Hola amigos, mi nombre es Yuzu
Les traigo luego de tantos años (Bueno todo diciembre), una historia más, esta vez de Yuru Yuri que me surgió cuando en uno de esos días de lluvias probé una menta y sí, las mentas saben muy bien cuando el clima es frío, digo se nota más la frescura y la limpieza del aliento.
Y también de las broncas que hay cuando llegan los servicios públicos, en eso de la pandemia, ¿Cómo puedes pagar la factura de la luz o cualquier servicio si no tienes nada y sin trabajo?
Bueno hice un Kyoko x Chizuru chu chu… Seamos sinceros, las escenas donde la rubia es golpeada por la shipper del ChitoAya son graciosas como oportunidades de notar un ship. Dicen que cuando una chica golpea al protagonista (Aunque Akari la verdadera prota) resulta que está enamorada del prota aparte de que es una tsundere que le cuesta expresar sus sentimientos.
Bueno espero que disfruten de este One Shot bien largote, que me llevó literalmente todo este diciembre en hacerlo…
Que disfruten de esto,
Yuzu y fuera
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Era época de invierno, exactamente en el mes de diciembre. Cuando tienes mucho frío se tiene que recurrir a tonterías como el aire acondicionado y la chimenea artificial pero eso implica casos. Chizuru sabía que un mal uso conllevaba a un alza en el recibo de la luz a lo cual decidió apagar todos esos elementos un poco de mala gana, ¿Por qué esa actitud?
La respuesta tenía un solo nombre: Toshino Kyoko…
-¡Chizu-chan!- Lloriqueó su estúpida novia- ¡Tengo mucho frío!
-El kotatsu es suficiente si tienes frío, si no es suficiente ponte ropa- Respondió de manera seca y algo enfadada, debido a que la cabeza hueca con la que vivía hace años tenía la muy mala costumbre de prender lo que según ella era necesario para tener algo de calor en esa época del año
Reclamar a Kyoko sobre los servicios era como tratar con un niño pequeño pues nunca hacía caso. La rubia seguía ahí tirada con la cara contra la mesa lamentando su mala suerte mientras la pelilla tomaba una mandarina dejándosela sobre su cabeza y otra para sí misma.
-Mientras tú estás sobrecalentando el lugar, yo estoy preocupándome por la factura de este mes. Si vas a ver una gorrona, ¡Al menos siente algo de vergüenza, idiota!- En eso tomó su mandarina pero pareciera que seguía enfadada, no había ni día ni instante en que su novia no dejaba de hacer sus tonterías
-Ahora por tu culpa las mandarinas están blandas
Kyoko alzó de reojo sus orbes celestes para ver mejor a su amada, quizás había cambiado en su físico, recién su cabello creció como su físico pero no cambiaba ese algo característico: Siempre que la rubia hacía algo siempre Chizuru la reprendía o la golpeaba para que aprendiera de una maldita vez y madurar.
Desde que estaban en secundaria siempre era así… Cierto, ¿Cómo recordar aquellos viejos tiempos? Kyoko trataba de hacer todo lo posible para que Chizuru al menos le dirigiese la mirada pero siempre terminaba golpeada por esa belleza de ojos verdes y claro el tiempo pasó, sucedieron cosas y ahora vivían juntas.
La chica rubia extendió su mano hacia la cara de la menor, le rozó varios de sus cabellos como su mejilla. La pelilila se sonrojó de inmediato al sentir el roce, le costaba entenderlo pero le hacía sentir muy bien, hace años le hubiese dado un puño en la cara pero solo debía aceptar esa caricia, de hecho le gustaba esa parte de su amada… Seguía siendo esa niña estúpida que logró llegar a su corazón.
De pronto todo se volvió oscuro y a la lejanía se escuchaba el sonido de gritos algo multitudinarios, lo único brillantes en esos momentos eran los esmeraldas de Chizuru y los celestes de Kyoko.
-Chizuru, ¿Pagaste la factura?
-Se supone que llegará en 15 días
-¿Entonces es un corto circuito?
-No, apagué todo menos el kotatsu… Espera un momento
La pelilila se paró en ese instante con algo de dificultad para ir a la ventana de su apartamento que tenía una vista del vecindario, no solo la luz se fue de su apartamento sino también de todo el lugar, todo estaba en penumbras a excepción de las luces de los autos y el cielo nocturno alumbrando la urbe con su azul oscuro.
El vecindario tuvo un corte de luz repentino, un apagón… Posiblemente llegaría mañana…
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Una gran lámpara estaba encendida mientras las dos féminas estaban sentadas en su sofá, Chizuru estaba tranquila y en silencio pero Kyoko llevaba la peor parte, se estaba cubriendo con una sábana mientras titiritaba de frío como si estuviese en algún lugar inhóspito de extremos climas bajos y para colmo ya tenía cara azul, algo completamente exagerado de su parte.
-Uh… ¡Frío, frío, frío, frío! ¿Cómo ha podido ir la luz?- Se lamentó con lágrimas de cocodrilo- Todavía no la han devuelto y ahora toda la habitación está fría, hace tan tanto frío aquí que se te congelan los huesos
-Ya cállate Kyoko- Le respondió de muy mala manera como siempre- Estamos usando ropas largas, así que sopórtalo
-¡Ay mierda! ¡Chizuru también es fría! ¡Voy a congelarme!- Se echó el rostro contra la almohada, era tanto el frío que invadía su cuerpo que trataba de acurrucarse en el sofá como una niña que teme salir de su escondite- ¡Si antes no hubieras apagado al menos la calefacción habría al menos algo de calor!- Hizo un bufido de mala gana mirando a su novia- ¿Y tú qué? ¿Acaso no tienes frío?
-Esto no es nada, ya te dije que estamos usando ropas largas como cómodas
Kyoko notó algo en el aire y por una extraña razón escuchó un sonido de unos cascabeles y campanas a lo que fue hacia la ventana que estaba detrás del sofá lo mismo para Chizuru, varios copos de nieve empezaron a caer sobre el vecindario cubriendo los techos, varios balcones y las calles hasta varios autos.
Ya eran vísperas de Navidad…
En eso a la rubia se le ocurrió otra brillante idea, tomó la lámpara para irse a la cocina o mínimo en su cuarto y a los treinta segundos ya estaba con un paquete azul en su mano, era un paquete de mentas, de hecho uno de varios dulces que compró según ella para calmarse la ansiedad y el estrés debido a su trabajo como mangaka.
Estaba agradecida por tener a la mano algo tan útil, por otro lado, la pelilila no necesitó dar una palabra sobre ello de hecho conocía muy bien el plan de su novia para matar el aburrimiento. Según lo que le contó Kyoko era un reto que hacían entre Yui y Akari cuando eran niñas, cada una debía comer diez mentas y el que lograba tener un mayor aliento ganaba.
Quizás era algo tonto pero también muy interesante, así que sin dudar aceptó otro reto, ¿Por qué otro reto? En la preparatoria Kyoko y Chizuru se rivalizaban para saber quién era mejor que quién, a lo largo de esa época la pobre pelilila nunca superaba a la rubia, de hecho la mayoría de las veces Kyoko proponía desafíos y Chizuru aceptaba no sin antes tragarse su orgullo pero al final era solo simplemente ver la espalda de la mayor, obviamente era muy frustrante para la menor.
Kyoko viendo lo decaída que estaba su kouhai en aquel entonces le ofreció un desafío "Especial" para hacer esto más interesante, el que ganaba un reto ganaba una recompensa. Chizuru estaba emocionada aunque no quería admitirlo… ¿Y quieren saber cuál era ese dichoso desafío?
Sería más tarde, por ahora el reto a ganar era el de las diez mentas. Cada una de ellas cogió los diez dulces, la primera fue Kyoko y luego Chizuru. Después de probar una menta comenzaban a soplar para saber quién tenía el aliento más grande, ambas estaban iguales. Entre cada menta que masticaban el aliento era más blanco y más grande, se estaba volviendo emocionante.
Ya probadas las nueve mentas, ya era el momento de la última. Destaparon su envoltura, se metieron su dulce a la boca, masticaron lo mejor que pudieron hasta que contaron mentalmente hasta diez y en menos de nada Chizuru expulsó su aliento que era similar al humo contenido de un cigarro y ahora era el turno de Kyoko. La rubia en menos de nada sopló al aire sacando su aliento que por cierto era tan grande que se extendía como una neblina en el aire.
Una vez la rubia había ganado y estaba decidida por su premio, la pelilila tuvo que resignarse de nueva cuenta pero a la vez emocionada de probar los labios mentolados de la mayor pero ésta en su afán de ser superior dio el principio. Un beso, un simple movimiento que dejó más en silencio aquella sala levemente iluminada y en pleno inicio de las novenas decembrinas.
Las dos chicas se separaron aunque la chica de gafas hizo un pequeño gesto de enojo
-¿Quién ha dicho que estaba bien besarme?
-Perdón, Chizuru…- Con una sola mano le quitó los anteojos a su amante, su cabello era luminoso, sus verdes brillaban y esas mejillas- ¿Sabes? Creo que me estoy muriendo de frío
-¿Te puedo calentar?- Se sonrojó mientras su mano posaba con la otra mano que acariciaba sus cabellos, la respuesta de la rubia fue nuevamente un beso pero la pelilila la empujó al suelo donde ésta vez se las cobraría
Fue ahí donde a la rubia se le ocurrió otra brillante idea a lo cual intentó levantar su mano hacia la el techo de la sala, se la pasó moviendo la mano como si intentara demostrar que tenía telequinesis, Chizuru le dio un pequeño pellizco en la oreja, se levantó para ir se hacía su cuarto matrimonial y pasados un minuto y treinta segundos la pelilila algo apenada iba con un elemento largo pero menor que una regla, puntiagudo como hecho de una goma roja.
-Wow, Chizu-chan, no es lo que yo quería pero estoy satisfecha
Kyoko se levantó solo para sentarse en el sofá dejando que Chizuru fuera a sentarse sobre ella, la pelilila estaba decidida pero le causaba algo de timidez, pues sentarse en las piernas de alguien como si fuera un niño pequeño le era bastante incomodo pero la rubia no era alguien a quien tenías que dar una excusa por muy verídica que fuera, de hecho para Kyoko no existían excusas solo coger.
La rubia tomó esto como ventaja y en menos de nada le agarró las piernas haciéndole aproximar hacia su cuerpo, ya tenía a la chica y al juguete como la situación, rol y posición. En menos de segundos la mentalidad de Kyoko se definía en esa frase: Su forma de ser era pura maldad.
La rubia sin contemplación alguna se dispuso a probar nuevamente los labios de la menor mientras que una mano decidió abrirle el cierre de su pantalón luego jaló la parte inicial de la braga para meter el erguido pene de goma y nuevamente le cerró la cremallera mientras por otro lado Chizuru rompió el beso al sentir un pequeño escalofrío.
Quedó atónita al ver que el juguetito de su estúpida novia estaba metido entre su pantalón como si hubiera tenido una erección repentina.
-¡¿Pero qué demonios?! ¡¿Qué rayos te pasa, Kyoko?- Exclamó con un tono bastante serio, estaba enfurecida ante la mentalidad sucia de su novia- ¡Quítame esa cosa!
-Chizuru- Canturreó- Chizu-chan, ¿Sabes cómo entrar en calor cuando ves una grande y jugosa verga?- Sonrió de manera maliciosa dando a entender que ya estaba teniendo su recompensa
¿Se acuerdan de la dichosa recompensa que esta humilde autora mencionó hace unos momentos?
La situación es que Kyoko tenía algo entre manos con Chizuru
¿Recompensa? La ganadora-Quien fue Kyoko por nueva cuenta- tiene derecho a hacer lo que quiera con el cuerpo de la perdedora, en este caso Chizuru
-¿No lo sabes, Chizuru?
-¿Por qué demonios debería saber una cosa como esa?- Miró algo avergonzada a su supuesto pene de goma, se sentía como una de esas fenómenos de palo grueso y enorme de esos sucios mangas que se topaba por internet
Nuevamente la rubia unió sus labios con los de su amante la cual trataba de zafarse, amaba a Kyoko pero no se soportaba esa mentalidad pervertida. Ambas llegaron a caerse de lado en el mueble estando nuevamente la pelilila sobre la rubia que mantenía cautiva a su doncella estrechando una mano y la espalda para acomodar más su cuerpo.
(Nota: Los puntos suspensivos significan que se están besando)
-Chizuru… Tú boca está fría
-¿Y tú qué?... Tu boca está caliente
-Sí, estoy caliente- Sus manos nuevamente tomaron las mejillas de la otra chica mirándola a sus ojos- Lo estoy en comparación con alguien de una baja temperatura como tú, Chizu-chan
La rubia decidió bajarse hasta donde estaba el pantalón, abrió la cremallera dando con una braga rosa y una figura de un unicornio, eso pudiese ser momento de burlarse de ello pero era más agradable probar la resistencia de Chizuru como en hacer lo que quiera con ella.
Una bombilla se iluminó en su mente, apartó la braga de la joven y comenzó a abrirle las paredes de su vagina para tratar de insertar el dildo, la pelilila apretó los dientes y cerró fuerte los ojos ante la sensación de tener ese grueso elemento en su ser. Abrió los ojos dando con que más o menos una parte del dildo estaba dentro de ella mientras la rubia sujetaba la parte inicial del juguete, era como una simulación de que Chizuru tenía un pene erecto y duro mientras Kyoko estaba dispuesta a hacerle un buen oral.
-Así qué… ¿Estás lista para esto, Chizuru?- Dijo con ese tono sexy pero con maldad plasmada
La pelilila estaba enfadada, de acuerdo quería hacerlo con su tonta amante pero se dejó claro que nada de tonterías como juguetes o fetiches sacados de hentais o dounjinshis pero era la perdedora así que debía cumplir la parte del desafío.
-¿Estás bromeando imbécil?
-Por supuesto que no…- La joven acercó el dildo a su cara, se relamía los labios pues quería demostrar sus dotes con la boca- Es una consecuencia de nuestro desafío después de todo, espero que lo tomes enserio
-Esto es muy embarazoso…
-¿Por qué te quejas? Yo solo quiero chupar verga
-Ha pasado mucho desde que comenzamos con tus estupideces pero he ganado
-No debes ser dura contigo misma, Chizu-chan- Sus manos alzaron el suéter que llevaba usando la pelilila y levantó el brassier dejando al visto unos pechos pequeños, otro motivo de burla de la mayor
-Jajaja… Es una lástima que no tengas pechos pero lo que me encantan de las tablitas de surf como tú son esas…
-Maldita enferma…- Se enojó a lo que la rubia hizo un puchero triste mirándola a los ojos
-¿Qué pasa con esa cara Chizuru? Debes que disfrutar esto que te hago- Acomodó su mentón sobre en medio del pequeño busto a lo que la chica de ojos verdes con una mirada de mala gana y mirando a los lados le dio su "Sí, sí, haz lo que quieras para que no me jodas más"
La rubia agradeció con ojitos de mascota y dio comienzo a la estimulación, cada pezón fue pellizcado y en menos de nada comenzaban a ser mojados y devorados por la lengua de la mayor la cual se deleitaba como si tuviese hambre, mientras saboreaba el pecho izquierdo de la contraría jugaba movía con el derecho mientras su otra mano comenzaba a hurgar dos dedos dentro de las paredes vaginales con tal de dar espacio para el grueso juguete.
-Jeje, me siento como si me estuviera comiendo a un trap… Pero tienes pezones deliciosos y puedo de esto todo el día -Comenzó a chuparse la teta como un bebé y luego dar uno que otro mordisco mientras la pobre Chizuru estaba aferrándose al grueso sofá contemplando como esa maniática comenzaba a probar todo su pecho como si fuese una virgen de un ritual de sacrificio
(Nota: Imaginar a Kyoko cosplayando a Hidan… Pero, ¿Quién sería Kakuzu?)
Finalmente la rubia dejó sus marcas y rastros de saliva sobre el cuerpo de la pelilila la cual estaba ganando su respiración pero manteniendo ese gesto enojado sobre esa idiota pasada de lanza
-Que rica estás mami
-¡Cállate tarada!
-Pero no es suficiente tampoco para ti
Kyoko nuevamente tuvo otra idea malvada, se paró con la lámpara y dio con el refrigerador donde sacó un pote de ron con pasas. Destapó el contenido y con su dedo comenzó a bañar de crema de ese sabor la parte inicial, parte que a su criterio la tuviese en su boca… Era extraño pero en ocasiones pensaba que en vez de eyacular leche saldría ron con pasas, así el sabor de la esperma sabría mucho mejor.
Comenzó a frotar el miembro de goma rozando con la vagina de Chizuru como si estuviera estimulando un pene con tal de saber el tamaño y la fuerza del aparato hasta comenzar a atrapar en su boca la longitud propuesta. Estaba dulce y amargo pero exquisito en el paladar, sin duda alguna su sabor favorito, el ron con pasas era muy diferente… Era como celestial, no era de dioses.
Estaba lista, dio una lamida por el enorme largo del dildo y comenzó dando una probada por la punta, para luego comenzar a demostrar su talento como garganta profunda, Chizuru mientras tanto aunque trataba de resistirse no podía que esa manera de bajar y subir la cabeza, ese modo de chupar como en meterse un dildo hasta la garganta la hacía sentir cachonda, una mano cogió los cabellos de la otaku como si implorara que lo hiciera más.
-Chúpame más… No pares, Kyoko
La aludida no paraba de chupar el grueso palo de goma pero no conforme con eso empezaba a recorrer con lengua el bajo vientre y el ombligo a su amante, Chizuru estaba encendiéndose, esa tarada le hacía sentir bien con chuparle bien rico… No era tan humillante ser la pasiva después de todo aparte de que su chica estaba arriba haciéndola sentirse mejor.
Entre cada mejor chupada daba Kyoko mejor frotaba más el dildo sobre la entrada que emanaba su humedad ante el estímulo que le daba esa maldita pervertida.
-Ah… Espera…- Trató de apartarla con una maño a sus cabellos- Me… Me estoy corriendo… Kyoko
La pelilila estaba dejando salir su voz, no podía contenerse más hasta que expulsó ese líquido caliente sobre la cara de la rubia la cual saboreaba los rastros del elixir de la joven.
-Bien, eso es todo, ¿Verdad?
-¿Quién te dio esa orden, Chizu-chan?- Una malicia asomaba en su rostro- mientras alzaba las piernas para quitarle el pantalón y las bragas- Aún no hemos terminado, de hecho esto no termina hasta que lo diga
Chizuru estaba que se moría de la rabia como del asco, ella viniéndose sobre la cara de esa pervertida y ahora nuevamente siendo poseída. Kyoko no lo pensó dos veces para lanzarse sobre la entrada de la joven y empezar a devorarla como en tener hasta la última gota de su néctar no sin antes hundir dos dedos de ese cremoso y embriagante helado haciendo delirar a la pelilila.
Sin duda alguna en medio de sus gemidos, Chizuru gozaba de su recompensa como buen trato que le daba Kyoko como siempre ella no lo quería admitir. Por otro lado la rubia la puso en posición fetal sosteniéndola de las caderas mientras no paraba sin piedad de ser "Lo bastante gentil", pero quién no creía serlo cuando la vagina de su novia era tan regordeta y linda aparte de los jugos que emanaban de esa cueva… Se sentía muy bien.
Una vez más expulso su sustancia blanca sobre la boca de la mayor la cual disfrutaba de los jugos espesos en sus papilas pero no debía tragarse ese orgasmo a lo cual nuevamente tomó los labios de su amada para compartirse entre sus bocas dicha ambrosía de mujer.
Ahora la pelilila estaba en cuatro mientras Kyoko ya estando con los pantalones abajo se insertó el mismo juguete con el inicio untado esta vez de lubricante, el elemento erguido apuntaba a su trasero pero decidió ir hacia su amada e inclinarse con tal de usar lubricante en el ano.
-Kyoko, esto es un…
-El desafió, ¿No lo recuerdas?- Hizo un puchero triste- Quedamos en que yo quiero hacer lo que quiero contigo
La rubia en menos de nada iba a acercar su boca para hacerle el cunnilinguis pero rápidamente la menor se volteó y le propinó luego de muchos años un puñetazo en la cara. Kyoko con un dolor horrible en su rostro cayó al suelo llorando estilo anime con un sangrado nasal
-¡No te sobrepases conmigo, cerda!- Estaba enojada estilo anime
-Eso… Me dolió…- Lloriqueó
Se paró y miró algo curiosa a su novia la cual estaba con un bufido y brazos cruzados
-Chizuru, ¿Te disgustó tanto lo de hace rato? ¿O estás asustada por la ronda que viene?
-¿Asustarme?- Alzó una ceja- ¡Tú no eres precisamente una persona común y corriente!
-¿Entonces quieres decir que está bien eso?- Sonrió tan infantil que hizo que la contraria quedase roja de la vergüenza
Como siempre aunque no lo aceptaba, le gustó aquellas rondas que le hizo su tarada novia y claro no dudaría a esperar esas sensaciones ocultas en ellas pero… Debía que ocultarlo o de lo contario sería peor pervertida que ella.
-¡Cállate! ¡Hablas demasiado!
-¿Entonces…?
-Haz lo que quieres imbécil, eres la ganadora, ¿No?
Kyoko tomó esa seca respuesta como un sí y decidió inclinarse hacia su trasero comenzando a dar pequeños lengüetazos sobre la vagina de la menor como también trazar de saliva el otro agujero de la joven, en menos de nada decidió usar el lubricante en sus dos dedos para introducirlos dentro del esfínter haciendo que Chizuru gruñera de placer ante esos dedos
-Wow, es más estrecho de lo que yo pensaba
-¡Ah!... ¡No quiero… Saberlo!... ¡Idiota!- Tenía un tic en su ojo derecho debido a que ese contacto la hacía quemar y mucho, Kyoko por otro lado comenzaba a chupar y lamer el dildo con su otra mano para que sea lo suficiente para entrar en su centro
-Bien, Chizu-chan… Que comience otra ronda, esta poderosa verga no puede contenerse más
La rubia se introdujo el juguete dentro de su vagina hasta dejarlo firme como un pene cualquiera apuntando hacia su ano. Lentamente el juguete de goma se introducía en el ano de la pelilila la cual estaba con la boca abierta y ojos llorosos como si una estaca la estuviese clavando.
-Y aparte de estrecho, tu culo está apretado- La rubia tenía un tic nervioso denotando que esa sensación de estar dentro de ella como sentir algo dentro suyo era de lo mejor
La menor comenzó a mover sus caderas mientras esa katana roja la estaba empalando constantemente y ahora se sentía como si una corriente eléctrica la estaba invadiendo al sentir los jadeos más las calientes bocanadas de aire sobre su espalda. Las voces de ambas se estaban sincronizando con el golpeteo entre el trasero de la menor contra la pelvis de la mayor.
Aunque Chizuru no lo admitía, el anal que le estaba haciendo Kyoko le hacía sentirse increíble, Kyoko aprovechaba los golpeteos para comenzar a tocar uno de los planos pechos de la menor como masturbarle su vagina, la profanada usó su mano para aproximar a la rubia que decidió lamer y besar la nuca como el cuello como si fuese un vampiro queriendo chupar sangre virgen.
-Ah… Ah… Dame hasta el fondo…- Rogaba la pelilila a lo que la chica en medio de sus desenfrenados empujes le daba una que otra nalgada a su chica, que pareciera que estaba gruñendo y emitiendo los gruñidos de un animal, era una chica que disfrutaba ser profanada por atrás, se estaba sintiendo bien
El dildo de Kyoko en su culo la volvía completamente loca al sentir como esa espada entraba y salía con el dolor de ser partida en dos.
-Kyoko… Quiero más… Más… Más por mi culo
La mayor acató las ordenes mientras la menor se volteó ahora estando bocabajo mientras dejaba que la rubia la siguiese profanando y empujándose contra su trasero, los gemidos eran silenciados por los besos fogosos de la rubia retorciendo sus lenguas como acariciarse entre sí.
Las dos jóvenes en medio de sus embestidas se miraban a los ojos, Chizuru estaba llorando del dolor mientras Kyoko estaba contenta a pesar de sus muecas de excitación
-Te… Te amo… Te amo Toshino Kyoko
-Tus gemidos… Verte así… Es muy erotico… Chizuru
La pelilila enrolló sus piernas alrededor de las caderas de la rubia, la cual no paraba de moverse sobre la menor. Kyoko devoraba su cuello y sus pechos , Chizuru quizás odiaba perder ante su estúpida novia, estaba débil y lo estaba disfrutando… Aunque no lo admitía como siempre disfrutaba perder, disfrutaba no ganarle y no volverle a ganarle a esa niña idiota.
No quería que esto terminara así, no importaba cuantas veces… Ella sería la eterna recompensa de aquella tarada, fastidiosa, imbécil, maleducada y egoísta que siempre le sacaba el quicio en los viejos tiempos desde jóvenes, desde ese día en que la conoció en su primer día en la secundaria, quería permanecer a su lado, soportarse sus ideas y tonterías como también que la hiciera sonreír y divertirse al rato, si eso le era posible.
-Chizuru… Lo siento… Pero yo estoy… En mi limite…- Kyoko estaba empujando sin parar pero no lo soportaría más mientras la menor tomaba sus mejillas con una sonrisa pequeña
-Kyoko… Voy a…
-Está bien… Deja salir… Tanto como quieras… Tu voz…
Las dos chicas siguieron empleando sus fuerzas entre sí para lograr el clímax, tanto Kyoko como Chizuru no podían mantenerse por mucho tiempo hasta que lograron gritar de manera mutua consumiéndose su pasión como su relación, la rubia se tumbó mientras el consolador cayó con los fluidos que hicieron presencia mojando su alfombra.
Chizuru terminó teniendo en sus brazos a su niña estúpida mientras con los ojos cerrados pero sonriente ante tan gran faena que tuvieron en plena noche de invierno mientras que nuevamente el escenario estaba iluminado con luces eléctricas mientras nuevamente se escuchaban esos gritos multitudinarios a la lejanía.
La luz había regresado al vecindario…
-Kyoko…
-Sí- Alzo la mirada para mirar a su novia
-¿Puedo estar arriba la próxima vez?
La rubia se rió levemente
-X
-¿X? ¿Qué quieres decir con eso?
-Obviamente no, de ninguna manera, nunca…- Se levantó e hizo una x con los brazos en señal de negación
-¿Esa fue una respuesta rápida?- La pelilila frunció el ceño con una pequeña vena en su sien
-Si quieres ser la ganadora la próxima vez deberás ganar en el siguiente desafío
-De acuerdo…- Dejó que su amada le diera un tierno beso- La próxima vez tendré mi revancha
-Así se habla Chizu-chan…- Le dio otro beso a su chica a lo que ambas decidieron dormir juntas, fue una de tantas noches como de otras que estaban por venir al pasar de los tiempos aunque se les olvidó detalle a su alrededor
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BONUS
-Kyoko, apaga la luz
-No… Tengo sueño- La rubia hizo un puchero de ojitos cerrados
-Anda Kyoko, la luz llegó hace unos minutos- Una vena estaba en su sien- Así que deja de ser una holgazana y apaga todo
-No lo haré, ¿Por qué no la apagas tú?
-¿Quién fue la idiota que me hizo anal?
-¿Yo…?
-Y por eso tienes que apagar la luz o te mandaré dormir en el sofá
-Bueno, como digas amorcito
Y así como Kyoko no le costó nada en apagar un simple interruptor
