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El Destino ha hablado (o, bueno, en este caso tú) y has encontrado algo: el camino para que Sora y Taichi se conozcan y se hagan amigos.

Sora había aprendido de Taichi que cuando algo nos entusiasma debemos perseguirlo. Y a ella le intrigaba el fútbol, las restricciones que habían intentado ponerle por ser chica, esa oportunidad de probarse a sí misma y a los demás que podía hacer lo que se propusiera. Así es como acabó en el mismo equipo que Taichi.

Se convirtieron pronto en el dúo dorado. El par imparable. La pareja estrella.

—Sorita, ¿no deberíamos buscar un nombre?

Ella está limpiando sus botas de fútbol, que han pasado por mejores momentos, así que tarda un momento en levantar la mirada. Taichi está tirado en el césped a su lado, con los ojos en el cielo atardecido y despidiendo emoción. Se acerca un torneo especial, por parejas, y ha conseguido convencerla de apuntarse con él.

—¿De qué hablas? —pregunta Sora, apartándose el flequillo de los ojos.

—De nosotros dos. Deberíamos tener un nombre juntos.

—El entrenador nos llama dúo dorado.

—Bah, muy típico. —Ella rueda los ojos, con cariño.

—Vale, ¿qué propones?

—Tú eres más creativa que yo.

—¿Desde cuándo?

—No sé. —Él se incorpora, coge el trapo libre y se pone a limpiar la otra bota de su amiga—. Algo con nuestros nombres. ¿Sorichi?

Ella arruga la nariz, antes de echarse a reír.

—Es horrible.

—¿Taicha? ¿Sochi? ¿Sai…?

—Taiora —lo interrumpe.

—¡Me encanta!

—¿En serio?

Taichi se pone en pie, emocionado, y va corriendo a apuntar el nuevo apodo en la lista del torneo, junto a sus nombres. Sora recoge todo y va a su lado, mira el nombre con una ceja levantada.

—Es raro. Pero me gusta.

Su amigo le da una de esas sonrisas tan deslumbrantes. Después se van a por sus bolsas de deporte y se compran chuches en la tienda de la esquina. Hay que celebrar el nacimiento del Taiora, ¿verdad? (Bueno, solo como amigos, depende de ti que llegue a algo más).

Creo que se me ha escapado una lagrimita.

Decisión:

-Taichi, en un cumpleaños, le regala a Sora una horquilla muy fea. (Ve al capítulo 3 de la Parte II) [Próximamente, o quizá cuando leas esto ya esté]

-Sora le habla a Taichi de cómo se siente en casa a veces, abandonada y no a la altura (Ve al capítulo 4 de la Parte II) [Próximamente, o quizá cuando leas esto ya esté]