Dia 23:

Querido diario:

Han pasado dos días desde mi última entrada.

El haber despertado nuevamente en la habitación de siempre causó en mi un sentimiento de decepción, pero a la vez de seguridad.

Creí haber estado asalvo cuando pensaba que todo este asunto del encierro era una farsa, no obstante, la cruda verdad fue peor al verme en una casa sin padres y un vecindario sin gente. Consolada unicamente por un vestigio de mi infancia...admito que fue lo mejor que me había pasado en estos dias de encierro, e incluso, antes.

Aquella primera experiencia de ensueño era ese detonante que necesitaba para darle sentido a mis acciones. Ya no podi esperar más, era momento de actuar.

Por otro lado...tengo un pedazo de la manga derecha de mi polo como venda para mi cabeza.

Y eso es debido a que...

me siento sola...


—Bien Glimmer es hora de buscar respuestas—

Era la mañana siguiente y de pronto me sentí motivada a seguir explorando. Si la nota decia la verdad, la salida se hallaba ahi dentro.

Me sentia lista para regresar cuando, de repente, un ruido como de caída azotaba la zona afuera de mi habitación. Fue estrepitoso y lo acompañaban murmullos irreconocibles por lo grueso de las paredes.

—¿Que fue eso?—cautivada me dirigia a la puerta—¿Que pasa ahí afuera?—golpeaba la puerta metalica esperando a que alguien se dignara a responder a esta pobre jovencita cautiva.

Y tal como me lo esperaba, nadie le respondio a la pobre jovencita cautiva. No sé ni porque sigo molestandome en sacar respuesta de mis captores sabiendo que nunca las tendría,

—¿Verdad Phillis?—busque aprobación en mi "compañera", pero solo me gane su indiferencia.

Por otro lado, fueron ellos los que me dieron le collar en primer lugar. Así que, no podia estar totalmente decepcionada de ellos.

Lo que haya sido eso solo podría tratarse de algun plan que me incluia a mí. Tal vez se dignaron a saber que hacer conmigo.

Phillis me observaba preocupada, después de todo, le confesé que en mis primeros dias aqui no podia dormir por la paranoia de que pudieran entrar y hacerme todo tipo de cosas...todo tipo. Estaba en su derecho aunque sospecho que podría tener otras intenciones.

—Mantente hidratada Phillis, ya vuelvo—calmaba su preocupación mientras me preparaba para dormir.

Pero antes de regresar a lo más extraño de mi subconciente. Me senti tentada a revisar la fotos de mi celular...no pregunten, solo necesitaba hacerlo.

—Veamos, debe estar aqui...

(FLASHBACK)

—Aqui vamos, Glimmer—se alentaba la joven Starlight Glimmer una vez se encontraba en frente de un gran edificio.

Dando un leve pero rapido suspiro, lo habitual cada que estaba ahi, camina hacia la entrada, sube un par de gradas hasta ingresar al edificio. Vuelta sube otro par de escaleras hasta llegar a un pasillo, y encontrarse frente a una puerta en la que, desde los ultimos 8 años, habia entrado siendo siempre que era deber de su entrometida madre el llevarla. Pero, debido a la exigencia de su hija pudo por fin librarse de su compañia, siendo estos dos ultimos una joven libre de ser la niña de mamá.

Dando unos claros toquidos con el dedo indice cerrado. Un leve ruido se escucha del otro lado, acompañado de la voz de una mujer.

—Adelante, pase—pronuncio dicha voz en un tono algo bajo.

(FIN FLASHBACK)

El solo verla me calmaba y me daba las fuerzas que necesitaba. Una pena que haya sido bajo circunstancias especiales.

—Bien...bien...tú puedes—respiraba y exalaba hondo para concentrarme—Phyllis, cuida el fuerte, mientras no estoy—fueron mis ultimas palabras antes de recostarme en la cama con el collar ya puesto.

Volvi a despertar en mi habitación justo como la ultima vez, era raro, como respirar por primera vez, tan solo...lo haces

Salí de inmediato de mi habitación y me dirigí a la salida cuando, de repente, escucho otro ruido proveniente de la cocina, rápidamente fui a revisar y veo que se trataba de un plato roto, al parecer la alacena se había abierto dejando que el plato, por simple física, caiga.

—¿Que extraño?—miraba los pedazos fragmentados del plato, revisandolos como si hubiera algo más.

Me acerqué un poco más a la escena, tome un pedazo del plato para examinarlo, no obstante, mi pequeño momento detectivesco se vio interrumpido por otro ruido que venia de la sala, esta vez era un grito. Uno agudo y chillón, como el de una niña.

Sali casi de inmediato, con una emoción interna, al fin habia alguien más, alguien con quien hablar.

No obstante, los animos fueron decayendo al no encontrar a nadie. Desconcertada y confundida comienzo a merodear en busca del responsable.

Entre más tiempo pasaba más mi mente me decia: "Lo imaginaste". Me rehusaba a creerlo, busque detras de los sofas, bajo las mesas, las sillas...nada.

Pasaron quizas 10 minutos y solo fui atropellada por la cruda realidad. Continúe buscando afuera, sin exito. No habia rastros ni señal alguna de otra persona, ¿En verdad lo habre imaginado?

Temí que el constante aislamiento comenzará a dañar mi mente. Me perturbaba ser de esos que enloquecen por la soledad.

Afortunadamente, si habia alguien que me acompañaria.

—Hola—saludaba a Bunkers quien se habia detenido a un lado mío—Espero no haberte hecho esperar mucho. ¿Sabes quien hizo el ruido?—miraba a mi peluche esperando una explicación pero este solo nego con la cabeza—¿Viste quien grito?—insistia con una mirada ansiosa, no sabia que esperar de un conejo falso.

Entonces él salio hacia la calle. Yo le segui el paso pensando que me iba a mostrar al responsable del ruido. No obstante, mi peluche optó por acciones más...espontáneas y comenzo a correr en dirección a la ciudad.

Pasmada por tan repentina acción le seguí a paso veloz para alcanzarlo, sin embargo, era bastante rápido.

Trate de pedirle que se detuviera pero solo se mofaba de mi lentitud volteando a cada rato y ver lo lejos que estaba de alcanzarlo.

A medida que nos ibamos adentrando a esta ciudad fantasma me percate de que el ambiente se iba tornando más oscuro. No porque no hubiera alumbrado público, que de hecho no estaba funcionado. Sino que, literal, el sol se oculto de repente.

Para ser más precisa, me refiero que en mi vencindario era de dia y ahora que estaba llegando a lo que era una cuadra entre Mane street y la salida ha Meredit. Debo aclarar tambien que apenas iba algo de 5 minutos siguiendo a mi peluche y el infeliz se habia largado.

Supe en ese momento que era hora de parar y pensar antes de que termine en tragedia.

—Estoy segura de que si sigo caminando estaré a oscuras, debería buscar algo con lo que iluminar mi caminó.

Recorde que habia una tienda que podria tener linternas, sin embargo. Eso implicaba que retomará mi camino y eso no era lo peor, lo peor era que... sinceramente no sabía ni a donde iba. Solo se que debía buscar respuesta pero ¿Donde buscarlas?

—Mierda...—maldije mis bobas decisiones.

Llena de ira pateo lo que tenia más cerca, una roca que impactó contra el escaparate de una tienda de manualidades. Estaba tan frustrada, sentia un nudo en mi garganta, queria solo gritar y eso hice. Pegue un grito de rabia tan fuerte, esta vez no deje que las lágrimas salieran, no. Ya no iba a dejar salir mi lado débil, pero tampoco me iba a quedar ahi gritando hasta quedar afonica.

No tenia tiempo para lamentar mis terribles decisiones debia enfocarme en hacer una sola cosa a la vez.

—Bien...necesito una linterna—decidí solo para ver atravez del reflejo del escaparate roto la silueta de alguien con un brillante broche de estrella.

La imagen de Twilight cruzo por mi mente pero la de Trixie me empujaba más a desearla.

Pero solo se trato de Bunkers quien habia regresado para morder mi tobillo y jalar el tiro de mi jean esperando a que lo siguiera.

No iba a seguirlo hasta contar con una linterna solo me aparte de él.

Debia dirigirme un par de calles más abajo, lo malo...era que para que solo fueran "un par de calles", debia pasar los callejones de Straw boulevar. Cosa que no me agradaba para nada, siempre le tuve repudió a esa parte de la ciudad.

—(Tú puedes Glimmer...es solo una parte no todo)—repetia en mi cabeza una y otra vez.

Se que parece tonto que alguien de mi edad vea una simple calle como algo aterrador, pero la verdad es que tiene que ver con algo de lo que no me gusta hablar.

(FLASHBACK)

Dentro de la habitación, Glimmer se acerca hasta el centro donde la mujer, quien le pidio que pasara, ahora le pedia que tomara asiento.

Acomodandose en un sillón para una sola persona es como da pie a que la mujer hable.

—Y dime Glimmer ¿cómo has estado? Algo interesante de lo que quieras hablar—con libreta en mano y una mirada que denotaba una suma atencion hacia las palabras de la joven, la mujer se preparaba para examinarla.

—He estado bien, ya no sufro de los colpasos nerviosos y me dijeron que ya podia dejar el medicamento...volvi a la escuela, todo parece ir bien—mostrando una debil y forzada sonrisa genera que la mujer arquee una de sus cejas.

—Ya veo...—pronuncio a la vez que anotaba en su libreta—¿Has hecho algún amigo?

—La verdad no he tenido mucho tiempo...—le mentia Starlight Glimmer, le costaba poder entablar una conversación sin irse muy por la deriva.

—¿De nuevo lo del cometa?—comento como si no fuera la primera vez.

Ella solo asintio con la cabeza acompañado de una mirada avergonzada. Tal vez iniciar las conversaciones con: "Me gusta volar cometas". No sea la mejor de las estrategias

La mujer dejaba la libreta en la comoda que tenia a su lado, y se saca los lentes que llevaba puesto para limpiarlos con un pañuelo.

—¿Cuantas veces piensas seguir saboteando tus propias amistades?—termino de limpiar sus lentes mientras que Starlight se habia quedado muda tras esa declaración—Entiendo fui directa, pero siempre hay tiempo para charlar con otra persona—con una sonrisa amiganle calma esa sensación de presión en Glimmer—Hmmm...tal vez deberias unirte en alguna actividad, siempre conoces gente interesante.

—¿Cómo cual?—dejando un considerable pausa de preambulo, recupera el habla.

—Tal vez algun club—

No era una idea tan terrible, es decir, era algo que nunca se habia atrevido a hacer antes. Podia ser un buen cambio en la rutina de la joven.

—Quizas...—movia su cabeza ligeramente a la vez que hablaba, se veia su predisposición ante la idea.

(FIN FLASHBACK)

Ya casi salía y nada habia pasado, sin embargo, ese horrible olor a alcohol y orina me provocaba náuseas, tipico de un lugar olvidado por la ley.

Guiandome solo por mi mano apoyada en los muros cercanos y con la vista en el suelo, me abro pasó por la oscura calle. Hubo un punto en que mis pisadas iban acompañadas de crujidos, producto de los pedazos de las botellas de cerveza regadas por el descuidado suelo.

—Tranquila todo va a estar bien...no estás sola—repetia mirando escasamente como Bunkers me iba guiando—¿Que fue eso?—reaccione de inmediato al escuchar un ruido como el de unos cubos de basura que caían al suelo.

En este momento deseaba tener una maldita linterna, pero si la queria debia continuar.

Volvi a escuchar otro ruido, entre en pánico, mis latidos aumentaron sino me movía hasta ahi llegaría. Bunkers vio mi extraño comportamiento, se detuvo unos segundos antes de seguir guiando.

Estaba casi por salir pero no sin antes sentir mis pies más, pesados. Y la pared pegajosa y viscosa casi como si se tragara mis dedos.

—Wow...—me sentia extraña.

El crujido paso a ser algo como musica de fondo y el suelo como si fuera una delgada linea de equilibrio.

Murmullos de gente pasando tomaban el reflector a fin de causar más estragos en mi mente.

La mente puede ser muy engañosa con el miedo, me asusto lo realista que se sentía todo ese lapsus.

Por fin había salido del Boulevard, la tienda que estaba buscando estaba en frente mío, me sentía tan aliviada. De nuevo tomo una roca del suelo y la lance con fuerza rompiendo la puerta.

—Vamos...vamos...linterna donde estas...—musitaba buscando en los estantes—¡Bingo!—grite de alegría al encontrar una.

Revise si tenia baterias, las cuales para mi gran dicha tenia. Enciendo la linterna dejando que su brillo sin igual bañara la habitación.

-E-

La niña se quedo absorta un par de segundos, antes de que su padre la zarandeara un poco en la zona del hombro a fin se que reaccionará.

La niña agitó un poco su cabeza indicando que habia vuelto en sí.

—¿Estas bien?—pregunto el padre viendo que la menor se encontraba con una mirada de desdicha por lo que veia en el escaparate.

La imagen de la propia Starlight era quien atormentada a la niña pero Starlight no sabia porque estaba ahí.

Sin posibilidad de moverse o siquiera alguna parte de su cuerpo, fue victima del despreció de la niña, quien cobraba venganza sacando su aliento para empañar el vidrio y escribir un mensaje.

"Mentirosa"

La apariencia de la niña se fue deformando hasta alcanzar la silueta de una muy conocida para Starlight Glimmer. No era Twilight ni Trixie pero sorprendentemente parecian ambas a la vez.

De pronto un sonido de disparó se escucha, un pequeño grito lo acompañaria y una luz blanca atropellaria a Starlight Glimmer...

-E-

El destello desaparecía dejándome aturdida por unos segundos.

—¿Que fue eso?—sintiendo un ligero mareo salgo con cuidado de la tienda

Mecia ligeramente mi cabeza ignorando por completo que Bunkers me estaba jalando nuevamente del jean

Esa luz...no era normal ¿Acaso experimente alguna clase de regresión? Creo que asi le dicen, si es asi, lo realista de esa regresión daba miedo.

Ya afuera de la tienda me dispongo a irme con rumbo a...

¿Ahora adónde debia ir?

Sin alguna clase de indicio deje la linterna encendida en el suelo mientras, desalentada, me sentaba.

¿Que era lo que debia hacer?

(FLASHBACK)

—He tenido ese mismo sueño donde estoy en medio de un callejon, a oscuras pero... ya dejo de importarme desde hace un par de noches—le relataba Glimmer a la mujer mientras jugueteaba inocentemente con sus dedos.

—¿Quieres saber por que sigues soñando con eso?—suponia al verla un tanto nerviosa.

—Algo asi...es raro, ¿No cree?—confeso la joven buscando su opinión.

—Bueno los sueños no son una ciencia exacta, son como nuestra mente interpreta nuestros recuerdos desde un punto de vista más...abstracto—explico la mujer—Puede no significar nada, quizas solo lo sueñas como un modo de ponerte a prueba.

—¿Ponerme a prueba?—confundidad Glimmer no comprendia a lo que se refería, o más bien, no queria comprender porque lo hacia.

Desprevenida la mujer la toma de las manos para detener su juegueteo. Glimmer tuvo un ligero sobresalto ante tal acción.

—Una parte de ti quiere dejar de sentir miedo—aclaro mirando el reloj de su escritorio—Creo que hemos terminado por hoy, Glimmer—liberaba sus manos dejando las de ella libres tambien.

Ambas se ponen de pie para despedirse formalmente.

—La vere la proxima semana—Expreso con una genuina sonrisa.

—Por supuesto—Glimmer le devolvía tambien la sonrisa, solo que esta era más débil y discreta.

Glimmer se retiraba de la habitación llena de serenidad y una paz interna. Esta clase de ayuda era la que más le funcionaba, no el medicamento, no las charlas con su madre o con quienes compartia de vez en cuando. Era la sola accion de estar ahi y contar un poco de su día.

Al final supo que si debia hacerle caso a ella sobre lo de los clubs, tanto estres por las puras, mismo estres que le genero ese jugueteo de manos.

(FIN FLASHBACK)

—Quisiera que alguien me dijera que es lo que debo hacer...—frustrada suelto un pesado suspiro.

Me sentia justo como ayer: perdida y... sola. Siento que seria redundante explicar de nuevo mis sentimientos pero, nada me tenia preparada para lo siguiente que pasaria.

—Podrias comenzar por buscar los números—

Una voz...

Me quede helada, no sabia si estar feliz o aterrada. Por como se oia se trataba de una voz femenina, mayor y que se oyo como el más delicado y debil susurro que jamas habia oido en mi vida, la cual, por alguna razon senti que ya habia oido antes...simplemente se oyo como si viniera detrás mío.

Asustada apunte con la linterna a mis espaldas para despues mirar hacia alli. Sin exito de encontrar a alguien apunte a todas partes buscando al responsable de dicha voz.

En cierta forma senti algo cercano al alivio por no ver a nadie, despues de lo del grito, las cosas que se caian o el Boulevard. Bueno, seria demasiado para mí.

No obstante, dicha sensación fue mitigada por la presente oscuridad y la pequeña creencia de que solo fue un burdo truco de mi ya afectada mente. En verdad me estaba volviendo loca.

Sin embargo, por más que lo creyese otra parte de mi no lo aceptaba.

—¿Dónde estás?, ¡Muestrate!—le exigía ahora desesperada, de verdad necesitaba ver a alguien más en ese momento, debia demostrar que no estaba loca, que todo eso que oi era real, que era alguien.

Asi estuve repitiendo una y otra vez, gritando, lanzando todo lo que tuviera a la mano. Queria saber que no estoy sola, queria saber que

...no estaba loca...

—Debes buscar los números—ahora el susurro se oia justo en mi oido, podia sentir su aliento.

Voltee de inmediato y lo que vi...Pegue un grito por la sorpresa tanto que me cai al suelo golpeando mi cabeza.

Despertaba en el mundo real, agitada. No sabia porque pero solo ese acto hizo que me sobresaltara y lograra canalizarlo en forma de ira.

—¿¡Que fue eso!?—grite golpeando desenfrenadamente la puerta.

Luego de un rato me di cuenta de lo inutil que era el seguir golpendo, simplemente pose mi puño en la misma puerta al igual que mi cabeza mientras, pesadamente respiraba por el cansancio y dejaba que las lagrimas de rabia recorrieram mis acaloradas mejillas, hasta terminar en el suelo.

Mi cuerpo temblaba, la ira se ahogaba y la reemplazaba el miedo. Ahi estaba yo, acurrucada como un bebé, asustada. Con mucho frío y un detestable olor a metal oxidado.

Me veia patética mirando como todo mi mundo, el cuarto, se tornaba como una especie de caja sin nada más que yo y la puerta.

Entonces mi vista se desvió al panel de numeros de la puerta. Mi cabeza hizo click en ese instante y; una debil y quebradiza señal de esperanza broto manifestándose como una temblorosa sonrisa.

Los números...eran la combinación para abrir la...


—Puerta...—con esa ultima palabra concluía mi entrada del día.

Coloque un lado el diario, solo me dediqué a mirar la puerta. Aún no entendia el porque de todo esto, si era un sueño, era real...podría estar encerrada toda mi vida sin haberme atrevido a salir.

Y la única forma de hacerlo era con los números. Debia ser fuerte si queria salir, pero ese mundo...esa libertad onírica, me aterraba, estos últimos dos días...Si la gente lo supiera dirian que estoy loca...no estoy loca, voy a salir...

...cueste lo que cueste...