Este es corto. Pero quiero actualizar lo más seguido. ¡Muchas muchas gracias por sus comentarios!


-Pero Helga, a ti no te gusta cocinar.

Era la hora del almuerzo, no había muchas mesas vacías, llegaron a una donde solo estaba Eugene.

-Ve a ver si puso el puerco.- le dijo la rubia. Y su compañero se marchó- Lo que sucede es que quiero algo nuevo.

-¡Pero si prácticamente lo odias! Desde que has sido ayudante de Olga cada Día de Gracias.

Escucharon como alguien tropezaba con su charola del almuerzo seguido de un "¡Estoy bien!"

-No lo odio. Odio ayudar a Olga.- dijo mientras ponía el popote a su jugo de naranja.

-¿Cuantos días a la semana es?

-Solo martes y jueves.- Y empezó a comer su hamburguesa.

-¡A lo mejor podría inscribirme contigo! Creo que esgrima solamente es lunes, miércoles y viernes.

-¿Solamente? Oh no…

Gerald y Arnold iban hacía su mesa.

-¿Podemos sentarnos? Todas están llenas-explicó Gerald, como si no tuvieran opción.

-Por mí no hay problema- dijo Phoebe sonriendo.

Los chicos voltearon a ver a Helga. ¿Qué no le había dicho ayer que no la quería cerca? Pero ahí estaba pidiendo sentarse a su lado.

-Como sea, pero no te acerques mucho Arnoldo. No quiero vomitar mi hamburguesa.- y siguió comiendo.

Phoebe volteó a ver a Helga y ésta hizo un gesto de "No puedo evitarlo".

-¿Entraras a baseball, viejo?

-Sí, probablemente…

-Somos dos.

E inmediatamente ambos amigos hicieron su saludó con los dedos.

-Estamos rodeadas de tontos, Phoebs- Helga había terminado su hamburguesa y ahora disfrutaba de sus papas a la francesa llenas de cátsup. ¿O cátsup con papas?

-¡Amanda! Por aquí- exclamó Gerald de repente.

-Hola chicos.- dijo Amanda mientras tomaba asiento entre Arnold y Helga

-¿A ellas ya las conoces no? Phoebe y Helga- presentó Gerald.

-Sí, nos vimos ayer en el parque y hoy en la mañana. Hola de nuevo chicas.

Phoebe devolvió el saludo y Helga hizo algo así como un gruñido.

-¿Y de dónde eres Amanda?

-De New York. Me mudé porque mi padre piensa en poner una de sus franquicias aquí. Necesita organizar muy bien todo. Aunque la verdad es que no toma más de un año.

-¿O sea que te irás en un año?- preguntó Arnold.

¿Por qué se preocupaba? La conocía de un día.

-Ay no. Claro que no tontito.- Y le dio un cariñoso golpe en el brazo. ¿Y esas confianzas desde cuándo?- Le dije a mi papá que si empezaba la preparatoria aquí, debía terminarla aquí. Después ya entraría a la universidad…

-Estoy seguro que ingresaras a una muy buena.- Arnold le sonrió.

No la aguantaba. No soportaba como Arnold la miraba. Mucho menos como Amanda se sonrojaba en ese momento.

-Todo depende de lo que haga para conseguirlo. Necesito entrar a una buena actividad extracurricular. ¿Han pensado en alguna, chicas?

¿Qué te importa? Estuvo a punto de contestar.

-Bueno Helga me decía…

-Que no tengo idea. –la rubia le mandó una mirada fulminante a Phoebe.

-Oh…claro. Pero yo pensaba en esgrima.

-Phoebe es excelente en esgrima- presumió Gerald y provocó el sonrojo de ella.

-¿De verdad?- dijo Amanda sonriendo, aunque Helga podría apostar que no le alegraba mucho. Se veía hasta un poco hipócrita.

-Bueno, lo práctico desde chica.

-¿Qué hay de ti Amanda? ¿Tienes algo en mente?- pregunto Arnold.

Amanda le sonrió.

-Tantas cosas. Pero gimnasia me llama de verdad la atención.

- Y tienes buen cuerpo de gimnasta.- Y Arnold se sonrojó

¿Qué rayos? ¿Por qué se andaba fijando en su cuerpo? Amanda sonrió sonrojada y agachó la cabeza apenada.

-Gracias…

No había duda, al principio creyó que Amanda era una simple Lila, pero mínimo a Lila no le gustaba Arnold.
Parecía que a Amanda sí.

¡Vaya primer día de mierda que estaba teniendo!