Una mañana irritante.
La mañana resplandece en el exterior, dando comienzo al primer día de la semana. Izuku observa adelante de él mientras está sentado en la orilla de lacama con susmantas revueltas y desordenadas. El rostro del adolescente da muestras de su reciente despertar
Los cabellos verdes alborotados del joven están desordenados con mayor intensidad a su natural forma, teniendo mayor ondulaciones en sus mechones y estando en algunas zonas aplastadas por la presión de tener su cabeza en la almohada toda la noche. Su rostro también muestra unos rastros de sudoración pocos notables.
Las expresiones de Izuku muestran su desorientación en la silueta que se encuentra de pie enfrente de su persona.
– No entiendo el porqué me trajiste a tu habitación después de despertarme a la fuerza. Aún faltan unos minutos para que sea la hora en que la alarma suena para levantarnos, y prepararnos para ir a la academia. ¿Qué es todo este comportamiento raro, Kyoka?
La actitud de Izuku al ser despertado de tal manera y que su hermana se comporte de forma tan extraña al llevarlo a su cuarto, es un poco tosca por todo ello.
Kyoka observa desde su lugar a su hermano con un sonrojo en sus mejillas, estando tan nerviosa al punto de jugar con sus dedos desde la altura de su pecho. Experimentando sensaciones que irritan a Kyoka al no poder decir el motivo del porqué exigió la presencia inmediata de él. Además de provocar que su pulso cardiaco sea más rápido, acompañado de una sensación que está obstruyendo el quererhacer sonar su voz.
– ¿Kyoka? — Llamando a su hermana, logra que ella vuelva en si con una reacción exaltada. El joven Jiro se extraña por la forma que reacciono su hermana.
– Ehh... T-tengo una cosa que d-debemos hablar enseguida. — Levantando sus hombros rígidos por los nervios que la rodean en tener que sacar el tema que la tiene molesta. Izuku teniendo intriga en el misterio que su hermana está peleando para poder expresarse, sin tener intención, un bostezo provoca que sea su primera respuesta.
– Sientate, piensa y dime el motivo del porqué estás tan inquieta. — Palmeando el espacio de la cama que tiene al lado de él, queriendo sonar amable con una faceta fingida junto a una sonrisa inclinada al costado sin mucho trabajo, estando afectado por su somnolencia de su mal despertar.
Kyoka observa el gesto de su hermano y hace caso, dirigiéndose a su cama con un caminar tímido de paso suave, se sienta al lado de Izuku con su mirada sin tener un punto fijo para ver, indagando en su propia habitación con nerviosismo.
– ¿Y bien? ¿Me dirás? — Refiriéndose al motivo de la charla que sigue en espera para comenzar, Izuku mantiene su mirada en ella y los gestos que realiza.
– Es... ya sabes, e-el incidente del baño... — Revelando en parcial el tema que quiere discutir, sus mejillas se tornan en un tono más fuerte de sonrojo por la vergüenza. No puede decirlo con firmeza o revelar directamente a lo que se refiere.
– ¿Incidente del baño? — Sin poder captar a lo que su hermana quiere dejar en claro en su indirecta, Izuku mantiene su mirada en ella, demostrando su desorientación en el tema.
– ¿Q-qué? ¡Ya s-sabes idiota! Cuando fuiste a darme la toalla... y me había tropezado. — Al final de sus palabras Kyoka baja el volumen de su voz con timidez. Le avergüenza bastante hablar sobre lo sexual, y con mayor razón si se trata de algún suceso relacionado a ella. Además de haber sido un encuentro donde ella se estaba dando placer a ella misma.
– ¡Oh! Eso. — Exaltándose por tener que abrir ese tema, sintiendo nervios cuando en su mente vuelve de un instante al otro el recuerdo de ella al verla sin ropa
Su rostro se enrojece y sus músculos de ponen tensos, la zonamás evidente son sus hombros, cubriendo de manera parcial su cuello al ser levatandos.
– Pero, ya hablamos de esto y dijimos que todo estaría bien y que seriamos más conscientes sobre las acciones que haríamos cuando estemos juntos. ¿Por qué quieres volver a hablarlo? — La rapidez de sus palabras siendo trasmitido por su voz ansiosa de querer terminar o evitar el tema. Afectando todavía el recuerdo de su hermana en el baño, el cual ya se había olvidado temporalmente. Ayer, se había olvidado por completo, después de todo, había sido el día que se reencontrócon Kyotoku después de años agradecido por la falta de su presencia.
– Bueno, ¡No puedo olvidarlo! ¿C-cómo queresque olvide cuando me viste desnuda y mi entrepierna? N-no puedo, me v-viste... todo. — Aumentado su sonrojo por la histeria provocada en querer apurar lo más rápido la conclusiónde la charla. Kyoka se justifica, queriendo cerrar este tema mejor que la anterior vez. No la satisface tener una charla que termine en algo tan simple como su anterior charla, siendo su conclusión una advertencia. Ella no le basta con eso, quiere asegurar que no vuelva a pasar un encuentro similar al del baño.
La charla de los dos se congela, estando en silencio por un lapso de tiempo que empeora su estabilidad de razón al estar siendo invadidos por la ansiedad y la incertidumbre en que tener que decir. Izuku como Kyoka, están siendo invadidos por la vergüenza en tener que repetir la charla que tuvieron antes, pero estanobligados a tener que sufrir la incomodidad.
– Kyoka... — Rompiendo el silencio, Izuku mantiene su vista al costado sin observar a su hermana. Sus hombros se relajan un poco al exhalar luego de llamar a Kyoka, consiguiendo la atención de ella. – Pronto tendremos que prepararnos para ir a la academia. Así que, ¿Qué quieres que haga para que d‐dejemos este tema por fin enterrado?
La seguridad que anteriormente mostró al hablar, se esfumó cuando preguntó la condición para que termine su charla. Kyoka observa al suelo de su habitación mientras hace un zumbido con su voz, siendo señal de estar pensando en que le pedirá a su hermano, o que condiciones o restricciones pondrá para evitar cualquier encuentro accidental relacionado a lo sexual.
Calmando sus nervios al inhalar y exhalar aire de sus pulmones, Kyoka rota su cuerpo mientras sigue sentada en su cama para observar el rostro de su hermano, estando con la misma escala de sonrojo en sus mejillas y sus orejas.
– Quiero poner restricciones. Reglas que debemos cumplir para que no vuelva a pasar nunca más lo que paso en el baño. — Segura en su propuesta, espera la respuesta de su hermano. Mostrando su sorpresa de las palabras de Kyoka, Izuku a los instantes sonríe en muestra de su aceptación.
– Bien. — Al decir su diálogo, Kyoka se levanta de su cama para ir a un mueble con cajones, el cual luego se buscar algo en especifico saca una hoja de papel doblada. Volviendo a donde estaba sentada con su sonrisa permaneciendo en su rostro, la joven Jiro le entrega el papel.
– ¿Qué es esto? — Recibiendo la hoja, observando que en ella tiene palabras escritas por tinta de alguna pluma, confundido empieza a leer aquellas oraciones en fila.
– Son las restricciones que tomaremos desde hoy. Ayer había pensado en todo esto,espero que estesde acuerdo. — Viendo a los ojos de su hermano, el cual sigue leyendo los cumplimientos que Kyoka le gustaría imponer, al tener el temor de algún encuentro similar a lo que sucedió en el baño hace dos días atrás.
Conservando un semblante neutral al leer, estando presente aún su fatiga al ser poco el tiempo de su despertar, además de no poder hacer ninguna limpieza en su rostro o en su cabello, con una de sus manos se limpia y frota su parpado cerrado, continuando con su lectura.
– Algunas restricciones son muy obvias que ya sé, pero no tengo problema en seguirlas. — Sin despegar su mirada del papel, sigue leyendo las condiciones. Desde reglas sobre vestir con solo ropa interior en lugares compartido como la sala o el comedor, no entrar al cuarto del otro sin tener el permiso, verificar bien el baño si esta en uso antes de entrar, este último es repetido en algunas ocasiones. Condiciones básicas de la privacidad que se deben respetar cuando personas sin gran confianza conviven. Son reglas que no respetaron mucho cuando ya formaron sus lazos fraternales.
– ¡Bien! Espero que no rompas las restricciones hermano. Confío en ti. — Mostrándose entusiasmada en poder conseguir la aceptación de Izuku, Kyoka se levanta nuevamente de su cama con un brinco. Juntado sus manos con las palmas abiertas y sus dedos juntos chocando sus costados, observa con una sonrisa a Izuku.
– Si ya terminamos con todo esto, me iré a lavar la cara y darme una ducha. Tenes que hacer lo mismo, ya es la hora para prepararnos y comer el desayuno e ir a la academia. Este semestre está siendo algo complicado, y Ashido y Hagakure están peor con sus emparejamientos. — Terminando de hablar su última oración llegando a abrir la puerta del cuarto para salir, deja sola a Kyoka cuando luego de dar un bostezo sale de la habitación.
— —
La rutina de preparación llega a su fin para los hermanos Jiro, estando ahora en la mesa ellos dos solos, con sus uniformes de la academia puestos compartiendo el desayuno en el comedor de la casa.
– Tenes la corbata mal puesta, idiota. ¿Cuando aprenderás a ponerla bien? — Levantándose de la mesa para solucionar el error de su hermano, regañando su mal hábito de no usar bien la corbata, vuelve a su asiento escuchando las disculpas de su hermano. Kyoka sonríe al parecerle ya una rutina de ellos esta misma escena.
– ¿Como te fue ayer con tu banda? Llegaste más tarde de lo que es costumbre. — Izuku agradece tal horario que llego ella ayer, siendo bastante afortunado ya que no estuvo presente cuando Kyotoku apareció. Su primera visita luego de algunos años. La última vez en visitarlo, descartado lo de ayer, fue cuando recogió sus pertenencias.
– Bien. Mina no se quejó tanto, sabes lo energética que es, en cambio Bakugou se quejó bastante veces. Aunque es razonable al ser el baterista, lo hice sobre esforzarse. Kendo no se quejó mucho. — Diciendo el resultado al terminar su práctica, continua con su desayuno. Izuku responde con un asentimiento, mientras sigue alimentándose de su comida.
La charla se queda en pausa por un rato, continuando con su desayuno sin apuro. A esta hora, ellos se encuentran solos, como siempre es. Al ser el horario de trabajo de su madre cuando el sol permanece oculto, y debe salir cuando ellos aún duermen, no les puede acompañar en el desayuno o despedirse de ellos.
– Así que, Katsuki se quejó. Debo reconocer que si estaría en su posición me quejaría. — Sin verle el lado de la situación para darle una mala imagen a Katsuki, la cual ya tiene, concuerda con la reacción que cualquier otro haría en la misma situación que el rubio.
– Tendré que disculparme con él luego, si es que me da la gana. — Nunca le gustó hablar con Katsuki, y tampoco él muestra interés en las ocasiones que han hablado. Como un acuerdo mutuo que tienenellos sin haberlo propuesto de no acercarse con intensiones amistosas, no por el momento. — Aunqueno es de sorprendersede su forma ariscade tratar a las persona. Por suerte, a mi nunca me a tratado tan mal como a los otros, ni a ti. O bueno, en la escuela media no te trato tan mal, nos bajaba el volumen de voz y no era tan agresivo cuando teníamos que hablar con él. ¿No me dirás qué es lo que pasa con ustedes, o loseguirás ocultando?
– Lo seguiré guardando para mí, Kyoka. Lo que pasó con Bakugou y yo, es asunto de pasado y quedará ahí. — Hablando con gran seriedad y en parte un poco de hostilidad, Izuku deja en claro a su hermana que no quiere abrir el tema, como en demás ocasiones que ella pidió la misma información. Kyoka gruñe en bajo, volviendo a reanudar su desayuno con su entreceja arrugada.
– ¿Eh? — Escuchando un ruido proveniente de su celular, el cual lo saca donde lo tenía guardado en su falda, toca la pantalla para poder acceder a sus funciones. Cambiando su semblante de confusión para luego en un instante mostraruna sonrisa, Kyoka empieza a escribir en su teclado virtual. En el otro lado de la mesa, Izuku es atraído por la curiosidad de las acciones de su hermana.
– ¿Es Yaoyorozu, Itsuka o mamá? — Nombrandoa las únicas personas que le viene a la cabeza de quien es elculpable de que su hermana ponga atención a su celular, es exaltado un poco al ser respondido por la carcajada de Kyoka.
– Es Akira. — Nombrando el nombre de su única pariente de parte de su madre que conoce, hace confundir a Izukupor un momento, pensando en quien es, pero a los instantes reacciona.
– ¡Oh! La tía Akira. ¿Le pasa algo? — Intrigado por el mensaje de su tía, izuku mantiene su mirada en el celular de Kyoka, el cual solo puede observar la parte trasera del aparato y los dedos de Kyoka sosteniéndolo.
– Solo me preguntócómo estamos, y también me dijo que te de un saludo por parte de ella. — Siguiendo con la charla de mensajes, Kyoka sigue pendiente de su celular. Con una sonrisa y riendo en algunos momentos, la joven pelipúrpura transcurrió todo su desayuno escribiendo con Akira. Izuku en todo ese momento observo a su hermana, estando feliz que la conexión con su tía Akira sea similar a la que tiene con su madre.
– ¿Seguirás con tu celular o me ayudarás a levantar todo esto? — Levantandose de su asiento con los platos que se uso para comer, observa a su hermana la cual levanta la mirada por su llamado.
– Ya va, solo unos segundos. — Volviendo su mirada al celular al igual que la reanudación de sus movimientos de dedos, la joven mantiene su diminuta sonrisa. El peliverde suspira, evitando quejarse de la acción de su hermana.
Llevando los trastos a la cocina, junto a otros utensilios usados, estando seguro que los uso su madre esta misma mañana, ya que ayer no dejo nada sucio. Cuando la hora de irse a la academia llegó, Izuku espera en la puerta a su hermana, estando ella retrasada al estar buscando los apuntes que comparte con Momo en su anterior trabajo de dúo. Llegando a la entrada con su respiración un poco agitada por losmovimientos repentinosal desordenar su cuarto, observa adelante de ella a su hermano en espera de ella con una sonrisa, viendo por momentos la cabellera púrpura de ella, estando un poco alborotado por todo el movimiento que hizo.
– ¿Estas lista, Kyoka? — Mostrando sus dientes blancos por la separación de sus labios al sonreírle, los ojos verdes resplandecen al ver el rostro de su hermana. Teniendo ahora Izukuun mejor humor a comparación de cuando se despertó.
– ¿Cuándo me volverás a llamar "hermanita"como antes, Izuku? — Correspondiendo el gesto amistoso de su hermano, teniendo una sonrisa menos llamativa en su rostro,Kyoka se acerca al peliverde mientras se acomoda su bolso. La carcajada de Izuku ofende de diminuta forma a la joven de cabellera púrpura, demostrando tal disgusto con el semblante de su rostro.
– Será cuando me vuelvas a llamar "hermano grande". — A tal respuesta, Kyoka se sonroja levemente para después bajar su mirada al suelo. Que le haya recordado como llamaba a Izuku cuando eran niños, leavergüenza. Sin poder contener su risa, Izuku va al lado de ella para abrazarla con un brazo el hombro de Kyoka.
– Vamos, ya se nos hará tarde. — Empujando con una leve fuerza a su hermana, dan comienzo a su caminata para recorrer todo el transcurso para ir a la academia, pero primero, deben de abrir la puerta de su hogar. El cual, Izuku es el encargado de tal tarea.
– ¿Qué es...? — Encima del tapete de la entrada, una carta blanca atrae la atención de Izuku. Kyoka viendo esto, dirigue su mirada al punto que esta viendo su hermano, estando igual de sorprendida al principio. Izuku se pone cuchillas, logrando alcanzar aquella carta,sin ninguna marca en su costado delantero.
– ¿Qué es? — Kyoka observa desde atrás como su hermano da vuelta el papel, estando igual de blanca que la cara que dio al inicio de encontrarla. Izuku mantiene sus ojos fijos en aquel papel doblado. Haciendo presión con la mano que está agarrando la carta, siente en el interior de ella un grosor poco notorio, pero dando a entender que tiene algo en su interior.
– No tengo ni idea.
