban, pero después de la universidad y sus primeros trabajos, las cosas solo se enfriaron.

De pronto el sencillo Yaten se volvió más pretencioso, sus charlas antes joviales se volvieron tediosas e intelectualoides, parecía que deseaba vivir como un hombre cincuenta años y él tenía menos de la mitad.

Ella era como un cascabel, necesitaba charlar de cosas sin sentido de vez en cuando, hacer el amor en la playa o esconderse como adolescentes. Caminar abrazados por la calle, andar en bici juntos, tontear…vivir su vida como los jóvenes que eran.

Ya todo eran operas, museos, restaurantes finos y elegantes que debían reservar dos meses antes para pagar una fortuna por un cuarto de ración de alimentos.

Su abuela siempre le dijo que cuando tuviese una relación, si esta llegaba a cansarle lo mejor era no estar ahí.

Consejo que jamás entendió hasta que el tiempo se fue llevando la relación cómodamente aburrida que tenía con el rubio y así mismo el interés creciente que Yaten tenía para que se mudaran a vivir juntos, formalizar la relación esto logro al fin que ella solo corriera despavorida de la situación.

Así que empezó a realizar cosas que la hicieran sentirse bien alegando con él y su familia que estaba confundida sobre su situación laboral actual junto con la emocional…con este argumento sólido viajo algunas veces sola pero en el momento que sus pies pisaron Vermont quedo enamorada de su belleza y esto le lleno el corazón.

Un par de días después Yaten supo la buena nueva y esa era que estaba soltero sin esperarlo…fue ahí cuando lo pretencioso se le acabo para dar paso a un hombre humilde pidiendo otra oportunidad.

Camino hacia la casa con la bolsa de compra que llevaba y abrió la puerta con dificultad…el teléfono comenzó a sonar con insistencia, como pudo dejo los paquetes en la mesa y cogio al fin el ruidoso teléfono.

Bueno.-dijo apresurada.

¿Dónde estabas hija?-le riño de inmediato Anna.

En la tienda mamá, ¿Qué pasó?-contesto ella melodiosamente y con la paz que necesitaba.

Te extraño, no sé porque te has ido tan lejos.-

Para descansar de ustedes.-contesto Serena.

Siempre tan graciosa y divertida mi hija.-

Ocupo mi espacio y bueno reiniciar con mi vida madre, además no estamos tan lejos esa el teléfono.-contesto la rubia.

No es lo mismo que verte todos los días y comer juntos o cenar.

O allanar mi departamento con la excusa de que aumentaron los crímenes.-contesto Serena mientras su madre se acaloraba un poquito por el reproche.

Lo siento hija, era solo por precaución.-la rubia se rio.-Te prometo que si regresas no vuelve a pasar.

Mamá no seas tan dramática, además solo tengo un par de días acá.-

Lo sé, pero eres mi hija y bueno me preocupo por ti.-contesto Anna.-Tu hermano dijo que todo era bastante aburrido, así que asumo que es tranquilo.

Demasiado tranquilo y estoy bien mamá, no te preocupes por mi.-dijo Serena.

Sabes que cuentas con nosotros por cualquier cosa.-menciono Anna aprensiva como siempre.

Si mama, descansen que yo estoy bien…les quiero.-contesto la rubia extrañándoles un poco, claro que no le diría a su mamá porque segura estaba que al día siguiente estaría ahí.

También te queremos, descansa.-Serena colgó el teléfono resplandor…estaba un poco cansada así que se ducharía e iría a dormir.

Hizo todo de esa forma, pero al acostarse recordó nuevamente a ese hombre…suspiro pesadamente y bueno tal vez necesitaba conocer a más personas.

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Gea Shields miraba a su hijo parado en el pasillo como si fuera una estatua, aborrecía la situación en la que él vivía desde hacía diez años…no deseaba lo malo a Saori que había considerado como una hija, pero también deseaba que ella descansara de toda esa larga agonía.

Camino hacia el para hacerle reaccionar.-Darién, hijo.

¿Madre, que haces aquí?-ella suspiro hondamente.

He venido para ayudarte.-el pelinegro reacciono un poco, ella le sonrió reconfortándole con su gesto.

Ayúdame con los chicos, tengo que ir al hospital.-

Seiya se metió con el pequeño Matthew en brazos quien sollozaba con tristeza.-Creo que llegamos en un momento oportuno.

Lo siento por no recibirlos como merecen.-contesto el pelinegro saliendo a prisa de casa para ir al hospital.

Sentía que el corazón se le saldría del pecho por la angustia que estaba viviendo, era como si de pronto todo cayera en sus hombros y sinceramente pensaba que sería aplastado por todo ese peso…todos esos sentimientos los tenia atorados en la garganta.

Lita iba con Saori en la ambulancia por lo que Darién se limitó a manejar detrás de ellos en la camioneta, sentía que algo dentro de su pecho se iba y el traslado de pronto se volvió muy lejos, pesado, doloroso.

Se limpió los ojos un par de veces por las lágrimas que solo salían de sus ojos y el creciente dolor que estaba viviendo, ¿Por qué Saori?, ¿Por qué su familia?, ¿Por qué ellos?...la amaba tanto que el daría su propia vida porque ella fuera la misma de antes.

Ahora estaba seguro de que su esposa dependería de los cuidados del hospital y seguramente Riley lucharía por la custodia de su única hija.

Lauren lloraba en los cálidos brazos de su esposo, habían sido los diez más largos años de su vida…llenos de un desgaste tanto físico como emocional, sentía que no podrían más con tanto dolor en el pecho.

Saori había sido una chica tan maravillosa, que toda la gente que le conocía le había adorado y guardaban un agradable recuerdo de ella.

Jamás se imaginaron que vivirían una situación como esta y más siendo ella su única hija…era tan desolador…tan devastador que seguros estaban nadie merecía esa clase de dolor.

Ahora mismo nada podría hacer, tomo asiento sin fuerza en las piernas y suspiro pesadamente…no había pensado en que perdería a Saori.

La siguiente hora nadie se acercó a ellos, estaban en completo silencio cada uno en su mundo…luchando con sus pensamientos.

Darién no entendía porque pasaba esto justo el día donde el mejor se estaba sintiendo, ahora que le diría a sus hijos si su madre hacía falta…¿Podría ella salir de esta situación?.

Riley lloraba con pesar, su esposa estaba inconsolable porque no eran tontos y sabían que en el momento que Saori llegara al hospital las cosas serían malas para ellos…porque su pequeña hija al fin seria libre.

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Gea abrigaba a su pequeño nieto quien dormía con las mejillas rosadas de llorar y es que el tremendo susto que se llevaron había perturbado aquella pequeña paz que vivían desde su última crisis a finales del año pasado.

Derek solo había cerrado los ojos trataba de ser fuerte como su padre le había dicho, pero no deseaba que nada malo le pasara a su mamá y es ahora que se arrepentía de renegar porque nunca salía con sus amigos por tener que cuidarla.

Escucho como su abuela salió de la habitación dejando la puerta entre abierta se escuchaba lo que ellos decían.

Seiya sirvió dos tazas de té caliente y esperaba a su madre la mesa de la cocina.-Creo que se han dormido hijo, me siento tan mal mis nietos están muy tristes.

Se quedaron en silencio unos minutos mientras bebían de la taza caliente para aminorar el dolor en el estómago que esta situación les causaba.

Creo que ha llegado el momento para el cual tu hermano nunca se hizo la idea.-dijo Gea al fin mientras Seiya le miraba con pesar.

Derek se había levantando de la cama y al escuchar estas palabras sus lágrimas comenzaron a salir sin razón alguno, él no quería que su mama se muriera…camino hasta su cama para llorar en silencio.

No sé qué podría decir…me afecta mucho ver a mis sobrinos llevando esta vida pero no es una decisión en la que nosotros pudiéramos influir antes ni mucho menos ahora.-contesto Seiya con toda la razón, porque jamás interfirieron en todo esto.

Temo que esto se vuelva una guerra entre los padres de Saori y mi hijo.-comento con pesar Gea.

Pero madre, ellos están en su derecho y si ella no puede sobrevivir sin esas máquinas…-el pelinegro se sintió mal por lo que estaba diciendo.-

Sabes, creo que sería lo mejor para todos y mi hijo debe de recuperar su vida.-contesto Gea mirando a Seiya con preocupación.

Él no se ha hecho la idea de que ella se tendrá que ir.-

Pero tendrá que hacerlo por sus hijos, me parte el corazón pero tal vez Saori al fin pueda descansar en paz y ser libre.

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Hacía más de una hora que esperaban sentados y nadie les decía absolutamente nada en referencia al estado de Saori, las enfermeras iban venían pero ni siquiera Lita estaba ahí presente para decirle que pasaba.

Era un auténtico martirio parecía que el tiempo de pronto se había congelado, Darién recordaba su sonrisa, sus besos, su caricias, la forma de siempre tener palabras de aliento y de cómo ese amor que se tenían aumentaba cada día mas…la hermosa familia que habían formado porque ellos así lo deseaban y después…solo caos.

Estaba muy preocupado por todo lo que esto significaba y es que no tenía los medios suficientes para poder mantener a su esposa en el hospital con todo los gastos que implicaba.

Andrew Furuhata apareció se pusieron de pie mientras el pelinegro miraba a su amigo.- ¿Cómo esta ella?

El castaño miro con tristeza a su amigo, a los padres de Saori pero ante todo debía de ser ahora el médico y no el amigo…-Quisiera ser esperanzador, pero seré lo más exacto posible.-Lauren miro a su esposo quien solo asintió.

La condición de Saori con el paso de los años ha ido degradándose como todos ustedes los saben, han sido años atada a maquinas que le dan alimento, medicamento y todo esto ha hecho que sus órganos internos tengan un deterioro más acelerado de lo normal... sus órganos comenzaron a fallar.-

Se quedaron en silencio asimilando lo que esta noticia implicaba, la realidad a la que ahora la familia se enfrentaba.

¿Pero ella estará bien aquí hospitalizada?-pregunto de pronto Darién.

Andrew lamentaba la pena que su amigo estaba pasado, pero era el médico.-Quisiera decirte que si estará bien, pero Saori no podrá salir del estado en el que se encuentra.

Lauren gimió con un fuerte dolor, entendía lo que esto era su hija ahora respiraba por una maquina todo aquello que ellos nunca desearon.

Riley estaba cansado de ver en la situación en la que su única hija vivía y habían sido diez largos años de esperar algo que jamás llegaría.

Su pequeña se había ido el mismo día que su nieto Matthew nació y ellos eran los que más sufrían, pues tenían la esperanza de que su madre se levantara de la cama para verlos crecer.

Aborrecía la actitud que Darién había tomado desde siempre y es que el parecía que la mantenía obligada a vivir en ese mundo, ella solo había aguantado por sus hijos…pero había llegado el momento de descansar todos de este martirio.

Ella no va a mejorar y lamentablemente para sobrevivir, deberá permanecer conectada a las maquinas.-dijo Andrew haciendo que el estómago del pelinegro se contrajera.

Era lo que siempre temía sucediera y es que él deseaba que ella estuviera presente para sus hijos…pero ahora era el fin de una larga agonía.

¿Debemos de tomar una decisión cierto Doctor?-respondió Riley de inmediato.

No hay una decisión que tomar.-contesto con arrebato Darién mientras su suegro le miraba con rencor.

Lauren negó de inmediato.-Creo que ha sido suficiente de todo esto, mi hija ha sobrevivido diez largos años pero no puede más.-reclamo la única persona que tenía derecho de decidir sobre la única vida que ella trajo al mundo.

Pero yo no quiero.-replico de inmediato el pelinegro limpiándose con el dorso de la mano las lágrimas que caían por su rostro.

Lo que tú quieras ya no me importa Darién, te dimos el apoyo para que ella estuviera en tu casa y no en un hospital…tienes que entender que ya no quiero verla sufrir…ya no mas.-dijo Riley con enfado.

Andrew le miro con pesar.-Lamento decirles que desconectarla sería lo mejor, sé que estos años estuvo sin respiración artificial pero ella no creo que soporte más si la dejan conectada…solo sería una agonía para su cuerpo.

Pero es una decisión que debo tomar yo, su esposo.-dijo Darién enojado con las manos en puños.

Pues quiero decirte que tomare todas las decisiones legales posibles, para que la custodia de mi hija sea mía y yo tomar la decisión de desconectarla.-le contestó Riley a forma de desespero.

El pelinegro se sintió entre la espada y la pared, no sabía que podría hacer para asimilar la noticia…como les diría a sus hijos esta situación.

Lamento decirles que por el momento estarán prohibidas las visitas, no será necesario que se queden…ya mañana que se estabilice Saori dejare que la vean.-sin más el rubio siguió su camino.

Lauren se acercó a Darién para mirarle a los ojos.-No quiero una guerra por favor, ella ha sido mi hija antes que tu esposa y lo único que quiero es que esto acabe.

Lo que me pides es horrible.-

Horrible ha sido ver a mi hija muerta en vida y a mis nietos esperando a que regrese la mujer que se fue.-dijo ella con toda la verdad en sus palabras.

Vámonos.-le dijo Riley mientras los padres de su esposa caminaban fuera del hospital.

Andrew miraba a su amigo con pesar.-Darién por favor tienes que tener compasión por ella, por sus padres, por tus hijos y por ti mismo.

Es que he luchado todos estos años para que ella estuviera lo mejor posible.-

Todos sabemos esto, pero cuando dios se hace presente y quiere dar el descanso eterno no hay mucho que tú puedas hacer…-el pelinegro lo miro con pena.-Lamento esto pero se justo con todos.

Darién solo le miro con más tristeza y es que había pasado de ser un día magnifico a convertirse en el peor día de su vida.

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Serena miraba la gente entrando a su tienda y le era grato, se preguntaba por aquel hombre de ojos azules…no había regresado a poner el letrero y no podría negar que la decepción era bastante, porque tal vez deseaba conocerle mejor a pesar de sus dos grandes reglas en la vida.

Él tenía su esposa y seguramente sus hijos por atender, además era mucho mayor que ella por lo tanto un hombre juicioso que simplemente ignoro la situación que vivieron en escasos minutos como dos desconocidos.

Que tonta se sentía una voz la saco de su ensoñación, la puerta se había abierto sin que ella siquiera lo notara.-Señorita me podría dar estas postales.-dijo una señora de sonrisa amable.

Si claro.-le contesto la rubia mientras le cobraba y entregaba una bolsa con su mercancía.

No podría quejarse las ventas eran regulares en la tienda, había conocido algunas personas que tenían sus negocios ahí mismo y bueno se adaptaba cada día más a la comunidad.

Le gustaba mucho estar en ese lugar, se había puesto a escribir un poco y a disfrutar de la tranquilidad que el pueblo le daba.

Aún estaba con la lucha sobre las flores que tendría que poner y había estado esos días en internet viendo cómo hacerlo porque siempre contaba con la ayuda de sus padres, ahora debía de hacerlo con sus propios recursos e ideas.

El correo estaba un poco saturado de los mensajes dramáticos que Yaten le había enviado y lo cierto es que era lo mejor seguir solo ignorándole.

Respiro profundamente…esperaba algún día conocer a un buen hombre que le quisiera tanto como ella estaba seguro lo haría.

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Darién miraba por la ventana y no entendía nada de lo que estaba pasando…estaba lleno de recuerdos junto a la mujer que amaba.

Como le puedes decir a una persona que es lo mejor cuando te duele tanto que desearías simplemente morir…estaba de acuerdo que eso estaba mal porque aún tenía dos hijos…pero él tuvo que crecer más rápido de lo normal.

Ahora mismo la decisión estaba en sus manos y le llenaba de dolor e incertidumbre…que pasaría cuando sus hijos fueran mayores y le recriminaran que por su culpa su madre falleció.

Era cobarde…era cierto…pero recordar su sonrisa, sus ojos llenos de vida y la calidez de su presencia le rompía el corazón…

Gea sabía que su hijo estaba mal y esto le estaba destrozando pero era suficiente…él estaba vivo, era padre de dos chicos y debía de ser fuerte.

Se acercó a su hijo tan parecido a su amado esposo.- ¿Has pensado las cosas?

No puedo hacerlo madre.-respondió con la voz entrecortada por el dolor que pensarlo le producía.-Yo quiero que ella.

Basta Darién Shields.-le riño su madre alzando la voz.-Sabes una cosa, no solo a ti te duele.

Tú no entiendes como me siento.-

Claro que no lo entiendo, también perdí un hijo y un esposo…no pienso perderte también a ti.-el pelinegro dejo que las lágrimas se deslizaran por su cara.

Es tan difícil.-

Lo sé, pero ahora mismo estas en la ruina y la situación de mantenerla conectada simplemente sería un acto cruel para ella…-Gea se limpió las lágrimas.-La quise como a la hija que nunca tuve, pero sé que ella debe de irse ya.

Darién apretaba los puños con fuerza, le dolía tanto que sentía que caería de bruces contra el suelo y lloraría como un crio.

Necesito que vivas, que veas crecer a tus hijos y que te enamores otra vez…-el negó de inmediato.-Eres un hombre joven que fue amado y segura estoy de que Saori desearía eso para ti.

Madre yo…no puedo.-dijo el mientras se giraba a mirar a su madre a los ojos y la abrazaba para buscar consuelo en los mejores brazos que tenía.

Su madre a pensar de ser pequeña en tamaño, le entendía perfectamente…lo abrazo con su calidez tratando de reconfortarle…porque él era una de esos motivos por los que ella se mantenía de pie.

Su madre era el pilar donde el necesitaba ahora recargarse para poder salir adelante, era la única persona en el mundo que daría su vida por el sin pensarlo un solo segundo.

Algunos días después.

Seiya esperaba con los chicos en el porche, hacia unos días habían tomado la decisión más difícil en la vida de todos…Así que el pelinegro esperaba con sus sobrinos en la entrada para llevarles al hospital y pudieran despedirse de su mamá.

Derek solo esperaba verla una vez más habían sido en verdad días bien difíciles y sentimentales para él porque había llorado tanto que de pronto ya no salía más lágrimas de sus ojos…su abuela fue de gran consuelo y ella les dijo que había llegado el momento de que su mamá se fuera al cielo.

Lo más triste era ver a Matthew abatido por la partida de una madre que jamás tuvo, ahora debía de despedirse de un cuerpo atado a una camilla que el solo aprendió a llamar mamá.

Darién salió primero y camino hacia sus hijos quienes lo abrazaron…mojaron su camisa con sus lágrimas pero ahora esto era lo que necesitaban.

¿Es verdad que mamá ira al cielo?-pregunto el pequeño, el pelinegro lo tomo en sus brazos.

Si hijo, tu mamá ira al cielo y ella será libre al fin.-

¿Podrá ser como antes, papá?-dijo Derek mirándole con esperanza.

Si…ella será como antes y cuando nosotros tengamos que partir de la tierra ella nos recibirá con los brazos abiertos.-dijo el pelinegro.

Sabía que aún eran pequeños y soportaron todo ese proceso con el…ahora sería el momento de que se terminara todo.

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Lauren beso a su hija y le acaricio el cabello, había sido la mejor experiencia haberla traído al mundo…ella fue la razón de su vida siempre.

Era tan cruel tener que enterrar a tu hija, un dolor que jamás le desearía a ningún padre…pero sabía que sus hijos eran el consuelo que todos necesitaban, ese motorcito que les haría salir adelante.

Le beso las mejillas y la frente para darle al fin su bendición…-Te amo mi amor.

Riley le acomodo su cabello y beso su frente.-Espero me recibas cuando me toque ir contigo mi cielo…te amo.

Salieron de la habitación y se abrazaron…vieron a Darién con los niños tomados de la mano.

Era un momento de verdad agotador en todos los aspectos, el ambiente estaba pesado y el dolor a flor de piel.

Darién se acercó a su esposa…le acaricio la mejilla.-Hemos venido a despedirte Saori…quiero que sepas que te amamos y deseamos que seas libre al fin de este suplicio.

Derek se acercó a ella para besarle la mejilla.-Mami te amo…-sus ojos verdes se llenaron de lágrimas, era tan difícil saber que ella se iría para siempre.

Matthew en brazos de Darién le beso la frente y le persigno.-Te amo mamá.

Gea se acercó y acaricio la mejilla despidiéndose de ella, tomo a Matthew en sus brazos para salir mientras Derek le tomaba de la mano.

Darién se quedó en silencio tomo la mano de su esposa que era tan pequeña como la su hijo…trago en seco y la miro…-Te amo lo sabes, pero ha llegado el momento mi amor…lamento esto pero deseo que te vayas en paz…no me debes nada mi cielo.

Acaricio su mejilla y beso su mejilla…eso sería todo al final del camino…ella se iría para ser libre.

Andrew miraba con pesar la escena pero era lo correcto…se acercó a ella y miro a Darién.-Lo siento.

Todo fue rápido para que Saori Shields partiera del mundo y tan lento para el pelinegro…las máquinas de pronto soltaron un largo pitido…si todo había acabado.

Darién sollozo tomando la mano su de su esposa llorando amargamente y solo reconfortándose sobre todo aquello que pudo ser pero simplemente no lo fue.

Ahora le tocaba recoger lo que quedaba, armar un hombre y vivir…

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Buen inicio de semana mis queridas lectoras, estos días han sido un poco complicados para mí pero el saber que me leen me anima mucho y bueno pues al parecer al fin después de tanto sufrimiento Saori es libre.

La verdad es que nadie está preparado para ver partir a un ser amado y mucho menos si se es tan joven, pero la vida es un respiro doloroso en ocasiones aun así es precioso ver el amanecer.

El amanecer que Darién y sus hijos van a ver al siguiente día, así que ellos necesitan sanar…

Serena creo que estaba ahora pasando el rato, tal vez las cosas no son del todo como ella pensaba y tenga algunos altibajos pero la situación sea que no se rinda…que siga adelante.

Espero que este capítulo tan emocional les guste, porque tal vez los siguientes sean así y muchas gracias por acompañarme…nos leemos entonces el miércoles…les quiero.

Yusmariz.-Así es cuando la gente de repente aparece en tu vida y no la haz llamado siento lo mismo que tu solo es para ver cómo te ha ido y zaz atacar con su enorme felicidad así que mejor Anna dejara todo por la Paz.

Darién impresionado de saber que primero es un hombre y está vivo, claro que por supuesto lo reprimido que ha estado no quiere decir que siempre estará en ese estado…Serena es esa brisa de viento fresco veamos que pasa…te mando saluditos y te deseo un buen inicio de semana, un abrazote también.

Norma Angélica.-Hola, pues ahora ha iniciado el cambio en la vida de nuestro Darién veamos cómo se acomoda después de una despedida tan complicada para su familia y estos capítulos pues estarán algo emocionales…también un abrazo para ti.