Capítulo 5: ¡Vamos! Sin que nada nos detenga:

El pedido de su hija tomó de sorpresa a Naruto, igual que a Boruto y los ponis presentes. ¿Por qué tomar esa carga tan repentinamente? Aunque por un lado a Naruto le enorgullecía que su hija presentara tantos deseos de continuar con la misión, no le gustó del todo lo último que dijo acerca de irse a Equestria.

- Himawari… ¿a que te refieres con que quieres venir? Sabes las diferencias temporales que hay entre nuestros mundos. Quedarte aquí un tiempo significaría…

- Lo sé, papá. Pero… realmente quiero pasar un tiempo aquí, prefiero eso que seguir siendo una kunoichi en Konoha.

- No es una decisión que deberías tomar a la ligera- Intervino Twilight- Aun eres muy joven, quizás deberías esperar…

- No soy mucho mas joven que la primera vez que papá vino aquí- Replicó Himawari- No es que no esté pensando en todas las consecuencias, pero hay algo en este lugar… no se explicarlo.

- Himawari…- Quiso intervenir Boruto, tratando de hacerla razonar- No tienes que quedarte aquí. Tienes responsabilidades en Konoha.

- ¡Seré una ninja, pero eso no significa que debo quedarme para siempre en la Aldea! ¿Y tu hermano, porque estas en mi contra? ¡Tu ni siquiera querías hacer esto!

- Bueno… es cierto que no me causa mucha gracia, pero…

- ¡Suficiente! – Declaró Naruto, levantando ligeramente la voz- Hablaremos de esto más tarde. No es algo que podemos decidir ahora mismo sin consultar a nadie. Sin decirle nada a tu madre…

Himawari abrió los ojos sorprendida, y luego bajó la cabeza, con mirada triste.

- Hablaremos de esto con ella y le preguntaremos que piensa. No podemos decidirlo entre nosotros solos. Es una decisión de la que todos debemos opinar.

Todos asintieron y Twilight guardó el pergamino con solo la firma de Boruto en este. Los tres ninjas se dirigieron a la salida con Twilight acompañándolos mientras Celestia y Luna se dirigían a los balcones para llevar a cabo su labor.


Caía la tarde, y en el Carrousel Boutique de Rarity se encontraban esta, junto con Hinata y Fluttershy, haciendo tiempo mientras esperaban. Pese a que Hinata contestaba las preguntas de las ponis acerca de cómo es su vida en Konoha, ambas notaron que ella estaba de alguna forma apagada. Rara vez las miraba a los ojos, y cuando terminaba de contar algo bajaba la voz y miraba cabizbaja, sumida en sus pensamientos. Ni Fluttershy ni a Rarity les costaba mucho entender que esa era una situación muy incómoda para ella, y la tensión subía a medida que se quedaban sin temas para conversar. Finalmente, Fluttershy se acercó a Hinata y puso su casco en su mejilla.

- Oh… Hinata. No tienes que contenerte. Puedes confiar en nosotras. Dinos lo que piensas.

- Yo… te lo agradezco. Pero realmente no creo que…

- Por favor, querida- Insistió Rarity- No he vivido una situación igual, pero sé lo que es ocultar lo que piensas y sientes. Fluttershy y yo vivimos por eso. Solo se pondrá peor cuanto más lo alargues.

- Pero… pero…

- Es difícil. Pero Naruto no querría que lo ocultaras, y tus amigas tampoco…

Viendo que no tenía opción. Hinata por fin las miró a los ojos y las ponis abrieron ligeramente los ojos al ver sus párpados llorosos.

- Es tan… está pasando tan deprisa. Sabía que esto podía ocurrir, tuve un presentimiento desde el momento en que Naruto se convirtió en Hokage. La Aldea y sus habitantes son como su familia, y el estuvo dispuesto muchas veces a arriesgar su vida por ellos. No digo que esté mal lo que haya hecho… lo que está haciendo… pero… ¿Qué puedo…? ¿Qué es lo que debo…?

Y finalmente se quebró. Hinata se puso a llorar mientras Fluttershy y Rarity se apresuraron a abrazarla entre las dos y también comenzaban a lagrimear. Generosidad y bondad, era lo mejor que podían darle en ese momento. Pero aun así… el dolor que Hinata sentía les era inimaginable.

- Ya… ya…- La consoló Fluttershy- No está mal sentirse mal por cómo se están dando las cosas.

- Exacto, linda- Agregó Rarity separándose y alcanzándole un pañuelo mientras Fluttershy seguía abrazándola- Has estado con él desde hace tanto tiempo, para nosotras parece que hubiera sido ayer desde que se declararon el uno al otro.

- Perder a alguien que amas es algo… terrible… horrible.

- Pero lo importante es estar para ellos… todo el camino, y hacerles ver que cuentan contigo. Y si la carga es muy pesada… bueno… para eso están aquellos que te quieren y están para ti, ¿no es cierto?

Hinata se separó de Fluttershy las miró a ambas, que le sonreían con todo el apoyo que podían. No pudo evitar sonreír, ni parar de llorar.

- G…gracias… tienen razón. Realmente… muchas gracias.

Fluttershy y Rarity le dieron un nuevo abrazo y se dirigieron a la puerta, solo que cuando abrieron, vieron a Boruto dirigiéndose hacia ellas con Naruto y Himawari siguiéndolos detrás. Ahora que no tenía dolor, Naruto podía acelerar el paso, casi caminando con normalidad, pero cuidándose de no lastimarse sin que pudiera notarlo.

- ¡Mamá! -Dijo Boruto frente a ella- ¡Himawari quiere quedarse en Equestria! ¿Puedes decirle que es una locura?

- ¡Oye, no está bien adelantarse y decirlo así! - Dijo Naruto desde atrás mientras se acercaba con Himawari a su lado.

- ¡Cierto, hermano! ¡Ni siquiera me dejaste proponerlo! – Le reclamó Himawari haciendo pucheros.

Hinata se quedó plantada en el umbral de la puerta con los ojos en blanco (Más blancos de lo normal) y totalmente tiesa ante la noticia y el imaginarse ese escenario. Fluttershy y Rarity se quedaron con la boca abierta, y dándose cuenta de la situación decidieron actuar.

- ¡No es el momento para esto! -Les dijo Fluttershy poniéndose entre ellos y mirándolos con autoridad.

- ¡Es verdad! ¡Hay mucho para hacer…! ¡Naruto! ¡Tú y tu hijo tienen que entrar y dejar que los dejes presentables para la fiesta!

- ¿Presentables…? – Repitió Boruto sin comprender.

Rarity respondió trayendo un montón de trajes y vestidos colgados, desde negros esmóquines con exquisitos detalles hasta trajes de colores vivos que variaban de naranjas a rosados.

- ¡Oh, no! – Dijo Boruto mirando los trajes rosas- No… no… no… no… no…

- ¡Créelo! - Insistió Rarity- Tengo trajes de todos los talles y tonos para ti y tu padre. ¡Hinata querida! Tu vestido y el de tu hija se encuentran en la parte de atrás. Lo seleccioné mientras hablábamos y están a medida.

- ¡Wow! ¿Cómo tenías todo esto preparado de antemano? -Le preguntó Naruto mirando los diferentes trajes con naturalidad, Boruto se sorprendió de que estuviera tan conforme de ser vestido por una poni.

- No te olvides que fui yo quien diseño sus vestidos en el Imperio de Cristal ya hace un tiempo. Desde esa vez que estuvieron en Equestria, he vendido montones de ropas basados en tu estilo más… deportivo, pero nunca me deshice de los modelos originales. Solo fue cuestión de experimentar. Una fashionista nunca deja sus primeros clientes olvidados, querido. ¡Ahora súbanse a esta tarima y quédense quietos!


Mientras Rarity peleaba con Boruto para meterlo en un traje, Hinata ayudó a Himawari a ponerse su vestido en una habitación parecida a un camerino. La chica estaba tan tensa con la charla que venía a continuación que no dijo ni una palabra mientras su madre la ayudaba.

Finalmente… Mientras Hinata la peinaba frente a un espejo, decidió romper el hielo.

- Mamá… lo que dijo Boruto…

Hinata no respondió. Continuó peinándola sin decir nada. Himawari veía su reflejo en el espejo, esperando una señal, una mirada de ella, pero parecía sumida en su tarea, casi como si no la escuchara.

- Yo… realmente quisiera…

- Tomaste una decisión, si realmente es lo que quieres, no puedo negarlo. Pero ahora… en este momento.

La chica sintió un ligero temblor en la madre de su madre mientras la peinaba. Comenzó a sentirse como si hubiera cometido un crimen terrible y sentía vergüenza de ello.

- No digo de quedarme ahora, en este momento. Puedo hacerlo en un tiempo, quizás un par de meses.

- Aun así, tendría que despedirme de ti, quizás por muchos años. Recuerda cuanto tiempo está pasando en Konoha en este momento.

Himawari se miró a si misma en su reflejo y miró su propia cara de asombro. ¿Cómo pudo olvidarlo tan rápido? Era verdad, y ella no se había dado cuenta. Quedarse en Equestria significaba que pasarían muchos años en Konoha. Si un solo día significaba poco más de un mes, tan solo un mes en Equestria, significarían al menos…

- Quizas no haya sido tan buena idea. No… no quiero lastimar…

- Himawari…- La interrumpió Hinata mirándolo por fin a sus ojos en el reflejo- ¿Sabes cuándo le confesé mis sentimientos a tu padre, y cuando empezamos a salir?

- ¿Eh? – Preguntó la chica confundida- ¿No dijiste que empezó a gustarte en los exámenes Chunin?

Ahí fue la primera vez que interactuamos después de graduarnos, pero… ¿sabes cuanto pasó hasta que volvimos a hablar y yo le confesé mis sentimientos? – La chica negó ligeramente con la cabeza- ¿Y sabes cuanto tiempo pasó hasta que empezamos a salir?

Una vez más la chica negó. Hinata sonrió levemente mientras continuaba arreglando su pelo.

- Jamás me atreví a confesarle mis sentimientos a tu padre… hasta que un enemigo atacó Konoha. Tu padre luchó contra él por su cuenta, y pese a todo su esfuerzo, fue capturado. Yo fui por mi cuenta a intentar librarlo.

- ¿Le confesaste tus sentimientos cuando lo rescataste?

- No. No pude hacer nada- Confesó Hinata sin inmutarse- El enemigo era demasiado poderoso, nadie excepto tu padre podía con él. Cuando fui a rescatarlo, sabía perfectamente eso, y sabía que quizás no sobreviviría al intento. Pero aun así quise hacerlo, porque…

- Porque lo amabas…

- Porque no soportaba la idea de perderlo- Corrigió Hinata- No soportaba la idea de perder a Naruto y que se fuera sin saber lo que sentía por él. Frente a mi enemigo, y antes de intentar mi fallido intento, lo dije sin dudarlo.

Himawari se quedó mirando al reflejo de los ojos de s madre, quien se veía llena de alegría al relatar su historia.

- Supongo que sabes que al final tu padre derrotó al enemigo, pero no hablamos de lo que pasó… hasta mucho tiempo después. Cuando vinimos por segunda vez a Equestria. No confesamos nuestros sentimientos por el otro, ni comenzamos a ser una pareja, hasta muchos meses después de la primera vez que se lo dije.

- ¿Por qué me cuentas esto?- Preguntó Himawari sin entender- ¿Qué tiene que ver con…?

- Hija mía… perdí mucho tiempo y sufrí demasiado con dudas y miedo sin razón. No fue hasta una situación desesperada que me atreví a dar el primer paso hacia lo que quería, y no fue sino hasta otra situación desesperada la que nos permitió a tu padre y a mi estar juntos. Si realmente quieres venir aquí, si es lo que realmente quieres… ¿Qué clase de madre sería si te dijera que esperes y que no tomes tu oportunidad?

Himawari miró a su madre con sorpresa, sin poder decidirse entre la alegría y el desconcierto.

- ¿De… de verdad? - Preguntó la chica sin poder creerlo- ¿Me dejarías quedarme?

- Si realmente quieres, no puedo negarme. Tienes edad para tomar una decisión así, y creo que, si te quedas, aprenderás mucho y descubrirás formas de paz y felicidad que mis abuelos y sus antepasados solo soñaban con tener. Pero… si vas a tomar esta decisión como una adulta, entonces date cuenta de lo que arriesgas al hacerlo. Tu padre y yo estaremos de acuerdo no importa lo que decidas, pero contempla también lo que dejarás atrás si tomas esa decisión. No quiero que sufras.

Himawari se levantó, pese a que su pelo no estaba terminado, y se giró para mirar directamente a su madre.

- Se que voy a sacrificar mucho. Pero eso que me llama aquí, estoy segura que es algo que quiero descubrir. Y aunque tengas momentos difíciles, no me retractaré de mis decisiones. Ese… es mi camino ninja.

Hinata abrió ligeramente los ojos y miró a los ojos y pequeñas marcas en las mejillas de su hija. Hinata pudo ver la viva imagen de Naruto a su edad de no ser por el color de pelo. Pero esos ojos, esos penetrantes ojos azules, tenía la misma mirada, la misma decisión. La Hyuga abrazó a su hija y esta la abrazó también.

- Estoy tan orgullosa de tí…- Le susurró mientras una lágrima le recorría por el rostro.

- Gracias, mamá…- Respondió Himawari, mientras sus ojos también se humedecían ligeramente, y apretaba un poco más ese abrazo que deseaba que no terminara nunca.


Twilight recorría por tercera vez el salón, asegurándose que todo estuviera perfecto. Desde que se despidió de Naruto y sus hijos a la entrada del palacio, no hizo otra cosa que repasar cada detalle de la fiesta para asegurarse de que todo estuviera en orden. Caía la noche y sabía que los invitados llegarían en cualquier momento. Casi no le quedó tiempo para ponerse su propio vestido, y Spike tuvo que recordarle varias veces que ya todo estaba preparado mientras se retiraba a su habitación.

Mientras se apresuraba a vestirse, Twilight no podía dejar de repasar sus notas mentales. ¿Qué había salido mal? La combinación de hechizos que había preparado debía de ser infalible. En su lugar, solo quitaron el dolor de Naruto, y lo dejarían disfrutar de su última noche en Equestria, pero aun así moriría.

Terminó de vestirse y se miró al espejo mientras intentaba arreglarse un poco el pelo. Estaba despeinada, y no podía dejar de lagrimear. ¡Había fallado! ¿Cómo podía dejar que Naruto muriera así? Él le dijo que no se preocupara, pero… ¿Cómo podía perdonarse el haber fallado en salvar la vida de uno de sus mejores amigos?

Spike entró mientras ella trataba de secarse las lágrimas.

- Twilight, los invitados están llegando. Rainbow Dash me dijo que Rarity tendrá a Naruto y su familia entretenidos por un tiempo. ¿Qué quieres que…? ¿Twilight? ¿Qué sucede?

Eran los ojos irritados, no podía evitar verse triste.

- Nada, Spike. Bajaré en un momento. Solo necesito…

- Twilight, ¿es por Naruto?

Twilight no dijo nada y volvió a mirarse al espejo.

- Se supone que debía salvarlo. Tantas veces él arriesgó su vida por nosotras, y ahora… cuando el me necesita.

- ¡Twilight! ¿Qué dices? ¡Hiciste lo que pudiste!

- ¡Él va a morir, Spike! ¿Cómo puedo aceptar eso?

Spike se quedó por un callado, mirando el suelo, antes de contestar.

- ¿Preferirías no estar a su lado cuando pase?

Twilight lavantó la mirada y se dio vuelta para mirar a Spike, sorprendida. El pequeño dragón púrpura también tenía los ojos llorosos.

- Le debo mucho. No traté mucho con él, pero al menos le debo la vida, a él y a Kurama. Cuando Sombra me secuestró y me convirtió en ese… monstruo, usó mis propios sentimientos para hacerlo, fui yo quien lo permitió. Y… fue Kurama por orden de Naruto quien me hizo darme cuenta de quien era. Me salvó de algo peor que estar muerto.

Twilight escuchó atentamente mientras sus lágrimas se secaban. Spike nunca habló de su tiempo como Torn.

- Y ahora… también me entristece mucho que se va a ir. Pero… lo que dijiste en Canterlot, cuando nos hiciste organizar esta fiesta, ¿era mentira?

- N…no… pero… yo esperaba poder…

- ¡Hay cosas que no podemos cambiar, Twilight! -Gritó Spike, con enojo- Yo… aprendí por las malas que hay cosas de mi que no puedo cambiar, así como cosas malas de otros que no puedo cambiar. Pero… Naruto está aquí, con nosotros… ahora mismo. Tu lo dijiste. Tenemos esta oportunidad para hacerle sentir lo especial que es, para demostrarle lo que sentimos por él. ¡¿Vamos a…?! -Spike se detuvo y lanzó un suspiro, calmándose. Twilight notó que era enojo la manera en que estaba llevando todo eso. No esperaba eso de él- ¿Vamos a dejar que lo último que vea de nosotros es tristeza por él y por lo que le pasa, o quizás… alegría por haberlo conocido, y agradecimiento por todo lo que nos ayudó?

Twilight miró con ternura a Spike. ¿Cuánta sabiduría podía tener su asistente número uno? De no ser por él, de seguro no habría podido hacer ni la mitad de cosas que logró hasta ahora. No tardó en abrazarlo, lagrimeando esta vez lágrimas, pero no de tristeza, sino de felicidad.

- Tienes razón, Spike. Fui… fui una…

- No Twilight – Dijo Spike con pesar- Yo también siento que está mal. No es justo. Pero… tenemos que ser fuertes, como Naruto lo fue por nosotros.

Twilight lo soltó y volvió a mirarse al espejo, dándose cuenta y aceptando por primera vez que esta era la última vez que Naruto pisaría Equestria.

- Spike… toma nota.


Los invitados fueron llegando. Hubo tantos que llenaron por completo el salón.

Las princesas Celestia, Luna y Cadence con Shining Armor, Spike y Twilight se sentaron cerca de la mesa donde irían Naruto y su familia, los Apple, con las Cutie Mark Crusaders y Rainbow Dash se sentarían en otra, Derpy Hooves con Doctor Hooves acompañándola se sentarían junto a Vinyl Scratch, quien fue convocada para musicalizar la fiesta, con Octavia Melody, Lyra Hearthstrings y Bon Bon la acompañarían. Zecora y Discord, ocuparían otra mesa con Fluttershy, los Cake fueron también invitados y se sentarían con Pinkie, quienes fueron los encargados de suministrar los dulces. Rarity compartiría mesa con Rose, Lili Valley y Daisy quienes fueron también invitadas por ayudar con el decorado, y ellas a su vez pidieron permiso para traer a Minuette, a quienes sus amigos la llamaban "Colgate", y por último Cherelee con toda su clase también fueron invitados, pese a que Naruto solo los conoció una vez, junto con la Alcaldesa Mare quien estaba de manera oficial. Cuando por fin llegaron todos y se distribuyeron en sus asientos, parecía que al menos la mitad de Ponyville estaba en el salón.

En un momento entró Rarity y le hizo una seña a Twilight, quien se levantó y todos los presentes callaron al verla.

- ¡Yeguas y corceles, amigos de Ponyville, bienvenidos! Les agradezco a todos por poder venir aquí con tan poca anticipación, y sobre todo, a todos aquellos que colaboraron para poder realizar esta fiesta de última hora.

Twilight realizó una pausa, en la cual hubo sonidos de cascos como aplauso y murmullos de aprobación.

- También, se que la mayoría aquí no saben por qué fueron invitados hoy, por lo que les vuelvo a agradecer por comprometerse a venir. Estamos aquí, porque debemos rendirle homenaje a un gran amigo de Equestria. Alguien quien arriesgó múltiples veces su vida para salvar a Equestria, y con quien sin su ayuda, ninguno de nosotros estaría aquí. ¡A todo poni presente, me es un orgullo presentarles al Hokage de la Aldea de Konoha, Naruto Uzumaki y a su esposa e hijos, Hinata Hyuga, Boruto y Himawari Uzumaki!

Las puertas que daban a los pasillos se abrieron, y la familia Uzumaki entró en el salón. Rarity se había superado a si misma con los trajes y vestidos. Himawari y Hinata llevaban vestidos blancos con ciertos tonos de rosa que hacían resaltar sus ojos blancos y el cabello azul de ambas. Boruto llevaba un traje de gala negro que incluían ciertos detalles de rosa oscuro, igual a la ropa que usaba en su juventud. Naruto también llevaba un traje de gala, pero era el más llamativo, era color naranja oscuro, como su ropa de juventud, mientas que sus pantalones tenían ciertos tonos de blanco, y una capa negra en su espalda con la palabra Hokage bordada en dorado. Un traje de fiestas digno de un Hokage.

Los invitados estallaron en vitores y sonidos de cascos, mientras la familia sonriente se dirigía a su mesa, que se ubicaba cerca de la de las princesas y a la vista del resto. De inmediato, Twilight ordenó traer la comida, de lo que se encargaron Applejack y varios ponis que formaban parte de la comitiva real de Celestia.

Fue una cena ostentosa, de las mas grandes que se hicieron en ese castillo. Los Apples no solo trajeron platillos a base de manzana, sino grandes cantidades de barriles llenos de cidra de la mejor calidad. Fluttershy, fiel a su palabra, suministró diversos tipos de carne que fueron servidos a los comensales humanos en platillos exquisitos y apetitosos, y Discord incluso puso su parte incluyendo gaseosas (bebida que en Equestria no se había escuchado hablar) y platos no vegetales como tocino y otros en la mesa de Naruto. Sin embargo, uno de los detalles mas amables para Naruto fue la inclusión de un pequeño plato de ramen con cerco y huevos, el favorito de su infancia, cortecía de Discord y de Twilight por tener la idea. Para los equinos de la fiesta hubo platos que iban de hamburguesas de heno a manzanas fritas y formas de cocinar vegetales que los humanos jamás escucharon hablar.

En todo tiempo, los invitados hablaban y reían, las Mane Six y muchos otros disfrutaban cambiándose de mesa para estar junto a algún poni en particular, en todo momento, Vinyl Scratch mantenía la fiesta musicalizada con un equipo que ella mismo trajo al salón, incluso Boruto llegó a pensar que era una fiesta genial.

Cuando la opípara cena terminó, Twilight volvió a levantarse, esta vez para pararse frenta a la mesa de los invitados de honor, y Naruto notó como las CMC se levantaban discretamente y se escabullían detrás de un cortinado cerrado en una esquina del salón. La habitación volvió a sumirse en silencio, y Twilight miró a Naruto a los ojos mientras Spike le traía una carta escrita apenas un poco más de una hora antes.

- Naruto…- Comenzó a leer Twilight- La primera vez que nos conocimos, eras un extraño en este mundo, un accidente que ocurrió por error, y que debía solucionar lo mas pronto posible. Sin embargo, el poco tiempo que estuviste conviviendo con nosotras aquí en Ponyville, demostraron la clase de persona que eres. Sin ser de este mundo, apenas conociéndonos en pocos días, te levantaste en contra de nuestros enemigos, peleaste por nosotras, arriesgaste tu vida para salvar la nuestra, y nos ayudaste a derrotar enemigos que por nuestra cuenta jamás podríamos haber vencido. Pero no solo has peleado, nos has dado una parte de ti, demostrando tu voluntad de fuego, y nos has obsequiado en este poco tiempo en que estuvimos juntos un futuro y una esperanza invaluable como nunca hemos visto en Equestria. Y ahora… tendremos que decirte adiós para siempre.

Esta última frase causó revuelo entre los invitados, quienes no sabían nada acerca de la enfermedad de Naruto. Mientras tanto, el Hokage se encontraba tenso, intentando contenerse, aunque Hinata sabía que podía llorar de felicidad por todo lo que estaba escuchando. Pese a todos sus años, Twilight conseguía sacar su lado sensible de manera sencilla.

- ¿Cómo decir adiós a alguien que nos dio tanto? -Continuó Twilight- ¿Cómo despedirse de alguien tan pronto, cuando forma parte de nosotros como la mismísima Magia de la Amistad? Pero… otro amigo muy cercano me hizo darme cuenta… no debemos decir adiós, sino decir gracias. Gracias por toda la alegría, la lucha, el valor y la risa que nos otorgaste. Gracias por la vida que diste por tus amigos y tu nación, y por haberla compartido con nosotros. Gracias por dejarnos formar parte de tu historia, y tu formar parte de la nuestra.

En ese momento, Twilight dejó la carta y extendió sus alas, un haz de luz la iluminó desde el techo, mientras el resto de la luz de la habitación bajaba de a poco.

- ¡Como princesa de Equestria, como tu amiga, y en nombre de todos aquellos en este mundo a los que lograste tocar tan solo un instante con tu luz! ¡Todos! ¡Te agradecemos! ¡Damos las gracias, al Hokage de Konoha, al Heroe de Equestria y a nuestro querido amigo, damos gracias Naruto Uzumaki!

La habitación saltó en aplausos, al mismo tiempo que Naruto y su familia se levantaban y aplaudían al terminar el discurso. En aquel momento, el telón que estaba en una esquina se abrió, y mostró a las CMC con instrumentos musicales y micrófonos, al igual que a Vinyl Scratch con su equipo de audio junto a ellas. Sin perder un instante, música comenzó a sonar, mientras Applebloom le arrjaba un micrófono a Twilight, que lo atajó con su magia.

Entonces la princesa comenzó a cantar, mientras el resto de las Mane Six se apresuraban a levantarse de sus asientos y acompañarla en la canción que Twilight preparó para aquel momento.

(La canción es "Friend for Life" de los créditos de Equestria Girls)

A friend for life

That's what you are to me

A friend for life

That's what you are to me

Solo la voz de Twilight cantaba la letra, mientras el resto de las Mane Six la acompañaban en un coro, y las CMC comenzaban a tocar a medida que avanzaba la canción.

I couldn't see what was

Right there in front of me

Turned my back

Got my mind off track

Yeah

You saw a world that was

Something new entirely

Helped me to see

All the possibilities

A medida que la canción avanzaba, también lo hacia el ritmo de la canción. Pronto los ponis invitados comenzaron a chocar cascos con el ritmo, mientras que otros acompañaban con sus voces o incluso algunos se ponían a bailar. Discord incluso comenzó a colocar efectos como estrellas brillantes en el techo o diamantes flotantes en la habitación. La familia Uzumaki no hacía otra cosa mas que maravillarse ante ese despliegue de magia y música.

Oooohhhhh...

Like a star in the day light

Or like a diamond at night

Your light was hidden

From my sight

A friend for life

That's what you are to me

A friend for life

That's what you are to me

Twilight se adelantó hacia la mesa de los Uzumakis para cantar más personalmente a Naruto mientras las demás la seguían detrás cantando coros.

Every friendship is tested

You seem sincere

But it's all unclear now

But with a word

Everything changes

And just like that

You and I are right back

Oohhh...

Like a star in the day light (Star in the day light)

Or like a diamond at night (Diamond at night)

Your light will shine

When the time is right

Nuevamente explotó el estribillo, y con él un nuevo despliegue de luces que hizo a Himawari saltar junto al resto de los ponis a disfrutar de la música, mientras que Naruto tomó a Hinata y la hizo girar sobre si misma, solo para agarrar su otro brazo y comenzar a bailar al ritmo de la música. Boruto por su parte, solo se quedó observando anonadado ante el despliegue de luces y magia.

A friend for life

That's what you are to me

A friend for life

That's what you are to me

Twilight canto la siguiente estrofa con todo su ímpetu, al ser la que mejor describía lo que sentía por el chico, y lo que hizo por ella, sus amigas, y por Equestria.

When I put my hand out

And I thought I would fall

You knew what I needed

And you came around

To fix it all

La música se silenció de repente y solo fueron Twilight sus amigas cantando nuevamente el estribillo antes de volver a surgir el ritmo con más fuerza que antes.

A friend for life

That's what you are to me

A friend for life

That's what you are to me

A friend for life

That's what you are to me

Ooohh-wa-ooohh

(Like a star in the day light)

A friend for life

That's what you are to me

(Like a diamond at night)

That's what you are to me

La canción terminó con Twilight diciendo una última vez la frase, la habitación volviendo a iluminarse de repente y estallando en gritos, aplausos y vítores, mientras que Naruto iba a donde estaban las Mane Six y se agachaba para darles un abrazo que ellas devolvieron can tanta intensidad que parecía que iban a convertirse en una estatua.

Cuando se separaron, Pinkie saltó y tomó el micrófono de Twilight.

- ¡Muy bien ponis! ¿Quién quiere continuar con esta noche de karaoke?

Hubo algunas aclamaciones en el público, pero de repente surgió la voz de Scootaloo amplificada por un micrófono.

- ¡Que el invitado de honor continúe con esta fiesta! ¡Que cante Naruto!

La proposición fue recibida con gritos de aclamación de parte de todos, que se unieron al coro que pronto llenó toda la sala. El Hokage se quedó de piedra ante la presión grupal.

- ¡QUE CANTE NARUTO! ¡QUE CANTE NARUTO! ¡QUE CANTE NARUTO!

Finalmente, Naruto rio mientras asentía y todos, incluidos su familia, festejaron y vivaron ante la idea del Hokage cantando una canción. Sin embargo, Naruto tomó muy en serio la propuesta, se acercó a las CMC y les susurró.

- Quisiera cantar la canción que ya saben. Esa que les enseñé hace tanto tiempo…

Las potrillas se miraron y sonrieron mientras afirmaban enérgicamente con la cabeza y Naruto se colocaba frente a ellas con un micrófono. Las luces volvieron a bajar y solo Naruto y las CMC fueron el centro de atención. La canción fue una que Naruto les enseñó a las CMC hace mucho tiempo, cuando ellas le enseñaron por primera vez su banda, y Naruto les enseñó ese tema que recordaba se lo enseñó un amigo que cruzaba los mares en busca de aventuras. Todo comenzó con un gran solo de instrumentos, que llevó a una canción de gran fuerza, pero llena de sentimiento.

(La canción es One Day de The Rootless, también conocida por ser el 13º opening de One Piece. La letra es traducida de diferentes fuentes)

Cada vez que miro al cielo después de la lluvia

Pienso en el pasado cuando solo era un llorón

Iba frenéticamente detrás

de alguien

Y diciendo "Quiero volverme más fuerte"

Tanto los ponis como la familia de Naruto quedaron sorprendidos de la canción, tanto por como Naruto la cantaba, como por lo sentimental que era para el ninja. Sus hijos no sabían mucho de la época en que Naruto era joven y seguía los pasos de Sasuke, pero Hinata recordaba bien las largas semanas en las que Naruto se deprimía y luchaba constantemente por superarse a si mismo,

Las voces diciendo "gracias"

Se desvanecen en el viento

¿He conseguido volverme mas fuerte?

Aun no tengo la respuesta

y eso es porque tengo que ir aún más lejos

El estribillo explotó con una ovación que hizo a los presentes vitorear por el ninja. Esta canción no era para bailar, era para sentirla, y los sentimientos de Naruto llegaron a cada uno de los presentes como un maremoto. Twilight y sus amigas ya lo habían sentido antes, pero las otras princesas no. Era increíble el poder que emanaba de Naruto al cantar, tal como sucedía en otras ocasiones en Equestria.

¡Vamos, avancemos!

Sin que nada nos detenga

Sin darnos por vencidos ante el paso del tiempo

Levantándonos todas las veces que haga falta

porque no quiero perder lo que es preciado para mi

La canción continuó con las CMC tocando y los vitores se fueron apagando a medida que Naruto se acercaba a la siguiente estrofa. Boruto escuchaba atentamente a la canción, sentía un impulso irresistible de pararse junto al resto de los invitados a aclamar a su padre, pero sentía algo profundo en la letra que era personal para él.

Como los pájaros en el atardecer

estoy buscando el mañana que aún no puedo ver

Mientras titubeo, incluso si tengo miedo

no miraré los pasos que dejé atras

Las palabras de desánimo

están a mi alrededor, pero…

sólo tengo una meta por la que no rendirme

para superar las penas y alegrías

Continúo avanzando poco a poco

El estribillo volvió a estallar con una letra distinta. Mientras los invitados continuaban maravillándose y aclamando a Naruto por la canción las Mane Six y la familia del Hokage oian la canción como una conversación personal hacia ellos. La canción estaba llena de significado, lo que describía en parte era la personalidad de Naruto, y su voluntad de no rendirse, y en aquel momento en particular, era un mensaje de ánimo para todos ellos.

Extiendo mis brazos

Hacia el cielo interminable

Mientras aun creo en un solo futuro

El tiempo pasado queda atrás

Pero no quiero perder lo que es preciado para mi

De repente, el ritmo cambió, y Naruto comenzó a cantar un puente que avanzaba nuevamente hacia el estribillo. Boruto no pudo evitarlo y se levantó para ir junto a su familia, y estar frente a su padre, que continuaba su interpretación poniendo su alma en esta.

La voz que escucho en mi interior

está siempre, siempre apoyándome

Aunque se interponga la molesta lluvia

Pero no huiré, oh!

Una última vez el estribillo regresó, pero esta vez Boruto se sumó a su familia y al resto de las mane six, vivando y aplaudiendo a su padre ante esa demostración que deseaban que no terminara.

¡Vamos, avancemos!

Sin que nada nos detenga

Sin darnos por vencidos ante el paso del tiempo

Levantándonos todas las veces que haga falta

porque no quiero perder lo que es preciado para mi

Creyendo en el futuro…

La canción terminó con un nuevo solo de las CMC que terminaron la canción en un tono suave, y la habitación se llenó de aplausos y gritos. Fue tan impresionante, tan lleno de sentimiento, que incluso entre algunos invitados, incluyendo también a las Mane Six y las princesas, hubo algunas lágrimas. La canción no solo hablaba de como deberían continuar en ese momento, sino de lo mucho que recorrió Naruto, y lo que le quedaba por recorrer. Era un testamente de la valentía y voluntad del ninja, y dejó pasmados a muchos, incluyendo a su propio hijo.

Naruto se dio vuelta y abrazó a una por una a las Cutie Mark Crusaders, que sin dudarlo dejaron sus instrumentos para abrazarlo con lágrimas en sus ojos, y luego le tocó el turno a su familia y amigos. Ante los aplausos de todos los presentes, Naruto volvió a tomar el micrófono, lo que hizo que poco a poco las alabanzas se apagaran.

- Bueno… si bien creo en todo lo que dije, entiendo que también significa un gran desafío. ¿Cómo esperar que puedan seguir adelante, pese a que estamos despidiéndonos para siempre?

El público no dijo nada, pero muchos ojos comenzaron a humedecerse ante las palabras del ninja.

- Realmente… me habría gustado tener mas aventuras. Me habría gustado poder gozar aun más con mi familia, con mis amigos. Me habría gustado mucho haber prestado mas atención y mas cariño a mi familia, a mi esposa, a mis hijos, me habría gustado que nadie de los que quiero se hubieran sentido dejados de lado por mí.

Esta vez miró a su hijo, que mantuvo una mirada seria, aunque sus brazos temblaban ligeramente.

- Pero… tal como aquellos que me precedieron, aquellos que perdí aun siguieron conmigo. Mis padres, el Sabio Pervertido, Neji… es mi esperanza que siga formando parte de ustedes, incluso después de despedirnos. Sé que suena trillado, y cursi, pero espero que sientan que no los dejaré nunca incluso cuando me vaya. Y es por eso…

Naruto tragó saliva.

- Es por eso… que les pido que avancen, sin detenerse nunca. Es mi esperanza que… incluso aunque me vaya, y pese a las dificultades que sin duda están por venir, Equestria y mi mundo encuentren la forma de avanzar juntos, hacia ese futuro brillante que se que nos espera. Continúen caminando, sin que nada los detenga. Continúen…

No hubo vítores, no hubo alabanzas, solo un aplauso estruendoso que mostró el respeto por el discurso de despedido del Séptimo Hokage. Naruto, cabizbajo y sonriente mientras duró el aplauso, al apagarse miró nuevamente a su familia, a sus amigos, y a todos aquellos que había conocido al estar en ese maravilloso mundo.

- Y ahora… ¡continuemos con esta fiesta!

Y así fue. Las canciones continuaron, aunque ninguna tuvo la potencia de las dos primeras. Luego de un par de canciones cantadas por diferentes invitados, en las que se incluyeron Pinkie, Fluttershy, e incluso Celestia y Luna, llegaron los postres. Sweet Apple Acres y Sugarcube Corner habían traído las mejores delicias que podían realizar. Pasteles de diferentes colores y tamaños, tartas de gran variedad de sabores, chocolates y dulces. Todo delicioso.

Naruto no recordó mucho después de que empezaron los postres. En un momento se disculpó para poder ir al baño, en donde se lavó la cara para despejarse. No sentía dolor, pero sentía debilidad en sus brazos y en el abdomen, incluso tosió un poco de sangre, aunque era difícil entender si era grave sin el dolor. De todas maneras, sabía que no le quedaba demasiado.

La fiesta no duró mucho más, y Naruto con su familia se quedaron en la entrada para despedir personalmente a cada uno de los presentes. Muchos incluso pidieron poder sacarse una foto con el Hokage como recuerdo, a las cuales Naruto aceptó de buena gana. Se sentía complacido de ser recordado al menos de esa manera.

Cuando solo quedaron las Mane Six con sus hermanas y las Princesas. Cadence, Luna y Celestia dieron una solemne reverencia a Naruto, y que los estarían esperando por la mañana en Canterlot. Las Mane Six pronto acordaron cada una que estarían en ese mismo sitio por la mañana y se marcharon cada una a su hogar. Twilight, al vivir en el palacio, guio a la familia por los corredores junto con Spike para llevarlos a sus propias habitaciones.

Himawari, durante el recorrido, vio que Hinata intercambiaba palabras con Naruto. Algo nerviosa, aunque decidida, se separó rápidamente de su hermano y quiso decirle algo a su padre, pero este la detuvo antes de que pudiera decir nada.

- No importa lo que decidas, quiero decirte que estoy orgullosa de ti, y que tienes todo mi apoyo, ahora, en esta vida, y en la siguiente…

Con esas palabras, Naruto continuó con su esposa su camino, y Himawari se quedó anonadada, viendo la espalda de su padre, y una sonrisa se fue formando cada vez más iluminada mientras los seguía rápidamente para no quedar atrás.

El castillo tenía habitaciones de sobra, Boruto y Himawari durmieron en habitaciones separadas y Twilight le cedió a Naruto y Himawari su propia habitación con la cama extra grande. Confesó que le agradaba dormir mas cerca de la biblioteca de todas formas.

La habitación de Twilight daba a un balcón, donde Naruto pasó un momento abrazado a su esposa, contemplando Ponyville y el resto de Equestria, a la luz de la luna y sus miles de estrellas sobre ese campo infinito. Así fue como ocurrió, la última noche de Naruto Uzumaki en Equestria.