- Si es que tendríamos que haber cogido el taxi – protestó Taichi mientras que intentaba dejar de reírse.
- Mira, cállate… - le contestó la pelirroja mientras que buscaba las llaves del portal en su bolso.
Cuando estaban más o menos a mitad de camino había empezado a llover. Pero no de una manera moderada, sino que de repente había caído una buena ducha y los había pillado sin tener donde resguardarse, teniendo que echar a correr para intentar llegar a casa lo antes posible. No había servido de gran cosa, pero, al menos, ya estaban bajo techo.
- Mira… circula delante de mí… - le dijo a pelirroja cuando consiguió abrir-. A este paso nos vamos a pasar los dos las vacaciones en la cama peleándonos por los pañuelos…
No contestó, limitándose a reírse mientras que aceleraba por las escaleras para subir y poder secarse lo antes posible. No era la mejor de las ideas llegar empapados en pleno final de año. Si se libraban de un buen catarrazo iba a ser para apuntarlo en los libros de historia. Esperó por la pelirroja, la cual llegó unos pasos por detrás de él.
- ¿Te pesa el trasero? – le dijo, divertido, cruzándose de brazos y quedándose apoyado en la pared a la espera.
- Mi trasero está perfectamente, Yagami – le contestó-. No es mi culpa que una zancada tuya sean dos mías…
- Ya, ya… - sonrió algo más, inclinándose de forma más exagerada para comprobarlo con sus propios ojos.
- ¡Oye! – protestó cuando terminó de abrir-. ¿A que te dejo fuera?
Se echó a reír descaradamente entonces ya y aceleró a entrar tras ella y poder dejar de morirse del frío los dos. No sabía muy bien dónde estaban las cosas en la casa, de manera que se dedicó a seguirla, dándose cuenta de que iba hacia la cocina para asegurarse de que hubiera agua caliente suficiente.
- Venga, vete al agua – le dijo girándose hacia él-. Y haz el favor de darme tu ropa que la pongo a secar…
- ¿Yo?
- Sí, tú, que vas a tardar menos que yo seguro. Ahora llevo una toalla… Ven conmigo – lo guio por casa para señalarle el baño y que pudiera ir entrando-. Ahora mismo vuelvo…
- Espera, espera… - salió tras ella-. Que tengo que coger ropa seca… Que tengo la maleta cerrada con la clave y…
- Taichi, es la fecha del cumpleaños de tu hermana. No me voy a escandalizar por revolverte entre la ropa… Así que haz el favor. Ya te traigo el pijama yo, haz el favor de meterte en el agua caliente de una vez.
Le hizo burla, esquivando el manotazo que ella le lanzó para acabar asintiendo, entrando y dejando la puerta a medio cerrar antes de empezar a quitarse la ropa mojada. Se acercó hacia el grifo para poder abrir y dejar que fuera calentándose. Dejó la ropa mojada encima del lavamanos para no mojar nada y se metió en la ducha sin demasiadas preocupaciones. No tardó en escuchar como Sora entraba.
- Oye, te he cogido mejor una sudadera que te va a abrigar más, ¿vale? Y cuando yo me meta en la ducha te dejo mi secador…
- Vale mamá… - le dijo divertido.
Riéndose, aprovechó para dejar las cosas de él secas y llevarse las mojadas y poder echarlas en la lavadora. Hasta cierto punto, no le iba a venir mal a su amigo después del viaje darse una ducha caliente y ponerse el pijama para poder descansar. Estaba todavía bastante abrumada ante la idea de tenerlo en casa con ella, ahí, bajo el agua.
Había sido una sorpresa demasiado grande y ni siquiera había sido capaz de asimilarla. Viniendo de él no debería de sorprenderla, lo sabía, y eso provocaba que se le dibujara en la cara una sonrisita. No podía evitar pensar en lo que habían estado hablando antes sobre que Ryo no hubiera aprovechado. Pero casi tanta culpa tenía él por no haber ido que ella por no haberse molestado porque no lo hiciera.
Mientras que seguía dándole vueltas a aquello, decidió salir hacia donde tenia la lavadora para poder echar la ropa mojada en ella y dejar la que estuviera húmeda donde pudiera secarse. Se entretuvo más de la cuenta con aquello último distrayéndose al notar el olor característico de él, volviendo a sonreír por ello. Era algo que podría reconocer con insultante facilidad, por algo llevaba conviviendo con él toda su vida. Sin embargo, su cabeza no se fue por ese razonamiento, sino que lo que trajo a su memoria fue que si lo conocía tan bien era porque había roto todas las normas tiempo atrás con él.
Juraba y perjuraba que no se acordaba de gran cosa, pero los dos sabían que era mentira. Que no habían bebido tanto y ella sabía perfectamente lo que hacía. Al menos se lo admitía a sí misma, y si no le diera tan vergüenza sacar el tema con él, posiblemente también se lo hacía a él. Incluso era algo que tenía con cierto… ¿cariño? No estaba segura de que esa fuera la palabra que debía de usar en esa circunstancia, pero, era lo que sentía. Era algo que tenía con cierto cariño en su cabeza. No había nadie en aquel mundo con quien tuviera tanta confianza con él y que le hubiera podido poner las cosas más fáciles y cómodas.
¿Y qué narices estaba haciendo pesando en esas cosas?
Dejó la ropa de una vez en su sitio antes de ir por otra toalla y secarse lo mejor que pudo el pelo con ella mientras que esperaba que terminara en la ducha para luego entrar ella. No quería coger frío. Aunque parecía que su cabeza se lo había tomado al pie de la letra aquello, porque no entendía a qué venía estar trayendo a su memoria cosas de años atrás. Podría echarle la culpa a la sorpresa y a la situación, pero no entendía nada.
Chasqueó la lengua, molesta, intentando recuperar la calma mental para no levantar sospechas cuando saliera, echando a andar hacia la cocina para buscar algo caliente que dejar a mano para preparar para cuando estuvieran ya secos. Daba gracias a que la lluvia la hubiera pillado ropa que la protegía algo más de la lluvia que a él, por eso en parte lo había mandado primero al baño, aunque no estaba del todo segura de si de verdad no le vendría bien estar más preocupada de dejar de temblar como una maraca que del escalofrío que le había recorrido por toda la espalda el recuerdo de lo que había pasado con Taichi tiempo atrás.
- Oye – la voz de él provocó que diera un respingo. Pudo escuchar cómo se reía antes de hablar de nuevo-. Vete tú a la ducha ahora, ya me termino de vestir yo fuera, que te vas a acabar poniendo mala tú…
- No te preocupes, termina tranquilo – acabó por decir, girándose hacia él.
Maldijo automáticamente en cuanto se giró, dándose cuenta de a lo que se refería con eso de "terminar fuera". Había salido todavía con la toalla en la mano para poder hacer lo mismo que había estado haciendo ella, secándose el pelo, y tenía los pantalones de pijama puestos, pero no el resto para no mojarlo. Así, desde luego, no ayudaba absolutamente para nada a la locura que tenía en su cabeza desde que había abierto la puerta y se lo había encontrado. Y, por desgracia, la tenía lo suficientemente calada como para darse cuenta de que le pasaba algo ya que pudo ver como arqueaba las cejas, sorprendido seguramente por la forma en la que lo estaba observando.
AnnaBolena04: Peeeeeeeeeeeero bueno, ¿qué te pasa a ti? ¿eh? Jajajajajajajajajajaja
Con lo bien que me lo paso yo haciendo el mal cuando no me tienes vigilada mira con lo que te he ido a salir jajajajaja Lo peor - y lo único que puedo decir en mi defensa - es que no sé cómo te ha pillado tan de sorpresa sabiendo de que cojeo de este pie también que da gusto jajajaja Que bipolarizo en cosa de cinco minutos y si no me vigilas pues pasan estas cosas jajajaja
Voy a ver si hablo con el presidente y nos aisla del todo el tema de los viajes y esas cosas, porque algo me dice que cualquier día vas a aparecerme a la puerta de casa con dudosas intenciones hacia mi persona... Y más a medida que vaya avanzando la cosa. Por el momeno me voy a contentar con un corte de los míos y así me quedo más a gusto todavía.
No te digo nada de besitos de tortuguita porque si me acerco igual me atizas jajaja Distancia de seguridad no por la pandemia sino por los ataques de raptor. Besitos de tortuguita pero desde la distancia.
ElenaAA23: ¿Has visto la que hemos liado vecina? Y sí, digo hemos, porque cuando estoy discutiendo con mi cerebro sobre cosas que no debería hacer la cosa va de decirle que no las haga no fangirlear a la vez jajajaj Que creo que nos han metido en la lista negra a las dos y en una de estas vamos a tener que pedirle a Barbón y Feijoo que nos hagan el favor de cerrar pero bien cerrado hasta la costa jajajaja
Bueno, en nuestra defensa también diré que es que ya debíamos de estar leyendo con otros ojos las cosas desde antes de que me pusiera a escribir esto. Yo la verdad es vuelvo hacia atrás en la historia y cada vez me doy cuenta desde qué puntos voy teniendo esto en la cabeza y es que claro, me tengo que reír. Que parecen detalles sin importancia y la cosa estaba apestando demasiado. Y este de París, pues la verdad, yo creo que seguramente es lo que menos pasó por la cabeza de ninguno de los dos en ningún momento de su vida previa, pero oye... Tú y yo la comprendemos.
Y sí, te he pegado un corte, pero es que ya puesta a que me lluevan tomatazos... Pues hay que hacer las maldades bien muajajajaja Un bico grandote vecina.
