¡Buenas! Quiero decir que como mi otro fic "Respuesta a una confesión" este fic fue escrito desde 2013 hasta 2017 y se encuentra publicado en Amor Yaoi, pero he de decir que lo he editado algo más que Ra1C por lo que si ya lo leísteis que sepáis que no cambia mucho, pero si que he agregado algunas cosas. Para los que sea la primera vez, simplemente diré que espero que lo disfrutéis n.n
Capitulo 1.
Los rayos del sol se adentraban por entre las rendijas de la persiana ocasionando que iluminara la estancia. Un azabache abría los ojos lentamente ante la luz en su rostro. Levantó su mirada aún medio adormilado y posó su vista en el despertador de su cómoda.
Soltando un largo suspiro se levantó de su cómoda y mullida cama y se dirigió hacia el baño adyacente a su cuarto con la intención de tomar una larga ducha, acción que formaba parte de su rutina diaria desde hacía bastante tiempo ya.
Media hora después salió completamente alistado y se dirigió hacia el comedor donde lo esperaba su madre, su hermano mayor, su primo y padre, los tres últimos ya sentados en la mesa cada cual en su respectivo asiento. Con un leve asentimiento y un 'hola' se sentó en su lugar a la derecha de su hermano y su madre le sirvió el desayuno sonriéndole con dulzura.
-Bien... me gustaría comentaros algo. - dijo el padre, Fugaku. Los menores simplemente le miraron instándole a seguir, aunque ligeramente sorprendidos por lo repentino del asunto, puesto que normalmente el mayor de los Uchiha no solía hablar durante el desayuno.
-Cariño... déjalo para luego. Los chicos tienen que irse pronto y será mejor que se den algo de prisa si no quieren llegar tarde. - comentó la única mujer dirijiéndose a su marido. Luego miró a los más jóvenes. - Tranquilos no es nada malo.- aseguró ella con una sonrisa para evitar que los menores se preocuparan de más.
Los chicos asintieron y en cuanto terminaron de comer, se levantaron y salieron de allí con la intención de dirigirse hacia sus respectivas escuelas.
-Aniki, tu escuela está hacia el otro lado. - dijo el menor de los Uchiha, Sasuke, cuyo peinado en forma de picos hacia atrás le caracterizaba.
-Moo... Otouto no seas tan malo. Solo quería desearos suerte y preguntaros si sabíais lo que nos quieren decir. - comentó el mayor, Itachi quien contrario a su hermano poseía una larga cabellera atada en una cola baja.
-Ni idea. - respondió este secamente.
-Dijeron que no era nada malo así que no tendremos de qué preocuparnos. - habló el último de ellos: un moreno de cabello corto y los ojos del mismo color de su cabellera y de piel pálida. Su nombre Uchiha Sai, que es un año menor que Itachi y mayor que Sasuke. Se miraron unos minutos en silencio y sin decir absolutamente nada más, asintieron y cada uno viró hacia su respectivo destino:
El mayor se encaminó hacia la universidad dónde estudia economía y dirección de empresas con el propósito de terminar trabajando en las empresas Uchiha, propiedad de su padre y cuyo fundador fue su bisabuelo.
Los otros dos estudian en la misma preparatoria por lo que se dirigieron hacía la estación de tren cosa que no entusiasmaba al patriarca de la familia, pero su mujer insistió que no debía mimarlos dejándoles un coche a su disposición las 24 horas.
Una vez llegaron los dos se separaron a causa de la gran cantidad de gente, algo común teniendo en cuanta que era la hora en que la mayoría de estudiantes y trabajadores deben dirigirse a sus escuelas o lugares de trabajo.
Sai consiguió sentarse en el 3r vagón mientras que Sasuke se quedó en el 5º justo al lado de la puerta. No tuvieron que esperar mucho a que el tren partiera y comenzara su recorrido.
En un momento dado, el azabache vio algo que no le gustó. Justo en frente de su persona se encontraba un hombre, ya entrado en edad cabe decirse, el cual estaba muy apegado a un rubio a quien, ya sea por su baja estatura o por su complexión delgada, debió confundir con una adolescente. Con un poco de dificultad causado por la gran conglomeración de gente en aquel pequeño compartimento se acercó hasta ellos y, aprovechando que la próxima parada estaba cerca, cogió al rubio de la muñeca y cuando las puertas se abrieron empujó al hombre fuera. No quiso causar una gran conmoción puesto que no deseaba causarle una mayor vergüenza al joven a su lado por lo que actuó lo más silencioso que pudo. Por suerte aquel hombre a penas y tuvo tiempo de exclamar sorprendido cuando la gente que quería bajar y la que tenía la intención de subir, le empujaron más hacia el andén ocasionando que las puertas se cerraran tras de si. Cuando esto sucedió los dos chicos quedaron con los cuerpos uno junto al otro y sin muchas posibilidades de apartarse, teniendo en cuenta el volumen de personas ocupando un mismo espacio.
-E-etto... gracias. - dijo en casi un susurro el rubio agachando la cabeza y sonrojándose de sobremanera. El azabache al verlo se dio cuenta que seguía tomando la muñeca del más bajo y apresuradamente le soltó.
-No es nada. - respondió este mientras se le escapaba una sonrisa al ver las reacciones del chico. Se le hacía tierno aquel actuar e indiscutiblemente entretenido.
-Emm... estás muy cerca. -volvió a susurrar este aún más sonrojado. Y eso era cierto, el menor estaba con la espalda en la puerta y el ojinegro se encontraba apegado a su cuerpo, pecho contra pecho. La cabeza del rubio estaba apoyada en el pecho del mayor y este apoyaba su barbilla en el cuello del rubio, haciendo que su aliento chocara contra el oído de este.
-Lo siento, pero... no me puedo mover mucho que digamos. Hay demasiada gente...- fueron sus palabras y por su tono de voz cualquiera diría que se encontraba completamente desinteresado el tema, pero el latir ligeramente más acelerado de lo habitual dejaban entrever sus verdaderos sentimientos al respecto.
-Ya veo...- murmuró el más bajo quien solo deseaba que el tren llegara ya a su estación poder salir huyendo de tan embarazosa situación.
-Oye... ¿como te llamas? - le preguntó de repente el azabache, haciendo que al rubio le recorriera un escalofrío ante el tono de voz del mayor. ¿Por qué parecía que ahora era más profunda y sensual?
-¿Po-por...qué lo qui-quieres...saber? - dijo entrecortadamente el ojiazul.
-Bueno... por nada en particular. Mi nombre es Sasuke ¿y el tuyo? - inquirió de nievo el ojinegro mientras le soplaba en el oído al chico, viendo el temblor que le recorría a este ante el gesto. Escondió su sonrisa maliciosa en el sedoso cabello dorado del joven el cual por cierto olía como a fruta tropical, una mezcla entre mango y coco.
-Y-yo...yo...bu-bueno... - comenzó a decir, pero a causa del nerviosismo que le recorría por todo el cuerpo no era capaz de lograr que sus palabras salieran enteras ni seguidas.
Fue en ese momento que las puertas del vagón se abrieron y el menor aprovechó para salir corriendo con un gran rubor cubriendo sus mejillas dejando al azabache allí de pie. Contrario a lo que muchos pensarían, el de ojos negros no se sentía ofendido por la huída del joven puesto que la reacción del rubio ante sus palabras y acciones le parecieron de lo más encantadoras.
-Ese chico... es muy interesante. - comentó para si mismo con una sonrisa ladeada adornando su rostro para luego salir del vagón y esperar al idiota de su primo.
Por otra parte, desde el momento en que se montó al vagón, Sai se había dedicado a dibujar en su cuaderno el paisaje que veía por la ventana, algo que solía hacer todos los días durante su trayecto a la escuela, cuando sintió un peso sobre su hombro derecho. Al girarse para ver que era se sorprendió ligeramente al observar una cabellera rojiza.
-Mmm... - ante el descubrimiento simplemente sonrió para a continuación darle la vuelta a la hoja de papel que había estado ulitizando con la intención de buscar una en blanco. Se quedó quieto en su sitio y comenzó a dibujar en su cuaderno a ese lindo chico que ahora dormía en su hombro. Poco a poco cada uno de los detalles que componían aquel fino, delicado y bello rostro fue tomando forma. Estuvo así un buen rato hasta que se percató de que su parada estaba cerca y entonces decidió, muy a su pesar, despertar al más bajo. Una parte de si no quería hacerlo, pues deseaba continuar observando ese semblante tan pacífico del contrario, pero por otro lado había una parte de si que deseaba poder observar los ojos del menor, deseaba saber qué tipo de gema poseería este en su mirada.
-Deberías despertarte. - le avisó mientras le movía un poco, pero nada, ese chico no reaccionaba. Entonces se le cruzó una idea por la mente y no pudo sino sonreir maliciosamente por ello. Cogió su cuaderno y lo colocó delante del rostro del pelirrojo para luego ir acercándose a este hasta juntar sus labios. Fue un sutil y casto roce, pero fue lo suficiente para hacer que el otro abriera los ojos y le empujara a causa de la sorpresa. La palabra 'esmeralda' fue la primera que pasó por la mente del moreno en cuanto sus ojos se encontraron por primera vez con los del contrario.
-¿Qu-qu-qué demonios? - gritó este después de empujar a Sai. Se notaba la sorpresa, confusión y ligero enfado que le embargaba por toda la situación.
-Como no despertaba se me ocurrió que era una buena forma de hacer que abrieras los ojos, aunque... - se levantó para quedar al lado del chico , ya que este se había levantado de golpe por la impresión, y se acercó lo suficiente para susurrare al oído. - Ahora que estás despierto podemos repetirlo si quieres. - propuso con una sonrisa ladeada.
-¡Tu pervertido! - gritó el pelirrojo para apartarle bruscamente y luego salir del vagón corriendo completamente mortificado y enojado por todo lo ocurrido.
-Mmm... bueno, ese chico era muy lindo. Espero volverle a ver. - dijo sin quitar esa sonrisa de su rostro. A continuación salió del vagón y se fue en busca del bastardo de su primo, como él suele llamarle.
Por último, tenemos al mayor de los Uchiha, Itachi quien mientras se dirigía hacia su universidad fue casi placado por otra persona que corría. Por suerte aguantó el golpe, pero la otra persona no salió tan bien parada y terminó cayendo al suelo junto con algunas de sus pertenencias.
-I-itte... - se quejó el chico desde el suelo.
-¿Estás bien? - preguntó el moreno quien no pudo evitar quedarse viendo al joven en frente de si quien era, sin lugar a dudas, la persona más atractiva que haya visto en su vida, o por lo menos lo era para él. Este poseía un cabello largo y sedoso de un dorado parecido al del mismo sol, el cual portaba atado en una coleta alta y unos lindo ojos azules que parecían atravesarle el alma.
-Si, gracias. Lo siento, no quería retrasarte. - se disculpó este con una sonrisa al tiempo en que aceptaba la mano que el mayor le ofrecía, levantándose con su ayuda.
-No pasa nada. ¿Y dónde te diriges? - cuestionó el moreno encantado con la sonrisa del chico y correspondiéndola con una ladeada.
-Ah... bueno, me acabo de mudar con mis hermanos y pues iba hacia la universidad aunque no sé muy bien donde queda. - confesó este ruborizándose un poco al admitir que se encontraba algo perdido. Por alguna razón que no comprendía, no quería causarle una mala impresión al más alto, aunque si era sincero consigo mismo de seguro que ya había hecho una pésima presentación al chocar con él.
-Mmm... pues si ese es el caso podemos ir juntos si quieres. Después de todo yo me dirijo al mismo sitio. - ofreció el moreno quien aunque por fuera parecía desinteresado, por dentro se moría por pasar algo más de tiempo con ese espécimen de ángel.
-¿En serio? - la ilusión en el tono de voz del rubio le hizo sonreír y simplemente asintió como respuesta. - Gracias. Por cierto soy Deidara, Namikaze Deidara. - se presentó con otra sonrisa mientras le acercaba la mano para estrechársela.
-Itachi, Uchiha Itachi. - respondió este correspondiendo al gesto del más bajo.
Sin más comenzaron a caminar en dirección a la universidad hablando un poco sobre cualquier cosa con la intención de conocerse mejor.
El rubio se sentía contento de haber conocido a una persona que no solo era amable sino también atractivo, mientras que por su parte el de cabellos oscuros se encontraba trazando un plan para lograr conquistar al de ojos color azul cielo.
...Continuará...
Pues este es el prólogo de la historia. Sé que hay algo de OoC en los personajes, pero todo cobra sentido mientras vaya avanzando la historia n.n
Subiré los capítulos en cuanto vaya acabando de editarlos así que en unos cuantos días estará completo (;
¡Nos leemos!
