- Hace un frío horrible fuera – dijo la pelirroja cuando por fin llegaban de hacer la compra al día siguiente.

- ¿Tú crees? A mí se me ha pasado cuando he hecho el cálculo de lo que te ha costado la compra… Y mira que no vivo en la ciudad más barata del mundo – comentó con tono escandalizado yendo tras ella para dejar las cosas en la mesa.

- Bueno… Y eso que no estamos en el centro como tal… Mejor no te cuento lo que cuesta el poder vivir en este pequeño apartamento sin tener que compartir piso… - hizo un pequeño gesto de disgusto-. Pero tengo en mente intentar mudarme con un compañero del master hasta terminar… A ver si así me sale algo mejor.

Algo le decía que prefería no saberlo como ella decía, de manera que simplemente empezó a sacar las cosas para poder ayudarla a guardarlas. Entretenido al ver como se entretenía en frotarse las manos para poder entrar en calor, fue dejando la cosas que estaban en los armarios más altos.

- ¿Quieres ir a dar una vuelta ahora que ya tenemos comida en casa o hacemos el vago un rato? Tenemos tiempo de sobra hasta la hora de la cena – le dijo una vez que hubieron terminado.

- Pues sigues teniendo la nariz roja del frío. Yo creo que podemos quedarnos en casa tranquilamente y ya mañana que no dan nieve podemos ir a dónde me decías – sonrió al verla asentir-. Podemos ver una película si quieres o una serie. Creo que habíamos dejado un capítulo a medias…

- ¿Si? ¿En serio? Y yo pensando que lo habías dejado a medias tú porque te habías quedado dormido – se echó a reír, huyendo de él cuando alargó la mano para pincharla, no pudiendo esquivar el otro brazo.

- Qué simpática – la sujetó observándola.

- Puedo contarte como acababa, que sé que te gusta mucho que te destripe las cosas – dio un pequeño escalofrío, todavía sin haber entrado en calor del todo, decidiendo que ya que la habia cogido iba a aprovecharse de su cercanía.

- Anda, vamos… Que a ti te hace falta estar un rato bajo una manta – tiró de ella para caminar a la vez dejando su brazo en torno a sus hombros -. Claro, ¿al final has salido solo con la blusa que llevabas antes?

- Íbamos solo a la tienda – le dijo levantando la vista hacia él.

Negando con la cabeza la rodeó algo más antes de llegar hasta el sofá y poder tomar asiento. Le gustó que en vez de acomodarse hacia el otro lado, lo hiciera a su lado, usándolo así a él como apoya antes de tirar de la manta para echarla por encima de los dos. Volvió entonces a rodearla con el brazo y a quedarse completamente distraído mirando para ella cuando dejó su cabeza apoyada en su pecho.

Aquella noche habian dormido juntos. La amenaza de echarlo para el sofá no había llegado a hacerse real y se habían despertado más o menos en la misma posición en la que ahora estaban. El frío había provocado que se le hubiera ido acercando y él había estado más que encantado. Al igual que ahora, que tardó unos minutos en volver a mirar hacia el frente para darse cuenta de que ni habían encendido la televisión aún. Y tampoco le hacía mucha falta. De forma totalmente distraída había empezado a jugar con sus dedos con los mechones de pelo que le quedaban más a mano.

Parecía que no les había afectado para mal lo que había pasado. Y con eso estaba bastante cómodo. Era algo con lo que creía que podía estar cómodo sin que le trajera mayores dolores de cabeza. Y, pensando de forma más egoísta… Era algo que le había gustado. No iba a negar que le había gustado mucho.

Volvió a observarla, aquella vez más detenidamente, siendo capaz de evocar en su memoria detalles de la tarde pasada, notando que se le aceleraba el pulso de solo pensar en ello. Siempre le había atraído físicamente, pero había algo diferente. La primera vez que habían estado juntos no le había ocurrido. Quizás porque estaba muerto de miedo. Pero ahora al verla a su lado se le podía venir a la mente perfectamente el momento en el que la había tenido encima y él solo se olvidaba del frío del exterior en cuestión de segundos.

- Sora – la llamó con un tono bastante delatador, provocando que levantara la mirada hacia él interrogante.

- ¿Qué? – se notaba que no estaba demasiado segura de lo que podía estar pasando por su cabeza en aquel momento. La conocía para saber interpretarlo aunque tuviera sus sospechas.

Prefirió no decir nada, simplemente llevar la mano que no tenía encima de sus hombros hasta su mejilla y así poder terminar de aclararle sus intenciones al terminar por dejar sus dedos en su barbilla. Era una declaración de intenciones que esperaba que no terminara con ella apartándose porque entonces iba a entrarle el pánico y a ver cómo se las arreglaba. Sin embargo, lo único que recibió como respuesta fue una sonrisa mientras que se quedaba a la espera de que la alcanzara. Eso lo animó rápidamente, recortando así la distancia entre ambos para poder besarla.

Al contrario que el día anterior, se tomó su calma para hacerlo, teniendo tiempo suficiente para ir soltando con lentitud el aire mientras que disfrutaba de su contacto notando únicamente como ella se revolvía para facilitarle las cosas. Aprovechó el momento entonces para hacer algo de presión y hacer que se quedara recostada en el sofá y quedarse él a su lado, acomodándose. Buscó su mirada con la suya, divertido al verla levantar algo la cabeza para chocar su nariz con la suya.

- ¿Y cómo vamos a hacer cuando te vayas? – le preguntó, dejando claro en su tono que tampoco hablaba demasiado serio.

- Pues como siempre, tú llamándome idiota por teléfono y yo dado gracias porque no me tengas a mano para tus maltratos habituales – dijo con la mejor de sus sonrisas encantadoras consiguiendo que se echara a reír.

Esa risa hizo que volviera a acercarse a ella, de nuevo dedicándole un beso cariñoso y tranquilo bajando así la mano que tenía en su barbilla por su cuello, dirigiéndola hacia no de los costados para poder dejarla apoyada sobre su cintura. La pregunta que ella le había hecho era delicada de responder, sobretodo por la situación en general, pero, estando tan lejos de todo, prefería no pensar en ello. Se desvió de sus labios, empezando a dejar pequeños besos en su cuello, notando como ella echaba la cabeza hacia atrás, dejando ir un suspiro. Sonrió al escucharla, tomándoselo como una motivación a seguir, aprovechando para poder la mano hacia el borde de su blusa, colándose por el interior para poder acariciar así la piel de ella.

- Manda narices que hayas venido hasta aquí y todavía no te haya llevado a ver ninguno de los lugares importantes de la ciudad – habló, intentando no dejar que su sentido se nublara tan rápidamente como el día anterior y tomarse las cosas con calma.

- Pues yo creo que sí que lo has hecho – le dijo cuando al subir de nuevo llegó a la altura de su oído-. Creo que quedaba claro que había venido a verte a ti, la ciudad me da un poquito igual – y aquello lo decía total y sinceramente.

Giró la cabeza para observarlo, sabiendo que no decía eso para quedar bien con ella en el momento en el que estaban. No necesitaba tampoco quedar bien con ella. Tampoco necesitaba aclararlo. Y por eso le sonrió sinceramente de nuevo antes de volver a adelantar la cabeza para alcanzar sus labios nuevamente.

Volvió a mover su mano desde el interior de la blusa hacia fuera, ahora buscando soltarle los botones para dejarlos abiertos y poder acariciarla con mayor libertad, centrándose en su vientre y subiendo lentamente para luego volver a bajar, entreteniéndose en ese movimiento sin tener prisa. Le gustaba sentir cómo se le había erizado la piel ante su contacto y cómo le había cerrado los brazos en torno al cuello para no dejarlo alejarse de ella.

Era curioso que en aquella ocasión no hubieran establecido unos límites más drásticos como la anterior vez en la que se habían estado dando esquinazo durante días. Quizás fuera que había pasado más tiempo y que eran algo más adultos. O que posiblemente aún no hubieran terminado de aceptar las circunstancias en su cabeza. Y en aquel momento no estaba pensando tampoco en ello más allá de en poder seguir acariciándola. Subió las manos algo más, alcanzando aquella vez el sujetador, pasando por encima de él.

- Tiene el cierre delante – le susurró ella cuando se separó para coger aire, mordiéndole el labio antes de hablar, dedicándose a rozarlo con cada palabra que decía, provocándolo de esa forma. Si le quedaba alguna duda de que quería que siguiera, se la había vuelto a despejar del todo.

Sonrió, manteniéndole el juego de provocaciones, bajando algo más la cabeza, todavía sin llegar a tocarla entreteniéndose con su expresión, más aún cuando se aseguró de perfilar la forma de sus labios con la punta de su lengua consiguiendo que se incorporase algo más para poder atraparlo sin darle opción a escaparse iniciando así por fin un nuevo beso que poco tuvo de tranquilo en aquella ocasión.

Obedeció a la indicación de ella, agradeciendo el no tener que moverse. No era complicado haber acertado de todas formas, si se hubiera despegado de ella para lanzarse un vistazo se habría dado cuenta rápidamente. No estaba pensando en eso en ese momento, sino en desabrocharle el sujetador, pudiendo así acariciarla sin ningún tipo de impedimento, observando automáticamente como se arqueaba, disfrutando del contacto.

- Creo – se acercó a ella para darle un beso en el cuello, repitiendo la acción a cada palabra que dijo a continuación, descendiendo- que hoy me toca a mí aprovechar.

No necesitó más explicaciones para dar a entender que pensaba ser él quien controlara la situación aquella vez. Obtuvo únicamente suaves jadeos por su parte a medida que se deslizaba por su cuerpo con sus labios y caricias. Las prisas del día anterior no le habían dejado disfrutar tanto, a menos no de esa forma, del cuerpo de ella. Llegó a la cintura de su pantalón, desabrochándoselo lentamente pero sin detenerse, bajando la cremallera para tener mejor acceso y poder colar su mano incluso por dentro de la ropa interior.

Sonrió al notar cómo se tensaba, no dejando que lo viera ya que estaba demasiado ocupado recorriendo con sus labios aquellas partes de su torso a las que alcanzaba sin apartarse de su lado, notando como la respiración se le iba acelerando nada más sentir sus movimientos. Levantó la cabeza para poder observarla, atento a su expresión, dejándola acercarlo cuando tiró de su rostro contra el suyo y poder de esa forma desquitarse con un beso, dejando su frente apoyada en la de él dejándolo hacer, limitándose únicamente a disfrutar, no pudiendo guardar durante mucho más tiempo el silencio.

Intentó revolverse con la intención de poder hacer ella algo también, notando que él tampoco estaba siendo indiferente a lo que ocurría tal en la forma en la que estaban tocados. Movió su pierna ligeramente para poder rozar su cadera, sonriendo al verlo entrecerrar los ojos.

- Ni se te ocurra – le dijo a pesar de todo-. Te he dicho que hoy me toca a mí – se inclinó hacia ella con intención de volver a besarla. No llegó a hacerlo, sino que se quedó completamente congelado cuando ambos pudieron escuchar el sonido de la puerta.

- ¿Quién…? – logró murmurar en apenas un susurro, intentando calmar su aliento, volviendo a escuchar cómo llamaban.

- ¿Esperas por alguien? – preguntó él, tampoco sin alzar el tono.

- No… Que yo sepa no… - la opción de no abrir y fingir no estar le estaba apeteciendo demasiado, ya aunque se habían quedado quietos, no necesitaba absolutamente nada más para seguir con ello en aquel mismo momento.

- ¿Sora? ¿Estás? – pudieron escuchar desde fuera.


AnnaBolena04: pues sí, claramente que me tenía atada a la silla, menudas preguntas tienes. Pero bueno ahora como estamos con las ciudades cerradas pues tengo algo de margen porque no vas a poder venir a por mí, ¡JA! Si es que el plan era todo mío. En realidad ahora mismo lo uso a mi favor pero con el mal humor que tengo encima por el temita si me mandas al raptor igual lo muerdo yo.

¿Quién habrá decidido hacerte el favor de interrumpir a estos dos cuando se estaban entreteniendo? Se aceptan apuestas.

Sigo diciendo que iba a poner en la descripción ANNA NO LEAS ESTO, pero claro, es que te me vienes a leer lo que hacen o dejan de hacer estos dos y claro... La culpa es tuya por leerlo... Y de la vecina, claro, eso que no falte.

¡Un besito de tortuguita! Pero de lejos que sino me atizas.

ElenaAA23: ¡ay que Anna los ha encontrado a ellos y va a lincharlos! Porque sino, ¿quién puede haber aparecido en el peor momento de la historia? O el mejor, depende de cómo se mire, claro jajajaja Si fuera Yamato el otro implicado seguramente sería Mimi y entonces saldría en los periódicos que la había tirado al Sena, pero como no es él... Habrá que ver quién aparece a interrumpir.

La verdad es que estaban con el día iluminado los dos en todos los momentos, porque sí que se podrían haber comportado de una forma más cortada, pero míralos, parece que la cosa no se ha quedado en algo de una sola vez aislada, o al menos la intención es lo que no se ha quedado porque por el momento me parce a mí que van a tener complicado seguir con sus cosas.

Lo de que Taichi haya estado en un avión desde Tokio a París con comida con él y que no se la haya zampado para que le llegara a Sora completa es una buena prueba de lo mucho que la quiere. Eso ya lo convierte en ley universal. Y Toshiko lo sabe. Yo me pregunto si esta mujer realmente vive tan ajena a que estos dos en ocasiones han tenido sus... lapsus - por llamarlos de alguna manera - o de verdad se huele algo.

En fin vecina... Se nos avecina un fin de semana entretenido. ¡Un bico grande!