Disclaimer: Digimon no me pertenece. Este fic es para Lauchita, por el Intercambio legumbre 2020.

Notas: Esto es más un pequeño juego que una historia. Ve tomando decisiones y a ver a dónde te lleva. La parte II llegará en el futuro.


.

Elige la historia: Taiora (parte I)

.

De todas las veces que estuvieron a punto de conocerse… pero no.

De todas las veces que podrían haber sido amigos… pero no.

De todas las veces que podrían haberse enamorado… pero no.

O sí.

Elige la historia.

Las decisiones que tomes marcarán cómo se encontrarán Taichi y Sora, cómo surgirá la amistad y el amor… o no. ¿Quieres esa responsabilidad? Muy bien, tú lo has querido. No digas que no te lo advertí.

Taichi, deja de asustarles.

¡Sora! Que le quitas la emoción… Pues eso, más te vale hacer que mi chica pelirroja se enamore de mí. Y luego puedes volver, y hacerlo otra vez.

Y si algo no les gusta pueden ir para atrás, simplemente. No es que sea…

Pero a ver, Sora, ¿por qué tanto esfuerzo en quitarle la emoción?

Solo digo que si pueden retroceder en una decisión pierde un poco la gracia.

Vale. Pues ya sabéis, no hagáis eso. ¿Me falta algo más por decir?

Hay varios caminos y múltiples finales, así que esta historia es bastante rejugable. ¡Cuéntanos en un review a dónde vas llegando! Será divertido ver cuál es al que más se llega, cuál el más difícil…

Los estás aburriendo, Sorita. Además esta solo es la primera parte.

¡Eres tú el que tiene capacidad de atención de un pez!

Pobres peces, no sé qué te han hecho.

Hoy duermes en el sofá.

¡¿Qué?! Oh, vamos, solo era una broma… Perdona, que tengo que ir a reconciliarme con mi pelirroja (¿debería probar comprándole una horquilla fea?). Suerte, y recuerda: ¡elige sabiamente! O a lo loco, también vale.

.

.

1

.

Así que quieres jugar a tener el control. Muy bien. Yo, el Destino, aunque otros me llaman Casualidad o Causa-efecto, estoy dispuesto a dejarte probar.

Eso sí, te lo advierto: no es tan sencillo. Quizá quieras algo y llegues a justo lo contrario. ¡Lo sabré yo, que tengo un montón de OTPs no canon…!

En fin, empecemos.

Es una soleada tarde de verano. El parque está rebosante de vida: parejas que pasean, niños que juegan, padres que buscan sombra… Los mosquitos tienen un buen festín y no hay demasiados patos, ¿habrán emigrado?

(¿Qué? Soy el Destino, no la Sabiduría).

En medio de todas esas plantas y gentío hay un niño de pelo revuelto. ¿Lo conoces? Se llama Taichi. Es tan revoltoso como su pelo, a veces parece que la energía no se le agota… y es uno de esos días en los que su pobre madre no es capaz de seguirle el ritmo, menos con una pequeña en brazos. Se ha sentado en un banco, porque quiere descansar y porque Hikari tiene sed.

A Taichi sentarse le parece la cosa más inútil del mundo. Solo se queda sentado cuando no le queda de otra, como cuando está comiendo o en el colegio. Así que, como ya te imaginarás, no está muy contento. Resopla y da golpecitos con el pie, impaciente. ¿Cuánto aguantará antes de salir corriendo? Además, tiene hambre.

No lejos de allí, más allá del lago del centro, hay una niña llamada Sora que mira con curiosidad a unos niños mayores. Están jugando con la pelota y parecen pasárselo muy bien. Mira la muñeca que tiene en la mano, que lleva un kimono que le hizo su madre, y suspira. No tarda en empezar a hacer que la muñeca dé pataditas a una piedra, como si fuera un balón.

Su madre la regaña, diciendo que va a manchar la ropa de la muñeca y, al resoplar, Sora hace que su corto flequillo pelirrojo se agite. Su madre sigue leyendo su libro y la niña se aburre mortalmente. Y tiene calor.

Ha llegado la hora de tu primera decisión:

-Taichi ve a los niños que juegan a la pelota y corre para unirse a ellos. Sora desobedece a su madre y sigue dando patadas a la piedra con su muñeca. (Ve al capítulo 2)

-Taichi se queja a su madre de que se aburre y tiene hambre. Sora se acerca al puesto de los helados para comprarse uno. (Ve al capítulo 3)