Capítulo 16
Interrupciones
Este capítulo tiene algo de Valenfield… escribiéndolo recordé, que el primer fic que escribí, mi primer, primer fic, fue un Valenfield triste que aún está posteado aquí… :3
Había planeado subir este capítulo el fin de semana… pero creo que hoy es un buen día, así aprovecho para desearles feliz navidad :3 3
En fin… no les quito más tiempo; ¡Buena lectura!
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Al llegar al campus aún era bastante temprano, de modo que Claire aprovechó para irse a su habitación y descansar un poco. Sus clases no empezarían hasta en la tarde así que trataría de dormir algo.
La noche anterior Chris había estado de turno, y aunque Leon le había insistido en que no debía desvelarse porque al día siguiente tendría que viajar de madrugada, ella había preferido pasar más tiempo con él.
Habían cenado juntos y luego conversaron hasta tarde; luego ella prendió el televisor y se acomodaron en el sofá para verlo. Inmediatamente se quedaron dormidos.
Claire despertó a eso de las dos y media de la mañana con el cuello totalmente adolorido y un fuerte brazo abrazándola, e impidiéndole levantarse.
Levantó lentamente la cabeza para encontrarse con la tierna imagen de León con la cabeza apoyada en el respaldo del sofá, un brazo colgando y con el otro la abrazaba con fuerza, como temiendo que fuera a caerse si no lo hacía. Una de sus piernas estaba estirada a lo largo del sofá, y la otra apoyada en el suelo alfombrado.
Ella estaba descaradamente apoyada sobre su abdomen y pecho, su rostro seguramente tenía marcadas las arrugas de su playera. Había subido los pies al sofá y los tenía cubiertos por una manta con la que había cubierto también a Leon y en algún momento luego de haberse dormido había enganchado la pierna de León con la de ella.
Leon tenía los labios ligeramente separados y respiraba con tranquilidad; y por un momento la pelirroja estuvo tentada a volver a acomodarse en su pecho para seguir durmiendo.
Pero esa sería una posición muy incómoda para que Leon pudiera descansar bien…
Claire intentó incorporarse y darle un beso en la barbilla para tratar de despertarlo, pero en cuanto se movió, Leon se removió un poco y sólo afianzó más su agarre y bajo un poco la cabeza para apoyar la barbilla en su coronilla.
La chica entonces levantó la mano y la colocó sobre el pecho del rubio. Esos definidos pectorales…
-Leon… Corazón -le dijo en un susurro, pero él no reaccionó -Oye, guapo -insistió tamborileando con sus dedos esta vez en el abdomen del chico. Dios santo, ese abdomen tan firme.
Un sonido parecido a una risa provino del policía.
"¿Así que cosquillas?" Pensó Claire riendo un poquito.
Volvió a insistir esta vez hablando un poco más fuerte y deslizando sus dedos por el abdomen de León.
-Leon, despierta
-¿Qué sucede? -escuchó al fin en un tono algo molesto
-Leon, creo que ya se hizo algo tarde
El joven levantó la mano que tenía colgada para echarle un vistazo a su reloj, e inmediatamente pegó un brinco
-¡Claire, son más de las dos de la mañana!
La chica aprovechó que Leon soltó su agarre un poco para incorporarse y cumplir con su cometido de un rato antes de darle un beso rápido en los labios,
-De verdad lamento interrumpir tu sueño, pero creo que tenemos que descansar- le dijo en tono tierno, pero luego, al tratar de incorporarse un poco ambos sintieron entumecido todo el cuerpo.
-Auch -dijo Leon llevándose una mano a la nuca.
Se levantaron con dificultad riéndose de su situación y caminaron a la puerta.
-Ve a descansar Red… te veo en unas horas. -se despidió Leon dándole un rápido beso en los labios.
La imagen de León sonriendo al despedirla y la sensación de sus labios contra los suyos fue lo último que recordó antes de dejarse llevar a una siesta tumbada en la cama de su habitación.
-¡Claire!
El grito de su amiga la sacó bruscamente de su ensoñación haciéndola pegar un brinco
-¡No me dijiste que vendrías tan temprano! Aunque no es extraño porque ahora no me dices nada -dijo con una falsa voz dramática. Claire parpadeó pesadamente riéndose del escándalo de su amiga
-Liv estaba intentando dormir
-Oh claro… Nada de buenos días Liv, me encanta verte, te he extrañado amiga…
Claire volvió a reírse
-Tienes razón Liv, lo lamento… me da mucho gusto verte -la saludo levantándose para darle un abrazo solo para volver a quedar sentadas a la orilla de la cama.
-Que bueno que estás de vuelta… ¿qué tal tu viaje? O más bien ¿Qué tal tu vida en el pueblito?
-Liv créeme, Racoon City es una ciudad bastante grande y próspera… y me está yendo muy bien gracias. La organización para la que trabajo está enfocada en apoyar a jóvenes y niños con clases y terapias ocupacionales…
-Claire -interrumpió su amiga levantando una mano -Estoy segura de que todo eso es genial, pero si te soy sincera, tengo más curiosidad sobre tus otros asuntos en el pueblito -le dijo de manera sugestiva provocando una carcajada en la pelirroja.
-¿Hablas de León?
-Habló del policía sexy… ¿cómo va eso?
-Uhhhm… va bien… Leon es genial -le dijo llevando su mano hacia el reloj de pulsera
-¿Él te dio eso? -le preguntó su amiga acercándose y tomándole la mano para examinar el reloj -Dios mío Claire es muy bonito
-Lo sé… fue tan dulce cuando me lo dio… Liv, me siento tan afortunada. Leon es perfecto; es muy considerado, amable, dulce, inteligente y divertido… y es tan guapo
-¿Tienes una fotografía suya? -le preguntó curiosa su interlocutora
-De hecho la tengo -le respondió inclinándose sobre la cama para tomar su mochila, la abrió y sacó de dentro su billetera. Dentro tenía una fotografía de identificación que le había "robado" a Leon.
El las tenía en la guantera del Jeep, y según le había dicho, le habían sobrado de la papelería que había entregado en la comisaría; cuando Claire le pidió una acepto dársela con la condición de que ella le diera una suya… pero nunca lo hizo. A la pelirroja no le gustaba como salía en las fotos.
Claire le entregó la foto a Liv y al tomarla la chica abrió los ojos con sorpresa
-¡Santo cielo Claire! Este sujeto no es solo "guapo" es una especie de dios griego… ¡mira ese rostro! Y me imagino el cuerpo… ¡uf!
-Oye tranquila -le dijo Claire quitándole la foto de entre los dedos -es mi novio del que hablas -añadió riéndose
-¿Y qué dice tu hermano? ¿Aún no lo sabe?
-Leon y yo quedamos de hablarle el día que vuelva… me pone un poco nerviosa, pero no creo que Chris sea muy intransigente… creo que sospecha algo, y aún así Leon le cae bien… sería genial que se llevasen bien
-Eres increíble Claire… no conforme con tener ese monumento de hermano, ahora te consigues un novio igual de absurdamente atractivo…
-Es mucho más que eso Liv… -le dijo ella llevando su mano hasta el reloj nuevamente. -se qué tal vez es absurdo, pero veo a Leon en mi futuro… esto es serio; él me gusta de verdad. -añadió temiendo reconocer sus sentimientos en voz alta -
¿Sabes que? Quiero conseguirle algo… ¿me ayudas?
Me sorprendió mucho con lo del reloj, fue increíblemente dulce… quiero conseguir un regalo para él… ¿Podemos ir mañana a buscarle algo?
-Sabes que te ayudaré, buscaremos el regalo perfecto para tu chico perfecto -le dijo guiñandole un ojo.
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-¿Entonces hoy volveremos temprano? -preguntó Leon mientras conducía. Últimamente a Kevin le había dado por dejarlo conducir. Francamente Leon pensaba que era porque a él mismo le daba algo de pereza hacerlo...
-A las tres más o menos.. Han estado dándole mantenimiento a todas las patrullas y hoy le toca a la nuestra, así que tendremos parte de la tarde libre
-¿Vamos a entrenar? -le preguntó esperanzado.
-Lo lamento tigre, pero tengo una cita… -le respondió con una sonrisa socarrona. -tu mismo deberías aprovechar esta tarde… estoy seguro de que tienes una chica de la que no me has querido contar...
Leon se rió ante la respuesta de su compañero. Si Kevin supiera que le pidió entrenar solo porque Claire no estaba en la ciudad, no pararía de reclamarle que solo lo estuviera tratando de usar de comodín.
Claire se había ido hacía dos días y él no podía dejar de pensar en ella. No había hablado con Chris tampoco, él quizá tampoco tenía nueva información.
Leon suspiró frustrado al recordar que el agente Redfield y él estaban estancados en su investigación, y recordó la nota que recibió de la señorita Wong hacía días.
En contra de las recomendaciones del agente Redfield, y de sus mismos instintos Leon pensó que ya sabía que haría esa tarde.
-Kevin, ¿sabes si Stone Ville queda muy lejos?
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Chris esperaba sentado a Barry en el recibidor de la comisaría. El mayor tenía que ir a recoger a sus niñas ese día de sus clases extracurriculares, pero al no llevar auto le había pedido a Chris que lo llevara pues no tenía su propio auto disponible.
Era frustrante estar estancado sin información nueva, pero en parte, eso le había permitido descansar un poco más. Era una lástima que Claire hubiera tenido que irse a la universidad esa semana, porque le hubiera gustado llevarla a comer a algún lado o ir al cine o a practicar tiro.
El tiempo que su hermana había estado viviendo en Racoon City había sido genial, pero no habían tenido mucho tiempo de compartir juntos. Y si a eso le sumaba la ahora ocasional presencia del novato…
Chris gruñó al recordar a su hermana reconociendo por teléfono sus sentimientos por Kennedy. Además, estaba casi seguro de que al estupido novato también le gustaba su hermana, pues a diferencia de Claire, él no lo sabía disimular muy bien.
Era una de las razones por las que Chris quería que Leon sintiera que tenía su confianza, de ese modo, si pensaba en tener algo con su hermana, tal vez eso lo detuviera un poco, pues a pesar de que eso lo hiciera sentirse incómodo, podía sentir que Leon lo admiraba y respetaba.
Era muy posible de todos modos, pensó Chris, que en un tiempo esos dos empezarán algo. Solo esperaba que Leon actuará como un hombre y hablará con el primero (aunque el solo pensamiento le hiciera hervir la sangre) o que su hermana confiara en él para decírselo. Después de todo, él había confiado en ella con el asunto de Jill.
El día antes de que Claire se fuera a la universidad habían hablado de ello de nuevo durante el desayuno, y Su hermana había aprovechado para darle su opinión
-Te dejaré comida preparada en el refrigerador, para cuando vuelvas del turno, procura comer bien mientras no estoy, ¿quieres?
-No debiste molestarte… pero gracias
El silencio reinó un momento hasta que ella lo rompió.
-¿oye puedo darte mi opinión sobre lo de Jill?
-¿Puedo evitar que lo hagas? -le preguntó él con sorna
-No… te la daré igual -le respondió ella con una sonrisa campante. -¿tú crees que haya la posibilidad de que ella se sienta igual?
-No lo sé… Barry me ha dicho que sí…
-Bien, entonces creo que deberías decirle cómo te sientes -ante la mirada de obviedad de su hermano Claire se apresuró a continuar -Mira, lo que digo es que, si existe la posibilidad de que Jill sienta lo mismo que tu, y para ser sinceros yo también creo que así es, deberías hablarle de tus sentimientos… créeme que para una chica es terrible sentirse atraída por alguien y pensar que el solo te ve como a otro de sus amigos.
El tiempo dirá después si pueden empezar una relación, y si funciona, en hora buena: creo que harían una linda pareja. Pero si no funciona, pues creo que Jill y tu son lo suficientemente maduros para seguir siendo amigos; tú mismo lo dijiste, son mejores amigos, y eso no se acabaría solo por intentar algo más.
Chris sonrió al recordar las palabras de su hermana.
¿Cuando había crecido tanto como para darle consejos amorosos?
La puerta de la comisaría se abrió dejando entrar precisamente a Jill y Joseph que habían salido por una diligencia.
-¡Mira, allí está! -dijo Joseph en cuanto entraron -Oye Chris, Jill dice que necesita que la lleves a casa… ¡auch! -se vio interrumpido por un golpe en el hombro
-No seas cretino Joseph
Chris levantó la ceja confundido así que la chica le habló para explicar
-Le estaba contando a Joseph que Rebecca y yo hemos estado entrenando para el evento de carrera el domingo, así que se me ocurrió la brillante idea de venir corriendo hoy a la estación, pero sinceramente me da flojera volver igual, así que quería pedir aventón a alguien
-Claro, a alguien llamado Chris Redfield -la interrumpió Joseph ganándose un pisotón del que también se quejó
-Rayos Jill, lo siento. Estoy esperando a Barry, me pidió que lo lleve a recoger a Moira y Polly
-Descuida, fue Joseph quien sugirió que tú me llevases, había pensado pedírselo a Forest, a él le queda de camino
La sola idea de imaginar a Jill en la moto con Forest le hizo hervir la sangre a Chris, pero Joseph lo interrumpió.
-Yo puedo llevar al grandote a traer a las niñas… igual necesito ir a su casa por algunas cobijas viejas que Kathy me ofreció para los perros.
Chris volteó a ver a Joseph y asintió.
-Siendo así, yo te llevo.
La sonrisa con la que Jill le contestó le robó el aliento.
Un rato después Chris conducía hacia el apartamento de Jill con el radio encendido. La chica tarareaba la letra de "Never gonna give you up" de manera alegre haciéndolo sonreír.
-¿Cuándo vuelve Claire? -le preguntó interrumpiendo su canción
-El domingo por la mañana. Dice que va a salir de madrugada para poder venir a ver las competiciones.
-Claro… escuché que Kennedy va a participar en box, en carrera y en tiro
-Claro -dijo Chris con sorna -sabía que no era solo porque quisiera venir a ver competir a su hermano
Jill se rió
-¿Cómo sabes en qué va a competir el novato?
-Lo escuche de algunas chicas en la comisaría… tiene una legión de porristas lista
-Si… se nota que está acostumbrado a eso -dijo girando los ojos
-Y tú sabes bien de eso -le rebatió ella -al menos este año tus admiradoras te darán un respiro -añadió en un tono divertido pero que también le pareció de fastidio.
-Tendré que pintarme el cabello de rubio, operarme la nariz, y vestirme como modelo para recuperarlas -le dijo en tono de broma haciéndola reír
-Oye Chris, no quisiera sonar aprovechada pero ¿puedo pedirte un favor? -le dijo después de un breve silencio
-No tienes que preguntar Jill, Dime que necesitas
Jill guardó silencio un momento como si no estuviera segura de lo que iba a pedirle pero al fin habló
-¿puedes darme alojamiento esta noche? La maldita caldera de mi edificio se averió y no la repararán hasta mañana… no tengo calefacción ni agua caliente… había pensado quedarme así de todos modos, pero realmente está helando…
Chris parpadeó sonriendo. No era la primera vez que Jill se quedaba en su apartamento, un par de veces, luego de algún operativo nocturno él le había ofrecido el cuarto de Claire para que descansara
-Puedo quedarme en el sofá, no quisiera invadir el cuarto de tu hermana ahora que ella está viviendo aquí
-A Claire no le molestará prestarte su habitación -le dijo él como respuesta -en todo caso, si así fuera, te dejaré mi cama y yo puedo dormir en el sofá… sabes que eres bienvenida allí… ¡en el apartamento! -aclaró algo nervioso -entonces… supongo que solo vamos a traer tus cosas a tu apartamento
-Si no es molestia
-Sabes que no
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Stone Ville no quedaba tan lejos de hecho. Era una comunidad pequeña al noroeste de la ciudad, y la carretera que conducía hacia allí estaba en muy buen estado, así que a Leon le tomó casi cuarenta minutos llegar.
No llegó al centro del pueblo, aunque tampoco había mucho que ver allí. El lugar no estaba tan cerca de las montañas pero era la entrada a varios sitios de senderismo, y según leyó por allí, cerca había un lago donde los lugareños pescaban y unas aguas termales en un hotel y centro turístico.
Había un par de hoteles campestres y restaurantes de paso… ya estando en el pueblo Leon se preguntó qué demonios iba a hacer.
Tal vez debió pensarlo antes de emprender camino hacia allí.
El rubio aparcó frente a un bar-restaurante y se colocó una gorra. Entró al bar y se sentó frente a la barra sintiéndose mitad agente secreto y mitad estupido. Una chica con cabello negro rizado le habló desde el otro lado de la barra
-¿que te sirvo guapo? -le preguntó con una sonrisa grande y una mirada coqueta, de esas a las que Leon estaba acostumbrado
Leon pidió una cerveza y pensó, que tal vez podía sacar algo de una conversación en el bar. Si le tenía que coquetear un poco a la bartender, sería por una buena causa...
-¿Vienes a hacer senderismo? -le preguntó la chica cuando le llevó su cerveza.
-Me han dicho que hay muy buenos lugares para ello por aquí, también quiero ir a conocer el lago… ¿Qué me recomiendas?
-Stone Ville es bastante aburrido, pero si eres de los que les gusta la naturaleza y esas cosas, te gustará.
-¿Y no es un lugar peligroso? Me han contado algunas historias.
-No para la gente como tú. -Leon alzó una ceja -ya sabes… esa ropa, ese auto, se nota que puedes contigo mismo… los que corren algo de peligro aquí son los indigentes y los sujetos que no tienen en qué caerse muertos…
-¿A qué te refieres?
-Hace algún tiempo las personas que viven en las calles empezaron a desaparecer por temporadas, y dicen que cuando volvían estaban muy enfermos y acababan muriendo… algunos cadáveres empezaron a aparecer en las calles, pero de repente se detuvo todo eso.
Ahora parece que todo es más seguro…
creo que no debería decirte todo esto, soy mala promotora del turismo -le dijo riéndose un poco
-Descuida, no me asusto fácilmente -le respondió guiñandole un ojo
-No deberías, a menos que fueras una chica rubia -le dijo un hombre mayor sentándose a su lado en la barra. Era un sujeto alto y corpulento, pero de aspecto descuidado y expresión sombría.
Leon parpadeó confundido y sólo observó cómo el hombre le pidió un Whisky a la chica y empezó a beber.
-Este lugar sería más popular si fuera más seguro, pero a quién le importa lo que pase en Stone Ville mientras Racoon City sea próspera y bonita.
-Es un pueblo pintoresco -le dijo Leon
-Claro que lo es… por eso la gente bonita de la ciudad había empezado a venir a vivir aquí, después de todo no queda tan lejos de la ciudad… eso hasta que sucedió lo de la chica Parrish
Leon pidió otra cerveza y un whisky más para el hombre con quien conversaba.
-¿Qué sucedió? -preguntó sin poder creer la suerte de haber conseguido algo al primer intento
-Fue una tragedia. La familia Parrish se mudó aquí, a una casa cerca del lago; la hija mayor era una muchacha muy bonita y además muy amable… yo era su jardinero. Un día, la señorita Parrish salió al lago y no volvió. Eso pasó hace más de dos años, y aún la buscan.
Coincidentemente justo después de eso, los cadáveres de indigentes dejaron de aparecer en las calles… pero eso no significa que los indigentes hayan dejado de desaparecer, solo que ya no vuelven.
Leon trató de no parecer sorprendido.
-Tu no eres de por aquí muchacho
-No… vine a vivir a Racoon City hace tiempo, pero me dijeron que tenía que conocer este lugar.
-Te mintieron. No hay nada que conocer aquí más que miseria… deberías volver a tu ciudad -le dijo poniéndose de pie y acabándose de un trago el whisky
-Lamento eso -le dijo la chica cuando el hombre se alejó -el pobre George no lo ha tenido fácil desde que los Parrish se fueron de Stone Ville… y si, el pueblo se las ha visto difíciles… pero es un lugar bonito. Si quieres puedo mostrarte algunos lugares al terminar mi turno - añadió en tono sugestivo
-Te lo agradezco linda, pero tengo que reunirme con un amigo -le dijo antes de ponerse de pie y dejar un billete sobre la barra.
Su viaje de vuelta a Racoon se sintió más corto que de ida. Pensaba que tal vez debía aprovechar su viaje y buscar algo más… pero también que debía ser precavido. No quería que la gente lo viera el mismo día entrando a todos los bares y restaurantes a sacarle conversación a todo con el que se encontraba.
Si todo salía bien, volvería la siguiente semana, para buscar más información…
Quería ir a hablar con Chris… aunque tal vez el agente ya supiera lo que él había descubierto, y tal vez le reñiría por no hacerle caso y haber ido a Stone Ville solo…
Volvió a la entrada de la ciudad ya entrada la noche… de modo que Chris posiblemente y estaría en su apartamento. En cuanto llegó a su edificio sólo dejó su Jeep en el parqueo y se dirigió hasta el apartamento de su cuñado. Leon se rió un poco al pensar en Chris como su "cuñado" estando casi seguro que de saberlo, el agente le daría un puñetazo.
Al llegar al apartamento tocó la puerta un par de veces impaciente, esperando que Chris ya estuviera allí,y pronto escuchó pasos del otro lado y la cerradura sonando. Leon instantáneamente se paró más erguido y se pasó una mano por el cabello, para retirárselo del rostro, pero al abrirse la puerta, una cara muy diferente a la que esperaba mi saludó.
-¿Leon?
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Chris y Jill habian ordenado comida en cuanto llegaron al apartamento y luego Jill le pidió prestada la ducha para darse un baño rápido y mientras Chris se cambió de ropa.
Al salir la chica de la ducha a Chris casi se le cae la mandíbula al suelo, y tuvo que esforzarse para disimular.
Traía puesto un pantalón de pijama a cuadros y una camiseta negra ceñida, una toalla pequeña al rededor del cuello para evitar que el cabello mojado le goteara en los hombros, además no llevaba zapatos puestos y eso la hacía verse aún más bajita... No era la ropa más extravagante o llamativa, pero Chris nunca la había visto así.
Las otras ocasiones en las que la había hospedado, ella ni siquiera se había cambiado antes de dormir, pero ahora era diferente. Se veía tan cómoda, tan en casa, y la vista no le desagradó para nada a Chris.
Jill se paró delante de él y lo miró expectante, como si esperase la respuesta a una pregunta que él no escuchó. Entonces se dio cuenta de que de hecho la chica le había estado hablando, pero él no le había escuchado.
-Perdón , ¿qué dijiste?
Jill se rió ante su despiste.
-Dije que si no ha venido aún el repartidor
-Aun no… pero iré a traer cambio para cuando venga -le dijo dirigiéndose a su dormitorio. Justo cuando abrió la gaveta de su cómoda escuchó la puerta sonar y a Jill dirigirse a abrirla… seguramente el repartidor había llegado, así que tomó el cambio y salió rápido de su habitación solo para escuchar a Jill
-¿Leon?
Chris abrió los ojos con sorpresa sintiéndose súbitamente descubierto. Avanzó con pasos largos por el pasillo hasta llegar a la entrada donde estaba Jill frente al novato con su tonta expresión sorprendida.
-Uhhhm… buenas noches Jill, Chris -dijo Leon alternando la mirada entre los dos agentes con el gesto de un niño que acaba de descubrir a sus padres besándose en la cocina.
Chris se maldijo internamente al sentir que sus mejillas se ponían más cálidas.
-¿En qué puedo ayudarte Kennedy? -le preguntó el mayor de los Redfield con un tono un poco más brusco de lo que esperaba
-Ehhm… yo… -Leon titubeó un poco antes de decirle algo por fin -yo, quería preguntarle algunas cosas… pero no quise interrumpir. Descuide, no es nada urgente, vendré otro día -finalizó con una sonrisa tonta. -Buenas noches Jill, Chris me dio gusto verles -añadió antes de girarse y empezar a caminar por donde vino
Chris gruñó antes de voltear a ver a Jill, que lo veía con expresión confundida.
-¿Me disculpas un momento? -le dijo antes de salir siguiendo a Leon por el pasillo
-Kennedy… ¡Kennedy! -lo llamó a la mitad del primer tramo de escaleras. Leon lo escuchó y se volteó
-Chris… lo lamento, de verdad no quise interrumpir…
-No interrumpiste nada Kennedy, Jill solo se quedó hoy aquí porque tiene un problema en su apartamento y… ah, olvídalo… ¿que necesitabas?
-Chris en serio, descuida… yo solo quería contarte algo que encontré hoy, pero no es nada muy urgente, de verdad puede esperar. Podemos hablar mañana.
Chris frunció el ceño y estaba a punto de volver a hablar cuando un chico con uniforme de repartidor y un par de bolsas de comida apareció en la escalera.
-¡Señor Redfield! -lo identificó el repartidor. Chris le asintió y volteó a ver a Leon.
-De acuerdo… Hablamos mañana. Te llamaré por la mañana.
Leon asintió.
-buenas noches -le dijo a manera de despedida sonriéndole
Chris le pagó al repartidor y recibió las bolsas para volver al apartamento. Jill estaba de rodillas sobre el sofá viendo la pintura colgada en la pared. Era un astronauta de traje blanco sobre un cielo estrellado con un degradado muy detallado.
-¿ la pintó Claire cierto?
-Si… es suya
-Es impresionante… uh.. la comida llegó ¡genial! -le dijo acercándose a él para tomar una de las bolsas entre las manos.
Estando tan cerca podía notar la diferencia de estaturas entre ambos, además del aroma de su cabello recién lavado y el color natural de sus mejillas.
"¿Qué carajos te pasa Redfield?" Se dijo molesto.
-¿Qué quería el novato?
Preguntó mientras sacaba la comida de las bolsas
-Nada importante… ha estado buscándome para resolver algunas dudas… su compañero es Kevin Ryman, no es la manzana más brillante, así que el novato me tomó algo de confianza desde que se hizo amigo de Claire… y -Chris se detuvo al ver la expresión de Jill -¿que?
-Chris, te conozco de hace más de un año… y si hay algo que puedo decir de ti es que eres malísimo para mentir… saliste de manera tan apremiante a perseguir al chico… eso no era solo para darle un consejo de veterano a novato
-Si bueno… quería aclararle lo que vió… Lo último que necesitamos es alguien más seguro de que hay algo entre tu y yo….
Una expresión que Chris no supo interpretar pasó brevemente por el rostro de Jill.
-Claro, y de ninguna manera queremos manchar tu reputación de soltero inalcanzable con rumores que te relacionen CONMIGO
Chris lo entendió entonces… el gesto de hace rato era de indignación… ¿había herido a Jill de algún modo con lo que dijo?
"créeme que para una chica es terrible sentirse atraída por alguien y pensar que el solo te ve como a otro de sus amigos."
La voz de su hermana le sonó en la cabeza
-Jill, sabes bien que no es eso… -le dijo dando un par de pasos hacia ella -solo no quiero que sigan con los rumores tontos… tú eres una agente increíble y me molesta que cuando hablan de ti digan algo como "la amiga de Redfield o la chica de Redfield" en vez de la increíble agente Valentine que eres…
Jill le sonrió y sacudió la cabeza.
-Lo sé… lo lamento -le dijo tratando de restarle importancia
-Jill… -la llamó él dando un paso más cerca de ella, y ella lo volteó a ver. -eres una agente increíble, una mujer fuerte y tan habilidosa, tan amable y servicial, eres una amiga genial… eres mi mejor amiga. -Jill bajo un poco la mirada pero Chris le colocó el índice bajo la barbilla para obligarla a verlo -pero no somos niños… creo que sabes más o menos lo que siento por ti -añadió haciéndola abrir los ojos con sorpresa -pero Jill, no quiero que lo que yo siento afecte de algún modo lo que tenemos, porque no quiero perder a mi mejor amiga…
El hilo de los pensamientos con el que había hilvanado su pequeño discurso se cortó cuando ella se puso de puntillas y estrelló sus labios de manera estrepitosa sobre los de él.
La mente se le quedó en blanco. ¿Qué rayos estaba pasando? La pequeña castaña frente a él se detuvo de pronto retrocediendo un par de pasos ante un Chris totalmente congelado.
Jill tenía la cara completamente roja, y una expresión de sorpresa que posiblemente hacía juego con la de él. Chris sonrió. Algo dentro de su mente hizo click en ese momento y avanzó los dos pasos que Jill había retrocedido solo para tomar el rostro de la chica entre sus manos y besarla otra vez.
Era un beso apresurado, urgido; como si hubiera estado aguardando durante demasiado tiempo.
Chris y Jill habían estado caminando de puntillas alrededor de un "que tal si" . Ambos pensando que el otro no se sentía atraído… y encontrarse de frente con sus sentimientos en vez de haberlos cohibido parecía haberlos liberado.
La comida se quedó olvidada en el desayunador mientras los dos STARS exploraban sus sentimientos recién encontrados a través de una sesión de besos que había empezado de manera estrepitosa, pero se había convertido en algo tierno y dulce. Y justo en ese momento el teléfono sonó, y volvió a sonar, y volvió a sonar.
-Chris… el teléfono… está… sonando -atino a decir Jill en medio de su labor. Ella tenía los brazos enroscados en el cuello de Chris, y a pesar de que él estaba bastante inclinado para besarla, ella estaba aún de puntillas.
-Ya lo escuche -le dijo separándose brevemente de sus labios -déjalo sonar
-Chris… puede ser… tu hermana -rebatió ella dando un pequeño paso atrás encontrándose con que Chris la tenía abrazada por la cintura
El agente suspiró aflojando un poco su agarre y volteó los ojos.
-Te juro que si es un vendedor de seguros voy a estar tan molesto -le dijo haciéndola reír. Esa risa le sonó a música.
A regañadientes la soltó y caminó al teléfono para contestar
-Bueno
-¡Chris! Estaba por colgar… creí que aún no llegabas a casa
-Hola Claire… ya estoy en casa… solo estaba… ocupado -le dijo mientras observaba a Jill
Su compañera estaba ocupada abriendo los recipientes de comida y empezando a mordisquear algo que sacó de uno, en realidad no le puso mucha atención a su hermana hasta que le habló por su nombre
-¡Chris!
-¿que?
-Te pregunté algo…
-Dime, lo lamento no escuché
-Te pregunte si Leon no esta allí… quería pedirle un favor pero no me contesta en su apartamento
-No está aquí, pero acaba de irse… ya debe haber llegado
-Oh… vaya, te lo agradezco. Oye ¿estás bien?
-Si, si… bien. Ten una buena noche Claire nos vemos luego. -le dijo antes de colgar.
Jill se rió con algo de comida en la boca
-¿Por qué fuiste tan grosero?
-No fui grosero, pero Claire llamó aquí, solo para preguntarme por Kennedy -respondió con el ceño fruncido
-son buenos amigos ¿no?
-Me preocupa que algo más -le confesó provocándole de nuevo una pequeña risa.
-Bien, no te mortifiques con eso y comamos algo… luego tal vez podamos seguir con lo de hace rato
Chris sonrió de oreja a oreja al escucharla decir eso. Y por un momento pensó en desconectar el teléfono.
No quería más interrupciones.
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Al fin Leon le había contestado el teléfono y como cada noche, sintió que su corazón aceleraba solo al escuchar su voz.
Ella le dijo que ya había intentado llamarle y él le respondió que había vuelto un poco tarde y luego se había metido a duchar… posiblemente por eso no escuchó el teléfono.
-Chris me dijo que fuiste con él… -le dijo confundida
-Oh… -Leon de rió nervioso -de hecho intenté ir a hablar con tu hermano… pero -el silencio se apoderó del rubio provocando la curiosidad de Claire
-¿Qué sucedió? Acabo de hablar con Chris y me respondió de manera muy extraña… ¿le pasó algo malo?
-No, no, descuida, él está bien… de hecho… estaba con Jill
-¿Jill estaba en el apartamento?
-Si… y estaba en pijama. Tu hermano me dijo que iba a pasar allí la noche porque su apartamento tuvo un problema -le dijo casi en un solo respiro
-Y dicen que las mujeres somos las indiscretas-le dijo riéndose y contagiándole la risa
Hablaron durante un buen tiempo como casi cada noche desde que ella llegó a la universidad; Claire le contó sobre su día, él le habló de su trabajo y de las ocurrencias de Kevin, lo normal… solo que en esta ocasión, Claire escuchaba la voz de León aletargada.
-¿Largo día guapo?
-Lo fue… tuve que manejar bastante.
-¿ya cenaste?
-Me prepare un sándwich… ahora ya estoy en la habitación. La espalda me estaba matando.
-Descansa entonces… dulces sueños
-Aún… no quiero dormir -la interrumpió él con voz adormilada
-Leon… sueñas como que estás muriéndote de sueño.
-Quiero... escuchar tu voz… cuéntame algo. ¿Si?
-Dime… ¿que quieres que te cuente?
-¿Me has... extrañado?
-Muchísimo. Me hace falta tu presencia, tus abrazos, tu cabello ridículamente perfecto, tu sonrisa… tu absurdo sentido del humor
Leon se rió débilmente
-Yo también te he extrañado… tu cabello rojizo y suave que siempre huele tan bien, tu risa estrepitosa -un bostezo lo interrumpió -Tus ojos verdes, el sonido de tu moto… oye tu moto es increíble, ¿te he dicho alguna vez que me pareces increíblemente sexi cuando andas en moto?... tienes unas piernas hermosas
Claire se rió suavemente ante esto último. La manera en la que Leon arrastraba las palabras y le hablaba descaradamente sobre sus piernas le indicó que el chico ya estaba casi dormido.
-Bien oficial… creo que ya es hora de que vayamos a dormir ¿no crees?
-De acuerdo… descansa Claire
-Descansa tú también, corazón. Ten dulces sueños
-Tu… tu también Claire… Te amo
El corazón de Claire pareció haberse saltado un latido. Aunque ella también se había estado sintiendo adormilada, sintió que el sueño desapareció por completo.
-¿Leon?
-... -a lo lejos podía escuchar una respiración acompasada que le indicó que su interlocutor se había quedado dormido.
Le dijo que la amaba… Claire podía sentir un ejército de mariposas en el estómago y hubiera chillado de la emoción de no ser porque su amiga ya estaba dormida…
Posiblemente Leon no recordaría lo que le dijo, pero lo había dicho… él sentía por ella lo mismo y con la misma intensidad que ella por él…
-También te amo Leon -dijo en un susurro antes de colgar la bocina y prepararse para dormir.
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Leon suspiró acomodándose el uniforme. Este iba a ser un día largo.
Pensó, no por primera vez que no debió dejar que Kevin lo inscribiera en tantos eventos, y en qué tal vez iba a saltarse el de carrera, para no estar tan cansado para sus peleas.
El lugar donde iban a ser la mayoría de los eventos era un complejo deportivo impresionante. Leon había ido un par de veces allí a entrenar a la pista, pero nunca había reparado en que tan grande era en realidad.
Mucha gente se había reunido y el lugar era solo algarabia.
Los primeros eventos serían los de tiro. Por eso estaba con el uniforme de asalto. Ese de los bolsillos elegantes, como le decía Claire..
Había revisado los cuadros de inscripción y estaban inscritos varios oficiales de la RPD y un puñado de STARS, entre los que obviamente estaba Chris Redfield.
La noche anterior había hablado con Claire y ella le había repetido en son de broma que no tenía caso, Chris iba a ganar.
-¿A qué hora viene el bus mañana? -le había preguntado Leon
-Ya te dije que no tienes que ir a recogerme, mañana debes alistarte para las competiciones.
-No me matará ir a traer a mi novia a la estación.
-No, pero es mejor que te concentres … no quiero que me pongas de excusa si te dan una paliza -dijo riéndose
-Rayos… me descubriste -le respondió
Habían hablado poco y colgado temprano para poder descansar lo suficiente, y buena parte de la noche antes de dormir había estado tratando de pensar en que iba a decirle a Chris para pedirle permiso de salir con Claire.
"Agente Redfield, amo a su hermana…"
Porque por su puesto que la amaba. Aunque no se lo hubiera dicho a ella aún, la amaba…
Al final decidió que iba a improvisar y hablar con el corazón … y si el Agente Redfield no reaccionaba bien, pues recibiría la respuesta con la nariz. (En el mejor de los casos)
Claire posiblemente ya habría llegado, si había salido de madrugada ya estaría entre la multitud, preparada para ver las competiciones, y luego tendrían que pasar a lo importante.
-¿Leon? -una voz conocida le habló desde atrás
-Agente Redfield, buenos días
Chris estaba de pie al lado del Jeep, ataviado con su indumentaria de campo. Leon sintió un escalofrío.
-Buenos días -respondió el saludo. -Oye…¿ hablaste con Claire?
-Aún no… ¿ya llegó?
-No le he visto… Anoche le dije que la iría a recoger a la estación pero me dijo que prefería venir ella misma en taxi… pensé qué tal vez tú la ibas a recoger.
-De hecho yo le dije que podía ir a traerle, pero me dijo lo mismo, que vendría en taxi.
-¿Te dijo a qué hora vendría?
-Solo dijo que llegaría antes de las competiciones… ¿deberíamos llamar al campus? Tal vez ya no pudo salir de madrugada
-Esperemos a la inauguración del evento… tal vez aparezca por allí…
Leon asintió, pero sintió instantáneamente una incómoda sensación instalarse en su pecho.
Kevin lo encontró un momento después, lo llamó a formarse, y el protocolo de inauguración empezó. Leon no pudo poner atención, pues continuamente giraba para analizar con la mirada a la multitud, o al mismo Chris, que al parecer tampoco estaba tranquilo.
Cuando la inauguración finalizó se anunció que los eventos de tiro darían comienzo en veinte minutos, y Claire aún no aparecía por ningún lado, de modo que Leon se acercó a Chris que estaba hablando con otros STARS
-Agente Redfield -Chris se disculpó con sus compañeros y se apartó un poco de ellos para hablar con Leon
-Ya debería estar aquí
-Lo se… ¿Deberíamos llamar al campus?
Chris asintió con el ceño fruncido.
-No tengo el número de teléfono
-Yo lo recuerdo -Le respondió Leon, y Chris volvió a asentir algo incomodo.
Ambos caminaron entre la multitud hacia las cabinas telefónicas cerca del estacionamiento del complejo en silencio.
Leon le dictó el número a Chris y este esperó un momento con la bocina pegada al oído. Habló un momento brevísimo y luego colgó. Se giró hacia Leon con el rostro pálido y un gesto totalmente indescifrable.
-¿Qué sucede agente? -le preguntó Leon súbitamente ansioso
-Me contestó Olivia, la compañera de cuarto de Claire. Dice que Claire habló anoche a Racoon y luego salió hacia la estación de bus… aún por la noche... ella misma la fue a dejar.
Tendría que haber llegado por la madrugada.
La palidez del agente seguramente se había reflejado en su propio rostro.
¿Dónde rayos estaba Claire?
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Siempre he pensado que los cliffhangers son una cosa terriblemente cruel… pero necesarios.
¡Les deseo feliz feliz navidad!
Pd. Hagan feliz mi navidad llenando mi bota de reviews ¿si?
Un abrazo!
