Capitulo 5

Es solo un paso

Leon despertó con el sol sobre su rostro. 

Cuando llegó a dormir no se había preocupado por cerrar las persianas porque ya era de noche, pero cuando se hizo de día, el sol entró con fuerza por su ventana."¿Qué hora es?" Pensó con algo de alarma mientras se incorporaba en la cama. Su reloj de pulsera se encontraba en la almohada y le indicó que eran a penas las 5:30... "el sol sale temprano por acá..."Con algo de pereza se levantó dándose cuenta de que no tenía platos desempacados para desayunar... tal vez podía ir a la cafetería a donde había pasado comiendo la noche anterior, aunque no estaba seguro de a qué hora abrían. 

Pensó que podía preguntarle a Claire si quería ir a desayunar con él, quizá ella conocería algún lugar algún lugar a donde pudieran ir, pero luego se dio cuenta de que no tenía cómo contactarla, y posiblemente se vería muy acosador que fuera de puerta en puerta buscando el apartamento de los Redfield en el edificio contiguo. De igual manera, parecía ser que el destino se había encargado de reunirlos ya en varias ocasiones, el joven policía estaba bastante seguro de que la vería de nuevo, después de todo, estaban a casi un paso de distancia.

Se levantó de la cama e inició su rutina de ejercicios, se duchó y empezó a prepararse para salir. Estaba emocionado por la nueva vida que estaba empezando, nuevo trabajo, nuevo lugar para vivir, nueva gente con que convivir. Claire se le pasó por la mente y un sentimiento cálido se manifestó en su interior. Tendría que ser un mentiroso para no admitirse, a él mismo al menos, que la pelirroja era de su agrado. Ella era muy atractiva, divertida e interesante, y el policía novato tenía que admitir que estaba solo a un paso de reconocer que le gustaba. Era una lástima que ella no fuera una residente permanente de la ciudad."¿Una lástima por qué?" Pensó algo irritado. ¿Acaso Leon sería capaz de intentar algo con la hermana de un agente? El agente Redfield era prácticamente su colega ahora, tal vez no era lo más propio sentirse interesado por su hermana menor.Leon suspiró mientras terminaba de atarse los zapatos. 

Lo que sí era muy propio de él era sentirse atraído demasiado pronto por las mujeres a las que conocía que eran agradables y guapas. Era algo que ya le había traído problemas en el pasado, y estaba casi seguro de que las cosas no terminarían muy bien si le daba rienda suelta a esa pequeña atracción por la hermana de su vecino y miembro de la unidad STARS.

Su estómago lo sacó de sus pensamientos al reclamarle de manera audible por la falta de desayuno. Leon vio su reloj y calculó que el tiempo le alcanzaba para salir a desayunar y luego encaminarse hacia la comisaría a arreglar sus pendientes. Luego, tendría el resto del día para desempacar y acomodar todas sus cosas en su nuevo apartamento. Y haciendo caso omiso de todas las alarmas que le sonaban dentro pensó, qué tal vez podía compartir algo de tiempo del día con la pelirroja que se negaba a salir de su cabeza.El rubio tomó las llaves de su Jeep, se colocó la chaqueta y revisó su cabello antes de salir dejando la puerta cerrada tras de sí.

-¿ya te diste cuenta de entre este y el edificio de al lado hay muy poca distancia? -dijo Claire mientras sumergía su cuchara en el tazón de cereal. Chris levantó la mirada con expresión confundida a causa de lo trivial del comentario de su hermana menor. -Ayer, cuando subí a intentar traer tu alfombra, me acerque un poco al borde y me di cuenta de que esta muy cerca del edificio contiguo, podría decirse que es solo un paso de distancia. -añadió la menor explicándole.

-Creo que Barry me explicó la razón de eso cuando me mudé aquí -respondió Chris volviendo a comer su propio cereal -la propiedad sobre la que están los dos edificios le pertenecía a un sujeto, pero cuando se divorció, su esposa se quedó con la mitad del terreno. Cuando el sujeto decidió construir este edificio, su ex esposa decidió hacer lo mismo, justo al lado del de su ex esposo, pero más lujoso, de hecho logró adquirir el terreno de al lado también y construyó allí un estacionamiento para visitas y un área de juegos infantiles. El edificio creo que tiene menos apartamentos pero los alquileres son un poco más caros... Le hizo competencia a su ex esposo y gana más dinero con la que primero fue su idea -Explicó Chris antes de darle otra cucharada a su tazón.

-¡El amor! -respondió Claire riendo un poco, levantando su cuchara

-¿No es adorable? -añadió Chris con la boca llena

-Igual que tú hermano... -respondió riéndose un poco, antes de bajar la vista distraída

-¿Que rayos le pasó a tus zapatos? -dijo con tono divertido la menor, al darse cuenta de que los zapatos de correr de su hermano estaban llenos de lodo, antes de añadir -¿y a tus pantalones?... ¿y a tu playera? -finalizó con algo de risa atorada notando que casi todo el atuendo matutino del agente estaba cubierto de lodo.

Chris por su lado siguió comiendo cereal como quien no escuchó la interrogación de su hermana menor.

-¿Chris? -Volvió a intentar llamar su atención, pero antes de continuar con su pregunta, la respuesta de su hermano la interrumpió

-Un imbécil salió del estacionamiento del edificio de al lado cuando venía de vuelta de ir a correr, el muy estúpido posiblemente creyó que estaba en una pista de carreras, y al salir levantó todo el lodo que se acumuló en la salida.

-y le hiciste saber de tu descontento supongo -respondió la más pequeña tratando de ocultar el ataque de risa que la golpeó al imaginarse a su hermano siendo cubierto de lodo

-No pude hacerlo -respondió frustrado -Te digo que el muy idiota salió con el Jeep a toda velocidad, y con las ventanillas arriba -

Claire se atragantó un poco con su cereal al escuchar la última parte del relato de su hermano...

-¿Un Jeep? -interrogó tal vez un poco más sorprendida de lo que trató de sonar.

-Si un Jeep -dijo Chris con sorna antes de añadir -Creo que nunca lo había visto por aquí, tal vez es un nuevo inquilino del edificio de ricachones... un imbécilClaire suspiró un poco nerviosa sin saber por qué. 

Estaba casi segura de quien era el dueño de ese Jeep, y estaba bastante segura de que Chris no estaría feliz de saberlo.

-Posiblemente no te vio -dijo Claire tratando de justificar a su vecino, lo que solo pareció encender más la molestia de su hermano

-¡Pero claro que no me vio! Esa clase de gente solamente ve su propia nariz -exclamó el soldado dejando caer su cuchara en el cuenco de cereal vacío antes de suspirar -es un alivio que vivamos en edificios diferentes y no tengamos que toparnos con esas personas -finalizó levantándose visiblemente molesto.

-Tranquilo agente Redfield -dijo Claire en tono de broma- sólo fue algo de lodo

-¿Que cosa contigo? -dijo entonces divertido el mayor -tratando de justificar al ricachon del Jeep...

-No trato de justificarlo, solo que solo es algo de lodo -repitió la joven Redfield encogiendo los hombros un poco nerviosa

-Eres insufrible -Dijo Chris exagerando su expresividad -¡Tal vez debería aumentar mi masa muscular para ser más visible e imponente! -añadió levantándose y flexionando los brazos para mostrar los músculos, provocando al instante una carcajada de su hermana

-Solo asegúrate de no usar sustancias dudosas -dijo Claire levantándose de su silla y tomando los dos platos vacíos de cereal en sus manos para dirigirse al fregadero -De lo contrario no serás imponente, sino una palabra parecida -culmino riéndose y ganándose una carcajada de su hermano también

-Yo lavaré los platos Claire, solo tengo que cambiarme -dijo Chris dirigiéndose a su cuarto-Descuida, aprovecha mi buen humor... -Dijo Claire tratando de no sentirse incómoda por Chris y su odio latente hacia el vecino nuevo.

Para sorpresa del policía novato, la única cafetería que conocía no abría por las mañanas, y le pareció un fastidio continuar conduciendo en busca de un lugar donde desayunar, por lo que se dirigió hacia la comisaría, sin tomar en cuenta en realidad lo temprano que era.

De modo que ahí estaba, con cara de estúpido entrando a la comisaría casi vacía, con el estómago vacío y sintiendo que tenía la cabeza vacía también.

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-¡Kennedy! -Saludó el oficial Marvin con entusiasmo al verlo llegar -Creo que llegas un poco temprano amigo, Irons no está ni cerca de venir -Le dijo con algo de humor en la voz antes de añadir -¿Dormiste algo si quiera?

-Para ser sincero, prácticamente me desplome en cuanto llegue al departamento, creo que por eso me desperté tan temprano y no pensé en lo rápido que llegaría hasta acá -respondió honestamente el novato con una pequeña sonrisa avergonzada

-¡Descuida!, supongo que el cambio de horario también te afectará un tiempo, pero en realidad espero que ese gran entusiasmo que tienes no se lave con el tiempo... necesitamos esa actitud por aquí -dijo el oficial Marvin con buen humor, contagiando a Leon, quien le respondió con una sonrisa asintiendo, pero antes de que pudiese hablar la puerta hacia los pasillos se abrió dejando pasar a la oficial Rita con un par de hojas en las manos sobre las que tenía la mirada fija

-Oye Marvin, ¿sabes si hoy se integra a sus labores el novato?, mi turno termina mas tarde pero estaria completamente dispuesta a quedarme hasta que llegue, no me molestaría darle la bienvenida... -dijo la oficial con voz sugestiva antes de levantar la mirada para encontrarse con los ojos azules de Leon y de que sus mejillas se tiñeran completamente de rojo

-Buenos días -dijo Leon ignorando la risa silenciosa que dejó escapar el oficial Branagh detrás del escritorio

-Bu... buenos días -Respondió Rita girando molesta hacia el escritorio de Marvin Branagh, -Marvin te vengo a dejar los documentos que me solicitaste esta mañana, antes de ir a ayudar a los demás a sacar las cajas de la bodega, aún hay mucho que hacer allí dentro -añadió tan rápido que fue difícil entenderle mientras giraba y se dirigía hacia la puerta por la que había entrado, pero deteniéndose con la mano en la perilla al escuchar la voz amable de Leon

-¿Necesitan ayuda?, creo que llegué demasiado temprano y puedo ocupar mi tiempo ayudándoles -se ofreció el rubio amablemente, con un dejo de picardía, sabiendo que la Oficial  Rita estaba intentando escapar de la vergonzosa escena

-¡Claro Kennedy! -Interrumpió Marvin con la voz animada -si no es molestia puedes acompañar a Rita y ayudarle hasta que termine su turno, cuando el jefe Irons esté aquí te mandaré a llamar 

Rita volteó a ver aún con la mano sobre la manecilla de la puerta, pareció querer decir algo pero la voz no colaboró con ella, de modo que solo asintió

-Anda tigre -le dijo el oficial Branagh a Leon con una enorme sonrisa burolona dibujada en el rostro

"será divertido trabajar aquí" pensó Leon mientras negaba con la cabeza riendo por lo bajo y empezaba a seguir a la oficial Rita. Juntos atravesaron la puerta y caminaron por los pasillos rumbo a la bodega...  Leon trataba de memorizar el camino una vez más, pensado que sería muy sencillo perderse en la comisaría, muy sencillo y vergonzoso, de modo que era bueno poder ir siguiendo a alguien que ya conocía el lugar mientras iba conociendo todo... El rubio fijó la mirada en la joven policía que lo guiaba, que parecía querer ocultar que se sentía nerviosa por su presencia, sin mucho éxito en realidad. La oficial Rita era una mujer bastante más baja que Leon, con el cabello corto y rubio y una presencia agradable. Leon pensó que una vez que a ella se le pasara el crush inicial que le provocaba a veces a las chicas; sería agradable ser su amigo.

-¿Qué están haciendo en la bodega? -Preguntó el rubio para romper el silencio provocando un pequeño sobresalto en la chica.

-Marvin nos pidió que sacáramos las cajas de papeles y demás cosas que están apiladas allí, la época de lluvia siempre propicia que las ratas intenten refugiarse aquí en la comisaría, y no quiere que se escondan allí -Dijo ella relajándose un poco antes de añadir -Pero te seré sincera Kennedy, yo ya no tenía ninguna intención de regresar allí, solo quería escapar de mi escena del lobby -dijo riéndose un poco y cubriéndose el rostro con una mano. Leon la acompañó en la risa de manera sincera, lo que pareció serenarla aun más. 

Al llegar a la puerta de la bodega varios pares de ojos voltearon a verlos, otras dos oficiales, y un policía un poco mayor que Leon, pero más bajo de estatura con cajas y papeles en las manos.

-Les traje refuerzos. -Anunció Rita  con entusiasmo gesticulando con las manos hacia donde estaba Leon -El es el oficial Leon Kennedy, es el nuevo integrante de la policía de Racoon -finalizó exagerando un poco la voz al final, lo que hizo reir un poco a sus compañeros.

Las presentaciones fueron amables, las chicas, como era usual le dedicaron miradas un poco más largas y sonrisas más amables, el otro oficial solamente se presentó y le dio un apretón de manos, en seguida todos estaban trabajando de nuevo, esta vez ayudados por un entusiasta Leon, que no dejaba de pensar que tenía cajas que acomodar en casa, pero que era más agradable estar en la comisaría. 

"En casa"... Leon sonrió para si mismo al darse cuenta de que de hecho, estaba tan solo a un paso de sentirse de hecho como en casa, Racoon era un lugar agradable para vivir, sus nuevos compañeros parecían personas agradables también, y también estaba Claire, que estaba aun paso de convertirse en su habitante favorita de Racoon, aunque no fuera una residente permanente. Rita se fue un momento después y Leon intercambió un par de palabras con los tres oficiales a los que ayudaba dándose cuenta del buen ambiente que se vivía entre los oficiales. No supo cuanto tiempo pasó antes de que el teléfono colocado sobre el escritorio de la bodega empezara a sonar. Era el oficial Marvin que llamaba a Leon para presentarle al Jefe de policías de la ciudad de Racoon, Brian Irons.

Al volver al lobby la estación parecía haber cobrado vida, un par de secretarias estaban ubicadas tras los escritorios, gente sentada en las sillas de la sala de espera, teléfonos sonando y oficiales entrando y saliendo, Leon sonrió complacido mientras buscaba con la mirada al oficial Branagh.

-El teniente Branagh está en el segundo nivel -le dijo una voz femenina desde los escritorios -supongo que tú eres el oficial Kennedy -añadió la joven secretaria que le había hablado. 

Leon le agradeció notando la sonrisa amable de la rubia secretaria que se dirigía hacia el. 

-Sígueme, Te llevaré hasta la oficina del Jefe Irons 

Leon asintió siguiéndola, dándose cuenta de que la joven estaba acostumbrada a que la vieran, lo cual el entendía perfectamente. 

La mujer era bastante guapa, guapa como de catalogo de ropa, y bastante segura de si misma también. A diferencia de la oficial Rita, la rubia no parecía sentirse incómoda ante la presencia de Leon. 

El joven policía no pudo evitar comparar a la chica con Rita, o con la misma Claire. 

-Mi nombre es Annie, soy una de las recepcionistas del RPD -dijo con voz amable la mujer sacándolo de sus pensamientos

-Leon Scott Kennedy -respondió Leon con el mismo tono amable -es un placer 

-Será agradable tenerte en las filas del departamento, el teniente Branagh me pidió que te llevara con el Jefe Irons, el ya se encuentra allá.

-te lo agradezco mucho Annie 

La joven secretaria llegó frente a una puerta y antes de llamar se volteó para ver a Leon con una sonrisa franca.

-Esta es la oficina del jefe Brian Irons -se quedó callada un momento como dudando lo que iba a decir, bajo un poco la voz antes de continuar hablando -escucha, el jefe Irons es una persona un poco difícil de tratar, y posiblemente trate de desanimarte, pero no dejes que te afecte... El departamento de policías necesita elementos que amen lo que hacen, y la ciudad vale la pena -finalizó sonriendo ante el asentimiento de León.

-Te lo agradezco- le respondió el rubio con el mismo tono de voz baja que había utilizado la chica, dejándole ver una sonrisa amplia y sincera que deslumbro a la joven haciéndola parpadear un par de veces antes de girarse para tocar la puerta y anunciarse en voz alta

-Jefe Irons, Teniente Branagh, el nuevo recluta esta aquí -Dijo antes de girar la perilla abriendo la puerta hacia una oficina no menos ominosa que el resto de la estación.

-¡Adelante Kennedy! -Dijo Marvin costumbrado buen humor -Te presento al Jefe Brian Irons. Jefe, él es Leon Scott Kennedy.

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A veces habían días geniales, en los que todo salía bien, había trabajo genial, podía comer comida genial, podía hacer suficiente ejercicio, cosas por el estilo. También habían días buenos, días malos, días pésimos, pero este día... Este estaba resultando peculiarmente asqueroso para Chris.

Comenzando por el imbécil del Jeep que le había tirado lodo encima cuando salió a correr, seguido del cepillo de dientes que se le cayó en el cesto de basura, el agua caliente que se acabó a media ducha.

Cuando al fin salio de su apartamento y llegó al estacionamiento, su camioneta no encendió y tuvo que volver para prestarle su motocicleta a su hermana, y al salir del edificio, empezó a llover.

Asi que allí estaba el agente Chris Redfield, mojado hasta las orejas, a un paso nada más de declarar este como uno de los peores días de su vida, solo un momento después de encontrar el Jeep del imbécil que le tiró lodo encima estacionado en el parqueo de la comisaría.

Chris, que se consideraba a si mismo, un sujeto bastante perspicaz, tuvo que encontrarse en la recepción con un sonriente nuevo policía para hacer las conexiones correspondientes. Bastante malhumorado se dio cuenta de que el sujeto ese, aparte de ser un niño bonito, era un ricachón y un imbécil. El policía estaba hablando con una de las recepcionistas, que lo veía embobada, y el agente tuvo el impulso de dirigirse hacia el más joven y reclamarle por el incidente del lodo, pero se dio cuenta de lo ridículo que quedaría encarando al jovencito en el medio de una concurrida estación. No que el se sintiera un anciano, pero el nuevo parecía ser como de la edad de su hermana, uno o dos años más. Por alguna razón ese pensamiento le recordó la familiaridad con la que se trataron la noche anterior el novato y Claire, y la imagen le hizo hervir la sangre.

Leon debió haber sentido la mirada de Chris sobre él, porque en ese instante giró curioso hacia la puerta encontrándose con la mirada de Chris. 

Quien sabe que gesto tendría el Agente de STARS, que hizo que la recepcionista con la que hablara Leon dejara de sonreir y le entregara un legajo de papeles a Leon, por el que el muchacho agradeció tomándolo en sus manos, junto con un maletín del RPD. El policía novato se despidió con un gesto de las chicas de recepción y se giró hacia Chris con una expresión amistosa que solamente lo molestó más.

-Agente Redfield, buenos días -Saludó el más joven totalmente ajeno al mal humor de Chris, incluso le tendió la mano para saludar, fijándose entonces en la ropa mojada de Chris, ... ¿Está lloviendo? -Preguntó inocente

Una seguidilla de respuestas perspicaces se acumuló en la punta de la lengua de Chris, pero como respetado agente de STARS que era, no dejó escapar ninguna

-Asi es -respondió ignorando el saludo amistoso y dirigiéndose hacia una de las puertas laterales del recinto. -Te recomiendo que tengas cuidado con los charcos, con ese enorme auto tuyo podrías aventarle agua encima a los peatones -dijo sin voltear a ver a Leon antes de abrir la puerta y salir de la recepción, dejando a Leon con expresión confundida. 

La actitud un poco hosca de Chris lo confundió un poco, pero seguramente solo estaba teniendo un mal día; pero lo que más lo confundió fue que Chris supiera como era su auto... ¿acaso Claire le había hablado sobre él? Leon negó con la cabeza antes de encaminarse al estacionamiento, al llegar a la puerta tuvo que correr un poco hacia su Jeep para evitar la lluvia, que de hecho era bastante fuerte -lo que explicaba el atuendo de ave mojada de Chris Redfield- 

Cuando se subió al Jeep y colocó sus cosas en el asiento del pasajero un sentimiento de pertenencia se apoderó de él. Su entrevista con Irons no había sido tan mala, aunque tampoco tan buena. Irons no respetaba al departamento de policías, era más bien como si no le importara, pero su indiferencia lejos de ser desalentadora le hacía pensar a Leon que había mucho por hacer, y que valia la pena esforzarse. El teniente Marvin lo había presentado y se había despedido, y el jefe le hizo entrega de su placa, y arma oficial, y le comentó que el equipamento le sería entregado al empezar a hacer turnos. El rol de turnos lo paso trayendo a recepción, junto con horarios y otra información complementaria, y ahora oficialmente era un policía. La emoción le inundó haciéndole sonreir como tonto, justo cuando su estómago reclamó audiblemente.

Tenía que comer algo, pero también se le ocurrió una idea, y con ella en mente encendió su Jeep y se puso en marcha de vuelta a su apartamento.

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Claire se sentía estúpida de verdad.

Ella había pensado que la pesada puerta roja de la azotea era demasiado para que el viento la moviera, pero aparentemente estaba equivocada.

Después de hacer una limpieza lo más profundamente posible al rededor de toda la casa, tomó los almohadones del sofá de la sala y subió a la azotea para sacudirlos y a penas los colocó en el suelo para empezar a sacudirlos uno por uno, el viento sopló en una ráfaga tan fuerte que la obligó a cerrar los ojos. No pudo ver como la puerta se cerró, pero escuchó el pesado metal golpeando el marco de la puerta.

La peli roja trató sin éxito de abrir la puerta y se asomó más de una vez hacia la calle, pero ni un alma parecía pasar por esa calle a pie... Deseaba con todo su corazón que algún inquilino subiera y le abriera la puerta, pero sabía que era poco posible que alguien anduviera por el edificio, después de todo, era hora de trabajo.

La situación era definitivamente un desastre, que no hacía más que empeorar, ya que desde hacía casi veinte minutos, una lluvia fina había empezado a caer. Claire pensó en que su hermano, que le había prestado la motocicleta para irse a trabajar, llegaría empapado a la oficina. Pero se olvidó de la penosa situación de Chris, al darse cuenta de la suya. La lluvia se intensificó y Claire no tenía donde refugiarse, se estaba mojando hasta el alma. 

Un pensamiento se coló en su mente mientras trataba por cuarta vez de abrir la puerta a patadas. Lentamente se volteó a ver la azotea del edificio vecino. No estaba segura de si la puerta de la azotea estuviese abierta, pero al menos allí había una pérgola bajo la que podía refugiarse y no seguirse mojando como estúpida...

Claire se acercó a la orilla y sintió un pequeño escalofrío que no estaba segura de si era por vértigo o frío, pero instantáneamente se alejó un par de pasos.

La distancia entre las dos azoteas no era demasiada. Lo suficiente para que los apartamentos tuvieran ventanas separadas para tener algo de iluminación (aunque Claire sabía bien que no era tanta la luz que entraba por la ventana de su cuarto), el asunto era, que la distancia que separaba las dos azoteas no podía ser de más de un metro y no tenían muro circundante de ese lado.

-Es solo un paso -Dijo Claire con la voz temblorosa por el frio. El viento se había intensificado también, y para ese momento, la chica estaba completamente empapada.

La menor de los Redfield dio unos cuantos pasos hacia atrás dispuesta a saltar y automáticamente empezó una cuenta regresiva

-Tres...-La lluvia pareció arreciar -Dos... -Claire empezó a dar pequeños saltitos como para calentar... -¡Uno! -Sin dudar, claire empezó a correr hacia la orilla de la azotea, justo cuando la puerta se abrió...

-¡Claire detente!

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Lamento muchísimo haber tardado tanto en actualizar, pero me estaba resultando difícil encontrar un rumbo...

Espero que sigan leyendo, yo seguiré escribiendo ^.^