Nota: El Yuuta/Maki es bonito. Muy bonito... Perdón por fuera de personaje.


Enamorarse nunca estuvo en sus planes o siquiera, contempló la posibilidad de que le pasara. Porque su prioridad máxima era volverse más fuerte y que sus habilidades fuesen reconocidas por todos los hechiceros; para así, destruir su clan desde adentro.

Pero no contaba con que Yuuta Okkotsu apareciera en las instalaciones de Jujutsu, y de paso, comenzar a acercarse.

Maki Zen'in, pudo esperarse otras cosas. Pero nunca enamorarse; y no era que lo tachara de debilidad, sino que, estaba más enfocada en sus metas que jamás pensó en sentirse atraída por alguien más.

(Porque él es como un cielo con estrellas, o más bien, un cielo nocturno.

Al cual, podría darle su corazón).

Y aunque en un principio, lo juzgó (como cualquier persona). Él cambió un poco, su forma de ver las cosas. Con su extraña forma de ser, y esa amabilidad dudosa.

Y aunque ella no sea una persona de fantasear como una chica enamorada –es decir enamorada está, pero no a tal punto–, piensa que aunque no tenga posibilidades y sea rechazada, realmente no le importaría.

(No si él lo hace).

Podría doler, pero hasta ahí. Nada comparado a los desprecios del Clan Zen'in.

Ella estaría bien.

(Lo estaría).

Pero también piensa que, hasta que no logre su objetivo, no podrá decirle a Yuuta que lo quiere de esa forma. Por lo que solamente se abstendrá de ello y, disfrutara de su compañía y de saber que él aceptó a Maki –y no a Maki Zen'in, la deshonra del Clan–.

(Y entonces Maki descubre lo mucho que le gustan los cielos nocturnos).