Prefacio
"No puede ser" Pensó asustada.
Sus cuerpo temblaba y sus ojos lloraban desolados. Podia sentir en su mente los gritos, los llantos y los huesos quebrándose en las fauces de aquellos monstruos.
"¿Qué puedo hacer?" Se preguntó cayendo de rodillas al suelo. Cerró lo ojos, negándose ver la realidad. La cual ella misma había provocado.
Sin previo aviso, una mano acarició sus cabellos negros en un leve intento por consolarla. Al abrir los ojos, se encontró con Klarissa. Se veía agotada, sus cabellos rojizos estaban revueltos y tenía cortés en varias partes del cuerpo. Aún en su estado, ésta última le sonrió con pena y le tendió la mano. No dudó en tomarla.
_Debemos irnos, Luna_ Dijo con firmeza.
Asintió y se levantó del suelo. Ambas comienzan a correr por el callejón. Klarissa iba adelante jalando a Luna como una hermana mayor lo haría con su hermanita. Lograron salir del lugar y se adentraron en una calle lejana. Pararon en seco. A unos 5 metros había 4 de estos monstruos mostrando sus dientes. Antes de que podrían acercarse una ráfaga de fuego emergió del cielo y los atravesó.
_Al fin las encuentro_ Oyeron.
Arriba de ellas había una figura femenina en llamas. Está descendió al tiempo que extendía sus brazos.
_Sujetense_ Ordenó mientras las llamas desaparecían de sus brazos.
Ambas obedecieron y, así, las tres salieron volando de allí.
_Seiren, han invadido la ciudad_ Informó Klarissa_ ¿Que hacemos?
Frunció el ceño_ No lo sé_ Respondió mientras aumentaba la velocidad.
Se quedaron calladas unos segundos, observando. El lugar estaba derrumbado miles de personas estaban muertas y algunas, aún vivas, chillaban de terror while were devoradas. Los pocos soldados que quedaban estaban heridos e intentaban con sus últimas fuerzas alejarse de aquel horror.
Luna apretó sus labios_ No hay nada que hacer_ Susurró sin emoción.
Sus compañeras abrieron sus ojos sorpresa ante tal declaración. La observaron sollozar y se sintieron impotentes.
_Hemos fallado_ Declaró entre lágrimas Luna.
