¡He aquí una nueva actualización!

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LLEGARÁ
la navidad

O6

"Presents, what a beautiful sight
don't mean a thing if you ain't holding me tight.
You're all that I need underneath the tree"

Butch había alcanzado a oír la conversación de Brick y Mojo. ¿Iban a celebrar Navidad? Eso era nuevo, pero para él, también significó que podría cumplir un gran anhelo que tenía desde hace unos años atrás: colocar un árbol de Navidad. Veía que muchos utilizaban árboles naturales, pero otros compraban unos sintéticos. ¿Por qué no usar ese? Salían más económicos a largo plazo. Pero, ¿dónde lo compraría? ¿Con qué dinero? Es posible que Mojo le dé dinero, o se lo quite, a fin de cuentas es lo mismo. Otra opción que pensó fue decirle a Boomer que se pusiera a tocar la guitarra y así la gente les daría dinero. Pero no, no, no era necesario comprar un árbol porque el mismo Mojo tenía uno en el sótano, lo había visto cuando estuvo con Brick buscando el balón de baloncesto. Vale, pues iba a revisar si estaba en buen o en mal estado, y si resultaba estar bueno, lo lavaría y lo adornaría.

—Manos a la obra —dijo antes de bajar hacia el sótano.

Entre las cajas que estaban en la esquina derecha, una rectangular, un poco abierta por el desgaste de la cinta adhesiva, yacía contra la pared. Con cierta dificultad para correr las otras cajas, la sacó y la dejó en el suelo. Pasó a llevar, con su talón, otra caja cuadrada más pequeña, escuchó un cascabel. Abrió primero aquella caja y se encontró con los adornos.

—¿Por qué los tiene acá? ¿Por qué no los pone? —chasqueó la lengua—. Vale, lo haré yo.

Sacó el árbol sintético de la caja, armó la base y lo sostuvo. Tenía polvo, un particular aroma a "encierro", pero estaba en perfecto estado. Haciendo ruido, pero cuidando del árbol, lo llevó hasta el laboratorio de Mojo donde pensó lavarlo. Brick y Boomer le vieron cuando atravesó la sala para ir a su destino. Hicieron comentarios alusivos a su poca iniciativa cuando se trataba de la limpieza, o bien, si tenía intenciones de quemar el árbol, cosas por el estilo, sin embargo, Butch no los tomó en cuenta.

—¡Permiso!

Y luego de aquel grito, abrió la puerta del laboratorio con una patada asustando al mono que estaba dentro. Mojo le miró con enojo, pero cambió a una mirada de sorpresa cuando se dio cuenta de lo que llevaba Butch entre sus manos y que se dirigía a las mangueras con las que lavaba sus artefactos o productos, dependiendo de los experimentos que hubiera estado haciendo. El chico tarareaba la mítica canción de Mariah Carey mientras tomaba la manguera y le rociaba agua al árbol para quitarle la suciedad.

—¿Qué piensas hacer? —preguntó Mojo.

—Poner el árbol —dijo Butch con un claro tono de obviedad—. ¿Las luces están buenas? ¿O debería ir a comprar algunas?

—No lo sé.

—Pues lo voy a averiguar.

—¿Por qué pondrás el árbol?

—¿No es diciembre? —le miró confundido antes de cortar el agua y dejar la manguera donde estaba.

—Sí, pero ¿eso qué tiene que ver?

—En tres días es Navidad, en dos días es Nochebuena —se encogió de hombros—. Tú vas a hacer una cena, yo pondré el árbol.

Mojo no le dijo nada en ese momento, ni cuando le tomó los ventiladores con los que secaba algunos minerales o piedras "absolutamente necesarias para la creación de la más magnífica máquina que pudiera existir en la faz del planeta". Tampoco le dijeron nada, sus hermanos, cuando le vieron limpiar con profundidad la sala, ni cuando ubicó el árbol junto a la ventana que estaba en la sala, ni cuando probó las luces de colores, que sí encendieron con sus respectivos intervalos, menos cuando limpió cada uno de los adornos que estaban en la caja.

No entendía por qué, si tenían todos esos adornos, nunca los habían puesto. Recuerda que cuando era más pequeño, cuando su deseo de poner un árbol de Navidad nació, escuchó que en el día de Navidad ocurría una magia poderosa: podías pedir un deseo bajo el árbol y se te concedería en Año Nuevo. Él, hace tiempo, tenía ganas de pedir un deseo. Dos, en realidad. Uno lo pediría el veinticinco a las doce, no le importaba lo que dijeran los otros miembros de su familia, él lo haría; mientras tanto, el segundo deseo, lo diría para su interior.

Sus hermanos le miraron atentos mientras él colocaba las luces. Al cabo de unos minutos, se acercaron para colocar los adornos. Esferas, cascabeles y estrellas de colores plateados y violetas. La estrella dorada quedaba en el fondo. Butch la tomó entre sus manos y la volvió a meter dentro de la caja.

—¿Qué haces? —preguntó Boomer—. ¿No se supone que va en la punta del árbol?

—Debes ponerla el veinticinco, a medianoche, mientras pides el deseo —respondió Butch con mucha seguridad.

—¿Deseo? —se extrañó Brick—. ¿Ahora de qué hablas?

—¿Sabían ustedes que si piden un deseo bajo el árbol, se les hará realidad?

—¿Debemos meter nuestra cabeza bajo el árbol? —Boomer parecía muy confundido.

—Qué idiota —suspiró Butch—. Es una forma de decir, imbécil.

—¿Entonces? —insistió Brick.

—Es la magia de la Navidad. A las doce, cuando pongamos la estrella, cada uno puede pedir un deseo y se va a cumplir.

"Aunque yo intentaré dos", pensó Butch.

—¿No les parece que quedó lindo el árbol? —dijo el chico cruzándose de brazos y sonriéndole a sus hermanos—. Apuesto a que, en la noche, cuando encendamos las luces, se verá incluso mejor.

Los chicos no le dijeron nada, solo asintieron lentamente. Los tres recogieron las cajas, sacaron la estrella de la caja y la dejaron a un costado del árbol, en la repisa del televisor, ahí quedaría a mano para la Navidad. Solo era un detalle, es como tener un mueble nuevo, pero cuando subieron a la sala luego de acomodar las cajas, los tres notaron que el árbol le daba otro ambiente a aquel espacio común. Butch era el más orgulloso con el trabajo que habían hecho.

—Ahora sí estamos en época navideña —dijo con satisfacción.

"Regalos, que vista tan hermosa,
no significan nada si tú no estás abrazándome fuerte.
Tú eres todo lo que necesito bajo el árbol"

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22 de diciembre, Butch

"Underneath the tree"


perlapuccabf, oh, bueno, en mi casa adornamos a principios de diciembre y nos hacemos un regalo para cada uno, terminamos con cinco en total, lo cual es genial, pero creo que eso influye en situación económica de cada familia y demás. Yo pienso igual que Brick, digo, en las mismas propagandas de las tiendas dicen "¡No busques regalos! Pasa tiempo de calidad con tu familia, recuerda que los regalos son un detalle" y luego te pasan las ofertas que tienen... En fin, jajaja. Gracias por leer, espero te guste esta parte.

¡Hasta mañana!