CAPITULO 46
Yaten miraba al hombre que llamaba a la rubia por su nombre, era un tipo demasiado alto y de corpulencia fuerte…nada que ver con él, se sintió un tanto ansioso cuando noto la cara de sorpresa de ella.- ¿Estas bien?-le coloco su mano helada en el brazo.
Serena miro al peli plata un tanto desconcertada, pareciera que la voz no pudiera salir de su garganta y es que ahora mismo estaba totalmente sorprendida, anhelante…-Yo.
Darién sintió rabia de ver como ese tipo la tocaba y de la cercanía que tenía con ella, ¿Cómo se atrevía?...de solo pensar que vivió con él, que durmió en sus brazos, que le hizo el amor e incluso se comprometieron le daban una ganas de molerlo a golpes.
¿Le conoces?-ella asintió mientras Yaten comprendía perfectamente que ese tipo que parecía un mastodonte había sido la razón por la que la rubia estuviera en Chicago.- ¿Quieres que me quede contigo?
El carro de su hermano se estaciono bajando el rubio sonriente para saludar a Darién y eso la hizo reaccionar…ellos tenían que hablar, si Darién se había tomado la molestia de estar ahí era porque deseaba charlar con ella…claro que eso le emocionaba mucho.
No es necesario, yo tengo que hablar con el.-respondió Serena mientras el peli palta asentía apretó su mano para dejarla ir esta vez para siempre.
Hola.-dijo sin más Dylan entrando a la casa mientras ella veía a Darién se miraba tan guapo vestido de esa forma con esa gabardina y sus pantalones de vestir…zapatos de cuero en color negro.
Serena se quedó ahí parada de pronto sintió el abrigo abrazarla para que el calor llegara a su cuerpo.-No seas cobarde.-dijo la voz de su hermano menor que segura estaba tenía mucho que ver con ese reencuentro.
Darién se acercó un poco más y ella exhalo aire de sus pulmones, hacia tanto frio que le calaba los huesos pero sabía que temblaba por la emoción que le causaba verlo porque anhelo profundamente que fuera a verla para decirle que jamás le dejaría.
Sus ojos azules eran hipnóticos como siempre tan azules como el fondo del mar y su barba incipiente amenazaba con salir…era tan hermoso que ella con solo verle se derretía como paleta de hielo al sol, pero tenía tanto miedo de lo que estaba por suceder.
El pelinegro al fin podría estar tranquilo, con solo verla aunque estuviera aún más delgada de lo que recordaba pero aun así sus ojos azul cielo eran aquellos que tanto amaba.-Serena, ¿Cómo has estado?
Pues estoy.-contesto secamente ella, pero no era por ser grosera simplemente su cabeza no hilaba nada que decir porque estaba frente al hombre que le dejo marchar sin luchar y a pesar de que ella fue quien dio por terminaba la relación hubiese deseado que el hiciera algo más por ellos dos.
El pelinegro tenia frio, pero soportaba mas eso que Serena le terminara por rechazar.-Lamento venir en estas circunstancias, pero no podría esperar más tiempo.
La rubia le regalo una sonrisa que le calentó un poco el corazón.-Sera mejor que vayamos a charlar a un lugar, aquí nos congelaremos.
Está bien, vamos.-respondió el pelinegro mientras ella asentía y lo siguió, para su fortuna Darién había rentando un auto le abrió la puerta disfrutando de su suave aroma a rosas mientras que ella solo trataba de no vomitar por los nervios que esto le producía.
El pelinegro subí con el corazón latiéndole rápidamente, encendía el coche recordando que el único lugar que conocía era el hotel donde se había hospedado…pero…-¿A dónde vamos?
Serena no tenía idea, porque ellos tal vez necesitaban mucho espacio para hablar de todo.-¿Dónde te has hospedado?-
En el Hotel Inn.-respondió el pelinegro encendiendo el auto para arrancar a ese lugar y la rubia no dijo más porque dentro había una cafetería muy tranquila…se quedaron sin decir mucho.- ¿Suele hacer mucho más frio aquí que en Vermont?
Si Chicago tiene un clima no tan entrañable.-respondió Serena.
He visto a Luna y parecía estar bien.-comento el.-Además me tome la libertad de ir a ver tu casa y bueno parecía que estaba bien.
Muchas gracias.-comento ella sin dejar de mirar al frente, el pelinegro observo como ella llevaba las manos entrelazadas en señal de nerviosismo…acelero un poco más para llegar rápidamente, estaciono el auto y bajaron del coche.
Caminaron cada uno con su distancia hasta entrar al cálido ambiente del hotel, siguieron de largo a la cafetería que para fortuna de ellos estaba casi vacía solo una pareja cenando y bueno tomaron asiento.
Darién recorrió su silla caballerosamente, claro que todo esto Serena lo estaba disfrutando totalmente porque ahora el solo estaba para ella…el mesero se acercó a ellos.-¿Desean Café?.
Si por favor.-el asintió dejándoles las cartas, se quedaron en silencio hasta que simplemente el mesero hizo lo suyo.
Cuando deseen ordenar algo, me llaman.-los dos solo asintieron mientras miraban sus tazas de café caliente, Serena no estaba segura si era una buena idea beberlo con toda la energía que le recorría por el cuerpo.
¿Cómo está tu mamá?-ella suspiro hondamente.
Hoy ya la trajeron a casa, pero parece que mi madre no paso por un infarto y está bastante bien…-comento ella.
Me da gusto, ha sido una noticia dura para todos me imagino.-contesto el mirándole.-Lamento todo lo que paso Serena, pero lamento mucho más haberte perdido.
Darién…las cosas solo.-
Déjame hablar princesa.-ella le miro con atención.-He sido el idiota más idiota del universo por solo aceptar las cosas y bueno quise darte tiempo para que estuvieras tranquila, pero creo que no he dormido desde que esto acabo.
Tampoco lo he pasado bien, siendo honesta.-confeso la rubia mientras el solo asintió porque también lo había pasado fatal.
Sé que ahora que ha pasado un mes desde que hemos terminado muchas cosas han cambiado para ti.-la rubia le miro con atención.-Tal vez ahora para ti suene más complicado que la ocasión anterior porque tú eres una chica muy joven y liar con un tipo como yo.
Jamás he pensado que fuera complicado como lo dices, tal vez ahora es distinto Darién.-intervino ella porque siempre le molesto que sintiera que no fuera suficiente para ella.
A eso me refiero, he vivido tanto tiempo en un bloque de hielo que cuando tu llegaste a mi vida derritiendo parte por parte pareciera que aun estuviera entumido y te deje ir.-Serena miro su taza y paso saliva porque no deseaba llorar.
Sé que ahora estas seguramente replanteando una nueva vida.-ella supo de inmediato que el metiche de su hermano le estaba ayudando todo ese tiempo.-Pero quiero que me dejes acercarme a ti una vez más.
¿Acercarte?-el asintió.
Quiero que me des una oportunidad Serena.-el corazón de la rubia comenzó a latir con prisa.-Tu sabes que no soy un hombre de palabras dulces porque tengo la experiencia en ello, pero estoy dispuesto a aprender todo para hacerte feliz.
Darién.-dijo ella con emoción en el corazón.
Este tiempo alejados me ha hecho entender que si te pierdo me voy arrepentir eternamente, porque yo no concibo mi vida sin ti…siento que sería el peor error de mi vida y estoy dispuesto a realizar muchos cambios.-
Serena le miraba con emoción reprimida, no sabía que lo que estaba diciéndole Darién de corazón le llegara tanto.
¿Tus hijos?-el alzo los hombros.
Los amo daría mi vida por ellos, pero mis hijos van a crecer y seguramente harán su vida.-dijo el mientras tomaba un sorbo de café caliente.-Sé que sonara terrible pero ahora mi prioridad soy yo y por lo tanto mi felicidad.
La mano de Darién tomo la pequeña pero cálida mano de la rubia.-Y tú eres parte importante de mi felicidad, por eso estoy aquí pecando de incrédulo con la esperanza puesta en dios para que tú me des una oportunidad más.
La rubia miro en sus ojos decisión y ella sabía que él era parte fundamental para su vida…se tomó la libertad de acariciar su mejilla cosa que el pelinegro disfruto.-Sabes que te amo Darién.
El asintió.-También te amo Serena.-se soltaron para beber un poco de café mientras ella ordenaba lo que le diría.
Nunca me imaginé que al llegar a Vermont conocería a un hombre como tú, puedo decirte que me haz enseñado lo que es el amor.-el miraba a la rubia con atención, era su mujer tan hermosa y apasionada cuando hablaba de su relación…así la quería.-No he tenido dudas por mis sentimientos y siempre atesoro todo lo que vivimos en mi pequeña casa.
El asintió, porque esos días junto con sus noches simplemente eran inolvidables.-Solo que ese viaje resulto ser perfecto para dos personas.-la rubia negó de inmediato.-Fui egoísta todo ese tiempo pensando que solo yo sería el centro de tu atención y apenas me he dado cuenta de ello.
La rubia suspiro pesadamente, era complicado decirlo.-Apreciaba que hicieras tu mejor esfuerzo para ser un buen padre…pero siendo honesta siento que en un punto desee egoístamente que solo fuéramos los dos.-el pelinegro pasó por lo mismo.
Serena solo sonrió tomo la taza de café caliente y bebió un sorbo.-Después el rechazo de Matthew me hizo dar cuenta de que no era tan sencillo, porque aunque nosotros deseáramos ese mundo para nosotros existían otras dos personitas y una de ellas no estaba de acuerdo con eso.
La verdad es que lamento todo eso princesa.-
No sé si yo quiera lidiar con esa situación por mas amor que tenga por ti Darién.-Escucharla decir eso le dolió mucho, pero él estaba mentalmente preparado para todo.-No resistiré el rechazo mucho menos cargare con la fama de ser la mala del cuento.
Pues a mí no me importa dejar a mis hijos atrás Serena.-ella abrió los ojos enormemente, se sintió molesta casi de inmediato.
¿Cómo dices eso?...jamás permitiría que no estuvieran con tus hijos.-
No me importa.-ella se enojó de pronto… desconocía a ese hombre pero el pelinegro ya sabía bien por dónde ir.
Nunca le quitaría a esos niños a su padre.-contesto ella con las mejillas teñidas de rojo y las cejas enarcadas porque estaba enojada con el.
Yo no puedo vivir sin ti y mi plan de vida es tener una familia contigo.-Serena se quedó sin palabras, pero aunque todo dependiera de un simple si…ella no tenía corazón para hacer semejante atrocidad.
¿Estás loco?-le dijo casi de inmediato con las mejillas aún más rosadas.
En lo absoluto.-contesto él.
Darién no estoy dispuesta a eso, yo no tengo corazón como para que dejes a tus hijos por mas amor que te tenga.-el corazón de la rubia estaba corriendo acelerado.-No quiero esto en mi vida.
¿Qué hago entonces para que me des una oportunidad?
No sé si quiero volver a lo mismo, he decidido que quiero estudiar una maestría, quiero un trabajo normal no estar en Vermont pidiéndole a dios llegar a fin de mes y he reconsiderado regresar a Chicago.-ella miro a Darién esperando ver algo más que indiferencia.
Las cosas se harán como tú digas.-
¿De qué hablas?-
Los chicos saben que estoy aquí e incluso Matthew me pregunto si venia por ti así que respondí que sí y el parecía conforme con esa decisión.-
¿De verdad?-esperaba todo menos noticia, parecía que Darién llevaba una contraofensiva a cada cosa que ella dijera.-Aun así…
Tu puedes pedirme lo que quieras, si quieres vivir acá en Chicago lo haremos, si quieres estudiar hasta un doctorado te apoyare, si quieres trabajar te llevare a tu trabajo y te recogeré, si no quieres tener hijos pues no los tendremos, si quieres tener 10 los haremos…pero contigo en todo ese proceso a tu lado y solo por una razón…porque te amo.
Serena si no estuviera sentada segura se sentía se deslizara por la silla donde reposaba, lo que él decía era como música celestial para sus oídos.-Sé que no será fácil porque ambos tenemos muchas cosas por resolver, pero estoy convencido de que mi vida es a tu lado donde sea…te seguire.
¿Dejaras Vermont por mí?-
Sin dudarlo, incluso en estos días irán a tazar la casa y ver cuánto puedo conseguir por la propiedad.-ella le miro como si estuviera loco.
Pero es el porvenir de tus hijos.-
El porvenir de mis hijos son sus estudios, solo eso…-contesto el pelinegro seguro mientras ella se quedaba sin palabras que decirle.
Tengo una carrera universitaria y puedo ejercerla incluso hoy he ido a una entrevista de trabajo, aunque la paga es menor pues es algo.-comento el mientras Serena le miraba.-Pero eso no me preocupa porque sé que puedo trabajar en otras cosas en mis tiempos libres.
¿Pero Gea?-
Ella tiene su casa en San Francisco, así que solo volverá allá.-contesto el pelinegro mientras Serena se quedaba sin armas para luchar y sin mucho por negarse a una segunda oportunidad porque era algo que ella estaba deseando.
No pienso perder más tiempo lejos de ti…te seguiré a donde vayas y no es una amenaza porque para mí es una promesa.-los ojos azules comenzaron a llenarse de agua cristaliza que se deslizo por su mejilla.-Paso un mes terrible pero aun en Vermont, no dejaría pasar tres lunas con tanta distancia y siempre quiero estar a un minuto de ti Serena Thompson.
Ella cerro los ojos para sentir el cálido aliento del pelinegro quien a pesar de que dio un paso atrás ahora simplemente daba un par hacia adelante…acerco sus labios a su boca de color cereza para besarla tiernamente.
Fue como si de pronto todo se detuviera alrededor, ella era quien le había enseñado a ser feliz y a darle ese amor que le calentaba el alma tan maltrecha que tenía…tantos años oscuros que paso sumergido en una miseria total, ahora no estaba dispuesto a perder la luz de su vida.
Serena coloco sus manos en las mejillas deslizando su lengua en su boca y ellas solo sintió una enorme paz en el corazón como si de pronto todo lo que había sido fractura volviera a su estado natural.
Te amo tanto mi princesa.-dijo el con la voz cargada de pasión, deseo, amor…
Te amor Darién.-el pidió la cuenta y ella solo camino tomada de su mano, sabía que las cosas no serían nada sencillas pero no podría perderlo…ya no está dispuesta a dejar al pelinegro…ella lo necesitaba todo ese tiempo a su lado.
Subieron al elevador tomados de la mano sin separarse aferrándose al calor del uno y del otro…el corazón latiendo fuertemente en el pecho porque así era… su amor sería una aventura a la que no le haría falta nada.
Caminaron por el corredor hasta que el pelinegro abrió la puerta dejándola entrar y Serena paso cerrando los ojos quedándose quieta para sentir contra su espalda el calor de Darién quien como siempre con su sola presencia llenaba todo.
Escuchaba como su corazón latía fuertemente en su pecho y el aroma le rodeaba completamente, la piel se le erizo ante el suave contacto de sus dedos deslizando su suave abrio por sus brazos desnudos y de pronto sus labios besando su mejilla mientras sus manos se apoderaban de sus pechos aprisionados en la tela de la camiseta.
Amaso lentamente mientras ella solo permanecía ahí y sin más alzo los brazos para que sacara la ropa que estorbaba sintiendo el frio de la habitación…pero antes que algo sucediera la giro para verle a los ojos.
La suave luz de la calle se filtraba por las cortinas de chiffon blanco que había visto desde que llego, solo sonrió y acaricio su cara que tanto echo de menos mientras que Darién la atrajo con un beso tierno deslizando sus manos por su cuerpo desnudo.
Deslizo su lengua de terciopelo en su cálida boca sabor café mientras que el pecho lleno de vello oscuro le picaba de manera familiar…porque ese portento de hombre era totalmente suyo y claro que se lo gozaría.
La beso con pasión, la había extrañado tanto que no podría perder un solo segundo sin estar a su lado sin previo aviso la tomo en sus brazos para llevarla a la cama…la recostó y se acostó junto a ella…era preciosa con sus curvas perfectas y suaves.
Amaba sus pezones rosados que estaban en botón, el dulce aroma de su piel tersa junto con esas pecas que salpicaban graciosamente sus hombros…la beso nuevamente mientras su mano buscaba la entrepierna aterciopelada llegando al punto donde deseaba.
Acaricio en círculos lentamente su punto mientras Serena se separó de sus labios para gemir quedamente, amaba esa reacción porque todo indicaba que estaba lista para recibirlo y sin tardar tanto se puso sobre su cuerpo grácil.
La rubia abrió los ojos para verle y cuando sintió como se deslizaba dentro suyo todo fue mejor….Darién beso sus labios mientras sus manos subieron sus piernas un poco para poder entrar más hondamente en ella.
Dios como le echo de menos, la sensación húmeda y cálida de sus piernas cada embiste cada caricia cada suspiro todo lo que el provocaba en su cuerpo…la amaba como jamás creyó hacerlo con ninguna persona, porque era su chica…la mujer que jamás espero conocer.
Serena se aferró a su ancha espalda en cada embiste que de pronto comenzó a ser más rápido, más duro como les gustaba hasta que el dolor se convirtiera en un placer delirante…gimió sin recato mientras que el pelinegro buscaba su boca para callarla con besos húmedos mientras sus manos se aferraban a sus suaves nalgas.
Todo de pronto se volvió más placentero que otras veces, el sexo de reconciliación simplemente era el mejor, aunque para el hacerle el amor a Serena era toda una travesía que repetirá hasta morir de cansancio.
La beso profundamente cuando sintió como su delgado cuerpo comenzó a temblar mientras que el simplemente se aferraba con su alma ante ese precioso momento…ella solo pudo emitir un sonoro gemido que le dijo estaba tocando el cielo dejándose llevar a su lado por la estrechez que le apretaba como si fuera a cortarle en dos…así que solo se fue a la nube donde ella estaba.
Después de unos minutos recuperaron el aliento mientras la rubia con un poco de dolor se levantó de la cama para ir al baño…necesitaba un baño de agua caliente para que su cuerpo se relajara porque cuando tenían esa clase de sexo reconciliatorio le dolía todo.
¿Qué pasa princesa?-
Quiero ir al baño.-él se levantó desnudo y la tomo en sus brazos mientras ella se aferraba a su cuello.
Puedo acostumbrarme a esto.-dijo mientras hundía su nariz en el cuello de Darién quien simplemente hacia lo suyo…amarla.
Serena se bajó de sus brazos para abrir la ducha de agua caliente mientras sentía como poco a poco recobraba sus fuerzas pero Darién entro también en ella y después de unos minutos tonteando termino por hundirse en su interior.
La quería ver con claridad y la sostuvo en sus brazos mientras ella no paraba de gemir por cada embiste con su cabello pegado a su perfecto rostro ovalado…adoraba como ella se aferraba confiada de que no caería de sus brazos que la sostenían.
Sus pechos blancos se movían sensuales al compás de sus embestidas resbaladizos y perfectos como toda ella disfruto al verla tan apasionada, tan entregada…lo hacía tan feliz que no tenía duda alguna de todo lo que haría.
Darién al fin pudo descansar con la rubia casi encima suyo cubiertos por las sábanas blancas que cubrirán su desnudez mientras que la habitación era más cálida por su cercanía dos corazones latiendo fuertemente acompasados.
Serena estiro los brazos despertándose de un sueño idílico que esperaba no fuera solo eso…pero la cama aun cálida le indicaba que en efecto ella estaba donde deseaba…-buenos días princesa.-dijo la voz penetrante de Darién quien estaba sentado en una silla mirándola con atención.
¿Cuánto tiempo tienes ahí?-
Lo suficiente para saber que eres muy tranquila al dormir.-contesto el sonriente mientras la rubia se ruborizaba un poco.
¿Qué hora es?-
Creo que son las diez de la mañana.-ella abrió los ojos y negó de inmediato, se levantó desnuda mientras el solo disfrutaba de la preciosa vista que tenía frente a él.
No quiero que suene así, pero creo que mis padres me mataran.-la rubia comenzó a reír mientras él hacía lo mismo.-Sera mejor que me vista.
El solo miro como se cubría prenda por prenda, disfruto de esa intimidad que un matrimonio tiene y supo que ella debía de ser su esposa…si por el fuera en ese momento se casaban pero deseaba darle todo lo que merecía, una gran boda le encantaría.
¿Quiero conocerlos?-Serena le miro con sorpresa.
¿A mis padres?-el asintió con un poco de nervios porque eso era un gran paso en su relación que ahora nuevamente comenzaba.
Siento que es tiempo y ahora que estoy aquí pues sería bueno que les hable sobre mis intenciones.-ella le miro con atención.-Sé que tu mamá está enferma pero tal vez podría charlar con tu padre.
No sé qué decirte, solo que me duele el estómago de pensarlo y esto es muy formal para mí pero es necesario.-Darién asintió.-Debo ir al baño.
Ve princesa, te espero.-la rubia entro al baño y se miró al espejo, pareciera que sus ojos fueran dos luceros porque estaba muy feliz de tener a su lado al hombre que tanto amaba, se lavó la cara con agua fría y abrió el cepillo de dientes que estaba empaquetado.
Darién se sentía relajado, dios gracias a dios todo salió mejor de lo que había planeado porque ahora todo estaba en sus manos y cumpliría con lo que dijo…volvería a ser el hombre profesionista que siempre quiso.
La rubia le sonrió.-Utilice el cepillo de dientes.-
Yo traigo el mío, quería saber si te quedaras conmigo estos días.-dijo el siendo un poco demandante, pero habían sido muchos días si ella a su lado y bueno su relación era bastante sexual algo que no incomodaba a ninguno.-
Sabes.-la rubia le abrazo pasando sus brazos por su cuello y el solo la alzo a su altura.-Te extrañe mucho este tiempo, me debes muchas noches a tu lado…¿Cuánto tiempo estarás acá?.
También te eche de menos mi princesa.-respondió el pelinegro apretándola fuertemente contra su pecho.- Y me quedare todo el tiempo que tú quieras.
Ella negó de inmediato porque se suponía que Serena tenía que estar ahí para cuidar a su mamá.No puedes, además viene el invierno y tienes dos hijos Darién.-el acaricio su mejilla.
Solo seremos tu y yo…te lo dije.-la rubia negó porque no era así.-Al menos regálame estos días antes de que me marche.
El solo escuchar que Darién se marcharía a Vermont le partía el corazón, ya no era tan fuerte como ella pensaba.-Vamos a desayunar.-
Vamos.-contesto el pelinegro mientras caminaban a la puerta y le colocaba el abrigo, salieron abrazados de la habitación siendo ahora si solo uno.
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Duncan bajo las escaleras después de que se despertara y se encontró a Dylan preparándose un café.- ¿Has visto a Serena?
El rubio solo asintió para cubrir a su hermana.-Fue a ver una cosas de la universidad y me pidió que le esperara en lo que regresa.
He pensado que tal vez ella deba mejor de regresar a Vermont para resolver todo antes de mudarse acá, porque será más difícil si deja allá todo a medias.-comento el castaño.
Pues solo es cuestión de que le digas esa solución o tal vez ella reconsidere regresar incluso antes, solo sería que llamemos a Abril para que nos ayude con mamá.-comento el rubio.
Me sorprende tu mamá.-
A mi también, padre no has pensado que ella tal vez.-Duncan miro a su hijo con atención.-Sea una bruja.
El castaño comenzó a reír por las ocurrencias del menor de sus hijos, cada uno era especial y no los cambiaría por nada…la puerta se abrió y entro la rubia sonriente.-Buenos días.
Hola hija, ¿Cómo te fue en la universidad?-pregunto Duncan mientras el rubio le hacía señas y ella comprendió que la cubría.
Pues bien papá, ¿Cómo amaneció mi madre?-
Ella está bien, me ha preguntado por ti.-comento el castaño mientras la rubia solo asentía, necesitaba primero hablar con su mamá antes que todo…claro un cómplice en esa reunión.-Subiere a saludarla.
Anna estaba sentada en la cama, su esposo le ayudo pero estaba un tanto enfadada lo bueno es que estaba su hija y bueno llamarían a Abril para que les fuera ayudar…ella era una enfermera a quien le tomaron cariño pues cuido a Serenity en su enfermedad.
La puerta sonó.-Adelante.-respondió la rubia mirando a su hija quien lucía muy radiante y esos ojos volvían a ser alegres como antes.
Buenos días mamá, ¿Cómo estás?-
Pues estoy enfadada, quiero que pase este tiempo para poder ponerme a trabajar.-comento ella.
Madre debes de cuidarte, lo que has pasado ha sido una situación algo difícil.-afirmo Serena.
Tu padre quiere llamar a Abril para que me ayude y tú puedas arreglar tus asuntos en Vermont.-la rubia se sintió un poco desplazada pero eso le serviría bastante.-Mejor dime a que se debe tanta alegría de pronto.
Solo no quiero que te preocupes.-Anna comenzó a sospechar que todo eso era referente al hombre que dejo en Vermont.
Él está aquí, ¿Cierto?-las mejillas de la rubia se tiñeron de rojo y su mamá solo sonrió.-Así que ha venido para hablar me imagino con nosotros.
Si madre, yo me quede con el.-
Bueno pues te deseo suerte porque tu papá no sé cómo reaccione a todo esto y es que a pesar de que vivas sola no dejas de ser su princesa.-la rubia asintió pero estaba nerviosa.-Me gustaría conocerlo.
No puedes caminar ni esforzarte, total reposo ¿Recuerdas?-
Lo sé, pero él puede subir después de charla con tu padre.-respondió Anna.- ¿Cuándo vino?
Anoche que despedía a Yaten él me estaba esperando, creo que alguien ha sido su cómplice en todo esto.-ambas rieron.
Así que ellos se caen bien, entonces ha de ser un hombre encantador y cuéntame ¿Qué te dijo para convencerte?-
Ha sido algo sorprendente porque me dijo que él estaba dispuesto a olvidarse de sus hijos.-Anna enarco una ceja.-Aunque ahora soy consciente que caí en su juego porque obviamente yo jamás aceptaría algo como eso.
Sería un pecado hija.-la rubia asintió.
Él es un gran hombre, pero quiere hacer cambios en su vida e incluso está dispuesto a mudarse a chicago y vender su casa.-su madre asintió.-Me dijo que fue incluso a una entrevista de trabajo.
Pues todo suena bien, pero ¿Qué pasa con sus hijos?-
Siento que eso fue lo que me hizo casi que decir que si porque al parecer matt le pregunto si venia por mí y estaba conforme con ello.-Anna sopeso todo.
Quiero conocerlo hija, es bueno que este acá queriendo hablar con nosotros y eso da muchas cosas buenas para hablar sobre el…tal vez será mejor que regreses a Vermont para que arreglen las cosas bien y piensen que harán entonces.-
Yo creo que si quiero regresar acá.-
Bueno pues entonces eso estará bien, aunque también puede que reciba una buena oferta laboral en otro lado.-comento la rubia mirando a su hija.-Piensa bien lo que quieres hacer, porque ahora serás responsable de una familia.
Me da un poco de temor no hacerlo bien.-confeso Serena.
No se nos enseña a ser padres hija, es solo que tú debes de entender que serás mas una amiga que una madre así que deja que las cosas fluyan y no los presiones ellos te obedecerán con el tiempo.-
Para eso estará Darién.-contesto la rubia mientras su madre asintió.
El pondrá las reglas, los limites y tú solo serás su compañera con sus dos hijos será diferente cuando tengas los tuyos.-ambas rieron.-Pues entonces ya que hablen sería bueno que tal vez te regreses con él.
Se supone que vine para cuidarte.-
Pues como ves me las puedo arreglar bien y además tendré quien me ayude todo este tiempo de convalecencia.-
Tienes que cuidarte mamá, esto ha sido grave y vi a mi padre muy asustado por ti.-la rubia asintió.-Que fiasco soy como hija.
Me cuidare despreocúpate, quiero ver crecer a mis nietos y a mis hijos tenerlos.-Anna se sintió contenta.-Quiero que te vayas, te tardes lo que te tengas que tardar para que arregles todo y nos vemos en navidad que seguramente será aquí.
Así lo haremos madre.-contesto la rubia sonriente la abrazo disfrutando de su calor, porque abrazar a mamá siempre nos convertiría en niños.
No seas cobarde y baja para que hablen con tu padre.-Serena beso en la mejilla a su mama y se armó de valor bajo las escaleras con nervios mientras Duncan tomaba un café mientras charlaba con Dylan.
¿Está bien cierto?-ella asintió.-Te dijo tu mamá que llamaremos a Abril para que le ayude.
Si me lo acaba de decir.-respondió Serena.
¿Qué opinas de eso?-el rubio comenzó a reír porque sabía que era lo que pasaba.
Pues estará bien atendida.-contesto la rubia nerviosa.-Papá quiero presentarte a una persona importante.
¿Importante?-ella asintió mientras Duncan comenzó a sentirse incomodo.-¿Te refieres a…
Su novio papá.-completo Dylan sonriente.
¿Novio?, pues no sabía que lo tenías ¿Esta aquí?-ella asintió mientras el castaño se removió un tanto inquieto.-No entiendo nada.
Él quiere hablar contigo y bueno.-
Hazlo pasar, te va a gustar papá es un gran tipo y quiere a la loca de mi hermana que ya es mucho esfuerzo.-afirmo sonriente Dylan ayudando sin querer a su hermana.
Está bien, hazle pasar.-Serena salió de la casa mientras el pelinegro bajo del auto que era bastante pequeño para su tamaño.
¿Todo bien?-ella asintió mientras tomaba sus manos para besarlas.-No te preocupes tanto mi amor, yo sabré que decir.
Eso espero.-se besaron en los labios y entraron a la casa donde Duncan le miro sin expresión alguna.-Papá te presento a Darién Shields.
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Hola mis queridas lectoras pues ando como siempre corriendo pero subiendo el capítulo…siento que tal vez hacerlos sufrir me hubiese costado mucho más porque ya han sufrido un poquitín así que solo fue condescendiente con la pareja que se extrañó mucho.
Ahora que Darién ha demostrado todas sus intenciones y que la seguir hasta el fin del mundo…ahora vienen las presentaciones con la familia de Serena veamos que sucede.
Muchas gracias por apoyarme con la historia, les mando un abrazo y espero que les guste el capítulo les mando besos.
Yusmariz.-Mucho tuvo que ver la ayuda de Dylan porque tal vez el nunca reaccionaria o lo haría mucho tiempo después…pero ya está frente a ella con todo por decir y sin rendirse…sus palabras han sido muy convincentes…saludos a ti también.
Elo Andrew.-Ha despertado al fin y tal vez ya es tiempo de que Darién cumpla sus sueños porque se lo merece…Serena es el principio de todo ese cambio para que al fin pueda salir a vivir la vida y poder conformar una gran familia…gracias por tu comentario un abrazo.
C.C. Suu.-Así es llego el día de las verdades y el momento de revaluar la relación…porque se aman se necesitan y se quieren…saluditos.
Norma Angélica.-Frente a frente con tanto por decirse por mucho que desear y por platicar toda la noche, el chiste era que Darién se pusiera las pilas para recuperar a Serena quien también está sufriendo por su ausencia…ahora lo demás no importara si se tienen ellos dos…un abrazote para ti también.
Sanda07.-Los dos se merecen algo mejor que solo vivir esperando salir a fin de mes porque de verdad todos necesitamos tener oportunidad de crecer así que Darién encontró en Serena esa inspiración que necesitaba para cumplir su sueños…saluditos.
