CAPITULO 12

El beso termino pero siguieron abrazados y el al fin pudo hundir su nariz en su cuello para absorber el aroma mezclado de su tibia piel y el dulzón del perfume.

Era como si de pronto el tiempo se detuviera, los miedos y sufrimientos se terminaran en ese mismo instante...una profunda paz acompañada de nostalgia…un extraño sentimiento que confortaba tanta soledad en su corazón, que le permitía añorar aún más y desear más…mucho mas de Serena.

La rubia estaba feliz solo eso…feliz de que al fin Darién le besara, era como si aceptara muchas cosas que ella anhelaba pero sobre todo se permitiera así mismo la oportunidad de conocerla.

Estuvieron abrazados por unos minutos y al fin ella toco el suelo mientras el pelinegro le acomodaba el cabello detrás de su oreja para verla mejor.

Serena no perdió la oportunidad para levantarse de puntitas y besarlo una vez más tiernamente mientras su mano tocaba su mejilla tersa después de afeitar.

Y esto estaba volviendo a Darién Shields todo un manso corderito que haría cualquier cosa que esa rubia dijera.-Me quieres volver loco.-dijo entrecortadamente abrazándola nuevamente y besándola de nuevo no deseaba perder la oportunidad de hacerlo.

Era como adictiva esa pequeña ninfa de largos cabellos rubios, nunca pensó que una mujer como ella le tuviera tan loco…se calmó antes de llevarla en sus brazos a la cama que tenía en el garaje para hacerle el amor.

Se separaron y se miraron intensamente, la tomo de la mano para que tomara asiento deseaba ser lo más claro posible con Serena.

Me encantas.-dijo el mientras su mano le acariciaba la cálida mejilla.

Tu igual Darién, jamás pensé que lograría en verdad algo de ti.-confeso apenada.

¿Por qué lo dices?-

No lo sé, es como si hubiese una barrera que impide ver más allá.-contestó ella mientras tomaba un trago de la cerveza y el hacía lo mismo.

No sé por dónde empezar, pero quiero todo lo que me ofrezcas y yo hacer lo mismo para ti…-ella le miro con atención, sabía que le estaba costando trabajo decirlo.-No soy un hombre de muchas palabras y…

Cálmate…yo también entiendo lo que pasa y no saldré corriendo de aquí si es lo que piensas, tal vez parece más fácil para mi asimilar mis sentimientos.

¿Sentimientos?-pregunto el ansioso.

Claro, me gustas mucho y deseaba que me besaras desde la vez que viniste a mi casa.-

Lo que me dices solo hace que me frustre un poco más.-confeso con pena el pelinegro mientras reía.

No tienes que sentirte frustrado por nada, somos adultos.-el enarco una ceja puesto que deseaba devorarla.

Yo no solo tratare Serena, quiero que funcione una relación contigo.-ella se sonrojo y le regalo una sonrisa cálida que le lleno el corazón a Darién.-Pero yo no sé si tú quieras.

Claro que quiero.-la rubia le miro en silencio por un instante.-No sé por qué pero me haz hipnotizado.

Al parecer me haz descubierto.-ambos rieron.-Aunque tú eres como una especie de bruja hermosa, tenemos mucho aun por decirnos y conocernos.

Lo se.-contestó la rubia mientras él tomaba su fina mano.-A pesar de que hemos platicado mucho en estos días.

Dime la verdad, ¿Cómo se te ocurrió invitarme a comer?-la rubia se sonrojo mientras el besaba su mano tibia.

No creas que lo pensé mucho, solo dije lo que pensé y creo que funciono…-Darién asintió.-aunque me moría del miedo, porque pensaba que me rechazarías.

Hubiera estado loco si una hermosa chica me invitara a comer y yo la rechazara…así que solo me queda decirte gracias.-

¿Por qué?-

Creo que yo soy demasiado cobarde y no hubiese concretado nada contigo.-Serena sintió un dejo de decepción pero él tenía muchas cosas que pensar principalmente porque tenía dos hijos.

Es complicado tal vez relacionarse conmigo.-el negó.

Creo que el complicado aquí soy yo, tengo un historial abrumador siendo viudo y con dos hijos…no me imagine que una chica tan hermosa de 26 años deseara conocerme en otro plano.-ella rio.

De verdad que eres severo contigo, lo cierto es que eres muy atractivo y se de varias mujeres que lo han notado.-

Pero ninguna me intereso tanto como tú, desde el primer día que te vi.-

Es verdad el día que chocaste.-soltó Serena.

Ese no fue el primer día que te vi.-afirmo Darién mientras ella le miraba con atención.-Estabas de espaldas frente al local, parecía que reías.

Qué curioso eres Darién Shields.-el rio para acercarse a besarla lentamente y disfrutar del sabor amargo de la cerveza en su boca.-Ves que no soy una mujer complicada, me gustan las cosas sencillas, no soy de pretensiones y afortunadamente no suelo cargar con rencores…solo conservo buenos recuerdos.

El pelinegro asintió tomando su mano y mirándole con atención.-Soy practica y bueno nada en especial ha pasado en mi vida.-el pelinegro la miro con atención.-Sé que no he platicado mucho sobre mi vida sentimental, pero tuve una relación de cinco años con una persona con la cual tuve mis primeras veces.

Darién suspiro hondamente.-Espera no quiero saber mucho más que eso, de solo escucharlo se me retuerce el estómago.-ella rio.-No es broma.

Lo siento, yo con mi discurso y tú con tus comentarios.-el acaricio su mejilla poniéndose de pronto serio porque de verdad estaba celoso al saber eso y sonaba absurdo porque él tenía ya dos hijos…pero no deseaba siquiera saber el nombre de ese tipo, le molestaba mucho.

Sé que tenemos un pasado, pero no quiero más detalles.-afirmo Darién.-Sabemos que tengo dos hijos, un pasado y diferente tipo de responsabilidades.

Lo se.-contesto la rubia mientras él se ponía serio y algo ansioso pero era justo lo que debía de hacer, pues ella también merecía tener referencia sobre su vida.

Hemos platicado sobre muchas cosas y nos hemos conocido un poco, pero no sabes que paso con mi esposa.-

No es necesario.-el negó apretando sus manos y mirándole con atención.

Yo seré franco contigo, mi vida no ha sido tan distinta a la tuya me case por amor y tuve una familia con amor…Saori era una buena persona, buena esposa y no merecía lo que paso pero ahora entiendo que tampoco estaba en nuestras manos o más bien no éramos responsables de esto.-

Serena se agobio un poco.-Cuando ella se embarazo de Derek el cordón umbilical de mi hijo estaba enredado en su cuello y bueno fue necesaria una cesárea…pero salió todo bien no paso a mayores...

El pelinegro se quedó callado por unos segundos y la miro a los ojos azules como el cielo que le brindaban apoyo, comprensión…tomo su mano para besarla mientras ella le acariciaba la mejilla.

Cuando ella se embarazo de Matthew pensamos que sería lo mismo, pero sufrió de preclamsia en el embarazo porque paso la mayor parte del tiempo estuvo con cuidados y pareció funcionar hasta el término del embarazo…-el pelinegro trago en seco y suspiro hondamente.

Pero ella se fue con la anestesia…-dijo Darién con un hilo de voz mientras Serena apretó su mano en señal de apoyo, porque segura estaba que eso le ocasionaba dolor y no quería que sufriera.-Tuvo un acv isquémico y un paro cardiorrespiratorio.

Lo siento Darién.-comento la rubia mirándole a los ojos con sinceridad.

Permaneció atada a una cama durante diez largos años y nosotros con ella.-comento el pelinegro ahora era que asociaba algo que no tuvo significado en su momento, pero el día que Saori fue llevada al hospital fue el mismo que conoció a Serena.

La miro y se sintió dichoso de al fin decirle lo único que faltaba que conociera de su vida, le gustaba tener a una persona que le interesara aquello que el dijera.

Serena solo suspiro hondamente, no tenía idea de cómo es que sobrevivieron a tanto dolor durante un lapso de tiempo tan prolongado y no quería preguntar más nada.

Ahora están mejor.-el asintió.

Hemos ido a terapia, los chicos se han ido de vacaciones por primera vez y bueno yo he podido conocerte que es lo mejor.-confeso Darién.

Me gusta esto.-contesto la rubia sonriente mientras el pelinegro la miraba con duda.

¿Suena tan complicado verdad?-ella negó de inmediato.-No te aterra que sea viudo con dos hijos.

No soy experta en el tema, mis sobrinos son más pequeños y bueno no tengo la menor idea sobre adolescentes pero creo que cuando las personas valen la pena, nada es imposible.-

¿Valgo el intento?-

Totalmente.-contesto Serena mientras se acercaban para darse un beso nuevamente

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Gea cobijaba a Matt quien estaba agotado había sido un día largo y divertido para su nieto menor, habían estado nadando parte del día en la alberca…era tan parecido a su madre con el cabello tan castaño y esos preciosos ojos verdes.

Que falta les había hecho durante todo ese tiempo…suspiro hondamente esperaba que las cosas ahora fueran mucho mejor al regreso escolar para sus nietos.

Apago la luz y salió de la antigua habitación de su hijo Darién donde los dos pequeños descansaban.

¿Qué te sucede madre?-dijo Seiya quien estaba sentando en la sala mirando el televisor.

Estoy un poco cansada, creo que ha sido un largo día para la abuela.-confeso la mujer de cabellos oscuros tomando asiento mientras su hijo solo la miraba con una sonrisa.

Te ves mejor con el cabello negro, esas canas no son de mi predilección.-contesto Seiya.

Tu siempre tan conversador hijo.-ella tomo asiento a su lado.

Suéltalo.-dijo Seiya mientras su madre respiraba hondamente.

Estoy preocupada por todo y nada.-

Vamos ellos lo están pasando en grande y bueno es lo mejor ahora regresaran a la escuela con muchas aventuras que contar a su regreso sobre un verano fantástico.-dijo Seiya seguro.

Me preocupa que vivan ahí, siento que aunque Darién tire todo y lo vuelva a construir…las cosas seguirán siendo lo mismo.-

Se quedaron en silencio por unos segundos.-También pienso lo mismo, pero mi hermano como que no tiene intención de regresar a la ciudad.-afirmo Seiya.

Me da miedo verle consumirse a un mas.-

Las cosas serán como tengan que ser y hablare con el si es que esto te calma mamá, aunque no creo que llegue hacerme caso por ser mayor que yo.

Gracias, por lo menos así me sentiré más tranquila.-contesto Gea mirando al más pequeño de sus hijos y es que ella lo único que deseaba es que ellos fueran felices para poder morir en paz.

Sonaba bastante dramático era cierto, pero creía que Darién había sufrido mucho más de lo que merecía y sus nietos también.

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Serena abrió los ojos cuando el pelinegro dejo de besarla, le encantaba esta sensación cálida en el pecho y el parecía disfrutarlo también.- ¿Tienes hambre?-

Creo que sí, pero la pizza ha de estar fría ya.-

Déjame calentarla, espérame aquí.-dijo el tomando la caja yendo hacia la casa, Serena miro el cielo y las estrellas iluminaban la noche junto la preciosa Luna que estaba en su resplandor absoluto.

Esa era la imagen perfecta que podrías asociar con un hermoso recuerdo como el que había ya creado con Darién Shields, ahora mismo el frio comenzaba a inquietar un poco a la rubia.

El pelinegro apareció a los minutos con la pizza en la caja y una frazada.-Supuse que tendrías frio.

Gracias.-contesto ella mientras colocaba la caja en la pequeña mesa tomaron unos platos para cenar unos trozos de pizza.

Se quedaron en silencio disfrutando del calor que ambos se transmitían y la luna alumbrara el patio completamente.

¿Qué tienes planeado hacer aquí?-le pregunto ella mirando el lugar.

Bueno pues como vez ahora solo es un gran cajón, he tumbado la mayor parte de las cosas que no deseo tener en la nueva casa.-ella asintió.-Los chicos están creciendo y necesitan un espacio para cada uno, así que hare cuatro habitaciones con su baño para no lidiar con uno solo como antes.

Eso estaría bien.-contesto la rubia.-siendo arquitecto seguramente tendrías un plano.

Así es.-contesto el pelinegro.-Tengo pensado algunas cosas solo que me he dado un pequeño descanso, pero no creo que alcance a terminar antes de que ellos lleguen.

Tomate tu tiempo para que lo hagas como tu deseas, valdrá la pena una vez terminada.-Darién se acercó a besarla nuevamente y ella solo cerro los ojos aceptando gustosa su beso tierno, suave como la caricia del frio viento de Vermont.

La luna te sienta bastante bien.-Serena rio mientras la miraba con atención le acaricio la suave mejilla y deslizo su pulgar para recrear el contorno de su terso rostro.

Terminaron su pizza y ella era consciente de que era tarde, además de que tenía mucho frio justo donde vivía Darién.

Creo que ha sido un día maravilloso para mí, pero se hace tarde y tengo algo de frio.-contesto la rubia haciendo que él se diera cuenta de que era pasada la media noche.

Cuando uno conversa tan animadamente el tiempo se pasa volando.-ambos asintieron mientras se tomaban de la mano.

Lo sé, pero siéndote honesta yo.-

No sé qué pensaras de mí, pero para serte sincero.-Darién la tomo de la mano y la levanto de la silla acercándola para besarla suavemente mientras Serena solo se envolvió en esa aura cálida.

La abrazo contra su fuerte pecho logrando que ella se sintiera tan cómoda y deseosa de más que solo un beso.-Sé que es demasiado pronto para proponerte una gran noche a mi lado, incluso peco de soberbio.-

No quiero ser solo una noche Darién Shields.-contesto Serena con las mejillas coloradas mientras el asentía tragando en seco porque ella resplandecía más que otros días.

Te he necesitado desde hacía tanto tiempo.-le beso sutilmente la boca mientras sus manos le tomaban las mejillas.

Creo que también, yo.-afirmo la rubia mientras la besaba otra vez.-No siempre es así.

No lo pensaría…tampoco me gustaría saberlo.-ella negó mientras el pelinegro la besaba lentamente su mano deseosa acariciaron sobre la suave tela de algodón el redondo pecho de la rubia que estaba libre.

Lo deseaba y ella no era una mojigata para reprimir el deseo que tenía por el…se dejó envolver mientras la caricia se volvía más demandante haciendo que vestido se deslizara un poco mostrando el rosado pezón.

Él se separó para disfrutar un poco la vista y sus ojos azules trasmitieron el fuego que derritió a Serena, el pelinegro se acercó a ella nuevamente para recorrer su cuello con besos húmedos sin resistirlo más la tomo en sus brazos para llevarla a donde él dormía.

El garaje permanecía oscuro en su interior, una vez dentro la deslizo en el suelo la luz de la luna le permitía ver tenuemente su rosado rostro y se miraron a los ojos…Serena se sintió deseada así que tomo la iniciativa quitándose la chamarra de mezclilla mientras el solo miraba más porción de piel.

Era como si de pronto tuviera un gran poder mientras el solo la miraba sin parpadear…se recreaba la vista de aquella bella mujer a la que ya sentía querer, Serena bajo uno de los tirantes y otro más para solo deslizarlo por su menudo cuerpo quedando solo en una panty blanca…orgullosa mostraba sus pechos desnudos y erguidos con el corazón latiéndole fuertemente.

Darién quien se había contenido soltó un largo suspiro de deseo acercándose a ella para tomar el control de la cochera que ahora estaba para su suerte limpia luciendo como una habitación austera…lentamente bajo la puerta corrediza.

Se quitó la chamarra y se sacó la camisa con prisa sin dejar de mirarla se acercó a ella para besarla una vez más.

Sus pechos cálidos se acoplaron contra el amplio torso cubierto de vellos oscuro y Serena gimió ante el roce de su fría piel contra el siendo tan cálidamente abrasador…su cabello era suave como lo imaginaba.

Darién trago saliva con su mano tomo un seno libre acariciando el pezón rosado y haciendo que ella se apretujara contra el logrando que su excitación aumentara.

Caminaron hasta el colchón tendido en el suelo donde se desnudaron completamente y se recostaron, el pelinegro abandono sus labios para besar nuevamente su cuerpo, su garganta…ansioso bebió de su pecho durante un instante saboreando su aroma, su tersura, su calidez…

Serena suspiro hondamente buscando con sus manos el sedoso cabello oscuro para acariciarlo suavemente sintió como la mano de Darién llegaba hasta el centro de sus piernas mientras su mano le acaricio suavemente.

El pelinegro adoro la sensación en sus dedos, deslizo con cuidado uno para hacer que se lubricara mientras el pulgar acariciaba su centro logrando que Serena pasara saliva porque aquella caricia le estaba encendiendo aún más.

Sin aviso alguno la succión de su pecho ceso para sentir como Darién se acercaba una vez más hacia ella y deslizaba su dedo en su interior logrando que ella gimiera alto para ser acallada con un beso profundo arrebatado, demandante, caliente, apasionado, urgente, necesitado.

Era la sensación más increíble de todo el maldito mundo y hacia tanto que no sentía la calidez de un cuerpo tan vibrante para el que deseaba nadie le despertara de tan maravilloso sueño.

Serena gimió nuevamente, el palpo la humedad de su entrepierna y era el tiempo preciso para poder invadir a tan hermosa mujer que estaba dispuesta para él.

El pelinegro tomo con cuidado un preservativo y ambos rieron por la lentitud de Darién pues hacia tanto tiempo que no usaba uno.-Dios santo soy un poco torpe con esto.

Haces que me ría.-contesto la rubia mientras el por fin resolvía el pequeño inconveniente y se acercó una vez más a Serena para nuevamente besarla.

La rubia acaricio su cabello sedoso y cerró los ojos para sentir como poco a poco él se iba introduciendo en su interior lentamente a lo que Serena gimió alto por las sensaciones nuevas que él estaba transmitiéndole, el pelinegro cerro los ojos besándola con pasión.

Darién sentía que estaba a punto de terminar en ese instante así que solo se aferró a su autocontrol para no hacer el ridículo y es que hacia tanto tiempo que no estaba con una chica.

Se comenzó a mover lentamente mientras Serena gemía debajo suyo de manera tan deliciosa que el sintió como su hombría florecía una vez más, recordándole como cuando era un universitario.

Encima de ella estaba el cuerpo tentador de Darién Shields quien se movía con un cadencioso vaivén de caderas, como un baile indecente de maldita y deliciosa seducción.

Solo se vislumbraba la luna en el cielo mientras el ritmo del pelinegro comenzó a ser más demandante y ella gemía con más intensidad.

Sentía un dolor placentero porque él estaba siendo algo rudo en esa primera noche juntos, pero siendo franca le estaba encantando… hacía varios meses desde que termino con Yaten que el sexo ahora era una como una nueva aventura en su vida.

Darién se movía con más rapidez mientras ella alzaba las piernas un poco más y él tomaba su trasero rosado con sus manos para apretar su cercanía al límite, rosando más sus puntos centrales de placer.

Serena estaba gozando de esto que era más sincero mucho más terrenal estaba teniendo el mejor sexo de misionero en toda su vida y entre jadeos, besos por todos lados la mano callosa de Darién se apreso de su pecho redondo con firmeza.

Mientras ella sin previo aviso comenzó a sentir como el aire le hacía falta y las terminales nerviosas de sus pies comenzaron a indicarle que tocaría las estrellas con rapidez.

Apretó los ojos con firmeza y soltó un sonoro grito irrefutable de intenso placer que llego a cubrir de calidez la soledad de Darién Shields quien trataba de mirar en las penumbras tan perfecto espectáculo.

Era él quien estaba logrando que esa preciosura gimiera por él, temblara bajo su cuerpo y deseara estar a su lado por mucho tiempo más…sin previo aviso se apreso más a su cuerpo para terminar por tocar el cielo con sus manos en un arrollador orgasmo que le devolvió el alma al cuerpo.

Serena sintió como él se quitaba encima suyo y ambos trataban de recuperar la respiración…había sido algo sublime pero esa languidez le resulto en un sueño pesado de pronto.

Era como si le pesaran los parpados y no tuviera muchas fuerzas para irse a su cama aunque esta no era tan mala después de todo…un rato en completo silencio le hizo relajarse de más.

Sintió como los brazos cálidos de Darién la atraían hacia su pecho y ella solo se dejó hacer…escuchaba el acompasado latido de su corazón cosa que le relajaba aún más.

Por unos segundos se regañó así misma por comportarse como una libertina, pero al segundo después solo cerro los ojos para disfrutar lo que estaba sucediendo.

Darién no pensó en nada más que disfrutar lo que ahora estaba pasándole…se quedó dormido casi después que Serena.

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Yaten miraba la fotografía de Serena como cada noche antes de acostarse a dormir, no podría asimilar aun que las cosas hubiesen terminado de esa forma.

¿Cuándo fue que la perdió?, el simplemente hizo todo lo que estuvo en sus manos para ser un tipo encantador y que Dylan le comentara que ella estaba feliz de verdad que le había afectado un poco.

Bien ahora ella estaba a una distancia considerable…menudo lio que la chica que amaras te dijera que no había más relación que salvar y que se marcharía a vivir tan lejos …maldito viaje al que no deseo acompañarla por considerarlo aburrido.

Le dio un sorbo a su vaso con whisky, ahora mismo estaba que se lo llevaba el tren de la amargura porque en el fondo pensó que la rubia regresaría algunos meses después arrepentida de su aventura y tal vez si la haría sufrir algunas semanas para aceptarla en su vida como una sumisa esposa.

Pero maldita sorpresa la que estaba viviendo porque desde que se marchó no le había contestado ningún correo y es que solo eran conversaciones de amigos, pero ella solo le rechazo de tajo su insistencia.

Aun se reñía así mismo pensando que si tal vez la hubiese acompañado las cosas serían diferentes y bueno que tal si ella aun así deseara estar en ese lugar…suspiro largamente para no liarse en más problemas con su cabeza y corazón roto.

Un maldito corazón roto que dolía condenadamente y algunas noches provoco sollozos en la noche…miro la foto una vez más pensando si ir a buscarla seria lo correcto.

Todavía estaba a tiempo de saber sobre su vida y saber si es que aún podría luchar por tenerla.

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Serena se despertó por el ligero frio que sentía y las ganas que pronto tuvo de ir al baño, Darién dormía boca abajo dejándola sin cobijo.

Trato de mirar en la penumbra buscando un baño, el pelinegro adormilado se despertó también.- ¿Qué pasa?-

Lo siento es que necesito ir al baño.-contesto ella tratando de taparse con una ligera sabana, sintió la mano cálida en su hombro.

Déjame levantarme.-él se paró y vistió como pudo para caminar hacia el fondo encendiendo la luz mientras Serena hacia lo mismo levantándose se miraron con un dejo de vergüenza pero Darién pronto se acercó para envolverla con su gruesa chamarra.

Ella solo le sonrió, seguramente estaría espantosa con el cabello todo revuelto y el pésimo aliento pero era lo que había, entro al baño mientras el cerraba la puerta esperándole.

La escena en ese colchón era abrumadora, porque ahí fue donde la hizo suya y en cierta parte hubiese deseado llevarla a un mejor lugar porque lo merecía aun así no se arrepentía de nada.

Sonrió como tonto al recordarla bajo su cuerpo tan cálido y viva…era tan afortunado de tener esa oportunidad con Serena, ella le hizo como renacía una vez más.

Era egoísta al mismo tiempo, porque entendía que tenía mucho por resolver en su vida y especialmente un tema importante para tratar con sus hijos…pero no se arrepentía de nada sobre lo ocurrido esa noche.

Tampoco lo pensaría tanto y mucho menos arruinaría lo que estaba creando con Serena, porque lo deseaba demasiado…escucho la puerta abrirse para sacarlo de sus pensamientos.

Serena salió del baño y era como ver una reina resplandeciente…estaba preciosa envuelta en una chamarra que le llegaba a los muslos, se acercó a ella para rosar su mejilla que afortunado se sentía de saber que esa mujer ahora era suya…era un tipo con bastante suerte.

¿Todo bien?-

Si, solo que hace un poco de frio.-

Hace bastante frio, creo que no será prudente que te quedes en este lugar sin las comodidades de una casa real.-ella con las mejillas arreboladas le miró fijamente.

Vamos a mi casa.-el asintió sin hacer preguntas mientras el corazón de la rubia latía tan fuerte que sentía él podría escucharlo, Darién acaricio su mejilla con suavidad.

Solo entro al baño y nos vamos.-ella asintió lo miro entrar y busco su ropa que se puso con lentitud, estaba en las nubes era como si flotara en pasos lentos.

Era como estar adormecida, se podría reñir a si misma por caer tan pronto en sus brazos pero no podría ser tan severa consigo misma porque honestamente había sido la mejor noche de su vida y a pesar de que las piernas le temblaran…ella deseaba más de Darién…deseaba más…mucho más…todo…simplemente todo.

Se acomodó el cabello a un lado y coloco su chamarra para envolverse, el colchón en el suelo le hizo ruborizar intensamente…pero era tan abrumador el sentimiento que sintió como algo cambio en ella, no era ya la misma y no por tener sexo con el pelinegro…era un sentimiento extraño que no podía explicar.

El pelinegro reapareció en la puerta vestido y con una sonrisa cálida…ella le extendió la chamarra el solo se la puso salieron del garaje sin decir palabras se subieron a la camioneta para salir de ahí.

Darién manejo en silencio con Serena muy pegada a su costado dándole algo de su calor corporal, era una situación irreal que ambos disfrutaban mucho…después de un tiempo llegaron a la casa de la rubia.

Al cerrarse la puerta solo miraron en silencio y esta vez fue ella quien se acercó con prisa para besarlo nuevamente mientras Darién solo se dejó envolver por su calidez…caminaron con prisa hacia la habitación para terminar desnudos una vez más en la cómoda cama de la rubia donde la luz del buro mostro más piel que adorar.

Le recostó una vez más en la cama mientras la besaba apasionadamente, sus manos habían cobrado vida amasando, acariciando todo aquello suave en ella y pronto recordó que no traía preservativos.-No los traje.-gimió al oído de la rubia.

No ocupas.-dijo ella envuelta en la penumbra del deseo mientras Darién la besaba con más pasión hundiéndose en ella con fuerza en su cuerpo, era cálida y apretada.

Sus caderas se movieron con más rapidez mientras ella gemía con fuerza porque la estaba partiendo en dos, pero fue bajando el movimiento para salir de Serena mientras hacía que ella subiera sobre su cuerpo desnudo.

La rubia se hundió nuevamente, él era más grande que su ex novio y magnifico simplemente…con lentitud comenzó a subir a bajar mientras Darién con su mano apretaba una firme nalga mientras que la otra se encargaba de su pecho erguido.

Era una noche de verdadera pasión, su centro se frotaba con insistencia sobre Darién quien simplemente se dejaba llevar por sus movimientos que le hacían desconectarse del mundo y su boca tomo un pecho para sus manos comenzar a moverla con más fuerza logrando que ambos se llenaran de placer.

Si era más pequeña en tamaño, pero tan exquisita que no deseaba dejar de probarla todo el tiempo su cuerpo era una oda a la belleza Serena enredo sus brazos en su cuello y busco con urgencia sus labios mientras Darién le correspondía como debía hacerlo mientras su cuerpo se mecía con prisa, con pasión, con entrega.

La sintió temblar mientras la levantaba con rapidez y ella solo se dejaba llevar, estaba por acercarse a lo que era el precipicio del placer…ahora estaba clara su cara sus ojos cerrados, sus cabellos meciéndose libremente, las mejillas arreboladas y perfecta…todo en ella era simplemente glorioso…hermosa…tan suya como la noche.

Serena se estremeció entre sus brazos y se dejó llevar su cuerpo convulsiono de placer mientras Darién la sostenía ante su desfallecimiento deslizándose con ella una vez más.

El despertador sonó y la rubia le apago mientras el brazo del pelinegro descansaba en su cintura, con cuidado lo quito de su lado para levantarse de la cama e ir al baño.

Estaba adolorida de todo el cuerpo, como si de pronto hubiese corrido un maratón, montado por horas y nadado de regreso…abrió la ducha caliente para reconfortar su cuerpo maltrecho.

Después de varios minutos se miraba al espejo mostrando sus ojos como dos grandes urbes brillosas y magnificas…sonriente salió envuelta en la bata de baño a su cuarto.

El pelinegro aun dormía, parecía que le hacía falta descansar un poco más por lo que trato de no hacer mucho ruido…se vistió en silencio para salir de la habitación.

Se cepillo el cabello en la sala y después se puso a hacer un buen desayuno…tenía bastante hambre así que preparo pan francés como el que hacia su abuela, huevo y café.

Escucho unos pasos a sabiendas de que era Darién quien habría una puerta y luego otra para escuchar de pronto el agua de la ducha correr…rio por la excesiva confianza que mostraba el tipo de casi dos metros con quien había estado retozando en su cama hasta altas horas de la madrugada.

Pronto apareció en la cocina con una sonrisa espectacular y ella no se resistió a tan encantador hombre…que convertía ahora a Vermont en el mejor lugar del mundo mundial…Darién Shields.

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Hola feliz día, hoy miércoles al fin he terminado este ansiado encuentro donde las verdades e intenciones han salido a la luz...aún sigo pensando en que vendrá más adelante para Serena y Darién ahora solo disfruto al saber que al fin el pelinegro ha regresado a ser el mismo.

Espero leerlas el viernes y que lo pasen bien…saluditos.

Norma Angélica.-Yo también me siento muy contenta que todo haya iniciado entre la nueva pareja y espero que lo que venga te siga gustando, te mando también un abrazo y gracias por el apoyo.