Armaggedon Dimensional
Hola a todos, soy ZarBalor, reportandome con otro capitulo de Armaggedon Dimensional, originalmente tenía planeado subir este capitulo antes de Navidad, y por poco y no lo logro, de cualquier manera, me di cuenta en el capitulo anterior que cometí un error fatal, al dar por hecho que todos conocían la saga de Persona y no me molesté en explicar siquiera un poco de sus personajes, con suerte dije sus nombres y Alias, lamento mucho ese error de mi parte, trataré de ya no repetir ese error y ser un poco más detallista con los mundos que uso.
El capitulo de hoy se lleva acabo en el universo de Call of Duty: Zombies, más concretamente en la Historia del Aether, la cual llegó a su fin en Septiembre de este año, que a su vez, fue una saga que seguí por completo desde que la re-descubrí allá por el 2012, pero bueno, ya puedo jugar mejor con la historia, espero que el capitulo de hoy sea de su agrado, ¡Empecemos!
Última actualización: 2 de Diciembre.
Tiempo Transcurrido: 3 semanas (21 días).
Capitulo 4
Las Bestias de Tabuu: Los Apothicon.
Localización Desconocida
Oscuridad, era lo único que se veía, solo se escuchaban unos pasos y ciertos murmuros, pero era difícil distinguir las voces, las paredes eran muy estrechas, de piedra seca y la luna apenas iluminaba el oscuro lugar.
- ¿Erra parte del plan ir a tientas en la oscuridad? - se escucho entre la oscuridad una gruesa voz con acento ruso.
Click, Click
Un encendedor se prendió iluminando un poco el estrecho pasillo mostrando a 4 hombres adultos, el ultimo era un hombre alto, con un gorro de aviador, ojos azules y una barba de chivo con bigote, vestía unos pantalones azules con una gruesa camisa negra de manga larga y encima de esta un chaleco anti-balas verde y guantes marrones ademas unas botas del mismo color, ese era Nikolai Belinski, el segundo era otro hombre de aspecto asiático, con cabello negro y largo atado en una coleta, ojos marrones, con una barba pequeña y bigote, él vestía una camisa verde sin mangas con algunas vendas en sus brazos y pantalones azules, ademas de unas botas negras y portaba una Katana en su cintura, el japones respondía al nombre de Takeo Masaki, el siguiente era un hombre alto de aspecto alemán, de pelo corto y negro, ojos azules y un pequeño bigote, el vestía una camisa blanca con un chaleco verde encima, pantalones gris oscuro y botas marrones, él era el Dr. Edward Richtofen y el hombre que sostenía el encendedor era alto, de pelo marrón y corto, ojos azules, él portaba una camisa gris debajo de una chamarra de color marrón, guantes negros y pantalones color crema, con botas negras, ese hombre era Tank Dempsey.
- Dennos el fuego, y conocerán el infierno - dice Dempsey caminando.
- No hables tan a la ligera del infierno - responde Takeo a su compañero.
- Tranquilo Tak, no me refería al verdadero - le contesta el americano al nipón.
- Caballeros, hemos llegado - dice el Dr. Richtofen viendo un hueco en el muro cubierto por una clase de papel.
El alemán rompe el papel que resultó ser solo un póster para mostrar el cuarto de lo que parecía una celda de prisión, al salir de ese cuarto, efectivamente notaron que estaban en una prisión, pero no en cualquiera, esa prisión se veía macabra, muy descuidada, con velas tiradas en todos lados, y por muy raro que parezca, cuerpos embolsados colgando del techo como si fuera una horca.
- ¿A donde nos trajiste? - pregunta Nikolai.
- Deberíamos estar cerca del laboratorio, no importa - susurra Edward - Es por aquí, si me permiten - el hombre lidera al grupo.
El cuarteto de hombres se encamina por los corredores de esa prisión, siguen su camino hasta llegar a una clase de laboratorio subterráneo, no resaltaba mucho excepto por 4 cuartos criogénicos y un escritorio donde había un hombre leyendo un libro, el grupo baja las escaleras encontrándose con el hombre.
- Llegas tarde - dice el hombre que leía el libro interrumpiendo su lectura y girándose revelando tener un parecido idéntico a Richtofen, era exactamente iguales, incluso sus ropajes eran los mismos - Doctor - el hombre cierra el libro mirando al alemán.
- Doctor - saluda el Richtofen que iba con el grupo - ¿Hay algún problema? - pregunta, el otro alemán solo le da un contenedor donde venían unos viales que contenían un liquido rojizo.
- Dos para cada uno, la supervivencia depende de eso, agh, ya ya ya, tu recuerdas, hay tanto que hacer, un cuerpo para Maxis, abrir la puerta - mientras Richtofen explicaba cosas, el grupo del otro Richtofen (Si, esto puede ser algo confuso de explicar) miraba a los alrededores, Nikolai logró divisar dentro del contenedor criogénico a una mujer adulta, aunque no lograba ver bien quién era.
- ¿Estás segurro de que no te estas confundiendo Edward? - pregunta el Richtofen que iba en el grupo.
- Ah, vas a necesitar esto - Richtofen le entrega el libro que leía a su otro yo, este era grande y de color rojo, con unos bordes dorados un placas igualmente doradas con símbolos extraños grabados.
- ¿El Kronorium?, pero si ya lo he leído - contesta Richtofen con una risa.
- Léelo, de nuevo - el otro Richtofen ordena mientras abre un portal azul.
- ¿Qué, significa esto? - pregunta Richtofen consternado con lo que leía - Las paginas cambiarron ellas, nuestra sangre, MI sangre, ¡No puedes pretender que permita que esto suceda! - dice Richtofen a su otro yo que solo eleva sus manos como diciendo "Es lo que hay" mientras se va en el portal - ¡Serrás hijo de perra! - el doctor lanza enojado el libro, pero el portal ya había desaparecido.
- Déjame adivinar, no vas a decirnos de qué se trató todo eso - intuye Dempsey.
- Oh explicar porqué hay gente en congeladores - dice Nikolai.
En ese momento se escuchan unos rugidos en la parte de arriba y estos iban haciéndose más fuertes.
- Nos vamos - es lo único que dice el doctor.
- Kuso - dice el japones.
- Da konechna - ahora dice Nikolai.
- Asshole - completa Dempsey mientras cargan sus armas.
Al salir del laboratorio notaron como todo estaba infestado de zombies, parecían presos y oficiales de la prisión, pero tenían ojos rojos, los 4 hombres empezaron a disparar a diestra y siniestra a cada no-muerto que veía, Takeo usaba su Katana haciendo cortes limpios y precisos, Dempsey disparaba las pistolas duales que tenía y Nikolai lanzó la hacha de mano que traía clavándola en la cabeza del zombie, el grupo miró como un portal azul yacía frente a ellos.
- ¡Ahí!, ¡Vayan al portal!, ¡Ahorra! - gritaba Richtofen.
Antes de llegar al portal, una enorme figura salio de un corredor, parecía un guardia zombificado pero era mucho mas grande y robusto, usaba un casco que cubría su cara con una plástico aunque estaba roto, tenía algunas cadenas alrededor de el y portaba un garrote en sus manos.
- Scheisse - dice Richtofen al ver al mastodonte.
- ¡YO RENACERÉ! - grito el zombie golpeando el portal con su garrote que causó una pequeña explosión que no solo destruyó la ruta de escape del grupo sino que también terminó con la vida de ese zombie guardia.
- Mein Gott, ¿Qué. . . Qué he hecho? - se lamenta Richtofen mirando el lugar donde estaba el portal.
Más rugidos de zombies vuelven a escucharse en el lugar haciendo que el grupo se levante y preparen sus armas mientras el corredor empieza a llenarse de cadáveres vivientes hasta donde alcanza la vista.
Ciudad Urbana
En una ciudad aparentemente normal, digo aparente porque por mucho que esa ciudad sea normal, uno de sus habitantes, no lo era, para nada; ese habitante es un chico alto de 20 años, cabello negro y muy alborotado que estaba cubierto por un gorro, de tez caucásica y ojos rojizos, su ropa consistía en una playera negra debajo de una chaqueta igualmente negra, jeans azules y botas negras. Ese era Alan Ignis, el pirómano desquiciado sobreviviente de la Gran Guerra Dimensional, ha pasado cerca de 18 meses desde que sucedió aquella Guerra. Nadie en su dimensión supo lo que ocurrió, solo una persona notó la ausencia del azabache, su mejor amiga/compañera/roomate/jefa de la casa, Tara, la chica lo apaleó por desaparecerse y dejarla sola, el chico terminó en un coma, cuando volvió la chica lo apaleo nuevamente pero ya sin dejarlo tan lastimado, en fin, Alan tuvo que compensar el tiempo que dejó sola a su amiga así que el tuvo que ir por la comida 3 veces a la semana, y se debía comer lo que la chica quería.
Por suerte para el pobre diablo, su amiga era una Diosa Generosa y quería comer pizza, por lo que el chico tuvo que ir a responder con su deber.
- Esa desgraciada, aprovechada hija de su mecánica madre -
El chico seguía maldiciendo al amor de persona que era su amiga, y la verdad es que no era para tanto.
- ¡¿Qué no es para tanto?!, ¡La muy perra me mandó al otro lado de la PUTA ciudad por la pizza!, ¡¿Y qué verga contigo?!, ¡¿Te desapareces por mas de un año y ahora resulta que reinicias el puto fic?! -
Wow, ¿Qué pasó aquí?, no se supone que tu me escuches, ¿Qué mierda hizo tu creador?, haber. . . Hmmh, ok, pasó año y medio, tu amiga te recontra-puteo, caíste en coma, bla, bla, bla, ¡Aquí esta tu ficha!, "Alan ahora puede destruir la cuarta pared, todo esto gracias a que Tara lo golpeó tan fuerte que ahora la realidad carece de importancia para él, eso y tus constantes referencias a Deadpool", ese frank hijo de perra.
- Es tu culpa por las referencias a Deadpool -
Cállate cabrón, en ese momento, el teléfono de Alan sonó.
- ¿Alo? - el ojirojo responde la llamada.
- ¡ALAN!, ¡ASQUEROSA LOMBRIZ DE CLOACA RESIDUAL!, ¡¿DÓNDE MIERDA ESTA MI PIZZA?! - una voz femenina se escucha del otro lado de la línea.
- Ya ya, ya estoy camino a la casa, si si, tengo tu estúpida pizza, si, me tope con un escritor mediocre -
¡Oye!
- Si, de esos que abandonan su fic y esperan que las mismas personas sigan leyéndolo, si lo sé, patético -
Y entonces Alan se tropezó con una piedra.
- Hey cabrón - dijo el mamón levantándose.
- Alan, si no apareces con mi pizza en menos de 10 segundos, cambiaré tu AK-47 dorada por unos boletos de Bad Bunny y se los regalaré a alguna pendeja random -
- ¡No no no no!, ¡Ya voy cruzando la calle! -
Y así, Alan llegó a su casa a salvo, ni yo soy tan culero para dejar que cambien esa belleza de arma por algo como un concierto de eso. Alan estaba frente a la puerta dispuesto a entrar, pero de repente, el cielo empezó a nublarse.
- Ay no, era un día hermoso - se quejaba Alan, después de eso ocurrió un terremoto - ¡W-Wow! - el chico se aferraba hasta que su amiga abrió la puerta.
- ¿Qué esta pasando? - pregunta la chica de más o menos su edad, de pelo largo y rubio, sus ojos eran de colo ámbar, su piel era blanca, vistiendo una blusa amarilla, pantalones negros ajustados, botas negras y guantes blancos.
- No se, el terremoto llegó de la nada - la tierra debajo de ellos empezó a quebrarse - ¡Tara cuidado! - fue tarde, ambos jóvenes cayeron dentro de la tierra.
La rubia intentó hacer un movimiento con sus manos, abrió las palmas de estás esperando que algo saliera, pero nada.
- N-no puede ser, n-no puedo usar mis poderes - decía la chica.
- ¡¿C-cómo que no puedes?! - Alan trata de acercarse a su amiga, pero ve como ella esta empezando a ser succionada.
- ¡Alan! - grita la chica a su amigo.
- ¡Tara! - ambos logran tomar la mano del otro.
- ¡¿Qué es esto?! - pregunta Tara.
- La última vez que vi esto, termine encerrado en un mundo extraño - relata el pirómano - Pero esto es diferente -
- Sea lo que sea, de mi no te salvas mal parido - la chica sonríe pero se le veía asustada.
- Ni tu de mi hija de puta - Alan trata de calmar a su amiga hasta que una inmensa luz los cubre a ambos.
Castillo Griffo, Austria
Un enorme castillo se erguía imponente sobre la montaña en la que se encontraba, en los pies de la montaña había un pequeño pueblo, pequeño pero hermoso, y en unas cordilleras a los costados yacía un robot gigante Nazi aparentemente fuera de funciones, si, leyeron bien, un puto robot gigante con el símbolo de la cruz Nazi (La que parece cruz templaria, no la característica), ¿Qué es este lugar?, bueno, para eso tenemos que remontarnos unos años atrás.
Flashback
- Protocolo de lanzamiento iniciado, a 30 segundos del impacto - se escuchaba la voz de un hombre mientras en los alrededores del castillo salían disparados varios misiles simultáneamente - Detectamos múltiples lanzamientos de cohete, ¡¿Qué hiciste?!, ¡Eres un necio Richtofen! . . . La destrucción de esta instalación, y mi propia muerte, no impedirá que nuestra causa prosiga - decía la voz del hombre algo aterrado mientras los misiles se dirigían aparentemente hacía la luna - ¡No detuviste nada! - el hombre deja de hablar y los misiles impactan la Luna destruyéndola por completo.
En las catacumbas del castillo había un altar, con 4 estatuas de monstruos sin ojos ni nariz, solo una boca llena de colmillos y usando túnicas extrañas, a los pies de estas estatuas habían 4 pedestales, cada uno con un símbolo diferente; un tornado azul con un relámpago atravesándolo, una espiral roja, una especie de columna morada donde se veían diminutos cráneos alrededor igualmente morados, y por ultimo, dos cabezas de lobos mirando en direcciones contrarias de color celeste. Encima de estos pedestales habían 4 arcos de piedra y hueso flotando sobre estos rodeados de un aura de los colores previamente dichos.
Ligeras partículas doradas flotaban por el lugar, como pequeñas luciérnagas, los arcos levitaban sobre sus pedestales hasta que una luz verde azulada rodeaba uno de los arcos, al desaparecer la luz alguien cayó al piso, era un chico, de aparentemente 16 años, su cabello era alborotado y negro con algunas partes celestes, con unos cuantos mechones cubriendo ojo derecho y un largo mechón celeste que empezaba en la coronilla de cabeza hasta la mitad de su espalda, sus ojos eran celeste y su piel era pálida, vestía un traje blanco tipo armadura ligera un cuello abierto y parecía ser una tela mágica traslucida y hombreras amarillas, con algunos detalles de escamas de dragón de hierro en los brazos, sus antebrazos eran cubiertos por una especie de protector blanco con detalles celestes y los bordes eran amarillos con guantes azules, pantalones blancos y un cinturón dorado además de que había mas tela traslucida encima de estos que parecía como una túnica y tenía botas eran negras. Al chico le dolía la cabeza y mira a su alrededor.
- ¿Qué rayos? - el chico miraba el lugar - Las catacumbas - varias imágenes pasaban por la mente del muchacho - Agh - el chico mira a su lado y ve el otro arco que era envuelto por una aura azul - Kreema, Kreema despierta - el chico corrió hacia el arco.
Al igual que el, una luz envolvió al arco revelando a una muy bella chica de 13 años, su pelo era largo y azul, piel ligeramente menos pálida que la del chico, sus ojos eran azules y vestía un atuendo que consistía en un bañador azul con una abertura en su abdomen, encima de sus pechos habían rocas de color azul grisáceo como si fuera una armadura, sus piernas eran cubiertas en su totalidad por un mallón color azul oscuro y sus botas eran azules con bordes blancos, en los hombros de la chica había una especie de capa que se ajustaba a su cinturón y dejaba caer el resto hasta la mitad de sus piernas, las manos de la chica eran cubiertas por unos guantes de piedra que abarcaban sus manos y la mitad de sus antebrazos.
- ¿Kree? - es lo primero que dice la chica - ¿Que sucedió?, lo último que recuerdo fue que mamá nos trajo aquí, a las catacumbas - explica la chica.
- No lo sé, yo tampoco recuerdo mucho, te vi en tu forma de arco, Kreega y Kreema también están así, creo que fuimos sellados - dice el chico.
- ¿Sellados? - pregunta la peliazul tratando de recordar - Recuerdo que, mamá estaba fingiendo, nos decía que todo estaría bien, por mas que le pedíamos luchar ella-
- Se negó - completa su hermano - Recuerdo eso, ella, nos dijo que teníamos que ocultarnos, que, "Ellos" no debían poner sus manos en nosotros - comentaba el chico conocido como Kree.
- Despertemos a Kreema y Kreega, tal vez ellos sepan algo que nosotros no - La más joven caminó hacia el arco que era envuelto en aura rojiza mientras el chico fue al de aura morada/rosada.
Fin del Flashback
Una vez despertaron a sus hermanos, estos sin aportar nada de información valiosa, los jóvenes salieron a la superficie solo para encontrarse con una horrible escena, cientos sino que miles de zombies regados en todas partes, sangre y demás, sin mencionar varios dispositivos extraños, una destrucción total en lo que era su castillo, y del pueblo ni se diga, ver lo que alguna vez fue un reino majestuoso y pacifico convertido en un cementerio macabro, partió el corazón de los recién liberados jóvenes, pero nada dolió más que ver que habían pasado cientos de años, lo que para ellos fue solo una horas, en realidad habían sido más de 700 años; amigos, conocidos, sus propios padres, todo lo que ellos conocían ya no estaba.
La más joven no podía explicarlo, pero lograba entender cómo operaban los diferentes dispositivos electrónicos que habían tanto en el pueblo como en el castillo, cámaras de seguridad, radios, planos, etc. La joven entendía todo a la perfección ahí es donde se enteraron de la verdad, o más bien de porqué había tanta muerte en su castillo, un grupo de personas había tomado el pueblo y el castillo como cede de un centro de investigación Nazi, y utilizaron a los habitantes para experimentar con ellos, la muerte se apoderó de su pueblo, de su gente y de su castillo; lograron ver todo, investigaciones, planos, lo que fuera útil para saber qué hacer ahora.
Luego de ver como 4 idiotas destruyeron la Luna para deshacerse de un centro de investigación del mismo grupo que se apoderó del Castillo, sabiendo las consecuencias naturales que llevaría eso, los hermanos tuvieron que usar mucho de su poder para lograr restaurarla, lo cual, no lograron del todo, es decir, la luna seguía fracturada, pero al menos las consecuencias naturales no sucederían.
Pasaron los años, pero lo habían conseguido, ese cuarteto de hermanos habían reparado absolutamente todo, el Castillo, el pueblo, e incluso el robot que estaba varado en las cordilleras estaba en funcionamiento como una especie de Faro o vigía. El reino renació bajo el nombre "Der Eisendrache", que significa "El Dragón de Hierro" o "El Dragón de Acero" en alemán, por decisión unánime, el chico conocido como Kree tomaría el trono, debido a que el fue el más cercano al rey, casi su hijo. Su hermana mayor, Kreea, una linda chica de 20 años, de cabello largo y rojo intenso con varios mechones cubriendo su ojo derecho, estos orbes eran de color naranja y brillaban como flamas, su tez era ligeramente bronceada, vestía una camisa de vestir blanca con un saco negro sin mangas con una abertura que dejaba expuesto su pecho (Con su blusa puesta obviamente), unos pantalones de vestir negros y zapatillas blancas con suela roja, en la parte superior izquierda de su traje llevaba una insignia de metal de los lobos, el cual era el escudo de su familia; ella sería su consejera, quien lo asistiría para dirigir a su renacido pueblo.
El joven Príncipe (Ya que aún no era mayor de edad) se encontraba en la sala del trono acariciando a unos lobos de aspecto fantasmagóricos de color celeste, el chico sonríe y va hacia unas escaleras bajando a las catacumbas del castillo, mirando la extraña pirámide oscura que estaba en el centro del altar donde él y sus hermanos despertaron, desde el principio supieron que esa pirámide desprendía una maldad inmensa, por lo cual decidieron colocar dispositivos eléctricos para que nadie la toque, el chico siguió caminando hasta llegar a una pequeña plataforma rectangular, de la nada esa plataforma se eleva hacia una tumba que tenía grabado el escudo del reino, las dos cabezas de lobos.
- Hola padre - comienza el chico - Lamento no haberte visitado tan seguido, he, he estado ocupado, no se si, si supiste lo que pasó con el reino, no lo creo, tu falleciste hace 700 años - el joven príncipe toca la superficie de la tumba - Mis memorias aun son borrosas, vi a esos hombres, usar nuestro poder, vi un guardián, con ropajes oscuros, vi la esfera que la Orden mencionó - Kree suspira un poco - El elemento 115 esta a salvo, gracias a este pudimos saber con más exactitud qué fue lo que sucedió aquí y también cuándo sucedió, estamos en una época muy diferente y avanzada, la gente luce muy diferente a como lucían antes, aún así me alegra saber que ciertos linajes conocidos han sobrevivido a la masacre de ese despiadado grupo - el muchacho frunce el ceño ligeramente - Hemos tenido que adaptarnos a esta nueva era, sorprendentemente Kreema fue la primera en hacerlo, ni siquiera ella puede explicarlo, pero comprende a la perfección como funcionan los diferentes dispositivos electrónicos de esta nueva era - ríe un poco - Realmente me gustaría un consejo tuyo, se que querías que yo fuera tu sucesor, p-pero no me sentía preparado, y siendo honestos, sigo sin estarlo - el azabache retira su mano - Tus amigos me guían, juro, que no dejaré que tu legado muera, no pudimos defender el reino cuando esas bestias atacaron y tampoco lo defendimos de esos despiadados humanos, pero ahora estamos despiertos, nuestros ojos se han abierto, y te juro, que defenderemos nuestro hogar con nuestra vida - la plataforma empieza a bajar lentamente hasta el suelo y el chico se aleja de esta.
La armonía había regresado al reino, lo que fue un pueblo y castillo abandonado resurgió del abismo de muerte en el que cayó y lucía más poderoso que antes, sin embargo, una sirena empezó a sonar.
"Precaución, alerta sísmica, alerta sísmica, por favor mantengan la calma" es lo que repetía la sirena.
Autoridades del pueblo empezaron a liderar a los habitantes quienes obedecieron las ordenes para que el desastre no pasara a mayores, la tierra empezó a temblar, el inmenso robot que servía de faro/vigía empezó algunos protocolos de alerta, desde unas especies de cañones en la parte trasera disparó pequeñas cajas que caían en paracaídas hacia el pueblo, dentro de esas cajas habían botiquines de primeros auxilios; en una parte del bosque una espiral empezó a abrirse, de la espiral cayó el cuerpo de Alan que empezó a caer entre las ramas de los arboles hasta que finalmente cayó en un pequeño cuerpo de agua cerca de un igualmente pequeño río, el pirómano empezó a toser y levantarse por el dolor y el agua que entró a su cuerpo.
- Me cago en - Alan se levantó - No me acostumbro a estas estupideces - el azabache se levantó pero siente algo filoso en su nuca - Hay no puede ser -
- Nombre, raza y propósito - se escucha una voz masculina seria.
- Mira amigo, créeme, tu no quieres hacer esto - contesta Alan levantándose con sus manos arriba.
- ¿Explícame qué te hace creer que no? - pregunta el sujeto que le apuntaba con un arco y flecha.
- No llevas cuchillos a una pelea de pistolas, en este caso, un arco Y FLECHA - Alan se movió rápidamente elevando la mano del sujeto y sacando una pequeña pistola de su chaqueta con la que trató de dispararle al sujeto, sin embargo este logró mover la mano de Alan haciendo que fallara el tiro, el sujeto giro para golpear a Alan con su codo pero el azabache se agacho y golpeó el estomago de su oponente.
Alan continuó atacando y disparando a su oponente pero este se cubría y esquivaba efectivamente estos, Alan salta girando acertando una patada giratoria a la cabeza de su enemigo, el oponente cayó al suelo y Alan aprovechó para disparar, pero el sujeto giro en el suelo evitando las balas del pirómano, Alan recargó su pistola y cuando miró su oponente no estaba, Alan apuntó a todas direcciones buscando a su rival.
- ¿Asustado amigo? - empieza Alan con una sonrisa arrogante - Parecías muy valiente hace rato cuando me apuntabas con esa flecha - el pirómano escuchó un leve sonido, una flecha pasó justo a lado de su cabeza debido que se quitó a tiempo - Bueno, tuviste la decencia de no disparar por la espalda, pero aun así fallaste - Alan reía un poco soberbio.
- No te apunté a ti - contesta la voz en el ambiente.
Alan volvió a escuchar sonidos, pero ahora eran más, al voltear vio un pequeño cráneo demoníaco que se dirigía a él a toda velocidad, no lo dudó y disparó hacia el cráneo destruyéndolo, pero luego, de los arbustos donde pasó la flecha salieron 5 cráneos más y todos se dirigían hacia Alan, este no tuvo más opción que girar en el suelo para evitarlos pero esos cráneos lo perseguían, Alan volvió a disparar a esos cráneos destruyéndolos y fue ahí cuando su oponente apareció para patearlo con fuerza hacia un árbol, Alan atravesó el árbol y cayó rodando por el suelo, el sujeto saltó para darle un puñetazo pero Alan ladeó su cabeza evitando el impacto y contra-atacó con su puño golpeando a su oponente, Alan rápidamente se alejó de su rival y se levantó, su oponente hizo lo mismo y al levantarse al mismo tiempo se apuntaron con sus respectivas armas.
Alan logró ver mejor a su rival, este era un poco más pequeño que el en cuanto a estatura, pero su condición física era bastante buena, su cabello era corto y alborotado y de color blanco, no se le veía el rostro porque tenía puesta una máscara hecha de hueso con la forma de un cráneo demoníaco sin ojos ni nariz, solo una boca llena de colmillos, su piel era morena y en su torso tenía grabado un circulo morado con 6 símbolos blancos alrededor, tenía un cinturón de rocas con una hebilla con un símbolo blanco grabado en este, usaba pantalones blancos que estaba algo desgastados en el final de este y se veía como un humo rosado/violeta salía de sus pantalones los cuales ocultaban un poco sus pies que eran cubiertos por unas botas negras. El arco con el que le apuntaba desprendía una leve aura negra, estaba hecha de rocas y huesos extraños y la flecha emitía una luz rosada/violeta.
- Preguntaré una vez más - dice el chico tensando la cuerda de su arco - ¿Quién eres?, ¿Qué eres?, ¿Y cuáles son los motivos de tu aparición? - pregunta el chico detrás de la máscara.
- ¿Porque darle mi nombre a un cadáver? - responde con otra pregunta Alan sonriendo confiado.
- Creo que no sabes la posición en la que te encuentras idiota - contesta el chico serio.
- Entonces dímela cabrón - Alan frunce el ceño y preparando su pistola, se estaba cansando de esto.
- Estas en el nuevo Reino Eisendrache y justo ahora te estas enfrentando al segundo príncipe Kreegakaleet Eisendrache - contesta el peliblanco conocido como Kreegakaleet.
- ¿Príncipe?, ¿Reino?, ¿Qué? - Alan se confunde.
- Di tu nombre ahora - Kreega le apunta al azabache.
- Alan, Alan Ignis, yo, caí en un portal interdimensional, o eso creo, no se donde estoy o cuando estoy - Alan baja su arma.
- ¿Portal Interdimensional dices? - pregunta Kreega sin bajar su guardia.
- Se que suena descabellado e increíble pero es la verdad -
- No creo que un Portal Interdimensional sea descabellado, de hecho, es bastante común - el moreno piensa un poco - Suponiendo que lo que dices es verdad, sígueme - Kreega baja su arma y esta desaparece completamente - Creo que mis hermanos puede ayudarte con tu situación -
- Bueno, gracias supongo - Alan guarda su arma y sigue al moreno - ¡Espera! - Alan abre los ojos, ¿Dónde está Tara? - pregunta buscando a su compañera.
- ¿Tara? - Kreega alza su ceja, debajo de la máscara claro.
- Si, es mi amiga, ambos caímos en ese portal pero, no recuerdo que haya caído conmigo aquí, debo buscarla - Alan se dispone a adentrarse al bosque.
- No, el bosque es peligroso por las noches -
- Yo asusto más que cualquier cosa en este bosque, te lo aseguro - Alan sonríe.
- Es posible, pero no conoces el área, te sugiero que tomes mi oferta y me acompañes con mis hermanos, mi hermano mayor puede ayudarte a rastrear a tu amiga - Kreega observa serio a Alan que se detiene a pensar y al final suspira.
- De acuerdo, te sigo - el pirómano suspira siguiendo al moreno pero susurra algo casi inaudible - Zar, mas te vale que nada malo le pase -
Por favor Alan, es Tara de quien estamos hablando, según las palabras de tu creador, hasta el diablo le tiene miedo, siento pena por el pobre diablo que se tope en su camino.
- Je, tienes razón supongo - con eso dicho, Alan siguió al segundo príncipe hacia el castillo.
Catacumbas del Castillo
Los 4 pedestales yacían a los pies de las estatuas de los Keepers, estos eran seres ancestrales que han cuidado de los multiversos dentro de la burbuja de energía pura conocida como Agartha por eones, ellos vivieron en carne propia la locura de su creador Tabuu, lograron sobrevivir y se dedicaron a crear multiversos con ayuda de una reliquia extremadamente poderosa, la Llave de Invocación, con ella dieron origen a muchos multiversos conectados por el elemento de la vida, el elemento 115, los hilos del multiversos era este elemento; sin embargo algunos Keepers fueron corrompidos por la oscuridad, conocida como Aether Oscuro, los Keepers que no fueron corrompidos expulsaron a quienes alguna vez fueron sus compañeros a ese vacío de oscuridad, estos exiliados evolucionaron hasta transformarse en criaturas grotescas conocidos como Apothicones, seres malvados cuyo único propósito es volver a Agartha y destruirlo todo, para eso buscaban grietas en la realidad y al encontrar una, crearon la Pirámide Apothicon, que era un acceso directo al Aether Oscuro, esa pirámide se encuentra actualmente en el centro de los pedestales, protegida, dentro de la pirámide no logra verse nada debido al extraño material del que esta hecha, pero, entre el vacío se como una mano toca la superficie interna de la pirámide, era una mano pequeña y humana, dos luces parecidas a ojos se alcanzan a ver dentro de la pirámide.
- Jijijiji - una dulce pero macabra risita se escuchó dentro de la pirámide, como si fuera una niña jugando - Que bonito lugar - dice la fémina voz - Me gustan los Castillos, uh, recuerdo este lugar, me pregunto que pasó después de mi - la voz rió un poco antes de alejarse de la superficie.
Prisión de Alcatraz, San Francisco
Richtofen y sus aliados la estaban teniendo sumamente difícil, ahora se encontraban en una especie de purgatorio, Zombies, perros infernales y nuevamente ese enorme guardia zombie llamado Brutus, quien resultó ser el Alcaide de la prisión, este había hecho un pacto satánico con un Apothicon conocido como Shadowman, en consecuencia se usaron a los presos como sacrificios para abrir un portal hacia Agartha, al final, el Alcaide se sacrificó para poder entrar a este paraíso, pero falló, y su alma quedó encerrada en esa realidad alterna de la prisión, torturando a las almas de los presos a un sufrimiento eterno.
El cuarteto de soldados corría por los pasillos de la prisión, cada vez más y más zombies aparecían de la nada, las municiones estaban terminándose, construir la escopeta de 4 cañones conocida como la Blundergat y modificarla para que disparará ácido no estaba funcionando ya. El doctor formó un plan para derrotar al Alcaide y escapar de la prisión, pero resultó ser más complicado debido a que ocupaban la asistencia de algunos fantasmas de la prisión y solo accederían si cumplían con los retos que estos les daban, cuando terminaban un reto, el fantasma desaparecía y les dejaba un orbe rojo que les sería de utilidad a los guerreros.
- Hay que conseguir esos orbes - dice Richtofen tratando de detener a un fantasma que planeaba asesinar a otro - Solo debemos detener a este espectro y solo quedarría uno - Takeo era quién ayudaba a Richtofen en esta tarea, Dempsey y Nikolai estaban en otra zona de la prisión buscando al último espectro.
En un momento Dempsey se detuvo mirando una celda.
- ¿Que te ocurre Dempsey?, no es momento parra quedarte viendo como idiota - regaña Nikolai a su compañero.
- Nik, hay alguien aquí - es lo único que dice Dempsey.
- ¿De que estas hablando? - pregunta el ruso.
Efectivamente, había alguien más, en una de las celdas se encontraba una chica de aparentemente 17 años, su cabello era largo y negro hasta su cintura, tenía rasgos muy finos, tenía sus ojos cerrados y su vestimenta constaba de un kimono japones negro lleno de flores y una katana envainada. La chica estaba sentada con total tranquilidad en la cama de la celda.
- Así que no estaba alucinando, hay más gente aquí - dice la chica abriendo sus ojos que eran de color violeta.
- ¿Qué haces aquí niña? - pregunta Dempsey.
- Fuí arrastrada por una espiral que se abrió en la tierra, esa espiral me escupió en este desolado y deprimente lugar - explica la joven.
- Hay que sacarla de aquí - responde Dempsey.
- ¿Para qué?, esa cosa que hace de guardia siempre termina por aparecerse siempre que me hago cargo de él, empiezo a creer que estoy atrapada en una especie de infierno eterno -
- Infierno si, eterno no - comenta Nikolai abriendo la celda - Vamos a salir todos de aquí, o al menos eso esta diciendo el doctor - más zombies aparecen pero son fácilmente derrotados por los soldados.
- Solo hace falta un último orbe para que el plan de Richtofen sea completado - comenta el americano disparándole a un Zombie en la cabeza.
- ¿Orbe? - pregunta la chica - ¿Un orbe rojo y brillante? -
- Si, ¿Cómo sabes? - pregunta ahora Nikolai, la chica saca de su kimono un orbe idéntico al que los soldados buscaban - ¿Cómo? -
- Dije que esa cosa me ha encerrado siempre que trató de huir, mientras huía me topaba con diferentes fantasmas, almas en pena, cuando ayudé a una con unas palancas me entregó este orbe, lo guardé para que ese guardia no me lo quitara - la joven vuelve a guardar el orbe.
- Púes nos ahorraste un poco el trabajo pequeña, y para devolverte el favor, te ayudaremos a salir de aquí - Dempsey recarga su arma - ¿Podemos saber su nombre señorita? - pregunta.
- Alex, Alex Taiyō - se presenta la joven.
- Tank Dempsey -
- Nikolai Belinski -
Ambos soldados se presentan con la joven y corren de vuelta a los laboratorios subterráneos de la isla, Richtofen y Takeo habían completado el desafío de salvar al fantasma y este, en agradecimiento, les entregó el último orbe que hacía falta.
- Al fin, ahorra solo queda uno - en ese momento llegan Nikolai con Dempsey y Alex - Ahí están tortugas - Richtofen nota a la pelinegra - ¿Y ella quién es y cómo llegó aquí? - pregunta.
- Estaba encerrada en una de las celdas - dice Dempsey - Al parecer llegó antes que nosotros -
- Unmöglich, esta es una fracturra, nadie puede llegar aquí a través de métodos convencionales -
- Será mejor que lo crea, como le explique a sus compañeros, una espiral me tragó y acabé en este horrible lugar, traté de escapar pero ese guardia gigante siempre conseguía volver del abismo al que lo enviaba - Alex se pone enfrente de Richtofen.
- No es momento de disputas entre nosotros ni de cómo llegó cómo a este lugar, tenemos los orbes, debemos continuar con nuestra misión - dice Takeo serio.
- Si, ¿Qué sigue ahora, Doc? - pregunta Dempsey.
- Por aquí - el doctor y su grupo salen de los laboratorios para dirigirse a una casa que se encontraba saliendo de la oficina del Alcaide, al subir unas escaleras entraron al hueco de un pasadizo secreto en donde estaba el cadáver del Alcaide en una silla eléctrica y con el libro que tenía Richtofen en su regazo.
- Completamos los pasos que el Kronorrium nos pidió, ahorra - Richtofen inserta una esfera dorada en el cuerpo del Alcaide y una energía dorada empieza a manifestarse.
- ¿Qué rayos es esto? - pregunta Alex confundida, en ese momento una inmensa luz roja salió del faro de la isla que estaba frente a la casa destruyéndose por completo, los héroes cayeron debido a la energía de la explosión pero se pusieron de pie - Eso fue, deslumb- la joven salió volando hacía la pared, todos estaban sorprendidos, pero vieron como el Alcaide zombificado había entrado a la habitación secreta.
- ¡Por fin!, ¡El día ha llegado!, ¡Gracias a ustedes! - exclama el Alcaide.
- No, imposible - exclama Richtofen sorprendido, los soldados tratan de enfrentarse al guardia pero el usa su garrote para derribarlos a todos.
- Suficiente - el alcaide los observa en el suelo - Ustedes, me pertenecen, ¡A MÍ! - después de eso pisó a todos dejándolos inconscientes.
Mas tarde
Uno a uno empezaron a despertar, lo que vieron fue un pasillo iluminado solo por la luna, estaban encerrados en celdas, uno enfrente del otro.
- En una celda, otra vez - exclama Alex sosteniendo su cabeza - Se los dije -
- No recuerdo nada - menciona Nikolai - ¿Donde estamos?, claro, el camino de Richtofen, da un giro, cambia y Boom, terminamos en el peor lugar posible, y aún así decido seguirlo - comenta el ruso.
- Cálmate Nikolai - dice Takeo - ¿Sintieron eso?, algo se acerca -
De la nada aparece entre rayos el Alcaide caminando en el centro del pasillo entre sus celdas de un lado a otro.
- ¿Creíste que esta es tu prisión? - pregunta el Alcaide a Richtofen - ¿Que puedes pagar tu deuda con la existencia?, ugh, esto no es cuestión de deudas, aunque claramente las tienen - el Alcaide se detiene - ¡Esta, es MI sentencia de por vida!, la razón por la que nací y el destino por el que he sangrado - el guardia se acerca a la celda del alemán - He torturado, he matado, ¡He muerto, una y otra vez!, Es su armageddon - dice el Alcaide.
- ¿Armageddon?, ¿Revelación?, ¿Fin de los días? - pregunta Nikolai - Ja, esto es solo una triste y pequeña dimensión de bolsillo, también estás encerrado en esta prisión - comenta.
- Hasta que tu, me trajiste la Llave, lo puedo escuchar bombeando por tus venas, jajaja, cada vez más rápido. Por supuesto, su sentencia de por vida comienza, van a sufrir, no van a morir, sus corazones serán eternos motores en mi máquina, manteniendo el portal abierto, para que así él. . . ¡Ellos por fin serán libres! - el Alcaide se aleja - Ahora, descansen en sus celdas, pronto empezaremos -
- ¡¿A quién le rindes cuentas?! - pregunta molesta Alex, el Alcaide solo la mira - ¿Quién es ese "Él" al que te refieres? -
- Tu eres la criatura que intentó escapar, tu destino no pudo ser más infortunio, tu corazón se unirá al de ellos para mi máquina, tu también sufrirás por tu osadía -
La chica no resiste más, gruñendo toma los barrotes de su celda desprendiendo un gran calor que termina por derretirlos y se lanza al ataque contra el mastodonte, el Alcaide usaba su garrote para defenderse de los ataques feroces de la chica, pero el era más grande y contaba con la inmortalidad a su favor, hizo uso de su descomunal fuerza para golpear a la chica contra uno de los muros, Alex se levantó levemente adolorida, si tuviera su katana en manos la historia sería distinta, pero esa cosa la despojo a ella y sus compañeros de sus armas, la pelinegra siguió adelante con su plan y volvió a atacar a Brutus, este intentó atacar con su garrote pero la chica se arqueó hacia atrás saltando con sus manos y pateo el arma de su oponente hacia arriba, Brutus molesto alcanzó a patear a la chica contra unas celdas desocupadas, rápidamente tomó una puerta de celda vacía y la arrojó contra la joven, seguido de eso corrió hacia ella tacleandola y atravesando varias paredes antes de caer al primer piso.
- Tenemos que hacer algo, van a matarla - dice Nikolai tratando de escapar.
- ¿Qué rayos es esa niña? - pregunta Richtofen - ¿Dónde dicen que la encontrarron? -
- En una celda cerca del bloque D - contesta Dempsey.
- Si estaba en una celda- ¿Porque carrajos no escapó de esta derritiendo los barrotes como aquí?, ¿No serrá acaso que ella esta confabulada con el Alcaide? - pregunta Richtofen desconfiado.
- De ser así, el Alcaide no trataría de matarla ni ella de atacarlo - responde Dempsey serio.
- Tiene razón, por el momento debemos escapar de aquí - Nikolai seguía buscando una manera.
De repente, se escucha un aleteo, una especie de espíritu con forma de gaviota aparece, esa gaviota se había llevado el Kronorium y los 4 tuvieron que buscarla por toda la prisión, la gaviota se detiene justo delante de una especie de generador, aletea una ráfaga eléctrica y las celdas del grupo se abren liberándolos.
- ¡No puedo creerlo!, la gaviota nos salvó - exclama Nikolai.
- ¡Ha ha ha!, Guten tag, pequeña ave, puedes tener todos los Kronoriums que quieras cuando volvamos al laboratorio - la gaviota los guió hacia un pequeño saco donde se encontraba todo el armamento que tenían antes de ser capturados.
- Será mejor que nos llevemos esto - menciona Takeo con la Katana de la chica en su funda - Nuestra aliada necesita apoyo - finaliza el japones.
Alex seguía peleando contra el Alcaide, pero le resultaba más difícil, el monstruo empezó a convocar perros infernales que atacaba a la chica con toda la intención de asesinarla.
- Amaterasu - la chica invocó un lobo blanco que desprendía algunas llamas y este se lanzó al ataque contra aquellos infernales canes.
Alex seguía peleando mientras su lobo se hacía cargo de los perros que invocó el Alcaide, en un momento Brutus intentó nuevamente taclearla, la chica logró esquivarlo y mandarlo hacia una caja de corrientes electrocutando al guardia, este logró alejarse un poco desprendiendo humo por la fuerte descarga, la chica salta pateándolo contra una celda abierta, toma la puerta y con toda la fuerza que pudo la cerró contra la cabeza del monstruo acabando con su vida, no teniendo suficiente, la chica siguió azotando la puerta contra la cabeza del monstruo aun cuando el brillo rojizo de sus ojos se había apagado en el señalando que ya o tenía vida, sus compañeros llegaron solo para ver a la chica molesta.
- Waow - es lo único que dice Dempsey.
- Lamento que tuvieran que ver eso, solo quería asegurarme de que esa cosa no regresará,sería más sencillo con mi Katana - comenta Alex.
- Aquí la tienes - Takeo le da su arma a la chica - Es grato ver a alguien más con un ara tan honorable como esa - el japones sonríe.
- Arigatōgozaimasu - responde la chica haciendo una leve reverencia.
- Si si si, honor y todo eso, ahorra es momento de largarnos de aquí - interrumpe Richtofen corriendo con los demás fuera de la prisión.
Al llegar a la entrada del laboratorio, apareció nuevamente Brutus, muy enojado y más grande, trató de correr hacia ellos pero de la nada, varios espíritus se interponen en su camino deteniéndolo, el monstruo trataba de zafarse de esos fantasmas sin éxito alguno.
- Tontos patéticos - decía Brutus - ¡No van a desobedecer! - gritaba furioso, sin embargo, no fue suficiente y los fantasmas lo elevaron a los cielos alejándolo del grupo y dejándoles además un orbe rojizo como los que estaban buscando anteriormente.
- Sal, Finn, Al, esa pequeña gaviota - Richtofen menciona esos nombres - Los Fantasmas de Alcatraz nos han dado algo de tiempo, usaremos cada momento - Richtofen toma el orbe y se dirige con su equipo a los laboratorios subterráneos una vez más, colocan el último orbe en el hueco que correspondía activando un mecanismo, una pared secreta se abre mostrando otro cuarto criogénico.
- Carajo Doctor, ¿Cuántas paletas humanas tienes encerradas aquí? - pregunta Dempsey molesto de tantos secretos.
- La secuencia de descongelación ha comenzado, tenemos que darnos prisa - Richtofen sube al segundo piso del laboratorio abriendo una compuerta de metal llegando a una zona amplia de la prisión cerca de la costa con una inmensa máquina en el centro.
Brutus caen del cielo, siendo más alto que veces anteriores riendo como loco.
- Ahora si te mandaremos al infierno enorme hijo de perra - menciona Alex enojada.
- Acabemos con esto -
Los 4 soldados comenzaron a disparar contra Brutus mientras este se cubría de los ataques, Alex usa su Katana pero el mastodonte la detiene con su garrote y la patea contra unas rocas, empiezan a aparecer Zombies que mantienen ocupados a los soldados, Brutus aprovecha y usa su poder para que en algunas partes del suelo se manifiesten unos círculos extraños en tonos rojizos, los zombies también atacaron a Alex pero ella usó su Katana cortándolos y al hacerlo, estos empezaron a arder en llamas, Brutus estaba cargando un poder al aparecer tres orbes de energía rojos alrededor de el.
- ¡Disparen a los orbes! - ordeno Richtofen destruyendo dichas esferas, el doctor usó la llave del Alcaide para disparar un ataque eléctrico hacia la maquina aparentemente cargándola - Debemos cargar la máquina -
- Entendido Doc - Dempsey golpea con la culata de su arma a un zombie solo para rematarlo después.
Alex volvió a atacar a Brutus con su espada haciéndole varios cortes que le llegaban a arder al monstruo pero por alguna razón, no llegaban a prenderlo en llamas por completo como a los demás zombies. Llegando a un punto de la batalla Brutus ganó mucha fuerza, sus perros infernales volvierona a aparecer obstaculizando el progreso de los demás.
- Ay no puede ser, ¡Amaterasu! - la chica volvió a invocar a su lobo - No dejes que nos estorben - la chica le ordenó al lobo el cual asintió lanzándose al ataque.
- ¿Ahora también invocas lobos? - pregunta Richtofen - ¿Qué rayos erres tu? -
- Lo sabrás en su momento - la chica corre nuevamente contra Brutus pero este esquiva efectivamente su ataques.
La pelea continuo durante algunos minutos, lograron destruir los orbes de Brutus y finalmente llenaron la máquina con la energía necesaria.
- ¡Ya es suficiente! - grita Richtofen - ¡Escuchen bastardos infernales!, ¿Quiérren Mein sangre?, ¡Tomen Mein Sangre! - Edward se mete en la máquina y unas agujas se insertan en sus brazos empezando a extraer su sangre.
- Se metió en la máquina, ¡¿Estás loco Richtofen?!, ¡Sáquenlo de ahí! - pregunta Nikolai.
Alex estaba ocupada con Brutus y los demás con las hordas de no-muertos que seguían apareciendo.
- Pagarás, en nombre de todas esas desdichadas almas que atormentaste, ¡Yo seré tu verdugo! - la chica sostiene su Katana y esta desprende un enorme fuego anaranjado, Brutus trata de atacarla con su garrote pero la chica gira y empieza una danza de cortes alrededor de Brutus que empieza a gritar por el ardor que esos cortes le generan, la chica no cesaba y siguió dando varios cortes hasta que con un último grito de guerra hace un enorme corte en el pecho y torso de Brutus.
- N-no es, p-posible, y-yo, r-re-renaceré - el cuerpo de Brutus empieza a ser consumido por las llamas.
- Lo dudo - es lo último que dice Alex.
En el laboratorio
La secuencia había terminado, del cuarto criogénico salió un hombre que era nada más y nada menos que OTRO Edward Richtofen, solo que este tenía ropajes de templario y sostenía un cristal rojo en su mano, al escuchar el escándalo de arriba decide ir con los demás.
- ¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Dónde estoy?, el laboratorio, Alcatraz, ¡Jajaja! - el templario empieza a reír - Esto es Wunderbar, hora de investigar - el alemán sube las escaleras y abre la compuerta de metal mirando el campo de batalla y usa su cristal para mandar una inmensa onda de poder rojo que empieza abarcar toda la isla. Todos los zombies que se encontraban en el campo de batalla y en las otras zonas de la isla empiezan a caer al suelo mientras fantasmas salen de ellos, las almas atrapadas en ese infierno empiezan a volar por los cielos.
Debido a la inmensa energía todos los héroes se encontraban tirados en el piso por el cansancio, Takeo es el primero en levantarse mirando a su alrededor.
- Escuchen cantar a los espíritus - empieza el japones - Son libres de este reino - los espectros solo vuelan hacia el cielo.
- ¿No es fabuloso?, ¿Eso significa que ganamos? - pregunta Dempsey.
- Me sentirría muy aliviado si así fuerra - comienza Nikolai - No tengo prisa en aprisionar mi alma mortal -
- Eso ya no serrá necesarrio Nikolai, el destino ha cambiado - dice el Richtofen con ropajes templarios entregándole el libro al ruso.
- ¿El Kronorium? - pregunta Nikolai.
- Léelo, conoce bien tu destino, debes conservar tu alma, nos ayudará en nuestra lucha contra el Doctor Monty - comenta el alemán serio.
- ¿Quién? pregunta Nikolai confundido. Richtofen observa a Alex.
- Una inesperrada pero del mismo modo agradable sorpresa, nos has sorprendido niña - comenta el templario.
- Esa cosa, ya se fue, para siempre, ¿Cierto? - pregunta, Richtofen solo asiente.
- ¿Hola?, ¿Hola? - se escucha una voz cansada, era el Richtofen que entró en la maquina que ya había absorbido mucha de su sangre - Sigo aquí, espera, Mein Gott, ¿Qué, qué he hecho? - el Richtofen templario se acerca al moribundo, que sonríe débilmente - Je, D-de verdad creí que iban a dejar, que me murrierra desangrado. . . Fue tan triste - menciona Richtofen sonriendo triste.
- El ciclo se rompió, Herr Doctor - comienza a decir el templario - Y así, las pólizas de segurro, ya no serán necesarrias - seguido de eso, el Richtofen templario le quita los viales de sangre que le había dado previamente - Ojala pudiera decirte que, lo siento Edward - toma la esfera dorada - Pero no es así - sonríe un poco.
- No, puedes ayudarme, erres doctor - comienza a decir asustado - Esperra, ¿Acaso no sabes quién soy? - comenta desesperado - ¡Presencie milagros y, Calamidades! - grita - ¡El nacimiento y colapso de dimensiones!, sigo un camino que nadie más puede tomar - el Richtofen templario abre 5 portales azules y tira los viales de sangre rompiéndolos - ¡NO! - Nikolai mira los viales y luego el portal - Quiero ser yo, ¡El que hizo todo el trabajo pesado! - grita cada vez más asustado.
- Esperen, ¿Realmente lo dejarán morir ahí? - pregunta Alex - Él nos salvó - regaña a los demás.
- Tal vez tengas un poder desconocido niña - dice el templario - Perro yo soy el que sabe de las paradojas interdimensionales en las que estamos metidos, quierras o no, esto es necesarrio - responde serio.
- P-pero el -
- Es el único de mis "Yos" que era capaz de hacer esto - responde el templario, la chica solo mira al Richtofen desangrado triste.
- Quiero salvarlo - dice la joven.
- El estarrá a salvo pequeña - menciona el Richtofen templario.
Sin más opción, la chica decide seguir al grupo hacia los portales.
- Yo quierro seguir - dice entrecortado - Este soy yo, Yo erra, el más amable - los portales empiezan a cerrarse - Y-y ni siquierra lo, recordarrán - los portales se cierran y el derrama una lagrima, al bajar la mirada se encuentra con el lobo blanco de Alex que lo mira, este se acerca a él y se eleva en su patas traseras como abrazándolo.
- Yo si lo haré - se escucha la voz de Alex a través del lobo.
Richtofen suelta una última lágrima, sonriendo y fallece mientras absolutamente todo en la isla empieza a apagarse, un relámpago es lo último que se oye y el lobo, al notar que Richtofen había muerto desaparece.
Castillo Griffo, Austria
Alan se encontró con el primer príncipe y sus hermanas, el peliblanco explicó cómo se encontró con Alan y todo lo que le comentó.
- Vaya, los portales dimensionales están actuando de manera extraña - menciona Kree pensando - Kreema, ¿Sabes algo al respecto? - pregunta el azabache a su hermana menor.
- No, pero me intriga, la computadora debería haber previsto estas anomalías dimensionales - responde la joven peliazul pensando.
- Tenemos que tener cuidado, estaríamos jugando con fuerzas que no comprendemos - sugiere el primer príncipe a su hermana.
- Oigan, ¿Recuerdan a lo que vine?, trató de encontrar a mi amiga - responde Alan interrumpiendo a los hermanos.
- Oh, lo siento mucho joven Alan - se disculpa Kree - Kuda, Dredge - al decir eso, dos espíritus con forma de lobos aparecieron frente al príncipe - necesito que ayuden a nuestro invitado a encontrar a su amiga, ¿Cómo dices que se llama? - pregunta.
- Tara, Tara Aeris, esta es su foto - Alan muestra una foto de su amiga, los lobos observan la imagen, ladran y se van corriendo.
- Ellos encontraran a tu amiga - responde Kree sonriendo - Ya esta anocheciendo, te sugiero que permanezcas en el castillo, podrías ayudarnos a saber más de esas anomalías dimensionales, claro, si estás de acuerdo - ofrece el ojiceleste.
- No me gustan los castillos, pero ni loco me voy afuera, menos con la nieve que empezó a caer hace poco - Alan acepta la invitación.
- ¡Wunderbar! - exclama el primer príncipe - Kreega, muestrale a nuestro invitado su habitación - el mencionado solo asiente.
- Por aquí - Kreega guía a Alan a un cuarto de huéspedes.
- Les gusta el estilo rústico - menciona el pirómano observando el castillo.
- El Castillo fue construido por el Rey Lobo, cuando 4 guerreros aliados lo salvaron en la guerra de la luz contra la oscuridad - relata el moreno.
- ¿Luz contra la Oscuridad? - pregunta Alan.
- La Luz, la Orden de los Guardianes, seres que protegen a las dimensiones de los seres de Oscuridad, los Apothicon, bestias malvadas que solo buscan entrar a Agartha para destruirlo todo -
- Waow, que historia - Alan entra a la habitación - Esos perros, ¿Realmente encontrarán a mi amiga? - pregunta.
- Kuda y Dredge registrarán hasta el último centímetro cuadrado de ese bosque en busca de tu amiga, la image que les mostraste será más que suficente para dar con ella, te recomiendo descansar - Kreega se dispone a salir - Por cierto - mira al pelinegro - El baño está en el fondo a la derecha - dicho esto, y aclarando una de las primeras dudas que tenía el ojirojo, Kreega abandonó la habitación, Alan se acostó en la cama.
- ¿Quién es el hijo de perra que está jodiendo con las dimensiones ahora?, y ni siquiera tengo mi armamento, Zar, ¿Cómo esperas que entretenga a los lectores si no tengo armas? -
Tu tranquilo y yo nervioso amigo mío. estas en una dimensión que yo conozco muy bien, solo debes esperar un poco.
- Tampoco tuve mucha participación, ¿Sabes? -
Lo se, pero seguro causaste un gran impacto en tu poco tiempo en el reflector, ya verás que será mejor con el avance de la historia.
- Más te vale mamón -
Si si, ya duérmete, tengo que dar los anuncios finales del fic.
- Bien, por esta vez te obedeceré -
Lejos de ahí, 5 espirales azules se abrieron y de ahí salió el grupo de Alex.
- ¿Pero qué? - pregunta la joven.
- ¿Un bosque? - pregunta ahora Nikolai.
- Esperen, conozco este bosque - dice Dempsey, estamos nuevamente en ese Castillo alemán, ¿A dónde nos trajiste Richtofen? - pregunta.
- Me temo que no sé la respuesta Dempsey, nosotros no se supone que estemos aquí - responde el templario.
- ¿Y dónde se supone que debemos estar? - pregunta Alex enojada - Tu otro "Tú" murió por nada entonces - regaña molesta.
- Su sacrificio no fue en vano pequeña - afirma el templario.
- Eh, colegas, será mejor que vean esto - dice Takeo mirando.
Los demás hicieron lo que dijo el japones y todos, a excepción de Alex, miraron sorprendidos.
- Se supone que el Grupo 935 se apoderó completamente de este pueblo y el Castillo, ¿En que tiempo estamos? - pregunta Richtofen, unos aullidos se escuchan y el grupo es rodeado rápidamente por dos lobos fantasmagóricos.
- ¿Qué mierda? - pregunta Nikolai apuntando su escopeta.
- Wow, tranquilo amigo - dice Dempsey - ¿No me recuerdas?, me ayudaste a encontrar los huesos de tu dueño, llevé tu cráneo al pedestal y te seguí a donde querías - Dempsey intenta hablar con uno de los lobos.
Ambos lobos reconocen al marine y cesan su hostilidad.
- ¿Porqué los espíritus de los lobos actúan con tanta libertad? - pregunta Richtofen.
Los lobos se miran entre ellos y después de ladrarle al grupo les piden que los sigan.
- No hablo idioma lobo, pero creo que quieren que los sigamos - explica Alex.
Dicho esto, el grupo sigue a los dos espíritus con la esperanza de encontrar respuestas.
¡Feliz Navidad adelantada!, hasta aquí el capitulo de hoy gente, espero que les haya gustado y los haya entretenido tanto como a mi a la hora de escribirlo, hace mucho que no escribía un capitulo tan largo como este y más que un capitulo, quiero que se sienta como un pequeño tributo a una de mis historias favoritas de los videojuegos, seré honesto, si lloré un poquito con la muerte de Richtofen en el juego, más al escuchar el dolor en sus palabras, les recomiendo que busquen la cinemática final de Blood of the Dead y la vean por ustedes mismos, sean fans de Zombies o no. Ahora, lo lamento mucho pero les voy a terminar debiendo los diseños tanto de Alan como de Alex, esto por las fiestas y todo eso no pude tener mucho tiempo para iniciar sus diseños, pero les juro que cada OC que participa en esta historia tendrá su dibujo como los demás, ahora unas aclaraciones.
Los personajes de Kree y sus hermanos nos en parte OC que yo había creado hace tiempo, me pareció prudente y algo fresco a la historia de Der Eisendrache incluirlos, no creo que ellos aparezcan tanto en esta historia, pero sentí que si quería mezclar dos lineas temporales de Zombies, ellos ayudarían muy bien a esta.
Espero el capitulo de hoy les haya gustado, ahora les pondré unas traducciones de algunas cosas que añadí al fic.
Vocabulario:
Kuso - Mierda (Japonés)
Da konechna - Si, claro (Ruso, Nikolai lo dijo con sarcasmo)
Asshole - Imbécil (Ingles Americano)
Scheisse - Mierda (Alemán)
Mein Gott - Mi Dios (Alemán)
Unmöglich -Imposible (Alemán)
Guten tag - Buen Día (Alemán)
Arigatōgozaimasu - Gracias (Japonés)
Wunderbar - Maravilloso (Alemán)
Herr - Sr./Señor (Alemán)
Y bueno, nuevamente espero que el capitulo les haya gustado, nos vemos en la próxima, ZarBalor, fuera.
Próximo Capitulo: La Diosa y la Cazarrecompensas
En el próximo capítulo no habrá debut de algún OC, para que se sienta un poco fresco y se centre más en los personajes de los que tratará ese episodio, no es porque tenga un Crush con Palutena y la adore, por supuesto que no, ejem, bueno, ahora sí, ZarBalor, fuera.
