La reina de mis caprichos
—Candy, me veo obligado a posponer nuestra boda —Ella continuaba cepillando, pero su enojo era bastante evidente—, pero no sé por cuánto de tiempo —Era cierto. No quería mentirle más de lo que ya lo había hecho hasta ese momento. Sabía que peor que romper una ilusión seria crear unas expectativas que no estaba seguro de poder cumplir. Esperaba, deseaba, poder volver en unas pocas semanas, pero no podía estar seguro del todo... Podían darse muchos imprevistos y quizás no sería tan fácil recuperar a Stear, si es que era él y había perdido su memoria... ¿Cómo convencerlo de que era mi familia?... Tendría que llevar algo que lo demostrara. En aquellos momentos tenía mil dudas sobre cómo desarrollaría la situación para poder garantizar nada a nadie. De lo único que estaba seguro era de que quería volver, cuanto antes mejor, con ella—. Ayer noche, tenía tantas ganas de tenerte a mi lado que se me olvidó por completo.
—¿Se te olvidó?... Vaya —Respondió secamente. El fuego de su mirada, por el espejo, me recordó el momento en que me pedía que le diera más fuerte en Florida. Mi empalmada fue fulminante y tuve que enlazar mis manos, apoyándolas en mis piernas, para ocultarla, apartando mi mirada para tratar de calmarme de nuevo, "Stear, piensa en Stear... Ahora no puedes renunciar. Candy lo entenderá y podrás estar con ella cuando vuelvas. Deja de pensar con la polla, ¡Diantre!", me repetía interiormente "esto era mucho más fácil cuando éramos solo amigos".
—Ayer recibimos dos cartas y una invitación de Terry para el próximo estreno... —Recordé—, tú podrás ir, si quieres —No quería que creyera que trataba de deshacerme de ella. Seguía considerando a Terry como un amigo y quizás sería bueno que hablara ella primero con él, respecto a nuestra relación. No tenía ganas de volver a romperle cara, como cuando traté de hacerlo reaccionar tras encontrarlo borracho en un bar del centro... pero tampoco dudaría a hacerlo, si se hiciera necesario—, puesto que coincide con la fecha anulada, pero seguramente yo no podré —Me pareció notar cierta sorpresa en su expresión, pero no dijo nada, así que continué con la explicación que le tendría que haber dado la noche anterior—. Una de las cartas es de un equipo de investigación que trabaja por mí en Europa, desde hace varios años. El resto de la familia prefirió celebrar el funeral de Stear, pese a no haber recuperado resto alguno —Era algo, que en su momento, recuperada mi memoria, me había molestado bastante... Aunque podía entender la necesidad de la tía. De hecho, cuando encontré a Candy en lo alto del árbol, el día del funeral, al que ninguno de los dos pudimos asistir, fue porque también había sentido la necesidad de liberar mi frustración, alejado de todo el mundo. Pero encontrarla allí me hizo sentir mejor. En cierta forma, notaba que ella tampoco se resignaba a creerlo. No éramos los únicos...—, pero yo no perdí la esperanza de que se hallara simplemente desaparecido —Ni siquiera se había recuperado la avioneta—. Hace un tiempo, encontraron una pista sobre alguien que encajaba bastante con él y la hemos estado siguiendo desde entonces —También habíamos podido localizar restos suficientemente íntegros de su aparato, detrás de lo que, entonces, habían sido las líneas enemigas. Aquello me convenció aún más sobre la probabilidad de su supervivencia—, con intermitencia y sin conseguir confirmarlo hasta el momento.
Candy por fin se giró aturdida— Pe... pero...
—Nadie más de la familia sabía de mi investigación —Sabía que seguramente tendría un sinfín de preguntas—. No quería alimentar falsas esperanzas y que, en caso de resultar infructuosas nuestras pesquisas, volviéramos todos a pasar por el mismo dolor de antaño. También he mantenido una comunicación regular con la Srta. O'Brian.
—¿Ella sí que lo sabía? —En aquel momento, sentí que habría podido hablarlo con ella. Había tantas cosas para explicarle y tan poco tiempo para hacerlo...
—Sí, ya que ella, a través de su familia, en el antiguo continente, también realizaba otra investigación paralela a la mía y podíamos contrastar las informaciones —De hecho, fue ella quien me contactó, después de descubrirse mi verdadera identidad, para que la ayudara. Yo ya había empezado a investigar por mi parte, hacía tiempo, pero fue una grata sorpresa y nos pusimos de acuerdo enseguida-. Pero éramos conscientes de que, de no tener éxito, solo provocaríamos más dolor a los demás y acordaremos no decir nada. Por una noticia que pude leer en el diario de ayer, ahora sabemos que, de ser Stear este hombre, podría estar en serio peligro y es preciso que yo, por mi propia experiencia y contactos, viaje personalmente para poder ayudarle y traerle a casa sano y salvo —Por fin mi miembro se había relajado—. No estamos seguros del todo, pero hay bastantes posibilidades que sea él, y por pocas que fueran... —Candy parecía más calmada también—. Pero ahora no podemos esperar, y estando la fecha de la boda tan próxima... —Tanteé—. tampoco sé si puedan salir imprevistos que me retengan allí por más tiempo del calculado… Georges, la tía y Archie tendrán que mantenerse al cargo de los negocios familiares, por si acaso, mientras me ausento... —Me mordí por dentro ante el olvido... No quería preocuparla innecesariamente y aquí estaba yo implicando que me podría pasar algo—. Pero esto ya se ha hecho en otras ocasiones —Añadí inmediatamente.
—¿Cuándo...? —La voz se le cortaba y sentí una punzada, al pensar en la separación.
—Tenía previsto partir en una semana, a la vuelta de las negociaciones con el Sr. Franklin, y que no me llevara más de una semana de ausencia, pero el contenido de la carta me obliga a partir, cuanto antes mejor, y Georges solo ha conseguido confirmarme que tenía todo preparado para marchar esta misma tarde y como ya te he dicho, tenía que informar a la tía antes de que ella partiera esta mañana... —La cara de Candy se había transformado, transportándome a otros tiempos donde era causada por otro. Me acerqué, inseguro sobre el modo de tratar aquella situación—. Seguramente..., puede que en el desayuno..., yo... —"He sido un estúpido sin tacto...", me arrodillé para poder quedar a su altura—. Lamento si te he inducido a equívocos o disgustado con la anulación de hace un rato... No podía informar a Archie aún porque lo más probable es que quisiera encargarse él personalmente..., al tratarse de su propio hermano —Pero yo no podría volver a fallar a nuestra familia tampoco. Sus padres ya habían perdido un hijo—. Pero no tiene ni la experiencia ni los contactos necesarios y, además, lo necesito aquí en mi ausencia —Cogí sus manos para notar su tacto e intentar transmitirle mi sinceridad—. Y necesitaba captar la predisposición de la tía para hablar en privado, sin interrupciones. Ella se encargará de informar a Archie cuando sea el momento, y también mantendrá dispuestos los preparativos para nuestra boda, para poderla celebrar a la semana de mi vuelta, sea cuando sea esta —Esperaba que no muy tarde—. Cuando recibí el correo, lo primero que vi fue la tarjeta de Terry y su carta. Te lo iba a comentar para planificar la mejor manera de declinar la invitación, por la coincidencia en la fecha —Todavía me preguntaba cómo lo había podido confundir tía Elroy, pero no quise darle más vueltas. Un impulso me hizo besar sus manos—. Pero, al leer la otra carta, pensé que sería muy improbable que pudiera estar de regreso a tiempo y que, de todos modos, seguramente, te gustaría disfrutar de la oportunidad de ver actuar a Terry —A pesar de todo lo que habían vivido, Candy no le había podido ver actuar en condiciones—, por fin, en un gran escenario, ya que en las anteriores ocasiones nunca pudiste... en esto estaba cuando entraste en el despacho anoche —"Y me hiciste enloquecer de deseo por ti...".
Continuará...
