Hola a todos! Yo sé que me he demorado bastante esta vez. Sé que les dije que en vacaciones de invierno tendría más tiempo para escribir, pero tuve un bloqueo de inspiración muyy feo! Gracias por sus comentarios a todos:
letifiesta, diana carolina, Ilse Jean Pataki, gioo, Gabbiie Shortman, paola, lucy, valeryax, Linadzuki, BBSTIA, Mar, Kraoz Lieth, Ami014, DanniMoon, Dark-Karumi-Mashiro, LINAAKANE, Kira1, mechitas123, sweet-sol, InterMoon, eXtraNIo, Pamys-Chan, MarHelga, britney24, Deyitha, brenda, usuratonkashi, Alejhandora, Belld-chan, Pamys-Chan, The Mistress of Pain, kari, anonimo, Orkidea16, pau1993, chikita93.
También a los que no comentan pero que siguen la historia o que la tienen en favoritos. Este capitulo es pues un poco más tranquilo, tenia que tener uno así antes de lo que sigue... Y lo que sigue me emociona! Tengan algo de paciencia jaja y dejen sus comentarios :)
A leer!
-¿Y eso?-le preguntó Jason con una sonrisa.
-Es tu día de suerte, supongo-contestó Helga.
-¿Eso es un sí a lo que te pregunté antes?
Helga lo miró a los ojos. Dudó. Pero Jason parecía un buen tipo.
-…Es un sí.
El chico la abrazó. De repente ella tuvo un mal presentimiento. ¿Estaba haciendo lo correcto? Suspiró. Cualquier cosa era mejor que seguir atada a alguien que finalmente no iba a llevarle flores a la casa blanca.
-Entremos-dijo Jason tomándola de la mano. Lucía emocionado.
Entraron.
-… Ahora sigamos disfrutando de…-seguía hablando la anfitriona.
-¡Esperen!-gritó Jason mientras se acercaba a la princesa Llyod. -Rhonda ¿Cierto?-le preguntó una vez a su lado.
-Sí…
-¿Me permites el micrófono?
-Lo siento pero nadie toma el control de esta fiesta más que yo. –dijo con su prepotente voz.
-¡De acuerdo! ¿Entonces podrías dar un aviso por mí?
-¿Cuál?
Jason se acercó a su oído.
-¡¿QUÉ?!-gritó Rhonda.
Volteó a ver a Helga, después notó que ambos estaban tomados de la mano. Estaba en shock.
-Qué estupidez-dijo la rubia volteando los ojos-¿Por qué hiciste eso?-le preguntó a Jason
Rhonda aclaró su garganta.
-Bueno em… Parece que mi fiesta será muy recordada. Arnold y Amanda son una pareja hermosa, pero al parecer tenemos otra… Emm ¿Aplausos para Jason y Helga Pataki?
Pero nadie aplaudió. Los invitados comenzaron a murmurar. La risa de Harold fue lo que más se escuchó.
-¡Debe ser una broma!-exclamó Stinky
-Sí, no hay manera de que Helga sea novia de alguien-dijo Sid.
Hubo más risas. Jason le arrebató el micrófono a Rhonda.
-Escuchen. Esto no es ninguna broma. Y no me gusta que lo tomen así. Helga ahora es mi novia y espero que la respeten. Así como a nuestra relación.
Helga estaba completamente roja. Nunca la habían humillado tanto. Eso era peor a que se burlaran de su relación. ¿Qué estupidez acababa de hacer?
-Ya, vámonos.-le dijo a Jason sin ánimo.
La música volvió a sonar.
-¿De verdad ya te quieres ir?
-Sí, ya estoy cansada.
-Pero apenas empezaba a disfrutar la fiesta.
-Y yo te digo que ya estoy cansada.
-De acuerdo…
-Ogh, supongo que trajiste tu moto. ¡Y este estúpido vestido que no me deja hacer nada!
-Vine en el auto de mi primo, no te apures.
-Perfecto. Vámonos de aquí.
Se dirigieron hacia la puerta. Cerca estaba Arnold quien cruzó una rápida mirada con los ojos de Helga. Salieron. Poco se enteró de lo que Jason conversaba en el camino. Le dolía la cabeza. Al menos esta vez no tenía asco. ¿Era aquello correcto? Tiempo antes no quería nada con Jason, claro, antes de enterarse del noviazgo de Arnold. ¡Pero si ni siquiera había podido dejar a Amanda en ridículo! Quizás así el tonto cabezón se daba cuenta de que aquella fulana no era para él. No, ¿A quién engañaba? Amanda era bonita y le hacía caso a Arnold, eso era suficiente para él. Tonto. O tonta ella, quizás. ¿Esa era razón suficiente para empezar a salir con un tipo?
Llegaron a la casa de los Pataki.
-¿Te pasa algo?-le preguntó Jason una vez estacionado el auto.
-No-respondió cortante.
-¿Segura?
-Cielos! Que sí. Solo me duele un poco la cabeza.
-De acuerdo-Jason sonreía.
-Sí, luego nos vemos-dijo Helga abriendo la puerta del coche.
-Espera-dijo al momento que le tomaba la mano. Helga volteó a verlo, el chico se acercó y la besó-Hasta luego. Que descanses.
Helga lo vio extrañada, intentó regresarle la sonrisa pero no tenía ganas.
Se bajó del auto, buscó sus llaves y entró. No era tan tarde, las 12.30 a penas. Se puso su pijama y se lavó los dientes.
Quizás podría leer algo antes de dormir. Buscó entre sus cosas un viejo libro de poesía escrito por Helga G. Pataki.
Conforme leía sonreía con nostalgia. Hacía tanto que no escribía, y en realidad no le apetecía hacerlo ahora. ¿Por qué se angustiaba? Bien, ahora Arnold tenía novia, pero no era como si fueran a casarse…
Dejó el libro a un lado para poder dormir.
Al fin y al cabo mañana sería otro día.
El lunes amaneció con mucho viento en HIllwood. El otoño había llegado. Helga vestía unos jeans desgastados, una blusa blanca y suéter rosa. Antes de salir se recogió el cabello en una coleta y con un listón rosa formó un moño. Ya era tarde.
-¡Me voy a la escuela!-gritó antes de salir.
El fuerte viento la recibió. Cruzó los brazos y empezó a caminar. Al doblar la esquina se topó con la motocicleta de Jason.
-¡Buenos días!-saludó este.
-¿Qué rayos haces aquí?
-Gracias por el saludo…Vine por ti, para irnos juntos a la escuela.
-¿Bromeas? Yo puedo irme sola.
-No digo que no. Anda, sube.
-¡Me congelaré con todo el viento que hay!
-Pero es más rápido. Mejor congelarte unos cuantos minutos a caminar más tiempo con frio.
-Ni siquiera traes casco de seguridad.
-Lo olvidé. Vamos, llegaremos pronto.
Subió a la moto a regañadientes y se abrazó a la cintura de Jason. Las mejillas se le enfriaron al instante, así que se acercó un poco más al chico y cerró los ojos.
Jason frenó después de un rato. Helga abrió los ojos, habían llegado.
-¿Lo ves? No tardamos nada-le dijo el chico.
-Lo que sea.
Algunos estudiantes que pasaban volteaban a verlos y murmuraban. Unos del grupo de Helga, y otros más grandes que probablemente serían de último año.
-¿Qué le pasa a la gente?-preguntó Helga mientras se bajaba de la motocicleta.
-¿De qué?
-Todos están como idiotas volteando.
-Debe ser que formamos una hermosa pareja-dijo y después le dio un rápido beso.
Helga lo miró confundida, eso seguía sin agradarle.
-Escucha… Respecto a eso…-comenzó.
-¡HELGA!
La rubia volteó, Phoebe se dirigía hacia ella.
-Hola, Phoebs.-la saludó cuando esta llegó.
-Hola. Hola, Jason. Helga, tengo que hablar contigo.
-Sí, te alcanzo en el salón. Quiero hablar con él primero.
-No te preocupes, Hel –dijo Jason-Ya voy tarde, y aun debo estacionar la moto. Más tarde te busco.
Dicho esto arrancó.
-Bien, Phoebs. ¿Qué ocurre?-preguntó Helga mientras empezaban a caminar.
-¿Qué ocurre? Helga me voy de la fiesta y tú te consigues novio…
-¡Ni me digas! Justo ahora estaba a punto de terminarlo.
Phoebe se frenó.
-¿Bromeas?
-No, anda camina.-la apresuró.
-¿Pero por qué?
-Porque esto es estúpido. Fue un impulso, bebí mucho, no sé. Ponle la excusa que quieras. Simplemente no me siento bien. Sabes que minutos antes te dije que no quería salir con él.
-Sí, Helga. Pero llevan como un día. No puedes hacer eso.
-¿Por qué no?-preguntó mientras subían las escaleras.
-Dale oportunidad.
-¿Oportunidad de qué? Ni siquiera me gusta el sujeto. Y me desagrada cuando me besa.
-Pero cuando has salido con él te has divertido.
-Sí, pero no para ser su novia… ¡El sábado me defendió de Stinky y Sid! ¡A mí!
-Probablemente quería ayudar.
-Ayudarme a pasar la mayor humillación.
Entraron al salón. Faltaban aun cinco minutos para que la clase diera inicio y su maestra aun no llegaba.
-¡Helga!-exclamó Sid-¿Dónde está tu novio? ¿No tiene que cuidarte veinticuatro horas?
Hubo risas por parte de algunos.
-¡Escúchenme todos!-dijo Helga amenazante mostrando el puño- ¡Solo porque ayer haya pasado lo que pasó significa que ya no pueda patear su trasero o sacarle los ojos a cualquiera que se atreva a burlarse de mí! ¡No olviden que tratan con Helga G. Pataki! ¡Con o sin novio puedo dejarles ambos puños marcados en sus caras!
Hubo un silencio hasta que Amanda se levantó y se acercó a ella.
-A mi me alegra mucho que tengas novio, Helga. –le dijo sonriendo-Honestamente desde que te conocí nunca creí verte con un chico a menos que fuera para golpearlo.
Helga iba a contestarle pero Lila lo hizo primero
-Creo que eso no es muy agradable de tu parte, Amanda. Helga es una chica muy linda. Y estoy segura que puede tener su lado amable-dijo la pelirroja.
Amanda la volteó a ver con cara de pocos amigos.
-Pues, puede ser. Pero no es la impresión que da. Por eso me alegro y espero que duren mucho…
-¿Quién te preguntó?-señaló la rubia molesta- ¡Acabo de decir que no se metan en mi vida y es lo primero que haces!
-Helga, no te pongas así, Amanda solo trataba de decirte que se alegra por ti-esta vez Arnold era quien había hablado.
-Por mí, que no me diga ni los buenos días, cabeza de balón.
-¡Qué grosera!-dijo Amanda al momento en que regresaba a su lugar.
-Ya me oíste, chica. Mantente alejada de mí.
-Tengo que hablar con Jason-le dijo Helga a Phoebe al momento del almuerzo.
-Entonces, ¿Terminarás con él?
-No ya no.
-¿Es por lo que te dijo Amanda?
-¿Quién se cree que es? "Me alegro y espero que duren mucho"-dijo imitándola mientras movía exageradamente los brazos.
Phoebe rió.
-Creo que es una decisión acertada.
-¿No es ese tu novio, Phoebs?-preguntó señalando un grupo de chicos que platicaban con unas porristas.
-Eh… Sí, parece que sí.
-¿Qué hace con esas?
-Quizás las conoce. Las animadoras entrenan casi al mismo tiempo que el equipo.
-Pues se ve muy bien acompañado… Ya veo a Jason. No tardo.
Estaba con un grupo de amigos. A opinión de Helga parecían unos vagos.
-Tenemos que hablar-le dijo al llegar.
-¡Hola Hel! Ellos son…
-Sí lo que sea. Ven conmigo.
Se sentaron en una banca alejada del resto
-No tienes por qué hablarme así. Iba a presentarte a mis amigos-le dijo Jason al sentarse.
-Escucha, tengo que decirte…
-¿Terminarás conmigo?-preguntó Jason bajando la mirada.
-Para ser sincera… Eso pensaba.
-¿Pensabas?
-Eres un buen tipo. Me he divertido contigo… Una oportunidad no estaría mal.
-¡Es todo lo que necesito!-exclamó el mientras la abrazaba.
-Pero…-continuo Helga mientras se apartaba- Habrá reglas. No quiero abrazos… Y evita besarme.
-¿Pero por qué?
-…Necesito tiempo para eso.
Guardaron silencio un momento.
-¿Puedo tomar tu mano?-preguntó Jason de repente.
-…Sí. Pero no te emociones demasiado.
Helga se acostumbró rápido a algunas cosas, como el hecho de ir a la escuela y regresar a casa en motocicleta. No había abrazos ni besos. Ni siquiera molestaba a Arnold, el cual nunca se separaba de Amanda… O Amanda de él. Nadie más se había vuelto a burlar de su noviazgo, aunque seguían murmurando cuando los veían juntos. Helga no sentía que estuviera en una relación, sentía que pasaba el tiempo con un amigo. Sin muestras de afecto era fácil pensar así.
El jueves en clase de repostería después de preparar los brownies más deliciosos que Helga había probado, la maestra Victoria les dio un aviso.
-Antes de que se vayan debo decirles algo. Como ya saben la siguiente semana empiezan los exámenes. Lo que yo hago en esta clase es una evaluación sobre cuánto han aprendido y cada mes los equipos realizan un postre por cuenta propia. Cualquiera que no hayamos realizado aquí. Ya saben que el cincuenta por ciento de su calificación es su asistencia y su desempeño, el resto es esta evaluación.
-¿Cuándo será eso?-preguntó un chico que se sentaba en frente.
-En dos semanas. Ya que este es un taller, la escuela nos pide no les demos clase durante la semana de exámenes. De cualquier manera yo les recomiendo que se preparen y que practiquen, ya que como extra, el equipo que prepare el mejor postre se llevara una deliciosa sorpresa. El martes anterior a la evaluación tendremos clase normal y tendrán que decirme los ingredientes que necesitaran. Pueden retirarse.
-Tenemos que preparar algo, chico-dijo Helga al salir del salón junto a Tom-¡Qué estupidez!
-Suena fácil. Practiquemos la siguiente semana…
-¿En dónde?
-Conozco un buen lugar. Yo te aviso… Nos vemos.
-Phoebe, hagamos algo mañana-le dijo Helga a su amiga el viernes saliendo de clases.
-Me gustaría. Pero no puedo.
-¿Qué? ¡No me digas que saldrás con Geraldo!-exclamó alzando los brazos.
-No… De hecho no. Mis padres prefieren que estudie. Ya sabes, como la siguiente semana presentamos exámenes.
-¿Y qué? No es como si lo necesitaras. No es tan difícil… ¡Yo no lo hare!
-Prefiero estar preparada. Ya llegó mi papá. Nos vemos luego-se despidió.
Helga gruñó. Iba a ser un fin de semana aburrido… A menos que…
-¡Hey! ¡Apestoso y Sid!-gritó dirigiéndose a sus compañeros.
-Mi nombre es Stinky, Helga.
-¿Qué no es lo mismo?
-¿Qué es lo que quieres? ¿No se molesta tu novio si te ve hablando con nosotros?-preguntó Sid mientras se acomodaba la mochila al hombro.
-Cállate, estúpido. ¿Qué harán mañana?
-¿Por qué?
-No lo sé. Podemos ir al lago a arrojar piedras, o tener un torneo en las maquinitas… Patear su trasero, en otras palabras…
-Olvídalo, Helga-dijo Sid- tengo mucho que estudiar.
-¡Eso no te lo cree ni tu madre!-exclamó Helga.
-No importa lo que pienses, Pataki, no saldremos contigo-dicho esto ambos se dirigieron a la parada del autobús.
-¡Par de brutos!-exclamó la rubia.
-¿Quién?-preguntó Jason acercándose.
-Nadie…
-¿Adivina qué?
-¿Qué?-preguntó Helga sin emoción.
-¡Mis amigos me acaban de invitar a una fiesta mañana! ¿Quieres ir?
-¿Otra fiesta? ¿No te aburres?
-¿No quieres ir?-preguntó el chico sorprendido
-No…
-Yo ya fui a una con tus compañeros… Vamos, solo un rato.-dijo tomándole las manos.
-¡Te digo que no tengo ganas! Además yo no te obligué.
-Solo un momento, quiero presentarte a mis amigos.
¡Qué tipo tan insistente!
-Solo un rato.
-¡Perfecto!-exclamó el chico quien intentó besarla pero Helga se apartó-Oh…cierto. ¿Nos vamos?
-Vámonos.
Esta vez Helga no usó un vestido sino jeans, una blusa blanca y zapatos de piso. Jason tocó la puerta a las diez de la noche.
-Voy a salir. Regreso más tarde-dijo antes de cerrar la puerta.
-Creí que usarías vestido-dijo Jason.
-No. Tengo frio, además solo será un momento ¿No?
-Claro… Vamos.
Una vez más Jason llevaba el carro de su primo. La noche era un poco fresca. La fiesta era en casa de algún tipo de último grado, no estaba muy alejada de la casa de los Pataki.
El lugar no era muy grande, tenían música desde un equipo de sonido, no como en casa de Rhonda. Había solo estudiantes de último grado. Se acercaron a un grupo que estaba en la sala.
-Hola chicos, les presento a Helga-dijo Jason- ellos son Brad, Ethan, Josh, Leslie y Amy.
-¿Así que ella es la famosa Helga?-preguntó el tal Ethan, un moreno corpulento que llevaba una cerveza en la mano.
-Ella es-contestó Jason sonriendo.
Leslie y Amy rieron por lo bajo. Y Helga las volteó a ver amenazante. Leslie era güera y con cabello rizado, llevaba una mini falda y unos tacones tan mortales que ni siquiera Rhonda Lloyd usaría. Amy tenía cabello negro y lacio, llevaba una falda más larga y botas negras.
-Pues eres más bonita de lo que nos habían contado-le dijo Brad. Era un tipo feo, güero y pálido, con el rostro alargado.
Helga no dijo nada porque no creyó aquello. Ni siquiera sonrió. Se quería ir en ese momento.
-¿Quieres tomar algo?-le preguntó Jason.
-Una gaseosa.
-¿Qué? Helga…
-Bien, yo voy por ella.
-No, yo iré.
Leslie y Amy volvieron a reír.
-¿Qué?-les preguntó Helga.
-No les hagas caso, ya han bebido bastante-le dijo Josh, quien era muy atractivo, tenía cabello negro y rizado, al sonreír Helga notó que se le formaban hoyuelos en las mejillas. Jason llegó con una gaseosa Yahoo y una bebida para él-¿No bebes, Helga? ¿O porque no quieres tomar?
-No quiero y es todo.
-Te prometemos que Jason se portará bien -dijo Ethan dándole un trago a su cerveza.
Todos rieron. Helga volteó los ojos.
-Estás en primer año ¿Cierto?-preguntó Josh.
-Cierto.
-¿Y cómo vas?
-Bien, supongo.-dijo alzando los hombros.
-Estás aquí hoy y no estás estudiando para los exámenes, eso es un punto a tu favor.
Más risas. Helga pensó en Phoebe.
-¿Y en que juguetería la conociste, Jason?-preguntó Leslie.
-¿Qué quieres decir, chica?-dijo Helga bruscamente- ¿Tienes un problema?
Amy rió y Leslie le sonrió en respuesta.
-Chicas, por favor, estamos pasando un buen rato-dijo Jason mientras rodeaba a Helga con el brazo.
¿Qué se creían esas? ¿Juguetería? Pero si solo le llevaban un par de años.
Jason les contó cómo se habían conocido, las salidas que habían tenido, y lo que había ocurrido en casa de los Lloyd, aunque no mencionó el rechazo de Helga.
-No es tan romántico, pero con eso bastó-dijo Jason.
-Pues que suerte, Helga.-dijo Amy sonriendo.
-Suficiente, chicas.-dijo Ethan.
Por un rato charlaron sobre las diferencias entre primer y último año. Helga perdió la cuenta de sus bostezos en el quinto.
Después Jason la apartó del grupo.
-¿Te estás divirtiendo?
Helga lo miró fijamente sin expresión.
-Adivina.
Jason suspiró.
-¿Quieres otra gaseosa? Voy por mi cuarto trago y tú sigues con la primera.
-No, no quiero.-dijo cruzando los brazos.
-¿Te agradan mis amigos?
-Supongo. ¿Qué les pasa a las dos estúpidas?
Jason rió.
-¿Amy y Leslie? Amy sigue molesta porque la rechacé hace un año. Leslie es su mejor amiga. Y como salgo contigo tratan de molestarte.
Aquello sonaba un poco familiar. Aunque Helga prefería sus propias técnicas.
-Me quiero ir.
-A penas son las doce, cenicienta.-dijo sonriendo.
-¿Qué?
-Como la de la zapatilla.
Helga volteó los ojos.
-Estoy cansada, harta, lo que sea. Vámonos.
-No me vas a sacar de una fiesta con mis amigos a las doce.
-Bien. Quédate. –dijo y comenzó a caminar a la entrada.
Jason la detuvo.
-Espera, yo te llevo.
Se acercó a despedirse de sus amigos mientras Helga lo observaba desde la puerta.
No hablaron en todo el camino, incluso Jason parecía un poco molesto. Pero a Helga no le importó.
Al llegar a su casa. Jason le tomó la mano. Le sonrió. Helga se apartó y bostezó.
-Nos vemos luego-dijo al bajarse del auto.
Quería ver a Arnold. Pero a ese Arnold al que podía espantarle a cualquier niña que se le acercara.
Quizás Jason debería salir con Amy. Y en ese mismo universo Arnold con ella.
-No sé porque tanto alboroto. Estos exámenes no me impresionan-dijo Helga.
Ya era miércoles y acababan de presentar su examen de biología. Estaban fuera del salón, solo algunos habían terminado. Entre ellos Helga, Phoebe, Nadine, Rhonda y Peapod. Desde la puerta podían ver a sus compañeros.
-Creo que nunca había visto a Harold sudar tanto- comentó Phoebe.
-Lo sé. Es genial-respondió Helga.
-Una pena que en esto la gran Paty no lo pueda ayudar-opinó Rhonda.
-¿Celos, princesa?
-¿De Harold y Paty? Por favor, Helga. No me hagas reír… Vamos Nadine, acompáñame al tocador.
-Creí que ayudarías al cabeza de cepillo a estudiar, Phoebs.-dijo Helga sentándose en el pasillo.
-Eso hice, ayer fue a mi casa.
-Creo que es la primera vez que están juntos desde que empezaron a salir…
-No es así, Helga. Aunque, si lo que tratas de decir es que nos vemos poco tienes razón.
-¿Poco?
En ese momento salió Amanda.
-¿Qué tal el examen?-les preguntó.
-Bien- respondió Phoebe.
Helga no contestó.
-El sábado es cumpleaños de Arnold.
-¡¿En serio?!-preguntó Helga con un sarcasmo que Amanda no captó.
-Así es. Y estoy planeando una fiesta.
-¿Es sorpresa?-preguntó Phoebe.
-No, él lo sabe todo. Pero como su novia, yo la estoy organizando. Claro, Rhonda me está ayudando con algunos…
-¿Y qué rayos quieres de nosotras?
Amanda le sonrió.
-Estas son sus invitaciones-dijo entregándoles un pequeño sobre-Espero puedan asistir.
-Lo dudo.-dijo la rubia de manera cortante.
-Helga, yo sé que no nos hemos llevado muy bien desde que llegué. Principalmente porque tus sentimientos por Arnold no son los mejores… Pero él es un buen chico, y no lo digo solo porque soy su novia…
-Escucha-dijo Helga poniéndose de pie- No puedes venir conmigo y empezar a hablarme sobre mi relación con ese tonto cabeza de balón. Eso es entre él y yo. Desde antes de que tu aparecieras…
-Pues resulta que ahora soy su novia.
-¡Pues resulta que no me importa!
-¡Oye no tienes por qué ser grosera!
-¡Y tú no tienes por qué seguir aquí! Ya nos diste tu ridícula invitación.
Ambas chicas se miraron durante un momento hasta que la puerta de su salón se abrió.
-Señoritas, hay estudiantes que siguen en examen. Necesito que guarden silencio o desalojen el pasillo.
Helga y Phoebe bajaron por las escaleras y se sentaron en el último escalón.
-¿Piensas ir?-le preguntó Phoebe.
-¿A esta cosa?-dijo Helga echándole un vistazo al sobre que tenía en su mano.
-Sí, a la fiesta de Arnold.
-No… No tengo ganas de ver a "su novia" revoloteando por todo el lugar presumiendo de la fiesta que organizó. Y ni siquiera puedo ir a estropearla porque se trata del cumpleaños de Arnoldo…
-¿Pospondrás el regalo otra vez?
-…Sí, eso parece.
***FLASHBACK***
Estaban en sexto grado. Era la fiesta de navidad de la escuela la cual se festejaba la noche del 23 de diciembre.
-¿Pero donde lo conseguiste, Helga?
-Oh no fue difícil, Phoebs. Solo tuve que hablar con los contactos adecuados.
-Creo que a Arnold realmente le gustará. ¿Hoy será el día? ¿Se lo dirás?
-No lo sé…-contestó sonriendo.
Helga pensaba que a Arnold le gustaría tanto su regalo que se lanzaría a los brazos de Helga dándose cuenta del gran amor de esta y el siguiente paso sería lógico. Después de todo, una fotografía de Arnold de bebé con sus padres no era cualquier cosa…
-¿Qué le ocurre a la señorita perfección?-preguntó Helga de repente.
-¿Recuerdas a su novio Mark de la PS119?
-¡Cómo olvidarlo! Una réplica de Arnie, aunque no estaba tan feo el sujeto…
-Terminó con ella hace tres días.
-¿Terminó con Lila?-Helga volvió a ver a la pelirroja que estaba sentada del otro lado del auditorio viendo bailar a las parejas- ¿Con Lila? ¿Por qué?
-Solo sé que le rompió el corazón…
-Criminy, Phoebs. Pobre chica, no le va bien en eso del amor…
Después de casi una hora Arnold aun no llegaba. Y Helga no sabía que era más extraño: Rhonda bailando con Harold, o que Eugene no hubiera pisado ni una sola vez a Sheena. Pensaba en eso mientras disfrutaba de la mesa de bocadillos.
-Estoy muy cansada…-dijo Phoebe acercándose.
-Siéntate un rato. ¿No te aburre estar con Geraldo tanto tiempo?
Phoebe se sonrojó.
-Acaba de llegar Arnold-le dijo sonriendo- ¿Le darás su regalo ahora?
-Supongo que a penas se acerque.
Arnold se acercó a Gerald quien le estaba sirviendo un poco de ponche a Phoebe, después se dirigió a las dos niñas.
-¡Hola! ¿Cómo están?-saludó.
-Muy bien, Arnold. Gracias-respondió Phoebe.
-¡Estoy bien Arnoldo!-contestó Helga de manera hostil-Quiero decir…
-Viejo, tengo que hablar contigo-interrumpió Gerald quien apartó a su amigo de aquel lugar.
Helga gruñó.
-¿Cómo se supone que hable con él si nos interrumpen?
Un par de minutos después Gerald invitó a Phoebe a bailar una vez más. Y Arnold empezó a caminar al otro lado del salón.
-¡Arnold! Espera-dijo Helga alcanzándolo.
-¿Qué ocurre?-respondió este de manera impaciente.
-Tengo que hablar contigo…
-¿Es muy urgente?
-¡¿Acaso tienes prisa, cabeza de balón?!
-Quería estar un momento con Lila-contestó Arnold con su sonrisa de enamorado.
Esa respuesta enfureció a Helga.
-¡Pues entonces ve con la señorita perfección!-exclamó para después alejarse.
Arnold pasó la noche con Lila, Helga los observó platicando, él la hacía reír, e incluso logró animarla a bailar.
La fotografía enmarcada de la familia Shortman ocupó desde esa noche un lugar en el armario de Helga.
****FIN FLASHBACK****
-¿Qué le dirás a Arnold?
-¡Nada!
-¿Y si te pregunta por qué no vas a su fiesta?
Helga lo pensó un momento.
-¡Le diré que no me interesa su estúpida fiesta! ¡Que tengo mejores cosas que hacer que celebrar el cumpleaños de un tonto cabeza de balón! ¡Y que es el último lugar donde quisiera estar el sábado!
-¿Helga? ¿Es cierto eso?-preguntó Arnold a sus espaldas.
