¿Y qué va aquí? Pues sí, lo de siempre, para que no haya problemas, declaro que los personajes de esta historia no son míos, pertenecen a increíble Stephanie Meyer, y la trama pertenece a la asombrosa autora CaraNo, yo, meh, solo traduzco :P
¡Y un año más amiga! Gracias a Erica Castelo por seguir jalándome las orejas donde lo necesito y mejorar la calidad de mis traducciones *besos*
Blog de la autora: https (dos puntos) / / caranofiction (punto) wordpress (punto) com
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Diciembre 6
EPOV
Durante los siguientes días, dejamos que Haley y Jaden mangoneen, no sin unas cuantas rabietas de los padres. Cuando Jaden sugiere una caminata en el bosque el martes, Isabella y yo mostramos nuestro desagrado a caminar entre la nieve al poner mala cara y maldecir. Cuando Haley sugiere una noche con juegos de mesa junto al fuego a un lado del vestíbulo, Isabella y yo decimos francamente que odiamos el Monopoly y Trivial Pursuit. Cuando Jaden sugiere un viaje a la ciudad el miércoles, Isabella y yo suspiramos pesadamente y solo los acompañamos. Y cuando Haley, esta mañana, sugirió que todos preparáramos la cena juntos esta noche, Isabella y yo nos quejamos por levantar un dedo en lo que se supone eran unas vacaciones.
Somos horribles, horribles personas.
Pero es gracioso.
Así que… justo ahora, ella y yo estamos sentados en la cocina profesional en la parte de atrás del restaurante de la posada, bebiendo vino y viendo a nuestros hijos preparar la cena.
"A Dylan parece gustarle cocinar," comento en voz baja.
Isabella se ve orgullosa, sus ojos en su hijo más joven. "En realidad, es asombroso en la cocina."
Sonrío.
Él es el jefe esta noche. Dylan les da órdenes a los otros. Finn se ve aburrido pero hace lo que su hermano le dice, lo que es revisar los gajos de papa y remover la salsa. Jaden está parado junto a la estación de vegetales que Dylan preparó antes, y está ahí con Haley, por supuesto. Los dos preparan la ensalada en silencio, con solo unos cuantos susurros compartidos entre ellos. Y Dylan está a cargo de las chuletas de carnero.
Desde que llegamos aquí el domingo, he aprendido varias cosas de los McCarty. Un par de cosas tienen en común: son malditamente ruidosos y muy casuales; son un montón de arrogantes encantadores. Finn, es el fanático de los deportes, béisbol, fútbol americano, hockey, baloncesto, fútbol soccer… también es el bromista, siempre encontrando el humor en todo. Por ejemplo, cuando Isabella y yo estamos discutiendo con Haley y Jaden, él está sentado a un lado partiéndose de la risa. También Dylan, lo que nos lleva a él. Dylan claramente es el pequeño rayito de sol de mami. Mientras que todos ellos son los hijitos de mamá, él es el único que abiertamente se acurruca con Isabella por las noches cuando estamos descansando junto al fuego o algo así. Y de acuerdo a Isabella, jugar World of Warcraft y coleccionar Jordans completan su vida.
Luego tenemos a Jaden… Oh, Jaden, Jaden, Jaden. Quiero odiarlo, pero me lo está haciendo difícil. Finn es obviamente los músculos; protege a su madre con su enorme cuerpo, pero Jaden… apuesto a que podría convencer a un ateísta a que encontrara una religión. Él pelea con sus palabras—um, excepto por el puñetazo a mi hijo en la mandíbula.
Es más serio de lo que creía. Tenía planes definidos para su futuro, y aunque cometió un gran error al abandonar a sus compañeros de banda para escapar con Haley, es lo bastante hombre para comprender que lo que hizo está mal y compensarlo. También ve a mi hija como si lo fuera todo para él. Es cierto que no le da miradas lascivas o hace comentarios vulgares, aunque he presenciado algo de desagradable juego previo—susurros que hacen sonrojar a mi Haley y las miradas significativas de Jaden cuando mi no tan inocente hija lo lleva demasiado lejos en público. Pero es un caballero. Y no es un lameculos. No se equivoquen, definitivamente está intentando ganarse mi favor, pero nunca cruza la línea a un adulador. Es honesto, franco y no se excusa.
Tengo que respetar eso.
Por último, está la mujer que los une a todos.
Isabella.
Ella es increíble. También es divertida. No tiene un palo metido en el trasero, eso es seguro, y puede pasar tiempo con los chicos sin problema. Tal parece que nada le afecta. Claro, grita, gesticula frenéticamente con sus manos cuando habla; se pone muy apasionada. Pero puede pasar de estar gritando un segundo a mimar a sus hijos en el siguiente. No es rencorosa, es genuina, es todo corazón, y es una mami—no una madre. Como yo, ve a sus hijos como niñitos. Como Haley es mi nena y Logan mi pequeño soldado. Sin embargo, a diferencia de mí—bueno, lo estoy intentando—ella está consciente que sus hijos están creciendo, convirtiéndose en adultos.
Me siento como un puñetero adolescente con su primer enamoramiento.
La voz de Dylan me trae de vuelta al presente un poco después. "La cena está lista, y creo que ya que nosotros cocinamos, ustedes los viejos pueden servir."
"No me agrada Dylan," le susurro a Isabella, desafortunadamente mintiendo.
Todo esto sería mucho más fácil si los McCarty fueran horribles personas.
"Tampoco me agrada," me susurró ella en respuesta, su dulce perfume invadiendo mis sentidos.
Casi gimo y me acerco.
"Eso suena perfecto, Dylan," Haley suelta una risitas.
Le doy una mirada inexpresiva. "No me agradas."
Ella me devuelve la mirada. "Está bien—tampoco me agradas."
Grosera.
Cinco minutos después, Isabella y yo estamos sirviendo la cena a nuestros hijos en el pub antes de servirnos nosotros.
Jaden, Haley, Finn y Dylan ocupan la cabina, Dylan en el pequeño espacio al final, e Isabella y yo estamos sentados frente a los tres mayores—en sillas—y no son ni de cerca tan cómodas como la cabina. ¿No deberían tratar a sus padres con respeto? Como Dylan señaló, somos los viejos.
Viejos.
Odio esa palabra.
E Isabella no me lo está facilitando. De acuerdo, nos separan siete años, pero bien podrían haber sido diecisiete. No soy tan alegre como es ella, y estoy empezando a odiar al vejestorio en que me he convertido. Demonios, cuando tenía treinta y cinco, también actuaba como lo hago hoy.
"Echo de menos a Logan aquí," dice Haley, haciendo un puchero al ver la silla vacía junto a mí.
"Estará aquí este fin de semana," murmuro, metiendo comida a mi boca. Mi hijo desafortunadamente tenía razón; no hay forma de que pueda llevar a Haley a casa. Al menos no sin ese anillo en su dedo… y un nuevo apellido. "Maldición—esto está delicioso." Ondeo mi tenedor frente a los chicos. "Lo hicieron muy bien."
"Pero si te vas a casa antes del fin de semana, ¿por qué se molestaría Logan en venir?" Haley está malhumorada. "Y para qué traer a el abuelo y a Masen con él, ¿eh? Eso fue lo que me dijo—que los traería."
"No seas maleducada, cielo," Isabella le dice con voz cantarina.
Podría besarla hasta dejarla sin sentido, porque Haley no podía verse más reprendida.
Conmigo, Haley lloriquea y se queja hasta que me rindo. ¿Con Isabella? No tanto.
"Sabes que puedes quedarte con ella," le digo a Isabella.
Resopla al soltar unas risitas. "¡Claro! ¡Si tú te quedas con los tres míos!"
Poco a poco, mis ojos encuentran los de Jaden. Me está arqueando una ceja. Luego a Finn, cuya sonrisa engreída promete más canas en mi cabeza. Y Dylan… aw, él se ve un poco dolido por la "buena disposición" de su madre al intercambio.
"Oh, cariño." Isabella se inclina, agarrando las mejillas de Dylan y lo besa ruidosamente en la frente. "Nunca me desharía de ti." El más pequeño sonríe como un niño.
"Solo de nosotros," Finn dice inexpresivo.
Jaden le sacude la cabeza a su madre.
Isabella se chupa los dientes. "Elijan sus malditas batallas, chicos."
Me echo a reír.
"Oye, papi, ¿me puedes prestar tu coche mañana?" Haley pregunta con dulzura.
Dejo de reír. "No." Metiendo más comida a mi boca, hago ruidos de que está delicioso.
Me mira con el ceño fruncido. "Soy buena conductora— ¡Innata!"
"¡Una asesina innata!" Grito.
Ignoro totalmente la forma en que su labio inferior tiembla. Al bajar la vista a mi plato. Porque si la miro, me derrito. Soy un cobarde.
Es mi culpa que sea un poco malcriada e inmadura.
"Lo que Edward quiere decir es, ¿para qué necesitas un coche, cielo?" Isabella pregunta, portándose toda maternal y hermosa.
Esta vez, frunzo el ceño, y es al ver a Isabella. "Lo dije en serio. De ninguna manera conducirá mi Lexus."
Me hace un gesto sin darme importancia, todavía con esa sonrisa de 'continúa' para mi hija.
"Bueno…" Haley muerde su labio, vacilante. "Estaba pensando que necesito ir a Burligton y buscar un vestido de novia."
Dejo caer mi tenedor, fulminando con la mirada a mi engendro. Al mismo tiempo, otro par de mechones se tornan grises en mis sienes. "¿Para qué necesitas un vestido de novia? No es como si fueras a casarte."
"Edward." Isabella deja escapar un suspiro de frustración, y le doy una mirada confundida. "Es muy claro que hemos fallado." Ondea una mano hacia Jaden y Haley. "Esos dos están ridículamente enamorados, y se van a casar. Fin de la historia. ¿Tienen mierda qué aprender? Demonios, sí. Pero es poco lo que nosotros podemos hacer al respecto. Lo han decidido."
Estoy horrorizado. "¿Tú—te estás dando por vencida?" Pregunto, incrédulo. "¡¿Qué pasa contigo?!"
"¡OH!" Ese es Finn. "Recuerda que es nuestra madre con la que estás hablando."
Jaden y Dylan asienten.
Gimo exasperado, y dejo caer mi rostro en mis manos.
"Ignora a ese cínico idiota," dice Isabella, definitivamente hablando de mí. "Haley, puedes llevarte mi Volvo rentado, ¿pero realmente vas a encontrar algo tan cerca de la boda? Me refiero a que…" Deja escapar un suspiro. "Los vestidos de novia—cielo, debiste haber pensado en eso hace aproximadamente unas ocho o diez semanas. Tienen que hacérsele alteraciones—"
"Mamá," Jaden se ríe entre dientes. "Estaremos bien. Además, Haley se verá preciosa de todos modos. Sin importar lo que lleve puesto."
Hago una mueca en mis manos. "Eso fue cursi."
"¡Jesucristo!" Yyyyy Isabella golpea la parte de atrás de mi cabeza. Eso seguro me hizo levantar la vista, y luego bajarla un poco, porque es muy bajita. "¡Deja de actuar como un niño, o juro por Dios!" Me agita su puño. Le tengo un poco de miedo en ese momento. "Mira—" Señala a Haley "—mira lo que tus palabras le están haciendo a tu hija. Tienes que calmarte." Me da un manotazo en el brazo.
Hago una mueca. "Bien. Lo siento." Soy un idiota, y probablemente debería mostrar más arrepentimiento, pero todavía me queda orgullo.
Mientras tanto, dicha "hija" ya no se ve tan dolida. Apostaría a que se está divirtiendo a lo grande viendo a su papá ser regañado por Isabella.
"De acuerdo, ¿en qué estábamos?" Isabella está tranquila otra vez. "Claro—Haley, tengo una sugerencia. Escúchame, ¿de acuerdo?" Haley asiente entusiasmada. "Voy a volver a la ciudad el lunes—ustedes tienen que ir a la escuela el martes, chicos." Le da a Finn y a Dylan miradas significativas antes volver a mirar a Haley. "En fin, probablemente pueda ayudarte con un vestido. Pero tenemos que apresurarnos, porque…" Se ríe entre dientes con ironía. "En realidad, no hay tiempo suficiente. Haré unas cuantas llamadas—conozco a un tipo que puede ayudarme con contactos. Le hice un par de sesiones la última temporada. Estará bien."
"Oh, Dios mío." Haley está a punto de llorar. "¿De verdad, haría eso por mí señora McCarty?"
"Cariño, esto es moda." Jaden le guiña un ojo. "No hay mucho que mi madre no pueda hacer." Ruedo los ojos en mi interior. Eso fue besar el trasero. "Pero en serio, má… " Se vuelve hacia Isabella. "En realidad, no tienes que hacerlo."
"No sabes cómo son las chicas, ¿cierto?" Isabella inclina su cabeza, con curiosidad.
Jaden se pone a la defensiva. "¿Qué se supone que significa eso?"
"Significa que Haley probablemente soñó con su vestido de novia desde que era una niñita," responde despacio, como si Jaden tuviera un retraso mental. Pero lo que estoy pensando es que Isabella tiene que ser la mujer más cariñosa que había conocido en mi vida. Está dispuesta a hacer mucho para hacer feliz a mi nena.
¿Y qué estoy haciendo yo para conseguir lo mismo?
Mierda.
"A la mierda—tienen mi bendición," suelto.
Oh, tengo la atención de todos.
"¿En serio?" Jaden parece sorprendido.
Suspiro y asiento. "Sí. Solo…" Aprieto mis dientes. "Será mejor que cuides de ella."
"Con mi vida, señor," me jura.
Entonces una Haley chillando rodea la mesa para abrazarme. "¡Gracias, gracias, gracias, papi!"
Isabella me da una sonrisa astuta y divertida. "Encantador, Edward. Muy encantador."
Sonrío con timidez.
¡Cayó, cayó, en todos los sentidos, cayó! Al fin se dio cuenta como Bella que no hay nada qué hacer ahí, son jóvenes, por supuesto, pero también mayores de edad y lo harán aún sin su bendición, así que piensan apoyarlos. No sé ustedes, pero creo que es una buena decisión *asiente* Y bueno, digo que cayó en todos los sentidos, porque es obvio que nuestro chico ya cayó en las redes de Isabella, y no solo de ella, se ha enamorado de la familia McCarty, y quién no, a mí me encanta Dylan, ¡es un amor! Y aunque quería odiar a Jaden, ya ven que no lo logró, parece que Bella ha sabido criar bien a sus hijos ella sola. Pues bien, la bendición está dada y parece que ayudarán para la realización de la boda porque por lo visto, estos chicos no pensaron muy bien las cosas, ¿qué tal les irá con los preparativos? Ya lo veremos ;) Espero que hayan disfrutado del capi y estaré esperando sus reviews para saber qué les pareció y leer pronto el siguiente ;)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: solecito pucheta, Lectora de Fics, ELIZABETH, Mapi, Damaris14, Ady, Adyel, arrobale, Yendry Villachica, hanna1441, rosii, saraipineda44, Gabs Frape, bealnum, Marie Sellory, Mafer, Adriu, Isis Janet, aliceforever85, Lizdayanna, Tata XOXO, EriCastelo, Francisca25, rjnavajas, Leah De Call, bbluelilas, Car Cullen Stewart Pattinson, Wenday 14, Manligrez, glow0718, debynoe12, NarMaVeg, sandy56, Say's, Brenda Cullenn, lizmunozrk, Sully YM, Tahirizhita grey pattz, Nanny Swan, Pameva, LicetSalvatore, tulgarita, viridianahernandez1656, Lady Grigori, Sther Evans, Liz Vidal, AnnieOR, Pam Malfoy Black, krisr0405, Ali-Lu Kuran Hale, joselin cullen, angryc, injoa, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, espero que hoy mismo, ya veremos ;)
