Pasaron los días y llego el 1° de septiembre, en la estación Harry, Ron y Ginny esperaban la llegada de Hermione, ya que ella no había dado señales de vida en las dos semanas después de que ellos la hubiesen visitado y no había contestado ninguna de las cartas que los chicos le habían mandado diariamente, no por que no quisiera, simplemente no tuvo tiempo, ya que había empezado a organizar sus calendario de estudios para preparar sus Extasis.
Mientras tanto ella estaba arreglándose la tenida que se había puesto unos vaqueros ajustados y un top ajustado quizás un poco provocador de un color lila, combinada con una chaqueta de jeans de un color deslavado en comparación con los pantalones y un bolso negro, increíblemente había hecho un cambio radical en su guardarropa, ahora era más atrevida y sexy que antes, sin lugar a dudas quería demostrarles a todos que ella había cambiado, pero ahora que veía como la miraban, se sentía absolutamente ridícula, quizás tendría que haber hecho cambios mas sutiles?
- hija vas a llegar tarde
- ya voy...- y bajo las escaleras y subió al auto que ya tenía todas sus cosas y a su querido gato.
Harry, Ron y Ginny estaban acomodando las cosas de la pelirroja en el compartimiento que encontraron en el tren, ya solo quedaban unos 15 minutos para que partiera, bajaron a despedirse y justo cuando la Sra. Weasley se despedía de su única hija... en ese momento apareció una Hermione transformada en mujer muy guapa en la entrada, se despedía de sus padres y se dirigía hacia e tren.
Ron se quedó sin decir ni una palabra. Todo era un completo silencio.
-hola Sra. Weasley
-hola, como estas?
-bien gracias
- bueno chicas más vale que suban el tren está por partir- dio la madre de ron
- Nos vemos en Navidad – dijo Ginny
- Las veremos en Hogsmeade para la primera salida, manden una lechuza con las fechas de las salidas!
- lo haremos – dijo Hermione y separándose del grupo junto a Ron
- wow, Hermione, este por favor dime que no te vestirás así a diario mientras estés en Hogwarts?- entre el asombro y el enojo
- oh Ron… - sonrió – solo dame un beso antes de que el tren parta?
Ron no se hizo de rogar y la beso, con cierta desesperación, con cierta angustia. Y la castaña se pregunto si era por cómo estaba vestida o por que no se verían por al menos unos dos meses.
Subieron las cosas de Hermione al tren, en comparación a años anteriores, su baúl pesaba el doble y sus amigos creían que se iba a vivir a Hogwarts. Luego se sentaron en el compartimiento que tenían guardado, Harry y ron se despidieron de ambas y luego bajaron del tren. Una de cada lado del compartimiento. Hermione solo miraba por la ventana, como las cosas se movían ya que el tren había sonado el silbato y se comenzaba a movilizar, todo en aquel compartimiento era un total y absoluto silencio.
Tras un largo rato, la conversación comenzó a surgir entre Ginny, Luna y Neville que se habían unido al compartimiento, pero Hermione no participaba, ella estaba absorta en sus pensamientos, miro el paisaje nuevamente, luego miro a ginny, Luna y por último a Neville y sin decir palabra se paró necesitaba tomar aire.
- a dónde vas?-pregunto Ginny
- al baño - dijo, y salió
Comenzó a caminar en dirección a los baños, pero en vez de entrar decidió seguir caminando hasta el último vagón del tren, allí había un compartimiento vació entro en él y se quedó mirando la vista que aquel compartimiento tenia, luego de un largo rato en silencio comenzó a hablar en voz alta.
- qué hago? No se puede vivir así huyendo de los problemas... qué hago...ahhhh!-susurró con impotencia
-ejem, ejem- se escuchó detrás de ella
Se volteo y se encontró con la persona que menos quería ver, era Malfoy que la miró de arriba a abajo, al parecer él también se había fijado en lo diferente que estaba Hermione, pero sus ojos tenían una expresión que jamás había visto en él.
-qué quieres Malfoy?-dijo con el típico tono con el que se dirigía a él, con indiferencia.
-Nada – Respondió él - solo estaba leyendo y repentinamente tu entraste y arruinaste mi tranquilidad, o es que acaso leer es un pecado?
- no, no lo es...-dijo - y desde cuando te interesa leer?
- eso no te importa Granger-refunfuño
- al parecer sigues siendo el mismo prepotente y desquiciado de siempre-dijo ella y comenzó a marchar hacia la puerta, pero Malfoy fue más rápido y le tapo el paso.
-déjame pasar- exigió ella
- por qué tendría que hacerte caso?-le pregunto el con aires de superioridad
- déjame pasar, no te he hecho nada todavía para que me molestes, vamos todavía no empieza el año!- le espetó ella, ya empezaba a perder la paciencia
- eso lo sé, pero recuerda que fuiste tú la que entro en mi compartimiento, y ahora te quedaras aquí hasta que yo lo diga.
- qué tal si me dejas y llamas a tus secuaces para que te hagan compañía si te sientes solo, a mí déjame en paz!
- para que sepas estoy harto de esos dos que no saben otra cosa que comer, prefiero estar solo que con esos dos diciendo sandeces y por lo visto tu estas igual con tus amigos o no estarías tratando de esconderte.- dijo con aires de triunfo
- eso a ti no te importa, además ellos..-pero Malfoy la interrumpió
- ellos te vendrán a buscar ? Estas segura de ello? Yo no estaría tan segura... además ellos nunca vienen a los últimos vagones, o si?
Hermione sabía que Malfoy tenía razón, pero trato de disimularlo sabía que ginny se iba a dar cuenta de su ausencia y la buscaría, tendría que esperar, aunque le costara la mitad del viaje tener que soportar a Malfoy molestándola.
Repentinamente el rostro de Malfoy cambio de un estado desafiante a uno que no supo identificar, Hermione sentía que se moriría si él no la dejaba salir en ese momento... luego recuperó la cordura mientras pensaba.
"Hermione reacciona, él es malfoy la persona que te ha hecho insoportables estos últimos seis años en Hogwarts, no puedes mostrarte débil ante él, primero muerta!" se dijo a sí misma
Al mismo tiempo Malfoy estaba en plena lucha consigo mismo...
"Se lo tengo que decir... no puedo esperar más... tengo que decírselo y ya! NO! este no es el mejor momento, esto lo tengo que pensar más no puedo ser así de descuidado, tengo que cerciorarme, no puedo cometer ningún error..." pensaba Malfoy
- sabes Granger... ahora que mi padre está en juicio y lejos y sé que pasará mucho tiempo antes de que se acerque a mí, quería pedirte disculpas por… lo que hizo mi tía Bellatrix, no debería haber dejado que te hicieran… dijo apuntando hacia el brazo- dijo lo más calmado que pudo.
- esto es una broma cierto?...claro de ti no me podría esperar nada más, eres muy bajo Malfoy!
- no estoy jugando, te estoy pidiendo disculpas en serio, realmente siento lo ocurrido, pero antes no lo podía decir ya que mi padre me tenía muy vigilado...pero ahora que él ya no se me puede acercar, sé que podré ser yo, y no esa tonta persona tras una tonta máscara que tenía que ponerme para seguir vivo por otro período corto de tiempo hasta que él me diera otra utilidad tal como lo hacía con todos los que lo rodeaban, tienes que creerme, yo jamás tenía como intención hacerte daño, todas las cosas que te decía…eran para salvar mi pellejo y el de mi familia- suspiro un tanto incomodo- me obligaban... no tienes idea de … tienes que creerme - le decía muy incómodo.
Hermione no podía creer lo que estaba escuchando...
- cómo puedo estar segura de lo que dices si siempre fuiste mandado por tu padre, cómo se yo que esta no es otra de tus tantas bromas de mal gusto o de tus trampas, para hacerme más daño?- Le respondió ella
- tienes todo el derecho de tenerme recelo, y no te culpo, pero ustedes me salvaron la vida, estoy en deuda con ustedes..
- que tengo que entender, que te usaban como una marioneta? Que no tenías vida propia y que te tengo que perdonar? Por favor no me hagas reír!- le dijo - ya estuvo bueno, yo me largo, y no se te ocurra impedírmelo porque si no...tendrás que tener cuidado Malfoy, este año vine preparada contra ti...- eso fue lo último que Malfoy le escucho, Hermione había salido del compartimiento y se dirigía rumbo a otro vagón.
-dónde estabas?-le pregunto Ginny
-por ahí-respondió
Se sentó y comenzó a mirar el paisaje, no paraba de pensar en lo que Malfoy le había dicho todo era tan raro...y los anónimos, quién era el que los escribía, quién era la persona que lo hacía sentir cómo una diosa, la musa de la belleza y la inteligencia... estaba muy intrigada, quería saber lo que ocurriría...pero alguien la interrumpió y la saco de sus pensamientos...
- estamos por llegar, es mejor que nos cambiemos de ropa - decía Neville- yo las dejo para que se cambien, me cambiaré en los baños...
Al llegar al terminal de Hogwarts, todos bajaron y fueron a tomar los carruajes encantados ...al llegar al castillo, se sentaron y esperaron a que el banquete comenzara tras la selección y el discurso de cada año esta vez dado por el nuevo director, la profesora McGonagall el banquete dio comienzo. Cuando ya prácticamente todos habían terminado la profesora McGonagall pidió silencio y comenzó a llamar a los prefectos y al último los premios Anuales de ese año para que recogiesen las contraseñas, de Slytherin llamó a Malfoy, de Gryffindor, Granger... y así fue con Ravenclaw y Hufflepuff también echo esto el banquete se dio por finalizado y los prefectos pidieron a sus casa que los siguieran. Los premios anuales fueron guiados por McGonagall y la profesora Sprout y el al ala este del castillo y tras subir al sexto piso, les presentó sus nuevos cuartos. Hermione estaba en shock, esto era absolutamente distinto a lo que ella se esperaba. Jamás pensó que la harían compartir con las otras casas.
- En consideración con todo lo que ha pasado este ultimo año, se tomo la decisión al reconstruir el castillo, que los premios anuales darán el ejemplo, sobre todo en cooperación mágica y ayuda - empezó a decir la directora - por esta razón, estarán separados en grupos de a dos – y girándose hacia la profesora Sprout – Puedes llevarte al par a su entrada.
- Hufflepuff, Ravenclaw síganme – Dijo la profesora mientras desaparecía con los dos alumnos por las escaleras de caracol.
Hermione palideció, esto no podía ser nada menos que su peor pesadilla. Y al ver la cara descompuesta de Malfoy esta noticia le parecía tan desagradable como a ella.
- Esta es la contraseña – dijo entregándoles un pedazo de pergamino a cada uno y refiriéndose a una estatua – dulce de limón – entro por un pasillo a una pieza redonda con muebles negros de cuero y decoraciones con colores escarlata y plata. Había una chimenea frente a unos sillones y en una esquina una mesa dos sillas. De cada lado de la pieza había dos puertas una escarlata y la otra de color plateada con los escudos de cada casa respectivamente. – Espero que ambos sean capaces de llevar relaciones cordiales dentro de estas paredes. Recuerden que también tienen las mismas obligaciones que los prefectos, la única diferencia es que para ustedes la hora de volver a su sala común es las once de la noche. Después de esa hora no se harán concesiones y serán castigados como cualquier otro alumno.
LA profesora McGonagall salió de la sala común dejándolos sin tiempo de decir nada. Hermione estaba paralizada, esto sobrepasaba sus peores pesadillas… Notó que Malfoy caminaba lentamente por la sala común observando todo. Al llegar a la puerta con el logo de Slytherin, giro la manilla y sin mas cerro la puerta tras de si.
"Genial, ¡simplemente perfecto!" pensó la castaña empezó a observar la sala común, y sin tardarse mucho abrió la puerta escarlata con el logo de Gryffindor, abrió la puerta, Frente a ella una cama de dosel y una cómoda, en el centro de la pieza, sus pertenencias, inconscientemente se sacó los zapatos. Se dio vuelta al y miró nuevamente la sala común, y palideció al remarcar una puerta a un costado de la chimenea. Casi sin pensarlo, se dirigió a esa puerta. " por favor, que no sea.." y ahogo un grito al abrir la puerta, era el baño.
-Oh no…- entró con resignación. A la derecha había dos cabinas de ducha, al frente una enorme tina, como las que se encuentran en los baños de los prefectos, a la izquierda dos puertas de WC con dibujos de una bruja y un brujo respectivamente y dos lavamanos de cada costado de la gran tina. – esto va a ser más complicado de lo que pensé. – se empezó a desabrochar la corbata tratando así de respirar mas tranquilamente pero fue inútil, avanzo por el baño rozando con sus dedos las puertas y el lavamanos.
- Esto va a ser interesante…- dijo Malfoy recostado sobre el marco de la puerta con una mueca. Hermione se dio vuelta con un respingo y lo miro con el ceño fruncido – creo que McGonagall perdió un tornillo si ella cree que compartiremos un baño!
- No eres el único al que esto no le agrada! – lo fulminó con la mirada Hermione - se supone que los premios anuales somos magos mayores de edad y no niños que hacen estupideces
- Me vas a decir que pasaste un año pegada a Potter y Weasley y nunca compartieron baño? En que clase de odisea cinco estrellas lo hicieron? -se burló Malfoy.
- Oh púdrete!- dijo Hermione saliendo del baño. Y cerrando con un portazo la puerta de su pieza.
Con un gesto de varita ordeno sus cosas en la pieza y sin muchas ganas se puso un pijama de dos piezas en tonos celestes y unas pantuflas de chiporro blancas. Luego tomó su bolso de baño y se dirigió al baño.
Sin pensarlo mucho empezó a lavarse los dientes, estaba frustrada con esta situación ella podría haber quedado con alguien de Ravenclaw o Hufflepuff, pero Slythering? Esto era una pesadilla. A quien en su sano juicio se le ocurre separar a los premios anuales de sus casas? Esto era ridículo! Hermione se lavaba los dientes casi con violencia, estaba contrariada, se sentía frustrada y sobre todo, se sentía sola…ni Ron ni Harry, por al menos unos dos meses. Era la primera vez que pasarían tanto tiempo separados…se lavo la cara y se miró al espejo unos segundos.
" Bueno, esto no es el fin del mundo" pensó " sólo tengo que ignorarlo y hacer mi vida, concentrarme a lo que vine". Saco un elástico de su bolso y se amarró el pelo en una cola de caballo alta. Y mientras lo hacía por el espejo vio una de las puertas de ducha abrirse y Malfoy salió de ella envuelto en una toalla.
-Se puede saber que rayos haces ahí?! – inquirió Hermione escandalizada. Más no pudo evitar remarcar que el chico no solo era alto y atlético cómo alguien que hace deporte, pero tampoco pasa sus días a hacer eso, con su pelo mojado que estaba desordenado y su piel pálida, parecía una escultura griega… o quizás una especie de ángel? Hermione se sintió palidecer al darse cuenta de lo que pensaba.
- te podría preguntar lo mismo, yo estaba aquí primero – respondió Malfoy de mala manera, y sin prestarle la mayor atención paso a su lado y empezó a lavarse los dientes.
- te podrías vestir? ¡Éste no es tu baño personal sabes! – espetó la castaña
Malfoy escupió en el lavamanos.
- podría, pero, no tengo la intención de hacer va y viene solo para calmar tus problemas, no se supone que pasaste un año sola con la Comadreja y Potter? – Hermione enrojeció – déjame adivinar los tres fueron pudorosos durante todo ese tiempo? ¿No me vas a decir que nunca viste a uno de ellos sin polera? – draco sonrió ampliamente al dar en el clavo- Por tu silencio debo entender que los tres fueron santas palomas incluso en respetar el pudor de cada uno? ¡Ja! ¡Esto si que es increíble, Santa Granger! – y sin más siguió lavándose les dientes con una sonrisa en la cara.
- No llames a Ron así! - dijo mientras se dirigía hacia la puerta - Y tampoco es de tu competencia saber cómo nos organizábamos para ese tipo de banalidades, teníamos cosas más importantes que hacer…- y sin decir nada más salió del baño y entro en su cuarto.
Ya en su pieza, Hermione saco tomo su libro de runas antiguas y acostada sobre la coma empezó a leer.
Malfoy al salir del baño y dirigirse a su pieza miro la puerta escarlata que estaba entreabierta, "que ridícula… actúa como una niña…" pensó el rubio. Cerro la puerta de su pieza y se puso un pantalón de pijama negro, sin muchos preámbulos saco un libro y empezó el también a leer. Varias horas mas tarde, por falta de sueño y por que se aburría sin tener con quien hablar, decidió salir de su cuarto y observar la sala común. Mientras observaba la pequeña biblioteca sobre la chimenea, que escuchó un ruido sordo que provenía de la pieza de la castaña. Su curiosidad fue grande. "Qué rayos esta haciendo" pensó el rubio. Pero el no esperaba ver lo que vio al abrir la puerta. Hermione estaba completamente a lo largo de la cama, tenía uno de sus brazos colgando de la cama y en el suelo, se encontraba un enorme libro. "Pero qué…" Malfoy no supo que pensar. Con un gesto de barita apago la luz de la pieza de la castaña y perturbado por la imagen de Hermione durmiendo de tal manera, se fue él a dormir.
A la mañana siguiente, Hermione se despertó y sin pensarlo dos veces se metió en el baño, se ducho, vistió y bajo al gran comedor, allí estaba Ginny leyendo y no se percató de la presencia de su amiga. Hermione estaba por sentarse cuando ginny la paro.
- por qué no me dijiste que eras Premio Anual?
- no lo sé - dijo francamente Hermione- no le di mucha importancia, creo
- pero si no querías otra cosa, el en sexto año hablabas de eso a cada rato, porque te dejo de interesar?
- no me dejo de interesar, solo lo olvide, nada más.
-te ocurre algo? -pregunto ginny
- no, solo tengo hambre, eso es todo.
- quieres que te acompañe? Yo ya desayune, pero si quieres me puedo quedar un rato más.
-no gracias, preferiría estar sola,
- Por qué no te vi ayer en la sala común?
-porque esa no es mi sala común... la profesora McGonagall me mostro la sala común para los premios anuales.
-Qué? No sabía que tenían una sala común aparte...bueno, voy a despertar a las chicas de mi cuarto, que son muy buenas para la pestaña, y se demoran un siglo en despertar... no te quito más tiempo Hermione, nos vemos a la hora de almuerzo?
-claro, como quiera...
El gran comedor, estaba casi vació, en realidad era muy temprano para bajar a desayunar, peor lo prefería así de esa manera no se toparía con nadie que no quisiera encontrarse... desayuno con todo el tiempo del mundo, aunque casi ni probo bocado de lo que se había servido, cuando Neville y Parvati aparecieron por la puerta ella dejo su plato y se retiró a la biblioteca, más rato iría a buscar su horario, ya que los profesores todavía no llegaban a desayunar...
En la biblioteca tomo un libro sobre lecturas de caligrafía, se sentó en su rincón favorito cerca de la ventana, donde podía ver los terrenos, comenzó a leer atentamente, hasta que alguien entro y pregunto por ella, no se había percatado de quien era, y al verlo su cara se tornó oscura y apática.
Genial, lo que me faltaba...por qué no entienden que no le quiero hablar, ¡que le pasa a ese! pensó la chica
-que quieres Malfoy?-pregunto de mala gana
- te estaba buscando, los horarios han sido entregados, venía a avisarte -dijo tímidamente el chico
- bien, adiós - dijo cortantemente Hermione dejando el libro en el estante y saliendo de la biblioteca
Sigue enojada, esto será más difícil de lo que pensé, rayos !pensó Malfoy.
Qué se cree, es un desvergonzado, como si no me bastara verle la cara todo el día y hacerme sentir mal, también quiere que le hable, ¡ja! eso está por verse, ya que no seré yo quien dé el primer paso, eso está más que claro...Quiero que se arrepienta de hacerme sentir mal, y me pidan perdón de rodillas por todo el daño que me ha hecho! pensaba la chica que por primera vez en su vida tenía ese tipo de sentimientos con respecto a Malfoy.
Al entrar en el gran comedor, retiró su horario, lo reviso, se dibujó una sonrisa en su cara, las dos primeras horas que tenía eran Aritmancia, ya no hallaba la hora de poder estar en clases y aprender todo lo que sus ojos y oídos le mostrasen, pero repentinamente su sonrisa se borró, al llegar frente a la puerta del salón de clases vio a Malfoy...eso no le agrado del todo, aunque prefería eso a tener que verle la cara sus amigos...Simplemente no quería hablar más del año anterior. En las afueras del salón, los estudiantes estaban esperando a que la profesora vector llegara.
-miren quien llegó la asquerosa sangre sucia, la ratón de biblioteca más fea de todo Hogwarts sin su tonta escolta de buenos para: el cara rajada y pobretón cabeza de zanahoria- dijo Parkinson
-prefiero ser una rata de biblioteca a que el cerebro se me llene de telarañas como a otras, y prefiero ser sangre sucia a ser una arrastrada con pésimas convicciones y con mis padres en Azkaban.-dijo muy calmada – y no necesito de mis amigos para defenderme. No fue Harry quien metió en Azkaban a tu padre Pansy?
A los que estaban presentes y no eran de Slytherin les causo mucha gracia, pero a Parkinson eso no le gusto en lo más mínimo, y se enojó más al ver que Malfoy, su adorado Malfoy, tenía una mueca que podía ser interpretada como risa ante la respuesta de Hermione.
- esto me lo pagaras caro, asquerosa sangre sucia -dijo sacando su barita al mismo tiempo que Hermione sacaba la suya
-Pansy, déjala en paz, ella no tiene la culpa de que te responda tus estúpidos insultos...Esto es ridículo o acaso no te basto con lo que paso hace unos meses atrás? Tienes tendencias masoquistas de las que no sabía o es solo que no tienes ideas proprias? -comenzó a decir Malfoy.
-¡tú no te metas!-bramo Parkinson, no podía creer que Malfoy defendiera a otra y más encima fuera una sangre sucia.
-déjalo ahora mismo Pansy - volvió a decir Malfoy, pero esta vez él la apuntaba con su barita -no dudare en usarla… y si le llegas a hacer algo, te las veras conmigo- aclaro - no hagas que te lo repita...Pansy...
Justo en aquel momento la profesora Vector apareció en la esquina...
-me las pagaras -le susurro al oído Pansy a Hermione
-y yo estaré preparada-le aseguro Hermione.
-disculpen alumnos mi tardanza, estaba en una reunión con la directora. bien entren, hoy aprenderemos muchas cosas interesantes. Siéntense, les tengo que dar una noticia sobre como funcionara este año escolar mi clase - Esperó el silencio y comenzó- bueno chicos este año haré parejas de trabajo que duraran todo el año escolar, no podrán ser intercambiables por lo que no podrán dar quejas, las parejas ya están hechas y no hay vuelta atrás, podrán encontrarlas en el pizarrón que se encuentra en el costado de la entrada a mi clase y - enfatizo lo suficiente en la palabra "y" para mantener la atención de todos en el salón - esas serán sus parejas de banco, no habrá posibilidad de cambio, así que no pongan esas caras. Ahora pueden ir a ver quién les toco de pareja, pero en silencio.
Hermione, fue a ver quién le había tocado como pareja, miraba a su alrededor y todos sin excepción salían con caras largas tras ver quien les había tocado como pareja. Se acerco al pizarrón, busco su nombre...no lo podía creer, le había tocado con él, de todos los posibles tenía que ser él .
¡ genial! ¡de todos tenía que ser él! esto no puede ser peor de lo que ya es! se decía la chica.
¡al fin! la suerte está de mi lado, esta es mi oportunidad para demostrarle a ella quién soy en verdad. ¡Qué suerte he tenido! pensaba draco
-si no te importa me quiero sentar cerca de la ventana -dijo la chica
-claro, por mí no hay problema.-respondió draco
¿qué le pasa a este otro? ¿Se habrá pegado en la cabeza? Desde cuando que es tan amable ¿Será esto parte de su broma pesada? Mejor me voy con cuidado con él no me valla a salir con una sorpresa de mal gusto... pensaba la chica.
- bien empecemos la clase. Abran sus libros...-comenzó a decir la profesora vector
La clase transcurrió con completa normalidad, y Hermione se olvidó del todo de sus problemas, estaba muy atenta escuchando cada palabra que su profesora decía y tomando frenéticos apuntes lo más rápido que podía. Unos minutos antes de que la clase terminara, la profesora Vector, dio el primer trabajo en parejas que debía ser entregado para el próximo lunes. Sonó la campana, y Hermione se precipito fuera del salón, cuando estaba llegando a la escalera para subir al siguiente piso donde tendría su siguiente clase, escucho que la llamaban.
- Hey Granger espera!- Gritó el chico
- Qué quieres Malfoy?- preguntó ella un poco fastidiada
A la hora de la cena Hermione estaba sentada en un sillón en la sala común mirando por la ventana absorta en sus pensamientos...
Draco Malfoy entró en la sala común pero se quedó parado al verla en el sillón, la castaña estaba temblando y estaba pálida, su mano derecha apretaba su brazo izquierdo con vehemencia pero al parecer ella no se daba cuenta de la fuerza que usaba, sus dedos estaban ligeramente morados.
- bajas a cenar? – No supo que preguntarle. La verdad es que se hablaban re poco.
No tuvo respuestas
Hermione sintió algo pesado sobre sus hombros, le costó darse cuenta que Malfoy estaba a su lado y que el peso era de una frazada.
- Estas bien? – Malfoy la miraba de forma extraña.
- Eh… sí, estoy bien…
- vas a comer? – le preguntó
- no gracias, ya comí, tengo que hacer unos deberes y luego iré a dormir
- bueno... como quieras - Malfoy salió de la sala común.
Hermione vio a Malfoy salir por el pasillo y hundió su cabeza en la frazada, un fuerte olor a sándalo, cedro, caoba manzana, bergamota y limón acido? Se desprendía de la frazada, era un olor varonil, fuertemente embriagador. Alejo su cabeza de la frazada y para su sorpresa, la frazada tenía el logo de Slytherin. Malfoy le había dado su frazada? "Qué rayos le pasa?" pensó. Lo cierto es que volver a Hogwarts no había sido tan fácil como pensó que sería, la noche anterior no durmió bien, había tenido pesadillas, una tras otra sobre lo que había ocurrido en Hogwarts durante la batalla y la penaban, tenía la sensación de que no había despertado. Un escalofrío recorrió su columna, esto ella no se lo esperaba. Menos aun haber descubierto que el fantasma de Colin Creevy rondaba el castillo, eso la había dejado helada. Se froto las manos y tras levantarse dejo la frazada doblada sobre el sillón. Tomo su mochila y salió rumbo a la biblioteca.
Malfoy volvió a la sala común media hora después y se encontró a Hermione sentada en la mesa de la sala común con su mochila a sus pies y una pila de libros repartidos por la mesa, estaba absorta mirando por la ventana. Ella no se había percatado de la presencia de él. Malfoy depositó sobre la mesa un plato de comida, una pedazo de torta de chocolate y una botella de zumo de calabaza y decidió llamar su atención tosiendo…
Hermione se dio vuelta. Malfoy mantuvo su mirada y tras mantener el contacto visual por lo que pareció un largo momento, tenía a Malfoy en frente y ella seguía estaba absorta en sus pensamientos.
- pensé que no estarías despierta.- confesó Malfoy.
- para que sepas estoy muy interesada en tener muy altas notas en esta materias para así también tener unos buenos y cuantos EXTASIS- sentenció la chica – te habría avisado si no hubiese podido esta noche.
- bueno lo primero que tendríamos que hacer es ir a buscar información a la biblioteca para poder hacer una buena redacción y luego demostrar que es efectiva con un ejercicio, pero me temo que a esta hora la señora Pince tiene la biblioteca cerrada ya que ella al igual que el resto del colegio esta cenando... – pero Draco no pudo continuar ya que Hermione lo interrumpió.
- y es por eso que traje todos los libros que encontré sobre el tema de la biblioteca- y señaló una pila de libros que había en una mesa- espero que sea de tu agrado el hecho de que me hubiese percatado de ese simple echo.
- En ese caso, vas a comer esto antes de que empecemos. – dijo categóricamente Malfoy.
Hermione lo miraba extrañada, no quería comer, por algo había mentido hace un rato, no quería bajar, no quería que la miraran raro o escuchar al resto de los alumnos murmurar a su paso. Se le cerraba el estomago de solo pensar en salir de allí. Y al ver que Malfoy le señalaba una bandeja con comida que estaba tras los libros…
- Porque tendría que comer lo que trajiste? – pregunto ella molesta
-Porque el banquete empezó solo hace unos treinta minutos y es imposible que comieras antes que el resto, si no comes, no trabajaremos en el trabajo.- retorcó Malfoy, y Hermione estaba frustrada.
- Espero no lo hayas envenenado… - respondió la castaña y esto causo cierta gracia al rubio
- Fíjate que no se me ocurrió, quizás para la próxima? – dijo con una media sonrisa. Hermione tomo el plato y empezó a comer - bien – dijo Draco y tras un rato de silencio en el que Hermione comía en silencio, se acercó a la mesa, tomo un libro.
- empecemos!- dijo algo más animada y risueña después de haber terminado la torta de chocolate. Ella no estaba muy segura de que fuese muy bueno mostrarse amigable, había algo que sin duda alguna la perturbaba.
Pasaron dos horas, y ellos seguían leyendo e intercambiando opiniones sobre el trabajo, ya el recelo de Hermione había empezado a desaparecido, Malfoy se mostraba muy perspicaz y razonable con la forma de hacer el trabajo y estaban pasando un muy buen momento.
-por qué eres amable conmigo?- le preguntó mientras ordenaban sus cosas para irse a dormir - por qué razón me defendiste de Parkinson ?
Malfoy no se esperaba esa pregunta, Hermione lo había tomado por sorpresa, guardo los últimos libros en su mochila.
- ya te lo dije en el tren, no creo que sea necesario explicártelo de nuevo- dijo con un tono de voz algo bajo
- ahh...este...
Hermione estaba decidida a sacarle algo más concreto de lo que ya le había dicho en el tren pero Malfoy se le adelanto y le dijo.
- bueno, nos vemos mañana a la misma hora - dijo, y cuando iba a pasar por su lado se paró y dudando un poco de que fuera lo correcto le dio una palmada en el hombro y entró a su pieza cerrando la puerta.
Hermione se quedó sola en la sala común, tenía una de sus manos en el hombro en la cual Malfoy la había tocado, estaba perturbada, Malfoy jamás la había tocada en su vida, sin lugar a dudas le sorprendió mucho su actitud...aquello la dejo con una sensación rara...
Al dia siguiente en clase de pociones
- En qué piensas Draco?-lo interrumpió Pansy
Él la miró con odio y desprecio.
-En cómo deshacerme de ti lo más pronto posible y cómo hacerlo pasar por un accidente- le respondió muy frío - no me vuelvas a molestar Pansy, no estoy de humor para tus estupideces.
- Pero Draco qué te pasa? Tu antes no eras así conmigo...al parecer la rata de biblioteca es un mal ejemplo a seguir, veo que ya te hecho su veneno...
- la única persona a la que he visto derramar veneno es a ti, saca tus tentáculos de mi vista, nunca más me vuelvas a tocar, te quedo claro!-espetó el chico, y se dirigió al armario de ingredientes.
Hermione trataba de escuchar lo que el profesor Slughorn pero le era imposible con todos los alumnos que charlaban, estaba tratando de comprender por que tenía que poner las raíces de valeriana antes de empezar a cortar el siguiente ingrediente de la poción de tranquilidad que estaban tratando de realizar pero, Dean le estaba hablando y lo cierto es que no lo había estado escuchando.
- Los de séptimo año estábamos pensando hacer una pequeña fiesta mañana viernes, en la de los Menesteres, Ginny me pidió que te avisara que empieza después del banquete. Creo que tiene la intención de que este año sea diferente.
- Dean, hablaré con Ginny en transformaciones, pero de momento solo quiero terminar esta poción. – al ver la cara que ponía Dean le sonrió y agrego.- a qué hora dices que empezará la fiesta?
- tras terminar el banquete, digamos a las nueve.
- Y quienes están invitados?- pregunto la castaña
- todos los de séptimo, excepto los Slythering. – respondió Dean
El día transcurrió sin problemas, Ginny no insistió mucho sobre la fiesta, pero le pidió al menos hacer acto de presencia, no pensaba obligarla a quedarse pero si a tratar de pasarla bien fuera de los salones de clases. Después del almuerzo fue a la lechucería para enviarle una carta a Ron, la primera salida a Hogsmeade estaba prevista para mediados de octubre, no era lo mismo estar sin ellos en Hogwarts.
A la hora de la cena llegó al gran comedor ensimismada en sus pensamientos, no reparo en el hecho de que Ginny y Parvati estaban haciendo sus deberes mientras comían, ni menos en que Neville la saludara mientras hablaba con Dean, en efecto Hermione paso sin ni siquiera inmutarse al lado de todos ellos sin decir palabra y se sentó a cenar sin levantar su cabeza del plato. Ya de vuelta en la sala común, dejo la mochila en el suelo y al entrar a su pieza se comenzó a desvestir y colocarse el pijama, no lo podía creer, nunca pensó recibir un trato digno por parte de Malfoy , ya se había resignado a tener que soportarlo y responderle a sus insultos por el resto del año que le quedaba, pero sin duda alguna algo le había ocurrido a él para que cambiara tan bruscamente de actitud... o simplemente resultara ser una de sus tontas y burdas formas de tratar de hacerle daño... pero se veía tan distinto allí parado en la sala de pociones, su pelo que caía desordenado sobre su cara y aquella expresión que tenía de concentración y la noche anterior mientras trabajaban juntos… nunca se había dado cuenta de que sus reflexiones sobre la materia iban mas allá de lo que la profesora Vector les estaba pidiendo.
"Pero qué rayos estás pensando ! Esto no puede ser! Yo Hermione Granger pensando en Malfoy? Ciertamente se veía mejor que cuando lo vi en la mansión Malfoy… No chica, esto no puede ser nada bueno... tu estas enamorada por ron, y no permitiré que mis sentimientos me jueguen chueco! Él debe de estar matándose de la risa por la cara que pongo...aunque… No! Esto no puede ser más que un mal sueño... sí… eso es... un mal sueño..."pensó Hermione. Se termino de colocar el pijama, y se acostó en su cama, estaba muy cansada y al cabo de un par de minutos se quedó profundamente dormida.
Se despertó en medio de la noche, estaba transpirando y tenía la sensación de haber estado corriendo, tenía la respiración agitada, le estaba costando respirar y tenía la frustrante sensación de no recordar que fue lo que la puso en ese estado. Se levanto de la cama y miró por la ventana, todavía era de noche, pero esa sensación de peligro no la dejaba, decidió que si no era capaz de calmarse mejor sería prepararse para el día, tomo su ropa y su bolso de baño y se dirigió al baño. Eran las cuatro de la mañana y como tenía tiempo, decidió usar la tina, abrió el grifo del agua y varios grifos de los cuales salieron burbujas con olores a frutas se sentó a la orilla de la tina a esperar que esta se llenase. Cerró la puerta del baño y una vez que la tina estuvo lista se sacó el pijama que dejo en el suelo en una esquina junto con un par de toallas, y sin pensarlo más se sumergió en el agua.
El agua caliente de a poco fue relajando sus músculos, y de a poco empezó a sentir que el peso que sentía se iba yendo. Hermione se lavo el pelo y se recostó en aquella enorme tina, que era en realidad suficientemente grande como las que se encontraban en los baños de los prefectos. Todavía quedaban una cuantas burbujas cuando decidió salir del agua, se estaba terminando de envolver en la primera toalla cuando la puerta del baño se abrió y Malfoy se quedo parado en la entrada. Hermione estaba envuelta en una toalla completamente empapada y con el pelo goteando sobre sus hombros. Ni él ni ella se movían, ambos estaban paralizados. Hermione empezó a sonrosarse y se dio vuelta buscando sus cosas.
-No sabía que eras tan de mañana Granger. -Dijo Malfoy con dificultad, se acerco al lavamanos y tomo su cepillo de dientes y empezó a lavarse los dientes.
- No te preocupes, que me voy – dijo Hermione tratando de tomar su uniforme y sus cosas sin que se le callera la toalla del cuerpo– el baño es todo tuyo.
- termina, puedo esperar - dijo Malfoy dando media vuelta. Se giró hacia ella y antes de cerrar la puerta dijo - son solo las seis de la mañana, puedo esperar otra media hora. – Para Malfoy verla así fue como ver una visión de algo irreal, frágil.
Hermione se quedó allí parada mirando la puerta cerrada. Se dio vuelta y tomo una toalla en la cual envolvió su pelo y empezó a vestirse, tras secar su pelo con un hechizo, sus cabellera rizada estaba seca y brillante. Se lavo los dientes y se miro un ultima vez en el espejo. Se notaba el cansancio, pero al menos estaba presentable. Al salir del baño se encontró con Malfoy sentado en el sillón frente al fuego todavía cepillándose los dientes. Trato de sonreír pero lo sintió poco natural, él paso a su lado y cerro la puerta tras él.
Para Malfoy entrar al baño tras la castaña fue algo irreal, el olor a flores y fruta envolvían sus sentidos. Le costó salir se su aturdimiento. Y sintió que no podía moverse, aquel olor lo perseguiría por el resto del día.
