Capítulo 15
En mejores circunstancias
¿Cómo había llegado a esta situación? O lo más importante: ¿en qué se había metido?
No recordaba haberse sentido así de nervioso en ninguna ocasión. Detuvo el Jeep tratando de mantener la compostura y apagó el radio para no quedarse de nuevo sin carga.
Al día siguiente de su cita con Claire, había pasado buena parte de la noche en su departamento revisando papeles con el agente Redfield. Expedientes de las primeras desapariciones y de otros casos sin resolver;
-No creo que encontremos nada nuevo… créeme que he revisado cada una de estas cosas varias veces -le había dicho Chris -además, estoy bastante seguro de qué hay muchas más desapariciones que expedientes… los individuos de alto riesgo muchas veces no generan una denuncia. Anoche estuvimos en Stone Ville, y la gente allí habla de ello.
Creo que la única manera de investigar sobre eso sería ir personalmente allí… pero claro que tenemos tiempo. -dijo sarcástico, suspirando mientras aventaba el expediente que tenía en la mano de vuelta a la caja que había traído consigo.
Había aparecido más temprano en su portal con la caja llena de papeles argumentando que sería mejor discutir sobre todo este asunto en su apartamento, para que Claire no los escuchara.
-¿Cree que se trate de un asesino serial?
-Al inicio lo pensé, pero las dos victimologias tan distintas me hacen dudar… además de que nunca se han encontrado cuerpos
¿Has escuchado algo sobre desapariciones o asesinatos en el tiempo que llevas trabajando?
Leon solo negó con la cabeza.
Chris se frotó los ojos con una mano y el cuello con la otra; seguramente estaba cansado por el desvelo de la noche anterior.
-¿seguro no quiere algo de café? -le preguntó Leon cauteloso
-Te lo agradezco Kennedy, pero la verdad quiero dormir hoy… ¿Puede quedarse esto aquí? -le preguntó señalando la caja
-Claro
-¿pudiste echar a andar tu auto? Ayer me olvidé por completo de ello
-Si, descuide. El guardia me dio el número de un mecánico y lo llamé, vino temprano esta mañana.
-Que bien… -Chris se detuvo un momento como queriendo decirle algo
-¿Sucede algo? -le preguntó Leon otra vez
-¿Claire te hablo de la cena de mañana? -preguntó casi entre dientes
-Oh… si, ella me dijo algo.
-¿Y vas a ir? -cuestionó levantándose del sofá y empezando a caminar hacia la puerta
-Uhhm… pues Claire me pidió que fuera -le dijo siguiéndolo de cerca. Ambos se detuvieron al llegar a la puerta.
-Entiendo… ¿Puedes llevarla? Jill, Barry y yo iremos juntos saliendo del trabajo.
-Claro, no hay ningún problema
Así que ahí estaba, aparcando su Jeep en un lindo residencial frente a la linda casa del que, según Claire le había dicho, era el mejor amigo de Chris.
Se sentía como esa vez que había ido a cenar a casa de los padres de su novia de secundaria.
Solo que esta vez, nadie sabía que Claire era de hecho su novia, y hasta donde él sabía, Todo esto bien podía ser una emboscada… Tres agentes de los STARS lo recibirían y se harían cargo del idiota que había estado tratando de aprovecharse de la hermanita menor de uno de ellos
-¿Leon? -la voz de Claire interrumpió sus pensamientos -tranquilo -le dijo tomándolo de la mano -Barry y su esposa son personas geniales, te van a caer bien… y tienen dos niñas pequeñas; Chris no se atreverá a hacerte daño frente a ellas -le dijo en tono de broma mientras se acercaba a él para besarlo en los labios.
-No sabes cuánto me tranquilizas -le dijo él siguiéndole la broma
Bajaron del auto y Claire llamó a la puerta, una mujer abrió y la recibió saludándola emotivamente
-¡Claire que gusto me da verte! -le dijo rodeándola con los brazos
-A mi también me da mucho gusto Kathy -le dijo la pelirroja devolviéndole el abrazo. Al separarse la amable castaña lo volteó a ver
-Tu debes ser el joven Kennedy ¿no?, lo lamento mucho, pero Barry no supo decirme tu nombre -le dijo extendiéndole la mano
-Leon, Leon Kennedy, mucho gusto Señora Burton -le dijo estrechando su mano
-Eres encantador -le dijo volteando a ver a Claire diciéndole algo en un tono tan bajo que él no pudo escuchar, mientras los dejaba pasar -¡Niñas, vengan a saludar! -alzó una poco la voz para llamar a sus hijas
-¿Ellos aún no llegan?
-No tardarán, Barry me dijo que tu hermano y Jill iban a pasar dejando el auto de ella a su casa y luego venir juntos… oye ¿tú sabes si hay algo entre tu hermano y Jill?
Claire y Leon rieron al unísono pero antes de que la chica pudiera responder dos pequeñas bajaron las escaleras
-Buenas noches -dijeron las dos sonriéndole a Claire, quien se acercó a saludarlas por su nombre, no sin fijarse en la mirada curiosa que ambas le dirigieron al rubio
-Leon, ellas son Moira y Polly, niñas, él es mi amigo Leon -les dijo provocando sin saber por qué una risilla traviesa en las pequeñas. Una de ellas, la mayor se acercó a Claire y le dijo algo al oído riendo de nuevo.
-Lo se -le dijo Claire en un susurro riéndose también, provocando la curiosidad del joven policía.
Ambos ayudaron a Kathy y las niñas a poner la mesa mientras las dos mujeres conversaban animadamente y las niñas no paraban de darle pequeñas miradas a Leon y Claire, haciéndolo sentir cada vez más nervioso.
La puerta de la entrada sonó al abrirse y las dos niñas gritaron a una voz
-¡Papá! -mientras corrían hacia la entrada, donde la gruesa voz de Barry Burton las saludó. La voz se aproximó por el pasillo seguida de otras dos conocidas.
-¡Buenas noches a todos! -Dijo el agente entrando al comedor con la pequeña Polly abrazada y Moira tomada de la mano -¿llegamos a tiempo?
-Justo a tiempo -respondió su esposa dando un par de pasos hacia él para saludarlo con un beso.
Kathy Burton saludó animadamente a los recién llegados y los invitó a todos a sentarse mientras ella y Barry iban por la comida a la cocina.
La agente Valentine saludo cordial a Claire con un beso en la mejilla, e hizo lo mismo al saludar a Leon, haciéndolo sonrojar un poco e intimidarse ante el ceño fruncido de Chris, quien saludó a su hermana con un beso igual y a él con un fuerte, bastante fuerte apretón de manos.
-Que gusto verte Claire, A ti también Leon… ¿te molesta que te llame así? -dijo la recién llegada
-Claro que no agente Valentine
-Jill está bien, descuida -le dijo amable mientras tomaban asiento.
Leon sentía que la tensión entre él y Chris aumentaba enormemente, y trataba a toda costa de evitar hacer contacto visual con él, justo en ese momento Barry y su familia volvieron al comedor, cada uno con una charola en las manos, excepto la pequeña Polly, quien solamente traía un cesto con pan.
La conversación en la mesa no se hizo esperar, los Redfield y los Burton convivían como una sola familia, mientras Jill y Leon participaban ocasionalmente respondiendo a alguna pregunta o añadiendo alguna anécdota. Leon tenía mucho tiempo de no participar en una cena así. Su propia familia no era ni por asomo tan cálida y hogareña, y no pudo evitar sentirse como un chiquillo al estar a la mesa con un grupo de personas tan cordiales.
-¿Entonces cuando empiezas en la organización? -le preguntó Kathy a Claire
-Este lunes… trabajaré de ocho de la mañana a cinco de la tarde, y los fines de semana solamente cuando haya alguna actividad especial
-Es genial lo que hacen en ese lugar… y es genial que hayas querido formar parte de eso… tu hermanita es una mujer increíble Chris -respondió Kathy con una sonrisa orgullosa, provocando una igual en Chris, pero antes de dar por zanjado el tema añadió -¿verdad que si Leon?
El joven policía se detuvo en medio de un bocado para voltear a ver a Kathy. La mujer no le había hecho la pregunta con ninguna mala intención, eso era notable. Lo único que quería hacer era incluirlo en la conversación, como buena anfitriona. Pero todas las miradas se habían posado sobre él, esperando atentamente su respuesta.
-Lo es… -dijo él evitando ver a los ojos a nadie más que a la señora Burton -De verdad lo es -repitió sonriendo ampliamente mientras volteaba a ver a Claire, quien lo veía con una sonrisa amplia en los labios también.
Chris se aclaró la garganta de manera sonora haciéndolo sobresaltarse un poco y darse cuenta de que todos seguían viéndolos.
-¿Y tu que dices novato? -dijo Barry tratando de romper la tensión -¿Ya te adaptaste al trabajo? Es muy diferente de la academia supongo
-Uh… lo es… pero no es muy difícil encontrar el ritmo. Me siento muy bien en el trabajo agente -respondió Leon agradecido de que Barry hubiese cambiado el tema
-Llámame Barry por favor… es suficiente con saber que soy el más viejo de todos ustedes -dijo causando una risa general en toda la mesa
La cena continuó animada hasta que Kathy se levantó anunciando que iría por el postre.
-Te acompaño -le dijo Claire poniéndose de pie y rozando la mano de León en el proceso.
La sensación de hogar era tan acogedora que Leon no pudo reprimir un pequeño suspiro y una enorme sonrisa, siguiendo con la mirada a la pelirroja que lo traía loco.
Kathy y Claire entraron a la cocina y la puerta de vaivén se cerró detrás de ellas. La esposa de Barry abrió el refrigerador y empezó a sacar las copas de gelatina y a colocarlas en la encimera
-¿en que puedo ayudarte? -le preguntó Claire
-Hay una bandeja blanca en la puerta que está justo detrás de ti, por favor coloca allí las gelatinas
-Todo esto es genial Kathy muchas gracias… no debiste molestarte tanto
-Para nada linda, es muy agradable tener visitas en casa… tú y Chris son como parte de nuestra familia y lo sabes… y bueno, tu hermano y Jill ya son casi una unidad, es difícil imaginarlo a uno sin el otro -dijo sonriendo mientras sacaba una lata de crema batida y un frasco de cerezas antes de cerrar el refrigerador -y ahora tu también conseguiste a un buen amigo… que por cierto ¡es muy guapo! -dijo con contenida emoción, haciendo que Claire se riera un poco por lo bajo
-Moira opina lo mismo… me lo dijo hace rato -le dijo mientras colocaba las copas en la bandeja y Kathy empezaba a decorarlas
-Esa niña… es lista, como su madre. -la mujer se detuvo un momento como si quisiera decirle algo más. -Claire -dijo deteniéndose un momento de su labor -¿Chris lo sabe?
Claire abrió los ojos como platos ante su pregunta. Ella estaba segura de que no eran tan obvios respecto a su relación… pero tal vez
-Descuida, no creo que sea tan obvio, pero hay algo en ti que no había visto nunca… ya sabes, instinto de mamá -le dijo riéndose cómo leyéndole la mente -es solo que, si la cosa va en serio… deberías decírselo a tu hermano; tú eres todo lo que él tiene en el mundo. Confía en él… estoy segura de que no se lo tomara tan a mal, después de todo el joven Kennedy es de verdad encantador.
-Gracias Kathy… por todo.
Ambas regresaron al comedor, Claire con la bandeja de postre en las manos.
Jill y Barry ya habían levantado los platos de la cena y se dirigieron a la cocina a dejarlos mientras las otras dos mujeres repartían el postre; cuando hubieron regresado Kathy les habló a todos
-Siempre es una alegría enorme recibirlos en nuestra casa, pero hoy estamos especialmente felices de darte la bienvenida a la ciudad Claire… oh… y claro, también a ti Leon, que tampoco llevas mucho tiempo viviendo aquí. -añadió viéndolo con una sonrisa maternal en los labios - Barry tiene razón… somos un poco mayores que todos ustedes, pero su presencia en nuestro hogar, y en nuestras vidas llena nuestros corazones -dijo tomando de la mano a su esposo.- Hoy estamos muy felices de compartir con la familia -dijo mientras acariciaba la cabeza de una de sus hijas -con los amigos, que son tan cercanos que son como familia -dijo sonriéndole a Chris, Claire y Jill -y con las nuevas amistades -dijo volviendo la vista hacia Leon -que ojalá nos duren muchos años.
Cuando Claire empezó a trabajar, ella y Leon hablaban cada noche por teléfono, y a veces Leon la llevaba a la oficina antes de irse a la comisaría, pero habían muchos días en los que no podían verse.
Cada cinco días, Chris tenía turno de noche en la comisaría. Según le había dicho a Claire, no siempre tenían operativos pero la respuesta de la unidad STARS debía estar disponible las 24 horas.
Esa noche ambos estaban sentados en el sofá de los Redfield, Leon la rodeaba con un brazo y ella estaba recostada sobre su pecho. En la televisión había una película a la que Claire no le estaba prestando mucha atención. A veces se juntaban a cenar cuando Chris no estaba de turno, pero nunca se acurrucaban en el sofá como los días en los que sabían que él no volvería, porque no querían tener que pegar un brinco y separarse al escucharlo abrir la puerta.
Al inicio, a Claire le había parecido que Leon se sentía incómodo de algún modo, por "aprovechar" esas noches pasando el tiempo en su apartamento. Pero también era cierto que era poco el tiempo que podían compartir juntos, así que al final lo aceptó.
Claro, de vez en cuando le insinuaba que deberían hablar con Chris… pero no era demasiado intenso al respecto.
Claire por su parte, sabía que tenía que hablar con su hermano… y sentía que unos días después de la cena con los Burton había perdido una buena oportunidad de hacerlo.
Chris había vuelto temprano a casa y juntos se habían preparado algo de cenar. Se sentaron a comer y conversar aprovechando el tiempo que podían pasar juntos. De repente Chris había bajado su tenedor a medio bocado y se le quedó viendo curioso a su hermana
-Claire… ¿pasa algo entre tú y Kennedy que deba saber? -le preguntó directamente
La pelirroja había puesto su mejor cara de Póker y se había intentado reír un poco tratando de restarle importancia
-Sabes lo que hay que saber Chris. Somos buenos amigos… él es muy agradable y acomedido, tu deberías saberlo, ha pasado bastante tiempo contigo también. -mintió sintiéndose mal de inmediato por negar a Leon y por mentirle a Chris -¿ qué me dices tú? Hay algo entre Jill y tu que deba saber? -le dijo tratando desesperadamente de cambiar el tema
-¿sabes que? Te diré la verdad -contestó su hermano sorprendiéndola -Jill es una chica increíble, me gusta de hecho, es inteligente, es brillante, una muy muy buena agente, su carácter es afable, y conciliador, es divertida, habilidosa y claro… es muy bonita. Con ella puedo hablar de cualquier cosa, reírme de cualquier estupidez, incluso cuando discutimos, son discusiones que valen mucho la pena, ella casi siempre tiene la razón, y no me incomoda aceptarlo...-dijo casi en un respiro antes de dar otro bocado a su comida -Joseph y Forest me hicieron el favor, no que yo se los haya pedido, de investigar en el reglamento, la parte de las relaciones entre colegas… y pues no hay nada que de hecho lo prohíba.
Y se lo que estarás preguntándote ahora, igual que Joseph y Forest o el mismo Barry me lo han preguntado "¿que te detiene entonces?" -Su hermano suspiró profundamente
-¿Tengo que preguntártelo?
-Verás Claire… Sabes que siempre me cuesta un poco empezar a interactuar con gente a la que no conozco… pero con Jill, fue tan sencillo, desde el primer día que ella llegó. -Claire no pudo evitar pensar en esa familiaridad que sintió con Leon desde su primer encuentro. -la razón por la que los demás se han dado a la tarea de presionarme sobre mi relación con ella es que desde el primer momento nos llevamos muy bien, converso más con ella que con cualquier otro, me siento más relajado con ella que con cualquier otro, y bueno, ahora tenemos más de un año de ser muy buenos amigos; no sólo eso, sino compañeros de unidad, de equipo. Si hoy me pidieras que te diera el nombre de a quienes les confío la misma vida en los STARS, te diría sin dudar: Barry, El Capitán Wesker y Jill…
Así que, cada vez que mi lado cursi piensa en ella como la chica que me gusta, mi lado reacio le contesta que no sea idiota, que es mi compañera, una impresionante miembro de la unidad, mi mejor amiga, y que no quiero arriesgar nada de eso por intentar tener una relación que posiblemente no salga bien… -Chris se detuvo en su soliloquio ante la mirada atenta de su hermana, que no sabía cómo responder. El mayor suspiró sonriendo ampliamente
-Se que es difícil creer que tu hermano tenga inseguridades, a causa de mi encanto natural y además soy guapo -dijo haciéndola reír -pero así son las cosas hermanita.
Claire se había sentido terrible. Ella no había sido capaz de confiarle a Chris la verdad sobre su relación con Leon, pero él le había confesado todo sobre sus sentimientos por Jill.
Aún así, creía que debían esperar, y que también tenía que darle la oportunidad a Leon de estar presente cuando hablaran…
-Oye Red -la voz de León la trajo de vuelta al presente, y trató sin mucho éxito de parecer concentrada en la película, o en lo que él estaba diciendo. Lo volteó a ver curiosa. -¿sabes si tu hermano va a participar en el torneo? -Claire parpadeó un par de veces sin entender a qué se refería -El torneo -repitió el joven señalando con la mano una clavija en la pared en donde estaban colgadas varias medallas con la insignia de la RPD
-Oh… no sabría decírtelo… Algunos STARS casi siempre participan y ganan en varios de los eventos; creo que hubo una ocasión en la que no pudieron participar porque justo el día del evento tuvieron un operativo de emergencia, así que ese sería su único impedimento… ¿por qué? ¿tú piensas participar? -le dijo con gesto curioso
-Pues Kevin ha estado tratando de convencerme… pero aquí entre nos… la verdad me aterra la idea de competir contra tu hermano.
En box creo que tengo la esperanza de que no me pateen mucho el trasero… pero en tiro, no dudo de mis habilidades, pero todas esas medallas la verdad me resultan bastante intimidantes -le dijo riéndose.
-Pues si participas te estaré haciendo porras guapo -le dijo acercándose a él para besarlo, gesto que él recibió sin objeciones.
-¿y si me enfrentó a tu hermano? -le preguntó acariciándole el rostro cuando se separaron un poco
-Chris no participa en eventos de pelea cuerpo a cuerpo… pero si se enfrentan en tiro no tiene caso que te apoye, no tienes oportunidad -le dijo con gesto burlón
-¿Ah sí? -le dijo con fingida ofensa
-Lo siento corazón, pero los Redfield siempre obtenemos lo que queremos… tú deberías saberlo.
Leon se rió con fuerza ante la declaración de la pelirroja.
-Sean medallas de tiro, o vecinos guapos… nada de resiste a ustedes ¿cierto? -le dijo besándola de nuevo.
Claire entrelazo sus brazos alrededor del cuello del rubio atrayéndolo más hacia ella y tomó un mechón de su cabello con una de sus manos, ese suave cabello que la volvía loca.
Sintió una de las manos de Leon acariciarle la espalda, mientras la otra acunaba su mejilla.
Claire sentía su rostro arder e incluso sus manos adormecidas cada vez que él la besaba, y podía decir, por cómo su respiración se agitaba, que ella causaba un efecto similar en él.
Sin darse cuenta su espalda empezó a resbalarse en el sofá, haciéndola quedar casi recostada, con los labios de Leon aún pegados a los suyos. ¿Era idea suya o la calefacción del apartamento estaba demasiado fuerte?
De repente Leon se separó bruscamente de ella y se incorporó jalándola para hacerla quedar sentada de nuevo. El rubio se aclaró la garganta.
-Lo lamento -le dijo con las mejillas completamente rojas y el cabello un poco alborotado, aspecto que a Claire le pareció increíblemente sexy. -No quise…
-Descuida… no pasa nada -le dijo ella con voz calmante.
-Creo que ya es bastante tarde -dijo Leon levantando una mano y acariciandole la mejilla con el pulgar -mañana tenemos que trabajar
-Lo se… supongo que pedirte que te quedes aquí está fuera de discusión -le dijo en tono de broma haciéndolo reír en un bufido
-Claro, y que mañana cuando tu hermano venga me dispare y coloque mi cabeza al lado de sus medallas... -le siguió la broma -...Claire -le dijo mientras ambos se ponían de pie y se dirigían a la puerta -quiero hablarle a tu hermano de esto… me gustas mucho… no sabes cuánto, pero en serio admiro a tu hermano, y no quiero faltarle al respeto, o que él llegara a enterarse de otra manera .
-Lo se Leon… tienes razón. -Le dijo seria, pero provocando una sonrisa en él
-mi hermano confía en ti y de verdad no quisiera echar a perder eso. No sabes lo difícil que es para él confiar en las personas…
Me agrada la idea de que tú y él pasen algo de tiempo juntos, porque de ese modo él te conocerá y sabrá que eres un hombre increíble, y puede que entienda por qué me enamoré de ti… o bueno, eso tal vez no, pero… ah, tú entiendes.
¿Qué dices si hablamos con él el día del torneo?
Los ánimos estarán relajados, y habrán muchos testigos… eso es bueno -terminó riéndose
Leon la tomó de la barbilla
-Me encantas, Redfield -le dijo inclinándose para besarla una vez más.
La intensidad del beso del sofá se reanudó esta vez frente a la puerta, hasta que Leon dio dos pasos hacia atrás casi obligándose a sí mismo.
Claire sonrió con ternura ante su actitud. Todo un caballero el joven policía.
Un bostezo se le escapó a Leon mientras volvía a la patrulla con su compañero. Kevin y él habían estado saliendo a entrenar por las mañanas y desvelarse en casa de Claire no le ayudaba mucho… pero no importaba si podía pasar el tiempo con ella.
Según la chica le había dicho, una semana antes del torneo tendría que volver al campus para recibir algunas clases presenciales obligatorias, pero volvería justo el domingo por la mañana, el día de las competiciones...
Kevin había logrado convencerlo de participar en el torneo y ya los había inscrito en los eventos de tiro, carrera y box. Claire le había prometido volver para hacerle porras en box y cuando corriera, pero le había repetido que en tiro, no tenía oportunidad.
-Últimamente te veo más cansado -le dijo Kevin al abordar la patrulla. -¿hay algo que quieras contarle al buen Kevin? -añadió con tono picaresco
-Créeme que no -le respondió riéndose
-No me digas que seguiste viendo a la belleza asiática -insistió
-De hecho no he vuelto a ver a Ada
De hecho no había vuelto a verla. Se sentía en parte aliviado por ello, a pesar de que Chris le había dicho que podía tratar de obtener información de ella.
Unos días atrás al volver del apartamento de Claire y abrir la puerta de su propio apartamento encontró una nota que alguien había deslizado por debajo de la puerta, escrita en una pulcra letra cursiva
"Oficial Kennedy, creo que las respuestas que usted y yo necesitamos quizá estén en Stoneville.
A.W"
Cuando le mostró la nota a Chris, él le dijo que eso solo confirmaba sus sospechas y que debían buscar esas respuestas, pero que no era conveniente que él fuera solo a Stone Ville.
-No quiero que te metas en problemas Kennedy -le había dicho el mayor de los Redfield
Leon podía ver que Chris confiaba en él, y eso lo hacía sentirse como una persona terrible. Sin embargo, Claire ya le había dado un día para hablar con Chris, y no iba dejar pasar la oportunidad.
¿Cómo lo tomaría el agente Redfield?
Leon realmente esperaba que no lo tomara tan mal. Él no quería perder la confianza que tenía de su parte. No quería que el agente lo excluyera de su investigación; no quería perder la oportunidad de hacerse su amigo…
-Bueno entonces -Kevin le habló interrumpiendo su línea de pensamiento -sea lo que sea que estés haciendo… con quien lo estés haciendo… -le dijo haciéndolo reír - recuerda descansar al menos una semana antes del torneo, sobre todo por tus peleas… -dijo antes de añadir con tono socarrón -recuerda que las mujeres debilitan las piernas
-Voy a estar bien, descuida… -dijo Claire al teléfono mientras conversaba con su hermano -quisiera ir en moto pero tienes razón… es más descansado ir en bus. Además así puedo tomar un bus el domingo de madrugada para estar aquí a tiempo para las competiciones
-No es necesario que corras a causa de eso
-Claro que si Chris… Hace tiempo que no te veo competir. Así tendré la oportunidad de verte dandole una paliza a todos
-De acuerdo… pero cuídate por favor. Lamento no poder llevarte a la estación de bus ¿Conseguiste el número de los taxis?
-Ehhhm… de hecho Leon va a llevarme antes de irse a la comisaría -le respondió mientras le daba un vistazo al rubio que sostenía su mochila parado detrás de ella
-Mmm… claro. Dile que se lo agradezco
Claire parpadeó sorprendida pero respondió rápido
-Lo haré. Tengo que irme Chris. Ten un buen día y cuando vuelvas a casa trata de descansar; tuviste un turno dificil.
-Lo haré. Llámame esta noche para saber que llegaste bien. Te quiero Claire. Ten un buen viaje
-También te quiero Chris -dijo antes de colgar la bocina. -Chris me pidió que te agradeciera de su parte que me llevases a la estación… creo que de verdad le agradas -le dijo con una enorme sonrisa en el rostro.
-Es mi encanto natural -respondió su novio haciéndola reír y luego sorprendiéndola con un beso que luego él mismo interrumpió -vamos… no queremos que pierdas el bus -añadió dándole un beso en la frente.
-De verdad te voy a extrañar esta semana -le dijo Leon mientras conducía -que se supone que voy a hacer estas noches sin las visitas a escondidas o las cenas incómodas con tu hermano? -Claire soltó una carcajada ante eso último
-Bueno, aún puedes ir a cenar con Chris en mi ausencia…
-Claro, tal vez también quiera ver películas conmigo o salir a la azotea a ver las estrellas… digo, Redfield es Redfield.-añadió encogiéndose de hombros provocándole una carcajada aún mayor.
-No se como sentirme respecto a eso amor… -le dijo en medio de la risa, pero inmediatamente se interrumpió.
Eso de los sobrenombres le resultaba complicado. En algunas ocasiones se le había escapado decirle de manera cariñosa "corazón" pero lo que acababa de decirle Tenia otras implicaciones.
¿Lo amaba? No llevaban mucho tiempo saliendo pero Claire sabía que no era algo de pasar el rato en lo que se había metido con Leon. Nunca había tenido una relación tan en serio. No que hubiera tenido muchas relaciones, pero había salido con chiquillos solamente, y Leon no era un chiquillo.
"Ya déjate de cavilaciones, di la verdad" le dijo su voz interior… "lo amo… de verdad lo amo" reconoció en silencio sintiendo sus mejillas enrojecer.
Leon la volteó a ver con una sonrisa radiante y esos ojos azules intensos
-El punto es, que te voy a extrañar -le dijo mientras detenía en Jeep en el parqueo de la estación de bus. La tomó de la mano y le acarició la mejilla -Claire conocerte fue lo mejor que pudo haberme pasado al llegar a la ciudad; aunque pudo ser en mejores circunstancias; esa escena de la estación me sigue avergonzando muchísimo. Pero el asunto es que me llenas los días de luz… eres como un rayo de sol que hace que todo sea más cálido y alegre
Claire se quedó sin palabras. ¿Podía acaso ese hombre ser más perfecto?
-Hablando de eso, te compré algo -le dijo mientras se inclinaba sobre ella para abrir la guantera, de donde sacó una pequeña bolsa de tela atada con un listón -había pensado dártelo cuando volvieras… pero quiero que te lo lleves -Claire siguió los movimientos de León con la vista atentamente.
El joven desató el listón y sacudió la bolsa sobre su mano, dejando caer un reloj de pulsera delgada de color rojo. Leon la tomó de la mano y se dispuso a colocárselo. La pulsera era una cinta tan larga como para darle dos vueltas a su muñeca, y quedar como si tuviera una pulsera extra, y al final, tenía un pequeño dije colgante con forma de sol.
Sin poder decir nada Claire examinó el reloj, que ya tenía afinada la hora correcta. El pequeño sol colgante tenía por la parte de atrás grabada la palabra "Red"
-Leon, es precioso -dijo casi en un susurro -Eres increíble…
-Pensé en conseguir un llavero para las llaves de tu moto, pero el reloj me pareció muy bonito también, y… -lo que fuera a decir fue totalmente interrumpido por los labios de Claire chocando contra los suyos.
-Me encanta el reloj -le dijo separándose un poco -y me encantas tú -añadió antes de volverlo a besar.
Leon la ayudó a bajar su mochila y llevarla al bus. Entregó su boleto, registró su maleta y la acompañó al área de abordaje.
-No hay besos de despedida en público ¿Cierto? -preguntó el joven policía
-No veo a nadie conocido… pero es mejor no arriesgarnos. A mi regreso hablaremos con Chris y listo, no más escondidas
-No sé si sentirme emocionado o aterrado…
Se despidieron con un beso en la mejilla y Claire abordó el bus. Al sentarse y voltear a ver por la ventana lo vio allí, despidiéndola con la mano.
Claire no pudo evitar sentir sus emociones desbordadas al despedirlo igual. Algo en ella la hizo rememorar aquel día en el que vio por última vez a sus padres partir en el auto a través de la ventana de la sala… muy propio de ella recordar un momento tan terriblemente triste después de haber compartido uno tan tierno y emotivo con su novio.
-Tu novio es realmente guapo -le dijo la anciana sentada a su lado sacándola de sus pensamientos.
-Lo es… de verdad lo es -le respondió sin dejar de ver por la ventana
