Inconveniente
Con la vista fija al exterior, sus ojos con tonos verdosos claros, se distraen con el paisaje que da al estar en el salón de 1-A. Los movimientos de las hojas verdes junto a las ramas de los árboles, siendo estas con menoslibertad por la rigidez, son seguidos por la vista de Izuku, dejando atrás los reclamos que aumentan de fiereza de su profesor de clase, un hombre con su cabello largo y lacio recogido por una coleta, vistiendo un traje informal y desaliñado.
– ¡Izuku Jiro! ¡Por lo menos me estasescuchando! — El regaño del profesor de la clase 1-A, Aizawa Shota, junto al ruido que produce el golpear un libro cerrado con grosor notorio. Hacen que Izuku vuelva a la realidad, volviendo a tener conciencia de su alrededor, observando con asombro a su profesor, el cual devuelve su mirada con ofensa al ignorar su clase de historia.
– ¡L-lo siento Aizawa! — Levantándose de su asiento, con claros nerviosismo en sus movimientos torpes, hace una referencia con esperanzas que reduzca su castigo, si es que habrá uno.
– Levanta la cabeza mocoso, y escucha lo que voy a decir. No, ¡Todos escuchen lo que diré! — Al dirigirse con Izuku, su carácter redujo su agresividad, pero esta vuelve cuando habla con todos los estudiantes, junto al sonoro ruido del libro que tiene en manos, cuando lo vuelve a chocar contra su escritorio.
Con solo eso, la mayoría adopta una postura más recta, en cambio el peli verde se sienta con velocidad y con cuidado de no hacer mucho ruido al arrastrar la silla, caso que falla al escuchar el ruido del libro que provoca Aizawa. Recibiendo una mirada intolerable,por el temor que causa, potenciado por sus especiales e inusuales ojos rojizos.
– Bueno, miren mocosos, hoy tendrán una tarea peculiar y algo innecesaria para mi gusto. Tendrán que hacer una trabajo en pareja sobre temas diversos de la historia, ustedes decidirán el tema pero, me deberán decirlo para que ninguna pareja tengan el mismo tema. — Al finalizar su diálogo, los jóvenes del aula se emocionan, no todos pero si la mayoría. Cesando por completo por otro golpe del libro en manos de Aizawa.
– Pero, yo decidiré la parejas al azar. A mi me va y viene eso de reforzar lazos, no me importa si le toca alguien con quien se odian o demás tonterías. Así que, no quiero ningún reclamo de su parte, ¿Entendieron? — Algunos asintieron y otros respondieron con una afirmación las palabras de Aizawa. Él nunca a mostrado alguna liviandad con sus alumnos, y menosa los que recién empiezan el año en la academia yuuei. Los estudiantes aún no saben el motivo, algunos se lo han preguntado en el primer trimestre del año lectivo pero, nunca le han dado alguna respuesta concreta. Y ahora en la mitad del segundo trimestre, las dudas aún están en querer saber su inusual carácter hacia ellos, y demás grupos de estudiantes.
Tomando solo unos minutos, Shota ya a asignado a cada uno su pareja, siendo lo más relevantes el par de Izuku juntos su compañera de clases Ochako Uraraka, siendo también su interés amoroso. Y Kyoka junto a su amiga que se hizo en las primeras semanas del primer trimestre, Momo Yaoyorozu.
– Ahora si, déjenme tomar una siesta. Escriban en el pizarrón los temas que tomarán cada pareja. — Sin más que decir, Aizawa saca de un cajón de su asiento, una bolsa de dormir amarilla enrollada en si misma. Y como habito inusual de él, sin importarle si su jornada aún no a terminado se envuelve en su bolsa para tirarse al suelo y dormir.
– El profesor es raro. — Kyoka en uno de los asientos que se encuentran en el fondo, murmulla para que su mejor amiga Momo la escuche, estando en el asiento que está adelante de ella. La joven con voluminosa figura y busto, gira para atrás y poder responder a su amiga.
– Lo se, esa no puede ser la actitud de un profesor. Me indigna pero, no puedo hacer nada, el director Nezu no le da importancia. — Su tonalidad de voz muestra una cierta sensación de superioridad y elegancia en ella, una característica habitual de la joven. Provocando que el comentario de Momo, haga que Kyoka suelte una carcajada y sonría.
Sin responder a las palabras de su amiga, la joven de cabello morado gira su rostro para ver a su hermano, sin notar que Momo la observa, y dirige su mirada al mismo objetivo que su amiga.
Kyoka siempre a querido a su hermano, aún cuando él sea adoptivo. En aquella vez, cuando sus padres habían llevado al joven Izuku de tan solo seis años, Kyoka no había estado tan de acuerdo pero, con algo de convivencia su relación evolución tanto, que ahora son como verdaderos hermanos. Con peleas, conflictos, motivaciones, apoyos y demás muestras afectivas como desacuerdos.
– Le tocó con Uraraka, ¿No es así? — Con notable molestia, la cual pudo disimular al terminar su diálogo, Momo no deja de ver a Izuku, el cual la joven castaña Ochako se pone enfrente del peli verde.
– Sí. No entiendo como él es tan ciego. ¿Acaso no puede ver el tipo de chica que es ella? — Entrecerrando sus párpados, Kyoka persiste con sus ojos en la cara de la chica. Mientras que la castaña habla con una gran sonrisa con su hermano, el cual también le habla de misma forma amistosa.
– Se que es tu hermano, pero es muy idiota al no notar como ella solo busca beneficios. ¿Acaso no le parece extraño cuando una chica, que no la conoce del todo se te acerca de talforma? Además, esa sonrisa es más falsa que tus pechos. — La forma seria en que la dijo, puede ser malinterpretada como un insulto pero, Kyoka sabe muy bien que solo es un chiste. Golpeando el brazo de ella, provocando que se queje para luego soltar una risa.
– Perdón, perdón. Solo bromeaba. — Sin quitar su forma elegante en hablar, la de cabello oscuro ríe abiertamente.
– Lo se. Pero te pasaste Momo. — Volviendo a dirigir su mirada a la pareja de compañeros. Kyoka se estremece al mirar a la castaña, haciendo contacto visual con ella, sintiendo como los ojos de Ochako la observa de reojo de forma amenazadora, con su semblante que demuestra su seriedad, potenciando su amenazante gesto.
Tan solo unos segundos duraron la conexión de sus miradas, ya que Ochako vuelve a hablar con su hermano, adoptando nuevamente su actitud amigable adelante del peli verde.
– Es una zorra. No uso con tanta frecuencia esa palabra pero, describe por completo a Uraraka. — Momo percibió también la mirada que fue dirigida a su amiga, sintiendo ella más a nada indignación por la forma que ella misma se rebaja, por algún motivo o beneficio, manipula al joven Jiro, sabiendo la mayoría del salón, que él siente una atracción amorosa a Ochako. Eso no es noticia ya que, la estudiante Tooru reveló eso junto a su acompañante Mina Ashido, joven con piel algo bronceada juntos su teñido cabello rosado.
– Lo es.
Dejando de charlar sobre ese asunto, el dúo empieza a pensar en el tema que deben de trabajar. Llenado las dos adelante de la pizarra para anotar sus nombres y su tema en que trabajar.
– Bien Izuku, entonces, ¿Mañana hacemos el trabajo? — Poniendo sus manos apoyadas en la mesa del joven Jiro, Ochako se inclina un poco hacia adelante, poniendo algo nervioso a Izuku pero, él mantiene su nerviosismo oculto.
– Esta bien. El sábado haremos el trabajo, ¿Donde querés hacerlo? — Expresando su sonrisa habitual, el joven de cabellera verdosa evita llevar sus ojos hacia el busto de la castaña que, aunque no sean tan voluminosos, les parece de buen tamaño. La chica lo hace voluntariamente, siendo uno de los motivos, hacer enfadar a la hermana del joven por puro gusto.
– ¿Te parece si voy a tu casa? Mis padres estarán con algunos familiares míos, y dudo que nos dejen hacer la tarea con tranquilidad. — Poniendo su espalda recta, Uraraka junta las puntasde sus dedos, teniendo sus palmas abiertas. Un gesto que, la joven castaña a caracterizado como hábito de ella.
– No hay problema. No creo que mi hermana le parezca molesto, además podrán conocerse mejor. Kyoka es un poco... cerrada en sus relaciones de amistad. — Y es verdad, la de cabellera violeta en la primaria a estado más en compañía de su hermano en vez de otras compañeras. Siempre a estado a su lado, y este año lectivo no es excepción, los primeros días a estado apegado a él. En la cafetería, en la hora de educaciones física y también en el salón, estando a pocos asientos de él. Pero ahora, por petición del joven Jiro, a pedido a su hermana que intente agrandar su círculo de amistad.
– Bien. Entonces esta decidido. Ahora, ¿Qué tema tomamos?
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La hora de estudio acabo, siendo su última actividad la aprobación y verificación del profesor a los temas elegidos. Despidiéndose de sus alumnos, y entre los compañeros, todos se dirigen a su hogar. En caso de los hermanos Jiro, ellos como siempre han hecho a la hora de volver a su hogar, caminan en silencio unas cuadras hasta que, como es costumbre, Kyoka empieza la conversación.
– Así que, te toco a Ochako. — Ella no está acostumbrada a llamarla por su nombre, pero como ella no está, no le da importancia decir su nombre. Al lado de ella, su hermano dirige su mirada a ella con algo de sorpresa, ya que Kyoka no habla mucho sobre la castaña. Solo en pocas ocasiones lo a hecho para molestar a su hermano, y también por algunas quejas de ella, por las veces que la a dejado almorzar en la cafetería sola.
– Sí, no se si es suerte o que pero, espero que este proyecto nos acerque más. — La sonrisa que es dibujada en su rostro mientras observa en camino, disgustaa la peli violeta. Provocando que una mueca como si estuviese olfateando un hedor insoportable se tratase, se dibuje al escuchar tales palabras y ver el rostro de su hermano.
– Ya te dije Izuku, ella no te merece. Debes de fijarte en otras chicas y conocerlas mejor. A ella solo le hablaste unos pocos meses, y como no tienesexperiencia románticas, debes de fiarte en las palabras de tu hermana. — Levantando su mentón como gesto de sabiduría, Kyokasonríe con sus labios cerrados, estirando sus finos para formar una curva en ellos. Izuku sonríe al ver el rostro de su hermana, pero las palabras dichas de ella, provoca que una discreta risa se escape de él.
– Y tú, ¿Cuando fue que tuviste tu novio y tu "experiencia" amorosa? — Burlándose un poco de su hermana, Izuku suelta más carcajadas al ver el rostro sonrojado de ella. La joven Jiro, con pena y algo de vergüenza aprieta su camisa de la academia, arrastrándolo hacia abajo con fuerza, arrugando parte de su uniforme.
Izuku después de reír, observa nuevamente la expresión de ella. Sin borrar su sonrisa, él pone su mano en el hombro de su hermana, logrando captar la atención de ella, teniendo su sonrojo más leve que antes.
– No te preocupes por mi Kyoka, aunque Uraraka no sea la indicada, un poco de experiencia amorosa no vendría mal. Así, yo sería quien te de consejos amoroso, ¿No es así? — Aún así, las palabras de su hermano no le gustan, no quiere verlo con ella. No solo por algo de celos que le dan, si no por la forma que Uraraka es. Teniendo una actitud de zorra perfecta, aunque no la conozco a fondo, Kyoka está segura que es una mujer que engaña a los hombres, de diferentes maneras.
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– Entonces, ¿Hoy irás a la casa de Yaoyorozu? — Adelante de Izuku, su hermana hace unos segundos le ha dicho que necesita ir a la casa de Momo. Aunque haya sido mejor hacer sido informado más temprano, Izuku no se molesta por tal pequeñez.
– Sí, Momo me dijo que es mejor hacerlo ahora, antes que estemos interrumpidas por responsabilidades. — Los dos están en la estación de trenes que acostumbran tomar. Por suerte de la peli violeta hay una estación que hace parada al transporte para poder ir a la casa de su amiga, dejándola a unos pocos metros del hogar de su amiga. Recalcando, que Momo proviene de una familia con dinero de sobra, teniendo su apellido honorario a la empresas que maneja de padre junto a su madre.
– Esta bien pero, no llegues tarde. Avísame cuando llegues, cuando estés por venir y también, no olvides responder mis mensajes. Debes de estar atenta a tu celular si es un mensaje mío ode mamá. ¿De acuerdo? — Siempre a mostrado tales preocupación con su hermana al ir a otro lugar sin compañía de él. Lo cual, ahora hace que risas salgan de los labios de su hermana, teniendo aprecio por las palabras de su hermano y preocupaciones que siempre a mostrado hacia ella. Nunca le han faltado ese aprecio que acostumbra mostrar hacia ella.
– Esta bien Izuku. Prometo no llegar tarde. — Dando unos pasos, abrazasin limitaciones a su hermano, pasando sus palmas abiertas en la espalda de Izuku, el cual hace unos años a estado trabajando su musculatura por la constante intimidación que a recibido en la escuela primaria, siendo uno de sus abusadores, Bakugou Katsuki, compañero de su clase. Uno de losmás escandalosos que hay en su salón.
Al joven Jiro no le sorprende el acto de su hermana, siempre a recibido abrazos de ella y él también les a dados a ella. Sonriendo por el tacto de Kyoka, Izuku corresponde el gesto de aprecio que le a dado, enredando la pequeña espalda de ella con sus brazos con su musculatura trabajada.
El calor que da el cuerpo de Kyoka, reconforta sus sentidos, sintiendo como el tacto de su cuerpo con el de su hermana, le es agradable e inigualable. Cada vez que recibe abrazos de ella, trasmite tantas sensaciones agradables que, nunca a rechazado ningún contacto de ella.
Separándose del abrazo, Kyoka se aleja de él para luego despedirse al mover su mano. Izuku corresponde la despedida, viendo como su hermana desaparece por la cantidad de gente que hay en el lugar y lo cuales bajan de los transportes.
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Izuku en todo el recorrido a su casa se preocupa por pensar en su hermana, incluso le enviómensajes al estar sentado en camino a su hogar. Ahora, a solo unas cuadras de su casa, el joven Jiro no para de pensar en ella pero, sus pensamientos son suplantados por unos segundos en pensar sobre Uraraka y que, mañana la verá. Es verdad que él gusta de ella, en los primeros días solo podía tartamudear nervioso por la cercanía de ella, incluso por algunos susurros que ella le decía en su oído, comentario con el fin de aumentar su estado, y más que nada, sonrojar por las juguetonas palabras dichas.
Cuando habían pasado semanas, Izuku para su suerte comenzó a acostumbrarse de la cercaníade ella, pero aún así sus comentarios lo afectan. Incluso en el presente. Tiempo después, además de ver su atractivo físico, al igual que su rostros, Izuku empezó a reconocer como tierno y agradable la actitud de la joven castaña. No solo por su sonrisa, también porla forma que habla tan abiertamente y siendo evidente la forma que disfruta la charla con la compañía de él. O, eso es lo que Izukusiente.
– Mañana haré un esfuerzo para que Ochako tenga un interés en mí. — Para la buena fortunade Izuku, su timidez se redujo bastante. Siempre al estar cerca de Uraraka, sus latidos incrementan su velocidad, a habladocon su madre sobre el mismo asuntoy ella, le había contestado que él esta enamorado. En la misma charla, Kyoka se había entrometido para dar un comentario estando en contra de su madre, diciéndole que ella no lo merece y demás, mismas palabras dichas hoy.
– ¿Por quéKyoka esta así cuando hablo de Uraraka? Si ellas no se hablan ni nada. No la entiendo. — Izuku le gustaría que Kyoka no sea tan dura al hablar de Ochako, queriendo que ellas formen una relación amistosa agradable, teniendo además el beneficio de poder tener información de la castaña con su hermana, también tendría la suerte que la peli violeta agrande sus relaciones amistosas.
Concluyendo su llegada a su hogar, el joven con cabellera verde entra a su casa, cerrando la puerta detrás de él, sacándose su mochila de su espalda para tirarla al sofá que está en el medio de la sala. La clase le ha quitado todas las energías para poder permanecer su optimista carácter que siempre muestra, estando ahora más calmado y opacando su habitual carácter.
En camino a la sala donde se encuentra la cocina, el joven Jiro saca su celular de sus pantalones, fijándose si a recibido algún mensaje de su hermana pero, no encuentra ninguno. Estirando sus brazos, provocando que suelte un ruido crujiente en sus extremidades para sentirse más liviano al moverse. Caminando mientras observa la pantalla de su celular, teniendo de fondo una foto de su hermana junto a él, los dos sonríen a la cámara, siendo ese día cuando los hermanos Jiro acabaron la secundaria.
– ¿Por qué aún no me llamo o mando un mensaje? No me dijo si llego bien a la casa de Yaoyorozu. — En todo el camino a su casa, cuando estaba en el tren su hermana respondió sus mensajes hasta que, Izuku le mandó un último mensaje, avisando a su hermana que estaba por bajar. Pero aún así, el mensaje que Izuku le mandara al llegara a la casa de su amiga, no le fue mandando al peli verde.
Dejando de caminar unos segundos, Izuku le manda un último mensaje antes de volver a dirigirse a la cocina. La tarde noche ya está por llegar a su fin, dando espacio a la noche, horario que al parecer de Izuku, es bastante peligroso. No solo por ser un joven precavido, también es por unas experiencias en su niñez. En aquella etapa de su edad, él no estaba con la señora Mika Jiro, se encontraba bajo el control y responsabilidad de su verdadera madre, Inko Midoriya. Una mujer que por infortunio del peli verde, fue administradora de un burdel que fue clausurado por diversas demandas pero nada grave. Aunque para Izuku, esa etapa para él fue muy dura para un niño de su edad.
– No me debería preocupar, Kyoka estará bien. — Su tono de voz dice lo contrario por la inseguridades que está muestra, junto a su gestos faciales arrugados y forzosos para engañarse a sí mismo. Con el propósito de disminuir su preocupación, logrando a medias tales cosas, yendo a la cocina para empezar a preparar la cena.
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– ¡¿Donde estas, Kyoka?! ¡Te estoy llamando por centésima vez! — Con histeria le grita a su celular para dejar en el buzón de Kyoka su mensaje, siendo ya varias llamadas que le manda al buzón directamente. Exagerando el número de veces que la ha llamado, Izuku bloquea su celular para poner sus codos en la mesa, mueble que usan para cenas, almorzar ydesayunar. Adelante de Izuku en la mesa, un plato con la comida ya servida, es ignorada por él, poniendo sus manos en su cabello, empezando a revolver su ya alborotada cabellera.
– ¿Qué le dije? Que me llamara o me mandara un mensaje, ¿Qué hizo? ¡No me mando ni un mensaje que me dijera cuando haya llegado! — Invadiendo la calma por toda la preocupación que siente, grita todas esas palabras sin importarle que algunos de sus vecinos lo escuchen. Su madre llega más tarde aunque ya haya pasado las nueve de la noche, y eso le preocupa a Izuku más al no tener noticias de su hermana. Pordesgracia no tiene el contacto de Momo, ni correo ni nada, teniendo solo la opción de esperar a Kyoka. O esperar a que su madre llegue, y los dos llamen a la policía para la búsqueda de su hermana.
Los minutos pasan y la cena empieza a enfriarse poco a poco. Con la preocupación infectado toda su mente, llegando al punto que un tic se refleja en su pierna empezó a surgir, temblando con bastante violencia en ocasiones, siendo a veces golpeadas por la mesa repetidas veces son importarle si la comida llega a salir del plato. Sus murmullos que en muchas ocasiones son hechos por él, cuando esta nervioso, ansioso e incluso al sentir bastante miedo. Peroesta vez, la preocupación sobrepasa un límite, sintiendo más sensaciones que hace tiempo no sentía. Y una de ellas, es tener su ansiedad más potencial junto a la paranoia.
– ¿Qué mierda hago? ¿Llamo a mamá o qué? ¡¿Por qué mierda no llega?! — Sus manos cerradas, apretando sus dedos contra su palma golpea la mesa, removiendo el contenidos de los platos, uno que otro llega a desbordar de su plato. Teniendo su ceño fruncido, Izuku sin darse cuenta empieza a tener sus lagrimas acumuladas en sus parpados, aunque una voz que avisa su llegada lo sorprende. Incluso alivia su temor pero, es lo menos que quiere saber, solo quiere ver el rostro de su hermana y también, regañar a Kyoka por su falta de respuestas y por la hora que ella llega.
– ¿Izuku? ¡Llegue! — De la puerta principal, la joven de cabello púrpura demuestra en su voz la preocupación que siente al entrar en su hogar. Al haber llegado a la casa de Momo, Kyoka le pidió que le preste un cargador para su celular, ya que además de estar los recesos escuchando música, al igual que al tomarse el tren para ir a la casa de Momo, Kyoka también usó su dispositivo para escuchar música y hablar con su hermano.
– Kyoka. — Del umbral que da bienvenida al comedor, pasa Izuku para quedar delante de su hermana recién llegada. Kyoka al ver a su hermano, y además de escuchar con la forma amenazante que la llamo, logró que ella se estremeciera por el temor que le da, ya que ella al estar cerca de su casa, justo en la puerta cuando el chófer de la familia Yaoyorozu la dejara enfrente de su hogar. Al prender su celular las notificaciones de llamadas perdidas y mensajes de su hermano llegaron con mucha rapidez, incluso hasta ahora, su celular vibra por las notificaciones que le llegan.
– He-hermano. — Con su voz temblorosa por la mirada que Izuku le da, él deja sus ojos persistentes contra las negras pupilas de su hermana.
Ninguno de los dos hace un movimiento, quedan estáticos correspondiendo la mirada del otro. Sin importar que los ojos de la joven Jiro se humedecen por estar algunos segundos sin parpadear y también por la tensión que su hermano le influye, Izuku no hace nada más que seguir juzgandocon sus ojos, observando el atuendo de su hermana como cualquier señal si algo más que estudio hizo. Pero nada inusual percibe, el atuendo de ella sigue con un buen estado, un poco arrugado pero nada más, además que su cabello está más arreglado que antes de irse.
– ¿Por qué no contestaste mis llamadas y mensajes? — Cruzando sus brazos, Izuku relaja sus facciones y deja de ver tan mal a su hermana. Haciendo que ella deje sentir tanta presión.
– Mi batería se agotó.
– ¿No podías por lo menos prender el celular mientras estaba cargando? O, ¿Pedirle prestado a Yaoyorozu? — Apoyando su hombro en el umbral, recarga su cabeza en la pared mientras que, sigue con sus ojos clavado en los de su hermana. Ella a veces no soporta la intensidad de tal contacto visual, bajando su mirada o solo mirando a otro lado.
– N-nuestro trabajo fue más largo de lo que creíamos, y no tenía tiempo para entretenerme con mi celular.
– ¿Entretenerte con tu celular, es avisarle a tu hermano que llegaste bien a un lugar, en la noche, mientras que él estapreciado por ti?
Y así es como, la situación queda en silencio nuevamente.
– Creo que me pase. — Deja que un suspiro sea suelto de sus labios, relajando sus músculos tensos. – Esta bien. Para la próxima me deberás avisar si o si Kyoka. Ahora, vamos a cenar. La comida ya se está enfriando.
– S-sí. — Aún cuando su hermano dejó de tensar el ambiente, Kyoka sigue con su rigidez muscular y una gran indecisión en que decir o hacer. Teniendo en mente en pedir disculpa a su hermano, se dirige al comedor, dejando a él atrás. Al final, no dice nada, estando aún con la tensión en su cuerpo.
La cena se llevó con calma, llena de un silencio con tensiones por parte de Kyoka. Mientras que Izuku intentaba animar nuevamente a su hermana, repitiendo que no tendría que preocuparse y lo que importaba es que no me paso nada. Aún cuando él seguía con sus intentos de que su hermana deje de sentirse presionada o intimidada por su anterior actitud, no logra nada.
En silencio, los dos se levantan de la mesa. Izuku observa apenado de sus acciones anteriores, siendo un regaño algo violenta a su parecer, pero no se había dado cuenta en el momento.
– Kyoka, ve a darte una ducha. Yo voy a limpiar los platos. — La sonrisa habitual que siempre le da a su hermana, aparece en el rostro del peli verde. Logrando que Kyoka levante su rostro y observe sus ojos. Por alguna razón que Izuku saben bien, la joven Jiro hace dar a luz un color carmín en sus mejillas y orejas.
– Sí. — Es la única respuesta apurada a que da, saliendo con rapidez del lugar.
Siempre se a sonrojado Kyoka, después de una discusión o regaño de Izuku, con solo comportarse amable o compasivo, siempre y cuando diga la verdad, ella se sonroja por las palabras que su hermana siempre le dice. Alabando su persona, pidiendo disculpas y en raras ocasiones, Izuku se insulta a él mismo cuando dice palabras bastantes fuertes o dichas por impulso.
– Bueno. A limpiar todoantes que llegue mamá. — Volviendo a obtener su carácter optimista, junta todo lo de la mesa, limpiando un poco esta para luego empezar a limpiar todo lo usado.
Los minutos pasan y su deber como único hombre de la casa termina, teniendo ya todos los utensilios y demástrastos de cocina limpias.
– Listo. Ahora a esperar que Kyoka salga del baño. — Pasando su brazo por su frente, limpiando el sudor que está en ese lugar por ya estar cansado desde antes. Izuku siempre le a gustado ayudar a su madre en la limpieza, nunca se quejo por ello.
Secando sus manos con una toalla, empieza a dirigirse a la sala, parando su camino al encontrar con su mirada una foto en cuadro, estando toda la familia completa hay. Kyoka, Izuku y su madre adoptiva; Mika Jiro. Una mujer con un corte de cabello similar al de su hija, teniendo lentes de forma cuadrada puestos, con un atuendo informal como vestimenta. Y un detalle que le molesta interinamente a Kyoka, es que su madre a diferencia de ella, posee un busto promedio.
– ¡Hermano, tráeme una toalla!
A espaldas de Izuku, escucha el grito de Kyoka. Girando a dirección de atrás, el joven queda quieto mirando aquella dirección, para luego reír por las palabras de ella.
– Ya es grande para olvidar algo así. — Sin quejarse, el joven Jiro camina para adentrarse aún más en la casa, en busca de una toalla en dirección a su cuarto.
Su búsqueda no tarda tanto en llegar a su fin, tardando menos de unos minutos para conseguir su toalla. Aunquesea algo menor, al ser distraída, para su hermano le da un toque de ternura por su actuar. Aún cuando ella no sea tan expresiva al mostrar su agradable cariño hacia él, hay veces que ella por ser distraída y demás, se sonroja por ver como alguien se da cuenta por ello. Incluso ahora, Izuku diría que ella está con sus mejillas sonrojadas.
Al llegar a la puerta del baño, sin intenciones de tocar la puerta, acomoda la toalla en su brazo, lugar que ya desde antes a estado puesta así, como el peculiar gesto de los mayordomos.
– ¡Kyoka! Te traje la toalla. — Con su altanera voz, el joven Jiro le avisa a su hermana la llegada de este con su pedido en manos. Esperando con paciencia, la respuesta de su hermana le extraña al ser tan instantánea y entrecortada.
– ¡S-sí, Ya v-voy Izuku! — Incluso desde adentro es audible sus pasos por todo el silencio del hogar. Pero, lo que más se puede distinguir, es el grito que sale de los labios de la rockera.
– ¡Ahhh!
Junto a su grito, el sonoro y sólido golpe es escuchado por Izuku desde el exterior. Solo para que, este quede con sus parpados más abierto de lo habitual junto a sus labios separados como gesto de impresión. Unos segundos élqueda sorprendido sin hacer nada, pero su reacción para ir a ayudarla no es tan retrasada. Con su mano desocupada, agarra la perilla de la puerta para abrir esta, entrando al baño.
– ¡Hermana!
Llevados por sus impulsos de hermano, al entrar al baño todos esos impulsos se rebajan al instante cuando delante de él, su hermana se encuentra en el suelo, con sus piernas flexionadas y dejando expuesta su intimidad. Confuso por la situación, observa el rostro sonrojado de su hermana la cual, se encuentra igual de perplejos que el otro.
– ¿Hermana?
