Agridulce.
El otoño se hace sentir, aunque su comienzo fue el mes pasado, no dio tanta relevancia, hasta el día de hoy. La semana de estudios terminó, dando paso al sábado presente. La tarde recién comienza, junto a ella unos estudiantes aprovechan para juntarse en el centro comercial que está a disposición de ellos, ya que algunos viven en algunas zonas bastante lejanas de la prefectura, o incluso en otras vecinas.
–¡Listo! Ya faltan unos dos o tres más y ya estamos todos —Kendo esta en el interior del centro comercial de gran magnitud, aunque no tanta como la que fue visitada el anterior fin de semana por Izuku y su amiga castaña.
La joven Kendo da una mirada al lado de ella, teniendo a Kyokasentada en la banca extensa, que la misma peli naranja está encima del asiento para numerosas personas. Delante de ellas, hay una barra vacía, donde los pedidos de comida rápida deben de estar, aunque todavía están preparándose. Kyoka observa a su hermano, que está a su lado, peroalejando a los hermanos unas personas entre ellos,todos estudiantes de la clase 1-B.
–No te preocupes Kyoka, ya lo tengo todo planeado. Incluso tengo apoyo —alzando su pulgar como señal de confianza, la joven peli naranja hace contacto visual con su amiga. Kyoka la observa con una expresión desanimada, pero no con tanta exposición de sentirse así.
–¿Estas segura que esto funcionara? —las incertidumbres de ella son obvias, sin darle esperanzas vacías a lo que tiene planificado su compañera de banda y amiga.
–Por supuesto.
Kendo exclama la repuesta que espera esperanzada ser como tal, después de todo, ella quiere ser de ayuda a su amiga. Un favor que quiere darle a la joven que demuestra con obviedad, aunque ella no quiera expresar en palabras, su falta de comunicación sociable. Kendo espera, que este plan, pueda dar en claro que puede confiar en algunas personas, más que nada, en los invitados de la clase B que hoy están presentes.
A algunos centímetros, Izuku habla normalmente con algunos jóvenes de la clase vecina a él y sus compañeros de clases. La conversación con ellos suena un poco forzada, ya que los temas a salir no dan marcha tan fluida, además que Izuku se sigue comportando un poco diferente, como dio a mostrara el principio de esta semana que esta por acabarse. No hay que rechazar tal comportamiento, después de todo, ya tomo la decisión sobre que hará este mismo día.
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–¿Iras o no, hermano? —Kyoka está en frente del joven peli verde, preguntado sobre su reciente propuesta de ir mañana a una reunión amistosa con algunos estudiantes de la clase B. Izuku esta confundido de tal repentina invitación, siendo interrumpido de su calmada reflexión en su cuarto.
–¿Mañana? No sé, estaré ocupado a la tarde se —se rasca suavemente su nuca, estando grato de poder pasar un tiempo con su hermana y poder recuperar el curso de su relación. Esta semana los dos han mejorado gradualmente, pero no consiguen estar en el curso habitual de su relación. Y como tal, le molesta a Izuku, pero lo que más le irrita ahora, es no poder acceder a la invitación de su hermana.
–Pero será unas horas, terminará a eso de las 4 p.m.¿podrás ir? —nuevamente pregunta, esperando una respuesta distinta ahora. Se acerca un poco a su hermano, siendo la repuesta de él de manera corporal inclinar su espalda un poco para atrás. Tal reacción, da el entender de una cierta vergüenza que ella esté tan cerca, comenzado a adaptarse de mala a la lejanía de su relación. Sus mejillas y orejas se tornan rojas.
–Creo... creo que sí —la respuesta que da Izuku, alegra a Kyoka, siendo evidente al sonreír de manera que sus dientes resplandecen, los párpados se expanden, dejando ver con mayor importancia sus ojos de color con tonos tan claros castaños.
– ¡Iiii! —un chillido por parte de Kyoka resuena en el pasillo, posiblemente molestando a los vecinos en su mañana tranquila. La peli púrpura da un salto sin contener su voz, cerrando sus párpados pero no borrando su sonrisa.
El joven de apellido Jiro guarda silencio, mirando sorprendido a su hermana. Ella al detener su reacción eufórica tan intensiva, mirando aún con su gesto en su rostro a su hermano, lo simplifica a una sonrisa de labios cerrados y poco notable. Bajando la mirada, el sonrojo indica su vergüenza.
–Después te digo los detalles —trasmitiendo la vergüenza que siente a través de su voz baja, corre a su habitación sin mirar a los ojos esmeraldas de su hermano. Kyoka al cerrar la puerta, en el pasillo, Izuku suspira calmando todas sus facciones, pero una leve sonrisa las vuelve a tensar.
Gira para volver a entrar a su cuarto luego de abrir la puerta, al cerrarla detrás de él, un leve sonido viaja al pasillo que conecta las puertas que hay. Izuku al estar en el interior de su cuarto, acuesta su espalda a la superficie de madera que tiene detrás, pensando en lo que ocurrió antes de la aparición de Kyoka. Su semblante, se sumerge en la reflexión que tiene en su interior.
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–En la llamada de ayer cuando me dijiste que tu hermano si vendría, estabas muy emocionada, ¿por qué estás nerviosa ahora? —Kendo vuelve a hablarle a su amiga, mirando al frente de la barra, esperando la comida que pidió junto a sus compañeros, incluso de los que aún falta a petición de estos mismos.
–Pero eso fue cuando creí que todo iría bien, ahora no sé si podré arreglar las cosas con mi hermano. No creo que sea una buena idea esto —susurrando al estarcerca de Izuku, Kyoka mira de frente a la joven peli naranja. Tornando una faceta seria, Kendo desvía su mirada a un lado del rostro de la joven Jiro, notando la mirada de un tercero. El hermano de la joven peli púrpura está mirando de manera poco evidente de su pariente. Fugaz, los ojos de Izuku vuelven a clavarse en la charla que tiene.
–No, yo sé que hoy volverás a estar bien con tu hermano —sonríe ampliamente al rostro confuso de Kyoka.
–¿Por quédices eso? Tú no sabes... —estando negativa a la idea de Kendo, Kyoka es interrumpida por la antes nombrada al levantarse del asiento, llamando la atención de la mayoría de sus invitados.
–¡Chicos estamos aquí! —la voz llega a los oídos de muchos espectadores, pero ese detalle no le toma importancia la joven, se enfoca en las tres personas que van despacio en el local en busca de su compañera de clases.
–¡Presidenta! —es la respuesta de uno de los otros dos chicos, siendo el originario de la voz, un joven de cabellera blanca alborotada, vistiendo un conjunto de ropa casual toda negra. Su nombre es Shihai Kuroiro, compañero de la joven Itsuka. Detrás del joven albino está otro con complexión obesa y otro joven con una banda en su cabellera azabache peinada hacia atrás.
La situación luego del almuerzo en el restaurante integrado al gran mercado, todos los jóvenes, pasean e inspeccionan diferentes zonas mientrascharlan y se divierten, pero eso no es del todo para los dos Jiro. En algunas ocasiones, estos dos hermanos resultaron en situaciones incómodas, como entrar en la misma cabina de fotos instantánea con la única compañía el uno y el otro al ser forzado por la clase. Estar sentados al lado del otro en un restaurante distinto de golosinas recién hecha por un trabajador, pasar por el mismo pasillo en un mercado de música e incluso en otro de ropa. Todo esto, es planeado por Kendo y sus compañeros, al haber tenido una charla antes de encontrarse con su amiga Kyoka.
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Itsuka entra unos minutos anticipados al punto de encuentro, pasando por un camino transitado por bastantes personas, al estar cerca de la entrada que es igual usada como salida. Unos caminos más en diferentes direcciones, teniendo en mano su celular, presionando su pantalla en el teclado virtual para hablar con sus amigos a través de mensajes. Logra llegar a ellos a los pocos minutos, esperando fuera del restaurante, que es el sitio primerizo para comenzar su reunión.
Saludando a sus compañeros de clases, siendo en su mayoría chicas al ser las interesadas del tema y un joven con carácter bastante bondadoso, tanto que acepto la petición de ayuda que la joven Itsuka pidió.
–¿Todos tiene en claro lo que tienen que hacer? —la presidenta de la clase B pregunta a las personas que tiene en frente. Mirando de manera panorámica, observa el rostro de todos al preguntar, siendo las expresiones de cada uno semejante y algunas distintas.
–Tenemos que hablar con Jiro para saber lo que piensa sobre el beso y de su hermana, y... ¿qué más es? —levanta sus palmas abiertas apuntando hacia abajo, adoptando un ángulo recto sus codos, copiando con semejanza la posición de una criatura ficticia.
–Unos de nosotros deben estar con él para provocar oportunidades que los dos hablen o se muestren interesados del otro para conversar. Pero con Kyoka no es el asunto, debemos estar enfocados en su hermano —Kendo responde a la pregunta de su compañera de cabellera celeste en tonos desgastados. El color no es natural, es un tinte que ella se aplico como gusto personal.
–Una pregunta —levantando su mano abierta en alto momentáneamente, la chica de cabellera castaña en corte que rodea su cabeza de manera idéntica, cubriendo sus ojos—. ¿Por qué haremos esto? Yo si soy voluntaria para ayudar, pero quiero saber ¿para qué lo haremos?
La pregunta de la joven castaña llena de curiosidad a algunos en diferentes maneras y cantidad. La atmósfera congela el silencio de los labios rojizos y suaves de Itsuki, nunca esperando la pregunta de su compañera en este momento, ya que fue respondida antes de llegar aquí.
–Ya lo dije, es para ayudar a mi amiga Kyoka. Todos sabemos lo que paso la semana pasada en la cafetería, cuando Kyoka y su hermano fueron víctimas de la broma que hizo Mina.
–Yo no creo que fue una broma —el comentario de cierta joven de cabellos largos y verdosos, es escuchada por todos. Intrigados por las palabras de su compañera con carácter naturalmente un poco hostil, mantienen su silencio, aunque algunos preguntan además de Kendo, el porqué—. Mina Ashido es la chismosa de nuestro año todos ya deben saberlo, aparte de creerse la cupido de la academia. No creo que fue solo una broma... Aunque solo son sospechas —levanta sus hombros de manera rápido como un gesto al terminar de hablar, manteniendo su tono áspero habitual en discusiones de cualquier tendencia.
Kendo ignora las palabras dichas por su compañera, prosiguiendo a explicar otros datos de lo que deben hacer, como el intercambio de información y las señales o gestos que deben hacer para coincidir los caminos de Kyoka y su hermano mayor. Terminando de hablar, al notar la falta de unos compañeros invitados, le explican a través de su celular a ellos en el grupo que están todos los involucrados del plan.
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Caminando en un local de revistas variadas, desde mangas hasta libros de materias escolares y de otros temas estaba en diferentes muebles exclusivos, Izuku está acompañado en este sitio con una chica de la clase B y los tres jóvenes que llegaron tarde a la reunión. Izuku está delante, teniendo a su lado a la joven, y los otros por detrás, siguiendo las indicaciones que les dio su presidenta, esta al tanto de algunos mensajes corporales de él, solo evidentes, ya que no so experto en tal rango, solo tuvieron una platica de tal tema con Kendo, quien también carece de experiencia.
—¿Estas seguro que no crees que ese beso, esta...? —Setsuna insiste en su pregunta, queriendo saber como se siente Izuku al beso. En su primera indirecta que captó, la atmósfera dio comienzo a enturbiarse por la evitación del joven cabellos verdes, quien actuaba con normalidad, fluyendo la conversación.
–Ya dije que no, el beso fue un error y no esta haciendo nada a la relación con mi hermana. Ya lo hablamos y lo dejamos atrás —y sin dudas es lo que él quiere, dejar todos atrás, creyendo que con su voluntad puede superar este evento. Acelera un poco el ritmo de sus pasos, pero a los segundos los vuelve a regular al darse cuenta. Detiene su caminar, dejando a unos paso atrás a sus compañeros de escuela, agarra un libro, leyendo lo que dice la portada—. ¿Kyoka les dijo que me preguntaran eso?
La incógnita que pregunta Izuku,dejando de ver el libro para ver los ojos de sus acompañantes, pausa los pensamientos de ellos, aunque lo esté en lo correcto, esta en algo similar. Siendo la petición de alguien aparte de ellos.
–No, tu hermana no nos dijo que te pregunte eso. Yo solo quiero saber, como te sientes. No todos los vidas ves a unos hermanos besarse sin su voluntad al hacerlo —Setsuna responde, tomando la responsabilidad de mentir a su objetivo, evitando que sus tres compañeros no arruinan si es que no saben mentir con calidad.
Izuku mantiene su mirada desconfiada en ella, mostrando un semblante de seriedad, la cual se volvió cada vez más sólida a causa de la insistencia de la joven peli verde. Izuku da media vuelta, dejando el libro en su lugar antes de volver a caminar.
–Como digas —responde serio, dejando atrás a los aliviados jóvenes. Setsuna observa atrás de ella los chicos, haciendo entender que busquen la oportunidad para que los dos Jiro tengan otro encuentro, pero esta vez más apto para una charla.
Los minutos y el retorno de la charla entre los dos jóvenes de cabellera de mismo color, llegan a un punto donde, al estar apunto de salir por ver todo lo que hay en la tienda, Setsuna capta una señal de mano que es dirigida por Itsuka, señalando la acción de Kyoka, estando encima de una escalera por agarrar un libro en el estante superior, el cual no llega. La joven Setsuna entiende el mensaje, aunque tiene una mala vibra de la situación que los meterá. Se acerca a Izuku, detiene su andar con palabras y dirige la mirada de él a su hermana.
–¿Qué estás buscando? —acercando donde esta Kyoka, Izuku pregunta dejando la mala atmósfera que provoca Setsuna cuando estaba con ella, teniendo un semblante neutro y más amigable.
Kyoka mira a bajo, girando su cuello al lado para poder ver mientras se sostiene del mueble al sentir un pece temblor en toda la escalera. La joven queda en silencio por un momento, no esperando que su hermano le hable al estar todo un poco alejado e incomodo. Cuando llegaron, ella se mantenía pensativa y cuando surgía la hora de charlar, había charla, pero no como Kyoka e Izuku quieren, estando acostumbrado a ser más libre al hablar, no a ser discretos y con el temor de arruinar la conversación.
–Un libro para Kendo —responde rápidamente a su hermano, aunque haya tardado para hacerlo. Invadido por un leve nerviosismo, baja de manera lenta y cuidadosa cada escalón, teniendo a su hermano sosteniendo un lado de la escalera.
Mirando de reojo a los insistente ojos esmeraldas de Izuku, mirando su rostro de perfil mientras baja en todo momento. Terminando, deja que Izuku suba y comience su búsqueda del libro, hablando con Itsuka. Joven que tuvo que decirle los mismo a su amiga. Kyoka observa a Kendo, teniendo sospechas que ella lo hizo, molestando la falta de un aviso, siendo hecho en ignorancia de ella.
Las situaciones hechas por los jóvenes que acompañan a Izuku siguen siendo coordinadas con lo que hace Kyoka, llegando a tener unas conversaciones que otra, dejando de ignorarse parcialmente del uno al otro y estar incómodos al estar juntos, por lo menos en medida baja a comparación de antes. Las miradas indirectas de Izuku aumentan de frecuencia son tan disimuladas, Kyoka al paso del tiempo y sentirse esperanzada, hace lo mismo que su hermano. Causando que conecten sus miradas en algunos puntos.
Kendo recibe la información que pudo sacar Setsuna al hablar con Izuku, el joven de complexión obesa es el mensajero e informante, sin haber podido obtener algo de importancia, solo que él evita el tema a toda costa con escusas y en manera de comunicación hostil.
–No podre hacer nada con esto —una de sus manos esta agarrando su mentón, pensando en que hacer, Kendo mira al lado de ella, ignorando la disculpas de su compañero, observado como su amiga se ve más animada que al principio.
–L-lo siento presidenta.
–No te disculpes, ya hicieron suficiente —arqueando sus labios, sonríe mientras sigue mirando a Kyoka, joven que mira de manera no tan disimulada a su hermano hablando con los dos jóvenes que lo acompañan en todo momento. Setsuna se fue a causa de tener que ir al baño de damas, haciendo que la atmósfera se relaje y vuelva a ser más dócil a la hora de hablar.
El joven de estatura baja observa confuso a su presidenta, sin entender si hicieron bien, temiendo que su posible fracaso deje una mala imagen al joven tímido.
–Lo hicieron bien, hagan lo que quieran —mirando una últimavez al joven, Itsuka se dirige a donde esta su amiga. Tocando un hombro de ella, hace presencia su aparición—. Te dije que lo lograríamos.
–Eso dices, pero... Bueno, si lo hicieron, ahora no es tan tenso cuando estoy al lado de él. Creo, que si debo olvidar lo del beso.
–¿Estas segura? —Itsuka esta un poco negada a que pase eso, queriendo que hablen para estar mejor ellos, sin embargo no es de su incumbencia lo que ella quiera hacer.
–Es como dijo Izuku, es mejor olvidarlo. Si lo sigo insistiendo, las cosas seguirán como antes de hoy. No quiero eso —la voz de la joven se sólida, decidida a olvidarse de lo sucedido y la sensación que le invadióese día.
Itsuka mantiene su mirada en Kyoka, sonriendo aliviada de poder ayudarla, por lo menos a darle un empujón a que pueda concluir su dificultad. Mira delante de ella, enfocando en Izukucon los otros dos jóvenes que charlan aparentemente de manera amigable.
–Les tengo que dar las gracias a tus compañeros.
–Hazlas el lunes, ya se fueron algunas chicas.
La joven castaña y otros pocos jóvenes invitados ya se marcharon, al estar cerca la hora para que se concluya reunión.
La hora por fin llega, marchándose uno tras otro en pareja o en solitario, incluso algunos deciden quedarse con otros compañeros y seguir disfrutando la tarde. Kyoka se despide de Kendo, agradecida con la ayuda que le brindó. Girando una media vuelta, se acerca a donde esta su hermano esperándola. La atmósfera no es pesada o tensa, es más relajada y agradable al estar en silencio. Izuku decide hablar con su hermana, consciente de que la atmósfera agradable no durará tanto en su estado.
–¿Quieres hablar? —la pregunta hace que Kyoka se sorprenda de tal incógnita, estando en lo cierto, pero no esta preparada en hacerlo ahora.
–¿De qué?
–Sobre el beso —el tema, es el menos indicado para Kyoka que comienza a aceptar el olvido del suceso. Abriendo sus párpados por la sorpresa, la joven Jiro se le quita la voz a causa de sus emociones que está sintiendo.
–No... no debes preocuparte por eso. Ya dijiste que lo olvidé —la voz de Kyoka se tuerce un poco en la timidez. No es por la vergüenza, si no que aún debe poner más voluntad que por el momento no tiene, para aceptar en público o con alguien su decisión.
–Sé lo que dije, pero me retracto —la sorpresa que le da a Kyoka es tanta que detiene su caminata por unos instantes, mirando el rostro de su hermano, quien tiene un leve rojizo en sus orejas—. Ayer la tía Akira me llamó antes de que hayas tocadola puerta. Me dijo que nuestra mamá le dijo que hablara conmigo y hablara de tema.
–¿Les dijiste? Sobre el beso —apura el paso, volviendo a estar al lado de él. Los nervios la alteran al tener en mente, que su hermano le dijo sobre el beso a su tía. Kyoka no quiere que su familia se enteren de eso, pero si lo hacen ¿cómo reaccionarían?
–Es obvio que no, nunca les diría —laspalabras de Izuku alivia a la joven peli púrpura, perdiendo el temor de que hayan llegado tal noticia a su familia—. Ella me preguntó que esto que pasaba entre nosotros, no le dije, pero me recomendó que lo hablemos, y dijo que nuestro mamá está preocupada por eso. Entonces, por eso decidido que hablemos de esto.
Detiene su andar, girando para quedar en frente de su hermana, decidido luego de una noche de reflexión junto a otras palabras de su tía con profesión de abogada. Kyoka se mantiene tiesa, indecisa si negar la charla de su hermano, o hablarle. Solo dura unos segundos, al tener en mente la decisión quer va a elegir. Cerrando sus labios abiertos, los segundos pasan para que los vuelva a abrir, dejando paso libre a las palabras de Kyoka.
