Ok Buenas chicos, chicas, este fanfic NO es mio, es de uno de mis autores favoritos, ScarTerror The Fallen. Este precioso fanfic es un regalo que me hizo porque tiene un gran corazón y le caí bien supongo, le pedí permiso obviamente para traducirlo y traérselos a ustedes. Disfrútenlo tanto como yo. Y por favor de ser posible dejen un review en la historia original también.
Pero antes he de aclarar, existen palabras algo complejas de traducir en el omegaverse, como lo son, rut (el celo de los alfa) heat (el celo de los omega) y mate (unirse) por lo que luego de pensar muchísimo decidí utilizar, para el celo de los alfa, simplemente "celo" y para el celo de los omega "ciclo de apareamiento" lo que será reducido simplemente a "Ciclo", así como también deje simplemente "aparearse" paramatepero quiero aclarar que la traducción de mate es compañero. Por ende la utilización de "aparearse" es en el sentido de "Ajustar una cosa con otra de forma que queden iguales." "Volverse pareja" "Unirse" Quería dejar eso claro, otra cosa, si lees EL alfa, claramente es un hombre y si digo LA alfa es mujer. Eso, ahora sí:
A partir de aquí es todo es de él y nada mío.
-.-.-.-.-.
Miren este enorme one-shot!
Me tomó algunos días pero estoy satisfecho con el resultado!
Esto es un pequeño regalo para alguien especial, La señorita Priscila-Senpai ha sido muy dulce y amable con mis fics !Así que decidí regalarle un one-shot!
Esta es una idea que había tenido para una historia ABO (Alfa beta omega) que es distinta a la que actualmente estoy escribiendo. Es para probar distintas formas de escribir sobre este universo.
¡Disfruten!
Los omegas también merecen amor
Anna había sido criada para esto toda su vida, desde que tenía memoria la habían criado para ser la omega perfecta de algún Alfa o Beta. le habían enseñado que el día que alguien la escogiese sería porque le parecía que ella valía la pena, y que si hacía todo bien como le habían enseñado, dicho Alfa o Beta se aparearía con ella.
Decían que debía sentirse honrada, pues era una de las remanentes Omegas que quedaban en el mundo ya que por cada cien alfas había tan solo un Omega y ella había sido afortunada de nacer como una.
Hace mucho solían haber mas omegas en el mundo que alfas, pero entonces los alfa empezaron a volverse cada vez mas violentos durante su celo. Existía una teoría de que si el pareo era incorrecto, es decir, si eran incompatibles... El Alfa enloquecía durante su celo, momento en el cual su instinto animal tomaba por completo su razón, y terminaban matando a su pareja.
Por esta razón es que era tan fundamental preparar y entrenar a los Omega. Encontrar las combinaciones perfectas entre Alfas y Omegas a simple vista era casi imposible por lo que la única opción era enseñar a los Omegas a ser tan obedientes como fuese posible para apaciguar a su futuro Alfa.
Anna fue entrenada, criada y educada con varios otros omegas para ser tan sumisa como fuese posible sin importar en absoluto sus sentimientos, dicha educación se resumía en estar quietos, bajar la mirada, asentir y hacer lo que su Alfa dijese. Así había sido por muchos años y el método probó ser exitoso pues había ayudado a incrementar la cantidad de Omegas en el mundo, sin embargo estaban aun lejos de ser considerados fuera de peligro.
La menor tomó una gran bocanada de aire antes de salir al escenario, se sentía un poco expuesta, ya que tan solo le habían puesto un vestido bastante corto, pero hasta donde sabía pudieron haberla hecho subir en ropa interior por lo que debía sentirse agradecida. Estaba nerviosa por decir lo menos, ¿Qué tal si no era lo suficientemente buena? ¿Qué tal si su nuevo Alfa resultaba ser malvado y terminaba matándola porque no cumplía sus expectativas?
"Ahora tenemos a Anna, una dulce y amable pelirroja que aun actúa como un cachorro, pero es leal y siempre hace su mejor esfuerzo, obtuvo una puntuación perfecta en la escala de Cuidados y su aroma base es esencia de chocolate, ¿A quién no le gustan los chocolates eh?" Dijo el presentador mientras las luces iluminaban a la pecosa directamente cegándola.
A duras penas podía ver la habitación, pero aun así podía distinguir que era bastante elegante, quizá era lobby de algún hotel elegante. Los presentes, al menos hasta donde ella era capaz de distinguir, estaban todos en trajes y corbata, sí, ella era afortunada de estar en un grupo de elite y lejos del mercado negro traficante de omegas de donde fue rescatada cuando era una niña, para entonces era aun una pequeña y no recordaba mucho de aquello y se sentía afortunada también por eso.
Sus manos se aferraban al borde de su vestido mientras oía a los presentes ofertar cantidades de dinero bastante exorbitantes, pasaron de cientos a miles. Se encogió lo mas que pudo cuando se empezaron a oír gruñidos entre el público, peleando por quién daba más por ella hasta que de pronto entre todas las voces una voz femenina so oyó por sobre todas haciendo que el silencio reinara.
"Un millón" Aquella voz no había gritado y tampoco gruñía, era calmada y compuesta, en el acto muchos murmullos empezaron a oírse entre los hombres presentes, Anna trataba de ver a aquella persona pero las luces que la apuntaban eran muy brillantes y no le permitían ver.
"¡Un millón a la Alfa!" Dijo el presentador e inmediatamente bajaron a Anna del escenario. Una vez que estaba de vuelta con los demás omegas las entrenadoras empezaron a arreglar a la menor para su entrega mientras cuchicheaban emocionadas.
Había oído hablar antes de la existencia de Alfas mujeres, pero eran raras, tan raras como los Omegas varones. la Omega pelirroja se acercó a su único amigo, un omega con el que solía pasar la mayoría de su tiempo, era su mejor amigo.
"Voy a extrañarte Olaf..." Dijo algo triste mientras el chico le sonreía tratado de infundirle valor, a pesar de tener dieciocho años, aún parecía de catorce.
"También voy a extrañarte Anna, espero que podamos volver a vernos algún día, gracias por ser mi amiga" Susurro mientras ella lo abrazaba fuerte.
"¡Espero que a mi Alfa le gusten los abrazos!" Rio suave y Anna no pudo evitar contagiarse de aquella risilla deseando que sus lagrimas no se atrevieran a escaparse.
"Espero que si Olaf" Le sonrió y besó su sonrojada mejilla antes que fuesen separados por sus entrenadoras.
"Bien Anna, ¡Esto es perfecto! ¡Irás a casa con una Alfa! Es menos probable que te mate, así que tienes una gran oportunidad de supervivencia, por favor recuerda ser una buena Omega y hacer todo lo que ella te ordene, ¿Está bien?" Dijo la entrenadora Beta mientras Anna asentía obediente.
Le pusieron un lindo vestido mas largo que el que tenía y le fue entregada una pequeña mochila con sus pocas pertenencias, su corazón latía con tanta fuerza que sentía que se le saldría del pecho, estaba realmente nerviosa.
Siguió a su entrenadora a un lobby especial donde conocería y se iría con su nueva Alfa, recibiría su nuevo collar e iría a casa, solo rogaba que todo saliera bien.
"Señorita Arendelle, Su omega"
Sintió un nudo en su garganta y tragó pesado mientras alzaba la mirada para encontrarse con aquella hermosa rubia de cabellos platinados, quien era mas alta y mayor que ella. Tomó una gran bocanada de aire antes de acercase a ella con la cabeza baja, hizo su mejor esfuerzo por no alejarse cuando una mano pálida entró en su campo de visión y la tomó por la barbilla haciéndola alzar la cabeza, tragó pesado antes de echar la cabeza hacia atrás para exponer su cuello a la Alfa y mordió su lengua con fuerza para no chillar cuando un collar azul claro fue puesto alrededor de su cuello.
Se sentía algo extraño tener algo de cuero alrededor del cuello pero a la vez era reconfortante, la hermosa rubia no dijo nada mientras guiaba a Anna al auto que esperaba afuera. este un Lykan hyperSport azul claro, sabía aquello porque la persona a cargo del evento conducía uno, por si la cantidad de dinero que había gastado aquella Alfa en ella no lo dejaba claro, el auto era mas que suficiente para dejar claro que aquella alfa era sumamente adinerada.
La señorita Arendelle le abrió la puerta del copiloto y Anna no pudo evitar sonrojarse mientras susurraba un débil "Gracias" antes de subir y abrazar la pequeña mochila contra su pecho, el auto tenía olor a nuevo y cosquilleaba en la nariz de la Omega.
La Alfa subió al puesto del conductor e inicio el viaje en silencio, Anna mantenía su mirada gacha mientras abrazaba su mochila, le resultaba difícil mantenerse quieta pero no quería hacer enojar a la rubia.
No estaba segura de cuan largo había sudo aquel viaje ya que terminó quedándose dormida, la emoción del día y sus nervios finalmente agotaron toda su energía y su cabeza tan solo se dejó caer hacía el lado.
La omega fue despertada gentilmente por aquella Alfa quien la cargaba llevándola a una casa bastante moderna, no podía mantener sus ojos abiertos por lo que a penas alcanzó a ver la puerta principal antes que sus ojos se desenfocasen y su cabeza cayera en el hombro de la rubia y ella se acurrucase en la Alfa. Pero una vez que su nariz percibió aquella esencia mentolada que emanaba de la rubia, despertó de golpe, aquel movimiento brusco de la menor asustó levemente a la Alfa que sin querer la dejó caer, pero por suerte Anna aterrizó de pie.
Apretó su mochila con mucha fuerza mientras su corazón latía desenfrenado y sus ojos se encontraban desenfocados mirando hacia el suelo, su respiración era fuerte y errática, alzó la mirada y sus ojos se abrieron en sobremanera al darse cuenta que quizá ya había conseguido joderlo todo. Hubo un momento de tensión silenciosa entre las dos mientras se miraban fijamente.
Hasta que la Alfa empezó a reír abrazando su abdomen mientras su mano libre fue hacia su boca para cubrirla. Anna parpadeó un par de veces, confundida, mientras miraba a la mujer de arriba a abajo.
"Me disculpo Anna, esto es nuevo para mí, debes haberte asustado un montón" Le dijo con una sonrisa y a la menor le pareció ver sus preciosos ojos azules brillar, sintió sus mejillas arder con el sonrojo y sus hombros se relajaron un poco.
"L-lamento haber hecho eso, n-no estaba segura de qué estaba pasando," Susurró la pecosa
"No te preocupes, solo quería llevarte a tu habitación, no pretendía despertarte. Te veías cansada" Dijo amablemente y Anna se relajó aún más, todo señalaba que iba a vivir otro día, sin embargo algo llamó su atención.
"¿M-mi habitación? ¿T-tendré mi propia habitación? ¿N-no voy a dormir con usted?" Preguntó tímidamente pero sin salir de su asombro. La mujer sonrió dulcemente mientras suavizaba su mirada.
"Estoy segura que te llenaron la cabeza con toda clase de historias, pero te aseguro, que no soy como los otros Alfas. Tú eres más que solo... ugh, una propiedad, eres una persona, al igual que yo" Dijo la Alfa mientras se acercaba despacio a ella y ponía una mano en la espalda de la chica.
"¿Entonces por qué me…? Lo siento, no tengo derecho a preguntar." Dijo bajando la mirada
"Te diré que, vamos a descansar y en la mañana podemos empezar de nuevo mientras disfrutamos de nuestro desayuno, ¿Si?" respondió la mujer sonriendo amablemente y Anna tragó pesado antes de asentir.
Siguió a la mayor escaleras arriba y luego por un pasillo que llevaba a una habitación que se veía muy bien, estaba sorprendida de cuanto espacio había y cuan grande era la cama, se sonrojó levemente al ver todas las almohadas y la sabanas que había, definitivamente las necesitaría en algunas semanas.
"Todo esto... ¿Es para mí?" Preguntó la menor mientras miraba a la Alfa
"Claro, mas tarde cuando te hayas acomodado, puedes hacer una lista de las cosas que necesites, y cosas que quieras y podemos ir consiguiéndolas" Dijo la rubia mientras Anna solo podía mirarla sumida en su sorpresa, ¿Como es que había tenido tanta suerte?
"Te dejaré descansar Anna, buenas noches" Dijo la mujer y cerró la puerta al salir. Anna se tomó algunos segundos en mirar alrededor antes de poner su bolso en el suelo, y entonces oyó la puerta cerrar, no le había puesto seguro, cosa que la sorprendió de alguna forma. Empezó a jugar con sus manos nerviosa en su sitio antes de moverse hacia la cama, la verdad aun tenía sueño.
Una vez que su cuerpo hizo contacto con las suaves sabanas sintió como su conciencia se deslizaba lentamente al país de los sueños. Tenía la esperanza de poder dormir hasta un poco mas tarde de lo usual.
~ABO~
Se despertó sintiéndose mas revitalizada de lo que podía recordar en toda su vida. Se estiró y dejó salir un gruñidito de placer mientras sus músculos y se estiraban y algunos huesos sonaban. La cama era tan suave que sentía que había dormido sobre una nube, y las almohadas eran como motas de algodón. Después de estirarse y frotar sus ojos, sintió que debía ser pasado el medio día, pero el reloj que estaba en la mesita decía que eran las ocho de la mañana.
Tarareando para si misma, se levantó y se puso un vestido extra que tenía en su bolso para luego abandonar la habitación. Encontrar la cocina no fue nada difícil, solo debía seguir el aroma del tocino.
"Buenos días Anna, estaba segura que dormirías un poco más" Dijo la Alfa mientras ponía el plato con tocino en la mesa en la cual habían varios platillos distintos.
"B-buenos días señorita Arendelle" Dijo tímidamente mientras miraba todos los platillos que jamas había tenido la oportunidad de degustar.
"Oh nada de eso, por favor, llamame Elsa" Sonrió mientras se quitaba el delantal y sacaba una silla.
"Por favor, siéntate y empieza a comer antes que se enfríe" Dijo el alfa y Anna obedeció de inmediato sin poder ocultar su sonrojo.
Elsa se sentó en el lado opuesto de la mesa y empezó a servirse en un plato, Anna empezó a imitarla pero no pudo evitar empezar a devorar la comida, estaba famélica.
"Me alegra ver que te gusta como cocino" Sonrió la rubia empezando a comer, Anna se sonrojó aún más y cubrió su boca para terminar de masticar y tragar.
"¿Hay a-algunas reglas de las que d-deba saber?" Preguntó algo nerviosa y Elsa ladeó la cabeza.
"Nada que venga a mi cabeza, me gustaría pedirte que me digas si necesitas algo, en especial respecto a tu ciclo de apareamiento" La menor parpadeó sorprendida
"¿N-no hay reglas?" Preguntó sin estar muy segura de que había oído aquello correctamente
"Ninguna Anna, estaba siendo sincera cuando dije que no eras mi propiedad, eres una persona al igual que yo. Sí, es verdad que pagué mucho por ti, y sí, quizá mis intenciones no fueron muy puras cuando lo hice. Entiendo que las cosas son como son, pero eso no te hace menos que yo ni que nadie. Espero que podamos establecer... Alguna clase de amistad al menos. Tu ciclo no llegará sino en varias semanas mas y mi celo no será sino hasta dentro de un buen tiempo, no hay por que apresurarse." Dijo Elsa mientras miraba a Anna con una expresión seria.
"A-amigas suena bien" Respondió mientras una dulce sonrisa se asomaba en su rostro y seguía comiendo.
"Oh, y la razón por la cual debes llevar el collar es mera tradición, y si decides ir a la ciudad lo reconocerán enseguida y serás tratada con el mismo respeto que yo" Complementó la rubia y la pecosa llevo su mano a su cuello lentamente. Cierto, ella ahora tenía un collar.
"¿Q-qué haces en tu día a día? Si es que puedo preguntar" Dijo al fin luego de varios segundos de comer en silencio.
"Mas que todo trabajo desde casa, soy la fundadora de Arendelle Security" Dijo Elsa sonriendo orgullosa.
"¿El complejo de seguridad que ha ayudado a crear habitaciones de seguridad para los ciclos y los celos?" Pregunto sorprendida la menor y Elsa asintió
"Hm hm"
"Tú... ¡Tú sola hiciste que la población de Omegas subiera en un veintiocho por ciento y redujiste las muertes casi en un cincuenta por ciento!" Dijo sin salir de su sorpresa y Elsa solo seguía asintiendo
"Y para dejarlo en claro, tu habitación tiene la capacidad de no dejar a nadie entrar mientras estés en tu ciclo. hay un clóset de dos puertas que tiene dentro un refrigerador y un microondas con suficiente comida y bebestibles para una semana. Hay más que suficientes almohadas y sabanas para hacer un nido confortable y también suficiente entretención para mantenerte contenta. Claro que también tengo una habitación para mi celo que tiene un cronometro para no abrirse sino hasta 24 horas después que mi celo haya terminado para asegurar tu bienestar en caso que haya algún retraso" Le explicaba mientras Anna solo podía parpadear tratando de procesar toda la información.
"Eso es... muy impresionante, yo... gracias Elsa" Respondió mientras sentía como sus temores se desvanecían. la Alfa sonrió y siguió desayunando.
Comieron en un cómodo silencio hasta que ambas estuvieron satisfechas.
"Anna, espero que no te moleste pero... esperaba que pudiéramos... intentar algunos ejercicios de confianza para afianzar nuestro vinculo, como dije... Mis intenciones cuando te adquirí..." su voz se fue apagando a medida que se sentía insegura por primera vez, ademas que no le había gustado usar la palabra adquirir
"Me...me gustaría intentarlo" Dijo la menor con una sonrisa tímida y Elsa intentó contener su emoción pero el brillo en sus ojos delató su alegría.
"Sígueme por favor" Ronroneo la rubia mientras indicaba el camino con un gesto de su mano, Anna se levantó y le dio una ultima mirada a la mesa.
"No te preocupes, ya vendrán a limpiarlo luego" dijo restándole importancia al tema de los platos tomando dulcemente la mano de Anna. La joven Omega disfrutó de lo delicado que era el toque de la rubia por lo que ciegamente, y sin duda alguna, la siguió por la casa.
Elsa abrió una puerta que llevaba a una habitación llena de almohadas, en el centro había un enorme sofá frente a la chimenea, había una gran estantería llena de libros a un lado y una mesa de ajedrez y un escritorio que tenía muchos materiales para hacer pinturas y manualidades del otro. Parecía ser una especie de habitación de juegos, donde uno podía disfrutar de una tarde en familia sin tener ningún aparato electrónico que los distrajese.
Con delicadeza en su toque, la Alfa llevó a la Omega hacia la pila de almohadas que estaba cerca del sofá y se sentó para luego mirar a la menor algo ansiosa, Anna tragó pesado y se sentó, en el acto empezó a mover las almohadas para hacer una especie de nido, Elsa se mordió el labio mientras la miraba y Anna se sonrojó al percatarse
"Lo siento, es que... instinto, supongo, mi nivel de cuidados es de cien por ciento" Rió algo nerviosa como si tuviese que justificarse por tan solo mover algunas almohadas
"No te preocupes Anna, solo estaba admirándote, yo misma tengo un nivel de cuidados por encima del promedio" Le aseguró antes de relamer sus labios y acercarse a la pelirroja
Anna respiró profundo antes de recostarse y Elsa se movió con cuidado mas cerca de ella. La rubia la miró a los ojos, luego admiró toda su cara cubierta de pecas y movió despacio su mano para acariciar su mejilla.
"Eres muy hermosa Anna" Sonrió con dulzura la rubia antes de acostarse a su lado. Anna ladeó su cabeza instintivamente para permitir que la rubia pudiese pasar su nariz a lo largo de su pecoso cuello. sus delicados dedos lentamente quitaron el collar para que su camino no se viese obstruido por este, Elsa cerró los ojos para concentrarse y aprenderse de memoria el aroma de Anna. No era broma cuando dijeron que su esencia era chocolate.
Anna por su parte permitía que la esencia de la alfa la envolviera, Elsa olía como la menta, un aroma fresco y fuerte. Era reconfortante y no sentía como si el aroma la estuviese ahogando, a diferencia de la esencia de alguno que otro beta que llegó a conocer en su vida.
Eventualmente la rubia se separó, sus ojos estaban cerrados y sus labios ligeramente entreabiertos, un sonrojo se extendía por su nariz y mejillas, para Anna era como ver a una Diosa. La Alfa tragó pesado y abrió sus ojos sonrojándose aún más.
Anna ladeo la cabeza lentamente con curiosidad, era extraño, la Alfa no estaba impregnando su esencia sobre ella para marcarla como las entrenadoras le dijeron que sucedería.
"Debes estar confundida de porqué no te estoy marcando con mi esencia Anna, lo que pasa es que yo no soy partidaria de impregnar mi esencia por la fuerza" Le explicó la rubia
"Es...Está bien, tú... puedes hacerlo" Dijo Anna suavemente bajando la mirada, siendo sumisa ante su Alfa, tal como le habían enseñado, ¿Qué tal si Elsa la estaba poniendo a prueba? Empezó a sentirse nerviosa e insegura.
"Todo está perfectamente bien Anna, podemos esperar a que te sientas más cómoda" Sonrió con dulzura para tratar de calmarla pues podía notar en su expresión corporal que estaba tratando de ser lo mas sumisa posible, recordó lo dóciles que eran todos los Omegas en la subasta, cosa que no le sentaba muy bien, pero era la primera vez que iba a una subasta y todos los presentes parecían estar muy contentos.
"Hagamos algo mas ¿Si? ¿Qué tal si hacemos un nido juntas?" Ofreció Elsa con una sonrisa y Anna alzó la mirada mas entusiasmada, le encantaba hacer nidos, asintió tímidamente y se sentó mientras la Alfa se alejaba levemente para darle espacio.
Anna se sonrojó mientras ponía las almohadas mas grandes primero, Elsa comprendió la intención rápidamente y separó el resto por orden de tamaño para poder pasarle a la Omega las almohadas y ambas compartieron una sonrisa mientras el nido empezaba a tomar forma, ya cuando Anna estaba colocando las almohadas mas pequeñas Elsa trajo algunas sábanas.
La pelirroja se hizo a un lado para que Elsa pusiera las sabanas al centro y algunas alrededor de las almohadas para mantenerlas en su lugar. Se veía realmente cómodo y bonito, la menor parecía complacida con el resultado y empezó a tocar algunas almohadas para asegurarse que estaban bien mullidas.
La rubia se mordió el labio y fue gateando hacia el centro, luego tomó la mano de la menor para invitarla a unirse, esta se sonrojó y se unió a la Alfa en el centro.
"Creo que una buena siesta aquí acurrucadas nos haría bien" Comentó Elsa suavemente mientras se acostaba de lado y Anna se acomodó dándole la espalda a la Alfa. Elsa la rodeó con un brazo por la cintura mientras el otro lo acomodó debajo de su cuello.
La Omega se acomodó en el abrazo quedando en cucharita. La rubia acercó su rostro a la nuca de la menor acariciando con la punta de su nariz su piel pecosa, esta no pudo hacer más que relajarse ante las caricias, se sentía segura.
"Duerme un poco Anna, yo te cuido, estás a salvo aquí" Susurró suave y Anna aceptó, se dejó caer en el mundo de los sueños mientras era abrazada y cuidada por la Alfa.
~ABO~
Empezó a despertar lentamente, la habitación aun era brillante por lo que debía ser mediodía o un poco pasado el medio día, los brazos de Elsa aún estaban rodeando a la menor y su aliento acariciaba su cuello, la pelirroja disfrutaba de aquel abrazo mientras su cerebro aun adormilado empezaba a desperezarse a diferencia de la mayor, quien estaba completamente dormida.
Se removió ligeramente para hundirse más contra el cuerpo de la Alfa lo que causó que la rubia murmurase entre sueños y la apegase más a ella y juntase más las piernas contra las de la Omega. Sin embargo aquel movimiento hizo que la menor se congelase en su sitió, algo estaba presionándose contra su trasero, dió un chillido y saltó del sitio para alejarse, causando que la rubia despertase en un sobresalto.
"¿Qu-? Anna, ¿qué pasó? ¿tuviste una pesadilla?" Preguntó mientras se frotaba los ojos. Hubo un silencio total que solo era quebrado por los ligeros jadeos de la menor, cuando la Alfa abrió los ojos al fin vio a la pobre chica mirando su entrepierna. Bajó la mirada y maldijo para luego tomar una almohada para ocultar su erección que se notaba a través de los shorts holgados que usaba para dormir.
"Perdoname Anna, algunas veces mi cuerpo actúa por su cuenta, te aseguro que esto no es normal, mi cuerpo debe estar reaccionando a la cercanía de una Omega por primera vez" Dijo mientras se sonrojaba y desviaba la mirada algo avergonzada
"L-lo siento" Dijo la menor en un hilo de voz mientras apretaba el borde su vestido como un acto nervioso.
"No te preocupes, en serio Anna, mira, ya está casi abajo, no hay necesidad de disculparse." Rió suave la rubia para alivianar el ambiente
"Elsa...S-soy tu Omega, debería ser capaz de a-atender tus necesidades" Contestó la menor, sentía que debía dejar de ser tímida y empezar a hacer las cosas para las que fue entrenada.
La espalda de Elsa se puso rígida y se giró para mirar a la menor con el ceño fruncido y los ojos afilados.
"No vuelvas a pensar de esa manera, no me perteneces Anna, no soy quién para mandar sobre tu vida. Tienes permitido pensar, sentir y hacer lo que creas mejor para ti, no soy tu gobernante" Dijo con seriedad la rubia a lo que la menor sintió un nudo en su garganta.
"Tú eres mi alfa" Dijo Anna causando que la rubia parpadease algo sorprendida, lentamente la pelirroja subió a gatas sobre Elsa y se acomodó en ella poniendo su cabeza debajo de la barbilla de la Alfa
"No conozco otra forma de actuar Elsa. Fui criada para esto toda mi vida, por favor solo… Aceptame. Me asusta mucho y me hiere que no reacciones como me dijeron toda mi vida que lo harías… ¿No soy lo suficientemente buena? ¿No soy lo que esperabas? ¿Lo que querías? Por favor Elsa… Tú has sido una Alfa toda tu vida y yo he sido una Omega toda la mía, fui criada bajo la creencia de "Haz lo que dice tu Alfa o arriesgate a que te mate" Eso es todo lo que sé" Sentía que estaba al borde del llanto y no sabía siquiera de donde había sacado el coraje para hablarle así a la mayor
"Anna yo… Lo entiendo, no puedo reescribir cientos de años de historia e instintos pero… Quiero procurar tu seguridad. Quiero que los omegas vean que no solo existen para aparearse y procrear. No está bien, tú también eres humana Anna... Pero si esto calma tus miedos y tu mente… Te marcaré con mi aroma." Contesto la rubia acariciando su cabeza mientras la menor hipaba suavemente en un leve llanto, le dolía ver a la omega tan desconsolada.
Anna asintió hipando mientras se recostaba boca arriba, Elsa respiró profundo y se inclinó sobre ella y con suavidad empezó a frotar su mejilla contra la de la menor. La pelirroja dejó salir un suspiro de alivio mientras cerraba los ojos disfrutando del vinculo que estaban creado, la rubia empezó a acariciar los brazos de la chica a medida que empezaba a bajar su mejilla hacia el cuello de Anna para frotarse también y luego bajó a su pecho.
Algo dubitativa Anna bajó sus manos hacia la melena de la rubia, sintió que era lo correcto, todo era tan delicado y lento
"Dijiste que me obtuviste por una razón, y es para ser tu pareja, así que por favor, trabajemos en ello. Tenemos el resto de nuestras vidas para hacerlo, si es que me tendrás a tu lado todo ese tiempo" Dijo siendo atrevida y valiente por primera vez en años.
Elsa lentamente alzó su cabeza para mirar a la Omega a los ojos, color esmeralda y color azul encontrándose uno al otro, sonrió con dulzura y asintió acercando su rostro al de ella y frotando la punta de sus narices juntas.
~ABO~
Pasaron juntas las siguientes dos semanas mas que todo acurrucándose y Elsa ocasionalmente haciéndole marcas de olor. Cuando la rubia estaba ocupada con el trabajo, ella se sentaba a leer para hacerle compañía en el estudio, pero todas las noches hacían sin falta una noche de películas antes de que cada una se fuese a su respectiva habitación.
Aquello era una especie de trato, Anna no esperaría mas de la Alfa y Elsa a cambio calmaría los temores de la Omega, le tomaría tiempo hacerle ver a la menor que tal vez la forma en que la entrenaron y criaron no era precisamente la mejor. Claro que era necesario asegurar la supervivencia de los omegas en el mundo pero ya los tiempos estaban empezando a cambiar.
"Anna, me gustaría presentarte a mis amigos" Le dijo mientras la guiaba al patio trasero. La pecosa había salido de la ducha recién, los invitados llegaron mientras ella estaba disfrutando de una larga sesión de autocuidados en la bañera. Usualmente luego de su ducha se acurrucaría con Elsa en el sofá para ser marcada con su delicioso aroma mentolado para después pedirle a la rubia que cepillase su cabello pero al parecer ese no sería el caso hoy.
"U-un gusto conocerlos" Dijo con suavidad mientras bajaba la cabeza haciendo una respetuosa reverencia al otro Alfa. Era un hombre muy grande y lo acompañaban una pequeña y delgada pelirroja de cabellos alborotados, una rubia y una mujer de cabello negro y características asiáticas.
"¿Anna?"
La cabeza de la Omega se alzó en el acto ante aquella voz que le resultaba familiar e inmediatamente después fue embestida y atrapada en un fuerte abrazo
"¿Olaf?" Casi gritó el nombre al ver la sonrisa de su mejor amigo, no pudieron evitar empezar a dar grititos de emoción y a abrazarse con más fuerza mientras se aferraban a la espada del otro y frotaban sus mejillas con vehemencia
El sonido de una garganta aclarándose hizo que ambos se detuviesen y se sonrojasen para luego mirar a los demás.
"¿Ustedes se conocen?" Preguntó Elsa ladeando la cabeza con curiosidad
"C-crecimos juntos" Le explicó Anna y Olaf asintió energéticamente emocionado
"¡Anna, este es mi alfa, Marshmallow!" Dijo el Omega mientras corría a abrazar el brazo del gran hombre, los ojos de Anna se abrieron con sorpresa temiendo por la seguridad de su amigo.
"En realidad mi nombre es Marshal" Dijo el hombre con una voz aparentemente carente de emoción. Anna palideció ante la gran estatura del Alfa
"No te preocupes Anna, Marshal es un malvavisco gigante, no sería capaz de herir a una mosca" Le aseguró la rubia riendo suavemente para tranquilizar a su omega.
"Ella es Merida, es una Beta, al igual que Mulán" Dijo Elsa presentado a las otras dos mujeres
"¡Seh! Y esta es mi omega, Rapunzel" dijo Mérida mientras una bola de energía de cabello rubio, capaz de competir con la energía de Olaf, atrapaba a la menor en un fuerte y cálido abrazo
"¡Hola! ¡Tú debes ser Anna! ¡He oído tanto de ti! ¡Espero que podamos ser amigas!" Dijo con emoción en su voz y Olaf pronto se unió a las dos chicas.
Los cuatro espectadores siguieron cuidando a los omegas de lejos mientras disfrutaban de juguetear entre ellos en el pasto como un montón de cachorros, luego decidieron moverse a la mesa donde usualmente se sentaban a hablar.
"Es encantador que finalmente decidieras conseguir a alguien Elsa" Dijo Mulán con una sonrisa mientras miraba de vez en cuando al grupillo de Omegas
"¡aye! Ahora Rapunzel tendrá amigos que no se cansen tan rápido ¿eh?" Dijo Mérida con una enorme sonrisa
Elsa solo pudo contestar con una risilla, vaya grupo extraño que eran. Elsa, una alfa mujer, Marshal un Alfa con un Omega hombre, Mérida la beta que tenía una Omega y Mulán, quien simplemente estaba feliz así y no parecía tener interés en encontrar a alguien
Era algo extraño que una Beta decidiera tomar el rol de Alfa ya que gracias a su posibilidad de tener hijos lo mas usual era que tomasen el rol de omegas para asegurar la descendencia, sin embargo gracias a eso la población de betas y alfas aumentaba mas y mas, ya que solo un Omega podía engendrar a otro.
"¿Y bien Elsa? ¿Ustedes dos ya han…?" Preguntó Mérida dejando la frase sin terminar causando que la rubia se sonrojase un poco
"N-no, el ciclo de Anna no es sino hasta dentro de un par de semanas mas…" Respondió la alfa y la pelirroja asintió
"El viejo Marshi ya tuvo una probadita" Dijo con una sonrisa pícara la pelirroja causando que el Alfa se sonrojase en el acto
"¡M-mira, él empezó su ciclo y yo no podía soportar oírlo gritar como si estuviese muriendo a-así que lo ayudé! ¡Le pedí su consentimiento y todo y hablamos de ello luego!" Se defendió en el acto el hombre
"Marsh no te estamos juzgando, es algo natural" Le dijo Elsa con una sonrisa amable poniendo una mano en su hombro para que se relajase un poco
"Hablando de eso… ¿Vas a ayudar a Anna cuando tenga su ciclo?" Preguntó de pronto Mulán ladeando la cabeza con curiosidad
"No estoy… del todo segura, me encantaría hacerlo pero ya saben cual es mi postura sobre todo esto" Dijo bajando la cabeza, ahora era Marshal quién ponía su mano en el hombro de la rubia y le dio un suave apretón denotando su apoyo.
"Comprendo que esto será duro para ti Els, vi la manera en que Olaf fue entrenado, la manera en que ellos piensan no es para nada sana…" Dijo en un tono suave y la rubia asintió
"¿A que te referí?" preguntó Mérida en su tosco acento escoces ladeando la cabeza
"Tienen un comportamiento extremadamente sumiso, creen con cada fibra de su ser que si no hacen lo que su Alfa dice van a morir" Dijo Marshal con un tono algo apenado
"Pero el pequeño enano parece estar bien" Dijo Mérida frunciendo el ceño
"Eso es porque después de que hablamos mientras estábamos anudados pude disipar sus miedos, no lo maté luego de eso así que entendió que todo estaba bien" Explicó Marshal "Pero si alzo la voz o la hago ligeramente mas grave, o si doy la impresión de estar molesto sale huyendo y se acurruca en una esquina o se mete debajo de la cama a llorar" Añadió frunciendo el ceño y dejando salir un pequeño gruñido de impotencia
"La pobre Anna casi tuvo una crisis nerviosa cuando no quise hacerle una marca de aroma" Dijo Elsa asintiendo
"Ugh, odio esto…" Soltó Mulán algo malhumorada mirando la mesa y luego volteo a ver a los Omegas quienes reían y jugaban contentos.
"Mulán, cielo, está bien si quieres ir a jugar con ellos" Dijo Elsa y soltó una suave risita al ver la forma en que Mulán le devolvió la mirada
"Solo… Solo por unos minutos" Dijo antes de levantarse apresurada para ir a unirse con los cachorros a jugar, estos la recibieron con emoción y la unieron a su bola de abrazos y risas
"Ella podría encontrar Alfa con tanta facilidad" Comentó Marshal sacudiendo la cabeza
"Claro, ¡Luego tendrían que separarlos cuando intentes arrancarse el cuello uno al otro en el momento que la jeñorita entre en su faceta de alfa! ¡Es incapaz de escoger un solo lao!" Bufó la pelirroja
"Bueno… Ella se ve muy feliz cuando está en su faceta de Omega" Dijo la rubia con una sonrisa mirando como forcejeaban juguetonamente con Mulán, la chica tenía una enorme sonrisa y reía disfrutando el momento, su atención se movió hacia Anna quien parecía estar pasándosela bomba.
"Oe, ya estai completamente enamorada de ella ¿eh?" Dijo Mérida con una sonrisita boba
"¿Enamorada? Imposible, a penas nos conocimos hace dos semanas. Si, ella es muy atractiva y huele a chocolate, y su nivel de cuidados es perfecto igual que el de Rapunzel, lo que es genial, y es muy dulce, y tierna y amable y… Bien, estoy perdida por ella" Dijo en un gruñido de resignación dejando caer su cabeza en la mesa.
"Es fácil enamorarse de un Omega" Comento Marshal con una leve sonrisa. Ambas chicas alzaron la mirada y voltearon a verlo sorprendidas haciendo una vez mas que el Alfa se sonrojase
"Sí, estoy enamorado del pequeño" Soltó y ambas chichas dejaron salir un chillido antes de abrazarlo
Entre tanto los Omegas y la Beta al fin se habían calmado un poco y estaban sentados en circulo, habían olvidado a los Alfas y a la Beta en la mesa y su atención estaba totalmente centrada en Rapunzel quien acariciaba caiñosamente su vientre
"Y aun no le he dicho a Mérida que estoy en esperando cachorros" Susurró la Omega con una tímida sonrisa. El grupo se sobresaltó con un grito sofocado y la abrazaron para luego empezar a acariciar su pancita
"¿Cuándo le dirás?" Preguntó Mulán
"Cuando ella se de cuenta que no entré en mi ciclo, lo cual puede que lleve un tiempo" Respondió con una risilla traviesa
"Me siento tan aliviada… Hemos estado intentándolo por tanto tiempo..." Susurró con una sonrisa cálida mientras acariciaba aún su pancita
"Han estado juntas por varios años ya" Concedió Mulán con una sonrisa también acariciando con suavidad su pancita
"¿Cómo te diste cuenta?" Preguntó Anna en un tono bajito pero cargado de curiosidad
"Solo lo supe, cuando eres una Omega, solo lo sabes y ya" Le respondió la rubia con una sonrisa amplia
"¡Yo quiero tener cientos de cachorros!" Susurró ruidosamente alzando sus brazos y todas las chicas empezaron a reír
~ABO~
"Anna, ¿está todo bien? Te noto algo distraída desde que todos se fueron" Dijo la rubia mientras se sentaba a su lado para mirarla mas de cerca
"Si, es solo que… estaba pensando en cachorros" Contestó en un tono suave sorprendiendo a la mayor quien parpadeo varias veces
"¿Qué te hizo pensar en eso?" Preguntó algo nerviosa la Alfa
"Mh… no le digas nada a Mérida pero… Punzy esta esperando un cachorro" Contestó mirando a su Alfa algo nerviosa
"¿Rapunzel va a tener cachorros?" Dijo casi en un grito mientras se ponía de pie
"Si, pero quiere que Mérida se de cuenta ella sola" Dijo rápidamente Anna para que Elsa no fuese a hacer algo estúpido, como llamar a su amiga para contarle
"Wow, eso...¡es fantástico! ¡Mérida estará tan feliz! Han estado intentándolo por varios años" Dijo Elsa mientras volvía a sentarse y Anna asintió
"bueno… ¿Qué has estado pensando exactamente sobre el tema de los cachorros?" Preguntó y luego tragó pesado y ansiosa
"Bueno… en el posible futuro" Dijo Anna jugando nerviosamente con el borde de su ropa. Elsa se quedó mirándola por varios segundos, pensativa, hasta que al fin tomó una gran bocanada de aire
"Anna, cuando tu ciclo llegue yo… Quiero ayudarte con él, no tiene que significar nada serio, ni tengo por que morderte" Aclaró la rubia y Anna volteo a verla con sus ojos abiertos de par en par y llenos de sorpresa
"¿Tú… quieres aparearte… conmigo?" Preguntó en una voz suave y chillona
"Marshall dijo que Olaf sonaba como si se estuviera muriendo y odiaría que tuvieses que atravesar por ese dolor, ademas parece que con eso pudo calmar los miedos de Olaf. Estoy dispuesta a darte todo lo que necesites, pero quiero que sepas que eso no significa que me pertenezcas" Explicaba la rubia, sin embargo sentía que hablaba con la pared pues la cabeza de Anna estaba dando vueltas en otra galaxia.
Elsa quería aparearse con ella, Quería emparejarse con ella, Elsa la encontraba digna, ¡Elsa la quería!
"¡Me encantaría que nos apareásemos Elsa!" Dijo Anna con una gran sonrisa para luego lanzarse a abrazar a la rubia quien al oír la felicidad en su voz pudo relajarse al fin, ella cuidaría de Anna lo mejor que pudiese.
Lo que de hecho resulto ser mas pronto de lo que ella imaginaba, ya que algunos días después ella supo que algo andaba mal cuando Anna no bajó a desayunar como siempre.
Preocupada, la rubia subió a la habitación de Anna y a medida que se acercaba a la habitación de la Omega podía percibir el aroma mas dulce que hubiera olido jamas, un aroma que hacia que su boca salivara y su mente se nublase
"A-Anna, ¿estás bien?" Preguntó tragando la ridícula cantidad de saliva que se había acumulado en su boca, salió de su letargo en el momento que escuchó el desesperado chillido que inundo la habitación en el segundo que abrió la puerta
Anna se abrazaba el abdomen retorciéndose en la cama totalmente desnuda entre sus sabanas y almohadas, su piel estaba roja a causa de lo acalorada y agitada que se encontraba mientras gemía y lloraba a causa del dolor
"¡Elsa por favor!" Rogó desesperada en un lastimero chillido removiéndose en la cama tratando de encontrar algún alivio del agonizante dolor que la destrozaba por dentro
Ver como el dolor la consumía y escuchar aquellas suplicas y gritos de dolor Le resultaba totalmente desgarrador a la Alfa pero también la ayudaba a mantener su mente despejada y no ser una babeante bestia pervertida que solo podía pensar en sexo.
"Muy bien, está bien, respira, aquí estoy" Dijo Elsa mientras cerraba la puerta tras de sí y empezaba a desvestirse por completo, estaba medianamente consiente de que estaba totalmente dura allá abajo y podía sentir como sus músculos se contraían, así como también oía un gruñido en el fondo de su cabeza
A medida que se acercaba a la menor podía percibir mas intensamente el aroma que emanaba y que intentaba derretir su cerebro, la rubia sacudía su cabeza constantemente en un intento de mantener la cordura, no podía evitar que escapasen de su boca leves rugidos y gruñidos mientras subía a la cama
Trató de contener la respiración a medida que se inclinaba sobre la Omega que no dejaba de retorcerse, pero el aroma encontró la manera de llegar a sus pulmones de todas formar, Elsa empezó a jadear y mas gruñidos escapaban de su garganta a medida que intentaba poner a la menor en una mejor posición, pero la manera en que la omega seguía retorciéndose no hacia mas que provocar a su bestia interior.
Perdió en control de sí misma por un momento y tomó sus muñecas bruscamente sujetándolas contra la cama mientras con su cuerpo obligó a la menor a ponerse de rodillas con el trasero en alto y el pecho contra la cama.
"¡Para ya de moverte joder!" Gruñó Elsa con fuerza haciendo que la menor dejase escapar un chillido y empezara a temblar aterrada, en el acto esto hizo a la rubia despejara un poco su mente
"Por favor Anna, solo dejame ayudarte" Trató de rogar entre gruñidos, la menor asintió sumisa entre lloriqueos suaves para luego relajar sus músculos, Elsa dejó escapar un gruñido y asintió finalmente.
"Anna, perdoname si te lastimo, pero ya no puedo mantener el control" Susurró la rubia antes de embestirla con sus caderas hundiendo su miembro con fuerza dentro de la intimidad de la menor
Anna dejó escapar un grito gutural "Ahhhnmnnn" se aferró a las sabanas como pudo y apretó los dientes con fuerza sentía como si Elsa la estuviese partiendo en dos, era un dolor totalmente diferente, pero inmediatamente después, todo el dolor empezó a desvanecerse lentamente. Elsa sujetaba con fuerza las muñecas de la menor y sus pechos estaban pegados a la espalda de la Omega, Anna a penas tuvo unos segundos para comprender lo que estaba pasando cuando la Alfa empezó a moverse dentro de ella.
Dejaba salir gruñidos y rugidos en la oreja de la menor, empezó a embestir a la Omega con mas brusquedad, sus músculos estaban tensos y los gruñidos en su cabeza se volvían cada vez mas fuertes incitándola a embestir a la menor cada vez mas fuerte y más rápido, la sensación de las paredes de la menor apretando su miembro eran un deleite que la hacían desear más.
"Ahhh hm ah e-els ahh" Anna gemía y chillaba entre jadeos mientras enterraba su cara en la almohada permitiendo que Elsa embistiese su cuerpo. Trató de empujar hacia atrás para sentir aún mas a la rubia pero solo logró que la Alfa gruñese fuerte y mordiese su oreja, como respuesta la menor lloriqueó y continuo siendo la buena y sumisa Omega que era.
"hmm Anna grrr hmm" La alfa rugió y empezó a embestir con más brusquedad mientras movía su respiración hacia el cuello de la menor hasta detenerse justo debajo de su nuca, puso su boca contra la piel de Anna, presionando su dientes contra la piel pecosa pero no la mordió
Anna se quejó y gimió tratando de exponer mas su cuello para la Alfa, anhelaba ser reclamada. Deseaba que Elsa la mordiera y que con eso oficialmente la hiciera suya, pero estaba muy asustada para pedirlo o para rogar, le aterraba la idea de hacer enojar a la Alfa
"hnn ahh E-els por...hnn por fa..vor" Un leve quejido de suplica se escapó de sus labios y las lágrimas se acumularon en la comisura de sus ojos, ni siquiera pensó que Elsa la oiría por lo bajó que habló, pero ésta sí que lo hizo, y antes siquiera que el quejido se apagase por completo hundió sus dientes en la piel de la menor
Anna dejó escapar un fuerte gritó cuando los afilados dientes de la alfa perforaron su piel, sus embestidas se volvieron aún mas bruscas, casi salvajes y su agarre se volvió aún mas fuerte, seguramente dejaría moretones, el grito de la Omega estaba casi apagado cuando de pronto algo aun mas grueso que Elsa empezó a forzar sus paredes para entrar "Ahhnnn" Este seguía creciendo cada vez mas hasta que la rubia no pudo sacarlo de su interior y las paredes de la menor lo apretaron con fuerza dentro de ella
"A-Annaaa" Elsa dejó escapar un fuerte gruñido de satisfacción cuando al fin quedaron anudadas y una oleada de semen empezó a derramarse dentro de ella una tras otra. El orgasmos de la Alfa la golpeó con fuerza pero esta siguió moviendo sus caderas, haciendo que el miembro dentro de Anna siguiese moviéndose y logró llevar a la menor a un fuerte orgasmo,
"A-alfa hnnn E-elsaaa!" Las paredes de Anna ordeñaban a Elsa haciendo que esta le entregase todo lo que tuviese para ofrecer.
Para cuando el orgasmo de la menor se extinguió aún podía sentir como la Alfa seguía llenándola haciendo que su abdomen empezase a abultarse de lo extremadamente llena que estaba.
Las oleadas de semen de la rubia empezaron a disminuir después de varios minutos, Elsa finalmente soltó las muñecas de la menor, lamía entre jadeos una y otra vez la herida que había dejado en su piel. La rodeó con los brazos y se dejó caer hacia un lado llevando a Anna con ella y quedando en su típica posición de cucharita.
Anna estaba aliviada de que el dolor al fin se hubiese ido y se sentía extremadamente feliz de cuan placentero había sido todo. Elsa empezó a acariciar suavemente el abdomen abultado de la menor y Anna puso su mano sobre la de su Alfa, para la joven Omega, esto era como estar en el cielo.
La mayor empezó a acariciar el hombro de la menor justo al lado de la mordida con la punta de su nariz causando que la menor dejase escapar una risilla suave mientras, acomodó sus piernas con las de la menor acariciándolas suavemente con las suyas.
"Lamento haberte lastimado" Susurró con algo de pena. La pelirroja sonrió y empezó a masajear suavemente el cuero cabelludo de la rubia con afecto causando que esta dejase salir un extraño ronroneo de placer.
"Tonta Alfa" Susurró en respuesta ya medio dormida.
"Prometo que voy a compensarte" Continuó la rubia besando la marca de la mordida, lo que causó que la menor tuviese un escalofrío placentero
"No tienes que hacerlo, ya me diste todo lo que quería, me mordiste, me hiciste tuya y nos apareamos, lo único que me falta son… Cachorros" Respondió la Omega y un sonrojo evidente se extendió por su rostro, la rubia se quedó callada un largo rato, tanto, que la menor pensó que quizá se había quedado dormida
"Nada me... haría mas feliz" Susurró Elsa para luego acercar a la menor mas hacia su cuerpo en aquel abrazo aun unidas, la menor sonrió contenta con la respuesta y volteó la cabeza lo suficiente para poder besar a la Alfa, al principió la rubia se sorprendió quedándose estática pero empezó a corresponder de inmediato cuando cayó en cuenta de que era una tontería avergonzarse por aquello siendo que acababan de aparearse, un beso no era nada en comparación.
"Te amo" Susurró Anna mientras empezaba a ceder ante el sueño
"Yo también te amo" Contestó también en un susurro, los ojos de la menor se cerraron y su respiración se volvió constante y rítmica, Elsa sonrió y frotó la punta de su nariz contra la mejilla de la pecosa y luego tomó la sabana para arroparlas a ambas y lentamente dormirse también.
Tendrían el resto de sus vidas para ver el tema de los cachorros, era bien sabido que la posibilidad de que la menor quedase embarazada en el primer intento era básicamente nulo, por lo que la rubia supuso que simplemente tendrían que hacer esto con mas frecuencia.
N/A:
Nivel de cuidados: Cuando son pequeños todo alfa beta y omega toma una especie de prueba ara saber su nivel de "cuidados" y así determinar que tan apto es para criar cachorros. Los omega tienden a tener un nivel de cuidados alto mientras que los Alfa suelen estar en un nivel promedio.
Habrán notado que Mérida hablaba extraño y es porque fue la única forma que encontré de respetar el acento escoces que el autor le puso en inglés, lo siento xD
y ahora con todo aclarado, Diganme, no es el mejor ABO Elsanna (en español) que hayan leído en sus vidas?
Amé este fanfic, si tienen alguna duda con todo lo que es el omegaverse o algún termino o si tienen alguna sugerencia para las traducciones… no duden en decírmelo.
Quizá alguno de ustedes me conozca por mi otro fic, y no, no esta muerto solo… estoy trabada. Por eso quería aunque sea darles esto como disculpa y como regalo de navidad. Que tengan un hermoso año y que todo lo bueno os encuentre siempre. Animo, al fin salimos de este horrendo año.
Si hablan ingles les recomiendo con toda mi alma que lean a ScarTerror The Fallen, es de verdad sensacional, y si sus almas y su tiempo se los permite dejenle un review en el fic original, asi sea solo diciendo, "Awesome fanfic, thank you" y bueno, gracias de antemano!
Me gustaría contarles que tengo planeado mi propio abo, pero con lo trabada que estoy no quiero ni empezar a escribirlo por respeto a ustedes, a mi misma y a mi fanfic.
Los amo a todos y cada uno de ustedes.
Feliz elsannica navidad!
