Os dejo este capitulo por aqui


-Supongo que iré… -evito mirarlo, caminando hacia delante- Si ese tipo va a por nosotros tendremos que hacer que pague…

-Ya veo… - lo miro, negando un poco con la cabeza, caminando a alcanzarlo e ir juntos de regreso- Me gustaría que no dijeras nada sobre lo que paso hoy…

- Y por ciento… -lo miro una vez que había sido alcanzado- hace unos días…cuando ese idiota preguntaba por Mukuro y yo… que fue eso de "Tener sexo como tú y yo a noche"

-Era a eso a lo que se refería… -se encogió de hombros- Y era algo que así entenderías fácilmente…

-Pero tú y yo no hemos tenido sexo… -murmuro acercándose a él para que no se oyera mucho-

-Bueno… Lo que hicimos sí que puede considerarse… aunque si quieres… -acaricio suavemente la mejilla ajena con la punta de sus dedos, colándolos en su cabello hasta su oreja- Podemos intentarlo…

- Déjate de bromas…- le aparto el brazo de un golpe con la mano, adelantándose, realmente tenía una cierta curiosidad-

- Como digas… - alzo levemente las manos, dejándole ir delante, dibujándose en su rostro una pequeña sonrisa mal intencionada hacia el chico-

No tardaron en regresar, allí de nuevo surgieron las burlas de la primera vez al ver a Hiei regresar, tuvieron una pequeña riña, ya que ellos no habían sido detenidos, puesto que Kurama decidió descansar un poco y tratar de recordar lo máximo sobre aquella historia.

-Ya basta chicos… -los detuvo finalmente Yusuke- ¿Sabes si sucedió algo para que Kurama esté tan centrado en lo que este centrado?

-No lo sé… -se encogió de hombros, manteniéndose callado ya que se lo había pedido- Si algo paso, os lo dirá cuando crea conveniente- aclaro

- Ustedes dos siempre andan con secretitos… - se molestó Kuwabara-

-No son secretitos- le reprocho- solo tú no entenderías, porque tienes el cerebro de un mosquito

- ¡JA! En eso tiene algo de razón – se rio Yusuke- Lo de pensar no es lo suyo

-¿De nuevo están peleando?- apareció Kurama suspirando-

-¿Tienes algo en tu cabeza? ¿Un plan?-lo miraron atentos, dejando de lado la pequeña pelea-

-Antes de encontrarme con Hiei, un tipo extraño apareció ante mi… -se sentó al fuego para comer algo también- Se identificó como Getsu

-¿Y ese nombre te dice algo? – Pregunto Kuwabara- ¿Te suena Urameshi?

-No, no me suena nada… -negó el pelinegro, sentándose también-

-Lo cierto es que me suena su nombre y si lo relacionamos con la aparición de plumas de cuervo negras podría ser… - aclaro –

-Entonces cuéntanos… -lo miraron todos-

-Bien… Recuerdo, que había una historia sobre un tesoro muy valioso… Creo recordar que había un demonio llamado Getsu al que expulsaron de la montaña por ser el responsable. Lo cierto es que parecía una historia para disuadir a los bandidos de atacar la aldea para robar, pero tal vez no sea falsa – término de hablar-

-Entonces deberíamos preguntar a Koenma si tiene información sobre eso… ¿por qué se acercó para decirte eso?

- Dijo que tenía intención de conseguir capturarnos o algo similar…. – concluyo, aunque no dijo completamente todo lo sucedido-

-¿Capturarnos? – dijo estupefacto Yusuke- Pues que lo intente y vera la paliza que se lleva –respondió confiado-

- No debes olvidar que está llevándose gente sin dejar señales… así que deberíamos tener cuidado por ahora… - suspiro- Deberíamos descansar y contactar a Enki y Koenma temprano por la mañana.

Se retiraron a descansar de nuevo a las habitaciones, Kurama seguía tratando de recordar más información sobre aquel incidente, ya que aquel tesoro había estado en su punto de mira en el pasado, pero dados los rumores y el secretismo que existía en la montaña fue complicado obtener información sobre ello. Yusuke y Kuwabara se limitaron en tratar de contactar con Koenma y Enki para que pudieran preparar información para mañana. Hiei de nuevo, opto por descansar en aquel lugar, no le desagradaba compartir espacio con Kurama y en cierta forma, quería más de lo que habían hecho anteriormente, pero nunca lo reconocería.

-Es realmente raro que Hiei apareciera de nuevo – reflexiono Kuwabara una vez estaban solos- Ese enano siempre me cabrea

-A ti te cabrea todo el mundo Kuwabara… - se sentó en el futon- Aunque esos dos se entienden demasiado bien… - se encogió de hombros- Creo que es por que vivieron más y saben sobre el peligro…

-A veces se me olvida que son más viejos de lo que aparentan…. De todos modos, a veces creo que parece una madre pato y su patito detrás todo el tiempo – se rio tal cual termino de decirlo al imaginarlo, Yusuke rio también ante eso-

-Más te vale que Hiei no oiga eso o estarás muerto –dijo entre risa- Supongo que siente admiración por un bandido legendario… Un día hablando con Hokushin y algunos más de los habitantes del país de Raizen me dijeron que era bastante famoso…

- Seguramente sea algo así… -suspiro- estoy realmente agotado…. – cerro sus ojos, ambos chicos fueron a dormir en ese momento-

-Kurama, aun sigues pensando en ese tipo… - hablo Hiei, retirando de su cintura la espada-

-Sí, Hiei… la verdad es que me genera curiosidad… Si ese tipo es el cuervo al que expulsaron por robar el tesoro, que era tan valioso, para que iba a querer volver, ellos ya están arruinados sin ese tesoro… - pensó para sí mismo en alto-

-Quien sabe… hay tipos realmente muy extraños… -se recostó sobre la cama-

-Supongo que al final lo averiguaremos, pero tendremos que tener cuidado para que no nos atrape… Parece usar alguna gema mental o algo así… -se recostó también, dando un bostezo, notando la mirada de Hiei en él- ¿Sucede algo? – lo miro-

-Nada en absoluto… - cerró sus ojos-

-Ya veo… - negó un poco – por cierto, solucionaste tus diferencias con Mukuro – dijo con un tono risueño-

-No es asunto tuyo…-dijo sin prestar más atención-

-Asi que no lo es… Pero… Hiei, que hacías hoy cuando me encontré con él y no me vale lo que dijiste antes, sentí tu presencia varias veces mientras vigilaba estos días, ¿acaso andas controlándome?

-Solo sentí que había algunos tipos extraños y además, sentí tu aire también así que solo fui por si necesitabas ayuda… nada más… - se movió recostándose de lado, dándole la espalda-

-Ya veo… eso suena a que estas acechándome… si unimos eso a los celos de antes y tu curiosidad, ¿acaso quieres repetir? – Se movió girándose para colocarse un poco sobre él, tratando de ver su reacción en el rostro-

-No digas tonterías… -frunció el ceño mirándolo con los ojos entre abiertos- eres realmente un idiota…

-¿estás seguro de que solo digo tonterías? –se transformó en Youko, lo que sorprendió a Hiei- Voy a saciar un poco más tu curiosidad… -deslizo sus manos, rozando con la punta de sus garras la ropa ajena, alcanzando su entrepierna- algo me decía que estabas recordando lo que paso aquí, no estaba equivocado –sonrió- por eso me das la espalda, por que estabas tratando de ocultar algo como esto…

-Para zorro pervertido… -agarro la mano del chico, mirándolo a los ojos, algo que no debió hacer, puesto que quedó atrapado en aquellos ojos dorados, los cuales se encontraban mirándolo fijamente-

-No soy yo quien tiene esta erección y andaba esperando que saltaran sobre él –sonríe, manteniendo la mirada, moviendo su mano a pesar de que el pelinegro le trataba de frenarlo, logro colarse dentro de sus pantalones, tratando de retirarlos-

-Nadie esperaba que saltaran sobre mi… -lo miro quejándose un poco, aunque era cierto que estaba esperando que algo así ocurriera-

-Claro… Claro… - se relamió un poco, dejando ver sutilmente sus colmillos, sus manos habían logrado retirar los pantalones ajenos, con la ayuda de Hiei ya que su inconsciente le estaba traicionando y estaba ayudando al zorro.

Kurama, se movió hacia abajo, agarrando la piernas del chico acariciando sus muslos mientras los hacia a un lado para tener más disponibilidad a la entrepierna ajena, rozándola con sus mejillas, llegando a besar la base de la misma, antes de hacer que su mano, regresara a molestar la punta ajena.

-Que demonios haces, Kitsune… - se estaba sintiendo inquieto, aquella figura era un poco imponente para él-

-Obviamente voy a enseñarte algo…- lo miro fijamente, sacando su lengua, pasando la punta sobre toda la longitud de la erección, haciéndole tragar saliva al pelinegro, dedicando un poco de atención a su punta antes de llegar a introducirlo por completo en su boca, moviendo su mano por los testículos, bajando hacia el peritoneo, calculado hasta donde podría llegar antes de que se molestase.

Hiei estaba realmente sorprendido por las acciones del chico, la vista de su cabello plateado en su entrepierna, el cual rozaba por su piel le hacía sentir una sensación placentera, unido a la gran habilidad del chico en esa tarea, sus ojos estaban puestos en él, sus manos se movieron a acariciar suavemente sus orejas y el cabello, sintió como sus garras estaban bajando más de lo que deberían pero en ese momento no le molestaba en absoluto, su espalda se arqueo al sentir la sutil succión del zorro antes de que se detuviera por completo, notando su aliento en su vientre, subiendo a jugar con sus pezones, Kurama coloco estratégicamente el bulto que ahora era su entrepierna aun atrapada por la ropa, rozando al chico-

-No esperes que yo haga esto también…- murmuro Hiei-

-No lo espero en absoluto… -sonrió- la lección de hoy va a ser realmente especial, saco la ropa del chico, dejando ahora más espacio para poder marcar su cuerpo.

Sus manos, empujaban la cadera del chico contra la suya, Kurama estaba conteniéndose mucho para no ser demasiado brusco, sus labios subieron ahora a besar al chico, el cual parecía un poco reticente al principio puesto que aquella boca había estado lamiéndole más abajo pero se sentía realmente extasiado, mientras de manera torpe se deshacía de su túnica blanca, dejándose aun los pantalones, las manos de Kurama, se deslizaron acto seguido por su costado, levantado las caderas del chico, para poder colar una de ellas, agarrando su trasero, dedicando un poco de tiempo para que no se sobresaltara según iba acercándose a su entrada.

-P.a.-para eso Zorro… -jadeo entre los labios ajenos al sentir que una de sus garras estaba buscando entrar-

-No te preocupes… voy a ser cuidadoso… -sonrió, confiado, mirando hacia abajo- Mmm… parece que está ansioso por que vuelva a prestarle atención… -jugueteo con el miembro ajeno- ¿Estuviste a punto de terminar antes?

-Realmente se sintió demasiado bien…Tienes demasiada experiencia en eso… - lo miro-

-Solo tuve buenos maestros…-volvió a meterlo en su boca moviéndose, porque hoy no iba a escaparse de él.

Sintió la mano del demonio, agarrándole mientras trataba de contener sus sonidos, eso a Kurama le hizo verlo aún más lindo y con ganas de molestarlo, introdujo dos dedos en él, moviéndolos suavemente buscando un buen punto para que el pelinegro perdiera por completo su razón.

-Se siente extraño Kurama… sácalos… -jadeo, arqueándose al sentir las atenciones de la boca ajena en su erección.

Poco a poco aquella extraña sensación se fue disolviendo, estaba tan ensimismado por aquellas nuevas sensaciones que estaba teniendo, que no sintió como ya no había solo dos dedos en él, Kurama había detenido sus labios lo que lo hizo mirar, viendo al zorro usar una extraña planta que dejaba caer algo similar al lubricante sobre la entrepierna ajena, no sabía por qué pero parecía hacerle excitarse aún más.

-Estas usando un afrodisiaco o algo así, maldito… -murmuro-

-Para ser la primera vez, hará que se sienta aún mejor de lo que ahora te estas sintiendo… -sonrió satisfecho, quitándose los pantalones - Estas listo… -se relamió, lo que hizo sentir un escalofrió en su compañero-

Hiei, quien estaba totalmente a la merced del zorro, sintió como levantaba su cadera, sintiendo algo más grande que sus dedos presionar la entrada, estaba caliente y aquel lubricante lo hacía entrar fácilmente en él. Sintió que entro muy profundo en él, estaba caliente y realmente se estaba sintiendo maravilloso demasiado dócil para lo que solía ser y eso afectaba a su sensación de debilidad.

-¿Estas bien? – Noto al chico algo distraído- Se está sintiendo bien, ¿No?

-s-si… -jadeo un poco mirándole avergonzado-

-Entonces me moveré ahora… guarda silencio para no despertar a esos dos… -comenzó a mover suavemente su cadera contra el cuerpo ajeno, besándolo suavemente, bajando una de sus manos al miembro ajeno para hacerlo sentir aún mejor. Hiei se sentía un poco torpe al inicio, moviéndose contra su cuerpo Kurama estaba golpeando un punto realmente bueno en él, y el peli plateado lo sabía por lo que no dudo en dar especial atención , no más de unos minutos después, el zorro alzo al chico cambiando las tornas, dejándolo sobre él. – Si lo quieres… tienes que lograrlo por ti mismo… - lo miro con aquellos ojos dorados, con una sonrisa de satisfacción- te ayudare… - lo tomo por la cintura, empujándolo contra sí mismo – se está sintiendo realmente bien, ¿Cierto?

-Estas siendo demasiado presuntuoso… -se quejó Hiei, jadeando, no admitiría que estas sensaciones que estaba teniendo eran realmente placenteras-Voy a vengarme de esto… -se sentía impaciente por volver a golpear aquel punto, coloco sus manos sobre el cuerpo ajeno para ayudarse a cabalgar sobre él, sintiendo la fricción en su interior ayudado por aquellas garras que estaban sujetando su cintura y que a la vez se clavaban en él cuando el movimiento era bueno para el zorro- Te gusta cuando hago esto, ¿Cierto zorro? – Ahora era él quien lo miraba con superioridad, moviendo su cintura buscando la reacción del chico-

-Veo que estas tomando notas… Buen chico… -se incorporó un poco para besarlo- apóyate en mis hombros, será más fácil… -se centró en besar su cuello- me aprietas bastante cuando haces eso…-busco los labios ajenos, ya estaba llegando al límite –Date prisa…También tenemos que descansar… -lo empujó hacia abajo, para embestirlo más, buscando hacerlo terminar también ayudándose de su mano, en aquel momento solo se oían sus respiraciones aceleradas y los movimientos de sus cuerpos, casi habían olvidado que tenían compañía cuando Hiei ahogo un gemido, en los labios de Kurama al correrse entre ambos cuerpos, lo que provoco que su cuerpo se tensara apretando tan deliciosamente al chico que termino corriéndose en su interior, ambos exhaustos se separaron tomando un poco de espacio Kurama no volvió a su forma humana por el momento, mientras que Hiei, sentía algo en su interior que lo hacía sentir un poco asqueado, pero la placentera sensación prevalecía en la habitación .

-Te matare…-dijo recuperando el aliento- Kurama, me las pagaras por esto… y por terminar en mi trasero… -lo miro

-Que desagradecido, si estabas sintiéndote tan bien por "Esto" –rio brevemente, acariciando el cabello ajeno. – Por lo segundo lo siento… pero me apretabas tan fuerte que no pude sacarlo a tiempo… - se movió un poco para acercarse a besarlo con cierta rudeza-

-Quien te apretaba… idiota… -murmuro correspondiendo al beso-

-Deberíamos ir a tomar otro baño… -sonrió, moviéndose a tomar algo de ropa para cubrirse él y cubrir al chico- te cargare hasta el rio…

-Cárgame y estas definitivamente muerto… -entrecerró sus ojos, la personalidad arisca estaba volviendo, tomo la ropa que le había dado y a regañadientes se vistió con ella, no se sentía cómodo con ropa tan blanca como esa, lo suyo eran los colores oscuros, además sentía como se escapaba aquello que Kurama había dejado en él- Démonos prisa…


Continuara...

Espero que os haya parecido interesante y os haya gustado.