Ahorita todo va un poco lento… Pero ira tomando forma poco a poco… Espero comentarios. Incluso si me dicen "solo lei dos renglones y me aburrió" cualquier cosa es buena anque un poco cruel… Pero bueno. Hay algo que se llaman dolls, no sé si las conozcan, bueno son monitos que uno puede crear, yo he hecho de Hey Arnold, de como me imagino a los personajes en mi historia.. Espero publicarlos pronto. Saludos. A leer!


Phoebe pasó por Helga la mañana siguiente, los señores Heyerdahl las llevaron a la escuela en su primer día. Después de que Phoebe se despidió de sus padres entraron.

-¿Aun no sientes esa emoción del primer día, Helga?-cuestionó su amiga.

- ¿Emoción de que, Phoebs? Hemos estado con los mismos zopencos desde que tengo memoria!- contestó de manera brusca.

-¿Sigues con tu plan de ignorar a… mantecado?

-¡Sí! Sigo con esa idea! ¡Pero no es tan sencillo! ¡Desperté hoy y ya se me habían ocurrido mil formas de molestarlo!

-Bueno Helga, tampoco debe ser un cambio tan radical, podría ser poco a poco… Aunque…Si quieres mi opinión no creo que sea una buena idea…

-¡No quiero tu opinión, chica lista! Sé que me dirás que sea amable con él, pero anoche estuve recordando que ya lo he intentado y sabes que hizo? Se portó de una manera muy grosera esa vez. No será fácil pero lo hare.

Phoebe no había quedado convencida con los argumentos de su amiga, pero creyó que era mejor no discutir. No tenía más que apoyarla.

-Nos toca el salón 104- dijo Phoebe echando un vistazo a su horario.- Parece que es en el segundo piso.

La preparatoria les recordaba a la primaria PS118 con la diferencia que en su actual escuela eran dos edificios, en medio de estos había lo que podía llamarse un patio que los separaba.

Subieron, recorrieron el pasillo hasta llegar a una puerta con el numero 104, ya había algunos de sus compañeros adentro. Pero no entraron, aun faltaban 15 minutos para que comenzara la clase, Helga se detuvo afuera observando una vitrina donde se encontraban algunos avisos y anuncios.

-¿Algo interesante?- preguntó Phoebe acercándose

- Creo que podría meterme a algún taller durante las tardes… No me vendría mal tener algo en que concentrarme que no fuera football.

Su amiga captó lo que quiso decir.

-¿Y qué tienes en mente?

-Mmm no lo sé, no lo sé.

-Mira, siempre has sido buena en letras, aquí hay un taller de poesía. Lunes, miércoles y viernes.

-¿Estás bromeando?-saltó Helga, haciendo que Phoebe la mirara sorprendida-¡No puedo ser buena en poesía sin pensar en… en…!¡Vamos Phoebs, creí que eras más lista!

-Lo lamento, Helga. Solo me guié por tus habilidades.

-De acuerdo, pero quiero algo nuevo…

-Disculpen… ¿Saben donde será nuestro salón?- dijo una voz a sus espaldas.

Era la chica del parque. ¿Qué no le habían dado el horario? La miró iba radiante, y sin embargo no parecía que se hubiera pasado mucho tiempo frente al espejo, el día anterior no la había notado tan bien, pero estaba segura que hoy se veía mejor… tan natural, fresca, daba la sensación de ser alguien agradable… El tipo de chica por el que Arnoldo babearía. Helga regresó su vista a los anuncios.

-Claro, es en este salón, el 104- contestó Phoebe señalando el aula.

-Gracias- contestó ella y entró.

Danza, poesía, teatro, pintura, canto… Rayos en casi todas se requería inspiración en el amor… de un momento a otro…excepto por los deportes, pero estaba segura que Arnold se inscribiría a alguno. Quería algo diferente, nuevo, quizás algo que nunca antes hubiera considerado.

-Hola Phoebe.

-Hola Gerald.

Helga volteó solo por costumbre.

-Helga-saludó Gerald con un movimiento de cabeza.

-Gerald-contestó ella de manera cortante.

-Arnold me acaba de decir que ayer me buscabas- dijo Gerald volviéndose hacia Phoebe y con su mirada de conquistador.

Así que Arnold estaba por ahí.

-Te guardare un asiento Phoebs.-dijo la rubia y se alejó no sin antes echarle un último vistazo a la vitrina.

Se sentó en el segundo asiento de la última fila, junto a la ventana.

Ya no necesitaba estar tan lejos para observarlo mejor, de igual manera se ahorraría muchas hojas de libreta al no necesitar bolitas de papel para arrojar.

-¡Hola Helga! ¿Qué tal tus vacaciones? ¿Las has pasado bien? Yo he estado muy bien, claro ansiaba por regresar a clases! Y siento que hoy es un día estupendo para empezar esta etapa…

Ese entusiasmo, ese cabello rojo y rizado allí a su derecha. ¿Cuántas veces tendría que soportar ver a Eugene cayéndose de su asiento?

-Ahora no chico. Mantente alejado de mí.

-Helga, creo que no tienes por qué tratar así a Eugene estoy segura que él tan solo quería ser amable.

¿Lila? ¿Tan absorta venia en sus pensamientos que no se fijo en la clase de zopencos alrededor? La pelirroja estaba detrás de ella. Así que dio media vuelta y solo le dirigió una fría mirada para después cruzarse de brazos y fijar su vista al frente.

Y entró. Con su mochila roja colgada al hombro. Ni siquiera se molestó en mirar a Helga.

-¡Hey Arnold!

-¡Amanda!- saludó el chico y se dirigió hacia ella. Le dio un beso en la mejilla, se sentó a su lado y empezaron a platicar.

Helga decidió ignorarlos y vio como llegaban sus demás compañeros. Stinky, Sid, Harold, Rhonda, Sheena… Todos seguían igual, claro que habían cambiado pero al estar juntos prácticamente toda la vida, a penas y lo notaba.

-¡Ni se te ocurra sentarte aquí gordinflón!- Harold estaba dispuesto a ocupar el asiento frente a Helga, - Es el lugar de Phoebe.

-¿Y quién te nombró a ti la jefa?

-¿Qué te importa? ¡Solo esfúmate!

Harold se alejó no sin antes hacerle una seña con el dedo corazón a la rubia.

Phoebe entró junto con Gerald se sonrieron y fueron a ocupar sus lugares.

-¡Cielos Phoebs! Creí que solo se saludarían no que leerían la biblia juntos!

-Lo lamento, Helga. Gerald me estuvo contando de sus vacaciones en Chicago.

-¿Te…te comentó algo de ayer?-preguntó su amiga bajando la voz.

-Pues…sí. Bueno le pregunté si Arnold se había molestado. Dijo que él no le había comentado nada. Gerald lo dejó en el parque con Amanda porque, bueno…porque creyó que Arnold podría tener algo con ella.

Helga volteó hacia donde se encontraban. Amanda y Arnold reían por algo que Gerald acababa de decir. ¿Y quién se creía la tipa para empezar a tocarle el brazo a Arnold?

Phoebe notó esto y trató cambiar el tema.

-¿Decidiste algún taller?

En ese momento entró el profesor. Se presentó como Oliver Greene, impartiría Física. Y estaba convencido de que él no reprobaba alumnos, los alumnos se reprobaban solos. Empezó a escribir en el pizarrón los aspectos que tomaría en cuenta para las notas.

Mmm repostería podría ser una opción. Jajaja claro que no, nunca entraría a algo así. Exacto…