Sumary: One-shot basados en mi fic "Infiltrada", acontecimientos que se llevan a cabo durante, antes o después de la historia que ya conocen.

Disclaimer: Fairy Tail y sus personajes son de Hiro Mashima, yo solo uso sus personajes para dejar volar mi imaginación. Esto es contenido por fans y para fans, sin ánimo de lucro.

Advertencia: Si no has leído "infiltrada" no te recomiendo que leas este fic, ya que se tratara de capítulos "extras" de esa historia en específico y es probable que no entiendas muchas cosas.


Hola a todos, sé que les había prometido este fic hace mil años, pero la vida de adulta me consume y me queda muy poco tiempo para escribir T.T, en estos días estaba pensando en escribir algo para navidad y decidí inaugurar este fanfic con un hermoso one-shot navideño, espero les guste.


NAVIDAD

-Sucede después del capítulo 10 "Decisiones" y antes del capítulo 12 "Nueva Vida" de "Infiltrada"-

Se sentía feliz y plena.

Sentimientos que hace varios meses no lograba sentir en totalidad, no es que su vida fuera infeliz o triste, todo lo contrario, desde que había empezado su nueva vida con su familia se sentía muy agradecida y aliviada, pero había algo que no la dejaba sentirse tranquila del todo.

Miedo.

A pesar de que Hades los creía muertos y ahora vivían en un pequeño pueblo francés con sus nuevas identidades, el miedo de que los descubrieran y fueran por ellos seguía latente en su pecho. No importaba cuantas veces Jellal le dijera que estaban a salvó, que el programa de protección a testigos de la interpol era uno de los más seguros y confiables del mundo, ella seguía viviendo con el miedo de algún día ver a los Yakuza entrando a su casa para arrebatarle la vida a su familia.

Pero por primera vez en tres meses se permitió dejar a un lado todo es miedo y temor para disfrutar plenamente con su familia, no podía negarse aquello mientras veía a Wendy alzada sobre los hombros de Jellal para colocar la estrella de luces en la punta de aquel árbol navideño que habían colocado en la sala de su nueva casa.

— Mamá — La voz de su pequeña resonó en la habitación — ¿Qué tal quedó?— Erza quien acariciaba su panza de 5 meses de embarazo le sonrió.

— Está hermoso, se ve muy bonito — La pequeña se bajó de los hombros de su papá con cuidado.

— Aún no está terminado, solo falta un pequeño detalle — Jellal se acercó a la parte trasera del sofá para poder conectar las luces navideñas al toma corriente — Listo —

— Waooo hermoso — Los ojos de la pequeña brillaban de emoción al ver como las luces de varios colores rodeaban el árbol — Papi, quedó hermoso —

— Somos un buen equipo— El hombre chocó los cinco con su pequeña y se fue a sentar al lado de su esposa quien había ayudado a colgar algunos decores en el árbol hasta que llegaron a la parte alta, donde la peli escarlata emocionada por seguir decorando había llevado un banquito para subirse y colocar los adornos en las ramas superiores, ganándose así un sutil regaño de su esposo a quien casi le da un infarto al ver a Erza subiéndose al banquillo. Como consecuencia había terminado castigada en el sofá mirando como Jellal y Wendy terminaban de colgar los adornos y poner las luces.

— Nunca pensé que montar un árbol de navidad fuera tan divertido — En Japón no era tradicional que en las casas colocaran alguna decoración navideña, en las calles y los centros comerciales si lo hacían para llamar visitantes.

Erza lo miró con un mohín en los labios.

—Dilo por ti que pudiste terminar de decorarlo— Jellal no pudo evitar reír un poco al notar el reclamó en la voz de su esposa.

— Pero su participación fue de vital importancia en la operación señora Crimson — Se inclinó hacía ella dándole un beso en la mejilla y colocando una de sus manos en su abultado vientre.

— Solo me dejaste colocar seis adornos de todos los que compramos — Se cruzó de brazos bajo su pecho.

— Eso es porque tú tienes otra misión más importante que cumplir — Erza se giró hacía él — Amor no debes olvidar lo que dijo el doctor, debes cuidarte, yo sé que mantenerte relajada ha sido difícil por todo el tema de la mudanza así que no te sobres fuerces con cosas que Wendy o yo podemos hacer por ti —

— Lo sé, lo sé − Suspiró resignada — Es solo qué... A veces me siento algo... Inútil—

— ¿Inútil? — El azulado subió una de sus manos a la mejilla de su esposa — Yo no diría eso de la mujer que cada día se esfuerza para que nuestro hijo crezca fuerte y sano— Le dio otro beso en la mejilla y sonrió al ver como su esposa se sonrojaba un poco.

— Siempre sabes que decir — Sonrió avergonzada y luego no pudo evitar reír cuando su esposo le guiño un ojo de forma coqueta.

—Bueno ¿Quién quiere chocolate con malvaviscos? — Preguntó el azulado.

— Yooo — Gritaron emocionadas las mujeres de la casa.

*0*

Dejo escapar un suspiro mientras se acostaba en la cama al lado de su esposa.

— ¿Y ese suspiro? — Erza alzó sus ojos del libro que tenía en su regazo.

—Hmmm hay algo que me preocupa— Las alarmas de Erza se prendieron con ese comentario, él de inmediato se dio cuenta — No es lo que piensas, estamos a salvo — Le acaricio la mejilla y la abrazó para recostarla en su pecho — Ehm ¿Crees que Wendy esté esperando un regalo de navidad? —

— No lo sé — Se acomodó en su pecho — Nunca pude darle un regalo, es la primera navidad que pasamos alejadas de ese infierno — Suspiró y Jellal empezó a acariciar su cabello.

— Si me gustaría darle algún regalo, pero... — Volvió a suspirar — El árbol, las luces y las decoraciones salieron más costosas de lo que tenía presupuestado — Se desordeno un poco el cabello.

— Entiendo, pues creo que más que algo material ella desea estar ese día con nosotros, igual si quieres comprarle algo podemos hacer uso de ese dinero —

— No — respondió de inmediato — Jamás usaría ese dinero para comprarle un regalo a Wendy, no es correcto —

— Tienes razón, a mí tampoco me gusta usarlo, es mejor dejarlo solo en caso de una emergencia —

El dinero al que se referían lo tenían guardado en el armario, era el dinero que Erza había ganado cuando trabajó para Hades, a ninguno de los dos le gustaba usar ese dinero, sabían bien que provenía de los crímenes que la organización había cometido. Aun así, apenas se habían mudado tuvieron que echar mano de el para terminar de acomodarse en aquel nuevo país. Lo que sobró lo guardaron para una emergencia, una en específico.

Por si los descubrían y debían irse de nuevo.

— ¿Tienes que trabajar en noche buena? — Preguntó Erza.

— No, esa noche tengo libre pero el 25 si debo trabajar, Ren me dijo que por lo general se generar riñas menores por culpa del alcohol, así que, aunque tenga libre igual debo estar disponible— Bajó sus caricias a la espalda baja de su esposa.

— Hmm entiendo— Se acurruco más en él, todo lo que su panza le dejaba.

— ¿Erza? — Cuestionó luego de varios minutos de silencio.

— ¿Si amor?— Se incorporó un poco para verlo a los ojos.

— Ren nos invitó a pasar noche buena en su casa, con su familia — El semblante de ella se puso serio.

— ¿Crees que debamos? — Cuestionó la mujer analizando la situación —¿Es seguro? —

— Erza he investigado a fondo a prácticamente todos los habitantes de este pueblo, cada vez estoy más seguro que no hay nadie en este lugar que pueda hacernos daño— Ella se mordió el labio inferior pensando — Deberíamos ir, sería más sospechoso si no vamos, sé que las personas del pueblo se cuestionan porque Wendy y tu casi no salen de casa —

La pelirroja empezó a considerar la propuesta de su esposo, era verdad, ella y Wendy solo salían de vez en cuando a dar un paseo por el parque, Erza aun no dominaba del todo el idioma y por eso le daba miedo que alguien empezara a sospechar, se supone que ellos ya llevaban un año viviendo en Francia. Pero si querían llevar una vida normal debían empezar a hacer cosas que cualquier familia haría.

— Está bien iremos, pero solo un par de horas — Jellal sonrió y beso sus labios.

— Lo que tu digas mi Scarlet —

*0*

Miraba con atención a cada una de las personas que estaban en aquel lugar, ninguno se veía sospechoso. Ella había sido entrenada para infiltrarse de forma exitosa en el día a día de cualquier persona, estaba segura de que podría reconocer a un infiltrado con solo ver su forma de actuar.

— Elsie — La llamó su esposo, pero ella seguía escrutando con la mirada a todos los invitados — Elsie— Solo reaccionó cuando él le apretó sutilmente la mano, entonces se giró a ver a su esposo que hablaba con el anfitrión de la fiesta —Como te decía ella es mi esposa Elsie, amor, él es Ren mi colega—

— Encantada— Estrecho la mano que el hombre le ofrecía mientras sonreía con cortesía.

—Es un placer conocerla señora Crimson, Gerad me ha hablado mucho de usted— El hombre le sonrió y se giró por unos segundos — Sherry cielo ven, ellos son Gerad, Elsie y Wendy Crimson— Erza observó que se acercaba una mujer que ella ya conocida.

—Ohhh tu eres la enfermera del hospital— Sonrió con calidez a la mujer frente a ella.

—Si, no pensé que fueras la esposa del nuevo compañero de mi esposo— Sherry sin dudar tomó la mano de Erza y la llevo a que conociera a las otras mujeres del vecindario, también presentó a Wendy con los demás niños que estaba allí, la peliazul se acercó algo apenada pero una niña peli rosa la había incluido inmediatamente.

La velada paso tranquila, entre risas, comida, postres, Erza miraba enternecida como Wendy reía y se divertía con niños de su edad, era la primera vez que jugaba con alguien quien no fuera Romeo, el nieto de Hades.

—Elsie ¿Estás cansada? ¿Quieres ir a casa? — Su esposo quien había estado toda la noche hablando con los demás oficiales de policía que estaban en la fiesta se había acercado a ella.

—Un poco amor, pero Wendy se está divirtiendo mucho, no quisiera interrumpirla — Ambos miraron por un momento a la pequeña que jugaba con la hija de Ren y Sherry.

— Pero si estas cansada es mejor ir a casa amor, por el bebé — La pelirroja sonrió a su esposo y asintió con la cabeza.

— No, lo siento mucho pero no se pueden ir— La forma en como Sherry les habló provocó que Jellal se pusiera alerta, por instinto abrazó a su esposa por la cintura y miro a Wendy que estaba algo retirada de ellos, en su mente ya estaba maquinando una forma de sacar a su familia de aquel lugar — ¿Ya miraron hacia arriba? — La voz de la mujer volvió a sonar dulce y melodiosa.

— ¿Arriba? — Tanto Erza como Jellal subieron la mirada y se sonrojaron — ¿Eso es…? —

— Muérdago — Respondió la anfitriona de la fiesta — Y como dueña de la casa no permitiré que se marchen hasta cumplir con la tradición — Los señalo con un dedo acusadora.

— Ehm... Esto — Las mejillas de Erza empezaron a hacer competencia con el color de su cabello, sabía que no era nada raro besar a su esposo, en su casa lo hacían muy seguido, pero era algo vergonzoso hacerlo enfrente de personas que acaban de conocer.

—Nada de peros — Jellal miró sonrojado a su esposa, a él también le daba algo de vergüenza, pero sabía que Sherry insistirá con el tema así que con delicadeza tomó el rostro de Erza para darle un suave y cálido beso en los labios provocando que varios invitados de la fiesta chiflaran y los molestaran, sobre todo sus compañeros de trabajo.

— Ay como me encanta la navidad— Habló la peli rosa con voz cantarina —Deja salir todo ese amor que tienen las personas—

—Mami, papi— Las dos niñas se acercaron a sus respectivos padres, Wendy se frotaba los ojos —Estoy cansada—

—Entonces vamos a casa mi niña— Erza le acarició el cabello.

—No, no, deben volver a cumplir la tradición navideña — Sherri volvió a señalar el muérdago.

— Pe..pero ya lo hicimos— Se quejó Erza sonrojada.

— Pero ahora hay una nueva persona con ustedes — Jellal y Erza intercambiaron una mirada y se inclinaron para cada uno darle un beso en la mejilla a su pequeña, inmediatamente el rostro de Wendy se enrojeció, avergonzada de ser besada por sus padres enfrente de tantas personas.

— Mami, yo también quiero beso— Exclamó la pequeña Sherria, provocando que una carcajada en los presentes.

*0*

— Mami, papi— La pequeña entró a la habitación de sus padres temprano esa mañana —Ya es navidad— Se subió a la cama y miró a los dos adultos dormidos.

—Hmmm— Jellal se removió y abrió un poco sus ojos —Buenos días, Wendy— Se movió un poco a un lado — Ven aquí— La pequeña sin dudarlo gateo por la cama para llegar al espacio vacío que su papá había dejado en medio de él y su esposa.

— Feliz navidad mi niña — Escuchó, la voz adormilada de su mamá y sintió como está la abrazaba y la apegaba a su barriga.

—Feliz navidad mi pequeña— Su papá también la abrazó y no pudo evitar sonreír sintiéndose afortunada por tener unos padres tan amorosos.

— Feliz navidad mami y papi— Se acurrucó en medio del abrazo doble que le daban sus padres y a los pocos minutos volvió a quedarse dormida.

No había regalos bajo el árbol esa mañana, pero los tres sabían que no había regalo más grande que estar juntos en familia y a salvo.


FELIZ NAVIDAD Y FELICES FIESTAS A TODOS MIS LECTORES

No olviden dejar sus reviews, siempre motivan a seguir escribiendo.

Pondré este fic como "finalizado" porque no sé exactamente cuántos one-shot escriba, espero pronto publicar más y publicar otro proyecto Jerza que ya tengo empezado, pero no lo suficiente adelantado para publicar /.\

Nos leemos

PILIKALI