Búsqueda en internet.

–¿Qué esta pasando? —Mika en un estado aún adormecido pregunta en la situación, limpiándose el borde de sus párpados cerrados, ocultando su ojo izquierdo. El ojo que observa el comedor, sus dos hijos y por un momento la silla tirada, se mantiene en su único hijo varón por los siguientes segundos, captando por medias la atmósfera al ver su semblante.

Los ojos marrones con tonos claros, oscureciendo tal color al acercarse más al punto negro del iris, contemplan temerosas el acto de Izuku, olvidándose de su desayuno apunto de terminar.

–Tú... ¿qué le dijiste,mamá? —regulando lo nervioso de su actitud irritada, los ojos lacrimógenos de Izuku observan a su madre, sin lograr que sus cejas se relajen y regulen su posición ni un centímetro.

–¿Decir qué? —rascando su cabeza, removiendo algunos mechones descabellados, la mujer se intriga sobre la pregunta de él. La actitud que le presenta conjunta con la atmósfera, generando un mal presentimiento en su interior.

–Le dijiste sobre Inko —unos pasos sonoroshacia delante, son semejantes al ritmo del caminar escalofriante en la espalda de Kyoka. Ella no tienen un buen presentimiento. La chica observa las acciones de su hermano, esperando que él no haga nada perjudicial o exagerado, si no tendrá que intervenir de manera física—. ¿Qué cosas fueron?

–Nada, ledije algunas cosas que ella quería saber —la actitud el sorprende, siendo ingenua de la gravedad total sobre el tema y la relación que tiene con Izuku, Mika adopta la seriedad que no alcanza para calmar la situación—. Fueron solo algunos sucesos cuando te encontré y algunos datos de tu madre.

–¿Qué cosas? —su pasado debe estar como indica su tiempo, atrás, alejado del presente y aún más de su futuro.

–Ya dije, cosas que tu hermana quería saber —repitiendo la oración que antes dijo, Mika después de sorprenderse por la actitud hostil de Izuku,más de lo que ella creía, la seriedad se apodera lentamente de la voz y faceta de Mika.

–¿Ella quería saber sobre algo que nunca pasó y nunca me preguntaste, he? —la confusión que le provoca la pregunta de Izuku es evidente en el silencio de Mika, congelando todo su cuerpo y relajando los músculos faciales antes tensos—. Yo nunca fui abusado.

–¿De qué estás hablando? —su faceta contrae demanera leve la confusión que siente con la seriedad que demuestra«. ¿Abusado? ¿De qué está hablando?» son los pensamientos de Mika, orientada por palabras que la llevan a medio camino de entender, rodeada de dudas.

–Izuku —el llamado de Kyoka arrebata la atención de las dos personas presentes—, mamá no me dijo sobre eso, fue la tía Akira —levantándose de su asiento, sintiéndose por alguna razón intimidada e inferior al estar sentada.

Akira, la mujer que sabe parte de su desgraciada infancia, parte de los motivos de los cuales, y lo mucho que le ha hablado a una persona del sufrimiento pasado, convertido en un rencor que no cesará con una charla. Por un momento, la horda de histeria avivando el fuego del interior de Izuku, se apaga de manera instantánea, reemplazando todo el calor sofocante a un camino frío desde su espalda baja hasta su nuca. En él, hace conexión sobre un detalle que antes no se dio cuenta, tampoco le dio importancia, el conocimiento de su tía y su intromisión en la charla que su hermana tuvo con su mamá.

–¿Qué... dijo exactamente? —da vuelta hacia Kyoka, dejando un poco sorprendido a la antes nombrada y su madre a tal cambio de voz, siendo ahora un tono suave pero preocupado, estando camino al nerviosismo.

–Nada claro, no me dijo mucho —al lado de ella la silla es arrastrada hacia delante, acomodando como están las otras sillas, exceptuando la que está en el suelo. Kyoka desvía su mirada un rato para ver a su madre, estando ésta acomodándose sus mechones levantados. El acercamiento lento de su hermano, hace que vuelva a enfocarse en él.

–¿Qué dijo? —el temor hace que su voz vacile, ondeando el tono como el volumen de las palabras sueltas por su boca. El ojiverde mantiene su mirada en Kyoka, brillando cada vez más por la acumulación de un líquido salado.

–Solo que no estaba segura sobre que si te habíaabusado tu mamá antes de ser mi hermano. Pero eso fue después que haya dudado tanto sobre que decir, o parecía eso.

–¿Cuándo —Mika se entromete en la conversación— te dijo eso?

–Fue cuando te fuiste a contestar la llamada de trabajo —ayer en la ocasión donde Kyoka renuncio a su paciencia para que su curiosidad sea satisfecha, una llamada por vía del teléfono fijo arrastro la presencia de Mika hacia la sala, en la estantería donde esta el comunicador. Dejando sola a Akira con Kyoka, siendo víctima de la antenombrada por ser la única persona que podía sacar sus dudas en ese tiempo.

–¿Nada más? —Izuku comienza a sentir el abandono del peso espinoso que dio aparecer en su interior, provocando que su respiración sea más rápido pero errada, sin llevar a cabo supropósito, exhalando e inhalando de manera anormal. Sin embargo, eso ya está por calmarse.

–Sí —la hermana de Izuku al aprobar que si hay otro conocimiento, es dicha con una faceta seriedad, ocultando parcialmente el temor que aún siente por la anterior forma de actual de Izuku. Las piernas de ella oculta un temblor leve, arruinando suequilibrio, pero no lo perjudica—. De pequeño solías orinar en la cama.

–Oh... eso —encogiendo sus hombros al oprimir los músculos, avergonzado de haber acordado la mala disfunción al mojar la cama de pequeño. Izuku observa nuevamente a su hermana, queriendo confirma de nueva manera si le dijo algo más, pero Kyokase adelanta y dice que no, mostrándose irritada—. Bien —suspira aliviado, sabiendo que su tía no reveló nada que lo perjudique, o así lo ve él.

Mika observa a su hijo, estando él dado vuelta, siendo lo único que puede ver es su perfil trasero. ¿Qué fue todo eso? ¿Qué acaba de pasar? Y ¿por que Izuku estaba tan enojado? Son preguntas que rodean la mente de la mujer. Lo poco entendible que es la situación para Mika. Absteniéndose de preguntar ahora sus inquietudes, guardando la búsqueda de lasrespuestas a un tiempo futuro y con una atmósfera más apacible. La que ahora ésta, está en un proceso de recuperación después de toda la tensión.

–Te encuentras bastante aliviado después de todo —pero la recuperación retoma el camino en dirección contraria. Kyoka deja de tener los temblores por ella misma, dando un paso para delante, insatisfecha por los resultados de la discusión. Ella quiere saber porque Izuku la dejó desamparada, y por eso seguirá con la conversación—. Aunque haya sido un asunto del pasado, debías decírmelo. Soy tu hermana y siempre he estado ahí para ti, ¿por qué actúas de manera era desconfiada conmigo últimamente? ¿Es porque ahora estamos en una academia? —los ojos avellanas de Kyoka no demuestran lo mismo que su voz. Las preguntas que realiza se obstruyen levemente por la tristeza que siente, al ser lastimada por la desconfianza que Izuku muestra en diferentes ocasiones.

Izuku quiere responder las preguntas, aclarar algunos asuntos que ella quiere saber o incluso mentirle sobre algunas cosas de su pasado. No puede, ninguna de las opciones que tiene en su mente no puede hacerlas. En su garganta hay como si se tratara de una roca, no un nudo ni nada parecido, él siente y sabe que la sensación que interrumpe su habla semejante a una roca rígida y abundante.

–Bien —los segundos transcurrieron y Kyoka no consiguió las respuestas que esperaba de su hermano. Aunque haya sido en un corto lapso, sus ojos son afectados por la misma sensación que quebró su voz, dejando salir las lágrimas que no quiere mostrar—, no digas nada.

Kyoka no tiene dudas en querer irse, realizando la acción que es pausada por la intromisión de la persona culpable de las lágrimas. Izuku bloquea su paso que causa de sus instintos, sabiendo que si la deja ir con su estado actual, después complicaría solucionar la interacción entre ellos. Sin decir nada o hacer algo, mirando a su hermana a los ojos indeciso, ella lo rodea rápidamente para irse al sentir el desborde de una lágrima.

Kyoka al pasar por su madre, observa a los ojos por un instante. Aumenta su paso hasta llegar a su cuarto, cerrando con fuerza haciendo que sea presente el ruido. Izuku rompió la promesa que le hizo el día que pudieron restaurar la incomodidad del beso, la promesa que consistía en nunca ocultar algo que podía compartir y tener ayuda en el caso, tener una persona con confianza para resolver cualquier complicación. O así es como Kyoka creía que sería después de hacer el pacto.

–¿Por qué le dijiste? —la voz del joven se lanza contra la mujer con aspecto sin arreglar, trasmitiendo la sensación que abunda en su interior por el momento. Inseguridades que rodean la situación, anhelando saber el porqué su madre y su tía le dijeron a Kyoka de manera tan fácil, aunque ella quiera saber sobre su madre, Mika y Akira ya deben saber que hablar de su madre es algo que él desprecia, más si debe decirlo él mismo.

–Sabes como es Kyoka cuando se pone insistente, y tu tía también colaboro,no tuve otra opción —no era su intención echar parte de la culpa a su hermana, pero no puede aceptar toda la culpa al no ser de ella. Mika mira aún el perfil que su hijo le presenta, dudando poco al darse vuelva a los instantes de responder.

–Y tu ya debes de saber que nunca me gusto hablar de mi madre. Inko y todo lo relacionado de ella, es cosa del pasado. Aún cuando Kyoka insistía, no debiste decirle nada, no debía saber que mi antigua madre era una prostituta, ahora tendrá ideas estúpidas.

–Yo también tuve ideas estúpidas al saber que Inko trabajaba en eso —la respuesta de Mika pausa por un momento el retorno a la actitud demandante de Izuku, la misma que provocó su despertar. Los gestos faciales de la mujer están neutrales, aunque el tiempo de tal estado se acaba cada vez más por un semblante más serio.

–Pero ella no debe pensar en eso, no debe tener la duda que si su hermano fue abusado o no, cuando todo eso, es mentira —los tonos de su voz se alzan con violencia, con el objetivo de dejar en claro su argumento de nunca haber sido una víctima de tal aberración. De igual manera, la mano de Mika se alza a lo más alto, logrando conectar su mano contra la mejilla de su hijo. Él ya traspasó la línea del respecto muchas veces en la discusión.

–Estas muy nervioso, deja de hablar antes que te golpee de nuevo —el rostro dado vuelta de Izuku, mirando a la dirección de sus ojos abiertos por la sorpresa, siente un ardor creciente en su mejilla. Tiene la intención de tocar el sitio con su mano pero se detiene en medio camino, bajando nuevamente.

Izuku vuelve a conectar sus ojos contra los de su madre, desvaneciendo el enojo de antes, reemplazado por uno semejante, pero con mayor intensidad al igual que con el nerviosismo reprimido al ser consciente de su posición. Mika al reconocer su acción, una pizca de culpa contagia a otras a su alrededor aumentando el sentimiento. Ocasiona que la hostilidad que mostraba se reduzca significativamente.

–Hijo, entiende en la situación que estaba, no... —la larga, incorrecta y errática respiración de Izuku son exageradas, hinchando y desinflando su pecho. Sus bordes inferiores del párpadocomienzan a llenarse de lágrimas que se agrupan, en ese punto él ya se siente patético e impotente, tomando la decisión de marcharse sin escuchar a su madre.

Al irse, lo hace con violencia, sin tocar a Mika, rozando su costado al apurar su paso para irse a su cuarto. Los pasos sonoros de él, acompañan otros menos notables, siendo de su madre más ligeros.

–¡Izuku, espera! —Mika exalta intentado detenerlo por su habla al ser menos rápida que él, fallando incluso al llegar a la puerta que Izuku abre, cerrando antes que pueda interrumpir el encierro del joven—. Abre, Izuku.

Suplicando a la puerta que le dé el permiso de entrar, Mika toca la madera mientras sigue hablando al material inerte, quien hace oídos sordos. Al otro lado, Izuku ignora las palabras insistentes de su madre, dando cambios de ánimos de manera continua.

— —

A unos metros, separada del acto escandaloso por unas paredes, el cuarto de la única mujer en la actual generación no sabe de la existencia del conflicto. Kyoka disgusta la sinfonía agradable a su opinión, admitiendo la existencia de su admiración a querer llegar a sonar igual que la banda de rock que escucha por sus auriculares.

La joven tarareando el ritmo de la canción desliza su dedo por la pantalla de su celular, mirándolo acostada en su cama. Busca algún entretenimiento mientras la música transcurre en sus oídos, consiguiendo su objetivo de pasar el tiempo al entrar a la aplicación de navegación en el internet.

–¿Qué es esto? —mirando la esquina superior izquierda, el contador de ventanas demuestra que hay tres abiertas, contando la que está actualmente, mostrando la página principal y la barra vacía del escritorio.

Al dar un toque en el icono, dirige su mirada al titulo de las dos pestañas, y en ese momento entiende la duda reciente. Una búsqueda es de Toshinori Yagi, cuando la intrigante figura de él apareció en la revista que Momo le empresto, y en la otra, la más reciente, se trata de un tema que sonroja a la joven chica, provocando el cambio de su expresión a una apenada. "¿Cómo se siente un beso?" Es la búsqueda que Kyoka realizó el mismo día sobre la de su profesor.

Entrando a la página, esta se actualice primeramente, procediendo a bajar y leer los artículos en el. Presentando el inicio de la búsqueda web, esta la respuesta a su pregunta, pero este se trata más sobre la reacción del cuerpo, y no la emocional, como ella quiere saber.

Bajando un poco, encuentra preguntas semejantes. Lee las preguntas en espera de conseguir la información que quiere. Algunas de esas preguntas son, ¿qué se siente dar el primer beso? ¿Cuándo se debe dar el primer beso? ¿Cuántodura la saliva de otro en tu organismo? Aunque sea peculiar la última, le salió en la misma sección donde encuentra lo que ella quiere, el saber como se siente un beso. ¿Qué se siente dar un beso? Al leer, le da un toque para entrar al artículo.

Kyoka se concentra en su lectura y en cada palabra, intentando conservar su faceta serena distorsionada por elsonrojo de sus mejillas y orejas. Es claro que el artículo va a dar más énfasis en parejas al ser un gesto habitual del tema, pero Kyoka lo olvido. Al leerlo, piensa en el beso de su hermano con ella, dando una idea que descarta por ser imposible.

«No, no, Izuku y yo nunca podremos ser eso. Además no es apropiado» pensar en esa clase de relación le parece de posibilidades nulas. Kyoka después de sacar su idea, sigue leyendo el artículo, relacionando la descripción de cómo es un beso con su primera experiencia.

Incluso en algunos renglones narra experiencias de algunas chicas, las cuales no le da a Kyoka que sean de verdad, pero eso no le interesa, si no lo que dice. Es dicho como algo mágico, emocionante y único. La joven empieza sospechar que es un blog hecho por alguna joven o mujer con perspectiva optimista y enamorada, bajando sus ganas de seguir leyendo, queriendo evitar tener ideas erróneas y no realistas.

–Un poco más, y luego cierro la página —sus hombros se relajan después de estar rígidos, levantados por haber sufrido la pregunta de si seria posible tener una relación amorosa con su hermano, aunque solo fue una fugaz idea proveniente de su inconsciente por la duda del momento.

Minutos transcurren para terminar de leer el artículo, concluyendo la lectura de una manera adictiva. La chica cierra la página, dando una mirada rápida a la otra ventana que habla sobre Toshinori, más que nada una biografía, pero cierra el navegador y deja su celular a su lado. De opinar que el contenido terminaría siendo algo hecho por una persona ingenua, cambia a una posible verdad. Algunas sensaciones que fueron nombradas en el artículo al realizar el acto coordinaron con lo que ella sintió. Dejando de lado descripciones científicas sobre lo que le pasa al cuerpo al besar a alguien, sobre las hormonas y demás, Kyoka entra en un estado de pensar profundo.

Si ella siente lo que en la página hablo al haber besado su hermano, aún cuando no haya sido por voluntad propia, ¿qué significa? ¿Podría decir que es alguna atracción, o solo confusión, o incluso una reacción natural? Kyoka no está segura, la incertidumbre nubla con fiereza su mente en trabajo extremo para conseguir una respuesta que deje la deje tranquila. Otra duda molesta a Kyoka, abriendo una puerta que dependiendo de sus acciones, podrá vivir nuevas sensaciones y vivencias peculiares.