CAPITULO 8

El día pintaba para que todo estuviera tranquilo, los turistas aún estaban por ahí por acá…Serena bajo de la camioneta y el frio le dio la bienvenida a la calle principal.

Buenos días.-le saludo el señor Robinson.

Buen día, señor hace frio cierto.-comento la rubia siendo amable como siempre.

Espero que estés preparada para el inverno.-ella solo sonrió.-Por cierto me ha dicho Rei Kumada que haces un postre delicioso, me gustaría un día de estos probarlo.

Claro que sí, ya que haga le daré un buen trozo de tarta.-el hombre asintió gustoso.

Lo esperare, nos vemos Serenita.-

Si señor Robinson.-la rubia como cada día abrió, ese día tendría que armar un par de estantes para los libros que tenía en la parte trasera de la camioneta.

El día anterior hizo solo 6 velas aromáticas de naranja porque era todo lo que tenía en casa disponible y los insumos que había pedido en la noche tardarían algunos días en llegar.

Entro al lugar encendiendo el computador para iniciar su jornada laboral la puerta de pronto se abrió.-Buenos días.-saludo Amy con su pequeño en brazos.

Hola Amy, ¿Cómo estás?-le saludo la rubia mientras acariciaba la mejilla del pequeño Bruce, la peliazul miro con atención la caja de las velas en forma de cilindro.

Bien, ¿Esas son veladoras?-

Si hice ayer solo estas para ver si funcionan.-comento la rubia mientras la chica sonriente las miro con atención.

Son bonitas y huelen bien…naranja verdad.-Serena asintió.-Me encantan las veladoras, me podrías vender tres.

Si claro solo déjame envolverlas en sus bolsas para que no pierdan su aroma.-contesto Serena mientras ella asentía y no podría negar que esta venta tan temprana le hacía sentir bien.

¿Y cómo vas con los libros?-pregunto Amy mientras el pequeño bruces balbuceaba.

Aún tengo que armar unos estantes y bueno acomodar todo, pero ya los traje así que espero en los siguientes días queden en exhibición.-

Tienes muchas cosas que me gustan Serena.-dijo Amy quien sonriente quien miraba un pequeño cofre de madera de relieves con rosas.-Este cofrecito es precioso, a Taiky solo le gustan las cosas modernas y en ocasiones tenemos muchas disyuntivas por eso.

Todo tiene su encanto en cierto punto, espero no sea complicado para ti.-comento la rubia quien cerraba la primer bolsita.

Generalmente no es difícil, pero cuando se mete con las cosas que mi abuela me regalo entonces si hay problemas.-de pronto las dos rieron.-Y cuéntame haz conocido a un chico apuesto, no lo sé tal vez un extranjero.

Creo que los extranjeros no se sienten atraídos por tiendas de antigüedades.-contesto Serena.-Además no sé si me sienta tentada en casarme con un extranjero o mudarme fuera del país.

Eso decía yo y mírame aquí viviendo con un hijo de japoneses en Norteamérica.-comento Amy.

Suena como de película.-

No creas que fue fácil, tuve que dejar mi familia para irme un par de años a Japón y después mudarnos a Norteamérica con un bebé a bordo…pero ahí vamos adaptándonos.-el pequeño bruce ya dormía plácidamente en la cangurera donde lo transportaba su mamá.

Listo, ¿Necesitas que te ayude?-pregunto Serena mientras guardaba las cosas en la bolsa de papel.

No, yo puedo con esta bolsa…-le extendió el dinero a la rubia quien hizo el cobro y devolvió el cambio.-Pues me marcho porque tengo que ir a casa para hacer de comer, ya que tengas los libros creo que me llevare un par.

Claro que sí, espero instalarlo esta semana.-contesto Serena.

¿Harás más velas?-

Si, ya que tenga el material hare de más aromas.-contesto la rubia.

Muy bien, entonces nos vemos.-

Que te vaya bien, gracias por tu compra.-

De nada, nos vemos.-contesto la peli azul saliendo de la tienda mientras la rubia de una vez envolvía las velas que le hacían falta.

Suspiro hondamente, pues que maravilloso era encontrar a una persona que te hiciera desear cambiar tu vida de esa forma...claro mudarte de un país a otro para luego estar en otro, tener hijos, establecerte y sobrellevar una relación.

Miro el monitot, los correos de Yaten parecían haber cesado ella se preguntaba si estaba comportándose como una arpía con el después de haber compartido muchos años juntos y claro que le afectaba, pero no quería darle esperanzas de algo.

El merecía encontrar a una mujer que le quisiera con su manera de ser, sus gustos peculiares y todo aquello que no le lleno a ella por completo…Yaten era una buena persona pero entender que no era para ella ni ella para el había sido difícil.

Aunque no podría negar que si extrañaba algunas charlas relacionadas con la vida en si, era un buen conversador y si se pudiera en un futuro lejano ser amigos…ella feliz.

Busco la página donde compraba las cosas para las velas y encontró muchas cosas lindas, el sol parecía salir con fuerza mientras las calles comenzaban a verse más personas…después de una hora había comprado lo que necesitaba.

Reviso el viejo cuaderno de dibujos de su abuela Naty donde estaban algunos de sus diseños preferidos y ella podría retomar algunos del muy viejo catalogo sonrió al recordar cuando los dibujo.

Inicio de flash back

¿Qué haces abuela?-pregunto una pequeña niña de 8 años mirando con interés la mano ágil de Naty mientras trazaba líneas en un cuaderno nuevo de dibujo.

Hare un catálogo.-

¿Un tacalogo?.-dijo Serena con duda.

Cata-logo.-parafraseo la abuela.

¿Y para qué sirve?-

Para tener opciones de como decorar velas.-la rubia le miro con más duda y solo guardo silencio mirando con atención todo el proceso sus grandes ojos azules guardaron en su infantil memoria como dibujar una vela aromática.

Mamá, ¿Qué haces?-le pregunto Anna mirando a su hija que estaba entretenida con la abuela.

Hare un catálogo de velas aromáticas, pero como se perfectamente que me dirás que no servirá de nada prefiero que no lo veas y me digas a qué horas vendrás por la niña.-

Mamá, ni siquiera he dicho nada.-

Te conozco Anna.-contesto la abuela mientras su hija solo negaba.

Vendré un poco más tarde madre, tengo que hacer algunos pagos y no sé si ocupas algo.-comento la castaña mientras su mama negaba.-Bien dime que te molesta.

Tu ausencia, Serena necesita tu tiempo y no el mío aunque a mí no me molesta estar con ella.-

Sabes que no es porque no quiera, tengo que trabajar para pagar la hipoteca y los seguros médicos, la clínica también.-contesto Anna.-Es difícil ser adulto, no puedo solo sentarme a esperar un milagro.

Ya sé que dirás como yo, pero mejor vete que me cortas la inspiración.-Serenity corto de tajo la conversación.-Que te vaya bien.

Nos vemos.-Anna se acercó a Serena quien no apartaba la mirada del cuaderno y beso su cabeza.-Pórtate bien hija.

Si mami.-dijo la rubia de coletas mirando a su abuelita quien seguida dibujando.-Me gusta mucho como lo haces, ¿Me enseñas?

Claro que si compre un cuaderno para ti también.-Serena sonriente miro a su abuela.

Fin de flash back.

La rubia acaricio el cuaderno con nostalgia, extrañaba mucho a la abuela y esperaba que donde estuviera fuera más libre que cuando vivía.

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Darién estaba parado en el pasillo y en la entrada del cuarto blanco sin expresión algún, necesitaba derribar las paredes de ese lugar destruirlo todo porque aún podría ver a Saori en la cama hospitalaria.

Lo bueno es que su madre había sacado todas las cosas que estaban en ese lugar, escucho la puerta abrirse y apareció Gea.-Por fin he llegado.

Pensé que no vendrías hasta la siguiente semana.-su madre negó.

No podría dejarte solo con los chicos, aunque sinceramente son muy independientes ya.-comento Gea.

Madre esto de que dejes tu vida por ayudarme creo que no está bien.-confeso Darién quien se sentía algo agobiado por ello y al mismo tiempo presionado.

Sabes que lo hago por gusto, además en San Francisco no tengo mucho por hacer y aquí me necesitas más tú que Seiya.-

Seguramente está disfrutando de tu ausencia en casa.-

No lo dudo por un segundo, pero al menos sé que cuidara de ella en nuestra ausencia.-comento Gea mientras caminaban hacia la sala para tomar asiento.

El contenedor está repleto, así que haz limpiado entonces el garaje.-

Los chicos me ayudaron y creo que se sintieron bien con eso, he pensado en que tal vez sería bueno remodelar la casa tumbar paredes para una mejor distribución.-comento el pelinegro.

Tienes una propiedad grande y puedes aprovecharla, he pensado que quisiera vivir en uno de esos departamentos de la calle principal.-Darién miro a su madre como si estuviera loca, la miro caminar hacia la cocina para tomar una taza y servirse café.

Madre aquí tienes espacio suficiente para vivir con nosotros, me preocuparía más que algo te suceda por los traslados que harías por venir.-

O que tal vez sería más fácil que los chicos estén conmigo en lo que remodelas todo.-contesto Gea mirándole con atención mientras bebía de la taza.

Rentar para remodelar sería absurdo madre.-comento el pelinegro.

Sería beneficioso para todos, primero porque estaríamos más cerca de la escuela y porque sería bueno para los chicos que cambiarían de aires.-dijo Gea.

Darién negó de inmediato.-No creo que sea una buena idea porque yo no los vería.

Tu iras a vernos, solo será un corto tiempo en lo que está todo de nuevo listo y bueno yo quiero mi espacio.

Acondicionare el garaje para que vivas ahí, ahora está limpio y tiene un baño solo es agregar una ducha.-Gea negó.-Siento que es absurdo que te gastes la pensión en rentar un departamento, aquí hay mucho espacio.

La mujer de ojos azules le sonrió y bebió de su taza de café.-Sé que no entenderías, pero quiero ayudarte.-ella noto de pronto la frustración que estaba teniendo su hijo así que solo se calmó y simplemente decidió darle por su lado.

¿Madre?.-

Lo pensare, relaje un poco hijo y no seas tan aprensivo por favor.-respondió ella en seco mientras su hijo le miraba con duda.

¿No entiendo?-

Siento que estas comportándote como muy aprensivo con todo y necesitas relajarte un poco para que las cosas las disfrutes más, quiero que seas el chico de antes.-dijo Gea mirando a su hijo mayor.

No creo que pueda.-contesto el de manera negativa.

Pues tendrás que intentarlo, necesito que tengas una vida nueva donde tú seas lo más importante y claro está que te quites esa barba que te da como unos diez años más.-el pelinegro miro a su madre como si estuviera loca y ella solo le sonrió amablemente.

Es natural seguir con la vida Darién, amo a tu padre profundamente y le extraño cada día como a Zafiro…pero ya asimile que ellos jamás regresaran.-soltó ella con una mirada ausente, la mujer de cabellos oscuros miraba su taza recordando a los dos hombres que más extrañaba en la vida.-Tu también deberás de hacerlo tarde que temprano.

Lo se madre, solo que ahora necesito ocuparme de la casa.-

Está bien, mientras estaré aquí con ustedes así que lo mejor será que prepare algo de cenar.-Gea se levantó para ir al baño mientras el solo salió hacia el porche.

Encendió un cigarrillo y camino hacia Hércules para acariciar la cabeza del perro que estaba atento a sus movimientos, necesitaba comenzar a trabajar más porque el dinero que ahora obtendría por el trabajo con Nicolás lo invertiría en parte en la remodelación.

Seguramente cubriría los seguros médicos de los tres y otro tanto podría ocuparlo en comprar herramienta arreglar el remolcador para la temporada de nieve.

Le dio una calada al cigarro mientras el proyecto de Martin también le auguraba otro ingreso que serviría para el fondo de fin de año, la primer navidad sin Saori y donde los chicos tal vez desearían celebrar de otra forma.

Derek estaba creciendo y necesitaba ropa nueva lo había notado ya su madre quien les llevo algunas cosas, se miró la mano donde aún tenía su alianza de matrimonio sintió un nudo en la garganta ya habían pasado meses desde su partida.

Pero a pesar de todo el dolor de su muerte, la vida seguía y sus hijos crecían.-Bueno Hércules, es tiempo de renovarnos.-tomo la pelota del perro lanzándola algunas veces.

Se detuvo cuando se imaginó como podría quedar la casa si tumbara algunas paredes, así que fue al garaje donde tenía su cuaderno para comenzar a trazar algunas líneas y anotar los cambios que pudieran hacer para la casa.

Definitivamente el cuarto del fondo que en algún tiempo había sido su recamara solo la tiraría junto con otro más que estaba como para guardar cosas y era demasiado pequeño para ser funcional.

Ahora es que pensaba en lo que su madre le había dicho respecto a rentar un departamento del centro, porque habría demasiado polvo gente yendo y viniendo…en si nada cómodo.

El garaje a pesar de ser amplio no funcionaría para que los cuatro estuvieran ahí y seria definitivamente incómodo para su madre…tal vez no era del todo mala idea de que al menos un mes estuvieran fuera.

Debería de ir a donde el Sr. Collison para preguntar sobre los alquileres y cuanto seria el plazo más corto de renta, pronto su pensamiento le trajo una visita que tenía pendiente tomo su caja de herramienta.

Gea estaba anotando algunas cosas en una lista de lo que hacía falta.-Madre iré a hacer un trabajo al centro, ¿Ocupas algo?

Toma traje algunas cosas, pero necesito esto.-dijo la pelinegra mirándole.- ¿Llegaras tarde?

No lo creo, he pensado en ir a ver los departamentos.-

¿Entonces lo estas considerando?.-pregunto Gea, ella ya había visto los lugares y casi estaba segura de rentar uno.

Veré y después te digo.-

Perfecto, pues nos vemos al rato.-

No cocines tanto.-Gea negó mientras el salía de la casa.

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La rubia miraba el celular cuando este comenzó a sonar era su hermano Jonathan.-Hola enana.

Qué onda ¿Cómo están?-contesto ella con una gran sonrisa.

Yo bastante bien, mis hijas en el colegio y mi esposa creo que en la escuela… ¿Cómo estas con la verdad?-

Pues aquí trabajando y bueno pues adaptándome.-dijo Serena.

Pues ya son muchos meses fuera de nuestro control, seguramente haz de andar de libertina por Vermont.-ambos rieron pues ellos era mucho más relajados todo lo contrario de su hermano menor Dylan.

La verdad es que ha estado un poco ajustado el asunto de las ventas, pero he recibido una buena oferta por el elefante rosado.-

¿Necesitas alguna transferencia?-

No la aceptaría lo sabes.-contesto Serena con pesar.

Sé que amas esa pieza exótica que también amaba la abuela y deshacerte de ella nunca estuvo en tus planes.-la rubia asintió.-Pero si es tu decisión, te apoyo.

Lo sé, solo que me da pesar.-confeso la rubia.

En ocasiones debemos de tomar decisiones que en un futuro nos ayudaran y pues si ves que la pieza será disfrutada tanto como tú lo has hecho estos años, no podrías simplemente guardarla porque es como egoísmo artístico.

Ya lo sé, la verdad es que me ayudaría mucho venderlo y me daría estabilidad hasta fin de año.-

Vaya, entonces la vas a vender a un súper precio.-contesto Jonathan mirándole algo pixeleada pero siempre bonita como ella era.

Debo de confesarte que si me sorprendió y bueno solo tal vez acepte porque estará en una sala de visita así que me sentiré mucho mejor.-contesto Serena.-Dime la verdad, ¿Cómo están mis padres?

Ellos están asimilándolo bastante bien, te extrañan pero siguen su vida lo más normal posible y bueno me ha beneficiado porque he podido ir a un par de citas con Samanta.-

Así que tal vez solo tal vez llegue otro integrante a la familia.-comento Serena mientras su hermano negaba de inmediato.

Dios me libre, cuídate mucho hermana y por favor dime si ocupas algo…por cierto escuche rumores de que un zorrillo plateado anda preguntando por ti con mucha insistencia.-ella rio pues así era como Jonathan le decía a Yaten.

Por favor no le digan nada.-contesto ella en tono de súplica.-Ahora no creo que sea el momento de conversar.

De la parte masculina de la familia Thompson no lo dudes, pero con mamá pues no cuentes sabes que lo adora.-Serena asintió.-Bueno pues de te dejo porque llego mi paciente, cuídate y te deposito.

No por favor.-su hermano mayor siempre le ayudaba cuando ella menos quería, así era él.

Vamos solo será para que compres unas piezas luego que las vendas me regresas la inversión.-

Gracias hermano te quiero mucho.-

Igual yo, cuídate bye.-sin más la llamada termino y ella se quedó mirando a la nada para al fin suspirar…simplemente tecleo en la laptop aceptando la propuesta del elefante rosado…era una pieza de mármol rosado en forma de elefante fin de la historia.

Suspiro resignada y tomo el instructivo de armado para los estantes de los libros…negó de inmediato porque no tenía consigo herramienta.

¿Cómo se supone que esto es fácil?-dijo en voz alta con cara de fastidio, ella muy torpe en relación a herramientas aun así fuera un destornillador.

Se supondría que lo es.-una fuerte voz masculina le hizo girar la vista y toparse con los ojos más azules que recordara.

Hola, Darién.-contesto ella con una sonrisa y alivio al mismo tiempo.

Pareces algo sorprendida.-

Para serte franca, no pensé que vendrías.-contesto la rubia mientras el asentía.

Yo solo tuve un periodo complicado, pero no quiero que pienses que soy un mal contratista.-afirmo Darién.

Nada de eso, solo que mis trabajos son pues pequeños.-contesto Serena ansiosa y es que este hombre le ponía los nervios de punta, era como si el despertara muchas inquietudes que jamás experimento esto le ponía incomoda pero al mismo tiempo deseosa.

El pelinegro tomo suavemente el dorso de la mano de la rubia quien ante el contacto paso saliva por el momento acalorado que estaba viviendo, mientras el solo miraba el folleto de instrucciones.-Así que debes de armar este mueble de estantes para libros.

Si.-contesto con un hilo de voz la rubia quien sentía se le saldría el corazón, ¿Qué demonios le pasaba?, ¿Acaso el también sentía lo mismo?, ¿Estaba loca?.

Bueno te parece si yo comienzo a.-el noto el nerviosismo en Serena quien se sonrojo ante su contacto.

Está bien.-dijo ella de inmediato soltándose de su agarre para decepción del pelinegro, quien solo se limitó a disfrutar de la situación incómoda en la que estaba colocándola y es que de pronto era agradable coquetear un poco.

Se quedaron en silencio de inmediato.-Bueno déjame ir por mis herramientas para ver que hago primero.

Esta salida les hizo a los dos de pronto enfriarse un poco de la situación que aun fuera simple les hacía desear más, era algo extraño para ambos.

Darién sentía que el corazón le corría presuroso y es que Serena para él era como la tentación hecha mujer, una hermosa mujer que estaba sola en Vermont con esa sonrisa cálida, esos ojos tan azules y expresivos…la cereza del pastel era ese cuerpo que deseaba probar.

Suspiro pesadamente.-Debes de calmarte idiota.-se dijo así mismo tratando de bajarle un poco a su emoción personal porque un amigo estaba despertando y siendo estrujado en su entrepierna, pero de poco le sirvió.

Porque verla ahí limpiando los viejos libros mientras su pechera de falda mostraba sus blancas y sedosas piernas simplemente le ponía al límite…así que se tomó su tiempo para bajar la testosterona de su cuerpo evitando con ello entrar a ese local para arrancarle la ropa a Serena y terminar en el mostrador haciéndole el amor.

La rubia no lo pasaba del todo bien así que se limitó a limpiar las portadas de los libros, sentía calor a pesar de que el clima estaba fresco y necesitaba una gran jarra de limonada fría para dejar de pensar en Darién.

No era ciega y siendo honesta, Darién Shields era uno de esos tipos que parecen un bocado era muy atractivo pero además de eso despertaba en ella una clase de deseo algo irracional…tal vez la falta de sexo le estaba afectado mucho.

Él era esa clase de hombre que busca una mujer estable, hermosa y bueno más madura que ella...pero no deseaba mentirse así misma por lo que solo se limitó a aceptar la gran verdad le gustaba mucho y la verdad lo deseaba.

La puerta se abrió sacándola de sus pensamientos.-¿Puedo ayudarte con algo?-comento Serena siendo amable mientras el colocaba la herramienta en el suelo.

He pensado que tal vez primero deba de poner el letrero.-ella asintió.-Me podrías decir donde está.

Si claro.-la miro caminar hacia el fondo, había una puerta y un corredor con estantes donde había varias piezas más junto con cajas.

El camino lentamente, tratando de guardar su distancia y el letrero de Serenity Antique's estaba pegado a la pared.

Este es.-dijo Serena mostrando la pieza de varios metales.

Tiene una estructura muy atractiva.-la rubia asintió.- ¿Serenity?-

Así se llamaba mi abuela, un hombre que la quiso mucho le hizo el anuncio para una tienda que no existía y fue la primer pieza que ella tuvo.-el pelinegro le puso atención, parecía que la rubia extrañaba mucho a su abuela.

¿Tu abuelo?-Serena negó.

Su amigo de toda la vida, pero no mi abuelo.-contesto la rubia mientras el solo no preguntaba más, tomo con cuidado el letrero para examinarlo y estaba en buenas condiciones.

Estas son las piezas con la estaba colgado en la tienda anterior.-dijo la rubia extendiéndole una bolsa de terciopelo que el tomó

Bien, entonces me podrías decir donde los tengo que colgar.-ella asintió y salieron de la tienda mientras la rubia solo señalaba el lugar en alto.

Darién solo obedeció y la miro entrar a la tienda…la calle estaba tranquila pero seguro estaba que todos ya sabían que él estaba colocando el anuncio porque en las comunidades donde todos se conocen, no existen los secretos.

Coloco el anuncio en la cera con cuidado para bajar la escalera de su camioneta, se montó en ella para comenzar a usar el taladro.

Serena lo miro discretamente, había notado que no traía ya su argolla de matrimonio y suspiro.- ¿Pero qué cosas estás pensando?

Recordó a Rei decirle que había perdido a su esposa y no quiso imaginar lo doloroso que sería perder a tu compañero de vida…De solo imaginarlo le dolía el pecho y más con dos hijos adolescentes era un suceso muy desafortunado.

Termino de acomodar todo y se dispuso a ver si tenía interesados en comprar en su página, recordó que había vendido el elefante rosado así que tendría que acomodarlo para poder enviarlo en la paquetería.

Seguramente le tocaría llevarlo porque era una pieza algo pesada y le saldría algo costoso, pero se sorprendió un poco al tener un par de ofertas por un viejo baúl que era el único recuerdo de quien fuese su abuelo.

Se preguntaba qué sucedería con él y también si no se preguntaba sobre su hija…su madre no era fanática del tema pero siempre culpo a su abuela Serenity por el abandono que ambas sufrieron y ella aun no sabía la verdad sobre el tema.

Reviso las propuestas y obviamente una era la mejor, así que solo acepto esta segunda y bueno ahora tenía dos antigüedades por enviar…su estómago resonó ruidosamente con el anuncio de que era tarde por lo tanto tenía hambre.

Así que pensó en tal vez invitar a comer a Darién un trozo de pizza y solo eso, para conversar un poco…sonrió y tomo el teléfono para hacer el pedido.

Darién instalo con calma el letrero, lo bueno de ese local que es la remodelación había corrido por su cuenta por lo que sabía que todo era nuevo…no hubo problema alguno con el barrenado y cuando menos pensó, había colgado el letrero.

Había más gente caminando por la cera y miro su reloj para ver la hora porque tenía algo de hambre…sin darse cuenta miraba a través del vidrio a Serena quien parecía muy concentrada en su computadora y hacia algunas expresiones con el rostro que enmarcaban sus ojos.

Se preguntaba ¿Cómo una mujer podría parecer un ángel?...era fácil reconocer que era hermosa y a pesar de tratarla por tan poco tiempo parecía una buena persona.

Se sentía un tanto ridículo dándole vueltas a un asunto que daba por hecho, estaba perdido porque siendo sincero ella era demasiado joven y dudaba que se fijara en un tipo con dos hijos adolescentes.

Suspiro resignado y noto que el entusiasta Austin Bernart entraba a la tienda para su disgusto así que solo bajo de la escalera.

La rubia estaba anotando las direcciones para el envió cuando la puerta se abrió captando su atención.-Hola Serena.

Que tal Austin.-contesto la rubia algo extrañada, porque el fuera a entregarle su pizza cuando era el dueño del local pues ya le había conocido.

Traigo tu pedido.-ella asintió sin preguntar mas nada.-Yo quería preguntarte si te gustaría.-

La puerta nuevamente se abrió entrando Darién para escuchar lo último y de pronto el ambiente de la nada se puso tenso.-

Shields.-le saludo el menudo hombre de cabellos castaños con nerviosismo mientras entregaba una pizza y una bolsa.-

¿Qué me ibas a decir Austin?.-le pregunto la rubia mientras el hombre le miraba y extendía el ticket de la venta.

Nada…-dijo secamente mientras aceptaba el billete y daba el cambio a la rubia.

Gracias.-el solo asintió y salió de la tienda con algo de prisa a lo que Serena le miro extrañada, la verdad era un tipo agradable algo soso para ella pero amable solo eso.

Es raro.-Darién enarco una ceja logrando que ella le mirara con atención y es que no había notado esa tensión por parte del pelinegro, quien no se perdió detalle alguno.- ¿Comemos?

El pelinegro le miro como si estuviera loca y lo cierto es que latía su corazón con tanta fuerza que pensó se le saldría del pecho…-Yo…

Lo siento tome la decisión sin consultarte, seguramente tú tienes cosas que hacer con tus hijos y yo me adelante pero como siempre como sola.-el negó sin expresión facial alguna pero la verdad es que estaba contento.

No tengo problema alguno, podemos comer juntos.-Serena se quedó sin aliento.

Darién miro como un leve rubor cubría sus mejillas pálidas y se sintió maravillosamente bien ser la causa del tal acontecimiento…era adorable.

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Buen inicio de semana, creo que la rubia ha dado su primer paso y no sé cómo sentirme respecto a esto más que tengo mucha emoción…literal ya me agarro el tiempo para salir del trabajo así que seré breve…gracias por acompañarme en esta historia.

Yusmariz.-Creo que nuestro guapo está bastante oxidado y tener que lidiar con emociones que de pronto olvidas como el galanteo, maripositas en la panza te vuelven temeroso con la edad por vergüenza al rechazo…pero no es tan indiferente a Serena…gracias por tu apoyo…saluditos.

Nadia.-Gracias a ti por comentar, espero que me acompañes en la historia y pues Darién sale de esta tristeza porque sale…saluditos.

Norma Angélica.-Creo que el mío también, veamos quien toma el primer paso en todo esto…saluditos.