Pues aquí tenemos el tercer capítulo editado, he añadido más cosas de las que creía, pero era de esperar pues mi estilo de escritura es algo distinto al de aquella época. Bueno, aquí teneís más ItaDei que ya tocaba y vemos un poco más como interactúan las futuras parejas n.n
Capítulo 3
Había llegado la hora del almuerzo y un rubio de cabello largo se levantó de su asiento, estirándose en el proceso pues su espalda dolía ligeramente al estar tanto tiempo sentado, y viró su atención al moreno que había conocido aquella misma mañana quien desde hacía un buen rato se encontraba con la vista enfocada en la ventana del aula, mirando ausentemente por ella, claramente sumido en sus propios pensamientos e ignorando todo a su alrededor. Sigilosamente se acercó a él y le abrazó por detrás, apoyando la barbilla en su hombro derecho.
-Nee~ Itachi, vamos a comer algo. - dijo contra su oído y no pudo evitar reir levemente cuando este dio un pequeño salto por la sorpresa.
El moreno le miró del reojo y abrió la boca para decir algo, pero pareció cambiar de opinión por que poco después la cerró y asintió en respuesta. Recogieron sus cosas y se dirigieron al patio donde buscaron un lugar para sentarse, decidiendo que el lugar perfecto era bajo uno de los grandes árboles y a continuación comenzaron a comer mientras hablaban un poco.
A pesar de haberse conocido esa misma mañana, el rubio sentía cierta atracción para con el mayor. No sabría decir si era algo físico o no, simplemente había algo que le llamaba la atención del contrario. Cierto que tenía una actitud algo extraña, pero por alguna razón aquello le gustaba. Tan metido seencontraba en sus propios pensamientos que no notó como el moreno llevaba mirándole fijamente durante un buen rato, hasta que le oyó suspirar.
-No me gusta. - soltó el moreno de la nada mientras miraba hacia algún lugar del patio.
-¿A qué te refieres? - preguntó el rubio volteando a verle con curiosidad.
-¿Eh? A nada solo pensaba en voz alta. - se excusó al comprender que había dicho aquello en voz alta y su acompañante le oyó.
-¿Estás bien? Esta mañana parecías contento cuando hablamos de camino hacia aquí, pero al entrar en clase te volviste bastante frío con los demás. - curioseó entre preocupado e interesado.
-No es nada. Solo que las otras personas no me suelen caer bastante bien. - respondió al tiempo en que se encogía de hombros. "Entre otras cosas." pensó para si a la vez en que fruncía un poco el ceño.
-¿Entonces yo no te caigo bien? - aquellas palabras le hicieron mirarle sorprendido pues había cierto tono molesto en ellas.
-Tu eres diferente. - respondió como si fuera obvio.
-¿Eso es bueno? - inquirió frunciendo el ceño sin comprender muy bien a qué se refería el más alto con la palabra 'diferente'.
-En cierto modo sí. - contestó sin aclarar realmente nada, pero el rubio simplemente suspiró sabiendo que no llegaría a nada si insistía.
-Mmm... vale. - murmuró más para si que para el contrario.
Estuvieron otro rato en silencio hasta que el mayor volvió a hablar.
-¿Yo te caigo bien? - preguntó de repente, llamando de nuevo la atención del ojiazul.
-¿Eh? - se giró sorprendido por la repentina pregunta del mayor.
-Si te caigo bien. - repitió al tiempo en que le miraba a los ojos fijamente.
-Bueno... siendo sincero, diría que eres un poco raro. No acabo de entender muy bien en qué piensas la mayoría del tiempo y eso me pone un poco nervioso, pero es cierto también que hay algo de ti que me atrae, solo que no sabría decirte exactamente el qué. - confesó de forma pensativa y luego de unos segundos en silencio decidió añadir algo más. - Pero supongo que en cierto modo si me caes bien. Sobretodo teniendo en cuenta que solo te conozco de esta mañana. - finalizó dándole una sonrisa al otro.
-Ya veo. - dijo el mayor mientras sonreía también, solo que era algo más leve que la del rubio.
Después de una breve charla, el timbre volvió a sonar y los dos se encaminaron de nuevo al salón. Fue de camino hacia allí, que el moreno pensó en la pregunta que le había hecho el de ojos azules al principio. La razón por la cual se encontraba un tanto de mal humor incluso a pesar de que había disfrutado tanto de la compañía del de ojos azules.
*Flashback*
Después de chocar y decidir que irían juntos hacia la universidad, ocuparon su viaje hacia allí hablando entre ellos, conociéndose un poco mejor.
-¿Entonces tienes dos hermanos? - preguntó el moreno quien se encontraba realmente interesado en la respuesta que obtendría.
-Si. El mediano se llama Gaara y es pelirrojo de ojos aguamarina, salió a nuestra madre, aunque es más serio de lo que me gustaría. El pequeño es Naruto, es rubio de ojos azules como yo, cosa que sacamos de nuestro padre, pero tiene tres marquitas de nacimiento en cada mejilla que lo hacen ver muy lindo, además de que es muy inocente e ingenuo. Ah, perdón, a veces hablo de más. - paró al darse cuenta que había empezado a hablar sin parar.
-No me importa. - aseguró sonriendo de lado. - Por como hablas de ellos, me gustaría conocerlos. - comentó.
-¿En serio? - preguntó con los ojos brillando de la emoción, después de todo adoraba a sus hermanos pequeños y si tenía la oportunidad de presumir de ellos la tomaría sin dudar.
-Si. - declaró con absoluta certeza.
-Entonces algún día los conocerás. Seguro que les caes bien. - dijo con una sonrisa mientras el otro tan solo sonreía en respuesta aunque una risita se le escapó de los labios cuando notó lo emocionado que se encontraba el ojiazul ante el prospecto de presentarle a sus hermanos.
-Nee~ Itachi, ¿tu tienes hermanos? - curioseó el rubio después de un rato en silencio.
-Si. Mi otouto se llama Sasuke. Es muy frío y antisocial y la verdad me gustaría que se llevara un poco mejor con los demás. - respondió con sinceridad al tiempo en que suspiraba cansado al recordar el comportamiento tan antisocial de su hermanito. De verdad que adoraba al menor, pero a veces se le hacía un poco difícil tratar con el menor.
-Mmm... seguro que si conociera a Naru-chan él conseguiría lo que quieres. - comentó pensativo el rubio.
-Hmp. Pues habrá que presentarles. - dijo con un poco de gracia en la voz, pues le costaba un poco imaginárselo. Habían muchos que intentaron acercarse al Uchiha menor, pero daba igual qué tan persistentes fueran, siempre acababan rindiéndose. El ojiazul rió divertido al comprender ese ligero tono de escepticismo que había empleado el mayor al decir lo último, pero conociendo como conocía a su hermanito rubio, daba igual que el hermano de Itachi fuese una estatua de mármol, el Namikaze menor sería capaz de lograr capturar su atención.
Hablaron un poco más sobre sus cosas hasta que llegaron a la entrada de la institución lugar donde se detuvieron.
-¿Por cierto que estudias? - preguntó el moreno al percatarse que todavía no sabía algo tan básico.
-Economía de la empresa. Aunque también estudio arte. - respondió el rubio mirándole curioso por la pregunta.
-Pues entonces tendremos bastantes clases juntos ya que también estudio empresariales. - murmuró más para sí que para el contrario, pero sonrió al notar como al más bajo se le iluminaban los ojos al saber que podrían pasar más tiempo en compañía del otro. - Vamos, yo te acompaño al salón. - indicó al tiempo en que volvía a caminar.
-Claro y gracias. - comentó este a la vez en que le seguía el paso. Poco después llegaron a la clase que les tocaba, la cual se encontraba en la tercera planta, y los dos se sentaron al final de esta, al lado de la ventana. Immediatamente, muchas chicas se acercaron para hablar con el moreno, o más bien para intentar conversar con este pues el mencionado parecía no prestarles la más mínima atención.
-Itachi-kun, ¿que tal las vacaciones?
-¡Kyaah! Te ves tan guapo.
-Nee~ ¿Por que no sales conmigo?
A cada pregunta que le hacían el mayor más pasaba de ellas. El rubio solo miraba la escena atónito. "Vaya... Itachi es muy popular." pensó para si. "Aunque no me extraña, es muy guapo, amable y de seguro también es muy inteligente. Además de que tiene un cuerpo bastante bien formado... ¡Pero qué estoy pensado! ¡Deidara idiota!" se reprendió mentalmente ante sus pensamientos al tiempo en que se ruborizaba levemente.
Se encontraba tan metido en sus pensamientos que no notó cuando todas las mujeres se callaron y le miraban fijamente.
-Oye Itachi-kun~...- llamó una de ellas con voz melosa. - ¿Quién es él? - inquirió con claro tono afilado, puesto que nunca jamás el moreno había permitido que alguien se sentara tan cerca de su persona. Fue con esas palabras que el moreno finalmente prestó atención a lo que decían.
-Eso a ti no te importa. - respondió seca y fríamente, fulminando con la mirada a cada una de ellas sin contenerse en lo más mínimo.
-Que malo~ - se quejaron haciendo un puchero que pretendía ser tierno, pero solo irritó más al más alto.
Lo que más le molestó fue que esa pregunta no solo había llamado su atención y la del rubio, sino que muchos de los compañeros varones giraron a mirar al de cabellos largos con notorio interés y para cuando se dio cuenta una multitud les había rodeado, chicas en su lado y chicos en la del otro. Miles de preguntas fueron hechas al aire, no dándole tiempo al de ojos azules a responder, aunque por la cara de pánico e icomodidad que le dirigió al moreno estaba claro que la situación no le gustaba para nada. Él no pudo hacer más que mirar con clara molestia al grupo de personas que les acosaban sin importarles que ellos no quisieran semejante atención.
Para suerte del rubio, el profesor llegó dando inicio a las clases por lo que pudo librarse de los cotillas. El moreno por una vez se alegró de verdad al ver como el otro suspiraba notablemente aliviado y agradeció mentalmente al profesor por llegar. Durante toda la clase se la pasó observando al rubio a su lado hasta que terminó el primer período, en el cual volvieron a acosarle sus locas fans y al rubio igual. Para cuando se había dado cuenta se quedó mirando enfurruñado por la ventana y solo salió de sus pensamientos cuando el otro le invitó a comer juntos.
*Fin flashback*
Llegaron a su salón e inconscientemente sonrió, el rubio de verdad que había conseguido llamarle tanto la atención como para ponerse celoso de forma tan malditamente notoria.
"Itachi está muy raro..." pensó el rubio al ver los gestos del moreno de reojo. "Bueno, al menos parece que está de mejor humor y eso me alegra." volvió a pensar mientras sonreía.
Y sin más entraron en el salón y siguieron con sus clases.
~/~/~/~/~/~/~/~/~ De vuelta al instituo ~/~/~/~/~/~/~/~/~
Las clases ya habían terminado y en el salón solo quedaban un azabache y un rubio.
-¿Sasuke, todavía no te vas? - preguntó el más bajito de los dos al observar al azabache el cual seguía sentado a su lado.
-No, estaba pensando en algo. - respondió algo ausente al tiempo en que empezaba a recoger sus pertenencias.
-Ya veo. Por cierto ¿pensaste en lo de antes? - inquirió el ojiazul una vez terminó de recoger sus cosas y le miraba desde el lado derecho con una sonrisa.
-Ya te dije que no es necesario que me des nada. - contestó sonriendo ligeramente por lo insistente del más bajo.
-Pero aún así quiero agradecértelo apropiadamente. - insistió haciendo un lindo puchero ante el cual el azabache no pudo pensar en algo muy sano. Su respuesta fue suspirar y girar la cara hacia su diestra para mirar al rubio a los ojos.
-Está bien. Deja que me lo piense mejor y mañana te lo digo. - accedió para luego coger su mochila y colocársela encima del hombro.
-Hai-ttebayo. - respondió mientras le dedicaba una sonrisa enorme. - ¡AH! Si no corremos no llegaremos a coger el tren. - exclamó el menor al verel reloj que colgaba en la pared, encima de la pizarra.
-Es verdad. - asintió el moreno quien frunció elceño al percatarse que había perdido mucho tiempo metido en sus pensamientos.
Sin darse cuenta de ello, el rubio le había cogido de la mano y corrió casi arrastrando al azabache detrás suyo hasta que por fin llegaron a la estación. Tuvieron suerte y fue por los pelos que lograron entrar al vagón antes de que las puertas se cerraran detrás de ellos, pero aún así consiguieron entrar casi en el último momento. Ahí fue cuando el menor se percató de que tenía agarrada la mano del ojinoche y la soltó de repente mientras se sonrojaba.
-Lo siento. - susurró avergonzado.
-No pasa nada, conseguimos llegar a tiempo ¿no?. - dijo con una sonrisa ladeada que hizo sonreir al contrario.
-Hai.
-Oe, Naruto... - llamó un rato más tarde, cuando después de mirar a su alrededor encontraron un par de asientos libres que ocuparon.
-Dime. - le miró con curiosidad.
-¿Dónde vives? - inquirió con voz desinteresada, pero por dentro sentía muchas ganas de saberlo.
-¿Eh? Pues... mis padres dijeron que nos quedaríamos con unos amigos suyos ya que ellos están trabajando en el extranjero y no querían que nos quedáramos solos-ttebayo. - explicó su situación actual lo mejor que pudo.
-Ya veo. ¿Solo tienes a ese pelirrojo como hermano? - curioseó de nuevo pues no quería perder la oportunidad de conocer mejor a su futuro novio.
-No. Gaara-nii es el mediano. Dei-nii es el mayor y va a la universidad. ¿Y tu? - devolvió la pregunta.
-¿A qué te refieres? - le miró sin comprender.
-El chico que vino antes y al que Gaara-nii quiere matar ¿no es tu hermano? Es que os parecéis bastante. - comentó pensativo.
-No, no lo es. Bueno si somos familia ya que es mi primo, pero eso es algo que no me gusta reconocer. - medio gruñó lo útimo al tiempo en que fruncía el ceño.
-Ya veo. - dijo soltando una pequeña risa ante el casi puchero del mayor, o bueno algo que lo sería si este fuera más expresivo.
-Aunque he de decir que si tengo un hermano mayor. Aunque es un idiota, pero al fin y al acabo es mi aniki. - confesó engociéndose de hombros desinteresadamente.
-¿En serio? ¿Y se parece a ti? - cuestionó emocionado y curioso.
-No mucho. Itachi es... diferente. La verdad es que no sabría como describírtelo. - dijo haciendo una mueca algo tensa.
-Ya veo. Pues me gustaría conocerlo y a ese chico también. Si ha conseguido enfadar tanto a Gaara-nii debe de ser alguien muy interesante. - habló divertido el rubio al recordar la situación de su hermano con el primo del de cabelloa azabache.
-Hmp, supongo. Ya los conocerás si quieres. - accedió con una sonrisa ladeada, pensando en lo mucho que le gustaría que eso sucediera por que implicarían que el rubio pasaría más tiempo a su lado.
~/~/~/~/~/~/~/~ En la entrada del instituto ~/~/~/~/~/~/~/~
Un pelirrojo se encontraba saliendo de la escuela, suspirando cansado al saber que no le daría tiempo de coger el mismo tren que se hermanito, dado que se había retrasado al haber estado buscando un libro en la biblioteca. En la entrada se encontró con un moreno al cual reconoció al instante y que le hizo fruncir el ceño con molestia, el cual claramente se encontraba esperando a su persona, cosa que dedujo al notar como le miraba fijamente desde la pared en la cual se encontraba apoyado.
-¿Qué quieres? - exigió saber al estar lo suficientemente cerca del más alto.
-Solo quería disculparme contigo Gaa-chan. - respondió con una leve sonrisa en el rostro, cosa que irritó al menor.
-Que no me llames así Sai. - rebatió entre cansado y molesto. Sinceramente no tenía ganas de tratar con el moreno, este era demasiado extraño a su parecer y le complicaba el comprender qué era lo que le pasaba por la cabeza.
-Por fin me llamaste por mi nombre, pero realmente siento el haber sido tan grosero antes. No era mi intención. Lo siento. - no supo si era el tono de voz o el brillo en aquello orbes color ceniza, pero el pelirrojo sintió la sinceridad tras esas palabras.
-Supongo que aceptaré las disculpas. - dijo suspirando en derrota.
-Bien, por que realmente me gustaría conocerte mejor. - aseguró sonriendo de lado.
-Hmp. Pues yo a ti no la verdad. - contestó con sinceridad y algo de burla el de ojos verdes.
-Que malo~ - se quejó el contrario haciendo un medio puchero que le hizo contener las ganas de reir.
-Eres demasiado extraño. - murmuró el más bajo cuando logró controlar su risa.
-Lo se. - admitió el moreno tranquilamente lo cual sorprendió al pelirrojo quien le miró de reojo con una leve sonrisa en los labios.
Sin saber como los dos se encontraban caminando juntos hacia la estación. Estuvieron hablando como si nada, bueno poco ya que el pelirrojo no era muy dado a las palabras que digamos, pero eso al más alto no parecía importarle puesto que parecía contento con lo más mínimo de información nueva que el de ojos esmeralda le proporcionaba.
~/~/~/~/~/~/~/~ De vuelta a la universidad ~/~/~/~/~/~/~/~
-Itachi-kun~ Vamos a tomar algo ¿quieres?
-Nee~ ¿Por qué no mejor vienes a mi casa?
Un montón de chicas coqueteaban con el moreno al finalizar las clases. Él solo quería largarse por que si no las acabaría matando por pesadas. Sonaba algo exagerado, pero después del agotador día que llevaba su paciencia había llegado a su límite. El rubio se dio cuenta de ello y se dispuso a ayudarle.
-Lo siento, pero Itachi me prometió enseñarme un poco la ciudad ¿verdad? - dijo mientras le guiñaba su ojo visible al moreno.
-Si, es verdad. - corroboró la mentira al tiempo en que se levantaba de su asiento ya con todas sus cosas en su maleta.
-Pero ¿por qué tienes que ser tu? - se quejó una de ellas.
-Si, ¿por que no se lo lleva alguien más? - apoyó otra.
-Yo podría enseñarte lo que quieras. - habló de repente un chico acercándose peligrosamente al rubio, por su mirada y tono de voz, estaba claro que sus intenciones no eran impulsadas por altruísmo puro.
-No, gracias. - se excusó el ojiazul intentando con todas sus fuerzas en lo hacer una mueca de desagrado ante el claro descargo de aquel joven. - Realmente me va mejor que me ayude él ya que vivimos cerca. - explicó intentando parecer lo más apenado posible.
-No tienes que dar explicaciones. Solo vayámonos. - dijo el mayor para a continuación cogerle del brazo y llevárselo de allí casi a rastras.
Ya en la entrada el mayor le soltó el brazo al rubio quien le miró con un claro sonrojo en el rostro.
-Gracias. - susurró el último sin mirarle a los ojos.
-¿Por qué? Fuiste tú el que me sacó de un aprieto. - comentó el moreno mirándole sin comprender.
-Supongo que nos ayudamos mutuamente. - dijo riendo levemente.
-Si. Bueno, ¿que tal si damos una vuelta? - invitó el de ojos negros, queriendo aprovechar la oportunidad.
-Por mí bien. - accedió el rubio a la vez en que apartaba la mirada algo avergonzado, pero al mismo tiempo alagado de que el mas alto quisiera pasar más tiempo con él.
Se encaminaron por las calles de la ciudad. El mayor le llevó a un parque muy tranquilo en el cual él iba a pasar un rato cuando estaba muy agobiado, se lo llevó al centro a ver algunas tiendas, lo que es un tour por toda la ciudad. Hablaron, rieron y muchas cosas más hasta que se hizo tarde y ya era hora de irse devuelta a casa..
~/~/~/~/~/~/~ En la entrada a la estación de tren ~/~/~/~/~/~/~
Un rubio y un azabache se encontraban esperando a que su hermano y primo respectivamente llegaran. Ambos le habían avisado que se les había hecho tarde y que tuvieron que coger el siguiente tren al suyo.
-Siento el que tengas que esperar conmigo. - susurró apenado el rubio desde su lugar en el banco que ocupaban.
-No pasa nada. Igualmente tengo que esperar a mi copia barata. - comentó tranquilamente desde el lado derecho del ojiazul.
-¿Mmh? - cuando sintió la mirada confusa de este no puedo evitar reir un poco.
-A Sai, mi primo. - aclaró con una sonrisa ladeada en su rostro.
-Ya veo. ¿Por qué le llamas así? - curioseó el menor.
-Bueno... - iba a responder cuando un moreno le llamó.
-¡Oye bastardo! - el grito llamó la antención de ambos que les hizo girar al lugar de donde procedía.
-Hmp, copia barata. - se "saludaron".
-Raros. - murmuró un pelirrojo detrás del moreno.
-¿Gaara-nii viniste con Sai-sempai? - cuestionó sorprendido el rubio a su hermano mayor.
-Algo así. Por lo que veo tu viniste con ese chico. - comentó mirando fijamente al de cabellos azabache, analizándole silenciosamente, cosa que a este pareció no importarle en lo más mínimo, más interesado en mirar al de ojos zafiro.
-Si. Sasuke es el chico del que te hablé y por lo que veo, Sai-sempai es el pervertido del tren-ttebayo. - dijo con algo de gracia en el tono de voz.
-Ni lo menciones. Quisiera olvidar eso la verdad. - medio gruñó cansado de todo el tema.
-Jejejejeje. - rió el más bajo sin poder evitarlo. Le parecía entretenido que alguien hubiera podido hacer que su hermano reaccionara de tal forma en tan poco tiempo, sobretodo teniendo en cuenta lo apático y desinteresado que el Namikaze mediano solía ser con los extraños.
-Bueno, supongo que aquí nos despedimos. - habló el azabache, llamando la atención de los otro tres.
-Si, supongo. - asintió con algo de pesar el rubio.
-¿Dónde vivís? - preguntó ahora el moreno quien no había apartado la mirada del de ojos esmeralda.
-En esta dirección. - respondió este, sacando un papel de su bolsillo y mostrándoselos.
Al leerla los Uchiha abrieron los ojos de sobremanera. Esa era... ¿su dirección?
...Continuará...
En este cap. había tanto diálogo que no sabía como arreglarlo, al menos ahora tiene más acciones y no solo frases que no dejaban muy claro quien decía qué XD
Si, soy muy crítica conmigo misma, no puedo evitarlo XP
