Capitulo 4

¿Eso de donde salió? (Parte 2)


Claire dejó en el escurridor el último plato luego de lavarlos. La cena había sido divertida después de que a su hermano se le pasó lo irritable. La pelirroja pensaba que había sido él hambre lo que lo tenía indispuesto posiblemente.

Mientras comían habían hablado de todo un poco, se habían reído mucho con las anécdotas de Criss, él le había contado de su investigación, de las misiones, de las ocurrencias de sus compañeros; ella le había contado de sus clases, de su trabajo de medio tiempo, del crush que tenía con él su amiga y por su puesto que no perdió la oportunidad de molestarlo acerca de su compañera Jill... por un buen momento se olvidaron por completo de todas sus preocupaciones y brotó dentro de ambos esa sensación de estar en su hogar. Sin duda, para los hermanos Redfield, el hogar estaba donde estuviese el otro.

Después de comer Claire se ofreció a limpiar y su hermano aceptó de buena gana, mientras ella limpiaba el se disculpó para ir a hacer la lavandería.

-No creas que está zanjado el tema de tu amiguita -dijo Claire fingiendo estar molesta cuando su hermano salía por la puerta con su cesto de ropa sucia...

-Te citaré ahora Claire: "Vete al diablo" -dijo Chris riéndose mientras atravesaba la puerta.

A Claire le caía muy bien Jill, y no era difícil darse cuenta de que su hermano se sentía atraído por ella, pero claro, para el agente Chris Redfield el amor más grande era su trabajo, el servicio, el deber. Claire río un poco antes de encaminarse a la sala de estar para abrir la ventana, si las cosas no se daban por sí solas entre su hermano y la agente STARS, ya se encargaría ella de encaminar las cosas.

Al abrir la ventana la pelirroja se dio cuenta de que ya había dejado de llover, quizá esa fuera la razón de que hubiera tanto calor dentro del apartamento y acabando de ajustar las cosas, La nevera de su hermano estaba vacía... ¡grandioso!

Claire se sentó en el sofá y prendió la televisión, aunque casi de inmediato su mente se ausentó.

Chris se había tardado un poco poniendo a Brad al corriente de la información necesaria antes de que salieran del edificio de la comisaría, y por un momento Claire se había visto tentada a salir a ver si se encontraba con Leon antes de irse a casa, Jill debió haber notado su inquietud porque le había susurrado algo acerca de lo guapo que era el novato policía... si Chris la hubiera escuchado...

Claire fue sacada de sus pensamientos por el repentino ruido de la puerta al abrirse dando paso a su hermano...

-¿Terminaste? -preguntó ella sin quitar la vista de la televisión, a lo que su hermano contestó asintiendo con la cabeza,

-aún debo ir a recoger mi ropa, pero la secadora tarda mucho y no quería dejar sola a mi hermanita...-dijo Chris con entusiasmo, antes de añadir - ¿Quieres ver una película?

-¿No tienes trabajo mañana?

-Si - contestó derrotado hundiéndose en el sofá, ganándose la risa de su hermana

-Descuida, no es mi intención interferir en tus actividades... al contrario, si hay algo en lo que pueda ayudarte estos días, con mucho gusto lo haré. -dijo Claire con una sonrisa en el rostro

-Eres genial Claire, ¿quien te enseñó a ser así?

-Debí haberlo aprendido por ahí -respondió fingiendo restarle importancia provocando una sonrisa en su hermano, quien a continuación se puso algo más serio

-Esta pausa de tus docentes, ¿no afectará tu progreso? -preguntó viéndola con interés. Esta era otra etapa de Chris; desde que se quedaron solos lo había visto expandir su rol con ella, actuando como proveedor, hermano, protector, todo sin dejar de lado su sueño de servir a la gente. Claire no lo admitiría fácilmente pero en realidad admiraba a su hermano.

-De hecho no... ¿recuerdas que te conté que estaba haciendo una pasantía en una organización no gubernamental? El mes entrante tengo que continuar la pasantía y las clases que aún me faltan tendría que recibirlas al mismo tiempo, estaba intentando sacarlas ahora para adelantar pero aún tengo tiempo...

-¿y que piensas hacer después de la universidad?

-Mudarme aquí para fastidiarte -respondió Claire inmediatamente ganándose un almohadón en la cara arrojado por su hermano. -¡bromeo! -dijo riéndose más, antes de añadir un poco más seriamente -De hecho la organización para la que estoy haciendo pasantías podría ayudarme a conseguir algo en la misma organización, o en UNICEF...

-UNICEF ¿eh?... -eres genial Claire -dijo Chris con orgullo en la voz.

Claire se sonrojó un poco ante la declaración sincera de su hermano y solo pudo volver a fijar la mirada en la televisión ...

-¿que me dices tu? -dijo al fin la pelirroja como quien no quiere la cosa -¿Ya te sientes más cómodo aquí? ¿Le ves futuro a esto de los STARS? -preguntó de verdad interesada en la respuesta de su hermano.

Claire sabía que dejar la fuerza aérea y mudarse a la pequeña ciudad de Racoon no había sido algo sencillo para Chris, pero ahora veía que se sentía más a gusto, y le interesaba el motivo... tal vez tenia algo que ver con su nueva compañera... la idea entusiasmó a Claire, pero decidió no decir nada

-Bueno, el trabajo con la unidad ha probado ser más desafiante de lo que pensé... y tenemos algo más de autonomía y libertad que los agentes de la policia, Wesker es un buen líder para el equipo y Brian Irons no se atreve a meterse con él... los compañeros son buenos, la paga es buena, creo que la vida es bastante buena aquí... si se presentará eventualmente la oportunidad de crecer, estaría bien... -dijo Chris antes de intentar sofocar un bostezo

-Me alegra mucho, por un tiempo creí que te volverías un sujeto aislado y sin amigos... -dijo Claire a modo de broma - deberías irte a la cama, tienes cara de mujer recién parida -añadió antes de levantarse y apagar la televisión -Yo iré por tu ropa a la lavandería

-No me opongo -dijo el mayor levantándose del sofá y estirándose como un gato ¿pero tú no estás cansada del viaje?

-De hecho, aún tengo entumidas las piernas por el viaje, me servirá moverlas un poco subiendo y bajando las escaleras -dijo Claire con tono amable

-Perfecto gracias, por cierto, tengo en la azotea una alfombra que lave y supongo que ya se tuvo que haber secado, ya que quieres subir y bajar gradas ¿puedes ir por ella? ¡Gracias! -dijo el agente en un solo respiro antes de desaparecer por el pasillo, dejando a Claire parpadeando...

-Aprovechado -susurró la chica poniéndose las manos en la cintura.

Claire no recordaba que el edificio tuviera tantos pisos. Luego de dejar la ropa limpia y seca en el apartamento de su hermano había subido a la azotea, pero las gradas la habían dejado exhausta.

-Quizá solo estoy fuera de forma -Dijo para sí misma mientras recuperaba el aliento. La puerta roja de la azotea estaba cerrada frente a ella, pero cuando se dispuso a abrirla, la puerta no cedió.

-Genial... ¿está con llave?

Claire revisó la puerta y se dio cuenta de que no estaba con llave, posiblemente se había hinchado por la humedad, así que con un empujón tendría que ceder. La menor de los Redfield se abalanzó contra la puerta con el hombro por delante, pero la puerta se movió solamente un par de milímetros cuando la golpeó. La pelirroja se volvió a impulsar y le dio un golpe más a la puerta, y no se abrió. Finalmente se impulsó de nuevo, pensando en dejar la estúpida alfombra en la azotea si no se abría en este intento, pero al fin la puerta cedió, casi haciéndola caer del otro lado por el impulso.

-¡Maldita puerta! -dijo en voz alta sobándose la mano.

Cuando atravesó el portal, rápidamente se dio cuenta de un par de ojos azules que la miraban fijamente

-¡Oye! ¿Y tu qué haces aquí? -la pelirroja se maldijo internamente por la confianza con la que pareció hablarle al oficial Kennedy, pero no podía evitarlo, algo le hacía sentir que no era un desconocido.

La expresión de sorpresa en el rostro de León no podía ser más grande, no que la de Claire fuera menor. Ambos se quedaron en silencio un momento tratando de entender que era lo que los había llevado a encontrarse por tercera vez en esta noche. Una enorme sonrisa boba se dibujó en el rostro del rubio, provocando en la chica la misma sensación de familiaridad que le había hecho sentir desde que lo conoció en la estación.

-Esto es increíble -dijo Leon -¡yo vivo aquí!- añadió gesticulando con las manos el edificio sobre el que estaba parado

-Eso veo -dijo Claire devolviéndole la sonrisa y acercándose a la orilla del edificio -Yo no recordaba que estos dos edificios estuvieran tan cerca

-Lo se -dijo Leon entusiasmado -es como si fuera el destino que estemos cerca -añadió antes de sonrojarse y voltear a ver a Claire con expresión compungida diciendo con voz no muy fuerte-Lo siento, no sé de donde salió eso... -Claire sonrió restándole importancia e iba a hablar pero el policía se le adelantó -es solo que es agradable conocer ya a alguien que vive en la ciudad, aparte de la gente de la comisaría; supongo que es buena suerte -Leon se detuvo al ver que el rostro de Claire se ensombreció un poco

-Bueno, lo lamento oficial...

-Leon -la interrumpió el joven -llámame Leon, por favor, y trátame de tu... -añadió, a lo que Claire asintió con una sonrisa

-Bien, lo lamento Leon, pero de hecho yo no vivo aquí. Mi hermano si, de hecho, yo vengo de visita de vez en cuando, por eso nos encontramos en la carretera.

El rostro de Leon se ensombreció un poco ante la revelación, pero luego se animó un poco de nuevo

-Bueno, será agradable tenerte de visita unos días entonces, tenemos unos cuantos días para conocernos -le dijo Leon con confianza en la voz. A Claire le pareció que quizá al policía no le era difícil hablar con las mujeres. "Casanovas" pensó la pelirroja.

-Unos cuantos días y un par de lindas azoteas -respondió -No recordaba de hecho que la azotea de aquí fuera tan bonita -añadió volteándose para darle un vistazo a la azotea, deteniendo la mirada en algo que vio en el suelo, antes de echarse a reír. Leon intento estirar el cuello para ver de qué se reía la pelirroja, pero antes de alcanzar a ver ella empezó a caminar y se agachó a recogerlo.

El joven policía se maldijo doblemente por dentro al ver a la guapa mujer agacharse delante de él. Los shorts de jeans entallados que llevaba envolvían su cuerpo dándole una vista mejor que la de la ciudad a Leon, quien se sonrojó y bajó la mirada para no parecer un pervertido viéndole el trasero a su vecina. Justo al mismo tiempo ella se volteó sosteniendo una alfombra pequeña en las manos, totalmente empapada.

-Chris me envío a traer su alfombra que seguramente ya estaba seca... creo que la lluvia lo traicionó -dijo riéndose, ganándose la risa de Leon también.

-De este lado hay una pérgola, si quieres la podemos dejar aquí para que se seque mañana -sugirió.

La chica asintió aún riendo un poco y volvió a acercarse a la orilla

-Nos harías un gran favor -le dijo mientras extendía sus manos acercándole la alfombra mojada a Leon, el policía extendió las manos también para recibirla

-Tal vez están un poco más lejos de lo que parecen -dijo recibiendo la alfombra pesada por el agua, notando la expresión cansada de Claire que intentaba ocultar un bostezo-creo que estás algo cansada por el viaje ¿no? -le preguntó algo preocupado

-De hecho si -le contestó al tiempo que bostezaba de nuevo -aun quería ir a ver si conseguía una tienda para comprarme algo de tomar, pero el cansancio ya me pasó factura ... creo que mejor me iré a dormir.

Leon se agachó para dejar la alfombra al lado de la pared, donde nadie la pisara y donde recibiera la luz del sol.

Claire recordó el comentario de Jill sobre el físico del nuevo policía. La ropa deportiva que llevaba puesta en ese momento no le hacía justicia, pero aún así le dejaba ver el buen cuerpo que ostentaba el oficial. Claire se rió un poco por lo bajo, disimulando cubrirse la cara por algo de tos. La voz del policía la sacó de sus pensamientos.

-Toma esto -le dijo tomando la soda que había dejado en la mesa y extendiendo la mano sobre el vacío entre los edificios

-No te preocupes, yo no... -intentó rechazarlo, pero el joven la interrumpió

-Tómala por favor, es un presente de nuevos vecinos -le dijo sonriendo

-Creo que es al revés, somos nosotros quien tendríamos que darte un presente de bienvenida -dijo finalmente aceptando la soda -pero te lo agradezco -añadió.

Cuando recibió la soda, la mano de León se quedó un momento sobre la lata, tocando la de ella. El brazo de Claire se sintió como si le hubieran dado una descarga, esa sensación de dejavú que no la había dejado desde que lo conoció en la estación se intensificó. Sin darse cuenta, levantó su otra mano posándola sobre la del policía, viéndolo fijamente, tratando de recordar por qué le parecía tan familiar.

Leon sintió como sus mejillas se pusieron un poco más cálidas mientras veía confundido la expresión curiosa con la que lo veía Claire. Sus ojos lo estaban examinando sin ningún recato, tan concentrada que parecía que había olvidado que si bien la distancia que los separaba era corta, la altura de los edificios era de más de 30 metros.

-¿Claire? -cuando el policía la llamó por su nombre la menor de los Redfield reaccionó. Parpadeó un par de veces y dio un paso atrás quedándose con la soda en la mano. Claire se aclaró la garganta antes de hablarle.

-Lo siento -dijo rascándose la cabeza. Claire se sintió estúpida, y dijo lo primero que se le ocurrió...

-¿Tienes trabajo mañana? Mi hermano tiene que ir a trabajar y yo... pues yo no... podemos ir a que conozcas un poco al ciudad -inmediatamente se arrepintió de lo que dijo, después de tomarlo de las manos, le pide que salgan juntos... ¿podía sonar más desesperada?

-No tengo trabajo- dijo con entusiasmo, pero al parecer recordó algo -... pero tengo que ir a la comisaría -dijo con algo de decepción

-Descuida -dijo apresuradamente la chica -ya quedaremos de acuerdo... tendremos tiempo -añadió con una amplia sonrisa que dejó perplejo al policía. Leon le devolvió la sonrisa asintiendo, sintiendo como un bostezo le interrumpió la sonrisa.

-Deberíamos ir a descansar -dijo la mujer antes de añadir -muchas gracias por la soda... otra vez

-No hay de que Claire, descansa -le dijo mientras la veía encaminarse a la puerta de la azotea. Antes de atravesar el portal la chica se volteó y se despidió con la mano dejando a Leon con una sonrisa boba en el rostro, sonrisa interrumpida de nuevo por un bostezo... tenía que irse a dormir.

Claire entró al apartamento con una sonrisa en el rostro y una lata de soda en la mano, la cesta de ropa limpia aún estaba en la sala, y su hermano estaba saliendo del baño con pijama puesto y una toalla sobre los hombros. La idea de darse una ducha antes de irse a dormir le pareció muy buena.

-Creí que te habías quedado encerrada en la azotea, estaba a punto de ir a ver que pasaba... ¿estas bien? -preguntó al ver la expresión ausente de su hermana

-Estoy bien -contestó apresurada -Me daré una ducha antes de dormir -añadió dejando la lata de soda en una mesa y entrando a su habitación para traer sus cosas.

Chris se quedó confundido en el pasillo por la actitud de su hermana. Algo le decía que está estancia de la menor en Racoon no iba a ser tan sencilla como en otras ovaciones, pero no sabía por qué... su mirada se fijó en la lata de soda sobre la mesa, a la que se acercó, no recordaba tener nada en la nevera.

-¿Esto de donde salió? -dijo tomando la soda entre las manos...

-¡Claire! ¿Y mi alfombra?...

Continuará... ^.^


¡Muchas, muchas gracias por estar leyendo mi historia!

por favor sigan leyendo, y dejando sus comentarios... estoy muy entusiasmada con este fic ^.^

Creen que vaya muy lento el desarrollo del fic? espero que no...

igual, nos leemos luego!