CAPITULO 10

Serena había calentado agua y ahora la vaciaba en la tina, pues al parecer algo del calentador se había arruinado esperaba que no fuera nada complicado y mucho menos costoso porque no era un gasto que estuviera contemplado.

Salió de su casa ese día un poco más tarde y de mal humor…manejo despacio solo para ver si miraba a los nuevos vecinos, solo se percató que las placas del auto estacionado que anunciaban venían de Canadá.

Asintió con una sonrisa, probablemente ella tomaría algún día de esos vacaciones del otro lado de la franja…llego tarde al local y algunos turistas caminaban despreocupados por las calles.

Estaba haciendo un poco de aire frio, pero nada que no solucionara con un suéter de botones…bajo de la camioneta y abrió el local, ese día cerraría temprano.

Al parecer Darién tendría mucho más trabajo del que ella esperaba, se supondría que no habría problemas con la casa y ese gasto seria otro dolor de cabeza

Hola Seré, ¿Cómo estás?-saludo Rei sonriente con el pequeño Nico en brazos.

Pues más o menos.-

¿Te paso algo malo?-le pregunto la pelinegra mientras él bebe balbuceaba.

Se me descompuso el calentador de agua, ayer me termine de bañar con agua fría.-

Deberías de llamar a Darién, el hace todo eso de mantenimiento.-la rubia asintió.

Yo creo que sí, ayer vino a instalarme el letrero y armar los estantes para los libros.-la pelinegra le sonrió.

Es muy trabajador, lastima de todo lo malo que le ha pasado y amiga mi nueva planta ha quedado simplemente fantástica los chicos ahora tienen sus habitaciones…-Serena sonrió.-Nosotros la nuestra y todos contentos.

La verdad es que no vi mucho, pero ha sido rápido entonces y bueno al parecer es buen contratista en su caso.-

Es arquitecto, cuando llego aquí al pueblo fue porque se casó con Saori y se establecieron en Vermont…-la rubia se sorprendió un poco porque nunca le había contado nada acerca de Darién.-De hecho estos locales los construyo junto con su padre.

No tenía idea.-

No podrías eso fue hace más de 10 años.-contesto Rei.-Solo que después las cosas fueron mal y creo que como siempre se me ha ido la boca un poco, escuche que habrá una tintorería aquí al lado.

Si anoche justo se presentó conmigo el dueño, se llama Rubeus Black.-Rei asintió.

¿Es guapo?-

Rei, que pensaría Nick si escuchara decir eso.-contesto Serena mientras ambas reían.

Es solo información es todo, tengo una amiga soltera y bueno uno nunca sabe.-la rubia negó.

No es feo, pero no creo que sea de mi tipo.-confirmo la rubia.

Eres demasiado difícil, yo que quiero presentarte un buen prospecto y tú que te niegas a todo.-Serena solo rio.

Por el momento me siento cómoda con mi soltería.-

¿Acaso ha regresado el ex?-la rubia negó mientras la pelinegra inquisitiva deseaba investigar algo más.

Eso es pasado para mí, pero seguramente vienes a comprar algo y quieres dejarme a Nico.-Rei asintió con pena.

Lo siento, es que es más rápido y bueno mira ahorita está tranquilo, recién lo cambie de pañal…te prometo no tardare nada.-

No te apures ve.-la rubia tomo a Nico mientas la pelinegra colocaba la carriola a un lado del mostrador donde el pequeño se entretenía con un juguete chillón.

¿Haz desayunado?-Serena negó.-Te traeré algo rico.-

Como ves a tu mamá que anda de barberilla para que te cuide.-le decía Serena al pequeño castaño quien balbuceaba.

Voy y vengo.-

Despreocúpate.-contesto Serena quien tomo asiento y encendió el computador para ver que encontraba en sus páginas en línea.

Ojala que tía Serena vendiera algo.-dijo ella al bebe quien parecía querer dormirse.

Minutos después varias personas abrieron el local de al lado y comenzaron a la instalación de las maquinas, el ruido después de un tanto comenzó a ser molesta esperaba que eso no fuera toda la semana porque un par de días atrás apenas si noto movimiento.

La rubia camino con Nico en brazos a la ventana para fijarse en que bajaban las máquinas de lavado, suspiro hondamente mientras arrullaba al pequeño quien dormitaba en sus brazos.

Camino hacia adentro para acostar al pequeño en la carriola, cuando el sonido de la campanilla le asusto.-Lo siento yo no…

Era Rubeus quien le miro con sorpresa, pues no hubiese pensado que esa chica tan atractiva fuere casada ni mucho menos tuviera un bebe tan pequeño…era bastante joven tal vez recién licenciada.

¿Qué tal?-le saludo la rubia mirándole con más atención, el cabello rojo y algunas pecas en la cara blanca de Rubeus le llamaron la atención…definitivamente no era su tipo.

Me disculpo por los ruidos y espero que no incomode al bebé.-comento Rubeus.

No te preocupes, yo me iré más temprano.-contesto la rubia mientras el pelirrojo le miraba como queriéndole decir algo.

Pensé que por ser domingo algunos no abrirían, pero es absurdo verdad porque es cuando más paseantes hay.-la rubia solo asintió.-Bueno solo hare ruido el día de hoy.

Está bien, que termines pronto.-dijo Serena terminando por acostar a Nico.

Nos vemos.-Rubeus salió del local un poco decepcionado de la situación y es que pensó tener suerte en conocer a una chica así de guapa como la rubia pero al parecer ella ya tenía una relación.

La rubia se acercó a su computadora, abriendo la página web para ver si tenía interesados en artículos y pues contesto algunas propuestas.

Entraron unas chicas turistas para mirar por la tienda y comprar postales, una de ellas compro un viejo libro de poesía algo que entusiasmo a Serena.

Rei llego media hora más tarde con mil cosas que apenas entraron en el coche y su hija.-Hemos llegado, lo siento.

Pues bienvenidas, Nico se ha dormido casi después de que te fuiste.-comento la rubia.

Hola Sere.-le saludo Naty sonriente mientras caminaba a ver los libros que había en los estantes.

Te he traído tu desayuno.-

Gracias, pero en verdad no era necesario.-Rei negó de inmediato.

Claro que sí, pero yo por lo pronto tengo que irme y acomodar unas cosas en la casa.-comento su nueva amiga.

Mamá, Nico se ha despertado.-comento la chica de cabellos castaños como su padre mirando a su hermanito que estiraba los bracitos.

Es hora de irnos.-dijo Rei sonriente.

¿Has comprado los tintes?.-pregunto Serena.

Al fin los compre, ya me tapare estas canas.-la pelinegra se agacho para tomar en brazos al bebe.-Ya mañana me pintare el cabello.

¿Quién te ayudara?-pregunto Serena.

Te sorprendería saber que Nick me pinta el cabello y yo a él.-

Mi papa se ve bien gracioso y es muy profesional.-

¿En serio?-las dos asintieron mientras la rubia les miraba con sorpresa.

Es bueno con las manos y le gusta, me ahorro mucho dinero en que me ponga los tintes además les corta el cabello a los chicos.-comento Rei orgullosa de su esposo.

Todo un estuche de monerías.-comento Serena mientras las tres reían.

Bueno nos vamos y gracias.-se despidieron de beso saliendo del ruidoso local.

Ese día en especial para Serena estuvo ocupado, de pronto se llenó la tienda de varios turistas japoneses que compraron varias postales y unos llaveros, otro más se llevó un libro.

Gracias a dios que tuvo una venta regular, porque debía de mandar varios paquetes y pagar las reparaciones de la casa.

Necesitaba hacer las velas porque las pocas que hizo de naranja se habían terminado, lo bueno es que el material llegaría en esos días.

Cerca de las tres cerró el local para irse a casa, seguramente Darién le estaría esperando…quince minutos después en marcha rápida llego y efectivamente el pelinegro esperaba con paciencia.

Se estaciono con cuidado y bajo a prisa.-Lo siento, ¿Tienes mucho tiempo esperándome?-

No tanto, pensaba en entrar para avanzar pero haz llegado.-Serena sonriente asintió, se percató de que se había recortado la barba y sus ojos eran aún más azules de lo que recordaba.

Lo siento, me entretuve envolviendo unos paquetes, pero pasa.-contesto ella amable mientras la miraba entrar y siendo honesto le gustaba mucho lo que veía.

Ella abrió la puerta mientras el pelinegro bajaba la herramienta que necesitaba y la escalera para acomodar las canaletas.

Cuando entro con las cosas recordó que era una casa en una zona bien ubicada y el terreno era bastante agradable como para expandirse más.

Serena apareció con una gatita negra en los brazos y la bajo.- ¿Te ayudo con algo?

No es necesario, esta casa está en buen estado.-confirmo el.

¿Trabajaste en ella?-

Un par de ocasiones, pero un hijo de los dueños le daba mantenimiento.-contesto Darién.

Cuando la adquirí me dijeron que a pesar de ser pequeña tenía casi todo renovado.-el asintió.-Solo que justo anoche tuve un incidente.

¿Cuál?-

Me bañaba y ya no salió más agua caliente, termine de enjuagarme con agua helada.-el pelinegro trago en seco de solo imaginarla desnuda, enjabonada y húmeda.

Tal vez fue algo de la tubería, pero lo revisare.-

Gracias.-contesto Serena mientras el colocaba la escalera y subió al techo para hacer la revisión del mismo, las canaletas.

Ella entro a la casa para preparar de comer, el sándwich había estado bueno pero no duraría mucho mas.-Veamos que hare de comer.

Opto por hacer pollo empanizado, pasta blanca y puré…escuchaba los ruidos del techo y martilleo continuo, encendió la radio local en una estación de música clásica.

Sirvió un poco de croquetas en el platito de Luna, mientras la minina se acercaba al mismo.

Puso el agua a calentar con un trozo de cebolla para preparar la pasta y lavo las papas, las pelo para también cocerlas en agua…para fortuna había comprado las milanesas de pollo un día antes y no estaban congeladas.

Suspiro hondamente, tendría que preparar las velas…así que tomo la mesa armable para sacarla a la parte trasera de la casa.

La tarde entera se la pasaría haciendo velas, así que vio el manual que su abuela le dejo con fotos de las que hubiesen hecho cuando estaba ella viva.

El agua estaba lista así que echo la pasta y un poco de sal para dejarlo unos minutos mientras preparo la salsa a fuego bajo lento, coló el espagueti para verterlo…se cocinó un rato agrego sal y trozo de jamón pequeños.

Las papas tardarían mucho más tiempo, así que espero a que hirviera la pasta para apagarla.

Salió de la casa para ver si el pelinegro necesitaba algo.- ¿Quieres agua Darién?

El la miro y sintió esa cálida sensación en el estómago llamado anhelo…si el anhelo de una mujer.-Por el momento estoy bien.

Perfecto.-contesto la rubia metiéndose nuevamente, tenía hambre y puso manos a la obra para freír las milanesas.

Escucho los pasos en el techo mientras seguían ella en lo suyo, no supo en que momento pero la comida estaba lista y salió al patio para acomodar los moldes de silicón para las velas.

El aire le mecía los cabellos dorados, la música fluía y ella se limitó a disfrutar esa tranquilidad que siempre adoro…recordaba a su abuela y lo tanto que la extrañaba.

Miro la sombra de una persona y giro su vista para ver a Darién.-He terminado.

Ella le miro como a los ojos logrando que el pelinegro se pusiera de verdad nervioso.- ¿Quieres comer?-

La pregunta sonó de manera tan personal que Darién se sintió extraño.-No quisiera importunarte.

Nada de eso, al contrario casi siempre estoy sola.-dijo ella con un poco de pena, sonaba tan solitaria como el mismo.

Sonó un poco.-

Deprimente, lo siento es que solo.-ambos rieron.-Comamos.

Si está bien solo necesito lavarme las manos.-la rubia asintió.

Pasa estás en tu casa.-el suspiro, bueno fuera que esa fuera su casa y ella la mujer que le diera de comer a diario.

En silencio entro a la pequeña casa, era bastante acogedora y estaba limpia para ser hogar de una mujer tan joven como Serena…se preguntaba cómo es que la decoración le resultaba tan clásica, la rubia era un verdadero misterio.

Ese es el baño.-le señalo la puerta a la que entro y cerro detrás de sí, se lavó las manos para acomodarse de una vez el cabello.

No podría negar que detrás de todo ese nerviosismo, se sintiera terriblemente contento…no tenía idea de que conversaría con ella pero seguro se sentía que podría entablar una amistad con Serena.

La rubia acomodo la mesa y estaba contenta de al fin recibir a una persona en casa, en si solo Darién le había visitado y es que a pesar de frecuentarse mucho con Rei sus encuentros se limitaban en la tienda o su casa.

Creo que ya.-soltó el mirándole con atención.

Vamos siéntate conmigo.-el obedeció y pronto tenía un plato servido en la mesa.

Se ve muy apetitoso.-menciono Darién.

Espero que te guste, lo bueno es que por lo menos hoy me acompañaras a comer.-soltó la rubia con pena.

¿Es difícil vivir sola?-ella negó mientras servía el otro plato, sacaba de la nevera una jarra de limonada y la colocaba en la mesa.

Te acostumbras, pero en ocasiones si necesitas algo más que solo libros o la televisión.-Serena se sentó y probo la pasta.-Además me he hecho amiga de Rei quien en ocasiones me visita.

Darién le miro con atención, llevo un bocado a su boca sorprendió del buen sabor de la pasta.-Déjame decirte que la pasta esta sabrosa.-

Espero no envenenarte.-contesto la rubia mientras le miraba con atención y le incitaba a conversar.

Lo dudo, los Kumada son personas agradables y amigos de la mayoría.-comento Darién.-Al menos hoy tendré una comida decente, esta semana creo seré dependiente de la comida rápida.

¿Por qué?-sus ojos azules tan expresivos le ponían nervioso.

Mis hijos se fueron de vacaciones a San Francisco con mi madre.-platico Darién.-Justo hoy por la mañana se marcharon a pasar el verano.

Me gustan sus calles y adoro sus tranvías, son románticos.-contesto la rubia con ensoñación mientras el reía.-Perdón pensaras que soy una boba.

No, San Francisco tiene su encanto.-dijo pues era la ciudad donde había nacido.

¿Estarás solo en tu casa?-el asintió suspirando hondamente, Serena no deseaba preguntar algo tan incómodo como la muerte de su esposa.-

Regresaran con muchas anécdotas por contar, recuerdo que mis hermanos y yo esperábamos con ansias las vacaciones para irnos a la playa.-comento la rubia sonriente.

Darién asintió, ellos hacían lo mismo esperaban con gusto para ir de campamento o a la playa según lo que deseara cuando estaban más grandes pues trabajaban con su padre.

Me da pena decirte que es la primera vez que salen de vacaciones y están fuera de mi lado.-dijo con pena el pelinegro.

Creo que ha de ser difícil, yo no tengo hijos pero suena como si los extrañaras desde ahorita.-el asintió.

Hemos sido durante un largo tiempo solo los tres, pero ellos deben de disfrutar del verano.-dijo más para sí mientras Serena le miraba y su mano se posaba cálida para reconfortarle.

Tú también debes de disfrutar la vida.-afirmo la rubia mientras se miraban fijamente y él no podría negar que le gustaba tanto como para besarla en ese mismo instante, pero sonó el microondas haciendo que ella se levantara.

Serena se regañó mentalmente, que pretendía diciéndole eso y como estaba de la nada coqueteando en su casa con un desconocido en sí…le dolía el estómago por los nervios que esto le estaba ocasionando.

Cálmate.-dijo en voz baja mientras colocaba el pay en la mesa, tomo asiento una vez más tomando un largo trago de su vaso de agua.

Darién comía con gusto.- ¿Quién te enseño a cocinar?-

Aunque no lo creas un hombre.-dijo la rubia, el asintió no deseaba preguntar mucho más y obtener una respuesta que le incomodara…tal vez sería ese Dylan, su novio o prometido.

Digamos que mi abuela no era muy buena para la cocina, eso si los postres y muffins con hierba le salían buenos.-Darién le miro con duda.-Y los vendía casi que por pedido.

Así sin ningún delito por perseguir.-ambos rieron.

Ella era de la onda hippie, pero no era muy basta en la preparación de alimentos y yo crecí a su lado.-contesto ella anhelante.-Por lo que mi mamá nos dejaba comida a las dos para que no viviéramos de pizzas.

¿Tu padre te enseño a cocinar?-el mismo se sorprendió por aventarse a realizar esa pregunta.

¿Te sirvo más?-el negó de inmediato.

Yo estoy bien.-la rubia se levantó con nervios para tomar el pay de la mesa y un par de platos.-

Mi exnovio.-dijo quedamente arruinado de pronto la fluidez de la conversación, la rubia tomo asiento y bebió del vaso del agua para seguir comiendo.

Lo siento yo no deseaba incomodarte…-ella negó de inmediato.

La verdad es que no pasa nada melodramático, terminamos pero aprendí a cocinar y a disfrutar de los largos silencios.-afirmo Serena.-Siempre aprendes algo de una relación.

Así es, siempre queda algo o algunos recuerdos.-ambos rieron.-Yo tengo dos maravillosos recuerdos.

¿Cómo lo llevan?-bien era momento de las preguntas incomodas, el suspiro y bebió agua de limón para poder decir algo que a nadie le había comentado.

Yo…-se formó un incomodo

No quiero incomodarte ni mucho menos, además nosotros recién nos conocimos.-el negó de inmediato.

Es complicado, porque hemos tomado terapia para sobrellevar las cosas.-confeso Darién mientras se quedaban en silencio por unos segundos.

La terapia ayuda mucho, cuando mi relación de tantos años termino la mayoría de las personas que me veían casada incluso mi familia…se sorprendieron mucho y bueno yo solo comprendí que no era lo que deseaba.-comento ella mirándole a los ojos.

¿No querías tener esposo e hijos?-Serena suspiro hondamente.

Si lo deseo, pero creo que no era el hombre correcto y existían circunstancias que no me permitían ser del todo feliz.-dijo Serena segura de sí misma.-Me dicen que hui hasta aquí, pero creo que lo hice porque me gustó mucho el lugar.

Eres valiente Serena.-

Gracias, ¿Postre y café?-el asintió mientras ella se levantaba.

Déjame ayudarte.-

No te preocupes yo.-antes de que dijera algo el pelinegro tomo los platos para llevarlos al fregador y ella sonrió encantada como tonta.

Era un tipo alto y fornido y tenía un buen trasero y era guapo y…-Te ayudare a lavarlos.

No es necesario, mejor toma asiento antes de que se enfrié.-ella había puesto la cafetera desde hace un rato y el aroma era muy agradable.

La rubia sirvió las tazas, coloco el azúcar y la crema en la mesa, el pelinegro la miraba con una cálida sonrisa…un hombre se puede acostumbrar a eso fácilmente.

Corto un trozo y le sirvió.-Tú prepara tu café.-

Si gracias, creo que es demasiada la atención.-confeso Darién disfrutando de verdad esta situación porque una cosa era que estuviera la comida lista por su suegra o su madre y ahora era por una chica que le gustaba mucho.

Eres un invitado.-contesto amable la rubia.

Según yo venía a reparar el techo y ver porque no hay agua caliente.-ambos rieron cómodamente.-

Darién llevo el primer trozo a su boca, reconoció el dulce sabor que había probado en la reunión de los Kumada, pronto recordó que había dicho sobre que su abuela le paso la receta.-Esto esta delicioso.

Esa receta no tiene hierba para que no te preocupes.-ambos rieron.-Y dime que harás estos días que no estarán tus hijos.

Pues tengo que iniciar con una remodelación pequeña para Martin y por las tardes en mi casa realizare algunos cambios.-contesto el pelinegro.

¿Vives lejos de aquí?-la pregunta simple hizo que el corazón de Darién latiera con fuerza.

Como unos veinte minutos.-contesto el pelinegro.

¿Qué remodelación harás?-

Tirare la mitad de la casa o tal vez toda.-contesto el mientras bebía del café y Serena le miraba con atención, era como si no hubiese entendido nada.

Literalmente tiraras la casa.-el asintió.- ¿Por qué?

Quiero hacer todo de nuevo y que mis hijos tengan una nueva casa cuando regresen…crear historias nuevas para ellos.-

Como volver a pensar.-el asintió mientras la rubia comprendía.

Si mis padres escucharan esto entenderían que no estoy loca.-ambos rieron.

Solo quiero iniciar una vez más…-se miraron fijamente y eso no fue nada incomodo sino todo lo que era...coqueteo consciente…si porque ambos eran conscientes de lo que pasaba ahí mismo.

A Serena le gustaba Darién y a Darién le fascinaba Serena, nada malo porque ambos eran libres como el mismo viento.

Bueno, pues agradezco la comida y el café, pero tengo que seguir antes de que haga más tarde.-se levantó con el plato y tomo la taza.

No es necesario que hagas eso.-reclamo la rubia mientras el negaba.

No me gusta abusar de tu hospitalidad.-serena se sonrojo ante ello mientras la puerta del timbre sonó sacándola de su estupor, se levantó para abrir la puerta y su sorpresa no fue agradable.

Buena tarde, ¿Serena cierto?-era el hombre de cabello rojo que llevaba una pequeña cesta con dulces.

Si, que tal Rubeus si no más recuerdo.-

Que coincidencia, bueno venía a presentarme soy el nuevo vecino de la esquina y es todo…jamás me imagine que vivirás por aquí.-ella solo sonrió incomoda.

Es pequeña la localidad, si vi a unos chicos me he de imaginar que son tus hijos.-

Si ellos son mis hijos, solo que son adolescentes y como sabes pues están en sus asuntos.-contesto el pelirrojo.-He traído un presente para ti.

Gracias, yo no tengo nada preparado.-contesto la rubia siendo amable pero por alguna situación extraña no le era cómodo conversar con ese hombre que recién conocía y ahora sabia donde vivía.

No es necesario, me da gusto verte y pues por cualquier cosa.-Rubeus sentía atracción por la rubia.

Darién escuchaba el parloteo incesante de un tipo que se presentaba y notaba cierto flirteo que al parecer creía no era tan cómodo para Serena quien cruzo su brazo derecho sobre su cuerpo tomándose del brazo izquierdo como una señal de protección.

Su hijo Derek hacia eso cuando se sentía ansioso o preocupado y no le gusto que Serena lo hiciera porque indicaba que la situación no era de su agrado, así que apareció detrás de ella con cierta distancia logrando que el tipo nuevo de cabellos rojos le mirara con sorpresa.

Buena tarde.-saludo el pelinegro mientras saludaba a Rubeus quien se sorprendió un poco.

Buenas tardes, bueno nos vemos que estén bien.-dijo el pelirrojo saliendo yendo a su casa quien formaba de pronto un rompecabezas.

o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*

Me gusta que estos dos se están conociendo y acercándose un poco más, es bueno conocer gente nueva porque abre un mundo de posibilidades a tu alrededor…lo amigos siempre son bienvenidos así que veamos que sucede con Serena y Darién.

Rubeus creo que solo será un vecino de esos incomodos solamente.

Gracias por acompañarme en la historia y esperen lo que sigue que esto se pondrá interesante, les deseo un excelente fin de semana…les quiero mil.

Norma Angelica.-Pues sigue lo mejor mi estimada, así que espero seguirte leyendo un abrazo.

Yusmariz.-Espero que queden algunas incógnitas resueltas y bueno pues Serena no es tonta la vista es normal así que ella disfrutando de Darién…veamos que pasa te mando un abrazote.