Las cosas empiezan a moverse, este capítulo explica un poco mejor sobre nuestra protagonista y lo que es.
Capítulo 2. Parte 1.
"Damon fue capturado por Stefan" le dijo samanta mientras Maggie pintaba "lo está desecando y no tiene planes de dejarlo ir. No puedo hacer nada Maggie, pero tú puedes" Maggie soltó un suspiro y bajo el pincel.
"¿Qué te hace pensar que quiero ayudarlo a salir?, ha estado corriendo por la ciudad sin control, ¿Qué me asegura que si lo saco del agujero donde esta no volverá a matar indiscriminadamente?" Samantha frunció el ceño pero asintió.
"Damon está débil, si me esfuerzo puedo presentármele y hacerlo reflexionar. Convencerlo de que no derrame más sangre. Por favor Maggie, Damon es inteligente y saldrá tarde o temprano, podría lastimar a muchos por eso" Maggie suspiro.
"¿me prometes que convencerás a Damon de ser discreto y no seguir matando así por qué si?" cuestiono al fantasma frente a ella.
"te lo juro Maggie, solo necesito unos minutos con él" la rubia asintió y dejo a un lado su paleta.
Dio una última mirada al retrato que estaba sin terminar, una hermosa joven rubia con cabello ondulado y una pequeña sonrisa secreta.
"está bien, pero no hagas de pedirme ayuda una costumbre" Samantha asintió.
Decidieron esperar hasta la noche, porque al parecer Stefan se había llevado el anillo de luz de día de Damon.
"lo escondió en las ruinas de su antigua casa, supongo que se sentía sentimental" Maggie rodo los ojos ante el teatro.
Maggie estaciono un poco lejos para evitar cualquier sospecha y se quedó en el bosque que bordea la casa por precaución. Se aseguró de permanecer oculta ante cualquier sentido vampiro y espero.
No fue hasta después de la media noche que tanto Stefan como su sobrino Zach se quedaron dormidos. Maggie se sentó con las piernas cruzadas y saco de la mochila que traía los objetos necesarios. Una vela, una bolsa con hierbas, una amatista y un símbolo de los dos hombres que necesitaba dormir.
Dibujo un triángulo en la tierra y puso la vela en el punto superior, el reloj de bolsillo de Stefan que había estado en poder de su familia durante siglos y una foto de Zach Salvatore, en las esquinas inferiores, la amatista iba el centro.
Klausies manos vārdos, kad tu pakļūsti manas balss burvestībai gulēt tagad sapņo un pazūd un nepamosties.
Recito las primeras palabras y la llama de la vela se volvió purpura, una línea brillante conecto los tres objetos en el triángulo, luego saco la hiervas y las roció sobre la amatista.
Klausies manī un aizver acis miega miegs.
Coloco la amatista sobre la llama y espero a que el humo empezara a levantarse luego lo soplo hacia la casa, sabiendo que llegaría hacia sus objetivos.
"¿está listo?" pregunto Samantha con ansiedad, a lo que Maggie asintió. Recogió todos los objetos y los coloco en su mochila.
Maggie se aseguró de moverse sin dejar rastro y sin hacer mucho ruido, puede que Damon este débil en ese momento pero no lo suficiente como para no tomar precauciones. Con un movimiento de su mano la puerta se abrió y Maggie siguió al fantasma.
Samantha la llevo hasta la celda donde estaba prisionero Damon y Maggie podía admitir que verlo en ese terrible estado le hizo sentir lastima. Nadie merecía un destino así. Maggie y Samantha entraron en la celda, y la rubia fingió no ver a su acompañante arrodillarse y llorar por el vampiro inconsciente.
"voy a entrar en su mente y hablare con el" informo con la voz ronca "es posible que crea que es una alucinación, pero sé que poder hacer que sea más consiente. Solo espera" con eso Samantha desapareció de la vista de Maggie.
Ahora la rubia solo podía esperar.
Tal vez sea por la conexión que tenía con samanta o el hecho de que ella estuviera más o menos canalizando a Maggie, que hizo que el corazón de la rubia latiera con fuerza al ver detenidamente al vampiro. Luego sacudió la cabeza y se obligó a ignorarlo.
Maggie sabía que eran los sentimientos de Samantha por Damon lo que la estaban confundiendo y haciendo sentir emociones que no eran suyas. Cerró los ojos y trato de pensar en otra cosa, su mente vago al recuerdo de su última pesadilla. Se le estaba acabando el tiempo.
Maggie sabía que su existencia de por sí ya era fuera de los parámetros, por eso la naturaleza puso tantos restricciones sobre ella y su poder, su mente y su cuerpo. Pero como siempre, el dopplelganger cambio eso. Para ser algo creado para equilibrar la naturaleza, hacían un muy buen trabajo para lograr todo lo contrario.
Fueron las acciones de Elena quienes llevaron a Maggie a la muerte, y las acciones de su padre lo que la trajeron de regreso. Aun así la condición se cumplió.
El ciclo había sido el mismo durante mucho tiempo. Ella era la portadora, el recipiente del mayor poder existente. Ser la portadora no era diferente a ser un humano común y corriente, puede que tuviera un poder casi infinito pero era completamente incapaz de usarlo. Al morir una portadora toda su esencia y ser se convertían en más poder que luego pasaban a una nueva portadora.
Cada portadora era más fuerte que la anterior, pero totalmente ignorante de ello. Lo único que podía remover el sello y mover todo ese poder era la muerte, por eso solo en ese momento las portadoras eran conscientes de que eran y quienes fueron sus antecesoras. Un seguro, pues después de morir no había nada más. Eso fue hasta hace poco, cuando la muerte era permanente. Hacia mil años nació la raza vampira, y con ello una posibilidad nunca antes contemplada.
Durante los últimos mil años seis portadoras habían sido convertidas, esas seis almas estaban atrapadas en el otro lado, incapaces de convertirse del todo en parte de otro ser, y sus cuerpos se mantienen existiendo incluso ahora, dormidos y vacíos, manteniendo consigo una pequeña parte del poder que ostentaron en vida.
Y así se habrían mantenido así, si no hubiera sido por el dopplelganger.
Elena hizo que Maggie muriera, su corazón se detuvo y el alma de Maggie paso al otro lado, entonces recordó todo y espero el inevitable inicio de un nuevo siclo. Pero el padre de Elena la reanimo, la trajo de vuelta, antes de lograrlo. El sello que mantenía su poder embotellado estaba roto y Maggie poseía los recuerdos de las cientos de portadoras que conformaban el poder de ella.
Pero su regreso no estuvo exento de consecuencias.
Su cuerpo frágil y humano nunca estuvo destinado a soportar y usar todo su poder acumulado, simplemente a ser un recipiente temporal. Si dejaba salir ese poder se mataría a sí misma y no estaba segura de que vendría después. Pero no soltar su poder también se estaba convirtiendo en un problema, ya que la estaba consumiendo desde adentro.
"debemos irnos" samanta había vuelto y Maggie pudo ver la felicidad en su rostro, supuso que su conversación con Damon había salido bien "despertara pronto" sabiendo que era cierto Maggie se puso de pie y salió seguida de samanta de la celda dejando abierta la puerta.
