Capítulo 1: Fantasma del pasado
Caía la noche, y en la oficina del Hokage reinaba un clima de inquietud. Naruto Uzumaki, el Séptimo Hokage, al cual no era bajo ningún concepto un viejo, pero la edad comenzaba a notarse al haber pasado los treinta y acercándose a los cuarenta, estaba sentado detrás de su escritorio, con los codos sobre la mesa, las manos entrelazadas frente a su cara y la mirada seria, escuchando con atención las noticias que le traía su mensajera. A su lado, Shikamaru Nara, consejero del Hokage y uno de los hombres más inteligentes de Konoha escuchaba con mirada aun más seria que Naruto.
- ¿Así que no sabemos quienes fueron los que atacaron?- Preguntó Naruto.
La mensajera era Mirai Sarutobi, hija del fallecido Asuma Sarutobi y Kurenai Yuhi, quien observaba al Hokage con sus intensos ojos rojos y trataba de sonar más útil de lo que en realidad decía.
- Nada. Cuando el equipo de Jounin que me incluía llegó al lugar, solo había rastros de una pelea y bastante sangre, pero ningun cadaver enemigo. Los únicos cuerpos que quedaban eran nuestros ninjas. No hubo rastros de armas ninja. Sin embargo…- Sacó una bolsa plástica transparente de su bolsa para armas ninja- uno de los nuestros tenía esto en su mano. Suponemos que se lo quitó a uno de los atacantes, antes de ser impactado por un jutsu.
En la bolsa plástica había una herramienta que Naruto reconoció de inmediato. Era un brazalete gris con un dispositivo metálico en la parte del antebrazo que incluía un botón rojo y una rueda metálica donde dentro se veían Kanjis ordenados por color. Naruto tomó la bolsa y la analizó rápidamente, Shikamaru dejo lo que el pensaba.
- Eso es un guantelete ninja. Pero se supone que estan confiscados y guardados en el edificio de Equipo de Herramientas científicas Ninja.
- Llamen a Katsuke Tono de inmediato- Ordenó Naruto.
- No es necesario llamarme, Hokage-sama- Dijo el recien nombrado entrando por la puerta de la oficina- Recibí una notificación apenas el grupo de Mirai-Chan llegó con estas noticias. Cuando me enteré de que mi invento fue usado contra ninjas de Konoha, tenía que venir a presentar una explicación.
Katsuke Tono era uno de los miembros principales del departamento de Herramientas científicas. Era un hombre con la mandíbula cuadrada, y vestido con una bata de laboratorio que le daba un aspecto similar. Pese a su participación vergonzosa en el incidente de Momoshiki Ototsuki varios años antes, debido a sus continuos aportes científicos a la comunidad ninja y la Aldea, se le permitió continuar con sus investigaciones.
- ¿Y bien?- Preguntó Mirai- ¿Alguna idea de cómo estos ninjas obtuvieron estas herramientas prohibidas?
- Los Guanteletes Ninja fueron confiscados y resguardados en el edificio del Equipo de Herramientas Científicas y nunca fueron retirados ni sus planos ni ningún otro modelo. Yo fui el único miembro del equipo trabajando en ese proyecto, y jamás presenté a nadie más su diseño más allá de a usted, Hokage.
- Pues alguien debió de obtenerlos, o quizas robaron los planos- Opinó Shikamaru con seriedad.
- Hace tres días…- Continuó Katsuke- Se reportaron temblores en la zona cercana en el laboratorio. No nos molestamos en investigar el asunto, ya que el temblor había sido leve y sin consecuencias. Pero en el día de hoy, el inventario mostró que faltaban al menos cinco de los diez prototipos del Guantelete Ninja. Alguien… cavó debajo del laboratorio, y robó las herramientas- Al ver a Naruto levantarse de inmediato con mirada furiosa, se apresuró a agregar- ¡Apenas nos enteramos de la falta de esos dispositivos hoy! ¡Estaban guardados en los archivos, sin señales de haberse disparado una alarma!
- Suena como el M.O (Modus Operandi) de la banda Dotensku- Señaló Shikamaru- Hace tiempo que roban de esa manera, utilizando jutsus del Elemento Tierra. Pese a saber ninjutsu, son ladrones de poca monta, generalmente roban en tiendas y lugares sencillos. No es normal que ataquen un sitio en directa conexión con la oficina del Hokage.
- Tampoco parece su estilo el atacar una base secreta de la Aldea utilizando la violencia- Agregó Naruto- Probablemente se las vendieron a quienes realizaron el ataque.
- Entonces…- Dijo Mirai- Un grupo de ladrones roban una herramienta ninja, y luego se la venden a un grupo de ninjas que atacan una base secreta de la Aldea.
- No necesariamente los que atacaron la base podrían ser ninjas- Señaló el científico- Los Guanteletes tienen la capacidad de almacenar y liberar jutsus de alto poder sin gastar Chakra. Los usuarios pueden almacenar y arrojar cualquier jutsu siempre que sepan el sello de manos de la naturaleza de chakra del jutsu. Cualquier grupo de bandidos podría haber atacado la base.
- No…- Concluyó Naruto- No fueron cualquiera. Esta base en particular es… de carácter confidencial. No es conocida por muchos, y lo que guarda no es algo que bandidos normales considerarían valioso o digno de robar. De hecho…
- ¡EJEM…!- Tosió Shikamaru, previniendo de que diga más- De todas formas. Sea quienes sean quienes hayan atacado, pidieron a un grupo de bandidos que les robaran un dispositivo ninja de alto poder, y luego atacaron una base que los obligaría a pelear con ninjas por una recompensa incierta. Es demasiado fantasioso pensar así, quien lo haya hecho probablemente sabía lo que buscaba y tiene una agenda.
Hubo unos segundos de silencio, y Naruto miró decidido a Mirai.
- De todas formas, Mirai, necesito que localices a la banda que robó los guanteletes. Si los ubicamos, podríamos saber quienes fueron sus compradores y contra quien estamos lidiando.
- ¡Si!- Respondió rápidamente la kunoichi, y salió de inmediato por la puerta.
- Katsuke- Agregó Naruto- No hace falta decir que este asunto es áltamente secreto. Hasta ahora solo podemos asegurar que un grupo de ninjas fueron atacados, pero no debe darle ninguna información acerca de los guanteletes y la base a nadie, ¿entendido?
- Como diga, Hokage-dono- Dijo el científico mientras también se retiraba.
Cuando solo Shikamaru y Naruto quedaron en la habitación, esperaron unos segundos para asegurarse de que nadie los escuchara, y luego Naruto volvió a sentarse y miró a Shikamaru.
- ¿Contactaste a Orochimaru?
- En el momento en que recibimos la notificación del ataque. Le pregunté exactamente que había en esa base para saber que estaba en riesgo.
- ¿Y bien…?
- No respondió hasta ahora. Se niega a revelar que había exactamente en esa base. Estamos hablando de Orochimaru. Obviamente es algo que no quiere que nosotros sepamos de su existencia.
- Pues tendré que darle una visita- Respondió Naruto haciendo ademán de levantarse- El grupo que compró esos guanteletes ninjas de por sí ya son peligrosos. No voy a dejar que lo que sea en lo que Orochimaru trabajaba ponga en peligro a Konoha.
- Antes de que salgas, hay un asunto más que requiere tu atención...
Alguien fuera de la habitación tocó la puerta y Shikamaru respondió que pase. La puerta se abrió y entraron dos personas que Naruto reconoció de inmediato. El primero era su viva imagen cuando tenía dieciseis, su cabello estaba distinto y su ropa también. Boruto aun no era un Jounin ni Chunnin debido a que los últimos examenes fueron interrumpidos, pero aun así, Naruto sabía que su hijo estaba perfeccionando sus propias veriones de sus jutsus, así como lidiando con amenazas similares. La otra era, por otra parte, la viva imagen de su madre. Himawari tenía los ojos de Naruto, así como sus marcas en sus mejillas, pero su cabello y aspecto general era casi igual a Hinata cuando tenía su edad. De la misma manera, ella ahora había terminado la academia y le asignaban sus primeras misiones.
Naruto miró a Shikamaru, quien le devolvió la misma mirada de preocupación. Ambos sabían de que se trataba esto: Pese a que Himawari se había graduado de la academia con muy buenas notas, tenía un problema de socialización. De más joven era mucho más alegre y ensoñadora, pero cuando llegó a la edad suficiente se empecinó en entrar a la Academia Ninja para seguir los pasos de su hermano mayor y su padre. La Academia era como una escuela, y al ser la hija del Séptimo, dejó una pequeña marca de respeto que le desconcertaba. Siguió siendo amable y alegre, pero al finalizar la academia, y pese a que era una excelente alumna tanto en ninjutsu como en tareas, mucho del crédito iba a que era la hija del Hokage. Eso la dejó con una falta de confianza en si misma que se transmitió cuando se graduó. No podía congeniarse bien con sus compañéros de equipo, al punto de que no podía concentrarse en sus jutsus correctamente. Como una medida para que recupere su confianza, Naruto le permitió realizar una misión por su cuenta con Boruto como guía, despues de todo, la misión era relativamente sencilla, escoltar al hijo de un noble a su casa. Por la mirada cabizbaja que tenía su hija, Naruto intuyó que algo no había salido bien.
- ¿Qué tienen para reportar?- Preguntó Naruto desde su asiento del Hokage. Boruto se adelantó.
- La misión tuvo éxito, aunque hubo complicaciones. Un grupo de ladrones quizo atacar a la escolta del noble para robarle. Pudimos expulsarlos, pero el hijo del nobel resultó herido.
Naruto miró a Himawari con seriedad. Pese a ser joven, que en una misión de escolta el protegido sea lastimado era inaceptable.
- ¿Qué tienes para decir, Himawari?
- ¡Oye, viejo!- Protestó Boruto, adelantándose- ¡No puedes culpar a Himawari, no los esperábamos y el noble solo tuvo un rasguño…!
- Esto no es una charla entre padres e hijos- Lo interrumpió Naruto, sin quitar los ojos de Himawari- Esto es una charla entre dos shinobi y su Hokage. Esto no es un juego.
La hija del Hokage levantó la mirada para encontrarse con sus mismos ojos, uno con seriedad, la otra con honesto arreepentimiento.
- Los siento, pa… Hokage. Me distraje durante una misión y mi objetivo terminó lastimado. Asumo la responsabilidad y el castigo que creas necesario.
Naruto despegó sus ojos de Himawari y se desplomó sobre su asiento, rascó sus ojos cerrados con su mano vendada y luego miró a su hija, no con seriedad, sino con comprensión.
- Himawari, estoy preocupado. No por el hijo del noble, estas cosas pasan de vez en cuando, pero preocupado por ti. Tienes talento, tanto como los mejores de tu edad, pero no te veo concentrada.
Se inclinó hacia adelante un poco y volvió a colocar sus manos entrelazadas sobre el escritorio.
-Cuando te anotaste en la Academia, me sentí orgulloso de que quisieras seguir los pasos de Boruto, los míos y los de tu madre, pero lo que todos tuvimos en común es que deseabamos ser ninjas por alguna razón en particular.
- ¡Yo también deseo ser una ninja!- Exclamó la chica con convicción.
- Querer serlo no es suficiente- Respondió Naruto- Tienes que darte cuenta que el solo desear ser ninja solo por hacerlo no servirá si no tienes un objetivo. La voluntad no alcanza sin un objetivo.
Naruto lanzó un suspiro y luego anotó algo en la lista de papeles que tenía en su escritorio.
- Te daré unos días libres para que te recuperes, pero necesito que pienses en lo que hablamos. Si realmente quieres ser una kunoichi, debes plantearte un objetivo a la larga, tal como tus compañéros y tu familia. Eso es todo.
Himawari parecía a punto de decir algo, pero se calló y asintió mientras se daba vuelta y salía de la habitación con su rostro cada vez más triste. Boruto la vio salir, y cuando la puerta se cerró, se giró hacia Naruto con mirada de enojo.
- ¿No te importan sus sentimientos?- Preguntó descortesmente, como estaban acostumbrados a tratarse- Ella desea que te sientas orgulloso.
- Esto no se trata de mi- Respondió Naruto seriamente- Se trata de ella. Tiene que resolver este dilema por su propio bien.
- ¿Y por qué no te sientas y hablas con ella?- Insistió Boruto- ¿Por qué no le indicas lo que debería hacer?
- ¿Acaso yo lo hice contigo, Boruto?- Preguntó Naruto, mirándolo con enojo por primera vez- Puede que no te guste, pero yo dejé que construyeras tu camino ninja y tomaras tus propias decisiones, no importa si estuvieran equivocadas.
Boruto ante esto se calló y miró a su padre con enfado. Estaba hablando de su error en los exámenes Chunnin, y si bien alguien más lo estuvo utilizando en ese momento, él fue el que tomó la decisión en aquel momento.
- ¿Tienes que sacar eso en este momento?
- Entiendo lo que querías hacer- Continuó Naruto- Pero tomaste una decisión para lograr tu objetivo, y lo hiciste por tu cuenta. Ahora Himawari debe decidir exáctamente porque debe tomar sus decisiones y con que fin.
Boruto siguió con su mirada enojada, pero se dio vuelta y salió de la habitación. Naruto volvió a desplomarse sobre su sillón, No era facil ser Hokage, y mucho menos era facil ser padre.
- ¿Hay algo más…?- Preguntó con irritación.
- No… puedes salir hacia la Guarida de Orochimaru cuando gustes.
- Bien…- Dijo Naruto mientras se levantaba y se dirigía hacia la salida- Avísale a Hinata que llegaré tarde hoy, y envíame un mensaje si te llega alguna otra novedad.
- Si…
Naruto salió de la oficina y se dirigió hacia las afueras del edificio mientras Shikamaru se quedaba en la oficina. Cuando supo que nadie lo miraba u oía, sacó un pergamino que incluía un mensaje que envió esa mañana. Poseía el sello roto de la hoja, y había sido enviado por una serpiente con la nota "Para Shikamaru Nara solamente"
"No puedo decir por este medio lo que contenía esa base.
Solo puedo sugerir a quien recibe este mensaje que revise cierto lugar en los Bosques del Clan Nara.
Puede que la clave se encuentre allí"
Shikamaru leyó nuevamente el mensaje y miró el sello de Orochimaru al final de la nota. Miró con seriedad por la ventana. No se lo había dicho ni a Naruto. Solo los miembros del clan Nara sabían de ese bosque y lo que contenía. A quien contenían…
Guardó el pergamino y se dirigió rápidamente detrás del Hokage y en dirección a donde indicaba el pergamino. Si Orochimaru sabía, otros quizas también lo sabían, y no estaba dispuesto a tomar chances.
Durante la noche, la Aldea se encontraba tranquila, y una figura encapuchada cruzó las grandes puertas de Konoha sin que los guardias se enteraran que estaba allí.
El encapuchado miró a los edificios y sus habitantes y una ola de exitación cruzó por su cabeza. Pero no debía llamar la atención, tenía que mantenerse al margen. Pronto podría cumplir su cometido, y regresar a su violenta vida una vez más.
Se dirigió hacia uno de los callejones de la ciudad y se perdió de vista rápidamente mientras mantenía oculta la enorme arma que llevaba consigo, Una guadaña de color carmesí, con tres hojas.
